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Actualización 2: Aunque Baztarrika ha dejado pasar el comentario, no parece que le motive discutirlo.

Actualización1: ¡ha pasado, el comentario ha pasado!

Hemos hablado algunas veces de Patxi Baztarrika.  Un prodigio de esos que defienden la imposición como libertad en el caso del vascuence. Y ha debido de escribir un artículo recientemente en El Correo, con la cantinela de siempre estilo aurora boreal de siempre:

No lo he leído. Se puede (¿?) comentar en su blog (el enlace). Aunque me da pereza tener que entrar en lo obvio. Poder aprender y usar el vascuence es libertad; tener que hacerlo por obligación no es libertad. Será maravilloso, orgásmico, patriótico, salvífico; será lo que quieren, pero no libertad. El diálogo de besugos de siempre. Pero, buscando otra cosa (*), me he encontrado con el útlimo artículo suyo, que rebate (es un decir) uno en el que Ruiz Soroa le había hecho un traje. Pero bien a medida, el traje.

Ruiz Soroa, impecable como siempre:

Y la supuesta refutación de Bastarrika:

Tan de Alicia en el país de las maravillas como era de esperar. Llora porque le descalifican (cuando no es cierto), y asegura que llamar libertad a la no libertad tiene unos precedentes egregios (pero son falsos ejemplos). Así que he hecho un experimento:

0 respuestas a Lengua, libertad y democracia

  1. plazaeme dijo:

    Tu comentario está pendiente de moderación.

    Toc, toc.

    Saludos. ¿Se puede comentar? Es que hay sitios donde haces un comentario, que lleva un tiempo, y luego lo censuran. Y el esfuerzo es baldío. Un desperdicio, una pena.

    Sirva de prueba. Pero ya que estamos, un comentario previo. No estoy de acuerdo con que lo de Ruiz Soroa suponga una descalificación, salvo que llamemos descalificación a la crítica razonada. Y mucho menos que “–llega a equipararme a los nazis–”. No, la frase es:

    Nadie hasta que llegó Rousseau imaginó que a esa limitación se le podía también llamar libertad. Desde entonces, generaciones enteras de hegelianos, leninistas y otros magos de la política han bebido fértilmente de su descubrimiento

    Me parece difícil combatir ese argumento (lo grotesco de llamar libertad a la imposición) con Popper, y sus límites a la libertad. Porque limitar la libertad es oponer una no libertad a la libertad, pero no llamar libertad a la no libertad.

    Saludos. Y gracias por señalar El aprendiz de Rousseau, que me había perdido.

Y esta es la apuesta. ¿Permitirá Baztarrika, el amante de la libertad, que aparezca una crítica en su blog? ¿Podremos por una vez discutir con un nacionalista sobre política lingüística? Lo mismo hasta sabe lo que cuesta la monada, y nos situamos. O tal vez sea capaz de explicar, pero en debate libre, por qué la imposición es libertad. O “propia” la lengua que ni hablamos, ni conocemos, ni nos importa. O una “riqueza” algo que cuesta mucho dinero, a cambio de no se sabe bien qué – pero que en cualquier caso que no se puede medir ni demostrar.

Mi apuesta es que no. Pero pocas veces habré tenido mayor alegría en caso de equivocarme, y poder llegar a contrastar argumentos con Baztarrika. De cualquier forma, lo mejor de esta entrada – tal vez lo único – es lo de Ruiz Soroa. En efecto, nietos de Rousseau, e hijos de … (no lo diré).

Nota (*): La otra cosa que buscaba era el significado que le dan a una expresión estupefaciente: bilingües pasivos. Con esta gente no solo hay que aprender idiomas inútiles que no queremos aprender. Tenemos que aprender los nuevos y variables significados que le dan al idioma que les estorba. Antes de la manía del vascuence, en español bilingüe hacía referencia a la persona que se puede manejar indistintamente en dos idiomas. Significado en español, y en inglés, y en francés, y en toda la galaxia. Pero estos fenómenos llaman “bilingüe” al que habla bien el español, y con dificultad el vascuence [–>], y sin embargo no llaman “trilingüe” al que habla lo mismo que el anterior, pero además inglés, incluso a un nivel superior que el vascuence. Palabras ad hoc, argumentos ad hoc, idiomas ad hoc. Alicia en el precipicio.

