Esta vez es monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias, y de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales. Cargos que por sí mismos no aseguran que estemos ante un lince de la ciencia; su especialidad es teología sagrada, versión Tomás de Aquino. E historia de la filosofía. Pero sí cabría esperar de esa experiencia cierta finura en el pensar, y muy particularmente en el mentir. Y no se nota.

El caso es que anuncia que Francis Pope va a convencer a Trump del cuento del clima, en una reunión próxima que tienen prevista. Y deja caer entre líneas los argumentos. No parecen muy allá para tanta filosofía como carga.

Las opciones adoptadas por Trump, dice,  …

están en contra de la ciencia, antes aun de estar en contra de lo que dice el Papa.  En la campaña electoral llegó a decir que se trataba de una invención china para criticar a América. Pero este presidente ya ha cambiado en unas cuentas opiniones, así que tal vez también en esta.

Hay que joderse con los curas preparados. ¿Todavía no se han dado cuenta de lo fácil que es hoy acudir a la fuente, prescindiendo de los intermediaros sagrados? Por supuesto que Trump nunca dijo la imbecilidad que le encaloma Sánchez. Nada que ver con criticar a América, sino con aprovecharse de ella.

La idea de Trump es completamente falsa. El cuento no lo crearon los chinos, sino otros con sus propios propósitos. Pero probablemente no le importa nada. En su pasmosa simplicidad, el presidente payaso tiene una relación muy especial con la verdad. Le parece inútil. Lo que le importan son los efectos de lo que circula por ahí. Y el efecto del temor climático es, efectivamente, que China ha podido maniobrar para conseguir exactamente lo que dice Trump. Ganar espectacularmente en competitividad frente a USA y Europa. Europa está de patas abiertas, y Trump pretende que USA no caiga en esa ratonera. ¿Qué diablos le importa si de verdad lo inventaron los chinos, cuando lo que le preocupa es si le van a robar la cartera?

Pero el teólogo sagrado insiste con China. Parece el gran peso de su argumento.

hoy los chinos son realmente muy colabortivos, como corresponde a los compromisos que adquirieron en la Conferencia del Clima de París.

¡Uf! Es absolutamente seguro que por poco que sepa Trump sobre el origen de la narrativa del “cambio climático”, y de la discusión científica que Sánchez prefiere ignorar, tendrá muy buena información sobre los “compromisos” (chollos) de los chinos en París. Y sobre los compromisos (una pesada losa para la economía) de Obama.

Dibujito para curas filósofos sobre compromisos chinos.

– Tú te comprometes a encarecer ahora toda tu producción, y además a poner un pastón para ayudarnos, y nosotros nos comprometemos a que dentro de unas décadas, si eso, ya hablamos.

https://i0.wp.com/www.venexuela.com/wp-content/uploads/2016/10/cCh1016.jpg

Pongamos un ejemplo práctico. Los curas y el kindergarten hacen encíclicas y campañas en Occidente se produce una desinversión en combustibles fósiles (sobre todo carbón) los chinos arovechan para comprar barato y muuucho. Pregunta: ¿a quién se le queda cara de tonto? A Sánchez no, porque es tomista. A los que pagan, debería. O sea, a ti.

china-compra-carbon

El carbón ha sido arrinconado, estigmatizado por la campaña de desinversión … la abrumadora mayoría está en manos de inversores estratégicos que tienen un interés en utilizar el recurso — las compañías de energía o los gobiernos.

La propiedad se ha desplazado hacia Asia desde Europa y Norte América en años recientes.

No es sólo que China e India estén montando centrales de carbón aceleradamente, porque los “compromisos” (ejem) se lo permiten sin problemas, sino que los chinos están vendiendo también centrales nuevas de carbon en África, en modo industrial. Y para rematar, ponen la mano para que les paguemos las placas solares y molinos de viento que fabrican ellos mismos. ¡Pués claro que son “sumamente colaborativos”! Como para no colaborar con el plan con el que engañan al kindergarten.

¿Qué haría falta para que dos curas argentinos comprendan que encarecer la energía es, sobre todo, empobrecer a los pobres? Antes, entre los curas y el kindergarten había al menos una diferencia de nivel. La filosofía, que ayuda mucho a mentir con calidad. Ahora ni eso. Yo diría que lo llevan crudo el monseñor y Francis Pope. Hablarle a Trump de carbón, mineros y chinos, no sé yo.

https://metrouk2.files.wordpress.com/2017/03/pri_34785126.jpg?w=748&h=398&crop=1

Y quedaba atrás la guinda. Manda cojones que ahora sea el filósofo tomista el que les copie a los científicos jetas la frase más escolástica y dogmática que cabe imaginar: está en contra de la ciencia. Esto es lo que hay. El sotanagarten y el kindergarten en el mismo plan, y de la mano.

