Post invitado de S. Martín.


Yo creo que la única norma constitutiva son los estatutos y aunque me parecen muy incompletos y llenos de lagunas no he visto en ellos ninguna ilegalidad, otra cosa es si te refieres a los reglamentos aprobados con posterioridad, éstos, en lo que contradijesen a los estatutos o a la ley serían radicalmente nulos, es decir, como si no existiesen.

Lo que creo que no se sostiene con los estatutos en la mano es la renovación de la mitad de los miembros del CD por cooptación, es decir por el mismo CD, y la mayoría de los miembros del CP por un sistema sui generis creado por uno de esos reglamentos aprobado y ratificado por no se cuál de los CD y CP, si los originales o los nuevos, pero de estos procesos tú tienes más datos y también Mikel Buesa y Guzmi The Madriles; no sabes cuánto os podemos agradecer que en relación a estos acontecimientos nos informéis de los hechos y nos ilustréis sobre los fundamentos de derecho.

Por lo que se refiere a los expedientes y a las expulsiones mi opinión es que la suspensión de militancia no la contemplan los estatutos ni prevén que se pueda imponer mediante un reglamento, por lo tanto, la norma reglamentaria que la establece, a mi entender, es nula. Nuestro programa (generales 2008) dice que “se reforzará la protección judicial de los afiliados frente a las expulsiones arbitrarias” supongo que esto es necesario debido a que el control judicial tiene un alcance limitado, pues no permite que el juez pueda entrar a valorar la conducta del militante con independencia del juicio que ya ha realizado el partido (STC 85/86) (¡que fuerte!).

¿Cuántos aproximadamente de los 5000 afiliados se encuentran en el primer grupo [aparato y asimilados -nota del e.]? Pues mira al principio ninguno, ni RD ni CMG estaban en este grupo hasta que clavaron su clavo con su martillo (blog de CMG de 18 de marzo de 2008). Se había fabricado un martillo, UPyD, para clavar un clavo, la regeneración democrática, pero a partir de ese día el clavo pasó a ser Rosa Díez. ¿Habría comenzado antes la mutación? ¿a cuántos alcanza la metástasis? Posiblemente habría comenzado antes pero con lo que escribieron y dijeron RD y CMG hasta esa fecha tenemos solucionado el problema de las enmiendas críticas, ellos mismos nos las redactaron. En cuanto al alcance de la metástasis debemos tener en cuenta que muchos aún no han caído del guindo, hace falta tiempo y ganas para constatar cómo nos cambian el mensaje mientras nos siguen enganchando con actuaciones verdaderamente meritorias, y la verdad es que el PSOE y el PP se lo ponen fácil. Por otro lado muchos no sufrieron a los incompetentes hijos de la selección negativa y el estilo autoritario y si lo sufrieron prefirieron disculparlo, pero no creo que una mayoría de afiliados piense que un partido al que le faltan las formas democráticas pueda traer la regeneración democrática a España, y si alguno lo piensa le ruego que lea a CMG hasta ese fatídico día en que conseguíos aupar a RD al parlamento, y le convencerá de que eso no es posible. Digo fatídico, no por haber conseguido el escaño de Rosa en sí, que ha sido muy útil y sigue siéndolo, sino por haber abandonado nuestro ideario o haber iniciado el camino para abandonarlo.

