Rosa María, Gorka, queridos (o lo que sea).

He recibido esto:

Muy amables, muchas gracias. Debe ser que ha empezado la campaña electoral.

Y así como vosotros tenéis la simpatía de contarme vuestras cosas por correo tradicional, como corresponde a los partidos políticos tradicionales, yo os cuento las mías vía blog y Twitter, como corresponde a un ciudadano actual.

Lo primero que tengo que contaros es que es muy probable que os vote. Y lo segundo es algo que sabéis de sobra. Lo hago con la misma desgana (es una forma edulcorada de decirlo) que lo haría con cualquier otro partido del albañal político español. Y también sabéis que mi voto supone exactamente lo contrario de un voto de confianza. Muy al contrario, significa que seréis el partido que más vigile y -muy posiblemente- critique. Lo de “muy posiblemente lo digo porque ya me habéis defraudado suficientemente para esperarlo. Y porque os conozco. Pero también conozco a los demás -aunque no de tan cerca- y, sinceramente, no creo que seáis mucho peores.

Hay un favor que tengo que pediros. Es inútil, pero lo pido. Sobre la celebración, en el improbable caso de que saquéis un diputadín. Y es que he tenido la desgracia (es una forma edulcorada de decirlo) de compartir con vosotros el anterior recuento de votos desde el hotel de turno de Bilbao. Ahí comprendí  que la forma equilibrada de entender a la casta política es mirarla como quien observa a un grupo de yonkis drogadictos. Eso lo explica todo. Por ejemplo, el subidón de adrenalina que emanaba del cuerpo de Rosa cada vez que el PSOE o el PP perdían el diputado que podía hacer imprescindible al único que iba a sacar UPyD. Su sonrisa desbordante parecía decir: ahora les tengo pillados por los huevos. El no drogadicto miraba estupefacto; en su ingenuidad, solo se le ocurría sumar votos “constitucionalistas” (o presuntos), sin importarle demasiado el color. U, otro ejemplo, Carlitos diciendo: no necesitamos más afiliados; necesitamos más votantes. Lo habéis debido de conseguir, porque vista la lista de Vizcaya, apuesto a que seguís siendo los mismos sesenta y pocos que quedaron cuando nos fuimos los herejes.

Esa sí que es una constante de la impagable enseñanza que siempre proporciona el chiringuito UPyD. Empezar por la más cabal y rigurosa descripción de los males que  asolan a los partidos que tenéis la jeta de llamar “tradicionales”, para sin solución de continuidad pasar a practicarlos todos. Sin dejaros ni uno solo atrás. Os ahorraré la lista, aunque sabéis que siempre estoy a vuestra disposición.

Me he desviado. Era el favor que pido. Es imposible -lo sé- y eso que mejoraría muchos puntos vuestra imagen. Si sacáis diputadín, disimulad la adrenalina. Y no vendáis una victoria mentirosa. Vended mejor una estoica responsabilidad, aunque sea igual de mentira. Queda mejor. Y hasta más “vasco”.

Pues ese ses mi gran dilema, amigos. ¿Cómo se puede votar en el albañal, sin que se lo crean? Sin que se crean que es un cheque en blanco, y que apruebas cada una de las inevitables majaderías que van a decir, o cada uno de los atropellos y corruptelas que -si pueden- van a cometer. Yo creo que no hay manera.

Siempre está Escaños en Blanco (clic) …

… y es muy de agradecer. Pero no me apetece que me quiten mi país -si es para darme a cambio caca de vaca- sin hacer nada para evitarlo.

Si también me llega una amable cartita electoral de Basagoiti o de ex-Pachindacari, lo mismo les contaré por qué no les voy a votar. No tengo manías.

Ya sabéis la noticia. El héroe del momento, el antipartidos, el defensor de los internautas, el castigador de la SGAE y presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domínguez, se presenta por Ciudadanos en Madrid.

Lo cual, en principio, tampoco debería ser tan interesante. Que yo sepa, la Comunidad de Madrid no legisla sobre internet ni sobre el canon.  Pero tiene el morbo de castigar un poco a los partidos mamones que le regalan tu pasta a la SGAE – y otros atropellos, en las primeras elecciones después de. ¡Que sufran!

Y para algunos de nosotros tiene otro morbo añadido. Dado que Mikel Buesa va de telonero prestigiador en el útilmo puesto de la lista, ya sólo por eso la lista es un poco nuestra. Y el ataque de nervios que tiene que tener la banda de los cuatro – formada por tres – debe ser de aupa. Ese no es nuestro, pero lo celebraremos como si lo fuera.

Imaginad el plan. UPyD se puso tímidamente en contra del canon, para pescar en ese caladero. Rosa Díez contra Savater. Ahora, con la Asociación de Internautas en el campo de juego, caso perdido. ¿Y el mensaje de “tirarles de las solapas a los políticos”? ¿A quien le van a creer, al que ha derribado nada menos que el canon de la SGAE – P$OE -PP, o a la niña jeta que lleva en la mamandurria desde la época de los dinosaurios? Por no hablar de la cosa moderna – guay del partido de internet, y todo eso. ¿Quién, los que tienen que bunkerizar sus blogs porque no son capaces de responder a las preguntas directas más elementales?

Vaya plan de campaña. Vendiendo Estado Federal de Intensidad Media Cooperativo … ¡en Madrid! ¿O tirarán por la cosa saharaui, trayéndose a Aminatou desde las dunas de El Aiún? Es lo que tiene no saber a qué dispararle en medio del lío del … ¡premio, botellín y coco, señora! ¿La muñeca chochona, o la libertad en la red? Me temo que se han quedado colgados de la muñeca chochona.

Post de Xabi

Si por un momento nos pusieramos a pensar en el origen de UPD, todo el mundo lo centralizaría en la región vascuence, y más concretamente, en los movimientos cívicos.

A casi trece años del nefasto aniversario de la víctima de ETA que provocó el inicio de la movilización ciudadana en el País Vasco, son varias las asociaciones cívicas que aún perviven, más en el olvido que presentes, con excepción hecha de los últimos actos de reconocimiento de víctimas del terrorismo.

Durante los últimos años se ha ido gestando el salto desde la asociación cívica a decir de una vez por todas qué es lo políticamente incorrecto y por qué la ciudadanía debe tomar de nuevo la palabra.

Y en ello estabamos varios ciudanos libres cuando acudimos al secuestro más vil al que se puede acudir. Y es que, enarbolando la bandera de todo vale, ni derecha ni izquierda, ora canoa ora galera, y con una protagonista indiscutible, ciertos personajes con autodenominación de “salvadores” se llevaron la palabra con ellos. Porque ya se sabe: “las palabras se las lleva el viento”. La nota discordante, el que se sale del camino marcado o el que no obedece a unas siglas o no sabe callar, ha terminado donde empezó todo: en su casa. Muchos son los nombres de los que tomaron el testigo, la oportunidad única, el momento de oro. “In the right time at the right place” que dirían nuestros vecinos anglosajones.

Sin embargo la perversión de un grupúsculo reducido de personas, algunas viniendo del PSOE y otras del PP, con la contribución sindical de la central a cuyo ex-secretario quieren fichar para las próximas elecciones municipales (o nacionales, quién sabe), han dejado eso de “tomar de las solapas a los políticos” por “escupir, perseguir y descalificar” a aquellos que realmente no han tenido la oportunidad de acudir y participar en el debate político en el seno de ese partido. Bajo todo ello, una sombra de acusación de falta de democracia, estafa piramidal o elección de personas a dedo disfrazándolo dentro de un proceso democrático, está presente a todas luces.

Es de rigor reconocer que aquellos españoles de a pie que anteriormente no estaban interesados en la política, siguen sin estarlo. Los que estaban anteriormente asociados de alguna u otra manera a algun partido anterior, siguen ahí. Respecto al resto, ya ha decidido dónde estar y cómo posicionarse.

Pero todo indica que UPD se encuentra ya en el otoño, en pleno declive, tras un generalizado “que le corten la cabeza” de la Reina de Corazones. Ahora, cuando las hojas empiezan a caer, uno se acuerda de las malas maneras, los comentarios vejatorios, la identificación del enemigo interior, la desafortunada concatenación de errores e insultos. Pocas son las personas que creen ciegamente en la búsqueda de esa tercera vía, que parece ser más propiedad de la izquierda comunista.

