groenlandia-emergencia

Supongo que para estas altura todo el mundo habrá visto esta foto. A mi me recuerda a Jesús y Pedro andando sobre las aguas del lago Tiberíades.

“Hombre de poca fe, ¿por qué te dejaste vencer por la duda?” (Mateo 14:27-31).

¿Acaso no ves que el hielo ha desaparecido de Groenlandia? ¿Qué más necesitas ver, hombre de poca fe, para creer que estamos ante la Gran Emergencia Climática Acojonante?

tontez-y-el-clima

El amigo @velardedaoiz buscó el origen de la imagen espectacular. La puso en Twitter Rasmus Tonboe (@RasmusTonboe), del Centro para el Océano y el Hielo del Instituto Meteorológico Danés.

tonbe

Explica lo obvio. Nada de sobre una emergencia, ni desaparición del hielo. No están caminando sobre agua, como Jesús; sino, ¡precisamente sobre hielo! El fiordo recibe los ríos de deshielo de primavera, además de lo que deshiele la propia banquisa. Y en este caso se han juntado dos circunstancias. Más deshielo del normal, pero tampoco algo fuera de lo que pasa de vez en cuando; y una capa de hielo marino especialmente gruesa y poco permeable, que no ha permitido el drenaje. Todavía.

En el hilo de Twitter (clic), se ve que muchos periodistas le piden permiso para  usar la foto. Por ejemplo, The Guardian. Que titula con gran alarma:

guardian-melting

Pero luego se sienten obligados a confesar a regañadientes que el hielo sobre el que caminan tiene 1,2 metros de espesor. Y que, según los científicos del instituto danés:

Es muy pronto para decir qué papel ha jugado el calentamiento global, porque aunque estas condiciones son inusuales, tampoco son desconocidas y se trata de un evento guiado por la meteorología.

Vaya, que se trata de tiempo, no de clima. Pero no vamos a pretender que los Pedros Sánchez lean el artículo entero del periódico, más allá del titular impactante.

Y para más inri, tenemos una curiosa casualidad. El mismo día del tuit de Pedremos, 18 de junio, Nordhaus publica un artículo sobre las consecuencias de un eventual deshielo completo de Groenlandia. Algo así como la hipótesis máxima concebible.

Nota: Conviene recordar que Nordhaus, aunque sea economista, es el único investigador que ha recibido el premio Nobel por estudios relacionadas con el cambio climático.

Calcula y explica lo que saben muy bien todos los chicos del clima, pero que siempre se lo callan como putas. No sería en absoluto inverosímil la pérdida de la enorme capa de hielo que hay sobre Groenlandia, si le metes un calentamiento moderado … ¡y un tiempo literalmente infinito! Y eso produciría, sí, una gran subida del nivel del mar. Como unos seis o siete metros. Pero es algo que solo puede ocurrir en el plazo de ¡milenios!

Imagina 6 metros en 3 milenios. Eso son 2 mm. al año; que es la tasa a la que subió el mar el siglo pasado, sin que nadie levantara una ceja. Y tres mil años es una cifra escasa para la pérdida total, según este cuadro de Nordhaus.

nordhaus-2019-table-1

Nordhaus mira todas las posibles vías por las que podría ocurrir algo así. Un proceso lineal con la temperatura; o a “escalones” con bajadas abruptas entre momentos de relativa estabilidad; o con algún punto irreversible de no retorno. Y los resultados son muy similares en todos los casos. Una contribución pequeña (entre 0% y 5%) del total que sea la Gran Emergencia Climática Acojonante, y según las tasas de descuento que se apliquen. Claro que ya de los estudios anteriores de Nordhaus no se desprendía ninguna “emergencia” por ningún lado. Lo que le sale siempre es que es mucho mejor no hacer nada respecto al “cambio climático”, que lanzarse a las histerias colectivas de Pedro, Alexandria, o Greta. Sí propone Nordhaus políticas respecto al clima, siguiendo las asunciones -nada garantizadas- del IPCC. Pero son políticas sensatas y moderadas, mirando costes y beneficios.