En el segundo grupo me encuentro yo [sector crítico con el autoritarismo que se mantiene dentro], pero no vacilo ni busco con desesperación ninguna fórmula para reconducir la situación, esta dependerá exclusivamente de lo que decidan los afiliados de UPyD. Quiero ir al I Congreso y ejercer mi derecho democrático a postularme como delegado y si soy elegido, a parte de pagarme el viaje, el hotel y la comida, a votar por una mesa del congreso, a poder ser independiente y consciente de que según nuestros estatutos: “La Mesa propondrá la normativa de funcionamiento de la Asamblea, que será aprobada por mayoría simple de delegados presentes”, a votar en contra de la gestión realizada, a defender aquellas enmiendas que aseguren un funcionamiento democrático del partido, que el máximo órgano de dirección sea representativo de los afiliados, que los cargos unipersonales sean elegidos directamente por los afiliados, que los órganos ejecutivos sean sólo eso, ejecutivos, que la capacidad disciplinaria se reserve a un órgano ad hoc independiente, a que en nuestros estatutos se someta a la revisión de la justicia ordinaria el juicio que hizo el partido al valorar la conducta de los militantes en los procesos disciplinarios, a elegir aquellos miembros de los diversos órganos de dirección que a mi entender continúen comprometidos con la regeneración democrática, y a, como cualquier afiliado, votar por un CD dispuesto a iniciar inmediatamente un proceso para recuperar la democracia dentro del partido, eso si durante el congreso no se aprobaron unos estatutos que hagan inútil la elección de un órgano prediseñado para seguir como hasta ahora.

Consciente de que nuestro proyecto, como dice Mikel Buesa “sólo sería viable si está acompañado de una radical renovación de la cúpula dirigente del partido”, es decir sin RD ni CMG, ni Fabo, ni…. y de acuerdo con Guzmi The Madriles en que el partido sólo debe acudir a las elecciones generales y según mi opinión también a las autonómicas, que es donde sí se puede pelear por el objetivo por el que somos un partido transversal, ¡valla, se nos van a borrar los municipalistas!. Consciente de que si lo que sale del Congreso es otro partido distinto de aquel al cual creí afiliarme no pinto nada en él, habrá quien espere a la elección de los Comités Locales, y en muchos podrían salir elegidos militantes críticos, pero esa guerra se la dejo a los que se caigan del guindo con posteridad al congreso y que lidie con ellos Procusto, porque la cama ya la habrá dejado fabricada en el Congreso, primero un martillo y ahora una cama para encajar a martillazos a los que no quepan en ella o se salgan.

El tercer grupo, el de los ex-afiliados de UPyD, os decantáis unos por crear un nuevo partido y otros por la creación de una nueva asociación ciudadana destinada a actuar desde la sociedad civil (M. Buesa, Bubo..). Lo último no debe nunca perderse de vista, es más, no es incompatible con ningún partido político, lo primero depende de las ganas, yo por lo pronto, pretendo que nadie me tome el pelo y que si se como dice Aladan “fuimos literalmente abducidos por los cantos de sirena que entonces nos hicieron llegar a nuestros oidos” ahora nos escuchen a nosotros también dentro del congreso y si somos más que ellos, mejor, pero si somos menos, no importa, QUE NOS ESCUCHEN. Si tenemos razón, y yo creo que sí, ya vendrá el éxito.

foto © Arto

foto © Arto

S. Martín.

Entregas de la serie:

Post invitado de Brétema.


¿HAY SALIDA PARA UPyD?
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Muchos de los integrantes de UPyD están profundamente preocupados por el futuro de este partido. Incluso muchos de sus fundadores, algunos de los cuales ya lo han abandonado, se preguntan qué hacer para sustituir lo que ven como un fracaso del proyecto fundacional, pues creen que el proyecto original es vitalmente necesario para el país.

Voy a intentar formular unas cuantas hipótesis sobre la situación y perspectivas de evolución de UPyD partiendo de la información que circula durante estos meses por la red, procedente de los canales que conocen desde dentro la situación.

Casi todos los implicados opinan que UPyD se encuentra en crisis, aunque la definición de esa crisis varía de unos a otros:

Rosa Díez, por ejemplo, afirma que UPyD experimenta una crisis de crecimiento, una especie de sarampión previo a la madurez, que terminará arreglándose. Pero otros creen que la crisis de UPyD es grave, debido a que se ha desviado de los objetivos fundacionales, corrompiendo los valores que debían informar su acción y organización.

Por eso, a partir de estas definiciones opuestas y antagónicas de la situación, los dirigentes de UPyD proyectan continuar con el curso de acción que habían diseñado, mientras que los que definen la crisis como grave la caracterizan como un desinflamiento de la legitimidad y autoridad de los dirigentes, que conducirá a UPyD al ocaso y al fracaso, como otro nuevo partido “flash” análogo al PRD, el CDS o Ciudadanos.

BRECHAS Y GRUPOS

Transcurridos dos años desde la Asamblea Fundacional, con normas constitutivas ilegales y situación de provisionalidad demasiado prolongada, UPyD espera como agua de mayo las lluvias de noviembre, en que se realizará el I Congreso del Partido.

Pero el deterioro de su unidad interna es de tal envergadura que la autoridad de Rosa Díez y los Consejos Político y de Dirección se ha desvanecido hasta alcanzar un umbral mínimo que provoca descreimiento, desesperanza, abandonos individuales y escisiones grupales: el 75% de los miembros fundadores del Consejo Político han sido destituidos arbitrariamente o han abandonado el partido; dirigentes significativos se encuentran sometidos a expedientes disciplinarios que pueden terminar en expulsiones; otros abandonan en grupo el partido; y, entre los que quedan en su interior, crece la convicción de que muy poco se podrá hacer para reorientar el rumbo autoritario actual y salvar el partido del foso abierto por las políticas gratuitamente despóticas de los dirigentes.

En mi opinión, la división producida crea tres grupos significativos para articular datos e intentar prever en qué dirección puede evolucionar la crisis:

En primer lugar, se encuentra el aparato del partido, dócil ante el Consejo de Dirección y que constituirá la base de apoyo del mismo en el Congreso que se avecina. No hay datos públicos disponibles para averiguar qué cantidad de los aproximadamente 5000 afiliados se encuentran en este grupo, pues el partido carece de canales de comunicación horizontales internos y los estados de ánimo colectivos son muy difíciles de auscultar.

En segundo lugar, existe un sector significativo del partido, en el que se encuentran muchos de los afiliados originales, que se han entregado desde el principio al proyecto, que comienzan a percibir la política de la Dirección como un error sustantivo, basado en el engaño, la hipocresía o la esquizofrenia de los dirigentes, que mientras proponen la Regeneración del sistema político español imponen un sistema autoritario en el partido, basado en la autoridad incontrolada y arbitraria de la diarquía dirigente, que constituye el núcleo del Consejo de Dirección. En este sector se está produciendo un cambio muy rápido en las percepciones y los posicionamientos que conduce a un deterioro enorme en la autoridad y legitimidad de los dirigentes. No obstante, los integrantes de este sector aún vacilan y buscan caminos que permitan corregir el rumbo y salvar al partido.

En tercer lugar se encuentra el sector cada vez más numeroso de exafiliados, que buscan nuevas formas de organización para realizar el proyecto original de Regeneración Democrática del país al margen del Partido.

En el corto plazo de unos meses, la suerte de UPyD depende de la capacidad de arrastre de cada uno de los sectores y de los trasvases que se produzcan entre ellos, aunque en el medio plazo lo más probable es que la crisis pase factura a UPyD, impulsando su declive y desmoronamiento. Por eso conviene analizar las opciones que plantea cada uno de los sectores para orientar el desarrollo de la situación.

GRUPOS Y OPCIONES

1.- La dirección actual y los que la apoyan pretenden llevar a término el proyecto que han ido diseñando durante estos dos años, de configurar un partido muy jerarquizado, con rasgos cesaristas personalizados en Rosa Díez, y participación escasa y mediatizada de los afiliados, que no disponen de canales de información, comunicación y decisión relevantes.

El dibujo de la situación que probablemente se imagine el reducido núcleo dirigente es el de un partido en el que el control desde la cúspide será muy potente, mediante la persecución de la crítica y la disidencia y la configuración de instituciones internas en las que el liderazgo tendrá un poder poco sometido a controles desde la base. El papel de los afiliados será el de auxiliares logísticos de la dirección en la formulación y aplicación de las políticas del partido.

2.- El grupo de los que aún continúan en el partido, pero cada vez más críticos y distantes de los planes de la dirección, busca desesperadamente fórmulas para reconducir la situación. Pero esa reconducción sólo podrá realizarse volviendo a los principios del Manifiesto Fundacional y eliminando de raíz el autoritarismo y las estructuras creadas por la dirección en el ámbito central y local.

Por ello, la única fórmula que parece viable para corregir el rumbo es la de orientar el Partido hacia la realización de un Congreso Constituyente auténtico, que habría que aplazar a Febrero o Marzo para dar tiempo a empezar desde cero el proceso Congresual.

Pero este comienzo desde cero sólo podrá llevarse a cabo cancelando expedientes disciplinarios; restituyendo el honor y la plenitud de derechos de los afiliados expulsados del Partido que deseen comenzar de nuevo; dimitiendo el Consejo de Dirección, que habría de ser sustituido por una Comisión Gestora o Comité de crisis elegido por todos los afiliados de entre una lista abierta de candidatos; eligiendo Comisiones Gestoras dentro de un plazo prudencial en las Agrupaciones locales; volviendo a constituir el Consejo Político designado por la Asamblea Fundacional en cumplimiento del acuerdo de la misma, hasta el momento del Congreso Constituyente; y eliminando del Reglamento Congresual aprobado por el Consejo Político actual, los elementos antidemocráticos que limitan el poder constituyente de los afiliados.

3.- La brecha abierta entre la dirección y los ex afiliados de UPyD es tan profunda que parece muy difícil que, aún volviendo a empezar desde el Manifiesto Fundacional y con la convocatoria de un Congreso Constituyente auténtico previa dimisión del Consejo de Dirección, muchos de ellos estén dispuestos a volver al partido: se sienten estafados por una dirección que ha traicionado la confianza que solicitaron desde el comienzo, imponiéndose manu militari al partido y diseñando fórmulas para continuar en los puestos de dirección a costa de anular el poder democrático de los afiliados.

Por ello, muchos de estos exafiliados ya buscan nuevas fórmulas distintas de UPyD para realizar el proyecto fundacional traicionado: han surgido diversos blogs, webs y grupos que configuran plataformas de opinión para el día después de la crisis congresual previsible en Noviembre, y surge la idea de crear un nuevo partido que realice con más autenticidad los principios que dieron origen al movimiento ciudadano, que está en la base de los acontecimientos de los últimos años.

DIAGNOSTICO, TERAPIA Y PRONOSTICO

Si a uno le pidieran un diagnóstico de la situación podría decir que la organización UPyD experimenta una metástasis generalizada en la que sus estructuras han mutado del impulso democrático y regenerador hacia el autoritarismo de una diarquía que ha antepuesto su interés personal al colectivo, por lo que si se quiere evitar un pronóstico de letalidad en el medio plazo es precisa una terapia radical, que reinicie la refundación mediante la clonación de las escasas células sanas que sobreviven.

Pero esa terapia radical es muy poco probable que se vaya a producir, por lo que el pronóstico no puede ser más que de letalidad. No obstante esto, la vida continúa.

Brétema, 13-8-09

Nota (PM): El artículo está publicado también en la web del autor [–>].

Entregas de la serie:

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Post invitado de Bubo.

Leyendo algunas intervenciones, la verdad, tengo que reconocer que me he deprimido.

Por eso antes que nada, quiero dar todo mi apoyo, solidaridad y comprensión para todos los que creéis en alguna posibilidad, por mínima que fuera, de rectificar las cosas desde dentro. A fin de cuentas, si hubiera dedicado dos años de mi vida con todo mi tesón y tiempo a este proyecto, entiendo que me costaría trabajo pensar que todo había sido en vano. Vaya de nuevo, mi cariño hacia los blogueros habituales de RD y CMG.

Por mi parte, el único esfuerzo que he realizado ha sido el de otorgar mi voto y, muy al inicio, alguna pequeña aportación económica,. Pues, como ya he dicho en alguna otra ocasión, cuando vi que aparecía Díez al final del proceso de Plataforma Pro y viendo quiénes la acompañaban, decidí esperar –como tantos otros que así lo han manifestado- a que se dieran las necesarias condiciones de participación democrática lo cual suponía que ocurriría a partir del I Congreso. Por esta causa, por coherencia, no he escrito habitualmente en los blogs aludidos arriba, aunque sí en alguna ocasión en algún otro (como Maleni y Viejecita muy bien saben, especialmente la primera por las puyas que le he dado, de las que pido disculpas).

Visto lo visto, y confirmada la deriva hacia “un modelo que hace palidecer al leninismo”, no queda sino proponer una posible alternativa al previsible fracaso congresual.

¿Qué hacer?

Bien, antes que nada he de suponer que damos por sentado que este país, esta sociedad, tiene problemas que anulan, impiden o retrasan un mayor desarrollo en su prosperidad y por lo tanto menguan las posibilidades de progreso y crecimiento personal de sus habitantes (el famoso “derecho a la libertad y a la búsqueda de la felicidad” en condiciones de igualdad legal y efectiva).

Estos problemas están bastante bien diagnosticados, y giran en torno a lo que se ha dado en llamar Partitocracia , es decir un sistema político –resumiendo mucho- autista, cuyo principal objetivo consiste en tocar poder, y poco más.

Pero aun siendo un asunto directamente relacionado con la sociedad política también lo es de la sociedad civil, una sociedad que acepta de buen grado el mundo en el que vive ya que, a fin de cuentas en él ha encontrado unos niveles de bienestar razonablemente aceptables.

El problema es pues sistémico, un círculo vicioso por el que la sociedad civil realimenta a la política, y ésta, la sociedad política, realimenta a la civil. Es decir, una pescadilla que se muerde la cola. Para superar esta retroalimentación perniciosa  y destructiva, han surgido en muy breve espacio de tiempo dos partidos políticos dos, que han saltado al ruedo ibérico con propuestas muy similares de regeneración. Sin embargo, en ambos casos, el hecho de querer intervenir en la vida pública participando en los diferentes procesos electorales en tanto que organización política partidaria, es decir como partido político, ha supuesto la adopción de un modelo organizativo similar en todo a los partidos a los que se pretende criticar (dirigismo, promoción de la docilidad, etc.) y que en nada contribuye a la regeneración del sistema.

Ante esta situación entiendo que lo único que se puede hacer es intentar promover las ideas regeneradoras en la sociedad civil y desde la sociedad civil, para, de alguna suerte, contribuir a generar un estado de opinión favorable a los cambios en el sistema. Es decir, sólo desde la sociedad civil será posible regenerar el sistema.

Como muy bien ha señalado Buesa el otro día hay numerosos ejemplos históricos de cómo un estado de opinión ha podido generar un cambio.

A mí, personalmente, como ejemplos, me gusta señalar el Movimiento Cartista en el Reino Unido, y en España, las Sociedades de Amigos del País.

Para ello, para posibilitar un cambio en el actual estado de cosas, sería preciso organizarse no ya como partido (“el dinero y el poder todo lo pudre”, dijo Navegante) sino como grupo en forma de asociación, fundación, ong, club, o como se le quiera llamar (no sé de nada de fórmulas jurídicas al respecto) desde donde incidir sobre la sociedad exponiendo en ella las propuestas políticas regeneradoras que están en la mente de todos.

Como fórmula activa para hacer valer esas ideas regenerados hay tres caminos: pedir el voto en blanco, pedir el voto nulo, o pedir la abstención. Personalmente prefiero la última de la opciones, pues no creo que sea de recibo decirle a alguien que está asqueado con el sistema electoral (o con cualquier otra cosa como se verá después) que encima vaya al colegio electoral para darle al Presidente de la Mesa su sobre, para que él –y no tú- lo meta en la urna.

