Nunca han tenido sentido del ridículo. Ahora, para pretender ser alguien, organizan … ¡actos de disolución! Como si fuera la firma de un  acuerdo, pero sin interlocutor. O sea, como si fueran alguien, pero sin serlo.

Iñaki Gabilondo pide una “moraleja compartida”. Sostiene (se ha caído del guindo) que no podrá haber un “relato común”. Y asegura que al menos debe haber una moraleja compartida. En concreto, que las ideas no se defienden matando.

No queda muy claro qué quiere decir Iñaki cuando dice “compartido”. ¿Compartido entre los etarras y asociados, y los ex-asesinables? ¿O sea, entre dos mitades aproximadas de vascos, divividos por su actitud ante el asesinato de niños y otros inocentes? Pues entonces no se entiende por qué la disolución de la bestia le parece una buena noticia. Ni siquiera una noticia. No había nadie que no supiera que ya no le sacaban rédito al asesinato, y que por eso no lo hacían. Tampoco había nadie que esperara que volvieran a la práctica que les define. Vaya, que lo esperara como evento probable en el corto plazo. Simplemente por la cuestión de no sacarle partido. Los incentivos. Y a plazo más largo nadie puede saberlo; la cacareada “disolución” no cambia nada al respecto.

Pero la pantomima tiene todo que ver con la “moraleja Gabilondo”. Supone su más radical negación, dado que explican bien claro que no se trata de un asunto moral sino de un asunto de “ciclos”. Hay unas veces que sí y otras unas veces que no. Y ahora entramos en una de las que no. Pero de una forma un poco misteriosa, porque no depende de ningún detalle observable, tal y como lo exponen, sino de la mera voluntad (¿ánimo, conocimiento?) de los pistoleros. No es un ciclo natural, es un ciclo de los asesinos. Y se les ha acabado este ciclo. Afirman. Como si no lo supiéramos si no lo contaran. Y como si la policía no tuviera nada que ver.

Y sin embargo la moraleja de Gabilondo es la buena. Siempre ha sido la buena, aunque ni esté siendo compartida, ni vaya a serlo. No se trata de disculpas (parciales, o no) ni de lágrimas de cocodrilo. Se trata de si comprendemos que no se asesina, ni con ciclo ni sin él; o no lo comprendemos. Y cuando esta elemental idea no es compartida, como es el caso, se trata de quién la comparte y quién no. Por ejemplo, los que participan de la payasada, y los que mandan sus albricias, son de los que no. Porque creen en los ciclos, sin moraleja. Y sin policía, sin la que nunca hubiera llegado el final del ciclo.

Y es por eso que esto no “disuelve” nada. Las innumerables víctimas lo seguirán siendo, sin disolución alguna. Y casi se quedan peor tras la ridícula payasada, porque han perdido toda esperanza de que al final del tunel la sociedad vasca -y no poca parte de la española- mejorara y saliera del abismo. Al asumir: no debimos asesinar, ni aplaudirlo, porque eso no son formas de discusión política. Las víctimas siguen siendo víctimas; los ex-asesinables, cuya condición depende del ciclo, lo son en función de voluntad ajena; y los ciclistas siguen siendo ciclistas. ¿Que es lo que se ha “disuelto”, exactamente? Los ciclos, no.

El #Kindergarten, como siempre, enternecedor. La gran disculpa de los asesinos es que una vez hubo un tal Franco, y tú ya sabes. Y por eso ocurrió lo que ocurrió, décadas después. El ciclo. Pero ahora nos subimos a una tribuna a largar una fantochada, y es como si activáramos un interruptor con el que el mundo empieza de nuevo, virgen. Lo llevan crudo los ciclistas.

Ni es noticia, ni es buena. Y exactamente por lo que dice Gabilondo que debería ocurrir, y ni de coña va a pasar. La moraleja que no habrá.

Fuente, Twitter:

otegi-no-blanqueado

El blanqueamiento de terroristas va con retraso, dice Otegi. As su manera de decir las cosas; entre chulesca, amenazante, y kindergarten.

De Europa Press:

la más elementales reglas de cortesía y de respeto exigen que determinadas cosas no se hagan así

nos vota la gente

en estos momentos, lo que convendría es no romper las reglas de entendimiento y menos en público, pero esa es la responsabilidad que han adquirido ellos

Finalmente, Arnaldo Otegi también ha mostrado la disposición de EH Bildu a “hablar con absolutamente todo el mundo”.

Traducido. Esta operación de blanqueamiento, que impulsamos junto a los otros nacionalisas étnicos, y junto a los antisistema dispuestos a aprovechar incluso el más sucio etnicismo para joder, va con un retraso que me está empezando a cabrear.

Problema. La bestia puede muy bien estar dispuesta a hablar con absolutamente todo el mundo, después de haber estado dispuesta a asesinar a casi absolutamente todo el mundo. Pero eso no quiere decir que todo el mundo esté dispuesto a hablar con la bestia. Ni que se pueda esperar que ocurra jamás. Y de eso del “entendimiento” ya ni hablemos. No entender a los asesinos es, exactamente, la base de toda sociedad que aspire vivible. El punto de partida, vaya.

Como para explicárselo al cacao mental kindergarten que lleva encima. Reglas de entendimiento, dice el angelito. La sospecha es que piense en vascuence y traduzca mal. Porque entendimiento es, o la potencia del alma que permite discurrir y razonar, o bien una relación amistosa. En el primer caso la referencia es a las reglas de razonar. Y no hay ninguna que diga que en los homenajes a los asesinados deba haber representantes de los asesinos. Es más, la regla del razonar dice que eso no podría ser jamás un homenaje, sino algo muy contrario. Más bien un insulto a añadir a la herida. Y la segunda posible acepción, el entendimiento como relación amistosa, hasta los gatos quieren zapatos.

¿Cortesía y respeto? ¿Y eso por qué, campeón; acaso por miedo? El respeto se gana. Con acciones respetables, no con votos. Y la cortesía se merece. Con cortesía, no con asesinatos ni bravuconadas.

Alguien va a tener que empezar a explicarles a estos malditos chuletas de barra de aldea, etno-nacionalistas bazofia, que no esperen cortesía, ni respeto, ni entendimiento. Nunca, mientras sigan igual. Por razones, obvias, que ni siquiera nos importa si entienden. O mejor dicho, precisamente que no las entiendan es lo que hace que sean como son. Basura. Es la responsabilidad que han adquirido ellos, por decirlo con sus propias palabras.

