Esta sentencia en apelación va al núcleo de lo que discutíamos, que es la madre del cordero de la sentencia previa, ahora encontrada errónea.

En defensa de la sentencia errónea, Marod lo expresaba así:

No. Nadie está prohibiendo ideas y menos arbitrariamente.

La idea (mejor dicho la expresión) no está prohibida. Maya puede ponerse en una esquina y gritarla a los 4 vientos. Puede publicarla en twitter, en Facebook, o en la hoja parroquial de su barrio. Como si quiere empapelar la panadería de debajo de su casa.

Lo que yo creo que el juez está diciendo es que la parte ofensiva (la que viola la dignidad de terceros) es lo que la ley no va a proteger. Porque el Derecho es a expresar ideas, informaciones u opiniones, no a ofender a nadie. La ofensa la “perdonamos” si se justifica dentro del argumentario, pero no resulta acreedora de ninguna protección especial.

https://plazamoyua.com/2019/12/20/maya-y-marod/#comment-359703

El asunto no es si una idea está prohibida, sino si está permitida la discriminación (por ejemplo, laboral) por expresar esa idea. En este caso afectan dos leyes anti-discriminación. La Equality Act 2010, del Reino Unido, y el artículo 9 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos.

Los abogados de Maya Forstater resumen así el resultad de la apelación. Y está bien resumido si uno lee la sentencia.

La creencia de que el sexo biológico es real, importante, inmutable y que no debe confundirse con la identidad de género, está protegida por la Ley de Igualdad de 2010 y el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (“CEDH”).

Esto significa que tener creencias críticas de género es una característica protegida por la Ley de Igualdad de 2010 (‘EqA10’) y es ilegal que los empleadores y los proveedores de servicios discriminen o acosen a sus empleados o clientes simplemente por tener o expresar tales creencias, y también por compañeros de trabajo para hacerlo.

https://oldsquare.co.uk/forstater-v-cgd-europe-others/

Resumiendo más, la sentencia de la apelación considera algo muy sensato. Que las leyes y la jurisprudencia llevan a no considerar protegidas de discriminación algunas pocas ideas excepcionalmente extremas, del orden del nacismo o el totalitarismo, y que incitan al odio y la violencia.

It is only in extreme cases involving the gravest violation of other Convention rights that the belief would fail to qualify for protection at all.

Sentencia: https://www.bailii.org/uk/cases/UKEAT/2021/0105_20_1006.pdf

No se trata de si puede ofender, o incluso de si es inevitablemente ofensiva para alguien. Una idea puede ser ofensiva para alguien, y puede ser digna de protección contra la discriminación. La mayoría. Pero también puede ofender de forma que merezca castigo. Depende de las circunstancias muy concretas de cada caso. Por ejemplo, que se haya expresado para ofender. Y a nadie se le ocurre (a nadie no subni, quiero decir) que Forstater exprese la idea de que las “mujeres trans” son machos de la especie humana, para ofender a los trans. Es, como ella misma dice, la mera constatación de un hecho neutral. Con el que, de hecho, muchos trans están de acuerdo. Así como un montón de académicos, y una parte muy notable de la sociedad. Esto lo señala la sentencia. Que y creo que no es necesario para el argumento, pero me suena a que está avisando: ojo, esto es ingeniería social.

Otra parte importante de asunto, aparte de las dos leyes mencionadas, es el Certificado de Cambio de Género. Que se extiende en el reno unido “a todos los efectos”, menos las exclusiones. La sentencia explica: es a todos los efectos legales. El certificado no puede pretender que la gente cambie de opinión. O que no se pueda hablar del pasado de Mari Trans, cuando era Mari (ella). Y si no estás obligado a cambiar de opinión, tampoco vamos a hacer de tu opinión un tabú (un pesamiento discriminable).

La apelación le da un varapalo espectacular a la chorrada del juez anterior, con su gimnasia de que no podía protegerse en una sociedad democrática por ser “absolutista”, y por no poderse separar la ofensa incrustada en la idea del acto que conduce a la ofensa.

Y sí, Marod. La libertad de expresión es muy exactamente el derecho a ofender. No en el sentido de poder joderle la vida a alguien, pero sí en el sentido de que la “ofendibilidad” de alguien no puede establecer tabúes (ideas discriminables). La idea de que una “mujer trans” sea una hembra de la especia humana (o sea, una mujer) es exactamente igual de capaz de ofender que la idea de que se trata de un macho. Pero las dos ideas se pueden expresar con unos propósitos en absoluto relacionados con fastidiar a alguien. ¡Aunque resulten en que alguien se fastidie! Que se joda. Habrá que entrar en cada caso concreto, y examinar lo del propósito de ofender.

La sensibilidad puede ser libre, pero sus consecuencias, no. Y de hecho esta sentencia protege ambas ideas, sin entrar en cuál tiene razón, y sin entrar a contar el número de ofendiditos.

Y es función primordial de la libertad de expresión que la sociedad (el “ambiente”) no pueda andar estableciendo tabúes. La idea de que no protegerla de discriminación no es lo mismo que prohibirla, es una pavada. Valdría para el caso de ideas a favor de corriente. No hay nadie intentando hacer un tabú con ellas. Pero es ridículo para las ideas contracorriente, que son las que corren el peligro de no poderse expresar, por las consecuencias (la discriminación). Y esas son, además, las ideas necesarias en el mercado de ideas. Porque son las que faltan, o están a punto de faltar. Y son necesarias para poder pensar. Sociedad idiota / sociedad inteligente.

Pensar que una “mujer trans” no es una mujer (una hembra adulta de la especie humana) no es “transfobia”. No hace que nadie odie a nadie, ni hace de menos a nadie. No es es más, ni se es menos, por ser mujer u hombre. Es simplemente diferente cuando vives en el mundo de las mediciones; y vaya usted a saber qué es cuando circulas en el mundo de las ideologías, y sus asunciones sacadas de la puta gorra. Pero por mucho que las mediciones ofendan a las ideologías, eso no hace que las mediciones sean perseguibles por discriminación, o tabú. El Kindergarten, quieto en el Kindergarten.

Hasta aquí llega, de momento, el interesantísimo y muy clave asunto de Maya. Con una apabullante victoria de lo razonable, para mi completamente inesperada. Una extraña nota de optimismo.

Enlaces:

Sentencia:

El abogado de Maya. The Forstater Judgemente: What Next?

Old Square Cambers (otros abogados)

La entrada anterior, con la aberrante sentencia previa:

Hay que querer a los chicos del género. Ellos se esfuerzan y no se rinden, aunque se enfrentan al monstruo de las mil contradicciones y payasadas. No cejan. Por ejemplo, en Argentina acaban de publicar la ley 27610, que regula el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y a la atención postaborto. Y se han liado al especificar a quién va dirigida.

Las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho

Es de suponer que no podían decir mujeres, sin más, porque hubiera sido una ofensa formidable para los “hombres trans”. Los humanos de sexo femenino y género masculino, que hoy hay que precisarlo todo. Pepe Trans, para los amigos. Que serían esas personas con otras identidades de género pero con capacidad de gestar. Pero claro, así han fabricado un horrible problema de ofensa insoportable para Mari Trans. Los humanos de sexo masculino pero “género” femenino. Pura “transfobia”. Pecado criminal.

Recordemos: decir que Mari Trans no es una mujer, supone un delito discurso de odio. Que le pregunten la Lydia Falcón, empurada por eso. O a Maia Forstater, sin trabajo por el mismo motivo. O a J.K. Rowling, sin editor por la misma trasgresión. Pero es lo que está diciendo esta ley argentina, a pesar de que aparentemente ha hecho un gran esfuerzo por adaptarse a la moralidad Kindergarten. Y no le ha servido de nada, porque si dice las mujeres tienen derecho a abortar, dice que las mujeres tienen capacidad de gestar. Pero Mari Trans no tiene. Luego Mari Trans no es mujer, según esta argentina cagada. Una ley que en España sería delictiva. ¿No se le podía mandar al juez prevaricador, de la mano de algún tribunal internacional, a denunciar al Estado Argentino por delito discurso de odio?

Lo que más impresiona es lo fácil que era evitar caer en la “transfobia”. Con haber dicho que “las personas embarazadas” tienen derecho a abortar, hubieran evitado todas las curvas. Cada embarazada (o embarazado) se hubiera aplicado la etiqueta de su gusto, sin que la ley le tenga que tocar las narices. ¿Por qué no lo han hecho?

No era difícil, y no es de esperar que sean tan tontos como para no verlo. Yo apuesto que han sucumbido a las ganas que tenían de adornarse. Necesitaban soltar lo de “otras identidades de género”, para dejar bien claro que cumplen con el tabú. Pero para encajar “otras identidades”, necesitaban una identidad que no fuera parte de esas otras. Y así han acabado metiendo lo de “las mujeres”, y cometiendo un palmario delito discurso de odio por “transfobia”.

Me atrevo a sugerir que la ONU debe desfacer el entuerto. O Kamala, sin ir más lejos.

Añadido (pocas horas después). Se confirma la interpretación. El motivo de la frase espectacular. Y además de delito discurso de odio, es machismo: sólo han pensado en los que “transicionan” a hombres, pero no en Mari Trans.

Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), lo cuenta en el Clarín:

Es una manera de honrar los derechos humanos de todas las personas, de que las diversas identidades de género se sientan incluidas.

Se hizo pensando en personas que no son mujeres, pero tienen capacidad de gestar como ocurre, por ejemplo, con los varones trans. También contempla a los que no se encasillan en un determinado género, que se identifican como de género fluido.

Nota. He tachado la expresión “delito” (de odio) las cuatro veces que aparece, cambiándola por “discurso” (de odio), por la insistencia de Marod de que no es delito en España. A mi me parece dudoso, y me parece que en todo caso no será delito “todavía”, pero lo cambio. No cambia nada.

Añadidos para la discusión.

Afortunadamente, y sin que sirva de precedente, el ataque ha sido rechazado. Los académicos de Cambridge han ganado una victoria a favor de la libertad de discurso (free speech) al rechazar los planes del vice-canciller para cambiar las reglas que rigen los debates en Cambridge.

