Los “afirmacionistas” climáticos son una gente muy peculiar. Tienen una teoría, que es cierta. La acumulación de CO2 en la atmósfera produce un desajuste en el flujo de entrada / salida de energía en el planeta, cuyo resultado tiene que ser un calentamiento. Y se quedan muy contentos afirmando su teoría. Todos los días, varias veces antes de desayunar. El problema es que nadie discute esa teoría. Lo que está en discusión son los detalles, y los detalles lo son todo. Todo, como en por ejemplo: ¿tenemos, o no tenemos un problema? Y así acaban organizando una discusión de besugos:

– ¡El cambio climático es real, negacionista!

– ¡Que sea “real” no quiere decir que sea un problema, afirmacionista!

Vamos a intentar ver los detalles. Los dos detalles clave. Que son: ¿cuánto calienta una cantidad determinada de CO2, y cuánto de “problema” supone eso? Las dos medidas convencionales para esos dos detalles son:

ECS (equilibrium climate sensitivity). Lo que se calcula que calienta el CO2 por doblar su concentración en la atmósfera, después de esperar unos siglos a que el sistema se estabilice.

SCC (social cost of carbon). Los perjuicios (o beneficios) económicos de cada tonelada de CO2 emitida.

Es obvio que la segunda depende mucho de la primera. El perjuicio (o beneficio) económico de cada cantidad de CO2, depende de lo que esa cantidad vaya a calentar. De cajón. Si el problema es el calentamiento, cuánto problema dependerá de cuánto calentamiento. Hasta el momento ya ha habido calentamiento, dicen que todo un grado de temperatura. Lo que no ha habido es problema por ese calentamiento. La gente muere menos por causas climáticas ahora que antes (1); y las pérdidas por causas climáticas son menores ahora que antes, como porcentaje de lo que tenemos (2). Las cosechas baten récords casi todos los años (3), etc, etc. Por no perder, ¡ni siquiera perdemos nieve con todo ese calentamiento (4)! Si acaso un poco de hielo marino en el Ártico en verano, y está estabilizado hace trece años (5). Y no le ha pasado nada a nadie por eso; ni siquiera a los osos polares, que están muy contentos y boyantes (6).

Vamos con los dos detalles, que es de lo que no quieren hablar los “afirmacionistas”.

1. ECS. Lo que calienta una cantidad de CO2. El IPCC asegura que por doblar la concentración de CO2 en el aire, la temperatura media de superficie subirá en un rango entre 1,5º y 4,5º. Y que no pueden dar una cifra concreta como la más probable, como hacían hasta ahora, por “el desacuerdo entre las distintas líneas de evidencia evaluadas” (7).

Esas distintas líneas de evidencia, incompatibles, son esencialmente los modelos climáticos y los cálculos basados en termómetros. Como ya ha habido calentamiento, y hemos emitido mucho CO2, pueden calcular el efecto de ese CO2 sobre la temperatura. ¡Y sale algo muy distinto de lo que dicen los modelos! Vamos a tratar de resumirlo en un par de gráficos, y usando lo más actualizado de esas líneas de evidencia. Lo del IPCC era de 2013, y por eso usamos los modelos de la siguiente generación, que salen mucho más “desparramados” (8), y la actualización reciente de uno de los cálculos más clásicos derivados del calentamiento observado. Lewis & Curry 2018 (9).

Los modelos, CMIP6, son las barras verticales. Un histograma. Mide simplemente cuántos modelos (frecuencia) dan como resultado el rango de 0,5º de cada barra. Y ponemos encima una transparencia rosita, con el rango del 5% – 95% del resultado del estudio y cálculo de Lewis y Curry.

ecs-cmip6-lc-2018

Se solapan algo, sí; pero son dos cuentos completamente distintos. Y llamarle “evidencia” a los modelos tiene guasa. Se supone que se fían de ellos porque reproducen más o menos bien el calentamiento observado desde 1850. ¡Pero lo reproducen igual de bien con tres veces más de efecto del mismo CO2, que con tres veces menos! Y claro, no es lo mismo que la temperatura media de superficie se vaya a calentar 1,8ºC por doblar el CO2, que si se calienta 5,6ºC. Ni de coña es lo mismo.

Otra forma de ver lo mismo. Pero en lugar de ver el rango 5% – 95% de Lewis y Curry, ponemos su densidad de probabilidad (PDF).

ecs-cmip6-lc-2018-pdf

Más claro todavía que se trata de dos historias muy diferentes.

2. SCC. El “coste social del carbono” (quieren decir CO2, pero usan una jerga como de coleguis). Aprovechamos un trabajo recién salido de Dayaratna, McKitick y Michaels (10). Explican que hay tres modelos principales con los que se calcula. En dos de ellos no se pueden meter los beneficios de la fertilización de las plantas por el CO2. Ni siquiera contemplan la posibilidad de que el CO2 -¡el gas de la vida!- pueda tener algo de bueno. Pero ya es más que obvio a estas alturas. Por ejemplo, esta muy reciente revisión de los estudios actuales. Characteristics, drivers and feedbacks of global greening (11).

El extenso reverdecimiento de la vegetación desde los 1980s es una de las características más notables del cambio en la biosfera en el Antropoceno.

El fenómeno del reverdecimiento, junto al calentamiento, la subida del nivel del mar, y el declive del hielo marino, representa una evidencia altamente creíble del cambio climático antropogénico.

Lo que beneficia a todas las plantas, beneficia también a los cultivos. Pero en dos de tres modelos de cálculo del “coste social del carbono” no se puede considerar ese beneficio. Tabú. Por eso Dayaratna, McKitick y Michaels utilizan el tercer modelo, el que no tiene el tabú. Además, de las dos líneas de evidencia del IPCC sobre lo que calienta el CO2, usan la que los “afirmacionistas” desprecian. Para ver qué diferencia hacen esos dos cambios en el cálculo de cuánto problema es eso del cambio climático. Y la diferencia es abismal, por supuesto. Como para preguntar: ¿pero de qué coño estamos hablando?

El gráfico más claro que lo muestra, es este. Arriba, el cálculo habitual con el “cherry picking” de los afirmacionistas. 44 US$ por tonelada emitida, en 2050. Abajo, contando con los beneficios del CO2, o al menos la fertilización, y con la ECS derivada de las observaciones – en lugar de los modelos climáticos. Entre 7 US$, y un valor ligeramente negativo.

scc-dayaratna

¿Ahora entiendes el afirmacionismo climático? Es el negacionismo de los detalles.

– ¡El cambio climático es real!

– ¿Y es lo mismo tres veces más, que tres veces menos?

– ¡Es una emergencia!

– ¿La misma emergencia a 44 dólares, que a siete o a cero?

Pues así anda el patio. Entretenido con una emergencia que no soporta los detalles.

Notas / referencias:

(1)

climate-related-deaths-lomborg

(2)

Pielke:

global-weather-related-disaster-losses-pielke

(3) Cosechas:

(4) Nieve:

nieve-rutgers-hn-mm12m

(5) Hielo Ártico.

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(6) Osos:

Crockford, S.J. 2017. Testing the hypothesis that routine sea ice coverage of 3-5 mkm2 results in a greater than 30% decline in population size of polar bears (Ursus maritimus). PeerJ Preprints 2 March 2017. Doi: 10.7287/peerj.preprints.2737v3 Open access.

(7) Desacuerdo distintas líneas de evidencia: IPCC AR5 WGI all final (pág. 16, al final).

(8) Modelos CMIP6: Carbon Brief (CMIP6: the next generation of climate models explained)

(9) Lewis & Curry 2018:

(10) Climate sensitivity, agricultural productivity and the social cost of carbon in FUND

(11) Characteristics, drivers and feedbacks of global greening

 

 

 

 

La gente sigue examinando el borrador filtrado del próximo informe del IPCC. Y se mantienen las primeras impresiones. Tienen un problema muy serio con los gráficos. Lo que quiere decir que tienen un problema con la realidad. Y dos soluciones. Mantener o no mantener el cuento como era hasta ahora.

Desde el gran informe anterior (2007) hay nuevos estudios, y sobre todo nuevos datos. De los que se deduce incuestionablemente que hasta ahora han exagerado mucho la confianza que mostraban en su ciencia y en sus predicciones. Y se deduce que muy, muy probablemente los modelos van de culo. ¿Qué van a hacer con ese problema? ¿Mantener el cuento como estaba, y recibir palos por todas partes porque se ve que la realidad lo desmiente; o dar un paso atrás, y confesar que en realidad “la ciencia” no estaba tan establecida como presumían, y que hay muchas más incertidumbres de las que decían?

Delicado. Con la primera opción (ocultar) pueden esperar que se entere relativamente poca gente. Lo malo es que se quedan con el culo al aire con cada uno que lo sepa. Y con la segunda (confesar) pierden prestigio ante todos, aunque no tanto como en el primer caso ante pocos. ¿Qué van a pensar que es menos malo?

Otra ilustración del problema, de una entrada de EM Smith (Chiefio) En WUWT:

Lo que hace es señalar un nuevo “hiding the decline”  (ocultar el declive) en un gráfico del borrador del IPCC.

ipcc-ar5-modelos-realidad-1

En efecto, en el panel de abajo paran los datos en 2006 ó 2007, en vez de llagar a 2011 como arriba, para no tener que mostrar la realidad fuera del rango del 95% de confianza de los modelos. En la siguiente figura los pongo. Y juegan con unas medias de diez años, de una forma que parece chusca, para poder mostrar una raya que sigue subiendo, sin “parón” ninguno.

Pero a mi me parece muy interesante la figura por otros motivos que dibujo sobre ella a continuación. Como los dos paneles están a la misma escala, es muy fácil trasladar elementos de uno a otro, por métodos gráficos, con exactitud.

ipcc-ar5-modelos-realidad-2

Lo que me parece que destaca en la figura es que la realidad se mantiene consistentemente en la parte más baja del desparrame de los modelos. Puede que sea poco tiempo. Son 12 años, toda la parte “predictiva” del asunto. Puede que después cambie, pero cambiar es en los dos sentidos. Puede meterse en los modelos, o salirse más. De momento, lo que vemos en los 12 años de predicción, es que parece que los modelos pudieran estar bien si marcan de más, y la parte buena es la parte de abajo.

Nota: hay que tener en cuenta que están usando las mediciones de termómetros de superficie. Si usaran las de satélites, tanto del aire a más altura como de la superficie del mar -presumiblemente de mayor calidad y más informativas-, el resultado sería bastante peor para los modelos.

Si usamos los modelos con esa “corrección”, a la vista de la realidad -que parece más sensato que corregir la realidad, a la vista de los modelos, como hacen los calentólogos-, apostaríamos a que la temperatura pasará justo rozando la parte baja de lo que marcan como “rango más probable (2.016 – 2.035)”, y que para 2050 habría subido a un ritmo de 1,1ºC por siglo. A final del siglo XXI llegaría a 2,1ºC más de lo que llaman “temperatura preindustrial (como si solo hubiera una). Y la “sensibilidad climática”  estaría como en 1,5ºC por doblar la cantidad de CO2. Todo ello dentro de la categoría de: Houston, NO tenemos un problema. Y eso si uno se cree que los modelos están bien, y solo falta hacerles esa corrección a la vista de la realidad. Lo que pasa es que tampoco parece haber muchos motivos para pensar eso; todo sea por seguirles el juego.

También se ve otra cosa en el gráfico, que he dibujado, y que ilustra los problemas que tiene el IPCC. Marcan el rango más probable (para ellos) de temperatura en 2.035. 35 años después de la predicción, y 30 años dicen que  son “clima” y que ahí no hay “variabilidad” natural que valga ni que pueda estropear una predicción. Y lo que ocurre es que si llegamos a la parte baja de ese rango, no hay problema; mientras que para llegar a la parte media, la temperatura tendría que empezar a subir ya a un ritmo de 0,35ºC / década durante los próximos 13 años. No se lo cree ni el más optimista de los alarmistas. y de la parte alta del “rango más probable” ya ni hablamos, porque nos da la risa. Es literalmente imposible. Pero, ¿por qué ponen un imposible dentro del “rango más probable”.

Y eso es lo que pasa. Que algo huele muy podrido en el reino del IPCC. Intríngulis. ¿Se tirarán por la solución de ocultar, o por la de confesar? La filtración que ha ocurrido del borrador es una faena para la primera solución. Pero por otra parte eso es algo con lo que tenían que contar.

Solo nos falta una cosa. Usar este método por la brava para marcar el rango “mas probable” para 2035, una vez corregidos los modelos por la realidad.

Mucho más realista:

ipcc-ar5-modelos-realidad-3

Repito: Todo esto, a base de pensar que los modelos son algo más que fantasía especulativa. Mucho pensar.

Por cierto, Lucía tiene una entrada nueva sobre los modelos, la realidad, y el AR5. Mucho mejor, por supuesto:

 

Llueve. ¿Se te ocurre algo mejor que hacer dibujitos? Con suerte, puede que unos gráficos simples expliquen algunas cosas. Eso espero.

La pregunta a la que me gustaría responder es: ¿Qué tiene que pasar con la temperatura para que el IPCC tenga razón en sus predicciones, y hasta qué punto parece fácil que eso ocurra? El momento en el que se puede hacer ese control es una propuesta del mismo IPCC. En 2.021.

En las dos primeras décadas del siglo XXI habrá un calentamiento de unos 0,2ºC / década (si no reducimos las emisiones de CO2).

En realidad los modelos de los que sale esa cifra de “unos 0,2ºC / década”, dicen 0,21ºC para el aire en superficie (a 1m de altura) y 0,146ºC / década para la superficie del mar (la capa fina superior del agua).

Todos hemos oído decir que llevamos cerca de 15 años sin calentamiento. Y que eso no importa nada, ni significa que el calentamiento se haya parado, porque es demasiado poco tiempo para que la “señal” del calentamiento destaque sobre el “ruido” meteorológico. También dicen que el clima, por contra de la meteorología, es lo que pasa en 30 años. No preguntemos de dónde sale la cifra de 30, porque la respuesta resulta muy deprimente: De la gorra.

Daremos por buenos esos 30 años, sin más. Y nos olvidaremos de los 15 años sin calentamiento, para mirar lo que llaman “clima”; o sea, 30 años. Da la casualidad de que tenemos 31 años de datos de temperatura de la superficie del mar, medidos con satélites y con termómetros desde barcos y boyas. Y también resulta que esa medición es menos “ruidosa” (menos vaivenes) que la del aire de superficie, y sin los problemas de los efectos del crecimiento de las ciudades y el cambio en el uso del suelo. Si queremos medir el efecto del CO2, nada como eliminar las perturbaciones locales de la temperatura causadas por el hombre cerca  de los termómetros. Y para eso el mar es lo perfecto.

Comparamos modelos y los 31 últimos años de la realidad, usando un gráfico y de Bob Tisdale [–>]

Y lo simplificamos, usando de los modelos sólo la linea de tendencia, haciendo que las dos lineas de tendencia (modelos y realidad) partan del mismo sitio.

La primera noticia es que solo ha habido el 58% del calentamiento que debiera, en estos 31 años. Y eso es “clima”, no “ruido” meteorológico. La segunda noticia es que para que se cumpla la previsión, en 2021, durante ocho años debe haber un calentamiento 4,5 veces superior -en términos de grados por década- que el que ha habido los últimos 31 años. No creo que nadie piense que es imposible (aunque no parece lejos de imposible), pero tampoco creo que nadie piense que es probable,

Y lo que es seguro es que estamos cerca de una frontera en la que, si no empieza a subir la temperatura a lo bestia, va a ser imposible pensar que la predicción tiene alguna posibilidad de cumplirse.

Hay una tercera noticia. Y es que el calentamiento observado dista mucho de reflejar el “forzamiento” monótono que se le supone al CO2. Si se divide esa serie de 31 años en dos mitades, lo que se ve es un gran salto en el medio, y una segunda mitad sin calentamiento. El salto fue por “El Niño del siglo”, que ocurrió en 1.998.

¿Puede haber otro “salto” como ese, para que se cumpla la predicción? Poder, puede -¿quien sabe?-, y eso es lo que esperan los alarmistas como agua de mayo. Pero no parece que vaya a ser en 2013, como pensaban, porque El Niño se está desinflando. Otro puntito más que lo que veíamos la semana pasada [–>].

Y ese “salto” solo supuso como 0,12ºC, y de aquí a 2021 necesitan como 0,30 – 0,35ºC. Hablando siempre de temperatura de la superficie del mar. Necesitan dos “saltos del siglo”, y algo más. En ocho años ¿Y quién es capaz de asegurar que en vez de subir, las temperaturas no bajen? Una cosa es segura. Si los próximos ocho años siguen como los casi 16 anteriores, el invento del IPCC se va al carajo. Incluso con que sigan como los 31 años anteriores.

Se admiten apuestas.

Actualización:

Casualidad, esta mañana el Mail Online aparece con la noticia de que el calentamiento global se acabó hace 16 años, y que esta pausa ha durado aproximadamente lo mismo que el calentamiento (1980 – 1996). Viene de la presentación de HadCrut4, el nuevo producto del Hadley Climate Research Unit. Y señala la discusión que hay entre los climatólogos, poniendo como ejemplo a Phil Jones (East Anglia), que dice que ese “parón” del calentamiento global es irrelevante, y Judith Curry (Georgia Tech), para la que significa que los modelos climáticos tienen muchos problemas.

Clic en la imagen.

Nota: Lo del Mail Online parece un poco alegre. La tendencia lineal de 16 años (exactos) en la serie de datos que menciona es +0,071ºC / década (+0,7ºC / siglo).

Los datos:
http://www.metoffice.gov.uk/ha…

Actualización 2:

Judith Curry habla en su blog de este “parón” del calentamiento, y del artículo del Mail Online que le cita.

Y emplea un argumento que, modestamente, llevo años usando. La “variabilidad natural”, que usan como disculpa para el no calentamiento, no disculpa nada. Porque si explica el no calentamiento actual, también puede explicar el sí calentamiento anterior, y dejas sin peso al CO2.

 I agree that 16 years is too short,  given the timescales of the PDO and AMO, to separate out natural versus anthropogenic variability (but this cuts both ways:  the warming period between 1980 and 1998 was arguably amped by the PDO and AMO).