Ah, y la prueba gráfica, por si se confirma lo que presumo:

Pachi Bastarrica, ex viceconsejero de política lingüísticadel GV,  ha escrito un libro sobre el rumbo a seguir en la normalización del vascuence. No puedo enterarme rápidamente de si ha escrito más, porque su entrada en Wikipedia solo está en su versión batúa. Si la pusieran al menos en inglés … El libro se llama Babel o Barbarie, y es cosa de enterarse por donde andan los tiros en ese extravagante empeño de normalizar el pobre vascuence, porque las consecuencias las solemos padecer los demás.

Hay novedades. De lo que entresaco de artículos que celebran el feliz acontecimiento, me da la impresión de que el razonamiento, siempre cambiante, de los ingenieros sociales pro vascuence, ha dado un nuevo salto. Ahora ya no hacen tanto hincapié en los derechos de esa lengua. Tal vez les hemos convencido de lo estúpido de la idea. 😉 . El útlimo grito va de convivencia y de salud democrática. Guay.

Un bilingüismo real y equilibrado requiere una sociedad integrada por ciudadanos bilingües, aunque sean bilingües pasivos; no nos podemos plantear que el conjunto de la sociedad domine el euskera, pero quien lo entiende ya está permitiendo que, el que así lo desea, pueda vivir en euskera. Esta pedagogía social hay que hacerla constantemente desde las instituciones, sobre todo con respecto a la comunidad monolingüe

No se cortan. Hablan sin rubor de pedagogizar a la mayoría, para poder “vivir en vascuence”. ¿Y qué les impedirá vivir en vascuence? Agárrate: quieren poder “vivir en vascuence” con los que no queremos hablar en vascuence.

Sigamos con el estupefaciente panorama:

Es más bien y sobre todo una reflexión sensata, racional y pegada al terreno sobre la cuestión lingüística, sobre el hecho de la pluralidad lingüística, sobre la riqueza potencial que ello conlleva, y que entiende no es una cuestión meramente local, sino más bien global.

¡Como el cambio climático!

trabajo y/o creación, reflexión y ensayo, que aborda una cuestión tan exquisitamente sensible como es la realidad del euskara y la pluralidad lingüística en clave de cohesión y convivencia social en términos positivos y proactivos.

El “buen rollete”. Yo digo, tú tragas.

Apuesta por un bilingüismo real entendido como base y fundamento de una convivencia lingüística y social.

¿Será una velada amenaza? ¿O tragas vascuence, o no hay convivencia? No sería una amenaza muy fuerte. En el peor de los casos, para convivir decentemente no hace falta hablar gran cosa. Con no pisar los callos a los demás (por ejemplo obligarles a aprender y usar lenguas que consideran absurdas), dejar de pasarnos el día discutiendo si somos galgos o podencos, y dejar de matar y poner bombas, con un canto en los dientes.

Pero llegamos al centro del cogollo del libro de Bastarrica:

Una de las claves de la convivencia lingüística reside en entender que Babel es una bendición, y no la maldición a la que se refiere la Biblia». Babel, en opinión de Patxi Baztarrika, y en la mía propia, representa la afirmación de la pluralidad, de la diversidad, y en el fondo es una realidad que supone el reconocimiento de uno de los rasgos esenciales de la condición humana, que es la diferencia. Efectivamente, en el ensayo en cuestión se afirma que la particularidad, la pluralidad y la universalidad es aquello que más esencialmente identifica la condición humana… y que por lo tanto es lo contrario a la barbarie o al caos. Es por ello por lo que se defiende, en las 450 páginas de que consta el ensayo, que la pluralidad lingüística, en la que no cabe ‘neutralidad’alguna, debe ser preservada, desarrollada y promovida activamente

Estamos, como suele cuando se trata de nacionalistas vascos, ante falta de lógica que deriva en payasada:

  • Babel es una bendición, y no la maldición a la que se refiere la Biblia

Bastarrica está hablando de lo contrario de Babel. En Babel el problema era que no se entendían, y al no entenderse llegó la confusión y se dispersaron. Pero don Pachi propone un “bilingüismo real”, que es cuando todos se entienden en dos lenguas. Así que empieza por el ejemplo que no vale. Si Babel es una bendición, entonces, que no nos entendamos o que no consigamos un “bilingüismo real”  sería una bendición. Pero claro, Babel es una bendición, al contrario de lo que siempre se había pensado … ¡porque lo dice Pachi!

  • la particularidad, la pluralidad y la universalidad es aquello que más esencialmente identifica la condición humana… y que por lo tanto es lo contrario a la barbarie o al caos.