Y es que cuando todos los demás se echan hacia la derecha disfrazándolo de populismo y/o liberalismo, dependiendo del momento, la inexperiencia de muchos ha sido suplida con las tablas de otros tantos que han conseguido hacer su agosto: fundación, diputad@s, sedes, 1,7 millones, …

Mientras tanto, muchos seguimos en silencio el lento pero seguro declive de una formación política de la que no queremos ni oír hablar. Y es que todo indica que exhacerbado nacionalismo contra el que luchan es exactamente igual de extremo que el que está presente en el partido. Es por ello que los pobres madrileños, tan hastiados de los nacionalismos, ora vascos, ora catalanes, o mejor dicho, ora vasquistas ora catalanistas, han encontrado el vellocino de oro en una formación política nueva que ha conseguido por méritos propios adelgazar a su masa social a la mínima expresión, en una situación de ideales vacas gordas para el tema del sufragio.

Más si cabe, resulta curioso el descalabro que los medios de comunicación apuntan fuera del territorio entre Navacerrada y Valdemoro. Este fin anunciado resulta más grave si cabe en las distintas “naciones que no lo son”, donde prácticamente desaparece. Pero más grave aún resulta que en la tierra donde surge el testigo del ahora pervertido ideario cívico, su presencia se haya reducido a la más mínima expresión, con una segura expulsión de las instituciones públicas por el camino democrático, eso de lo que carece demostradamente el partido con nombre de flor… ¿o era de capullo?

Resulta adecuado advertir que ahora, la alternativa no se encuentra en el espacio político dictatorial que proporciona su diputada, y seguramente en ningún otro espacio. Pero su “no nos mires, unete” debería ser más bien un “no te unas, miranos”. Por mucho que digan que no se trata de un naufragio, sino de un crecida de la ría (varicela, crisis de crecimiento, ya están fuera los que deben estar, etc.), saben que se encuentran con el agua al cuello, tratando de salvar algo que ellos mismos han pervertido y desaliñado, y cuya respuesta ciudadana va a ser que han cavado su propia tumba.

Xabi.

Rodolfo Láiz

Feliz cumpleaños Rosa.

Sabes que te deseo siempre lo mejor en lo personal, pero has de saber también que no pararemos hasta conseguir desenmascarar ese chiringuito fatuo y vacio de contenidos que te has montado con nuestros recursos y nuestras ilusiones. Tu, desaparecerás en breve de la escena política, seguro, pero las ideas de Libertad y de Justicia y la lucha por la Regeneración Democrática de España continuarán. Seguro.

Un saludo

Rodolfo.

has de saber

Por ejemplo:

Post de Rafa Brancas

EL FUTURO INMEDIATO DE UPyD

Estos días la prensa nos ha ilustrado con diversas noticias en torno al partido magenta: Disolución del Comité Electoral de Murcia y del de Jerez, purgas en Barcelona, Tarragona, Sevilla, Extremadura, y según algunos conocedores del asunto se avecina lo mismo en Asturias, Galicia, Castilla y Leon, Castilla la Mancha y sobretodo Madrid. Hala! La democracia del Congreso más democrático de todos los tiempos llega a todas partes…

Parce que el programa está claro: Limpiar el partido y convertirlo en una balsa de aceite antes de las próximas elecciones. Porque para el monoplaza magenta, sólo las campañas cuentan. Queda fatal realizar purgas en campaña, los líos internos dan muy mala prensa y se asocian con la corrupción y el deseo de pillar cacho (acusación que ya anticiparon lanzándola a la cabeza de los herejes antes del Congreso).

El asunto de las catalanas es crucial para ellos. Tienen opciones con Robles (que representa a la izquierda no nacionalista) y con el enorme descontento con el PSC que aflora en las encuestas (agravado con el asunto del alcalde corrupto de Sta. Coloma de Gramanet, municipio emblemático de la izquierda obrerista). Este fenómeno, y Robles, les va a abrir un resquicio por dónde colarse gracias a la sangría de votos socialistas (ni de los descontentos del PP, ni de la clientela de C´s. Ya se ha demostrado que ésa cantera está cerrada para los magenta: para ellos Rosa es un perro verde).

Rosa se lo ha tomado en serio y empieza ya a atizarle a Montilla (le ha cogido gusto a la metáfora batasuna, aunque la comparación más apropiada era la de Ibarretxe, que ejercía de presidente y de insurgente al mismo tiempo), y no es casual. Sabe el perfil que hay que mostrar: 1) el de un partido ‘institucional’ (además es verdad, lo que pretende es establecerse en las instituciones),  2) firmeza con los abusos nacionalistas (pero con un programa dotado de gran flexibilidad merced a su nuevo juguete federal de intensidad variable según lo aconseje la jugada) 3) su lado más de izquierdas (apoyo a los desfavorecidos saharahuis, igualdad, derechos sociales,…que eso vende mucho entre la tropa sindicalista, los colectivos gays y feministas, y ambientes progresistas).

Si obtienen un acta del Parlament, el efecto será de resonancia nacional. Y en mi opinión van a poner toda la carne en el asador para lograrlo (que se preparen los herejes catalanes).

El enorme problema lo tendrán si Robles no sale diputado…UPyD entrará en la UVI. No se puede aspirar a ser 3ª fuerza nacional sin un sólo diputado en Cataluña. UPyD regresaría a la fase embrionaria, y con el problemazo añadido de enfrentar unas Municipales en ésas malas condiciones y con candidatos (pocos) desconocidos, y no tanto para los electores, cómo para ellos mismos, y aún así, no creo que sean capaces de presentar listas ni en el 5% de municipios españoles. Aunque se presentaran todos los que son, no hay afiliados para eso (los datos hablan: en el Congreso sólo votaron unos 1.800 en toda España). Con un ejemplo basta: Vizcaya. Con todos los afiliados reales, los que al menos votan en el Congreso, no tienen ni para completar la lista de Bilbao.

Rafa Brancas

Post de Pato Carlo

UPyD o la relativización del fracaso

Una de las promesas que me he hecho para el nuevo año es no estar al tanto de lo que ocurre en el partido de Rosa Díez a través de su página web. Orillada esta vía de comunicación, la prensa se ha convertido en el único referente informativo que me mantiene al corriente de las miserias de la formación magenta y como el cuarto poder nunca ha estado muy por la labor de dar cancha a la Díez, excepción hecha de Jesús Cacho hoy (2010) y de Pedro Jota ayer (es decir, en 2008), eso que me ahorro. Paso a ser, de manera voluntaria, uno de esos ciudadanos acríticos que, según Carlos Martínez, nunca votan ni podrán votar a UPyD por falta precisamente de criterio. Bien hallado.

El caso es que la promesa la empecé a cumplir a finales de noviembre, consciente quizá de que eso de dejar el último pitillo para cinco minutos antes de que la Igartiburu se ponga a la faena crea cierto poso de adición en forma de mono webero sobrevenido. En el último mes me he enterado por la prensa de las heroicas hazañas de la presidenta plenipotenciaria Díez, capaz de salvar la cara a España en el conflicto diplomático con Marruecos por el caso Haidar. David Gistau dijo que Aminatu tenía quien le llevara la silla cuando la huelga de hambre la dejó postrada, quien la velase en vida recurriendo a las sentadas bardemianas y hasta portavoz oficial pero, ¡ay madre!, ¿quién se atrevería a exponerse a la represión de la Policía marroquí? Pues sí, lo han adivinado, la presidenta del partido de Rosa Díez, que responde al nombre de Rosa Díez. Los hijos como excusa perfecta para una hábil jugada de un populismo tan extremo como el que destilaba Lerroux cien años antes o Jesús Gil hace bastante menos. Lástima que en el PSOE no se dieran cuenta en treinta años que su Golda Meir no debía ser la Chacón sino la diputada reacia a recibir premios de la Guardia Civil, ese cuerpo a cuyos miembros denomina “nuestros escudos”. Otra noticia, por cierto, de la que me enteré por la prensa.

¿Y el euskodiputado cómo va de lo suyo? Bien, ahí anda, aprendiendo a pulsar botones correctamente, un error en el que ya incurrió el eurodiputado y que, sin duda, podría obligar al Ministerio de Educación a instituir la carrera de Botonología. Porque doy por sentado que Sosa como padre y Maneiro como chiquillo habrán visto el capítulo de Barrio Sésamo en el que Espìnete diferenciaba de forma magistral entre el verde y el rojo, esos dos colores que uno no puede permitirse confundir ni en un Parlamento ni en un semáforo y que, según tenemos entendido, no se debe a problema alguno de daltonismo de los diputados. ¿Será una sutil forma de protesta por los bajísimos sueldos de sus señorías?