Ya resulta curiosa la mera idea de una necesidad de cambiar las reglas de debate, en una universidad que tiene más de 800 años, y un carrerón inigualable de “free speech” a sus espaldas. ¿Acaso no han tenido un buen código para debatir hasta ahora? ¿Y por qué hay que corregirlo? ¿Qué corrección o añadido querían hacer?

Una muy cuqui, muy sutil. Oponen, a la libertad de discurso (speech), la libertad de no discriminación. Copio y traduzco:

Los valores fundamentales de la Universidad son la “libertad de pensamiento y expresión” y “la ausencia de discriminación”. La Universidad fomenta un entorno en el que todo su personal y estudiantes pueden participar plenamente en la vida universitaria y sentirse capaces de cuestionar y poner a prueba la sabiduría recibida, y de expresar nuevas ideas y opiniones controvertidas o impopulares dentro de la ley, sin temor a faltas de respeto o discriminación. Al ejercer su derecho a la libertad de expresión, la Universidad espera que su personal, estudiantes y visitantes respeten las opiniones divergentes de los demás, en consonancia con el valor fundamental de la Universidad de la libertad de expresión. La Universidad también espera que su personal, estudiantes y visitantes sean respetuosos de las diversas identidades de los demás, en consonancia con el valor fundamental de la Universidad de no sufrir discriminación. Si bien el debate y la discusión pueden ser sólidos y desafiantes, todos los oradores tienen derecho a ser escuchados cuando ejercen su derecho a la libertad de expresión dentro de la ley.

La oposición entre libertad de expresión, y ausencia de discriminación, tiene magia. Han asociado falta de “respeto” a discriminación. Es de suponer que para distraer al personal, y que no se note que se trata de oponer libertad de discurso a “respeto”. Respeto, además, ¡a las opiniones! Con lo que se cargan la libertad de criticarlas. La crítica, y es lo primero que han contestado los profesores por abrumadora mayoría, a menudo ha de ser irónica, humorística, dura, y absolutamente carente de ningún respeto. Joder, que respeto es lo que piden, por ejemplo, los mafiosos. A punta de pistola. Y en general todos los abusones, para ahorrarse la crítica. Por respeto a las opiniones, podrían impedir hablar a un ateo. No respeta la idea de Dios. O podrían impedir hablar a Maya, Rowling, Falcón, y tantas feministas, porque decir que Mari Trans no es mujer se puede interpretar como una falta de respeto acojonante a una “identidad”.

En el artículo de The Spectator, del que saco la noticia, el autor cuenta sus problemas al tratar de que los prebostes de Cambridge le explicaran hasta dónde llega lo del “respeto”:

Sé, por intentarlo la semana pasada, que nadie en la jerarquía de la universidad pudo responder a estas cuestiones. Tanto que Roger Mosey, antiguo director editorial de la BBC, y “master” del Selwyn College, admitió después que, mirado retrospectivamente, “respeto puede no haber sido la palabra que deberíamos haber elegido”.

Ya, las narices. Eso lo dice ahora, cuando han perdido la votación entre los académicos por 1316 contra 162. (Hubo 208 abstenciones).

Respetando las opiniones, nunca hubiera ocurrido la Ilustración. Que es exactamente lo que quieren; que no hubiera ocurrido. Y a falta de poder cambiar el pasado, pretenden corregir ese problema en el presente. Por eso necesitan cambiar las normas del debate y la conducta en Cambridge.

¿Cómo lo han conseguido parar los profes ilustrados? Por lo derecho. Por lo básico. Han decidido que las normas que quieren introducir, en vez de pedir “respeto” a los estudiantes y a los curritos para las opiniones opuestas, lo que deben es exigirles tolerar la discrepancia. Le han dado la vuelta al asunto, y le han metido un rejonazo y una buena lección al Kindergarten. ¿Quieres “respeto” a tus opiniones, nene? Pues mira, no; lo que vas a hacer es tolerar que los demás discrepen de tus opiniones, y que estas sean criticadas con toda la dureza y escarnio que sea.

La última frase que había copiado de la propuesta de la Universidad, también es mágica.

Si bien el debate y la discusión pueden ser sólidos y desafiantes, todos los oradores tienen derecho a ser escuchados cuando ejercen su derecho a la libertad de expresión dentro de la ley.

No tiene ningún sentido. No hay ninguna oposición entre “derecho a ser escuchados”, y “debate sólido y desafiante”. Pedir un debate tan sólido y desafiante como uno quiera, de ningún modo significa estar pidiendo que el otro no pueda rebatirlo, y con tanta solidez y desafío como tenga a bien. ¡Al contrario! Y esa perfecta aberración lógica la está diciendo una gente cuya profesión consiste en pensar con claridad, y en enseñar a hacerlo. Con lo que parece que queda poca duda de lo que se trata. Cargarse la libertad de discurso, disimulando. Y con la libertad de discurso, la de pensamiento. Son lo mismo.

Esta vez el Kindergarten ha fallado. Pero claro, Cambridge. Y no todo el monte es orgasmo.

Añadido para la discusión:

Fuentes:

The Spectator

Cambridge University (Las normas que querían encalomar)

Este caso nuevo es especialmente interesante, y traerá cola. Es una expulsión, por opinión, o por tabú más bien, en educación secundaria. En uno de los templos de la libertad de expresión de Europa, y el mejor ejemplo de educación de élite que cabe. Eton. 47.000 € al año. 19 primeros ministros, e innumerables príncipes, académicos, escritores, diplomáticos y héroes militares.

Profesor Will Knowland

El profesor expulsado es de Literatura Inglesa. El atentado contra el tabú no ha llegado a ser distribuido en el colegio. Lo vieron otros profesores antes de ser liberado, y organizaron la caza de brujas. Es un vídeo preparado para clases no presenciales. Por lo del covid. La charla se llama La Paradoja del Patriarcado, y no es una lección para aprender, sino un estímulo para que los alumnos participen después en críticas sobre el temas que se propone. El módulo educativo se llama, muy convenientemente, Perspectivas. Y perspectivas es lo que no va a haber, porque han puesto al profe de patitas en la calle. Al menos, la de si es cierta la historia de un patriarcado que subyuga y ataca sistemáticamente a las mujeres. Y que las diferencias entre mujeres y hombres no son más que un constructo social del patriarcado.

Lo que se expone, en principio no es la opinión de su autor. Explica: se pretende estimular el debate presentando algunas perspectivas contrarias a la ortodoxia prevaleciente. Y usa una cita de apoyo que podría considerarse delicada si se mira desde el punto de vista de la ortodoxia: “La perla se forma por abrasión”. ¿Abrasión? ¿A los delicados copitos de nieve que necesitan “safe spaces” para que no les dé un sofoco? No sé yo si presentarlo así es la mejor estrategia para que traguen debate como herramienta cognitiva. Probablemente Knowland es un desfasado que todavía cree que “libertad de expresión” es un ideal vigente. Y que sirve de algo el dar una lista completa con 41 referencias de soporte a cada una de las afirmaciones y argumentos que muestra.

El vídeo está disponible fuera del colegio. En Youtube. Y es muy bueno. Nivel Eton. 30 minutos. Pongo enlace al final.

El asunto no ha llegado todavía a fase judicial. Pero llegará, si no hacen algún apaño en la fase previa; el recurso dentro del colegio. Me parece un caso apasionante, porque el colegio, una vez embarcado en el Kindergarten, no puede no expulsar a Knowland definitivamente. No puede. Los argumentos van tan destructivamente a la raíz del tabú, que sólo queda, o quemar al hereje, o abandonar el tabú. Y no van a abandonar cuando van ganando. Vaya, arrasando.

Imaginemos la expulsión definitiva, y que el caso llega a los juzgados. Ni idea de si la leyes Kindergarten están suficientemente desarrolladas en el Reino Unido como para mantener fuera de la educación al pecador. Pero si no es el caso, hay una apuesta casi segura. No le van a tocar las narices a la élite, y esta tiene capacidad de sobra para “mejorar” la ley en el futuro. Aquí no sólo te contamos lo que pasa, sino lo que va a pasar. 😉

Saco dos ejemplos del vídeo.

Primer ejemplo. Si esto no es fomentar la discriminación contra un grupo por motivos de “género” (sexo), ya nos explicará Marod qué es. Y no sólo resulta ofensivo para las mujeres, según la nueva moralidad Kindergarten llena de heroínas supuestamente musculosas que combaten con ventaja contra los hombres. No, es pura discriminación de considerar a las mujeres “distintas”, y menos capaces para ciertas cosas. Directamente, inferiores en esos campos. Punto. En España sería de uno a cuatro años, y multa de seis a doce meses. Salvo que Marod nos explique algo en contra.

Sólo el honor masculino es inseparable de la fuerza y el coraje. Llamar débil a una mujer no es realmente un insulto. Un estudio sobre la agresión entre mujeres adolescentes encontró que las luchas físicas eran raras, pero normalmente empezaban con las chicas llamándose puta, zorra, o fulana. Un episodio de Sex and the city se titulaba: ¿Somos putas? Esto es porque el honor de las mujeres está ligado a estándares antiguos de propiedad sexual. Estos insultos apuntan a la propensión de la mujer insultada a la infidelidad, haciendo más improbable que un hombre la considere como compañera potencial. Llamar “puta” a un hombre sólo provocaría una mirada confundida.

Nota. En español no se pueden hacer estos insultos manteniendo el género: puto, zorro o fulano tienen distinto significado que sus versiones en género femenino. Y no es insultante.

Las mujeres se agreden sobre todo con palabras, y por la espalda en lugar de cara a cara. Usando chismes para difamar. No puedes probar la castidad peleando.

Y este otro ejemplo no sólo es una defensa de la “masculinidad tóxica”, sino una muy cabal explicación de que está creada por las mujeres para su propia conveniencia. Como herejía, no vas a encontrarla mayor en el mercado.

A los atletas masculinos no les motiva dominar mujeres atletas. Los torneos de dominación son entre machos en todas las especies, y entre hembras en algunas especies. En todos los casos son intra sexos, no entre sexos. Biológicamente hablando, la idea de que el hombre ejerce poder sobre la mujer es absurda. A lo largo de las distintas especies, las hembras pueden explotar su poder de elección sexual, para hacer que los hombres compitan de forma que hagan cosas para ellas.