Será lo contrario de la barbarie o el caos, si el nota lo dice, pero también es la quintaesencia de la imbecilidad. Particularidad y universalidad son antónimos. Y la pluralidad … la pluralidad es lo que más esencialmente identifica a la especie perro, al punto de que entre las razas grandes y las pequeñas el coito se hace francamente difícil, cuando no imposible. Lo que debe ser, no una bendición y ventaja para la convivencia, sino un verdadero incordio. Pero con el argumentario nacionalista, el circo no tiene fin. Hay más perlas:

La gestión de la pluralidad lingüística es hoy “uno de los indicadores fundamentales del grado de salud de las sociedades democráticas”

Ya lo comentamos en su día [–>].  La mayor pluralidad lingüística del mundo, tanto por superficie como por habitante, se da en Nueva Guinea Papúa, donde gozan de la bendición de más de 700 lenguas, y una democracia. Según el argumento (de alguna forma hay que llamarlo) de Bastarrica, eso mediría el máximo grado conocido de salud democrática. Lástima que en el Ministerio de Asuntos  Exteriores, NGP figure entre los pocos países cuya visita no se recomienda, por su peligrosidad. Y lástima que las autoridades sanitarias estén preocupadas por la aparición en las montañas de brotes de una enfermedad (kuru –>), al parecer propia y exclusiva del canibalismo. Pero puedo imaginar perfectamente que eso para un nacionalista vasco sean minucias, comparado con el grado de salud democrática que revela la persistencia de lenguas hipermarginales, especialmente si se trata del vascuence. Del mismo modo que para ellos no tiene influencia en el grado de salud democrática, el hecho de que más de un diez por ciento de la población de Vasqulandia Tremebunda certifique con su voto la asunción del asesinato (de los demas) como método de acción política. Tampoco es de sorprender que NGP les parezca un ejemplo de lo contrario de barbarie (civilización). Basta con observar lo que consideran”cultura” (por ejemplo en cultura vasca).

Ni Stalin ni Franco. ¿Quiere usted acabar con la democracia? Pues ponga a un vascopiteco a medir el grado de salud democrática del lugar en cuestión. Y a dar consejos. Está chupado.

Por lo que recuerdo de mis abuelos, a principios del siglo XX básicamente los consideraban payasos. Pero un payaso con poder es otra cosa.

No puedo evitar repetir lo de siempre, don Patxi. Da completamente igual lo que digas. Aunque no fuera directamente esperpéntico, como la característica histórica comprobada de los nacionalistas vascos es engañar con lo que persiguen, sería absurdo que nadie te creyera respecto a lo que propones. Si lo consiguieras, la estadística dice que pasarías a proponer algo muy distinto. Y como el camino siempre apunta al mismo sitio, la única apuesta razonable es que una vez conseguido ese “bilingüismo real”, pasarías a adorar el monolingüismo (en vascuene) y la no pluralidad. Solo la identidad vascopiteca. Aparte de que hay quien prefiere que las sociedades se vayan haciendo a su libre albedrío, resolviendo a través de la suma de decisiones individuales sus propios conflictos. Y no con ingenieros de sociedades que nunca han mostrado una sola obra ni medio presentable.

Ojo; si hacemos caso de la tesis démodé del los euskeristas, y una lengua te da una forma de ser y de pensar, a poco que Bastarrica sea representativo del eusko razonamiento, nos acaban de presentar el mejor argumento posible para huir del vascuence como de la peste. Para decir melonadas pasmosas con gran facundia, con los ejemplos de Zapateroy Rajoy nos sobra. No necesitamos más lenguas, ni mayor esfuerzo.

Es uno de los argumentos típicos cuando te venden la chorrada de que meterte una lengua marginal en el cerebro es una idea estupenda. Al principio, la venta de la burra coja iba por la fantasía de que aprender vascuence te daba una nueva forma de ver la vida, y de pensar y sentir. Blablabla.

-¿Que dice usted qué? ¿Puede reconocer, con un test o como quiera, a los que poseen el prodigio de ver la vida de más formas, etc; y que coincide con los que saben vernáculo?

Y se acaba a discusión.