Pero sin duda UPyD, desembarazado ya de los molestos michelines que le estorbaban siempre que no había elecciones (los comicios son como los inviernos, fríos y duros, por lo que una buena reserva alimenticia no está mal, aunque sea a base de fabes, cochino y comida japonesa), ha estado más presente en la obligada cita con los sondeos. Del clásico Publiscopio del diario zapateril al más riguroso pero igualmente tendencioso sondeo de El Mundo, todas las encuestas vaticinan estancamiento o retroceso del partido de Rosa Díez. La del periódico de Pedro Jota estima en un 2,4% la intención de voto magenta, lejos del 5% que pronosticaba el gurú Martínez. La cifra, no lo olvidemos, se aproxima por defecto a la obtenida en las Europeas, sin duda las “elecciones de UPyD”, según todos los analistas: partido unido (aparentemente), ausencia de miedo a votar libremente por su insignificancia, medios, dinero y, sobre todo, alta abstención, siempre perjudicial para los partidos con electorado flotante pero no para aquellos con aquél más fidelizado (el partido de Díez, ERC y las marcas proetarras, fundamentalmente). En esas circunstancias, irrepetibles para UPyD, no se alcanzó el 3% a nivel nacional, lo que parece ser un techo difícil de superar dadas las circunstancias.

Llevo varios días oyendo a gente de mi entorno y a algunos ex del partido que es poco menos que el inicio del fin, que UPyD se desmorona por estancamiento, que todo irá a peor, que esto es un fracaso en la medida en que no se crece, que…Más aún; los idealistas más puristas, esos grasientos y pesados boicoteadores que se bajan del burro sólo porque sus principios son traicionados, opinan que el partido de Rosa Díez ha fracasado porque ha dejado de defender aquello para lo que nació, algo en lo que tantos creyeron y que hoy no es más que una máscara superficial que esconde una grandísima mentira y una estupenda estafa. Pero no. El fracaso, más aún en política, es tan relativo como el éxito y, qué duda cabe, un concepto extremadamente voluble. Personalmente, vaticino la entrada de UPyD en muchísimos ayuntamientos-ciudades madrileños, en el de la propia capital y en la Asamblea provincial. En algunas comunidades donde el partido se ha desarrollado más, caso de Asturias, quizá logre algo importante y también en municipios menores. Y en 2012, si ZParo no adelanta las elecciones, muy probablemente Rosa Díez estará acompañada por otro gris, servil y faldero diputado que en ningún caso ensombrezca su estela progresivamente difuminada. Algunos pensarán que semejante resultado no se puede calificar como éxito, y más si tenemos en cuenta la nula presencia de UPyD allí donde más falta hace; Galicia, Cataluña y País Vasco, donde para tener sentado a Maneiro casi era mejor dejar el escaño vacío y ahorrarnos unos euros. Precisamente estos agoreros creen que el resultado que logre el tránsfuga temporal Antonio Robles puede ser vital para predecir el alcance del invento fucsia.

Yo creo sin embargo que el éxito de UPyD radica en la diferente concepción de la cosa rosa que unos y otros tienen (tenemos). Quizá alguno piense que Rosa Díez quiere liderar un gran proyecto, un ambicioso CDS pero desprovisto del personalismo que caracterizó aquel partido y que fue causa primera de su hundimiento y defunción. Pero no es el caso. El partido de Suárez fue controlable en la medida en que se creó por adictos de la antigua UCD leales al ex presidente, con peso político, con experiencia y en un contexto de división extrema de la derecha y de clarificación progresiva pero lenta de la sopa de siglas posfranquista. Hoy UPyD sólo puede sacar tajada de la división de la derecha, como lo hizo en Vitoria y como lo hará en Madrid en 2011. El resto de circunstancias no se dan, en muchos casos porque Rosa Díez impide convertir a su partido en un partido, sin posesivos, y porque, no nos engañemos, ni Martínez es Rodríguez Sahagún, ni Fabo José Ramón Caso ni Ramón Marcos Arias Salgado ni Maneiro Chus Viana. Bueno, tampoco Robles es Fernández Teixidó, aunque su trayectoria apunte las mismas maneras y de tanto salto quizá acabe también como parlamentario de CIU.

Pero hay algo que diferencia extremadamente al CDS de UPyD: la vocación chiringuitera. No podemos comparar dos partidos si uno de ellos no aspira a serlo y el magenta no es más que un coto privado de caza (de poder y dinero) de una señora políticamente descolocada, aupada por dos intelectuales (uno por vivir en su abstracto mundo de astracanadas y polichinelas y el otro por confundir amistad con servilismo, una actitud insuficientemente reflexionada para alguien que vive de pensar) y arropada por un sindicalista y un incalificable e inclasificable pedante de hosco temperamento cuya máxima aspiración en la vida para sentirse realizado, confiesa, es coleccionar enemigos.

En función de equilibrios políticos y de lealtades inquebrantables, otro amigo de los veinte de noviembre invitaba a sus cacerías a unos o a otros pero eran siempre eso: sus cacerías y en ellas, cómo no, el caudillo siempre cazaba más que nadie. Aunque otros capturasen realmente las presas. Hoy a las cacerías invitan a los erráticos y confusos diputados, al tránsfuga catalán, a Pimentel, a Becerrix y a unos cuantos más. Mientras dé para esos, suficiente. Y ahora que nos dicen que alquilar unos altavoces tres días en un palacio de congresos ronda los siete millones de las antiguas pesetas, podemos dar fe de que hay dinero suficiente para mantener el chiringuito. Y si además, con un poco de suerte, el PP o el PSOE se quedan a un par de escaños de la mayoría absoluta en 2012, el cortijo podrá reclamar su parcela de poder, la guinda de un goloso pastel. Un Ministerio de Propaganda, por ejemplo. O de la Verdad, que siempre será más orwelliano. Y si el resultado es ajustado e impide ser imprescindibles, se presentan los recursos necesarios para que el último escaño no se lo lleve un partido nacional sino uno independentista, no sé, Nafarroa Bai por ejemplo. De eso ya tenemos precedentes.

Pato Carlo.

Aparatrix, enquistado en su chiringuito, ha caído en la personitis (*). Divide a la afiliación en afiliados fieles y afiliados infieles, premiando a los primeros y atacando con saña a los segundos. Pero no es solo Matrix quien ha caido en la personitis. También hay un buen montón entre los críticos padeciendo el mismo desenfoque. Dividen el mundo entre malos y de su cuerda, y atacan a los malos. A veces haciendo una auténtica caza de brujas sin sentido alguno. Y es inútil, además de absurdo. Nunca se entiende el mundo cuando se intenta explicar dividiéndolo entre buenos y malos. Por la muy sencilla razón de que todos somos buenos, y somos malos.

Se trata de los sistemas, idiota. Hay sistemas que premian que seas malo y abuses de los demás. Y si estás en un sistema de esos, lo harás. Unos lo harán más, y otros menos, pero todos lo harán. Y otros sistemas se preocupan de evitar la posibilidad de abusos, y en esos sistemas disminuye mucho el atropello -independientemente de las personas. No son mejores personas, son mejores sistemas.

El dibujo se entiende fácil. Aunque hay personas con más ansia de poder que otras, en la cúpula de las organizaciones solo vas a encontrar a las más ansiosas. Especialmente en las de tipo político, que requieren menos especialización y cuenta más la pura hambre de poder. No importa el nombre ni los detalles de quien ha llegado arriba. Habiendo llegado, es un peligro. Por haber llegado, simplemente. Lo que cuenta es tener un sistema que no le deje abusar demasiado al que llega.

– ¿Y como lo hacen esos sistemas?

– Limitando el poder de todos. Limitando sobre todo el poder del poderoso. Desconcentrando el poder.

Las personas se adaptan a los sistemas en los que tienen que operar. E intentan, claro, acaparar todo el poder que el sistema les permita. Pero no por malos, sino por personas. Somos así. Y no es un problema nada difícil de resolver. Hasta el más impetuoso acaparador de poder que puedas imaginar lo entiende. Pondré un ejemplo muy querido a los críticos de UPyD aquejados de “personitis”. El mismísimo, el auténtico Carlos Martínez Gorriarán.

Gorri es perfectamente capaz de pensar en un sistema que dificulte los abusos. En realidad es capaz de hacerlo mucho más brillantemente que la media. Y de pensar en ese sisetema como en algo deseable. Lo que no va a hacer es aplicarse a sí mismo esas brillantes ideas de las que es capaz, y con ello caparse su propio poder. Cuando se trata de su poder es como los demás. Como tú y como yo; defiende su poder y trata de acaparar más. Mira:

Las constituciones democráticas instituyen un sistema de contrapesos entre los distintos poderes que tiene la misión de frenar, compensar o corregir la tendencia a concentrar la decisión en un número muy reducido de personas, con el consiguiente incremento del abuso, la arbitrariedad y la corrupción. ../… El mismo sentido tiene la limitación constitucional de competencias gubernamentales, y la preservación de los derechos inalienables -de las personas, no de los colectivos- para limitar la intromisión del legislativo y el poder judicial en las vidas privadas. Pues bien, nada de eso funciona o cuenta en los partidos políticos, donde los aparatos disfrutan de un poderío comparable al casi omnímodo de un concilio medieval: definen la doctrina y la herejía a erradicar, emiten anatemas e indulgencias y proclaman excomuniones irrevocables.

Carlos Martínez Gorriarán, ABC, 29-3-2006. La democracia en los partidos. A Rosa Díez.

¿Impecable, no? Difícil pedir más. Recomiendo que leáis el artículo completo. Sobre todo los de la personitis, para que veáis lo decentemente que es capaz de pensar ese al que achacáis todos los problemas de UPyD.

Pero amigo, ahora que se trata de su propio poder, la cosa cambia y el pensamiento torna:

Por ejemplo, es absolutamente necesario que el sistema constitucional incorpore el principio de separación de poderes y de contrapesos institucionales, pero en cambio es absurdo que un partido se dote de poderes separados o incorpore en su seno un modelo de funcionamiento que partiera de la existencia de proyectos políticos enfrentados, al viejo y cainita modo de los “partidos dentro del partido”.

Ponencia política de UPyD para el 1º Congreso.

Lo que nos lleva directamente a lo que podríamos llamar “lógica Pepiño”.

¿Es Carlos demócrata y no demócrata, según? ¡Pues claro, como todo dios! La culpa no es suya. El solo acapara el poder que puede, cosa que está en nuestra naturaleza desde antes de que fuéramos chimpancés. La culpa fue nuestra, de todos. Porque nos desentendimos del sistema, y delegamos la hacienda al cuidado de los héroes. Pero los héroes eran humanos; siempre lo son.

Ahora tienes una oportunidad, muy pequeña, de impedir el desmadre. Tu sabrás lo que hay que hacer. Pero no te equivoques. La culpa no es de los héroes, sino de los pringados -por delegar en ellos y desentenderse de la hacienda. Si repites la jugada, volverá a pasar lo mismo. Si crees que basta cambiar a las personas para corregir las cosas, estarás en las mismas. Diré más: las mismas personas que están ahora, con un sistema decente, serían una combinación formidable. Y lo demuestra Carlos, en su artículo. Solo hace falta que consigas obligar a Carlos -y a Rosa, a releer a Carlos. 😉

bookcrossing

Con las gracias y premio honorífico a S. Martín, por señalar el artículo de CMG.

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Nota (*):

Personitis. Perturbación no patológica y muy habitual en la psique humana. Se manifiesta en la tendencia de buscar una persona culpable -ante cualquier incomodidad o problema, olvidando la importancia de las circunstancias o cualquier otro elemento de perspectiva. Glosario de los Errores en la Percepción, ed. Casa Tifus – Objetos Delicados, 484 AC.

Post invitado de S. Martín.


Yo creo que la única norma constitutiva son los estatutos y aunque me parecen muy incompletos y llenos de lagunas no he visto en ellos ninguna ilegalidad, otra cosa es si te refieres a los reglamentos aprobados con posterioridad, éstos, en lo que contradijesen a los estatutos o a la ley serían radicalmente nulos, es decir, como si no existiesen.

Lo que creo que no se sostiene con los estatutos en la mano es la renovación de la mitad de los miembros del CD por cooptación, es decir por el mismo CD, y la mayoría de los miembros del CP por un sistema sui generis creado por uno de esos reglamentos aprobado y ratificado por no se cuál de los CD y CP, si los originales o los nuevos, pero de estos procesos tú tienes más datos y también Mikel Buesa y Guzmi The Madriles; no sabes cuánto os podemos agradecer que en relación a estos acontecimientos nos informéis de los hechos y nos ilustréis sobre los fundamentos de derecho.

Por lo que se refiere a los expedientes y a las expulsiones mi opinión es que la suspensión de militancia no la contemplan los estatutos ni prevén que se pueda imponer mediante un reglamento, por lo tanto, la norma reglamentaria que la establece, a mi entender, es nula. Nuestro programa (generales 2008) dice que “se reforzará la protección judicial de los afiliados frente a las expulsiones arbitrarias” supongo que esto es necesario debido a que el control judicial tiene un alcance limitado, pues no permite que el juez pueda entrar a valorar la conducta del militante con independencia del juicio que ya ha realizado el partido (STC 85/86) (¡que fuerte!).

¿Cuántos aproximadamente de los 5000 afiliados se encuentran en el primer grupo [aparato y asimilados -nota del e.]? Pues mira al principio ninguno, ni RD ni CMG estaban en este grupo hasta que clavaron su clavo con su martillo (blog de CMG de 18 de marzo de 2008). Se había fabricado un martillo, UPyD, para clavar un clavo, la regeneración democrática, pero a partir de ese día el clavo pasó a ser Rosa Díez. ¿Habría comenzado antes la mutación? ¿a cuántos alcanza la metástasis? Posiblemente habría comenzado antes pero con lo que escribieron y dijeron RD y CMG hasta esa fecha tenemos solucionado el problema de las enmiendas críticas, ellos mismos nos las redactaron. En cuanto al alcance de la metástasis debemos tener en cuenta que muchos aún no han caído del guindo, hace falta tiempo y ganas para constatar cómo nos cambian el mensaje mientras nos siguen enganchando con actuaciones verdaderamente meritorias, y la verdad es que el PSOE y el PP se lo ponen fácil. Por otro lado muchos no sufrieron a los incompetentes hijos de la selección negativa y el estilo autoritario y si lo sufrieron prefirieron disculparlo, pero no creo que una mayoría de afiliados piense que un partido al que le faltan las formas democráticas pueda traer la regeneración democrática a España, y si alguno lo piensa le ruego que lea a CMG hasta ese fatídico día en que conseguíos aupar a RD al parlamento, y le convencerá de que eso no es posible. Digo fatídico, no por haber conseguido el escaño de Rosa en sí, que ha sido muy útil y sigue siéndolo, sino por haber abandonado nuestro ideario o haber iniciado el camino para abandonarlo.

En el segundo grupo me encuentro yo [sector crítico con el autoritarismo que se mantiene dentro], pero no vacilo ni busco con desesperación ninguna fórmula para reconducir la situación, esta dependerá exclusivamente de lo que decidan los afiliados de UPyD. Quiero ir al I Congreso y ejercer mi derecho democrático a postularme como delegado y si soy elegido, a parte de pagarme el viaje, el hotel y la comida, a votar por una mesa del congreso, a poder ser independiente y consciente de que según nuestros estatutos: “La Mesa propondrá la normativa de funcionamiento de la Asamblea, que será aprobada por mayoría simple de delegados presentes”, a votar en contra de la gestión realizada, a defender aquellas enmiendas que aseguren un funcionamiento democrático del partido, que el máximo órgano de dirección sea representativo de los afiliados, que los cargos unipersonales sean elegidos directamente por los afiliados, que los órganos ejecutivos sean sólo eso, ejecutivos, que la capacidad disciplinaria se reserve a un órgano ad hoc independiente, a que en nuestros estatutos se someta a la revisión de la justicia ordinaria el juicio que hizo el partido al valorar la conducta de los militantes en los procesos disciplinarios, a elegir aquellos miembros de los diversos órganos de dirección que a mi entender continúen comprometidos con la regeneración democrática, y a, como cualquier afiliado, votar por un CD dispuesto a iniciar inmediatamente un proceso para recuperar la democracia dentro del partido, eso si durante el congreso no se aprobaron unos estatutos que hagan inútil la elección de un órgano prediseñado para seguir como hasta ahora.

Consciente de que nuestro proyecto, como dice Mikel Buesa “sólo sería viable si está acompañado de una radical renovación de la cúpula dirigente del partido”, es decir sin RD ni CMG, ni Fabo, ni…. y de acuerdo con Guzmi The Madriles en que el partido sólo debe acudir a las elecciones generales y según mi opinión también a las autonómicas, que es donde sí se puede pelear por el objetivo por el que somos un partido transversal, ¡valla, se nos van a borrar los municipalistas!. Consciente de que si lo que sale del Congreso es otro partido distinto de aquel al cual creí afiliarme no pinto nada en él, habrá quien espere a la elección de los Comités Locales, y en muchos podrían salir elegidos militantes críticos, pero esa guerra se la dejo a los que se caigan del guindo con posteridad al congreso y que lidie con ellos Procusto, porque la cama ya la habrá dejado fabricada en el Congreso, primero un martillo y ahora una cama para encajar a martillazos a los que no quepan en ella o se salgan.

El tercer grupo, el de los ex-afiliados de UPyD, os decantáis unos por crear un nuevo partido y otros por la creación de una nueva asociación ciudadana destinada a actuar desde la sociedad civil (M. Buesa, Bubo..). Lo último no debe nunca perderse de vista, es más, no es incompatible con ningún partido político, lo primero depende de las ganas, yo por lo pronto, pretendo que nadie me tome el pelo y que si se como dice Aladan “fuimos literalmente abducidos por los cantos de sirena que entonces nos hicieron llegar a nuestros oidos” ahora nos escuchen a nosotros también dentro del congreso y si somos más que ellos, mejor, pero si somos menos, no importa, QUE NOS ESCUCHEN. Si tenemos razón, y yo creo que sí, ya vendrá el éxito.

foto © Arto

foto © Arto

S. Martín.

Entregas de la serie:

Post invitado de Brétema.


¿HAY SALIDA PARA UPyD?
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Muchos de los integrantes de UPyD están profundamente preocupados por el futuro de este partido. Incluso muchos de sus fundadores, algunos de los cuales ya lo han abandonado, se preguntan qué hacer para sustituir lo que ven como un fracaso del proyecto fundacional, pues creen que el proyecto original es vitalmente necesario para el país.

Voy a intentar formular unas cuantas hipótesis sobre la situación y perspectivas de evolución de UPyD partiendo de la información que circula durante estos meses por la red, procedente de los canales que conocen desde dentro la situación.

Casi todos los implicados opinan que UPyD se encuentra en crisis, aunque la definición de esa crisis varía de unos a otros:

Rosa Díez, por ejemplo, afirma que UPyD experimenta una crisis de crecimiento, una especie de sarampión previo a la madurez, que terminará arreglándose. Pero otros creen que la crisis de UPyD es grave, debido a que se ha desviado de los objetivos fundacionales, corrompiendo los valores que debían informar su acción y organización.

Por eso, a partir de estas definiciones opuestas y antagónicas de la situación, los dirigentes de UPyD proyectan continuar con el curso de acción que habían diseñado, mientras que los que definen la crisis como grave la caracterizan como un desinflamiento de la legitimidad y autoridad de los dirigentes, que conducirá a UPyD al ocaso y al fracaso, como otro nuevo partido “flash” análogo al PRD, el CDS o Ciudadanos.

BRECHAS Y GRUPOS

Transcurridos dos años desde la Asamblea Fundacional, con normas constitutivas ilegales y situación de provisionalidad demasiado prolongada, UPyD espera como agua de mayo las lluvias de noviembre, en que se realizará el I Congreso del Partido.

Pero el deterioro de su unidad interna es de tal envergadura que la autoridad de Rosa Díez y los Consejos Político y de Dirección se ha desvanecido hasta alcanzar un umbral mínimo que provoca descreimiento, desesperanza, abandonos individuales y escisiones grupales: el 75% de los miembros fundadores del Consejo Político han sido destituidos arbitrariamente o han abandonado el partido; dirigentes significativos se encuentran sometidos a expedientes disciplinarios que pueden terminar en expulsiones; otros abandonan en grupo el partido; y, entre los que quedan en su interior, crece la convicción de que muy poco se podrá hacer para reorientar el rumbo autoritario actual y salvar el partido del foso abierto por las políticas gratuitamente despóticas de los dirigentes.

En mi opinión, la división producida crea tres grupos significativos para articular datos e intentar prever en qué dirección puede evolucionar la crisis:

En primer lugar, se encuentra el aparato del partido, dócil ante el Consejo de Dirección y que constituirá la base de apoyo del mismo en el Congreso que se avecina. No hay datos públicos disponibles para averiguar qué cantidad de los aproximadamente 5000 afiliados se encuentran en este grupo, pues el partido carece de canales de comunicación horizontales internos y los estados de ánimo colectivos son muy difíciles de auscultar.

En segundo lugar, existe un sector significativo del partido, en el que se encuentran muchos de los afiliados originales, que se han entregado desde el principio al proyecto, que comienzan a percibir la política de la Dirección como un error sustantivo, basado en el engaño, la hipocresía o la esquizofrenia de los dirigentes, que mientras proponen la Regeneración del sistema político español imponen un sistema autoritario en el partido, basado en la autoridad incontrolada y arbitraria de la diarquía dirigente, que constituye el núcleo del Consejo de Dirección. En este sector se está produciendo un cambio muy rápido en las percepciones y los posicionamientos que conduce a un deterioro enorme en la autoridad y legitimidad de los dirigentes. No obstante, los integrantes de este sector aún vacilan y buscan caminos que permitan corregir el rumbo y salvar al partido.

En tercer lugar se encuentra el sector cada vez más numeroso de exafiliados, que buscan nuevas formas de organización para realizar el proyecto original de Regeneración Democrática del país al margen del Partido.

En el corto plazo de unos meses, la suerte de UPyD depende de la capacidad de arrastre de cada uno de los sectores y de los trasvases que se produzcan entre ellos, aunque en el medio plazo lo más probable es que la crisis pase factura a UPyD, impulsando su declive y desmoronamiento. Por eso conviene analizar las opciones que plantea cada uno de los sectores para orientar el desarrollo de la situación.

GRUPOS Y OPCIONES

1.- La dirección actual y los que la apoyan pretenden llevar a término el proyecto que han ido diseñando durante estos dos años, de configurar un partido muy jerarquizado, con rasgos cesaristas personalizados en Rosa Díez, y participación escasa y mediatizada de los afiliados, que no disponen de canales de información, comunicación y decisión relevantes.

El dibujo de la situación que probablemente se imagine el reducido núcleo dirigente es el de un partido en el que el control desde la cúspide será muy potente, mediante la persecución de la crítica y la disidencia y la configuración de instituciones internas en las que el liderazgo tendrá un poder poco sometido a controles desde la base. El papel de los afiliados será el de auxiliares logísticos de la dirección en la formulación y aplicación de las políticas del partido.

2.- El grupo de los que aún continúan en el partido, pero cada vez más críticos y distantes de los planes de la dirección, busca desesperadamente fórmulas para reconducir la situación. Pero esa reconducción sólo podrá realizarse volviendo a los principios del Manifiesto Fundacional y eliminando de raíz el autoritarismo y las estructuras creadas por la dirección en el ámbito central y local.

Por ello, la única fórmula que parece viable para corregir el rumbo es la de orientar el Partido hacia la realización de un Congreso Constituyente auténtico, que habría que aplazar a Febrero o Marzo para dar tiempo a empezar desde cero el proceso Congresual.

Pero este comienzo desde cero sólo podrá llevarse a cabo cancelando expedientes disciplinarios; restituyendo el honor y la plenitud de derechos de los afiliados expulsados del Partido que deseen comenzar de nuevo; dimitiendo el Consejo de Dirección, que habría de ser sustituido por una Comisión Gestora o Comité de crisis elegido por todos los afiliados de entre una lista abierta de candidatos; eligiendo Comisiones Gestoras dentro de un plazo prudencial en las Agrupaciones locales; volviendo a constituir el Consejo Político designado por la Asamblea Fundacional en cumplimiento del acuerdo de la misma, hasta el momento del Congreso Constituyente; y eliminando del Reglamento Congresual aprobado por el Consejo Político actual, los elementos antidemocráticos que limitan el poder constituyente de los afiliados.

3.- La brecha abierta entre la dirección y los ex afiliados de UPyD es tan profunda que parece muy difícil que, aún volviendo a empezar desde el Manifiesto Fundacional y con la convocatoria de un Congreso Constituyente auténtico previa dimisión del Consejo de Dirección, muchos de ellos estén dispuestos a volver al partido: se sienten estafados por una dirección que ha traicionado la confianza que solicitaron desde el comienzo, imponiéndose manu militari al partido y diseñando fórmulas para continuar en los puestos de dirección a costa de anular el poder democrático de los afiliados.

Por ello, muchos de estos exafiliados ya buscan nuevas fórmulas distintas de UPyD para realizar el proyecto fundacional traicionado: han surgido diversos blogs, webs y grupos que configuran plataformas de opinión para el día después de la crisis congresual previsible en Noviembre, y surge la idea de crear un nuevo partido que realice con más autenticidad los principios que dieron origen al movimiento ciudadano, que está en la base de los acontecimientos de los últimos años.

DIAGNOSTICO, TERAPIA Y PRONOSTICO

Si a uno le pidieran un diagnóstico de la situación podría decir que la organización UPyD experimenta una metástasis generalizada en la que sus estructuras han mutado del impulso democrático y regenerador hacia el autoritarismo de una diarquía que ha antepuesto su interés personal al colectivo, por lo que si se quiere evitar un pronóstico de letalidad en el medio plazo es precisa una terapia radical, que reinicie la refundación mediante la clonación de las escasas células sanas que sobreviven.

Pero esa terapia radical es muy poco probable que se vaya a producir, por lo que el pronóstico no puede ser más que de letalidad. No obstante esto, la vida continúa.

Brétema, 13-8-09

Nota (PM): El artículo está publicado también en la web del autor [–>].

Entregas de la serie:

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Post invitado de Bubo.

Leyendo algunas intervenciones, la verdad, tengo que reconocer que me he deprimido.

Por eso antes que nada, quiero dar todo mi apoyo, solidaridad y comprensión para todos los que creéis en alguna posibilidad, por mínima que fuera, de rectificar las cosas desde dentro. A fin de cuentas, si hubiera dedicado dos años de mi vida con todo mi tesón y tiempo a este proyecto, entiendo que me costaría trabajo pensar que todo había sido en vano. Vaya de nuevo, mi cariño hacia los blogueros habituales de RD y CMG.

Por mi parte, el único esfuerzo que he realizado ha sido el de otorgar mi voto y, muy al inicio, alguna pequeña aportación económica,. Pues, como ya he dicho en alguna otra ocasión, cuando vi que aparecía Díez al final del proceso de Plataforma Pro y viendo quiénes la acompañaban, decidí esperar –como tantos otros que así lo han manifestado- a que se dieran las necesarias condiciones de participación democrática lo cual suponía que ocurriría a partir del I Congreso. Por esta causa, por coherencia, no he escrito habitualmente en los blogs aludidos arriba, aunque sí en alguna ocasión en algún otro (como Maleni y Viejecita muy bien saben, especialmente la primera por las puyas que le he dado, de las que pido disculpas).

Visto lo visto, y confirmada la deriva hacia “un modelo que hace palidecer al leninismo”, no queda sino proponer una posible alternativa al previsible fracaso congresual.

¿Qué hacer?

Bien, antes que nada he de suponer que damos por sentado que este país, esta sociedad, tiene problemas que anulan, impiden o retrasan un mayor desarrollo en su prosperidad y por lo tanto menguan las posibilidades de progreso y crecimiento personal de sus habitantes (el famoso “derecho a la libertad y a la búsqueda de la felicidad” en condiciones de igualdad legal y efectiva).

Estos problemas están bastante bien diagnosticados, y giran en torno a lo que se ha dado en llamar Partitocracia , es decir un sistema político –resumiendo mucho- autista, cuyo principal objetivo consiste en tocar poder, y poco más.

Pero aun siendo un asunto directamente relacionado con la sociedad política también lo es de la sociedad civil, una sociedad que acepta de buen grado el mundo en el que vive ya que, a fin de cuentas en él ha encontrado unos niveles de bienestar razonablemente aceptables.

El problema es pues sistémico, un círculo vicioso por el que la sociedad civil realimenta a la política, y ésta, la sociedad política, realimenta a la civil. Es decir, una pescadilla que se muerde la cola. Para superar esta retroalimentación perniciosa  y destructiva, han surgido en muy breve espacio de tiempo dos partidos políticos dos, que han saltado al ruedo ibérico con propuestas muy similares de regeneración. Sin embargo, en ambos casos, el hecho de querer intervenir en la vida pública participando en los diferentes procesos electorales en tanto que organización política partidaria, es decir como partido político, ha supuesto la adopción de un modelo organizativo similar en todo a los partidos a los que se pretende criticar (dirigismo, promoción de la docilidad, etc.) y que en nada contribuye a la regeneración del sistema.

Ante esta situación entiendo que lo único que se puede hacer es intentar promover las ideas regeneradoras en la sociedad civil y desde la sociedad civil, para, de alguna suerte, contribuir a generar un estado de opinión favorable a los cambios en el sistema. Es decir, sólo desde la sociedad civil será posible regenerar el sistema.

Como muy bien ha señalado Buesa el otro día hay numerosos ejemplos históricos de cómo un estado de opinión ha podido generar un cambio.

A mí, personalmente, como ejemplos, me gusta señalar el Movimiento Cartista en el Reino Unido, y en España, las Sociedades de Amigos del País.

Para ello, para posibilitar un cambio en el actual estado de cosas, sería preciso organizarse no ya como partido (“el dinero y el poder todo lo pudre”, dijo Navegante) sino como grupo en forma de asociación, fundación, ong, club, o como se le quiera llamar (no sé de nada de fórmulas jurídicas al respecto) desde donde incidir sobre la sociedad exponiendo en ella las propuestas políticas regeneradoras que están en la mente de todos.

Como fórmula activa para hacer valer esas ideas regenerados hay tres caminos: pedir el voto en blanco, pedir el voto nulo, o pedir la abstención. Personalmente prefiero la última de la opciones, pues no creo que sea de recibo decirle a alguien que está asqueado con el sistema electoral (o con cualquier otra cosa como se verá después) que encima vaya al colegio electoral para darle al Presidente de la Mesa su sobre, para que él –y no tú- lo meta en la urna.

Esta petición de ‘no-voto’ se puede realizar a través de la sociedad extendida que ya está siendo Internet, con un coste nulo (y por lo tanto sin las servidumbres que mencionaba Navegante).

webmaster

En cualquier caso, y ya termino, la petición de ‘no-voto’ (o lo que sea) debe ir respaldada por una propuesta muy concreta (nada de abstracciones tipo “por la libertad”, “por la democracia”, etc.). Por ejemplo, la gente está harta de la corrupción que hay a costa del suelo en los Ayuntamientos, entonces una buena causa para pedir su abstención (o lo que sea) en las elecciones municipales sería la de que: antes que nada que se reforme la ley del suelo de manera que éste no pueda ser fuente de financiación (legal, que de la ilegal ni hablamos). Naturalmente, como muy bien señaló Plaza hay situaciones dentro de panorama español, como es el del País Vasco, que requerirían un tratamiento especial, y una propuesta distinta.

Y eso es todo amigos.

948 palabras (justo entre las 500 y 1000 que dijo Plaza).

Bubo.

Entregas de la serie:

Post invitado de Maleni

No tenía interés en volver a escribir algo diferente a comentarios puntuales y concretos sobre entradas en los blogs que me interesan: el de Mikel Buesa [–>], el de Angel Soria [–>], Ciudadanos sin complejos [–>] y éste también. En vista de las últimas entradas sobre Upyd -partido en el que milito desde hace un año y medio- y sobre todo del debate ALUCINANTE que se ha creado en ¡pleno mes de Agosto! no me queda otra que decir o mejor dicho que reincidir:

-En éste país sigue habiendo gente que apuesta por lo que algunos hemos venido apostando al afiliarnos o sencillamente simpatizar con Upyd.