Fuentes

ANSA:

The Economic Times:

Acuerdo de París:

WUWT:

francis-gore

Uno tiene la fantasía de ser un ateo -digamos- liberal. Vive y deja vivir. No te metas con mi vida y no me meteré con tus chorradas. Nada que ver con la pelea de Dawkins y todo eso. No tengo problema en que los católicos eduquen a sus niños en sus creencias, ni creo que sean unas creencias especialmente perniciosas. En sí mismas; luego les pueden dar un uso perfectamente depravado o del todo honorable; según. Y aun en la depravación, si no veo una víctima con nombre propio y un perjuicio visible y medible, me tiento la ropa antes de lanzar las patadas al aire. Así que la Iglesia, para mi, hoy, no es que fuera el último de mis problemas, sino que era un no problema. ¿Qué pasa si quieren creer en fantasías y seres poblando los cielos? En algo hay que creer,  o al menos la mayor parte.

Pero la cabra tira al monte, y Francis ha metido la Iglesia en el kindergarten.

iglesia-kindergarten

La iglesia, ahora, si es otra vez un problema. Gordo. Y va a ser que Dawkins tenía razón, y Chesterton no tanto. Dejar de creer en Dios no es garantía de creerse cualquier cosa. Razón, aquí. ¡Dios es cualquier cosa! Vaya, un cuento. Y pasar de un cuento a otro es más fácil que vivir sin cuentos. Pregúntale al kindergarten.

Parecía que desde Voltaire los habíamos ido civilizando, pero se ve que cuando tienen oportunidad se vuelven tan cafres como siempre. Y no tienen la disculpa de la falta de cultura. Querrán ingresar en el kindergarten, pero no han sido educados en él. Sólo pueden saber que están mintiendo, y como zorra por rastrojo:

Unfortunately, the issue is politicized. In the late 1970s, when the issue threatened the financial interests of the fossil fuel industry, the political lobbies, chiefly in the United States, financed a massive political disinformation campaign to manufacture the illusion of dissent within the scientific community.

We know because this manipulation of public opinion has been caught and documented. The fossil fuel industry funds nearly all of the climate change skeptics, going so far as to commission questionable studies, to financing think tanks, and even paying individual bloggers. The deception continues today.

¿Sí, eh? ¿Y la iglesia no se ha enterado de una campaña masiva de desinformación mundial, durante 45 años, hasta la llegada de Francis? ¡Joé!, teniendo terminales en todos los pueblos de Occidente, en todas las universidades, en la mayor parte de los gobiernos, y en prácticamente todas las grandes compañías. La mayor y mejor diplomacia del mundo, y la mayor red de espionaje / información del planeta, y no se enteran. Pueden ocultar durante decenios un esquema industrial y global de pedofilia, pero no se enteran del cambio climático. 45 años, repito. Y ahora lo saben porque se lo ha contado Francis. ¿Son subnormales, o nos toman por tales?

Según su enlace, esa campaña masiva de desinformación mundial consistió en 30 millones de dólares, durante 15 años, donados a organizaciones pecadoras. Dos millones al año. Y el dato sale … ¡de la opinión de Greenpeace! Una industria que sólo en esa empresa tiene un presupuesto anual de 230 millones de dólares [–>].

Gráfico de los números que dan los curas kindergarten sobre la desinformación masiva, y contando solamente Greenpeace. Como si el resto de la prensa mundial no hubiera estado alentando el cuento del clima de forma abrumadora.

exxon-greenpeace

No me extraña que la Iglesia no se enterara de la campaña mundial. Hay que mirar con lupa para verla, y porque le hemos puesto color rojo. Bueno; hay que mirar con lupa, o con Francis. Al parecer. Porque tampoco se enteró nadie más. ¿Quién diablos sabía antes de 2007 que había una discusión científica a cuenta del Calentamiento Global Acojonante? Antón Uriarte, supongo; y para de contar. Y nos enteramos al saber de la barbaridad de la película de Al Gore, y notar todos los síntomas de una alucinación colectiva  inducida.

Vale. La Iglesia está mintiendo como un perro sarnoso, y en este caso desde una institución de enseñanza (con o sin pederastas). ¿Qué tal les sienta la difamación gratuita y el reparto industrial de mierda impropia cuando les apunta a ellos? Pues es un juego que podemos hacer todos. Incluso los no que no tenemos a los niños como objeto de deseo. 😉

Yo ya he sido excomulgado una vez, automáticamente. No entraré en detalles, porque no acostumbro cotilleo. ¿Algún experto me sabría decir si puedo esperar el inmenso honor de una doble excomunión? ¿Quiero decir, pueden excomulgar a un excomulgado? Seguro que Francis sí, por kindergarten y tal; y nada me haría mayor ilusión. Y supongo que podemos esperar una larga lista de científicos “cuestionables” en los libros de excomunión. La hoguera debe estar pasada de moda. Crucemos los dedos. Y al juicio de tipo Galileo no nos vamos a presentar. Ya no mandan una mierda.

A partir de ahora tendremos una sección Francis en la plaza. Y me apuntaré al club de Dawkins; o lo que haya. Auto-defensa. Y sirva de homenaje a Rawandi.

Nota para lógicos tomistas: ¿Cómo lleváis lo de que un trabajo científico sea un “questionable study”, o sea “the science”, en función de quién lo financie?

Agradecimiento, V [–>]

Fuentes.

WUWT:

Catholic.org: