Oteando un horizonte de por lo menos cinco años de paro por encima del 20% de la población activa, crecimiento próximo a cero, deuda pública superior al 100% del PIB y con enemigos internos desatados en su propósito de destruir la matriz de nuestros derechos y libertades, o espabilamos o no habrá brote verde ni destello lírico que nos salve.

De la …

No creo que se haya visto muchas veces un partido que se deshace después de conseguir una mayoría absoluta, y un nivel de poder regional como no había tenido nunca. Ni un partido que despierte tanto rechazo entre los que le han llevado al poder con su voto. Y aquí “rechazo” es un eufemismo francamente edulcorado.

¿Servirá de algo? Debería. Desde luego que está por demostrar que Ciudadanos, UPyD y Vox vayan a comportarse como dicen – en caso de gobernar. Pero sí está demostrado que el PP y el PSOE son un problema, y bien gordo. Y además, un problema sin posibilidad de arreglo. Lo que sí se les podría pedir a los tres nuevos es que vayan cogiendo postura antes de pillar poder. Por ejemplo, ante esa idea muy extendida de la necesidad de “pactos de estado” para enderezar minimamente las cosas, podrían empezar a establecer acuerdos entre sí, explicitando qué cosas están dispuestos a convenir una vez hayan descabalgado a los dinosaurios. O sea, haciendo visible cómo cambiarían las cosas -si lo hacen- en caso de que el rebaño se anime a darle la vuelta a la tortilla.

Tal vez sea agarrarse a un clavo ardiendo. Tal vez sea tarde. Pero si no se prueba, nunca se sabrá. Así que bienvenidos sean los tres mosqueteros, que entre sí bien podrían abarcar algo parecido al 70% de la ideología posible.

Al hablar de estos partidos que están surgiendo, muchos teníamos la tendencia a pensar en un “tercer partido”. Un partido cuyo éxito  obligara a cambiar a los partidos dinosaurio. Pero parece que Carpetovetonia ya ha demostrado que eso es imposible. ¿Por qué no ser ambiciosos, y pensar entonces en todo un nuevo sistema – con varios partidos nuevos?

Quedarían los liberales. Dado que no parecen capaces de ponerse de acuerdo entre sí en quiénes son los liberales, tal vez tendría más sentido que intenten que los tres mosqueteros, cada uno en su línea, se acerquen lo más posible a la libertad. Y que entiendan -a veces les cuesta- que para tener una sociedad liberal hay que empezar por partir de una sociedad funcional.

¿Es menos negra la noche hoy? Hmmm, tal vez. Tal vez … un destello lírico que nos salve.