Este gráfico del estudio que comentamos sitúa la contribución al nivel del mar del hielo de Groenlandia, en distintos estados de la capa de hielo relativamente conocidos. En el anterior máximo glacial (Glacial max), hace 20.000 años; en 1960 (Modern);  en el máximo del Holoceno (HTM), hace 8.000 años; en el anterior interglacial (Eemian), hace 115.000 años; y en el interglacial MIS 11, hace 425.000 años. En este último se supone que no había capa de hielo en Groenlandia.

nordhaus-2019-fig-2

Es por ese gráfico por lo que se puede pensar que no sería imposible la pérdida de la capa de hielo de Groenlandia, o de un buen porcentaje de la misma. Nada inverosímil, pero tampoco nada “emergencia”. Ni ahora, ni siquiera en el futuro. Si Bilbao se dedica a trepar (reptar) por la ladera del Pagasarri en los próximos tres mil años, nadie se va a perder ni un solo pote. Joé, que no hay nada en el Casco Viejo que tenga mil años. Hemos hecho el Bocho entero en menos de ese plazo, y sin enterarnos. Yes, we can!

Pero Tóntez, a lo suyo:

tontez-y-el-clima

Y Pablemos no podía ser menos:

pablemos-deshielo

¿Hablamos de Groenlandia, el deshielo, y la Gran Emergencia Climática Acojonante? ¡Hablemos!

Añadido posterior (29 de junio). Ya han salido fotos que muestran la normalidad de los perros sobre el Tiberíades.

perros-agua-groenlandia

Fuente: Bjorn Lomborg en Twitter:

ulukhaktok-northern-canada-arctic-nwt

El título se lo robo a Patrick Moore, que avisa por Twitter:

La noticia, cuando no conviene, se descontextualiza del “cambio climático”.

Nos cuentan que el pequeño pueblo de Ulukhaktok estaba esperando dos cruceros para el 3 y el 9 de septiembre respectivamente. Y que han sido cancelados por exceso de hielo. Con gran quebranto para la economía de la zona, que al parecer  se ha acostumbrado a contar con esas vistitas de turismo ártico. Últimamente está muy de moda.

Bien, pues este año hay más hielo por ahí que los años anteriores. Al punto que los cruceros contaban con llegar a Ulukhaktok, y no han podido. Han tenido que cambiar el viaje. Mucho. Pero lo que me interesaba ver, y la noticia no cuenta, es el significado de ese cambio dentro del drama del hielo del Ártico. Que no deja de ser el motivo de que haya tanto turismo por allí, ahora. Y el significado se entiende rápido si le cambiamos el titular al mismo artículo:

Este titular, tan correcto como el anterior, tiene implicaciones mucho más amplias. Porque con lo que se lee en la prensa, lo que se puede esperar es que ya casi no quede hielo marino en el Ártico. Y se puede esperar que el paso del Noroeste sea una autopista interoceánica tan asegurada como el canal de Panamá. Pero resulta que no es así. Ni siquiera para principios de septiembre, que es el mejor momento. Cuando menos hielo hay.

Vamos a ver la geografía de la noticia.

Minerva Ward, the territorial government’s tourism and development officer for the Beaufort Delta, said in an email that the ships had to be cancelled due to difficult ice conditions in Bellot Strait and Queen Maud Gulf.

A pelo sobre Google Maps, queda así:

paso-noroeste-1

Ulukhaktok era el lugar de destino, y Bellot Strait y Queen Maud Gulf los sitios que el hielo no dejaba pasar. Pero esos sitios definen justamente la ruta más “fácil” del paso del Noroeste; la que suele estar más libre de hielo. Y que por eso es la que se usa, aunque sea la más larga.

paso-noroeste-2

Resumiendo. No es que quede hielo en el mar Ártico, sino que ni de broma puedes contar con poderlo rodear por el paso del Noroeste. Los cruceros de turismo ártico te venden esa ruta, pero luego la pueden llevar a cabo … o no. Depende. Todavía.

El futuro ya dirá lo que tenga que decir. Tal vez se cumpla el viejo sueño europeo de un paso del Noroeste fiable en verano, o tal vez no. Sería algo muy bueno; por tráfico, y por recursos. Y es seguro que durante el Óptimo Climátio del Holoceno sí era una autopista estival, aunque nadie la pudiera usar. Sin que fuera ningún drama; ni para los osos polares, ni para el clima, ni para nadie.