Esta petición de ‘no-voto’ se puede realizar a través de la sociedad extendida que ya está siendo Internet, con un coste nulo (y por lo tanto sin las servidumbres que mencionaba Navegante).

webmaster

En cualquier caso, y ya termino, la petición de ‘no-voto’ (o lo que sea) debe ir respaldada por una propuesta muy concreta (nada de abstracciones tipo “por la libertad”, “por la democracia”, etc.). Por ejemplo, la gente está harta de la corrupción que hay a costa del suelo en los Ayuntamientos, entonces una buena causa para pedir su abstención (o lo que sea) en las elecciones municipales sería la de que: antes que nada que se reforme la ley del suelo de manera que éste no pueda ser fuente de financiación (legal, que de la ilegal ni hablamos). Naturalmente, como muy bien señaló Plaza hay situaciones dentro de panorama español, como es el del País Vasco, que requerirían un tratamiento especial, y una propuesta distinta.

Y eso es todo amigos.

948 palabras (justo entre las 500 y 1000 que dijo Plaza).

Bubo.

Entregas de la serie:

Post invitado de Maleni

No tenía interés en volver a escribir algo diferente a comentarios puntuales y concretos sobre entradas en los blogs que me interesan: el de Mikel Buesa [–>], el de Angel Soria [–>], Ciudadanos sin complejos [–>] y éste también. En vista de las últimas entradas sobre Upyd -partido en el que milito desde hace un año y medio- y sobre todo del debate ALUCINANTE que se ha creado en ¡pleno mes de Agosto! no me queda otra que decir o mejor dicho que reincidir:

-En éste país sigue habiendo gente que apuesta por lo que algunos hemos venido apostando al afiliarnos o sencillamente simpatizar con Upyd.

-Que Upyd no es respuesta a esa demanda de una mayor democratización de nuestro sistema político. Y aquí no queda otra que abrir llave:

  • Algunos sostienen/sostenemos la esperanza (algunos días firme y otros frágil) de que se pueden cambiar las cosas siguiendo los cauces establecidos.
  • Otros creen que esto es ya imposible. Y esto lo afirman personas que como el profesor Buesa o Guzmi han estado en el órgano de mayor nivel del partido, el Comité de Dirección. Luego no es cosa de pasar por alto.
De lo cual deduzco que a problemas serios las respuestas no pueden ser tibias. Es decir, o la militancia con expectativas de poder seguir teniendo espacio en nuestro sistema político hacemos un planteamiento de cambio radical del esquema organizativo y sobre todo de funcionamiento en Upyd o directamente abandonamos en masa.
Pros y contras de cada opción:
  • Hacer un planteamiento de cambio radical requiere tiempo para plantear dicha propuesta y para organizarla (pues la eficacia es objetivo prioritario). El pro más importante es que los actuales oficiales se van a “acojonar” de veras al ver que hay gente dispuesta a seguir dando la batalla y la “lata” dentro del partido lo cual significa manejar la misma información y cauces que ellos utilizan (es decir, ejercer una competencia directa e interna).
  • Irnos en masa requiere que nos pongamos de acuerdo sobre la fecha y manera. El pro es que no les damos pie ni pábulo a pensar que confiamos en ellos ni un minuto más y el contra es que pueden pensar que no tenemos capacidad para hacer nada alternativo. Y esto último YO SOY VIEJECITA, me resisto. No quiero que piensen ni remotamente que no tengo capacidad de volver a soñar e implicarme en un sueño de transformación de la realidad.

dreams

Por si ha sido de ayuda……Gracias por la lectura.

Maleni.

Nota del e.: La responsabilidad de las fotos es exclusiva de PM.

Entregas de la serie:

Me acabo de llevar una curiosa sorpresa. Releyendo el Manifiesto Fundacional de UPyD a la vista de las discusiones actuales, he encontrado una exquisita coherencia entre el manifiesto y la actuación posterior de los autócratas. Suponía -aunque no lo recordaba, que el manifiesto reflejaría lo que luego se convertiría en los estribillos favoritos de UPyD: Una forma diferente de hacer política, dar la voz a la gente, regeneración democrática.