En comparación con otras fases de su ciclo, las mujeres en su pico de fertilidad prefieren el olor de hombres poderosos, caras más masculinas, y hombres comportándose de manera más dominante. Eso es porque la ovulación hace que la mujer desee un protector fuerte. El embarazo y el parto las hace vulnerables. Y es una ilusión creer que se pueden establecer y defender barreras, sin violencia. Y sin los valores de fuerza, coraje, y honor.

Como propuesta de discriminación por motivo de género (pena de uno a cuatro años), no queda nada mal la idea de que a las mujeres no les sirve de gran cosa la fuerza, el coraje, y el honor, y que evolutivamente les ha resultado más ventajoso provocar esas virtudes en los machos de la especie. ¡Yo quiero ver ese juicio, a poco que la ley se parezca a la española!

Hay muchos más ejemplos en el vídeo. Los que he puesto no son necesariamente los mejores, sino los que me han parecido más rápidos y claros. Y menos frecuentes. Pero está lleno de perlas, cada una producida con no poca abrasión. Algunas bastante conocidas para quien haya seguido la discusión; otras, no tanto. Pero de morbo, tiene tela. Y precisamente porque cada una de ellas es muy difícil de discutir. Sólo cabe prohibir. Tabú.

La presentación en Youtube:

Añadido / actualización. Carta de alumnos defendiendo a Will Knowland:

Los chavales hacen un buen puñado de argumentos. Los cuatro primeros son de carácter general, y de interés en el contexto de estas entradas sobre Maya, Rowling y Falcón. 

  1. No ven pega a las formas, que creen que tienen los matices y sensibilidad exigibles en un ambiente académico. Por tanto, concluyen, el problema estaría en las ideas mismas. (El tabú).
  2. La hipocresía del asunto. Se supone que el colegio está protegiendo minorías. Y expulsa a Knowland  por exponer una visión distinta de la de la mayoría – pero que tampoco es una rareza. (Minoría intelectual contra minoría de identidad).
  3. La locura. El Head Master del colegio, en una reunión sobre este asunto hace cuatro días, explicó cuál es su esquema para determinar qué ideas son ilegales. Se censurará cualquier expresión que pueda ser considerada “hostil” por un solo miembro de uno de los designados como “grupos minoritarios”. En opinión de los alumnos, este “test de hostilidad” excluye prácticamente todo lo que hace una educación liberal. (Abandono de la libertad de expresión como herramienta cognitiva, a través de la moral victimista e identitaria).
  4. En otra reunión, el Head Master expuso su criterio de que las profesoras iban a estar “comprometidas” de alguna forma al tener que discutir el vídeo en clase. Los alumnos alegan que las mujeres están tan adecuadamente equipadas para discutir el tema como los hombres, sea en contra o a favor. (La discriminación de los supuestos anti-discriminación).

Añadidos para la discusión:

Fuente de la noticia, Daily Mail:

Aviso terminológico, por si las moscas legales. Ante la sospecha razonable de que no se puede sugerir, sin consecuencias penales, que un antropoide que se autodefina como mujer, podría en algunos casos no serlo, emplearé la siguiente terminología.

  • Mujer nativa: animal humano de sexo femenino (XX), o hembra.
  • Mujer colona (o no-nativa): animal humano que se hace llamar mujer, sin ser mujer nativa.

No es ninguna broma lo del aviso. Que le pregunten a Lidia Falcón. Clic.

El motivo de su persecución legal se puede resumir muy bien con esta frase suya:

Ya no hay mujeres, somos género; pero las bofetadas se la dan los hombres a las mujeres, no al genero.

El argumento, que no es el de una turista que pasaba por ahí, sino el de la líder y bandera de una organización y partido feminista, es bastante de cajón. Los problemas de discriminación de la mujeres, contra los que lucha el feminismo, no vienen de que “se sientan” mujeres. Vienen de que son las que paren, y son las que tienen menos fuerza para pegar bofetadas. Probablemente también vienen de diferencias evolutivas en las estrategias de formar pareja, que se derivan inevitablemente de las dos diferencias físicas anteriores. Con el añadido cultural, por supuesto; que suele tender a magnificar lo que ya produce la naturaleza. En fin, que es algo que ocurre por todas esas circunstancias diferentes que hay entre hombres y mujeres nativas, pero que no hay entre hombres y mujeres colonas. La fuerza media de Mari Trans a la hora de devolver una bofetada, no es comparable a la de una mujer nativa, pero sí es comparable a la de los hombres. Y Mari Trans no va a tener una tara en su carrera laboral por gestación y parto. Probablemente tampoco se va a desvivir por los cachorros en una medida comparable a la de las mujeres nativas, pero sí en una medida comparable a la de los hombres. Estadísticamente, quiero decir. Por tanto, los muy respetables problemas que tenga Mari Trans por ser mujer colona, no son los mismos problemas de las mujeres nativas. No son los mismos problemas del Partido Feminista. Y encima, pretenden secuestrarlo.

Ahora, en ese párrafo de arriba, que no es literal de Falcón pero sí es la idea que expresa, sustituye cada vez que pone mujer nativa, por mujer; y cada vez que pone mujer colona, por persona trans. Por ejemplo, la última:

– Por tanto, los muy respetables problemas que tenga Mari Trans por ser persona trans, no son los mismos problemas de las mujeres.

Bien, pues exactamente ese es el motivo que lleva a Lidia Falcón a ser procesada por la ley de delitos de odio. Decir que Mari Trans tiene unos problemas muy respetables, con los que se solidariza plenamente, pero que no son los mismos problemas de las mujeres. Nota: aquí hablo como si fuera Falcón, no yo; no me vengáis con líos, que para eso he inventado lo de mujeres colonas.

¿Parece un poco gordo, no? La líder de una asociación feminista y partido político, no puede defender a sus asociadas con un razonamiento absolutamente obvio, sin que le persiga la ley. En España, hoy, está prohibido defender a las mujeres nativas por los inconvenientes que les producen las circunstancias que hacen de ellas mujeres nativas. No por algo que eligen dentro de su “autonomía personal”; sino por lo que son, y no pueden dejar de ser. ¿Y esto no es, exactamente, discriminación por motivo de sexo?

Pues con ser bastante sorpresa que esté ocurriendo esto, todavía me ha parecido mucho más escandaloso comprobar que no ha tenido ninguna repercusión pública. Me he tropezado con la imagen de la papela de la fiscalía en Twitter. En la cuenta de un exaltado que no merece ninguna confianza. Y he buscado la imagen en Google, para comprobar su veracidad. Sin encontrar ninguna otra referencia. Aparte de algunos sitios igualmente radicales de derechas y poco fiables. Pero tampoco la noticia misma de la imputación de Lidia Falcón por un delito de odio, que fue hace tres días, sale en ninguna prensa convencional. Buscando en Google por noticias sobre Lidia Falcón, sólo aparecen unos pocos sitios muy frikis, o noticias viejas no relacionadas. Pero creo que sí puedo dar por confirmada la noticia (1). Y es acojonante. Literalmente acojonante; de dar mucho miedo.

El otro día hablábamos de Maia Forstater. Expulsada de la empresa en la que trabajaba por decir en Twitter que Mari Trans no es una mujer. (Lo decía Forstater; yo nunca lo diría, que soy miedoso). Y el juez le dio la razón a la empresa. Esa opinión no está amparada por la libertad de expresión. Y ahora llegamos a Lidia Falcón, empurada por la fiscalía por el mismo motivo. De perder el trabajo, a que te caiga el código penal. Así va avanzando el Kindergarten. La gente no les tiene miedo, porque son como niños. Pues yo diría que conviene ir empezando a tener mucho miedo.

¿Marod, aquí estás con la ley, o estás con Falcón? ¿Ni siquiera con esto vas a ver el problema?

(1)

Añadido para los comentarios:

MADISON, USA – AUGUST 31: White supremacist racist organization Ku Klux Klan (KKK) members are seen during a rally in Madison, Indiana, United States on August 31, 2019.
(Photo by Megan Jelinger /Anadolu Agency via Getty Images)

En California acaban de aprobar un cambio en la ley de empleo público. Afecta aquellos que vayan a ser “peace officers”, que son agentes de la ley en un sentido muy amplio. Incluye oficiales de policía, policías municipales, oficiales de aduanas, agentes especiales, investigadores especiales, oficiales de fronteras, oficiales de inmigración, oficiales de juzgados y de libertad condicional, investigadores de incendios, agentes auxiliares, agentes de medio ambiente, y similares.

El cambio consiste en ampliar las características que se les exigen para ingresar en el cuerpo del que se trate. Además de las tradicionales, como ser ciudadano o residente legal, tener 18 años, o no estar loco de atar, ahora les van a evaluar para …

(1) Identificar los sesgos explícitos hacia la etnicidad, género, nacionalidad, religión, discapacidad, u orientación sexual.

(2) Identificar los sesgos implícitos hacia la etnicidad, género, nacionalidad, religión, discapacidad, u orientación sexual.

https://leginfo.legislature.ca.gov/faces/billTextClient.xhtml?bill_id=201920200AB846

Con identificar los sesgos explícitos ya tendríamos un problema bastante gordo. Por ejemplo, se puede perfectamente alegar que si no hablas en inclusivo eres un machista de mierda. O que la escritora J. K. Rowling tiene un sesgo terrible contra ciertas orientaciones sexuales, porque sostiene que las “mujeres” que no tienen genes de mujeres, no deberían participar en las competiciones deportivas de mujeres. O que las “mujeres” con polla no deberían usar los vestuarios de mujeres. Pura transfobia, y por tanto incapacitada para cualquiera de los trabajos públicos que entran dentro de “peace officers”.

Pero lo que da, no ya miedo, sino pánico total, es la mera idea de que se pongan a investigar los sesgos implícitos en esas materias. No hay nada más fácil que concluir que Fulano, cuya identidad política no te gusta, es un racista implícito que no puede pasar el examen. O un machista implícito. Está muy claro que basta con no ser de izquierda extrema para tener esos dos sesgos, ya sea explícitos o implícitos.