¡Que se abra el paso de una vez, joé! Que todavía no he hecho el crucero. Pero me gustaría hacerlo con cierta garantía de pasar. 😉

 

El resumen más rápido podría ser: sigue la pausa en el descenso del hielo; 12 años ya en que el hielo del Ártico se niega a descender. Si miramos la extensión media de los meses de agosto.

agosto-hielo-artico-desde-2007

Desde 2007, hay cinco años con algo más de hielo que 2018, y cinco con algo menos. Y otro con el mismo. O sea, la perfecta no-noticia desde 2007.

La serie completa desde que se mide por satálites queda así:

agosto-hielo-artico

Desde el punto de vista de los argumentos del calentamiento global, se podría decir que si un descenso del hielo era una prueba de calentamiento, un no-descenso debería ser una prueba de no-calentamiento. Pero estos chicos tienen una relación muy especial con los argumentos; sólo valen cuando les convienen.

Si queremos mirarlo a la última fecha disponible (4 septiembre), ya cerca del día que será el mínimo del año, todos estos años del gráfico tienen menos hielo que 2018:

charctic-4-septiembre

Desde 2007, seis años van por debajo, cuatro por encima, y uno igual.

Pero la panda del cambio climático te lo contará de otra forma. ¡Nos vamos a quedar sin hielo de verano en el Ártico!

agosto-hielo-artico-lt

Bueno, puede ser. Pero eso ya pasó en el Óptimo Climático del Holoceno, hace unos pocos de miles de años, y no hubo ningún drama. Ni desaparecieron los osos, ni nada. Y este año ni siquiera hemos tenido una de las ventajas esperables de un menor hielo en el Ártico. El paso del Noroeste no se ha abierto.

En fin, la apuesta es que 2018 será otro año lejos de batir un récord de mínimo de hielo, para tristeza y desesperación de la orquesta del cambo climático.

Las fuentes, que me había dejado atrás:

NOAA:

NSIDC (Charctic):

 

Habíamos visto hasta ahora apuestas razonables sobre la media que iba a tener el hielo marino de septiembre en el Ártico. El mes clave, porque es cuando menos hielo hay. El mes en el que primero se podría ver un Ártico libre de hielo, ese drama imaginario que tanto nos entretiene. La “espiral de muerte” que dicen. Pero acabado el mes, y ya con los datos del NSIDC, se confirma el motivo por el que este año no te van a dar la pelmada con este tema y se buscarán otras milongas.

hielo-artico-septiembre-2017

hielo-artico-septiembre-mm5a-2017

hielo-artico-barras-2017

Fuente

NSIDC:

 

¿Tocarán las trompetas un gran récord de deshielo en el Ártico en 2017? No tiene pinta. Podría haber sido ya el mínimo del año. Por la fecha, y por la curva. Podría bajar un poco, pero sería raro que cambie mucho el resultado.

minimo-hielo-2017-artico-provisional

Ahora mismo hay ocho años con menos hielo en el mínimo, de los úlimos once. Podría bajar algo, y quedar en seis o en cinco de once. Pero difícilmente más.

En plan curva, de donde saco los mínimos de cada año, se ve así (clic para NSIDC original).

nsidc-interactivo

Por supuesto, empezar en 2007 es elegir una fecha especial. Fue el año del mayor bajón, y también cuando parece haberse estabilizado. De momento. Este gráfico, como es media mensual de los septiembres, solo puede llegar a 2016.

artico-hielo-septiembre-a-2016

¿Como titularán este año lo de la espiral de muerte del Ártico? ¿Ocultando el aumento de la población y el buen estado de los osos polares?

Preparad las palomitas.

Fuentes (me olvidaba)

Nsidc:

Para los mínimos:

Mensual septiembre:

“Javier” tiene una entrada interesante en WUWT, a cuenta de si hay fases o ciclos en el hielo marino del Ártico, o es una “espiral de muerte” — según la teoría alarmista al uso.