Pues no hay tal. La palabra “regeneración” no figura en el manifiesto, y la referencia a la “voz” de la gente es una referencia a las ideas de la gente, no a la gente misma.

luego no hay más remedio que implicarse para que nuestras ideas tengan voz y estén lo mejor representadas que sea posible.

Así que hemos estado engañados desde el principio, y hemos estado haciendo una propaganda … un pelín optimista. En realidad nunca se ha tratado de que los ciudadanos tengan voz, sino que la tengan sus ideas. Así que toda la “novedad” del asunto consistía en realidad en que hubiera unas propuestas que faltaban en el albañal de nuestro sistema político. En ese sentido empiezo a sospechar que somos más culpables del engaño de lo que parecía, y los autócratas menos.

Que empiecen los gorrazos  😉 …

Añadido redundante (editado posteriormente):

consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, de acuerdo con las ofertas de los partidos y su experiencia de la situación histórica que vivimos.

Me parece palmaria la separación entre los ciudadanos y los partidos. La gran revolución parece ser que los ciudadanos piensen lo que van a votar, en vez de votar automáticamenet a “su partido”. ¿Y qué otra cosa puede proponer un partido que todavía no tiene votantes porque acaba de nacer? Pero la “paticipación” de los ciuadanos queda reducida a eso en el manifiesto. A elegir entre A, B, ó C; no a influir en lo que A, B, ni C propongan.

Actualización corrección (por un comentario de Octavio):

La versión de la página (html) no es completa -no lo avisa. Hay que mirar el PDF para ver el manifiesto hasta el final. Y sí hay una referencia de partido político mejorado:

Ninguno (de los partidos), finalmente, está interesado en proponer reformas que revitalicen la democracia mermando el poder de los aparatos de los partidos en beneficio de una deliberación pública y abierta, más allá de la alienación sectaria y del dogmatismo carente de ideas.

¿Mermando el poder de los aparatos en beneficio de una deliberación pública y abierta? Pues debe ser en los sueños más delirantes de quien haya parido la ponencia de estatutos donde ocurre tal prodigio, porque en los estatutos no ocurre.

Y la “regeneración democrática” sí figura, pero referida a los demás.

Interesante discusión la de ayer. Y es cierto, fue muy vaga mi propuesta de facilitar la participación distribuida. ¿Seguimos con el truco de la hipótesis concreta, pasando de teorías?

Hemos visto como funciona el sitema de presentación de enmiendas en el Chiringuito Búlgaro. Cada pardillo pare lo que quiera, lo manda a la dirección, y va a la papelera si no gusta. Y si no disgusta, pasa a una lista de enmiendas, que la comisión de turno examinará, y decidirá si la pasa a votación por el pleno de 500 delegados. Y resultará lo que resulte. ¿Habéis visto participar al afiliado mondo y lirondo por ahí? Pues yo tampoco.

¿Se puede hacer más participativo, sin que sea un desorden? Sí señor, se puede. Y esto solo será un ejemplo de los muchos que puede haber. Tal vez el más simple.

Por ejemplo hay un grupo -digamos el grupo de Guzmi, preocupado por lo de los “Consejeros Natos”. 40 apparachiks entre 110 consejeros votados, que sesgan completamente el Consejo. Les parece una aberración. Así que ese grupo de cinco o quince se montan un rollete en una web (pero lo mismo podría ser un bar) para discutir el asunto a la vista de cualquiera. Las motivaciones, contraindicaciones, ventajas, e inconvenientes. Corre la voz, y hay bastantes afiliados interesados por el asunto. Y a la vista de que Guzmi y otros del grupo tienen cierto prestigio en distintas áreas del partido, han seguido la discusión y el parto. Porque ha habido parto. Una propuesta: Los 150 consejeros serán elegidos directamente por los afiliados, y además será incompatible el cargo de consejero político con ningún otro cargo en el partido. Enmienda habemus.