Hay que señalar que no se lo han sacado completamente de la nada. Como es lo habitual, tienen la disculpa de una ciencia de chichinabo. Algunos psicólogos llevan unos años investigando lo que llaman implicit social cognition. Y a través de ello han producido el concepto de “sesgo implícito”. Serían juicios sociales y comportamiento guiados por actitudes y estereotipos de los que el actor puede no tener conciencia. Pero los mismos psicólogos que lo estudian reconocen que, aunque esta línea de investigación ofrece perspectivas de aplicaciones sociales útiles, la teoría necesaria para dar confianza a esos usos sigue estando insuficientemente desarrollada. Fuente: (3).

Tampoco es que cuando ellos la consideren desarrollada, los demás debamos de fiarnos. Si están financiados por la política, y la política necesita la herramienta, acabarán diciendo que la herramienta es “ciencia”. Pero es que ni siquiera lo están diciendo, y el Kindergarten ya lo ha metido en la ley. De momento, en California. Examen de buena conciencia kindegarten.

Fuentes.

(1) Washington Post: How much bias is too much to become a police officer? Experts fear new law might backfire

(2) California Legislative Information: Assembly Bill No. 846

(3) Annual Review of Psychology: Implicit Social Cognition

Acabo de dar con un estudio, de marzo de 2020, que mira justamente uno de los puntos de nuestra discusión anterior. Este punto.

Sostiene Marod:

Y ya a modo de descargo personal, en mi opinión particular hombres y mujeres son diferentes, efectivamente no sólo por sus órganos genitales, sino porque tenemos intereses diferentes producto de nuestra genética, nuestra educación y nuestra interacción social.

La meta no debería ser la igualdad, la meta debería ser que las condiciones de partida sean lo más equitativas posibles.

La meta debe ser erradicar los clichés (por muy naturales que sean) y las “verdades estadísticas”. Con mecanismos que compensen esas posibles desigualdades producidas por la dinámica social. Nunca obligar a una mujer a ser directiva, sino compensar su desventaja inicial para competir en esa labor.

El problema es que Marod asume que las condiciones de partida debidas a la dinámica social están perjudicando a las mujeres. Por aquello de que en el pasado hubo una discriminación en contra de que las mujeres estudiaran. Eso implicaría que tenemos una tendencia a hacer esa discriminación, y que por defecto debemos pensar que lo seguimos haciendo. ¡Aunque no se pueda ver que lo hacemos!

Es el problema con las asunciones. Algunas parecen muy razonables, porque coinciden con lo que ya pensábamos de antemano. O coinciden con lo que creíamos antes de empezar a pensar. ¿Pero qué pasa si la asunción es errónea? O incluso, ¿qué pasa si la dinámica social está actuando en el sentido contrario del que imaginábamos? ¿Acaso no puede ocurrir que la obsesión con la igualdad establezca una dinámica social que deja a los chicos en peores condiciones iniciales que a las chicas? ¿No convendría mirar lo que pasa en la realidad, en lugar de asumirlo?

Pues eso es lo que hace este trabajo que traigo.

Sigue los estudios y resultados de 4.490 estudiantes de secundaria, entre los grados 6 y 11. De francés y matemáticas. En Francia. La mayor parte de colegios de los que salen los datos son de áreas desfavorecidas, y en ese sentido no es una representación de todos los estudiantes franceses. Compara los resultados de las notas entre chicos y chicas, en francés y en matemáticas, con exámenes ciegos, y exámenes no ciegos. Esto es, en el primer caso el examinador no sabe el sexo del alumno; y en el segundo, sí. Para ver si hay un sesgo por sexo. Un “cliché” (estereotipo) que pueda estar sesgando los resultados. Y además, examina la influencia del posible sesgo, en caso de que exista, sobre el futuro académico del alumnado.

Y el resultado es que sí, que existe sesgo. Y que el sesgo influye en el futuro académico. La “dinámica social” está produciendo un efecto. Pero es el efecto contrario del que había asumido Marod. Son los chicos, y no las chicas, los perjudicados.

Este es el enlace oficial. Hay que usar Sci-hub [–>] para tener acceso al “paper” completo.

Destaco algunas cosas:

Los niños se quedan cada vez más rezagados que las niñas en la escuela. Esta desventaja tiene consecuencias importantes: los niños que se retrasan están en riesgo de abandonar la escuela, no asistir a la universidad, y / o
estar desempleados.

En los países de la OCDE, el 66% de las mujeres ingresaron a un programa universitario en 2009, frente al 52% de los hombres, y esta brecha está aumentando (OCDE, 2012). En Europa, el 43% de las mujeres de 30 a 34 años completaron la educación terciaria en 2015, en comparación con el 34% de los hombres del mismo rango de edad. Como esta brecha se ha incrementado en 4.4 puntos porcentuales en los últimos diez años, existe un interés creciente en identificar sus raíces.

Este artículo complementa la literatura, demostrando cómo los prejuicios de género de los profesores afectan el progreso y las decisiones escolares de sus alumnos.

El “abstract”:

Utilizo una combinación de resultados de exámenes ciegos y no ciegos para mostrar que los maestros de secundaria favorecen a las niñas en sus evaluaciones. Este favoritismo, estimado como efectos individuales de los docentes, tiene consecuencias a largo plazo: según lo medido por sus evaluaciones nacionales tres años después, los estudiantes varones progresan menos que sus contrapartes femeninas. Por otro lado, las niñas que se benefician del sesgo de género en matemáticas son más propensas a seleccionar una carrera de ciencias en la escuela secundaria. Sin el sesgo de los profesores a favor de las niñas, la brecha de género al elegir una carrera de ciencias sería un 12,5% mayor a favor de los niños.

Los dibujos del estereotipo o “dinámica social”.

En francés, el sesgo es muy pequeño. Mejora a las chicas, pero es poco apreciable.

En mates, el sesgo es bien notable. Y cambia de que los chicos tengan mejores resultados si el examen es ciego, a que los tengan peores si es no ciego.

El progreso de los estudiantes con los años de estudios. La diferencia entre el resultado ciego al final del grado 9, y al principio del grado 6. Los chicos se van quedando atrás.

No voy a pretender que este estudio sea la verdad definitiva. Por otra parte, aunque va más allá que otros estudios en el sentido de apuntar a causas, no es ni mucho menos el único que encuentra este retraso de los chicos en los estudios. La brecha de “género” (sexo) en los estudios está documentadísima. Pero como no coincide con el prejuicio del efecto imaginario de la “discriminiación histórica”, al Kindergarten ni le preocupa, ni lo mira, ni lo ve. ¡No existe! Y por tanto, nuestra pamema constitucional aquella de las medidas necesarias para la igualdad real y efectiva, eliminando las barreras, no tiene nada que ver con esto. Aquí no hay barreras, por mucho que los pelmas de ciencias (los que miran la realidad) sean perfectamente capaces de medir esas barreras que el Kindergarten ha condenado a la inexistencia.

Añadido. Se me había olvidado el gráfico del progreso a lo largo de los estudios para mates:

Agradecimientos. La noticia viene de @pitiklinov, en Twitter:

Con los dos jueces del Tribunal Supremo nombrados por Trump, Neil Gorsuch y Bret Kavanaugh, los críticos del “racismo afirmativo” en las universidades han recobrado esperanzas.

Nota: “racismo afirmativo” es una traducción muy libre, para que se entienda el sentido de la expresión que usan allí. Afirmative action. Aquí se suele traducir por discriminación positiva; pero como este caso va de raza, y nada más, diremos racismo positivo.

La noticia es que hay demandas contra varias universidades, entre ellas Harvard y Yale, por su sistema de hacer más dura la entrada para estudiantes de origen asiático, y para blancos. Y que el Ministerio de Justicia se ha puesto de parte de los demandantes. Parece que la estrategia es llegar al Supremo, ahora que ya no están los jueces que permitieron la discriminación. O ya no son tantos.

La historia judicial de este asunto es interesante, y llena de sutilezas. Siempre con los votos muy divididos, y no ya en dos grupos, sino a menudo en varios. En algún caso ha llegado a haber seis opiniones distintas entre nueve jueces. Demos un repaso rápido.

El primer caso, y madre del asunto, es Universidad de California contra Bakke, 1978. Un estudiante que se presentó dos veces al examen de admisión en la Escuela de Medicina Davis, y no pudo pasar. La escuela reservaba 16 plazas de cada 100 para “minorías”. Negros, hispanos, o indios. Y Bakke obtuvo más puntos, en las dos ocasiones, que la mejor puntuación que tenía el mejor de los de las “minorías”. Basó la demanda en una discriminación inconstitucional.

El Supremo hizo un buen pasteleo para intentar agradar a los más, o que se cabrearan los menos. Por una parte obligó a que admitieran a Bakke. Diciendo que se habían pasado con lo de reservar 16 plazas de cada cien con motivo exclusivamente de raza. Sí, eso era discriminación racial. Todo lo “positivo” que se quiera, pero racismo. El kindergarten de la época todavía no había inventado que no se puede ser racista contra un blanco, le hagas lo que le hagas. Pero por otra parte, dictaminaron que la discriminación positiva en sí misma no era inconstitucional; siempre que la raza fuera uno entre muchos motivos para intentar alcanzar mayor “diversidad”, y no el único y brutal motivo. O sea, que la idea vale, pero que hay que disimular un poco más. El efecto práctico de la sentencia fue que los programas de racismo positivo continuaron sin mayores problemas.

En esta segunda parte, la del racismo positivo, la mayoría fue de cuatro jueces. Que no es mayoría absoluta, pero es más que cualquiera de las demás opiniones. Y se formó el lío de si ese resultado no era suficiente para establecer jurisprudencia, que en principio no es, o si alguna de las otras opiniones era suficientemente cercana como para que pasara el corte de 5/9. Quedó en el aire. Y la frase clave es:

government may take race into account when it acts not to demean or insult any racial group, but to remedy disadvantages cast on minorities by past racial prejudice

Lo de “prejuicio racial del pasado” es importante. Por dos motivos. Porque no está hablando de alguna desventaja que se pueda alegar ahora, de algún grupo imaginable.  Por ejemplo, si los gordos, o los feos, fueran admitidos en las universidades en menor proporción de la que tienen en la población, no valdría la discriminación positiva. Y también es importante porque alguien podría preguntar cuánto mide ese pasado. O cuánto tiempo vamos a pensar que duran los efectos del pasado. Este es un argumento clásico en las discusiones con Marod. Y el caso es que debe ser un argumento habitual, porque figura, y se cuantifica, en la siguiente sentencia que hubo de esta historia que estamos viendo.

Habíamos quedado que no estaba claro si U. de California v. Bakke establecía jurisprudencia. El Kindergarten asumía que sí, pero se discutía mucho. Una opinión jurídica muy dividida, cuando llegó el caso que debía resolver la cuestión. Grutter contra Bollinger, 2003. Cinco contra cuatro votaron que el racismo positivo es constitucional. Decidieron que la constitución …

… does not prohibit the law school’s narrowly tailored use of race in admissions decisions to further a compelling interest in obtaining the educational benefits that flow from a diverse student body.

Y para este caso concreto, establecieron que la pretensión de la universidad de alcanzar una “masa crítica” de “minorías”, era un uso fino, ajustado (tailored use).

Pero, aparentemente, había algún Plazaeme por ahí haciendo preguntas de Jaimito.  Y por eso establecieron que el racismo positivo no podía ser para siempre. Dentro de ocho años se jode el cuento.

El Tribunal toma la palabra a la Law School de que nada le gustaría más que encontrar un sistema de admisión neutral a la raza, y que acabará con su uso de preferencias raciales tan pronto como sea practicable. El Tribunal espera que en 25 años a partir de ahora, el uso de preferencias raciales ya no sea necesario para promover el interés aprobado hoy.

Jaimito ahora podría preguntar: ¿cómo es posible que en los 42 años que han pasado desde la sentencia de Bakke, el racismo positivo no haya dejado de ser necesario? ¿No se parece eso eso mucho al “para siempre” que prohíbe la sentencia de 2003? ¿Cómo ves tú la cosa, ahora, Supremo? Jaimito seguramente no será blanco, ya que están todos muy acomplejados. Pero parece que los de origen asiático están que trinan, y que son los que más están moviendo la cosa. Y es que tiene gracia que no sean una “minoria”, siendo muchos menos que los otros. Y que no padezcan “racismo del pasado”, con todos los chinos que llevaron a California a picar piedra en condiciones de semi esclavos, y con el internamiento masivo de los hijos de los japoneses en la guerra.

Linda Chávez, presidente del Center for Equal Opportunity, la única asociación conservadora que se dedica a estos temas, recuerda que la sentencia de 2003 establecía que el racismo positivo no podía ser para siempre. Y  dice:

Y sin embargo, estamos viendo que va para siempre. Estamos hablando de chavales que acceden a la universidad sobre la base de alguna preferencia racial o étnica, que son los nietos de aquellos que tuvieron primero esa preferencia.

Está interesante el gallinero. Unos, pidiendo reparaciones económicas por la esclavitud que padeció el tataratataraabuelo. Y otros pidiendo acabar con el racismo positivo de una puta vez. Como para entenderse.

¿Marod, andas por ahí? Te veo discutiendo cosas raras, muy fuera del tema de su entrada. 😉

Añadidos para la discusión:

pavo-real-pareja

bell-2-curvas

bell-discriiminacion-positiva

wellbeing-turchin

Nature-vs-Nurture

lynching

Fuentes:

Zerohedge, Tyler Durden:

Bloomberg, Patricia Hurtado:

Oyez:

Wikipedia, Regents of the University of California v. Bakke

Wikipedia, Grutter v. Bollinger

Wikipedia, Gratz v. Bollinger

Por Marod

 

Estimados

Vinculo este enlace respecto a una noticia relacionada con la última polémica de nuestro país (lo de la polémica aquí, es deporte nacional, ya sabéis) con el colectivo LGTBI

Expongo mi relato de hechos y posteriormente hago unas reflexiones acerca de la compleja relación entre la moral y la ley en nuestras sociedades democráticas. Me limito a exponer reflexiones, no soluciones que no tengo, a problemas que quizá no entiendo.

Al lío.

Resulta que Correos (Sociedad Estatal, ojo) organiza y ejecuta una campaña de promoción “homenaje al movimiento LGTBI”. Editan unos sellos, y vinilan unas pocas furgos, otros pocos buzones y una oficina.

Total, 12.500 euros (según fuentes del periódico) de inversión. Parece que sólo en sellos ya han vendido más de 18.000.

Ante esta campaña de Correos, el sector conservador (la parte más radical) visibiliza su descontento con el gasto público invertido en un asunto ideológico. Soportando la crítica en la delicada situación económica del país y de la propia Sociedad Estatal de Correos.

A raíz de esa crítica, sale esta noticia que viene a dejar en ridículo ese “enfado” del sector conservador.

Hasta aquí, el relato de hechos que he observado.

Ahora, las vueltas (sólo para valientes 😉)

Los gestores detrás de esa Sociedad Estatal no son idiotas. Podían preveer perfectamente la reacción desmedida (siendo maliciosos, incluso pensar en la repercusión gratis de la posible polémica).

Relatos morales, polémicas garantizadas. De manual.

¿Se van a gastar miles de millones de euros en eso? ¿Pa qué? Si con la mínima inversión le van a sacar rédito…amos hombre que no son idiotas.

Reflexión aislada: la importancia de centrar la crítica en lo objetivo y no en los relatos.

Si la campaña de Correos tiene alguna crítica, de tenerla, se debe centrar en la propia campaña de Correos

En el hecho de homenajear a un colectivo por una cuestión ¿ideológica? (pertenecer al colectivo LGTBI). A los heterosexuales nadie nos homenajea y no ponemos el grito en el cielo, podría argumentar cualquiera de los millones de españoles heterosexuales.

Pero, cagada importante, pican en lo aparente (si ves la foto, parece que hay un parque entero de furgonetas pintadas, y no 5 furgos con un puto vinilo) y lo comparan con la crisis económica.

Pues no joder, vete directo al asunto en cuestión

¿Es criticable que el Gobierno permita campañas o promociones públicas homenajeando a un colectivo?

¿Ser LGTBI es una condición social, biológica o ideológica?

Una actriz activista del movimiento LGTBI lo compara con la condición racial.

Una enorme pista de lo que Plaza ha explicado siempre de forma impecable.

Es un relato moral. No se consideran una opción ideológica, sino una condición personal.

No es que PIENSEN así, es que se SIENTEN así.

El problema, en mi opinión, es que todavía no han conseguido una aceptación moral completa por parte de la sociedad.

Hay una parte de la sociedad que sigue negando la condición igual de esas personas que presentan esas características concretas (opciones de género y sexuales).

Que no les persigue, ni los juzga, ni los encarcela, ni les obliga a renunciar a esas preferencias, pero que considera que esa condición no les otorga ningún derecho a cambiar o adaptar instituciones jurídicas (matrimonio, filiación, etc).

Es, a mi modo de ver, la mejor razón por la cual los heterosexuales no necesitamos homenajes. Todas esas cosas “sociales” están pensadas y diseñadas por nosotros. Los “normales”.

Lógico, si consideramos que las cosas sociales se hacen para la mayoría de la gente. Están basadas en usos y costumbres sociales que ya estaban ahí antes de las leyes.

Luego, en parte, sí tiene razón la actriz al posicionar el asunto en el aspecto moral puro y duro. Visto, además, que el económico era un poco bluf.

Sin embargo, la famosa equidistancia no me impide recordar que el movimiento LGTBI, lejos de limitarse a reivindicar su condición como una opción personal legítima y acreedora de los mismos derechos que el resto, defiende también otras demandas bastante menos morales, y sí económicas.

Me refiero, como no, a las demandas de discriminaciones positivas y cosas así.

Eso sí es política y creo que fueron los primeros en mezclarlo.

En este caso, no creo que la campaña de Correos tenga mucha crítica, la verdad.

No veo mucha ideología en “homenaje al colectivo LGTBI”. Eso son personas, al fin y al cabo. Un colectivo de personas de todo tipo de ideología y condición. Que en determinados momentos históricos sufrieron persecuciones u ostracismo por el mero hecho de ser lesbianas, gays, transexuales o lo que fuere.

Pues me alegro de que ahora hagamos homenajes, me parece perfecto.

Pero la política siempre será discutible, y una parte de lo vuestro es política. Esto de Correos no me lo parece.

Pero una cosa es ponerle pegatinas a un buzón, y otra diferente bonificar tu contratación laboral.

Pues ya estaría todo más o menos, 😉

Añadido para los comentarios (pm):

etica-rawandi

Gráfico añadido para la discusión, por Marod.

marod-matrimonios

Para Demo:

Supongo que los hijos de Aitana harán preguntas cuando no entienden.

La primera parte es fácil. Hay algo que se llama extrema derecha que es muy malo. Mucho. Tan malo, que genera una agresión y una violencia brutales. No sé, estás tranquilamente en Sestao. Por ejemplo, tomando una caña en una terraza. Y te enteras del máximo horror que se pueda uno imaginar. Los malos van a dar una movida electoral en Sestao mismo, cerca de aquí. ¿Qué puedes hacer? Está claro; levantarte de inmediato, y por el camino ir buscando una piedra adecuada. No vaya a ser que una vez en el sitio no haya nada a mano. Afortunadamente la encuentras, llegas, y actúas.

Y todo esto es automático, inevitable. Generado por los malos.

Bien, los niños lo entienden. Hasta aquí. Lo siguiente son curvas.

Quiero que mis hijos se den cuenta de no reaccionar a su nivel porque se convierten en lo mismo

Mami, Mami, ¿cómo han reaccionado los malos? ¿Las piedras las tiraban los malos? ¿No se las tiraban a ellos los buenos? ¿O lo que quieres decir es que no tenemos que acabar reaccionando como ellos, en el sentido de no ponernos delante de las piedras que lanzan los buenos? Como esto:

Pero eso es difícil, Mami. Los buenos estaban en la terraza, o en su casa; en sus cosas. Los malos no han ido donde estaban los buenos. Ha sido al revés. Ha sido aparecer los malos, y como por magia han sido rodeados por los buenos. ¿Como podrían no ponerse delante de las piedras, si los pedreros van a buscarles? En fin, ¿qué es lo de no reaccionar a su nivel? ¿Qué tenemos que hacer?