Es interesante. Sobre todo la literatura que enlaza en apoyo de la idea de fases. Le han criticado mucho los datos que usa (MASIE), porque el propio NSIDC recomienda no usar esa serie con ese propósito. Así que he querido ver si cambia algo por usar los datos supuestamente adecuados, más iguales en el tiempo — aunque de menor calidad / resolución.

No cambia nada. La idea que propone es que desde 2006 (cuando empieza MASIE) el hielo no disminuye. Y es igualmente cierto usando los datos recomendados (Sea Ice Index).

nsidc-sii-monthly-extent-from-2006

Otra cosa son las chispas que se le puedan sacar a ese dato. Yo diría que todavía no muchas; no es la única década de la que se puede decir lo mismo. Pero el asunto está definitivamente en el aire. Por ejemplo, mirando el mes de hielo mínimo (septiembre):

nsidc-sii-september

Se podría decir lo mismo entre 1990 y 1999.

Pero ya que hemos recopilado y ordenado los datos, podemos usarlos para poner más gráficos.

Los últimos diez años, y 2017 resaltado en rojo (y más gordo).

nsidc-sii-last-decade

Dividido por décadas (a la primera le faltan los diez primeros meses):

NSIDC-sii-4-decades

Y la primera y última décadas:

nsidc-sii-extreme-decades

Y un último gráfico divertido. Para que entiendas lo que dicen los periódicos y los cantamañanas habituales. Los gritos de …. ¡récord! … que has oído en 2016 y 2017. Buscan cualquier mes que suponga el mínimo de la serie y se ponen a anunciar el fin del mundo.

Nuestro ejemplo de cabecera es “Principia Marsupia”

Este invierno he escrito varias veces en el blog sobre la preocupante situación del hielo del Ártico. Pero la situación se ha vuelto aún más crítica.

Las altas temperaturas han hecho que se registre otro mínimo para un mes de febrero. El hielo cubre 1.100.000 kilómetros cuadrados menos que la media histórica. Eso es un “trozo” de hielo de cuatro veces el tamaño de Italia.

Cuando dice “este invierno he escrito varias veces” se refiere a lo que se marca en el 2016 de la derecha. Y lo del “mínimo para un mes de enero” al 2017 de la izquierda.

nsidc-records-recientes

Se lo pasan de miedo con eso. Literalmente.

También se puede comparar cómo va el año respecto a la media de los últimos diez:

sii-2017-and-last-decade-mean

Y le regalamos otro dibujito a Principia Marsupia:

principia-marsupia

El tiempo dirá. Es absurdo hacer apuestas a, por ejemplo, 30 años. Pero si tuviera que hacerlas, apostaría por las dos teorías. Fases y “espiral de muerte”. O sea, “espiral de muerte”, en fases. Lo que pasa es que la “muerte” no tiene nada de muerte. Sabemos que el hielo marino del Ártico puede desaparecer en verano sin que le pase nada a nadie. Ya lo ha hecho en el Holoceno, y durante milenios. Podría incluso ocurrir que los osos polares pasen de unos 30.000, a alrededor de 10.000. ¿Y qué? Es la cifra que piensan que había hacia 1960, por la sobre-caza, sin mayores consecuencias.

En todo caso ya vamos preparando las palomitas para el fin del verano. ¿Dónde se pondrá el siguiente punto del gráfico de septiembre? ¿De qué tamaño serán los llamativos titulares alarmistas?

nsidc-sii-september-next

A ver si nos acordamos de actualizar los gráficos con los datos de agosto y septiembre.

Datos

NSIDC:

Fuentes

WUWT (“Javier”):

Principia Marsupia:

Tú mismo. Pongamos el ejemplo del hielo marino del Ártico, cuyos datos acaban de actualizar para el mes de junio en el National Snow & Ice Data Center. El grupo de investigación científica más renombrado en la materia. Y lo plantean así para junio de 2017:

El hielo del Ártico cerca de los niveles de 2012.

En 2012 alcanzó su nivel más bajo del registro de satélites.

Y ponen un mapa muy bonito que compara el hielo de junio de 2017 con la media 1981 – 2010. Se ve que en algunas zonas hay menos hielo que la media, pero es difícil hacerse una idea de la relevancia de ese “menos hielo”. (Se puede hacer clic para ampliar).

nsidc-mapa-junio-2017-hielo-artico

Añaden un gráfico con la serie de todos los meses de junio, en el que parece que nos vamos a quedar sin hielo en un abrir y cerrar de ojos.

Figure 3. Monthly June ice extent for 1979 to 2017 shows a decline of 3.7 percent per decade.

Y destacan en el texto que los datos muestran una disminución del hielo de un 3,7% por década. Pero esos datos se podrían representar de una forma un poco más realista, y decir que en la última década no ha descendido nada.

nsidc-junio-2017-extension

Y podemos confirmar la idea con la otra forma que tienen de medirlo. Área en lugar de extensión. Explican las dos mediciones así (traducido del inglés):

Una forma simplificada para ver la diferencia entre extensión y área es imaginar una loncha de queso de gruyer. La extensión sería la medida de los bordes de la loncha y todo el espacio que contienen. Área sería la medida de donde hay realmente queso, sin contar los agujeros.

Su medición de área (en vez de extensión) para junio es esta.

nsidc-junio-area-2017

 

Y el mensaje es el mismo que con la extensión. 2017 tiene una cantidad de hielo bastante media para la última década larga (12 años), en la que no se ve ninguna tendencia obvia.

Nota: la rayita rosa no es más que una ayuda visual, para comparar 2017 con los años anteriores de medida similar.

¿Cuál es una representación más realista de los mismos datos; la del mejor grupo internacional de científicos del hielo, o la de esta humilde plaza? Supongo que será discutible si uno se quiere poner muy discutidor, pero no creo que sea discutible que es mucho más equilbrado poner las dos formas. Y más informativo.

También se puede contextualizar mucho mejor el mapa. Se ve algo menos de hielo en algunas zonas. Y no parece gran cosa, pero ¿qué efecto puede tener? El icono, el gran drama del Ártico, son los osos polares, ¿no? Si miramos el que creo que es el último estudio de poblaciones de osos marinos, solo muestra una zona dónde estén disminuyendo. ¡Y no es ninguna de las que hay menos hielo en junio!

poblaciones-osos-polares-canada

Una perspectiva más amplia la da Susan Crockford, añadiendo lo más relevante de este estudio de York et al 2016 a la -digamos- “contabilidad oficial” del ministerio canadiene. Tiene gracia ver cómo la han ido cambiando cada pocos años, y van desapareciendo las zonas de declive de osos, sustituidas por poblaciones consideradas estables o en aumento.

ec_polarbearstatus_and-trends-lg_2010-2014-mapscanada_oct-26-2014

Si en mapa de 2014 añadimos la información de último estudio de la forma en que Crockford cree que lo harán, quedaría así:

poblaciones-osos-2016-probable

Y esto nos da una pista para interpretar el mapa del drama de la pérdia de hielo. Se marcan en rojo las zonas con pérdida de hielo en junio donde hay poblaciones medidas de osos polares. Para ver cómo les afecta.

nsidc-mapa-contexto-junio-2017-hielo-artico

Y el resultado es que no se enteran. De cuatro zonas con menos hielo, una la consideran de probable declive de osos, una probablemente estable, otra estable (que en realidad son dos, Hudson Norte y Hudson Sur), y otra en probable aumento de población.

Nota: Esta medida del hielo de junio es clave, porque a partir de ahí se acaba la gran zampada de primavera. Las focas han cambiado de pelo, y las crías empiezan a ser autónomas y a poder escaparse de los osos, nadando. Hasta el otoño no dan por supuesto volver a poder comer. El mínimo de hielo en verano no les importa. En otro caso las poblaciones de Hudson Bay y de Davis Strait estarían disminuyendo a toda velocidad. El hielo desaparece de esas zonas por completo en las próximas semanas. Pero los osos están en la gloria ahí, a pesar de ello.

¿Tú qué dirías; que ser científicos les cura de ser alarmistas, o que no?

Fuentes.

NSIDC:

York et al 2016:

Susan Crockford:

Environment and Climate Change Canada (los mapas “oficiales” de poblaciones de osos polares)