Fuente

Europa Press:

El último acto de la lavandería de carniceros etarras ha despertado la vieja discusión sobre las derrotas  y las victorias. Ya se sabe que en España somos muy tremendos; poco sutiles. O todo o nada.

Por una parte tenemos a Arcadi Espada, que no suele ser no-sutil. Y no ha defraudado:

La entrega de las armas ha supuesto un fracaso democrático. Tras décadas de luchar contra los intentos de que una banda de asesinos pasara por ser un ejército, de pronto una parte de los demócratas, repartida entre políticos y periodistas, accede a dar ese trato a la banda en su hora terminal.

…/…

Quedan los 300 mil vascos que creen que ETA fue un ejército, cuya lucha tuvo causas, que es la manera sombría y eufemísticamente delincuente con que se dice causas justas, y que consideran que sus gudaris (uf: qué haría la escritura sin la cursiva profiláctica) se sacrificaron y que no fue en vano.

Santiago González replica:

Txema Montero, un conocedor, afirmó en una entrevista en Deia en 2012: “ETA ha sido derrotada por la Guardia Civil”. Es justo que así sea: con el terrorismo termina la Guardia Civil, no la Real Academia.

Curioso. González parece pensar que el objetivo de ETA era el terrorismo; que acabado el terrorismo se acaba su objetivo; y que el terrorismo ha desaparecido del universo mental de los separatas vascos. Pero esto es algo que ya explicó bien Von Clausewitz [–>], y que en principio se da por aprendido desde entonces.

Pero incluso aunque se hagan estas dos cosas (la derrota del ejército enemigo y la conquista del territorio) la guerra, esto es,  el sentimiento de hostilidad y acción de los agentes hostiles, no pueden considerarse finalizados mientras la voluntad del enemigo no sea también eliminada.

Espada lo pone en su sitio al hablar del fracaso democrático. Porque, sea cual sea el objetivo imaginario que tuvieran los carniceros en la cabeza, el objetivo del demócrata es desterrar el asesinato como forma de hacer política. Y la lavandería de carniceros supone justamente lo contrario. Al darle forma de ejército derrotado que luchaba en nombre de un pueblo que se siente oprimido, lo que haces es establecer que -esta vez- ese ejército no ha ganado. Pero lo que NO has hecho es establecer la inmoralidad básica de su acción. Te has limitado a retrasar en el tiempo ese tipo de solución. Y tienes, como señala Espada, a 300.000 tipos muy orgullosos de los asesinatos; y a un porcentaje realmente acojonante de la población española no demasiado alejada de esa idea.

Yo también le llamaría a eso un fracaso democrático.

También se puede intentar mirar, no en términos de forma política (el asunto del demócrata), sino desde el objetivo que Santiago González imagina a los carniceros. Digamos, para ser serios, que el objetivo que les imagina es la separación, y no el terrorismo como fin en sí mismo.  Y es bastante difícil pensar que ahora estén más lejos de ese objetivo que cuando empezaron. Y todavía más difícil soñar que los asesinatos de inocentes no tengan nada que ver con esa mejoría de su posición.

¡Hay que joderse con las victorias!

Añadido, algunas horas después. Otegui con Carlin [en El País –>]:

Es más, si uno quiere garantizar la repetición de determinados escenarios lo que tiene que hacer es humillar a la gente.

Los asesinatos no dependen de ser asesinos, sino de los sentimientos que sea que nos despierten los demás. No parece que la filosofía asesina haya salido muy derrotada. Que debiera ser, como dice Arcadi Espada, la victoria del demócrata. Ausente a más no poder.

Al

Se ha celebrado estos días la enésima “consulta” popular sobre la secesión en la fértil vasconia (fértil en descerebrados y odiadores de los “otros”, sean estos quienes sean.)

Cabe señalar que tal y como indican los euskobarómetros de los últimos años cada vez tienen menos eco estas payasadas en las que solo votan quienes apoyan el autismo identitario de Sabino Arana. Algo que ya por si sólo debiera hacer reflexionar a estos descerebrados que palmotean con frenesí cualquier acto en pro de la secesión y la creación de nuevas fronteras donde jamás las hubo. Pero se ve que preguntarse “¿porque la mayoría de mis vecinos no quieren saber nada de esto”? es pedir demasiado esfuerzo a sus escasas neuronas.

Tan solo una cuarta parte mas o menos de la población en la vasconia profunda se presta al paripé de ir a votar secesionismo (según presumen prácticamente el 100% de los que van a votar votan SI, lo cual ya es un buen indicador de la calidad de la consulta) lo que implica que hay una abrumadora mayoría de las tres cuartas partes de los votantes que pasan olímpicamente de la ortodoxia secesionista y sus monsergas, pese a la inmisericorde propaganda que se hace de ello. Y eso en la vasconia profunda, en los pueblos, ya que en localidades mas próximas a la capital, como Arrigorriaga, donde también han montado el show, tan solo una octava parte del electorado ha respondido a la llamada de la selva y se ha acercado a apoyar la kausa.

Seguimos comprobando como demasiados de los hijos de los inmigrantes que vinieron el siglo pasado a trabajar al país de los puros y rh negativo son a día de hoy los mas entusiastas seguidores del patrioterismo euskaldún, ellos que sufrieron en sus carnes el ver como a sus padres (y a ellos) se les tildaba y depreciaba día si y día también de maketos no vascos y escoria de fuera del paraíso aranista, se prestan ahora enfervorecidos al juego de “yo soy de aquí y tu no, español de mierda”, dejándonos en la duda de si sus actitudes obedecen mas al síndrome de estocolmo que hace que por puro instinto de supervivencia te identifiques con quienes te maltratan o se debe también a ese mecanismo que hace que los violadores sean casi siempre gente a la que violaron de niños y de mayores reproduzcan el horror que sufrieron en sus carnes con otros a quienes violan a su vez.

Cuestión ardua para psicólogos y psiquiatras interesante por sus consecuencias prácticas.