No habéis estado atentos, niños. Lo he dicho lo primero. La extrema derecha genera agresión y violencia. Esa es la reacción que debéis evitar: generar agresión y violencia. Su lenguaje, que despierta lo peor de cada uno.

Ah, vale. Se entiende. Tenemos que tirarles piedras a los malos, para evitar que haya un lenguaje que genera agresión y violencia. Y cuando los malos aprendan, a pedradas, ya no habrá agresión ni violencia. Y así no hay el peligro de que nos convirtamos en lo mismo que ellos. Por ejemplo, de que no tiremos piedras, como hacen ellos. Pero … ¿no hay un problema con eso? ¿Si los malos dejan de ser malos, a quién le tiramos las piedras los buenos? Recuerda a Huxley, Mami.

The surest way to work up a crusade in favor of some good cause is to promise people they will have a chance of maltreating someone. To be able to destroy with good conscience, to be able to behave badly and call your bad behaviour ‘righteous indignation’ – this is the height of psychological luxury, the most delicious of moral treats

– Aldous Huxley, Chrome Yellow

El vídeo de la piedra viene del periodista Mathew Bennett.

Añadido para los comentarios (Rawandi):

democratic-platform

Esta es una entrada de ficción. Asume algo que no existe. Que el kindergarten puede atender argumentos racionales en este tema, y contestar correspondientemente. Y por precisar, en esta ocasión kindergarten es todo el arco no Vox del Parlamento.

La cosa es que el Congreso le ha pedido al Gobierno que “tome medidas” contra vuestro humilde servidor, entre otros. Vaya, contra todos aquellos que se pueden englobar como “negacionistas” de la violencia de género. ¿Y qué es un “negacionista” de la violencia de género? Fácil: quien no sea un “afirmacionista” de la misma.

Todos podemos jugar con adjetivos gilipollas. Y aunque lo de “negacionista” pretende tener la ventaja de ser automáticamente asociado con los negadores del holocausto y sus horrores, el abuso infantil del término lo ha convertido en un chiste. “Negacionismo” no es más que atreverse a no aceptar lo que a mi me sale de los huevos que todo el mundo tiene que tragar. Y por lo tanto no es nada, porque todos tenemos caprichos que quisiéramos que los demás acepten sin rechistar. Pero no lo conseguimos; todos tenemos “negacionistas”, y la suma de todos ellos es, literalmente, el universo completo de los humanos existentes. El “negacionismo” es la vida. Por ejemplo, “negacionista de la lengua propia” (o asesino de lenguas), etcétera. Y nadie queda fuera del saco.

Europa Press, nada sospechosa de “negacionista” de la violencia de género, ha hecho un resumen excelente de la subnormalidad ambiente. Quicir, del kindergarten. La gracia es que es seguro que no trataba de elegir las frases más idiotas de los “afirmacionistas”, sino las más brillantes.

Sólo voy a usar una, que da pie a la tesis. Pero recomiendo leer el resumen entero, a modo de entretenimiento de humor. Amargo. No tiene desperdicio como hit parade del circo de los payasos.

“Son crímenes cometidos por la desigualdad estructural que existe entre hombres y mujeres, y quien niega eso es culpable de esos asesinatos”, ha declarado la portavoz de Unidas Podemos en la materia, Mar García Puig.

Bien, si la culpa es de la estructura, entonces no lo es de un fulano concreto. O, cuando menos, la culpa del fulano estará muy disminuida por la culpa de la estructura. Señoría, yo no soy culpable; es la estructura esa. Que, por cierto, tiene desigualdad en todas las sociedades humanas … desde los chimpas.

Vamos a la tesis. ¿En qué sentido podría ser culpable el kindergarten de favorecer la violencia física de pareja a las mujeres? En que al hacer del asunto algo del sexo, y por tanto genérico, distrae del pequeño detalle de la variabilidad individual. Que es, exactamente, la que causa los asesinatos. Los hombres no asesinan a las mujeres, salvo en una cantidad estadísticamente indistinguible de cero. Algo como uno cada 16.700, a ojo de buen cubero; en España, hoy.  Obviamente, sin llegar al asesinato también pasan cosas muy feas. Y ese número es mucho más alto, y no tan irrelevante. Pero si todos los hombres son iguales, por ser hombres, la elección es irrelevante. No hay nada que afinar por ahí.

¿Seguro que eso es una buena idea? ¿Seguro que eso no les quita de la cabeza a las mujeres cosas que, tal vez, sería mejor que tuvieran en la cabeza desde el principio? Es más, probablemente haya síntomas que son, al mismo tiempo, apetecibles, y peligrosos. Digamos, lotería con riesgo. Y el amor, esa droga brutal que ciega. E igual aquí ya sí estamos hablando de elementos que son causa. Probabilística, pero muy a considerar.

Hay una estrategia inmejorable para no arreglar un problema. Equivocar la causa. Por eso el kindergarten puede ser peligroso para las mujeres. Sus cuentos, vaya. Y en este caso (y mira que me jode), Vox, no. Tesis.

Nota: lo del kindergarten puede ser peor que un mero aumento del riego, o del problema. Porque lo sería de forma interesada: le está sacando partido al riesgo que provoca.

Añadido para los comentarios (Marod).

marod-violencia

La ley, presupuestos:

violgen

Voy a aprovechar el comentario de mi saco de prejuicios favorito.

Hace poco oí en la radio que Trump hubiera perdido las elecciones si los negros se hubieran molestado en (apuntarse para) ir a votar aunque solo fuera en una pequeña fracción de lo que votaron en favor de Obama. A ver si en las próximas elecciones la indignación sirve para que se dignen a utilizar esa herramienta democrática llamada voto.

Se entiende que cree que un demócrata mejorará la vida de los negros. Voy a a hacer un argumento en dos pasos para ponerlo en duda.

El primer paso es un hilo de hoy en Twitter. Muy oportuno, pero tal vez le falta alguna perspectiva. Es sobre el vídeo de una negra que le monta el pollo a una blanca que da la tabarra con el <i>Black Lives Matter</i>. Con los argumentos conocidos del tipo de:

– Todos los días son asesinados chicos negros en Chigaco, ¿dónde está black Lives Matter en Chicago? ¡Vosotros sois los racistas!

– ¿Y tú de que vas, que haces aquí?

– Estoy aquí para protestar por la violencia. No va de negros. Yo soy negra y no estoy oprimida. Hago lo que quiero.

Gemma Goldie ve en Twitter un detalle que se nos ha escapado al resto. La negra del vídeo (negra como el betún) tiene un acento de inmigrante brutal. Probablemente de África.  Y dice Gemma que no se le puede asociar a los negros de EEUU; que no se puede asumir que tengan la misma cultura, ni de coña.

Al final de lo de Gemma se entiende que la crítica del vídeo no vale. Porque no es como los que padecen el problema … “sistémico”, dice la blanca.

Se equivoca en que pueda ser hija de inmigrantes. Los hijos de inmigrantes no tienen acento de inmigrantes. Nunca. Ha pasado -al menos- la adolescencia en África. Es muy posible que tenga una idea muy distinta sobre la opresión; por ejemplo, que haya conocido una opresión de verdad. También puede ocurrir que su familia fuera opresora, y no oprimida. Pero su “he podido hacer lo que quería” parece salido del alma. Como de haber conocido un mundo donde no hubiera podido, y estar muy contenta en EEUU.

En el hilo, Gemma pone un ejemplo de esta diferenciación entre “negros nuevos” y “negros viejos”, que al parecer hacen ellos mismos. Vaya, los “negros viejos”. Del Atlanta Black Star:

Curioso:

Their demand? That university admissions devise a plan to actively increase the presence of underrepresented Black students on campus, who they define as those who have more than two generations in the U.S.

“The Black student population at Cornell disproportionately represents international or first-generation African or Caribbean students,” BSU wrote. “While these students have a right to flourish at Cornell, there is a lack of investment in Black students whose families were affected directly by the African holocaust in America.”

“Cornell must actively work to support students whose families have been impacted for generations by white supremacy and American fascism,” they added.

No se entiende si están queriendo corregir una injusticia retrospectivamente, como en compensar a los nietos por las putadas que sufrieron sus tatarabuelos; o si se trata de una igualdad oportunidades, como en compensarles por una tara que todavía llevan puesta. Digamos los efectos multi-seculares de una discriminación del pasado, tan del gusto de Marod y el Kindergarten.

El segundo paso es la teoría de Thomas Sowell sobre la situación actual de la población afro-americana. Que le parece una situación muy mala, pero no precisamente por el efecto multi-secular de la esclavitud de antaño, sino por el efecto de una política completamente contemporánea. Y compara la situación de los negros desde el fin de la esclavitud hasta los años 60 del siglo pasado, mejorando; con la que tienen desde entonces hasta aquí, empeorando. Y brutalmente. Él lo achaca a las políticas de “protección”, y antirracistas, derivadas del welfare state (esto último, inevitable en Sowell).

De Townhall:

La inmigrante del vídeo parece convencida, con Sowell, de que la idea de empeñarte en sentirte oprimido no conduce a nada positivo.

black-lives-matter

Y en ese sentido, su testimonio sí es completamente válido. El supremacismo blanco y el fascismo que haya actualmente en EEUU, ella y sus hijos lo sienten exactamente igual que cualquier otro negro. Digo sentir, en lo que se puede observar y medir; no en lo que lleves dentro, y te haga recrear la realidad al modo de una película lacrimógena. Y como no llevan puesta la tara, por venir de fuera, no sienten nada. Será que no hay.

Esto me recuerda a unos meses que pasé en Charlotte Amalie (St. Thomas – USVI). 76% de población negra. Por casualidades, me hice muy amigo de unos cubanos, negros, que vivían allí. Una trinca de varias familias. E iba con frecuencia al bar de uno de ellos, que me quedaba cerca. Y luego salía con la tropa, y a cenar sus casas y tal. Para mi, siendo cubanos, resultaban completamente cercanos. Trato inmediato y fácil; te “entiendes” automáticamente.  El asunto que viene al caso es que me contaban que alucinaban con la obsesión racial de los negratas locales (los “americanos”). Viven en tensión cuando hay blancos, me decían; están todo el rato fijándose, examinándolos, para decidir cuál de ellos es un puto racista y cuál no. Y a la que deciden que uno es racista, básicamente porque se lo sacan de la gorra, le putean lo que pueden. ¡Oye, que llevan un sinvivil; una gran fatiga!

Yo la verdad es que no lo notaba, pero no creo que se lo estuvieran inventando. Es que tú eres extranjero, alegaban, y no les importas. Sí vi fostias interraciales alguna vez. Una de ellas, muy espectacular, entre dos mujeres. Y la negra, ciertamente, gritaba: ¡racista, puta blanca! No habían cruzado palabra antes de enzarzarse.

¿Y si tuviera razón Morgan Freeman?

 

¡Qué cansados son los cuentos de buenos y malos! Y a menudo, qué peligrosos.

Pero somos muy muy buenos …

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Añadido posterior, para la discusión.

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Por Marod

Nota: Marod contesta a este comentario [–>].

A Plaza le “motiva” que yo argumente la necesidad de protección como solución al problema de la violencia de género. Mejor dicho, le motiva que yo crea que con más medidas de protección y más medios se soluciona el problema de la violencia de género.
Creo que le extraña (y un poco le fascina, quizá 😉) que no le hagamos (ley en mano) puto caso a la realidad que nos demuestra eficazmente la estadística.

Yo no tengo la respuesta. Pero puedo aventurar una. Como estoy en fase zen, me voy a enrollar como una persiana. Y sinceramente, con permiso, solicito entrada nueva.

Creo que, en el fondo, no hablamos de lo mismo. Ese plano de la realidad física que medimos con estadísticas es lo que le debe importar a los políticos.

Desde luego, en esta sociedad quien no llora, no mama. Los problemas más importantes son, en realidad, los que más repercusión tienen. Y para ello no hay nada mejor que los problemas que tú defiendes sean los más urgentes, los más catastróficos o los más horripilantes que te puedas imaginar.

Ciertamente, desde un punto de vista político conviene plantearse qué problemas y cuánto beneficio obtenemos de destinar más recursos a la lucha contra la violencia de género. Y ahí, obviamente, es dónde entran con fuerza las estadísticas que nos “negamos” a mirar.

Te motiva averiguar qué razón nos hace pensar que sea una buena idea el hecho de que una sociedad con unos recursos limitados, destine una creciente y creciente parte de esos recursos a la lucha contra un problema residual o equivocado.

No soy idiota. No me niego a mirarla. Sencillamente me resulta ajena. A mí me da igual que el PP se gaste más dinero en toros y curas a que el PSOE se lo gaste en paridades, arcoiris y laicismo.

Lo mismo que me resulta indiferente que el PP se lo gaste en Mariano sé fuerte, la gurtel, o que el PSOE en farlopa y en putas.

La gente más cegada políticamente es aquella que cree que la lucha contra la violencia de género empezó en 2004 con Zapatero. Y la que cree que terminaría con VOX en un hipotético futuro.

Con Franco no se medían delitos de violencia de género. Era un problema de escasa repercusión. Alguno se piensa que el franquismo iba animando a los hombres a maltratar a sus mujeres, pero ni siquiera era algo que le importara. Sencillamente, si no llegaba a mayores, pues ni le prestaban atención. Cosas de pareja, oye. Tampoco te metas.

Con la llegada de la pluralidad ideológica, la relevancia de los problemas va cambiando de forma y color.

Y empezamos a medirlo y a exigirlo y a decir uy uy uy terrorismo, la de Dios, Venezuela!
El resultado es que ahora gastamos energía (y recursos) en algo que tenía una incidencia social de 80/90/100 víctimas mortales por año y que ha pasado a 50/60 víctimas por año. Un cero coma mierda, seguro. Contra eso no se puede hacer nada. Joer que voten a otros, la gente tú! Cosas de la democracia.

Por eso no me importa la realidad estadística. No es cosa mía. Yo aprecio mis derechos. Mi plano de realidad es el ideal del sistema. La Constitución no es lo que la Sociedad es. Es lo que quiere ser.

Y en el tema que nos ocupa, la sociedad quiere que cada uno de nosotros y nosotras, por el mero hecho de ser personas, seamos titulares de unos Derechos. Entre ellos algo que valoramos tanto como la vida, la salud o la integridad física. Yo solo miro si se están defendiendo bien esos derechos o no. Si es correcto destinar más o menos recursos y repercusión a un problema es cosa del legislador. O sea, del político. Porque lo que yo miro es que detrás de ese 0,000000 mierda que se haya logrado rebajar en violencia de género hay una mujer. Una de verdad, más real incluso que la realidad estadística.
Hay una titular del Derecho a la vida a la que el Estado (nuestro esfuerzo común) le ha cumplido lo prometido.

Mi visión es más judicial. Yo sólo miro si el legislador (el político) se está pasando de frenada o no. Y dónde se está pasando. Por eso trato de explicar que el principio de igualdad en lo que responde a las medidas de protección para las víctimas se cumple. Nuestras leyes son conformes al principio de igualdad porque esas medidas están diseñadas para ambos cónyuges o personas.

Si esas medidas son excesivas, inoportunas o escasamente eficaces depende de lo que decidan los que han ganado las elecciones. O sea, los que nosotros votamos. Esa discusión se cierra fácil. Haber votado muerte, a joderse.

Hay personas que confunden las leyes con la política. Lo malo es cuando se hacen relevantes 🙈. Tipo troll, los de la caverna y los feminazis y esas cosas.

Hay gente que cree que lanzar al aire que hay muchas denuncias falsas para mostrar lo innecesario que es el esfuerzo en ese “problema” y, a la vez, lo injusto que resulta es un argumento político.

Pero no, es un argumento legal. Y legalmente las denuncias falsas no son ningún puto problema. Ni lo eran cuando Franco, ni lo eran con Aznar, ni lo serán jamás en la puñetera vida.

Porque las leyes se diseñan para proteger esos derechos ideales que cité antes. Y si se trata de proteger la vida, las denuncias falsas nos importan una mierda. Porque detrás de las estadísticas hay personas. Nos lo agradecen en silencio.

Las denuncias falsas (de todo tipo y condición) nos parecen una marranada muy grande. Tan grande que la catalogamos como delito. Tienen su propio tratamiento legal. No resultan un problema en la violencia de género.

Confrontamos bastante bien los hechos. Requerimos peritos, testigos, hay abogados, fiscales, jueces. Gente que se gana la vida vigilándose la una a la otra para atacarse, defenderse y sentenciarse.

Yo hago críticas legales donde sí pinta bastante más. Porque supone un problema de validez de la ley. Yo sí critico la ley integral de la violencia de género porque establece una violación flagrante de mi principio de inocencia. La reforma que introduce dicha ley en el código penal, hace que si yo amenazo a mi mujer me caiga más pena por el mero hecho de ser yo el hombre de la relación.

Porque la ley integral de la violencia de género da por sentado que yo, por ese mero hecho actúo con la intención añadida de lesionarle también sus derechos fundamentales (libertad, discriminación, etc etc). Eso es una presunción. A lo mejor la he amenazado por haberme cogido el coche sin permiso y sin carnet y haberlo estampado contra la valla del vecino. Esa presunción contra la que nada se puede alegar, es la que me condena culpable de una conducta que nadie debe demostrar.

Así que no te extrañe tanto que no mire la realidad estadística, la política me aburre. No es pensamiento crítico, tan sólo es el resultado de la voluntad de unos cuantos millones sapiens discutiendo y enviándose “memes”; expresado en una papeleta que introducen cada cierto tiempo en unas urnas de metacrilato.

Saber si están haciendo trampas en su “ficticio” juego, pasándose la Constitución por el forro, siempre tiene discusión. No hace falta saber de medicina, ni de paleontología. Basta con poner el artículo y darle vueltas 😜

Añadidos para la discusión (pm).

melania

hubbard

La actualidad ha entrado a saco en el último artículo de Marod [–>] y su discusión. Vaya, a lo bestia.

maya-forstater

Dice Marod:

negar esa posibilidad de autodefinirse a la persona nos acerca al totalitarismo social.

Que es exactamente lo que dice el juez que ha visto el caso, dando la razón a la empresa que ha expulsado a la pecadora.

Resulta que Maya Forstater opina en público (Twitter y tal), que es muy discutible que un hombre que se sienta mujer, o que tenga un certificado legal de que ha cambiado de hombre a mujer, sea una mujer. Alega que no puede dejar de creer que una mujer es un humano que, de producir gametos, los produce grandes. Digamos macroscópicos. Y que un hombre es quien, de producir gametos, los produce microscópicos. Y que no hay gametos intermedios. Y la diferencia de gametos tiene consecuencias; por ejemplo, de estrategia reproductiva.

La empresa en la que trabajaba expulsó a Maya por expresar esa opinión humillante para los transexuales, y el juez dictamina [–>] que la empresa tiene razón. Por lo que dice Marod, cambiando el término totalitarismo por absolutismo. Literalmente. Pone cinco veces la expresión en la sentencia, siempre de este tenor:

The human rights balancing exercise goes against the Claimant because of the absolutist approach she adopts.

Entiéndase: Entre el derecho de Maya a tener una opinión, y el derecho de los transexuales a no ser ofendidos, prevalece el de los transexuales porque la opinión es absolutista. Y supongo que sí se puede pensar y decir que los burros no vuelan, aunque sea una opinión igualmente absolutista, porque los burros no tienen derechos. Mientras que queda pendiente la duda de qué pasa con la opinión, no menos absolutista, de que los cojos no corren muy bien, o que estadísticamente lo hacen a menor velocidad. ¿No tienen dignidad los cojos?

En la discusión de lo de Marod, yo alegaba que el derecho debería castigar acciones, y que el castigo de las opiniones debería reservarse para la moral. El juez inglés no anda demasiado lejos de esa idea general, y fabrica una gimnasia bastante curiosa para resolverlo.

86 There is nothing to stop the Claimant campaigning against the proposed revision to the Gender Recognition Act to be based more on self-identification. She is entitled to put forward her opinion that these should be some spaces that are limited to women assigned female at birth where it is a proportionate means of achieving a legitimate aim. However, that does not mean that her
absolutist view that sex is immutable is a protected belief for the purposes of the EqA. The Claimant can legitimately put forward her arguments about the importance of some safe spaces that are only be available to women identified female at birth, without insisting on calling trans women men.

87 Human Rights law is developing. People are becoming more understanding of trans rights. It is obvious how important being accorded their preferred pronouns and being able to describe their gender is to many trans people. Calling a trans woman a man is likely to be profoundly distressing. It may be unlawful harassment. Even paying due regard to the qualified right to freedom of expression, people cannot expect to be protected if their core belief involves violating others dignity and/or creating an intimidating, hostile, degrading, humiliating or offensive environment for them.

88 As set out above, I draw a distinction between belief and separate action based on the belief that may constitute harassment. However, if part of the belief necessarily will result in the violation of the dignity of others, that is a component of the belief, rather than something separate, and will be relevant to determining whether the belief is a protected philosophical belief. While the Claimant will as a matter of courtesy use preferred pronouns she will not as part of her belief ever accept that a trans woman is a woman or a trans man a man, however hurtful it is to others. In her response to the complaint made by her co-workers the Claimant sated “I have been told that it is offensive to say “transwomen are men” or that women means “adult human female”. However since these statement are true I will continue to say them”.

Dos claves.

1) La creación del tabú.

Aunque distingue entre creencia y una acción separada basada en esa creencia que puede suponer acoso, si una parte de esa creencia necesariamente resulta en la violación de la dignidad de otros, ya no están separados creencia y acción. Y a tomar por saco la libertad de pensamiento.

Por ejemplo, creer que Dios no existe puede perfectamente violar la dignidad de otros, porque su dignidad depende precisamente de haber sido creados por Dios a su imagen y semejanza (Génesis 1:26-27). Y aunque las ideas sobre los derechos humanos evolucionen, y las creencias de los cristianos ya no estén entre los derechos humanos, lo que el juez nos está diciendo es que el ateísmo nunca hubiera tenido derecho a nacer, ¡porque cuando nació violaba la dignidad de otros! A tomar por rasca la Ilustración.

2) La gimnasia Kindergarten.

Maya tiene derecho a expresar su opinión de que debería haber espacios que estén reservados a las mujeres a las que se les asignó el sexo femenino al nacer, cuando sea un medio equilibrado para alcanzar un fin legítimo. Sin embargo, eso no significa que su visión absolutista de que el sexo es inmutable, sea una creencia protegida por a ley.

¿Mande? ¿En qué sentido podría no ser “absolutista”, y no ser ofensivo para transexuales, creer que una “mujer trans” puede ser una molestia insuperable en los vestuarios para una mujer de nacimiento? Por qué va a ser absolutista creer que el sexo es inmutable, y no ser absolutista creer que una “mujer trans” no es como una mujer de nacimiento, a ciertos efectos?

La ley a la que se agarra es la Gender Recognition Act, que dice:

Where a full gender recognition certificate is issued to a person, the person’s gender becomes for all purposes the acquired gender (so that, if the acquired gender is the male gender, the person’s sex becomes that of a man and, if it is the female gender, the person’s sex becomes that of a woman).

Para todos los propósitos, dice. Pero el cachondo del juez cree que no es absolutista establecer una diferencia absoluta entre mujeres nativas y mujeres trans, para un propósito. Y que la mera idea de “mujeres nativas”, que automáticamente establece la categoría de “mujeres no nativas”, no puede ser ofensiva para estas últimas si les da por sentirse ofendidas por ello. ¿Por qué? No lo dice, pero trasciende que sea algo como un principio de realidad. Son, efectivamente, “mujeres no nativas”. ¡Pero también son no-mujeres si usas una definición biológica de mujeres, coño!

La sentencia también toca otro aspecto mencionado por Marod. Pero va más allá. No se trata de “si no afecta al orden público”, ancha es Castilla. Se trata de algo más:

Freedom to manifest one’s religion or beliefs shall be subject only to such limitations as are prescribed by law and are necessary in a democratic society in the interests of public safety, for the protection of public order, health or morals, or for the protection of the rights and freedoms of others.

Dice proteger la moral. Pero en realidad protege una moral contra otra moral. Y contra la realidad biológica, pero eso es otra cuestión. A pesar de los disimulos, toda esta virguería legal no es más que la imposición por la ley, de, no ya la moral, sino de una moral particular. Y no precisamente mayoritaria. Y de lo de consenso social, ya ni hablemos. La mitad de las feministas están con Maya, progre y feminista donde las haya, y de la mano de J.K. Rowling, tan progre y feminista como la que más. Y se ha montado en Twitter un pollo termonuclear.

Marod y el juez inglés están convencidos de hacer de librepensadores muy liberales, pero su función y ejercicio es calcada de la de los curas y meapilas que prohibían el ateísmo. Lo aplican en otro sentido, sí; pero aplican lo mismo.

Acabo con palabras de Marod:

Ahí os siembro la duda… a ver qué nos trae la cosecha 😉

La sentencia en cuestión:

 

(Ver actualización al final)

Nota previa a mis amigos los “liberales alegres”. Twitter no es un negocio privado, y punto. No es tu casa, donde dejas entrar a quien quieras, y le exiges la conducta que te da la gana. Es un negocio privado, y algo más. Por ejemplo, es calle. Un sitio por donde tienes que pasar para llegar a donde quieres. Pongamos una parte del mundo.

Un bar y similares tampoco son negocios privados y punto. No puedes decidir todo lo que se te ocurra, como prohibir el acceso a una minoría étnica, o prohibir conversaciones sobre algo que te moleste. Un bar es semi-calle. No puedes pensar que sino te gusta que echen a los negros, vete a otro si eres negro. ¡Porque igual no lo has elegido tú, sino tus amigos blancos! Y si ellos tienen que elegir otro por tu culpa, ya eres un apestado al que a vida le cuesta más … por tus putos caprichos. Te jodes, y eres tú el que no puede abrir el bar si no sabes comportarte con un mínimo de la civilización común del lugar. Por eso; por ser semi-calle. No tiene nada que ver con “tu casa”.

Y Twitter es muchísimo más cercano a “calle” que un bar. No vas a Twitter por una decisión personal más o menos arbitraria, como quien elige una zapatería en lugar de otra. No hay “otro Twitter”, y Twitter es tan parte del mundo como la calle por la que sales y llegas a tu casa. De hecho, mucho más parte del mundo. Está tu ambiente, tus intereses, tu información, tus científicos, tus pensadores; y ahí se cuecen muchas de las cosas que pasan. Usarlo no es una elección mucho más libre que la de usar la calle, y por tanto no debería haber un derecho menor a transitarlo.

El ejemplo que traigo abunda en ese idea. Un político haciendo campaña no puede no estar en Twitter. Punto. No puede. Pero Twitter se permite hacer lo que le da la puta gana con su plataforma, prescindiendo de los sistemas con los que llevamos organizando la convivencia desde hace unos cuánto siglos. ¿Y quién es Twitter, para poder hacer eso? El Twittergarten. Unos niñatos tecnológicos millonarios, que sin duda saben un montón de programación, pero a los que nadie sensato recomendaría como alcaldes ni siquiera de una pequeña aldea. ¡Porque se pondrían a decirles a las gallinas lo que tienen que pensar!

Ejemplo: los niñatos tecnológicos deciden como puede hacer su campaña un senador de los EEUU.

mitch-mcconnell

La versión en The Hill:

Podemos entrar en los detalle, pero no debería hacer falta. Es completamente absurdo un mundo en el que el niñato tecnológico decide la libertad de expresión de un senador en su campaña. Podría valer en el Kindergarten, que es a lo que quieren llegar; pero no deberíamos dejar que pase. Y da igual la cuadra del senador; valdría lo mismo para la congresista AOC, que no para de decir burradas. Serán burradas, pero esa no es una decisión como para los niñatos. Por mucho dinero que tengan. Ese no sería un mundo ni inteligente, ni bien organizado.

jack-twitter

El asunto concreto. McConnell pone en su cuenta de Twitter, a modo de ejemplo de la campaña de violencia social que está sufriendo estos días, un vídeo del escrache con el que le atacaron a la salida de un restaurante. Con todo tipo de amenazas. Y los niñatos alegan que las normas del Twittergarten prohíben el contenido que incite al odio o la violencia. Cojonudo, porque en el jardín de la infancia, la seño pone las normas, las interpreta, ¡y las aplica! El puto Jack, que casi siempre las aplica contra los mismos. Y ya puede explicar el equipo del senador lo que entiende cualquier humano medianamente adulto: que ese vídeo, en ese contexto, en lugar de promover la violencia y el odio, lo que hace es criticarla. Naina la vaina; Jack dice que, o elimina el “tuit” con el vídeo, o su cuenta se queda cerrada. La calle a expensas de los niñatos prodigio. A brave new world ha llegado.

También se da la circusntancia de que en el vídeo se oye proferir amenazas y deseos bastante obscenos sobre la salud del senador, a la líder del movimiento Black Lives Matter en Louisville, Chanelle Helm. Que probablemente sea la razón que hay detrás de la censura del Twittergarten.

Chanelle-Helm

El Mundo dice que el equipo de Trump está redactando una orden ejecutiva para acabar con el “sesgo progre” de los monopolios sociales de Silicon Valley.

A Trump no se le puede pedir finura intelectual, y lo expresa como lo expresa. Pero la idea no es sólo buena; es necesaria. No es una anécdota. Es algo que está pasando todo el rato. A gente “conocida”, y mucho más a gente desconocida. Twitter es un sistema basura, pero es una basura necesaria. Mejor sería civilizarlo, y eso no es algo que se deja en manos de niñatos. Pero tampoco las manos de Trump son precisamente ideales. No mejores que las de Atila. Mejor sería una ley. Y apuesto que la mera amenaza de ley ya tendría efectos positivos.

Que civilicen el Twittergarten. O lo cierren.

Actualización, un día después. Esto ya es el colmo. Los republicanos en masa han amenazado con sacar su publicidad de Twitter, y el Twittergarten responde:

After multiple appeals from affected users and Leader McConnell’s team confirming their intent to highlight the threats for public discussion, we have reviewed this case more closely,” Twitter said in a statement.