Es domingo, de tiempo flojo, y flojera natural. Buen día para perspectivas nuevas, calmadas. Un blog (en inglés), rápido, ágil, diferente. E inteligente.

Mat Ridley es doctor en zoología, escritor y articulista de gran éxito, y fue editor de la sección científica del The Economist. Tiene un blog, Rational Optimist, en una línea que me resulta especialmente cara: Menos lobos, Caperucita. O un ataque frontal a varios de los cuentos chinos que circulan por el mundo sin control. ¿Cuales? En un persona de formación de ciencias naturales es inevitable que toque especialmente los cuentos verdes.


 

Pongo como ejemplo lo de hoy:

Los ecosistemas son dinámicos.

Estamos llegando a algo Hay una larga respuesta a mi  artículo del Times sobre la acidificación del mar aquí –>. Me ha hecho muy feliz. La resouesta confirma la exactitud de mis puntos principales. He enviado la siguiente respuesta a la  NWeb de Nature, que hizo un informe sobre esta materia:

Me alegra ver mi idea principal confirmada por la respuesta: Que de hecho no hay pruebas de una daño biológico neto como resultado de cambios realistas en el PH del océano. Este es un gran y bienvebido cambio de la exagerada retórica que se venía usando en este campo.

También confirma la exactitud de todas mis afirmaciones factuales sobre el cambio verosímil en el PH (la acidez), la variación natural en la acidez y otros asuntos, incluyendo la implicación de un barco de Greenpeace en un proyecto de investigación. Solo se disputa mi interpretación.

La respuesta no dice nada más que “los impactos negativos y positivos no se cancelan entre sí, pero los dos contribuyen a la pertirbación del ecosistema”. Esta extraña puntualización va en contra de todo lo que los ecologistas han descubierto desde que Charlñes Elton acuñó el término, esto es, que los ecosistemas son entidades dinámicas, no estáticas. Es como decir que el cambio es malo porque es cambio. Se trata de un argumento circular.


Para los interesados en seguirlo, pongo un enlace en la columna de enlaces, sección “blogs”.