-Que Upyd no es respuesta a esa demanda de una mayor democratización de nuestro sistema político. Y aquí no queda otra que abrir llave:

  • Algunos sostienen/sostenemos la esperanza (algunos días firme y otros frágil) de que se pueden cambiar las cosas siguiendo los cauces establecidos.
  • Otros creen que esto es ya imposible. Y esto lo afirman personas que como el profesor Buesa o Guzmi han estado en el órgano de mayor nivel del partido, el Comité de Dirección. Luego no es cosa de pasar por alto.
De lo cual deduzco que a problemas serios las respuestas no pueden ser tibias. Es decir, o la militancia con expectativas de poder seguir teniendo espacio en nuestro sistema político hacemos un planteamiento de cambio radical del esquema organizativo y sobre todo de funcionamiento en Upyd o directamente abandonamos en masa.
Pros y contras de cada opción:
  • Hacer un planteamiento de cambio radical requiere tiempo para plantear dicha propuesta y para organizarla (pues la eficacia es objetivo prioritario). El pro más importante es que los actuales oficiales se van a “acojonar” de veras al ver que hay gente dispuesta a seguir dando la batalla y la “lata” dentro del partido lo cual significa manejar la misma información y cauces que ellos utilizan (es decir, ejercer una competencia directa e interna).
  • Irnos en masa requiere que nos pongamos de acuerdo sobre la fecha y manera. El pro es que no les damos pie ni pábulo a pensar que confiamos en ellos ni un minuto más y el contra es que pueden pensar que no tenemos capacidad para hacer nada alternativo. Y esto último YO SOY VIEJECITA, me resisto. No quiero que piensen ni remotamente que no tengo capacidad de volver a soñar e implicarme en un sueño de transformación de la realidad.

dreams

Por si ha sido de ayuda……Gracias por la lectura.

Maleni.

Nota del e.: La responsabilidad de las fotos es exclusiva de PM.

Entregas de la serie:

Me acabo de llevar una curiosa sorpresa. Releyendo el Manifiesto Fundacional de UPyD a la vista de las discusiones actuales, he encontrado una exquisita coherencia entre el manifiesto y la actuación posterior de los autócratas. Suponía -aunque no lo recordaba, que el manifiesto reflejaría lo que luego se convertiría en los estribillos favoritos de UPyD: Una forma diferente de hacer política, dar la voz a la gente, regeneración democrática.

Pues no hay tal. La palabra “regeneración” no figura en el manifiesto, y la referencia a la “voz” de la gente es una referencia a las ideas de la gente, no a la gente misma.

luego no hay más remedio que implicarse para que nuestras ideas tengan voz y estén lo mejor representadas que sea posible.

Así que hemos estado engañados desde el principio, y hemos estado haciendo una propaganda … un pelín optimista. En realidad nunca se ha tratado de que los ciudadanos tengan voz, sino que la tengan sus ideas. Así que toda la “novedad” del asunto consistía en realidad en que hubiera unas propuestas que faltaban en el albañal de nuestro sistema político. En ese sentido empiezo a sospechar que somos más culpables del engaño de lo que parecía, y los autócratas menos.

Que empiecen los gorrazos  😉 …

Añadido redundante (editado posteriormente):

consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, de acuerdo con las ofertas de los partidos y su experiencia de la situación histórica que vivimos.

Me parece palmaria la separación entre los ciudadanos y los partidos. La gran revolución parece ser que los ciudadanos piensen lo que van a votar, en vez de votar automáticamenet a “su partido”. ¿Y qué otra cosa puede proponer un partido que todavía no tiene votantes porque acaba de nacer? Pero la “paticipación” de los ciuadanos queda reducida a eso en el manifiesto. A elegir entre A, B, ó C; no a influir en lo que A, B, ni C propongan.

Actualización corrección (por un comentario de Octavio):

La versión de la página (html) no es completa -no lo avisa. Hay que mirar el PDF para ver el manifiesto hasta el final. Y sí hay una referencia de partido político mejorado:

Ninguno (de los partidos), finalmente, está interesado en proponer reformas que revitalicen la democracia mermando el poder de los aparatos de los partidos en beneficio de una deliberación pública y abierta, más allá de la alienación sectaria y del dogmatismo carente de ideas.

¿Mermando el poder de los aparatos en beneficio de una deliberación pública y abierta? Pues debe ser en los sueños más delirantes de quien haya parido la ponencia de estatutos donde ocurre tal prodigio, porque en los estatutos no ocurre.

Y la “regeneración democrática” sí figura, pero referida a los demás.

Interesante discusión la de ayer. Y es cierto, fue muy vaga mi propuesta de facilitar la participación distribuida. ¿Seguimos con el truco de la hipótesis concreta, pasando de teorías?

Hemos visto como funciona el sitema de presentación de enmiendas en el Chiringuito Búlgaro. Cada pardillo pare lo que quiera, lo manda a la dirección, y va a la papelera si no gusta. Y si no disgusta, pasa a una lista de enmiendas, que la comisión de turno examinará, y decidirá si la pasa a votación por el pleno de 500 delegados. Y resultará lo que resulte. ¿Habéis visto participar al afiliado mondo y lirondo por ahí? Pues yo tampoco.

¿Se puede hacer más participativo, sin que sea un desorden? Sí señor, se puede. Y esto solo será un ejemplo de los muchos que puede haber. Tal vez el más simple.

Por ejemplo hay un grupo -digamos el grupo de Guzmi, preocupado por lo de los “Consejeros Natos”. 40 apparachiks entre 110 consejeros votados, que sesgan completamente el Consejo. Les parece una aberración. Así que ese grupo de cinco o quince se montan un rollete en una web (pero lo mismo podría ser un bar) para discutir el asunto a la vista de cualquiera. Las motivaciones, contraindicaciones, ventajas, e inconvenientes. Corre la voz, y hay bastantes afiliados interesados por el asunto. Y a la vista de que Guzmi y otros del grupo tienen cierto prestigio en distintas áreas del partido, han seguido la discusión y el parto. Porque ha habido parto. Una propuesta: Los 150 consejeros serán elegidos directamente por los afiliados, y además será incompatible el cargo de consejero político con ningún otro cargo en el partido. Enmienda habemus.

[Excuso decir que para que pueda ocurrir algo así primero hace falta que una norma -si no basta el sentido común- prohiba al aparato expedientar a ningún afiliado por hablar de cosas del partido donde le de la real gana, y como le de la real gana. Y que si a un Fabo cualquiera se le ocurre recriminarles por ello, el resultado será una descomual pitada, con amenaza de manteo al recriminador]

¿Y ahora? Pues ahora viene lo bueno.

Resulta que el partido se ha montado con una mentalidad abierta, en vez del chiringo. Y en su web oficial, tiene una sección oportuna para que los afiliados que quieran puedan exponer y discutir propuestas. Con un mínimo de firmas para evitar a los más zumbados. Y otras normas sobre quien puede intervenir en la discusión.

  • Un representante de los proponentes puede intervenir cuanto necesite.
  • Un representante del CD puede intervenir cuanto necesite.
  • Los miembros del CP, el órgano deliberativo por excelencia, pueden intervenir, pero con limitaciones anti postorrea.
  • Cada discusión ha de tener un buen árbitro.
  • Todos los afiliados (y a poder ser el público en general) pueden ver la discusión, pero sin hablar.

Al final, los afiliados votan. Se requiere un quórum para que la votación valga, pero si hay quórum, el resultado es ley. Añádansele después las garantías quitamiedos que se crean oportunas, en el sentido de quórums especiales y mayorías cualificadas para algunos temas particularmente sensibles. Pero sin llegar nunca a ese 100 de 110 del Gorri, plis, que para eso no jugamos.

El sistema es pervertible, como todos. Y como en todos, se pueden ir corrigiendo las perversiones. Y por supuesto no puede ser ni el único ni el principal sistema de decisión. La mayor parte de las decisiones menudas no interesan al afiliado en general. Pero las que le interesan, ¡vaya si le interesan!

Y al tiempo que el grupo de Guzmi -un poner- se interesa por la composición del CP, puede haber un grupo de Viejecita interesado en una propuesta sobre el Comité de Garantías y el envío masivo de burofaxes. Y otro de Barbarita sobre la monopolización de la “buena imagen del partido” por parte de Aparatrix. Y tal vez otro de Cryp Tols sobre la rotación de la mayor parte de los cargos  dentro del partido. O de Juan Espino, con las listas abiertas al CD. Etc, etc. Cada una de las propuestas lo tiene difícil, y depende en gran medida de que consiga despertar el interés de la tropa. El interés, por supuesto, también dependerá de la ascendencia que tenga el grupo proponente.

¿Qué, opináis que se puede, o me váis a correr a gorrazos? ¿No sería Un Partido Diferente? ¿No sería otra forma de hacer política? ¿No sería dar la voz a la gente? ¿No sería mandar a tomar por el flai el puto chiringuito?

Os pongo un caso: ¿Pensáis que en un partido así sus representantes parlamentarios podrían votar a favor de las canonjías de la SGAE, o de las imposiciones lingüísticas, o de la recoña de la nueva financiación autonómica, o de mirarse a los ojos con los etarras? No sigo, porque ya habéis pillado la idea.

Pero solo es un ejemplo. Y si este no os gusta, tengo otros 😉

Hay que ir acabando ya con la serie del Chiringuito Búlgaro, que si no la serie del Chiringuito Búlgaro acabará con nuestra salud. Pero ya que vamos de ejemplos, y ya que me lo acaban de mandar, pongamos algún ejemplo de lo que nunca, nunca, debería ser. Da vergüenza comentarlo, así que mejor que se comente solo. (Se puede pinchar para ampliar – y se recomienda leer entero)

https://i1.wp.com/cryp.dontexist.org/docs/expediente_upyd-5.jpg

Lecturas recomendadas:

La serie “Chiringuito Búlgaro”:

  1. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (I) El congreso búlgaro.
  2. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (II) El control del afiliado.
  3. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (III) El descontrol del aparato.
  4. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (IV) La confianza en los héroes.
  5. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (V) Seguir soñando.
  6. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (y VI) Ejemplos, ejemplos.
  7. UPyD: El chiringuito búlgaro de Rosa Díez (adenda) ¿Y qué hacer?

¿Y qué hacer?

Bubo lo tiene claro:

Yo sigo pensando en que lo mejor sería capitalizar políticamente el hastío, es decir capitalizar la abstención que es ahí donde se refleja el hartazgo.

La postura no me es ajena, puesto que es mi postura natural: no votar. Especialmente cuando vivo fuera del alcance político de la Bestia. Con la Bestia encima, no queda otra que votar; sería como vivir bajo el franquismo y no ir a las manis ni hacer nada.

Pero, aunque no votar consuele mucho, no se puede capitalizar. ¿Se puede cosechar más no-voto que el que cosechó el nuevo Estatuto de Cataluña? ¡Pues ya ves lo agobiados que están!

No, yo no escarmiento ni con UPyD, ni con Carlos M.G., ni con el trampolín de la muerte. Si algo es necesario, y no existe, hay que inventarlo. Pero antes de ponerse a inventar, hay que mirar si acaso no existe algo suficientemente parecido que se pueda adaptar. Y yo creo que existe. En un campo muy distinto, pero precisamente el campo que primero ha sabido sacarle partido a la novedad que supone internet, porque está en el lugar privilegiado para ello. El software. Concretamente el software libre, abierto, o como le quieras llamar.

Al principio nadie pensó que el software era algo que se pudiera vender. Solo había ordenadores (inmensos) en algunos departamentos de los gobiernos y universidades, y se hacían su propio software para cubrir sus necesidades. Pero con la popularización de la informática, -a las empresas primero y a las personas después, hubo espabilados que vieron la jugada y se pusieron a patentar y a vender el software. Y llegó Bill Gates, y haciendo más trampas que los estatutos de UPyD, creó un inmenso imperio.

Por supuesto que los viejos hackers de Unix seguían haciéndose sus propias cosas, sin contemplar la posibilidad de usar ni siquiera la versión pirata de lo que producen Micro$oft y los demás. Pero eso es una minoría minúscula, la frontera tecnológica, inalcanzable para el común del personal.

Sin embargo, entre aquellos hackers , había algunos con visión política / social. Se dieron cuenta de que la popularización del software patentado (propietario) lo que conseguía era nada menos que el secuestro de nuestros datos por parte de negociantes particulares. Y la creación de un mercado monopolístico cuyo objetivo era crear y guiar tu necesidad, en lugar de simplemente darte lo que necesitas. Así que en vez de hacerse para sí mismos lo que necesitaban, y quedarse tranquilos, ampliaron su objetivo. Y empezaron a hacer lo que necesitaban los demás. Por amor al arte. Por las ganas de hacerlo. Y sí, también por el prestigio que eso les da, que no es manco. Y lo que salió es lo más parecido que puede haber a una definición de “el software de la gente para la gente”.

No hablo de ninguna broma. Hablo de proyectos colectivos de gente que no gana dinero con ello, -miles de personas repartidas por mundo, compitiendo con éxito en muchos nichos / productos con la empresa má grandes y capitalizada del mundo: Microsot misma.

Si miras por dentro esos proyectos, verás que son una especie de democracia muy mejorada. Todo el mundo cuenta, pero cuenta en la medida de lo que pone encima de la mesa en forma de logros o de prestigio. Y no solo son sistemas controlados, sino que transcurren en abierto; sin secretos. Por ejemplo, Una tropa muy especializada estará dedicándose a solucionar un problema muy concreto de un área específica, pero la comunicación que tienen entre ellos es accesible a los demás. Y la decisión final de cual de la solciones es la preferible, corresponde a un grupo mucho más amplio. Y al final, las grandes estrategias “políticas” de hacia donde se encamina el proyecto, las votan entre todos. Votan las decisiones, en vez de a unos héroes encargados de tomarlas.

¿Se entiende la diferencia? ¿Se entiende que puede concebirse un sistema participativo que no sea ni “asambleario”, ni una merienda de negros a la Gorriarán? ¿Es imaginable, o por lo menos soñable, un partido político de la gente para la gente?

Yo pienso seguir soñando.

Y ahora viene Rosa Díez a joder el invento, y saca el argumento de que un partido no es un fin, sino un medio. Sí, vale, Rosa, querida amiga.

rose-roseEn eso estamos de acuerdo. También estamos de acuerdo en que es un medio para “dar la voz a la gente”. En lo que no estamos de acuerdo es en como averiguamos lo que quiere la gente. Tú pareces saberlo de antemano, por un procedimiento que se me escapa. Inteligencia sin duda, que te alabo. Yo, escéptico y torpe, prefiero colaborar a que puedan montarse el sistema oportuno para hacer llegar su propia voz y su opinión a la cosa pública.

Aunque hay demasiadas voces, y a menudo contrarias, sí hay un cantar que está por todas partes, y que no tiene voz:

Derriben de una vez la maldita partitocracia, y quiten las sucias manos de los políticos de todas aquellos sitios de los que se puedan quitar.

Imagina. Uno de tus objetivos, que comparto, es acabar con la locura de las lenguas en España. ¿Te has dado cuenta de que sin partitocracia no podría haber ningún problema con las lenguas? Y no te imaginas lo que da para avanzar en ese sentido. No por falta de inteligencia -que te sobra, sino porque nunca te has puesto a ello. Se puede empezar a intentar de muchas formas. Incluso desde dentro de los partidos que existen. Pero desde UPyD será especialmente difícil, porque el Chiriguito Búlgaro que estáis montando permite la inaudita costumbre de expulsar a aquellos afiliados que se pongan a pensar por su cuenta desde una web montada por ellos mismos, si no coinciden con el criterio de la dirección.. Y porque en vez de intentar que en la medida de lo posible los políticos no sean una casta aparte, sino gente normal que ocasionalmente circula por la política -turnandose, lo que persigue es lo contrario. Más de lo mismo. El poder concentrado en unos pocos, en vez de intentar ver las oportunidades de la participación distribuida.

Mañana, y espero que sea el último día de la serie, intentaré ponerte unos ejemplos de cosas que sí podríais hacer y no queréis ni imaginar, y de otras cosas que jamás deberíais de haber hecho, y al parecer pretendéis seguir haciendo. Estas últimas, me temo que van con el apoyo de documentación que me acaban de hacer llegar.

Lecturas recomendadas:

La serie “Chiringuito Búlgaro”:

  1. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (I) El congreso búlgaro.
  2. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (II) El control del afiliado.
  3. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (III) El descontrol del aparato.
  4. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (IV) La confianza en los héroes.
  5. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (V) Seguir soñando.
  6. UPyD: el chiringuito búlgaro de Rosa Díez (y VI) Ejemplos, ejemplos.
  7. UPyD: El chiringuito búlgaro de Rosa Díez (adenda) ¿Y qué hacer?