Y el caso es que a pesar de que todos los medios nacionalistas se hacen eco de la “konsulta” ninguno da datos de los resultados, con lo que no dejan en muy buen lugar la patochada a la que se prestan. Ni un dato he podido encontrar ni en el Gara en el Deia el día después, tan solo que “abrumadoramente” la gente votó a favor del tiro en la nuca, perdón, del derecho a decidir, (en que andaré pensando). Pero de datos, de %, nada, cero patatero. Hay que creerles con la fe del testigo de jehová y punto pelota oye. Si es que…

Ahora toca el numerito del desarme de los de la bomba lapa, ese inmenso aporte vasco a la cultura occidental, y sus expertos de la paz con sueldo sin retenciones. Con lo fácil que sería pedir perdón por haber marcado a los vascos con el hierro de la ignominia. Pero claro, reconocer que tus gudaris patrios no eran mas que unos psicópatas es cuasi imposible para mentes ancladas en postulados de raza y erreaches.

Una pena. Pero es lo que hay.

Y si les comentas algo te saltan con que el que debes pedir perdón eres tu por la conquista de América de hace seis siglos. Como si ellos fueran marcianos que no tuvieran el mismo pasado que tu, o como si juzgar con criterios actuales los hechos del pasado tuviera algún fundamento, mas si encima se dedican a distorsionarlos y/o a inventarse pasados imaginarios, que parece la moda actual.

En fin, entre neo maoistas podemitas y neo nazis aranistas tenemos que movernos. Hay que joderse en pleno siglo veintiuno.

La ETA está de campaña publicitaria con un nuevo show. No se entiende bien que a alguien no favorable a los asesinos y sus asesinatos le pueda interesar el asunto. Respecto a las “entregas”, la única que podría producir algún bien sería que se entreguen ellos. Y que colaboren con la justicia para resolver los cientos de asesinatos que quedan pendientes. Y respecto al “show”, al relato, el único que podría ser justo y civilizado sería una clara demostración de que han comprendido -¡al fin!- que jamás debieron asesinar. A nadie. Punto.

Si el cacareado “fin de ETA” no es de ese tenor, sus chorradas nos las soplan. Ya estaban acabados hace mucho tiempo. Y ni la Baader-Meinhof ni las Brigate Rosse tuvieron un “fin oficial”, y sin embargo desaparecieron. Bastó con que el último hater descerebrado sintiera la suficiente desesperanza. El final de ETA no depende de los asesinos; dependió de la inutilidad de su crimen y de la firmeza de los que tenían enfrente. Que no fueron todos, ni mucho menos, pero sí los suficientes. Y por supuesto dependió en buena medida de unos abnegados y eficientes cuerpos de policía.

Ahora la cuestión no son ni los asesinos, ni sus shows. Si quieren entregarse, bien; las pistolitas de sus publicidades se las pueden meter por do les quepan. De lo que se trata en esta fase es de que el gobierno y compañía cumplan con su deber, y les detengan. Y les pongan ante el juez que corresponde. Una vez ahí, y si la ley lo permite, podría tener sentido un intercambio de relato civilizado (no debimos asesinar) y colaboración con la justicia por un trato favorable. Algo al modo de los pentiti en Italia.

Pero nadie les debería dar las gracias ni aplaudir sus teatros por dejarnos de asesinar, si resulta que asesinar estaba bien porque tenían un conflicto. Todos tenemos conflictos, pero sólo los asesinos asesinan por ellos. Y es cierto que se puede cambiar, y hasta se puede dejar de ser asesino. Pero para eso hace falta, precisamente, ¡cambiar! Eso que no han hecho.

Y además, hasta el mismísimo Rajoy debería comprender que si asesinar depende de que creas tener un conflicto político, y de que le vaya bien a la estrategia, estás asegurando que tarde o temprano volverán los asesinatos políticos. Estás educando para que haya quien contemple el asesinato como herramienta política. Que tampoco es algo tan difícil de conseguir; basta mirar ahora mismo a Venezuela. Y es muy verosímil que la diferencia para que en el futuro vuelvan los asesinatos políticos, o no, dependa del trato y el relato que les des a los asesinos ahora.

¿Qué pasa, que un presunto socio para poder gobernar resulta estar demasiado casado con el asesinato político, por demasiados aplausos y comprensiones durante 40 años, y necesita que el gobierno le permita hacer héroes de los asesinos? Bueno, ese será en todo caso el problema del pasamarote de la Moncloa, pero no creo que sea cosa de que los demás paguemos tal precio por su silla. Eso no sería corrupción o robar; estamos hablando de otro nivel.

Savater et al han redactado un manifiesto. No se dirige a los asesinos, por supuesto, sino básicamente al Mariano. Es “adherible”, y espera adhesiones. En este enlace:

Un poner:

– Define mierda humana.

– Por ejemplo alguien que resuelve sus problemas asesinando inocentes. Y en menor medida, pero también, quien resuelve sus problemas facilitando la vida de los asesinos de inocentes … porque le resulta conveniente.

Esto en Bilbao es una provocación, según su alcalde.

bilbao-placa-covite-provocacion

Nos lo cuenta el periódico del partido del corregidor, y en la lengua que dicen impropia. La misma lengua del cartel “provocador”, por otra parte.

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha mandado retirar las placas colocadas esta noche por miembros de Covite en recuerdo de las víctimas del terrorismo, y ha acusado al colectivo de actuar “incumpliendo la normativa municipal y de forma inequívocamente provocadora“.

Se puede entender que sea una provocación. Y se puede entender que no lo sea. Por ejemplo, en Alemania no sería. No es.

Es casi seguro que los simpatizantes de los nazis en Alemania consideran una provocación que se recuerden los asesinatos que practicaron con tanta soltura moral. También es seguro que no se atreven a llamarle provocación en público, porque estaría muy mal visto. Que es, exactamente, toda la idea que subyace a la “provocación”. Afearles sus asesinatos a los asesinos de inocentes. A los asesinos “por política”, sin ir más lejos. Para que vaya colando la idea de que eso está muy muy muy feo.

Pero en Vasquilandia tenemos un problema. Gordo. Si convenimos -junto con la civilización- que asesinar “por política” es muy feo, ¿dónde ha estado mirando toda su vida  Aburto? ¿Qué es lo que ha estado comprendiendo, disculpando, minimizando hasta ahora? ¿Tendremos algún hermanamiento con la fealdad? Hmmm.

Están en una gimnasia digna de verse. Somos el país más amante de la paz y de la memoria de toda la galaxia. Como que debemos tener el récord de museos y cosas dedicados al asunto. Y fulanos, cargos y comisiones blablabla. Pero si alguien quiere que consten, en su lugar, los asesinatos de los inocentes, eso es provocar. Aunque sea un cartelito de lo más discreto. No me vayas a recordar lo que quiero bien lejos de mi memoria. Y de la memoria pública. Y no me jodas los cuentos de los niños y todos los museos.

¡Es provocar! Provocar Aburtos, concretamente. Para que los niños no crean que asesinar por política es más justificable que hacerlo por hambre, por celos, por dinero, o cualquier otro de los inaceptables motivos para quitarle la vida a los demás. Porque el más inaceptable es precisamente el que Aburto quiere que olvidemos. Todos los casos mencionados, y similares, son asesinatos de inocentes. No han cometido ningún delito. Pero no cabe mayor inocencia que tener unas características no elegidas. O bien heredadas al nacer (como ser español, o lo que sea), o bien generalmente heredadas del entorno (una ideología, etc).

Gracias a los Aburtos sigue pululando por ahí la idea de que como lo de ETA eran “acciones políticas”, no eran puramente delito. O no sólo delito. Como si fueran menos delito. Y acabada la causa política, la pena deja de tener sentido. Acojonante. Si la maté porque era mía, una vez muerta ya no hay causa y la pena no tiene sentido. Lo mismo que si le maté porque era rico, para robarle. Ahora que tengo su dinero ya no voy a matar más.

Que Aburto se sienta provocado y se atreva a decirlo es, precisamente, la mejor demostración posible de que los carteles de COVITE son necesarios. Ejecutar a los culpables (como en la pena de muerte) nos parece muy poco civilizado. Pero si poner un recuerdo a los inocentes asesinados es una “provocación”, quiere decir que ni siquiera tenemos lo necesario para empezar a imaginar la civilización. Hay que “provocar” a Aburto, una y otra vez, hasta que le dé vergüenza decir que se siente provocado.

Por tanto, gracias COVITE.

Fuentes:

La prensa provocada:

Y los héroes de la peli:

 

 

 

 

sellos-eusko-nazis

Son tres sellos que fueron emitidos en 1937 por el Gobierno Vasco. Se lee:

  1. Euzko Ikastola Nagusi Alde
  2. Pro Universitate Vasconum
  3. Pro Universidad Vasca

Fuente, Catoblepas.

Del catálogo especializado compilado por Félix Gómez-Guillamón, The Republican Local War Tax Stamps (1936-1939),publicado en febrero de 1977 por la británica Spanish Philatelic Society (Bookclub, nº 9; Brighton 1977, 124 págs.). Están descritos en la página 47 y ocupan los números 190 a 192. De los tres se dice que son muy raros. En ninguno de los tres figura valor facial, y de cada uno de ellos se imprimieron cuatro versiones que se diferencian por su color: negro, azul, verde y carmín.

A menudo se protesta de lo impropio de llamarles nazis a los chicos de la gasolina y a sus apoyos morales. Y tiene su punto de razón el argumento. Después de todo, no han montado hornos crematorios. Pero tampoco tienen un Reich. Ni el poder que conlleva. ¿Cómo se ha de hacer la comparación? ¿Si se comportan de forma comparable en circunstancias no comparables; o si tienen un mismo espíritu que lleva a distintas conductas según las circunstancias? Es es el quid.

Los sellos demuestran lo que ya sabemos. Que en 1937 no se sentían nada alejados espiritualmente de los nazis. Y el psicopático odio etno-céntrico de Sabino Arana no difiere gran cosa del de su hijo espiritual Adolf Hiltler. Y los asesinatos y bombas a mansalva recientes, y las palizas actuales, no parecen exactamente un cambio radical de espíritu.

¿Hace falta un horno crematorio para hacer un nazi? ¿Los nazis no eran nazis antes de los hornos? Malditas preguntas. ¿Memoria histórica?

Actualización. Hay uno por Twitter que dice que los aranianos usaban la esvástica antes que los nazis. No aporta datos. Buscando, encuentro (de momento) esto, que dice que es de “principios del siglo XX”. Las juventudes nazis empezaron hacia 1920 o un poco antes. Clic para fuente.

arana-y-esvastica

La teoría sería que no copiaron el símbolo de los nazis. Llegarían a lo mismo de forma independiente. Y que sólo lo cambiarían por el lauburu después de la derrota de los nazis. Pero en todo caso, en 1937 no parecen haberse sentido nada incómodos al usar el mismo símbolo que el Tercer Reich.

nuremberg-1937

Nürembreg 1937

Inauguración del batzoki de Tolosa en 1936:

batzoki-tolosa-1936

Más actualización:

Que confirma la tesis:

Al principio, la esvástica propuesta por Arana como “enseña propia” no se hizo popular entre sus seguidores, y de hecho no aparece en la iconografía nacionalista de la primera década del siglo XX. La situación cambió en 1914, cuando Euzkeltzale-Bazkuna (el grupo promotor del euskera de Juventud Vasca de Bilbao, la rama juvenil nacionalista) propuso la adopción de la esvástica como insignia de solapa, para distinguir a los vasco-parlantes: “El distintivo adoptado consiste en un sencillo alfiler de plata, rematado por la famosa rueda de cuatro rayos, primitivo signo vasco”23 . Poco después, el diario Euzkadi anunciaba la venta de esta insignia (reproducción del signo propuesto por Arana), recomendando a los nacionalistas hablantes del euskera que lo llevaran para reconocerse entre ellos.

Con el paso del tiempo, esta esvástica (denominada euskalorratza, es decir aguja o insignia vasca) dejó de identificarse con la lengua para representar el sentimiento nacionalista vasco en general . A partir de 1931, el uso de la cruz gamada por parte del PNV se incrementó, coincidiendo con su expansión durante la II República, a veces “asociando el dibujo de la esvástica rectilínea a los colores rojo, verde y blanco de la bandera vasca” . Aunque a veces se utilizaba también el lauburu (sin duda pensando que era una variedad de la esvástica), la cruz gamada aparecía con gran frecuencia en la prensa, en carteles, insignias, gemelos, pañuelos, estandartes y escudos de batzokis (centros sociales del PNV) e incluso en la publicidad de empresas propiedad de nacionalistas.

Nota: Cuando Santiago de Pablo se refiere a “la esvástica propuesta por Arana” se refiere a un símbolo igual al de los nazis, no al lauburu.

Resumiendo. Como la idea de la entrada (y el título) es que no parece que los aranianos se sintieran muy alejados de los nazis, la puntualización del amable aficionado no cambia nada.