Más recientemente (décadas), andan inventando unos cuentos babeantes. Por ejemplo, que hablar dos lenguas te ayuda a alcanzar la excelencia en el “control cognitivo”, también llamado “función ejecutiva”. La idea es que naturalmente tendemos a hacer el vago, y a dar respuestas automáticas; reflejas. Pero como los bilingües tienen que atender al interruptor de cambio de lengua (¿en qué lengua voy a hablar ahora?), eso les lleva a prestar más atención y a evitar los automatismos.

La idea es bastante idiota, porque los automatismos tienen su función. Se podrán aplicar mejor o peor, presumiblemente según las luces del cerebro. Pero para apostar que el bilingüísmo no mejora el exceso de automatismos, basta con observar la masiva proporción de asnos que hay entre los que se dedican a promover el vascuence desde el presupesto. Clic sobre el amigo Patxi Baztarrika.

Pero los aficionados insisten. Siempre te sacan algún papeliño que dice que el bilingüísmo obra milagros intelectuales. Haberlos, haylos. Estudios de psicología se encuentran sobre lo que se te pueda ocurrir, y mucho más. Mayormente, ppc; los podrían mandar a Venezuela.

La novedad es que los psicólogos Kenneth Paap, Hunter A. Johnson, y Oliver Sawi, han decidido hincarle el diente al asunto. ¿Produce ventajas intelectuales aprender vernáculo? ¿Qué dice la literatura científica, y con qué fiabilidad lo dice?

En números:

– El 83% de los estudios da un resultado negativo (el vascuence no te mejora nada).

– Todos los estudios grandes (más fiables) dan resultado negativo (mejor pasas del vernáculo).

– El 17% que dan resultado positivo (el vascuence te mejora), tienden a venir de los los estudios más pequeños (menos fiables).

En dibujo. Cada cuadro representa la búsqueda de distintas supuestas ventajas.

bilingues-estudios

La conclusión / resumen de Paap et al no podría ser más clara:

Las ventajas del bilingüísmo en el control cognitivo, o no existen, o están restringidas a circunstancias muy específicas, sin determinar.

Tan claro como que la cita no viene del texto del estudio, sino que es su título. Tal cual.

Del artículo de Discover en el que nos hemos enterado:

La crítica de Paap et al ha sido seguida por 21 comentarios de otros investigadores del bilingüísmo (están en el enlace de arriba). Y los autores tienen un añadido respondiendo a esos comentarios.

Este añadido resulta una lectura muy deprimente. En ella Paap et al explican que los principales proponentes de la ventaja del bilingüísmo habían sido invitados a contribuir en los comentarios, pero muchos declinaron la oferta.

La impresión que da es que los entusiastas de los milagros de los vascuences viven en una burbuja, a su aire. Tomando sus sueños por realidad. Sería cosa de invitar a Paap y su equipo a Vasquilandia, para hacer un estudio amplio y en condiciones. Pero con la pregunta invertida, y una circunstancia específica muy determinada. ¿Perjudica el cerebro estudiar el vascuence en primaria y secundaria, en lugar de aprenderlo naturalmente (de los padres) – o de no aprenderlo en absoluto?

Fuente (Discover):

Vascuence por saco

Partamos de la base de que mis conocimientos sobre economía son sub cero. Esto es, menos de los que se deberían tener para poderte considerar medianamente culto. Y me gustaría saber si algún economista es capaz de explicar “euskonomics” para nivel sub cero.

patxi-baztarrika¿Que qué es “euskonomics”? Una teoría que sostiene que el vascuence es un patrimonio. Y una industria que produce riqueza. Puedo poner el ejemplo de Patxi Baztarrika, simpático asno del que ya hemos hablado otras veces. Sobre ideas como Babel es una bendición, los intereses del multilingüísmo, u obligar a los funcionarios a usar, no solo saber, vascuence.

Pero Pachi no es un turista; lleva como toda a vida incrustado en diversos gobiernos vascos, dando por saco con el vascuence. Y los vascos ya se sabe que somos muy inteligentes y muy cuidadosos con el parné.

Así plantea Pachi las “euskonomics”.

euskonomics

En números de Pachi, la contribución del vascuence a la economía vasca es la siguiente.

– 46.000 empleos directos creados, y 14.000 más entre indirectos e inducidos.

– 4,5% del Valor Añadido Bruto de la zona.

– 4,2% del PIB del la zona.

Y no entiendo muy bien el significado. ¿Eso es “contribución”, o es desperdicio? Pondré un ejemplo para explicar mi dilema. Apartándonos del vascuence, para que no intervengan valores políticos ni sentimentales. Perspectiva.