[Excuso decir que para que pueda ocurrir algo así primero hace falta que una norma -si no basta el sentido común- prohiba al aparato expedientar a ningún afiliado por hablar de cosas del partido donde le de la real gana, y como le de la real gana. Y que si a un Fabo cualquiera se le ocurre recriminarles por ello, el resultado será una descomual pitada, con amenaza de manteo al recriminador]

¿Y ahora? Pues ahora viene lo bueno.

Resulta que el partido se ha montado con una mentalidad abierta, en vez del chiringo. Y en su web oficial, tiene una sección oportuna para que los afiliados que quieran puedan exponer y discutir propuestas. Con un mínimo de firmas para evitar a los más zumbados. Y otras normas sobre quien puede intervenir en la discusión.

  • Un representante de los proponentes puede intervenir cuanto necesite.
  • Un representante del CD puede intervenir cuanto necesite.
  • Los miembros del CP, el órgano deliberativo por excelencia, pueden intervenir, pero con limitaciones anti postorrea.
  • Cada discusión ha de tener un buen árbitro.
  • Todos los afiliados (y a poder ser el público en general) pueden ver la discusión, pero sin hablar.

Al final, los afiliados votan. Se requiere un quórum para que la votación valga, pero si hay quórum, el resultado es ley. Añádansele después las garantías quitamiedos que se crean oportunas, en el sentido de quórums especiales y mayorías cualificadas para algunos temas particularmente sensibles. Pero sin llegar nunca a ese 100 de 110 del Gorri, plis, que para eso no jugamos.

El sistema es pervertible, como todos. Y como en todos, se pueden ir corrigiendo las perversiones. Y por supuesto no puede ser ni el único ni el principal sistema de decisión. La mayor parte de las decisiones menudas no interesan al afiliado en general. Pero las que le interesan, ¡vaya si le interesan!

Y al tiempo que el grupo de Guzmi -un poner- se interesa por la composición del CP, puede haber un grupo de Viejecita interesado en una propuesta sobre el Comité de Garantías y el envío masivo de burofaxes. Y otro de Barbarita sobre la monopolización de la “buena imagen del partido” por parte de Aparatrix. Y tal vez otro de Cryp Tols sobre la rotación de la mayor parte de los cargos  dentro del partido. O de Juan Espino, con las listas abiertas al CD. Etc, etc. Cada una de las propuestas lo tiene difícil, y depende en gran medida de que consiga despertar el interés de la tropa. El interés, por supuesto, también dependerá de la ascendencia que tenga el grupo proponente.

¿Qué, opináis que se puede, o me váis a correr a gorrazos? ¿No sería Un Partido Diferente? ¿No sería otra forma de hacer política? ¿No sería dar la voz a la gente? ¿No sería mandar a tomar por el flai el puto chiringuito?

Os pongo un caso: ¿Pensáis que en un partido así sus representantes parlamentarios podrían votar a favor de las canonjías de la SGAE, o de las imposiciones lingüísticas, o de la recoña de la nueva financiación autonómica, o de mirarse a los ojos con los etarras? No sigo, porque ya habéis pillado la idea.

Pero solo es un ejemplo. Y si este no os gusta, tengo otros 😉

Hay que ir acabando ya con la serie del Chiringuito Búlgaro, que si no la serie del Chiringuito Búlgaro acabará con nuestra salud. Pero ya que vamos de ejemplos, y ya que me lo acaban de mandar, pongamos algún ejemplo de lo que nunca, nunca, debería ser. Da vergüenza comentarlo, así que mejor que se comente solo. (Se puede pinchar para ampliar – y se recomienda leer entero)

https://i2.wp.com/cryp.dontexist.org/docs/expediente_upyd-5.jpg

Lecturas recomendadas:

La serie “Chiringuito Búlgaro”:

  1. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (I) El congreso búlgaro.
  2. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (II) El control del afiliado.
  3. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (III) El descontrol del aparato.
  4. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (IV) La confianza en los héroes.
  5. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (V) Seguir soñando.
  6. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (y VI) Ejemplos, ejemplos.
  7. UPyD: El chiringuito búlgaro de Rosa Díez (adenda) ¿Y qué hacer?