La Mierda Nobel de la Paz ha sentado un precedente que se presta a una política ficción de lo más jugosa. No sé, uno puede imaginar a Hollande en horas bajas y sin salida política. Como deprimido. Y a un Rajoy entre eternamente en funciones, y eternamente mayoría insuficiente. No ya sin ideas -que no ha tenido nunca- sino sin caminos. Cuando de repente unos campeones tienen en Noruega la ocurrencia del siglo. Premiar con el Nobel de la Paz la elevación del terrorismo a interlocutor y agente político de primer nivel.

alien

Lo han hecho con otras palabras, pero eso es lo que han hecho. Hasta ahora, siempre que habían concedido el premio con motivo de un acuerdo de paz, o fin de una lucha armada, lo habían concedido o a ambos bandos en liza, o a terceros que no estaban en la discordia pero colaboraban a su arreglo.

A ambos bandos en liza:

  • 1973 Kissinger y Lê Ðức Thọ, por fin de la guerra de Vietnam.
  • 1978 Mohamed Al Sadat y Menahem Begin por la paz entre Egipto e Irsael
  • 1993 Nelson Mandela y Frederik De Klerk, fin del “appartheid”.
  • 1994 Arafat, Rabin, Peres por esfuerzos de paz en Oriente Medio.
  • 1996 Carlos Felipe Ximenes y José Ramos-Horta por la paz en Timor Oriental
  • 1998 John Hume y David Trimble, paz en Irlanda del Norte.

Terceros mediadores:

  • 1906 Rooslvelt (USA) por la guerra ruso japonesa.
  • 1936 Carlos Saavedra (Argentina) por el conflicto Paraguay – Bolivia.
  • 1957 Lesler Bowles Pearson (Canadá) por el conflicto de Suez.
  • 1987 Oscar Arias (Costa Rica) por el acuerdo de Guatemala.

Así que esto de Santos y Colombia es un invento nuevo. Un pemio Nobel al fin del conflicto que se concede a sólo una de las partes del conflicto. O sea que están diciendo que una de las partes no es legítima (no merece premio), pero el acuerdo con una parte no legítima -y legitimada mediante el acuerdo- sí lo merece. Literalmente, un premio a la legitimación de lo claramente no legítimo.

¿Y qué tiene que ver esto con Hollande y Rajoy? A huevo. En España ya hemos hecho todo un carrerón en la lavandería del terrorismo. Sólo falta Francia. Y tal vez con un caramelo adecuado …

eta-nobel

Hay que disimular la pinta del octavo pasajero. Legitimarlo, pero sin premio Nobel.

alien

Que, al estilo de Santos en Colombia, podría ser para Hollande y otro. Una vez establecido el invento …

 

Es algo que se podía esperar. Y se comprueba. La fabricación de naciones artificiales produce monstruos. Monstruos lógicos; monstruos sentimentales; y sobre todo monstruos morales. Y si a eso le añadimos una lavandería de asesinos de inocentes al por mayor, el resultado sólo puede ser una nación pocilga.

eusko-moral

Hay que joderse. Estos etarras son lo más colectivista del mundo. Como buenos marxistas bananeros. Pero ahora, a cuenta de la lavandería de terroristas, han dado en una especie de moral libertaria. Donde la moral no es un código de conducta social, sino cosa de cada cual. Asesinar no está ni bien ni mal, porque eso son clichés. Son términos de la moral de cada uno, que pueden interpretarse como quieran interpretarse. Literal.

La pera. La educación, por poner un ejemplo, no es cosa de cada uno. Y no digamos nada sobre la elección de aprender un vernáculo marginal y esencialmente ágrafo. Eso no está sujeto a interpretación, y es un asunto de la moral colectiva. Digamos de neo-nación. Pero lo de asesinar inocentes va al gusto personal. Eso no es código de conducta social — o lo que se entiende normalmente por moral.

Algún despistado puede preguntar por qué. Pero la lavandería lo dice explícitamente. Nuestro objetivo es pensar en el futuro. Y deben estar pensando, en un prodigio de eusko-lógica, que los demás no estamos preocupados por el futuro. Que sólo estamos pensando en el pasado porque los asesinados siguen muertos. ¿Cómo se le podría hacer comprender a asnos así, que un futuro en el que asesinar sea algo de la moral de cada uno, no es ningún futuro prometedor sino una maldita pesadilla?

Decir que estuvo mal no es algo que satisface a las víctimas. Asegura el campeón. Será porque les ha preguntado mucho, supongo. O será porque le parece mejor resolverlo en privado, en otro ataque de libertarianismo furibundo. Pero los códigos de conducta social son -probablemente- lo menos privado que existe. Por motivos obvios y de su propia función. Si asesinar va al gusto de cada cual, y puede interpretarse como quiera interpretarse, la gente acaba circulando por las calles estilo Beirut, y no estilo Ginebra. Con lo que la eusko-moral y la lavandería tienen inevitablemente consecuencias mucho más allá de lo que sea que resolvemos o no resolvemos en privado.

Pero esto son margaritas para los pollinos. Ellos están construyendo una nación, y una neo-etnia, y los asesinatos van por lo privado.

Fuente:

 

Los celebrantes de los angelitos, ¿los tendrán por ex-asesinos, o por no-asesinos?

Es una duda interesante, a pesar de ser filosófica. Vasquilandia, esa cloaca moral, está literalmente plagada de celebrantes de asesinos. Pero los humanos somos bichos raros que nos contamos cuentos, y, sobre todo, ¡nos los creemos! Cuentos morales, mayormente. Y cuando queremos aplaudir asesinos, por ejemplo porque porque coincide con el guión, los convertimos en otra cosa. Y esa es la intriga; ¿cómo funciona el blanqueamiento de asesinos al que se está dedicando con tanto ardor el paisito? No me acabo de enterar, pero igual es porque lo dicen traduciendo del vascuence y no traducen muy bien.

En todo caso sólo hay dos posibilidades. No hay cuento que pueda ocultar la pistola, la bala, el agujero en la nuca, la sangre; o los cuerpos inocentes destrozados. Incluso las auto-trolas tienen un límite. ¿Se cuentan los celebrantes que no están aplaudiendo asesinos, porque que en realidad aplauden a ex-asesinos? En un plan como este: Sí asesinaban, y sí eran inocentes sus muertos; pero eran otros tiempos y el tiempo nuevo lo lava todo. Y más blanco.

tiempo-lava

El problema está en la frontera. ¿Por qué antes asesinar estaba bien, y ahora no? Que sí, vale; conocemos el cuento. El tiempo ha cambiado. Pero como no sabemos cómo ha cambiado, ni por qué, lo mismo puede volver a cambiar. ¿Dejarían de ser “ex”? ¿Y serían celebrados igual? Porque entonces habría que empezar a contemplar la siempre inquietante posibilidad de que en realidad seamos una canalla ética francamente impresentable. Sin frontera que explique cuándo asesinar inocentes está bien, o mal, no hay “ex” que valga. Que hagan un dibujito para entenderlo.

La otra posibilidad es que no sean “ex”, porque aunque asesinaban, y asesinaban inocentes y niños, no eran asesinos. Eran, por ejemplo, nobles “gudaris” que construían una nación. Y las naciones, como todo el mundo sabe, se construyen asesinando inocentes. Hmmm …, no arreglamos mucho. Otros también dicen que construyen naciones, y no lo hacen mediante bandas de asesinos de inocentes. Además, la conclusión de tal argumento sería que construir naciones es un ejercicio muy poco presentable moralmente. Cosa con la que la izquierda divina siempre había estado de acuerdo. Las naciones eran asquerosidades de los fachas. Yo también lo creía así, cuando era izquierda divina. Y ahora también, sin serlo. Debe ser que los tiempos cambian. O las lavadoras, ya no sé.

@rpr3z tiene una serie muy interesante sobre algunos de los angelitos esos, hoy  tan celebrados. En concreto, los de Galdácano.

Y nosotros vamos a aprovecharlo … para honrar a los asesinados. Señalando asesinos. Si de homenajes se trata, y si los asesinos merecen homenajes, mucho más los asesinados. Enlazamos. Un clic lleva a los merecimientos de cada angelito. Pero lo suyo es empezar con la introducción.

Los etarras de Galdácano

Y con ustedes, los angelitos. Una suerte poder enlazar directamente al servidor de @rpr3z, y no tener que ensuciar mi disco duro con estas caras.

1. Gorka Martínez Arkarazo

gma

 

2. Iñaki Krutxaga Elezkano

ike

3. Jon Bienzobas Arretxe

bienzobas

 

4. Kepa del Hoyo Hernández

kdh

 

5. Oier Goitia Abadia

oga

 

6. Txus Martin Hernando

tmh

 

7. Xabier Garcia Gaztelu

txp

8. Iker Lima Sagarna

ils

 

 

¿Alguien ve una raza especial o distinta ahí? Y tampoco. Pero el que tenga huevos de entrar en los enlaces sí verá algo especial. No racial, que imaginaba Arana, sino moral.

vascos-no-asesinos

Hay que disculpar su rusticidad y falta de finura intelectual. Al cabo, son gente convencida de que el vascuence es una riqueza cultural. Literalmente. Y eso ya marca con bastante claridad su idea de la cultura, o de lo que la cultura aporta. Parrillada grasienta de pollo con kalimotxo.

parrillada-grasienta-de-pollo

Correspondientemente, su gimnasia “intelectual” para hacer de los asesinos no-asesinos, es a la historia del pensamiento como la parrillada grasienta es a esta foto sacada de la serie Versalles. Pero cada público tiene sus incentivos. Y hasta su idioma “propio”, dicen.

Problema: Asesino es el que asesina. Pero no hace falta que lo haga todos los días para seguir siendo un asesino. No, simplemente es el que asesina para resolver un problema, porque en ese caso asesinar le parece mejor que no asesinar. Circunstancia que se puede repetir, o no; sin que la no repetición lo convierta en un no asesino. Por ejemplo un parricida sólo mata una vez, y es parricida para siempre. Un maldito asesino, vaya, pero más especializado que el grupo de Otegui.

Hay veces en que los terroristas se convierten en ex-terroristas. No es una figura que suela usarse para los asesinos, lo del ex, porque se considera que el asesinato supone sobrepasar una barrera moral que sólo hace falta superar una vez para ser un asesino ya siempre. Pero con el terrorismo sí se usa lo de ex, cuando toca. O sea, se puede ser un asesino ex-terrorista. Pero para eso hace falta que el fulano comprenda, y haga ver bien claro a los demás, que le parece muy mal haber sido terrorista. Todo un error. Y como no es el caso de Otegui, y ha dejado muy claro que nunca lo va a ser, quiere decir que Otegui nunca va a transitar a ex-terrorista.

Pues ahora ponle a un vasco de esos del vascuence como riqueza cultural a hacer bodoques con la idea de que los asesinos ahora son no asesinos. ¿Qué quieres que salga? El adefesio que estamos presentando. Pero el problema de verdad no es el adefesio, sino asesinar. Y hacer salves a los asesinos. Que también tiene su nombre.

bodoque-vasco

Luisa Delgado

Quiero continuar el artículo “Las jaias de Santurtzi” [–>]  con una anécdota personal que sufrí en esas fiestas pero que no lo expresé en el primer artículo por no hacerlo demasiado largo pero que refleja lo psicótica que está la sociedad vasca.

Estaba yo con un grupo de conocidas hace menos de 1 mes en las fiestas de Santurce(ahora Santurtzi en plan megavasco) y éstas querían ir a una txosna a consumir algo. Cómo en esa txosna habían carteles de los euskal presoak me pareció repugnante dar dinero a esa gente, me enfadé y tuve una pequeña discusión con ellas.

Tuve una sensación de impotencia porque quería discutir del tema pero lo tenía que hacer a escondidas, con medias palabras, no muy alto, callándome muchas cosas y que la discusión acabase cuándo antes. Una conversación muy cercenada y condicionada dónde se palpaba la falta de libertad. Me pareció repugnante el ambiente que había en esa zona inundada de consignas a favor de los asesinos con toda impunidad en medio de una calle céntrica. También me daba asco la indiferencia de la gente consumiendo y en connivencia de quienes apoyan el asesinato.

Respecto a la discusión que tuve con éstas cada uno reaccionó de esta forma:

-1 persona: Me enfadé con ella y tras insistirla un poco conseguí que no comprase un bocadillo.

-2 persona: Traté de convencerla pero no me hizo caso. La llamé falsa y encima ella se quedó extrañada, sin comprender el por qué la llamé falsa.

-3 persona: Viendo la discusión consumió algo a la chita callando, sin decir nada.

-4 persona: me dijo que ella tampoco consumiría ahí, pero que yo no puedo prohibir que los demás consuman ahí. Me dio bastante asco porque parecía que iba de tolerante de liberal y a la vez indiferente con los asesinados. Muy hipócrita.

Hace falta muchísima labor pedagógica para curar a la sociedad vasca, que es una sociedad enferma, muy estocolmizada. Se toman por cosas normales cosas que son psicopáticas cómo el consumir en bares y txosnas próximas a asesinos. Convivir con ellos cómo si fuesen gente normal y despreciar/olvidar a las víctimas. Hay que hacer ver a la sociedad vasca este lavado de cerebro enfermizo y parte de esto tiene la culpa los partidos no nacionalistas por no haberse enfrentado al nacionalismo sin complejos. No es normal esta impunidad de la que gozan los asesinos y que nadie haga nada para evitarlo.

Cómo se nota que no conocen la vida diaria en el País Vaso aquellos que se refieren al PNV “nacionalismo democrático”. El PNV que siempre ha dado voz a asesinos y amigos en las fiestas de los pueblos y en la EITB y persiguiendo a las víctimas.

Es continuación de:

El País saca hoy un estudio de Manuel Montero a cuenta de la sobre-representación de los apellidos “eusquéricos” por parte de los partidos nacionatas. Clic.

seleccion-apellidos-vascos

La historia es conocida. Había un perturbado llamado Sabino Arana que inventó una nación y una raza. Que distinguía, no por la pinta (es jodido), sino por los apellidos. Reunió a un grupo de payasos amargados, y con esos mimbres creó el nacionalismo vasco.

Con el tiempo el cuento fue cambiando. Adaptándose. Porque un tal Adolf Hitler, no menos perturbado, consiguió que las ideologías basadas en razas sufrieran un desprestigio muy grande. Y no es que los nacionatas vascos tuvieran nada en contra de Adolf, pero sí lo tenían en contra del desprestigio. Así que dejaron atrás razas y apellidos, y los cambiaron por el nebuloso concepto de “etnia”, y una lengua vernácula, marginal y ágrafa.

Esto es lo que se dice. Pero lo que mide Manuel Montero establece que no es cierto. Ni de broma han dejado atrás la chorrada de los apellidos.

El estudio:

El nacionalismo define lo vasco por la identidad cultural, no por el origen autóctono. Sin embargo, en su práctica política se encuentran criterios étnicos. Sus representantes en los ayuntamientos, parlamentos o gobierno presentan una peculiaridad: las personas con apellidos vascos tienen una presencia relativamente mayor que en la sociedad. Este artículo estudia estos desequilibrios. Analiza la estructura demográfica del País Vasco según los grupos de apellidos. La compara con la que desde ese punto de vista presentan las representaciones políticas.

Entiéndase lo de “presencia relativamente mayor”. Espero dejar claro con los siguientes dibujitos que se trata de una presencia escandalosamente mayor. Los datos son del estudio de Montero, menos los del Parlamento Vasco que son de su web.

El más fácil y claro probablemente es este. En azul, el número de apellidos “eusquéricos” que tiene la población de Vasquilandia, en términos porcentuales, sumando los dos primeros apellidos de cada uno. En rojo, lo mismo para los junteros de los partidos separatas en las Juntas Generales de las tres provincias. Y en verde, los de los partidos que venimos en llamar constitucionalistas.

apellidos-vascos-jjgg

Los partidos constitucionalistas llevan a las JJGG una representación cuyos apellidos tienen una “eusquericidad” que se corresponde muy bien con la de la población. Casi calcada. Vaya, como si no miraran los apellidos. Los partidos aranistas, en cambio, son exactamente igual que cuando vivía el tal Sabino. Notable chiflado colgado de los apellidos. Colgadísimo. Andaba con “apellidómetro” por la calle, asustando a la gente.

¿Será un caso especial el de las juntas generales? ¿Será un churro? Por eso he probado lo mismo con el Parlamento Vasco. Y queda tal cual. No era ningún chorro.

apellidos-vascos-pv

Montero lo hace más complicado, pero no creo que merezca la pena. Dividiendo la población entre “dos apellidos eusquéricos”; “un apellido eusquérico” que llama “mixtos”, y “ningún apellido eusquérico”. Siempre entre los dos primeros.

En todo caso dejo el dibujito, que es más bonito que el suyo. Él sólo compara nacionatas / población general.

apellidos-vascos-jjgg-manuel-montero

En fin, esto es lo que hay en un lado del tablero. Aranismo fetén, del de antes de Adolf. Y puede tener morbo apostar si Potemos y Pablemos, que le va a quitar muchos votos Bildu, saldrá del lado aranista o del lado general de la fractura vasca. Pero midiendo por los hechos, como aquí; no por las palabras.

Advertencia: Cuando oigas a otro tronado aranista decir que los que no son nacionalistas son “antivascos”, le enseñas estos números. A ver quién es anti quién, y a ver quién se deja a buena parte de la basca sin representar. Para no importarles los apellidos, los seleccionan con un cuidado que produce admiración. O estupor.

Añadido para los comentarios. Vasquilandia, los nombres de la cosa.

vasquilandia-los-nombres-de-la-cosa.png

 

Viene de La Tribuna del País Vasco:

No es broma. Lo explican en una nota de prensa de la Universidad de York, resumiendo un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.

El equipo investigador tenía interés en estudiar los mecanismos neurobiológicos de la ideología, si los hubiera. Con una visión de la ideología muy comparable a la de vuestro humilde servidor; como basura perniciosa. Y se han fijado en un área del cerebro conocida por dedicarse a resolver problemas, digamos errores, en la consecución de objetivos.

El “posterior medial frontal cortex” (pMFC) se supone que controla los problemas de rendimiento, e interactúa con otras áreas del cerebro para aplicar las adaptaciones necesarias. [De otro estudio diferente –>]

Juega un papel clave en detectar discrepancias entre las condiciones deseadas y las reales, y ajusta el comportamiento subsiguiente durante la toma de decisiones. [Del estudio en cuestión –>]

Querían saber si esta área del pMFC, que ayuda a otras zonas de cerebro en problemas de bajo nivel -por ej. cuando no atinas con la tecla del móvil- actúa también como ayuda en problemas abstractos en los que puede funcionar la ideología.

pmfc.png

La idea es fácil. El paleto satisfecho observa el mundo, y el mundo le dice que no es nada; apenas una mierda insignificante. Hay una enorme discrepancia entre la condición deseada y la condición observada. Y un truco habitual para resolver el conflicto es esa asquerosa ideología llamada nacionalismo, que crea orgullo de la caca de vaca. La cuestión es, ¿puede el truco tener una base neurobiológica? ¿Actúa esta zona concreta del pMFC?

Para probarlo eligieron las dos ideologías más fuertes. Etnocentrismo y religión.

Las ideologías aldeanas (parochial) motivan numerosos aspectos de la vida social, desde arte hasta  guerras. Las ideologías moralistas que implican chauvinismo de grupo y religión son argumentablemente las de mayor impacto social — y, a vaces, las mas perniciosamente divisivas.

Y entonces pillaron un montón de cobayas humanos y les pusieron boinas y turbantes con cables por dentro, unos magentizados y otros no (el grupo de control). El magnetismo estaba dirigido al pMFC de forma que atenuaba su actividad. Y les ponían en una actitud mental de cierto estrés, o discrepancia entre deseo y realidad. Como recordarles la muerte, a los turbantes; o a las boinas una fuerte crítica de las características supuestas de la etnia, hecha por alguien “de fuera”.

Resultado:

Los hallazgos, publicados en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience, revelan que la gente en la que la zona del cerebro en estudio había sido temporalmente desactivada, declararon un 32,8% menos creencia en Dios, ángeles, o cielo. También se encontró un 28,5% más de respuesta positiva en los sentimientos hacia los inmigrantes que criticaron su país.

Por supuesto, sólo es un primer paso. Quedan muchos -y los apuntan- para poder desarrollar las muy necesarias boinas y turbantes magnéticos capaces de desactivar el nacionalismo vasco y el terrorismo islámico. Una especie de microchip por el que, si en alguna parte del cerebro empieza a formarse la idea Euskadi, o Aláh, automáticamente se cierra por completo el pMFC. Desde esta plaza sugerimos a Artur Mas, el astut, como primer cobaya experimental — con las adaptaciones necesarias para cambiar Vasquilandia o Aláh por Catalunya. A ver si se dan prisa. O si no, que lo prueben como está; por si suena la flauta. La barretina magnetizada.

Enlaces para comprobar que no es broma:

Artículo en la web de la universidad de York.

El estudio completo.

Fuente, La Tribuna del País Vasco.

Parece que no sale gratis eso de ser la raza / etnia / cultura (ejem) / prodigio más antiguo de la galaxia. O por lo menos de Europa. Hace que no se te entienda. Pero no por hablar en vascuence; es normal que esa lengua no la entienda nadie. ¿Para que? No; lo preocupante es que no se les entiende en román paladino.

Un nuevo fenómeno del nacionalismo vasco, que hasta ahora no teníamos en el radar, ha pronunciado unas palabras misteriosas sobre terrorismo en París. A cuenta, claro, de los últimos atentados; y claro, de ETA. A un periodista de El Periódico [–>]. Estaba en una feria de seguridad, y es el viceconsejero del GV de la materia.

Todo es terrorismo, pero ETA trataba, entre comillas, de respetar el entorno general, pero esta gente no, les da igual todo el que se encuentren delante y consideran su enemigo a todo el que no piense como ellos.

Es importante que haya unidad, que se dé una misma respuesta, que no haya diferentes frentes

El Correo recogió la historia [–>]

josu-zubiaga-y-su-entorno

Y el vice ha debido sentirse en la obligación de explicarse [–>]. O de aclararlo.  El vascuence, supongo. Dice que sus palabras se “han sacado de contexto”. ¿Del contexto de la “lengua propia”?

A lo que se refería en realidad era a que «el terrorismo yihadista y el de ETA son diferentes y las formas de prevención y protección también». «Con ETA se podía establecer cuáles eran los colectivos con más riesgo»

Mientras que «los yihadistas están atacando no solo a los que no piensan como ellos sino a la población en general», por lo que «el riesgo es global». Lo que está claro, en su opinión, es que «el objetivo de ambos es alarmar y aterrorizar a la población».

Supongamos que en vascuence es normal tener que aclarar que cuando se dice que “esta gente” (los yihadistas) “consideran su enemigo a todo el que no piense como ellos”, se debe entender que “están atacando no solo a los que no piensan como ellos sino a la población en general”. De lo que debemos concluir que ETA respetaba el entorno, entre comillas -dice-, porque no les daba igual todo el que se encontraran por delante, sino que se limitaban a los que no pensaban como ellos. Que hace una gran diferencia, como se ve. Los yihadistas consideran su enemigo a todos los que no piensan como ellos, mientras que los etarras consideran su enemigo a todos los que no piensan como ellos. ¡Es la hostia el vascuence!

Venga, un esfuerzo. Que se puede entender el significado de “respetar el entorno” en una lengua más antigua que homo sapiens. Y que hay una diferencia importante, aunque los dos tengan el exacto mismo esquema para clasificar a los enemigos prescindibles. Es fácil. Los que “no piensan como” yihadistas -esto es, los infieles- son muchísimos en Europa. Vaya, casi todos. Mientras que los que “no piensan como” los etarras no son muchos mas de la mitad en Vasquilandia. Y entonces, es inevitable: “Son diferentes y las formas de prevención y protección también. Con ETA se podía establecer cuáles eran los colectivos con más riesgo”. Y con los yihadistas, no.

Queda un margen de duda. ¿En vascuence, el “entorno” significa más o menos la mitad de la población, y eso respetaba ETA? No es lo mismo aterrorizar a la mitad de la población que a toda. ¿O el “entorno” significa los que piensan como el buen Josu Zubiaga, y por eso era una gran tranquilidad que fuera respetado? En el  primer caso se hace cuesta arriba tratar de discernir la línea que separa entorno de no-entorno. En el segundo, no; el entorno es la manera vascuence de decir el ambiente, la cuerda, la peña, o nosotros.

También puede ser que no hayamos pillado el contexto, porque venía en vascuence, y el vice se ha tenido que traducir a una lengua “no propia”. Sugerencia: Sería mejor que sólo se expresen en su “lengua propia”. No nos importa no entenderles. Alternativamente, podrían pagar traductores profesionales. Con todo lo que le dedican a la ingeniería del vascuence sería una minucia. Y tendríamos el contexto adecuado.

Agradecimientos:

respetar-el-entorno

Visto queda, Oscar.