Imaginemos dos planes económicos diferentes, de los que resultan los mismos números. Digamos el “plan Pachi” y el “plan B”.

El plan Pachi consiste en dar solución económica a un anhelo identitario. Los ciudadanos de Pachilandia quieren ser diferentes. Y a Pachi se le ha ocurrido que podría pintar las carreteras de verde fosforito. Sin duda, diferentes. Pero como los coches estropean mucho la pintura, hay que mantenerla. Y eso crea toda una industria de “fet diferencial” (como coño se diga en vascuence). Y al final, Pachi nos cuenta:

– 46.000 empleos directos creados, y 14.000 más entre indirectos e inducidos.

– 4,5% del Valor Añadido Bruto de la zona.

– 4,2% del PIB del la zona.

El plan B (enteramente imaginario) sería que la misma gente trabajara, por ejemplo, produciendo tontillos. Que son un invento reciente que sustituye las fijaciones hechas con tornillos, de forma que se producen más baratos y se instalan mucho más rápido. Y claro, muchos sectores industriales las compran, y no pocos desde fuera de Vasquilandia. Incluso desde China. Y nos dan los mismos números.

– 46.000 empleos directos creados, y 14.000 más entre indirectos e inducidos.

– 4,5% del Valor Añadido Bruto de la zona.

– 4,2% del PIB del la zona.

La pregunta sobre “euskonomics” a los economistas parece obvia. No entiendo si Pachi Bastarrica es un genio y ha inventado la riqueza sin productividad ni imaginación, y al alcance de cualquier idiota. O bien se trata del mayor gilipollas de toda la galaxia. ¿Pero cómo podría ser gilipollas integral un miembro de toda la vida del G.O.B.I.E.R.N.O V.A.S.C.O? Y es un problema muy grande, porque a primera vista  parecen dos países muy distintos el de las carreteras verdes que el de los tontillos. Muy distintos en nivel de riqueza, quiero decir. Pero están caracterizados por los mismos números. Según Pachi. ¿Cómo se digiere eso? ¿Nos ponemos todos a pintar las carreteras de verde fosforito; o le damos una patada en el culo a Pachi, y al vascuence?

Vascuence por saco

Me lo expliquen, plis. Y si tengo razón en que son diferentes niveles de riqueza con los mismos números, que se lo expliquen con otros números a Baztarrika. Pero no con el vascuence, sino con el ejemplo de las carreteras verde fosforito. Para no liarnos.

Agradecimientos. A Al, por la noticia y foto.

Añadido posterior (18:00). De comentarios en Twitter, la únicas respuestas que tengo son del tipo de señalar la parábola de la ventana rota [ingl. más completo –>] [esp]. Viene del Bastiat. Aquí en inglés [–>]. Me temo que Pachi no lo entiende, en ninguno de los dos idiomas. Las carreteras verdes no son cosas rotas. Sólo son ideas idiotas. Pero ponle valor a “idiota”.

Enlaces relacionados:

“No somos neutrales con el euskera”. Eso dice un tal Baztarrika, otro Patxi. Y por eso han decidido obligar a 2.000 funcionarios a trabajar en vascuence:

En la práctica, se trata de evitar que los funcionarios que han necesitado el perfil lingüístico para lograr la plaza guarden el título en el cajón y no vuelvan a tocar el euskera en su puesto de trabajo, un hábito extendido entre las paredes de la Administración, según la información que maneja el Gobierno vasco. Baztarrika ofreció ayer algunos datos: hay 3.000 funcionarios o interinos que tienen la capacitación para hacer su labor en euskera, pero la mayoría continúa utilizando el castellano como lengua de trabajo. El 80% de los documentos se hacen en origen en castellano y después se envían a traducir. «Permitir a un funcionario que ha logrado una plaza con exigencia de euskera que no lo use sería una injusticia para el resto de ciudadanos que no han podido optar a ese puesto por no saber el idioma», subrayó el viceconsejero.

De nuevo el concepto de injusticia de los nazionalistas. Es injusto que tú te niegues a usar el vascuence, porque entonces yo no puedo practicarlo con toda la extensión y gusto que me sale de los cataplines. Es injusto, esta vez, que una norma que exige el “conocimiento suficiente” del vascuence no se convierta en la exigencia del uso constante y exclusivo del vascuence, porque si no, ¿para qué habríamos puesto esa norma?

– Pues para que el funcionario pueda atender en vascuence cuando el administrado lo pida, merluzo.