Luis Bouza-Brey

Comentario a
“Buenos y malos”,
de PEDRO G. CUARTANGO

Totalitarismo blando; Golpe de Estado Postmoderno; Secesión a càmara lenta; Sedición de buen rollo…
…Todas estas construcciones conceptuales constituyen las herramientas que se utilizan para describir la situación política de Cataluña y el proceso de cambio que se deriva de la misma. Pero todas ellas se quedan en la superficie descriptiva y pierden de vista lo esencial: la “construcción nacional” que se lleva a cabo en Cataluña consiste en imponer monolíticamente los rasgos culturales de la etnia catalana a una sociedad constitutivamente plural. Consiste en ir haciendo “passar por el adressador”, (pasar por el aro), a los catalanes de origen externo, para asimilarlos y conseguir que abandonen sus propios rasgos culturales y los sustituyan por los de la etnia que se quiere dominante.
Hace unos años, este objetivo se vestía de retórica defensiva: se decía que se trataba de evitar que el idioma y la nación catalana, con sus “hechos diferenciales”, se perdieran debido a la inmigración y la imposición homogeneizadora y coercitivs del Estado unitario. Se trataba de construir un pluralismo cultural y político que permitiera convivir en igualdad al pueblo catalán y su cultura con España y los españoles.
Hoy se ha pasado ya a la ofensiva: para conseguir el objetivo de la imposición étnica ya no basta con la convivencia plural en un Estado Autonómico, sino que consideran necesaria la supresión del pluralismo cultural y la ruptura política a fin de construir un Estado independiente que instaure la dominación de unos sobre otros. De este cambio de esquema actitudinal se derivan la xenofobia, la necesidad de exclusión étnica e imposición cultural y la voluntad de sustituir definitivamente el pluralismo como rasgo esencialmente constitutivo de Cataluña por un monolitismo cultural y político que se imponga mediante la ruptura con España y su Estado.

Pero este objetivo del etnonacionalismo catalàn exige tiempo, necesita realizarse gradualmente a partir de unas condiciones iniciales de ruptura que son las que hoy se intentan imponer mediante ese “golpismo posmoderno”, esa “sedición de buen rollo”, ese “totalitarismo blando”, esa definición de “buenos y malos catalanes” que hoy constituyen ya los temas de la agenda política que el nacionalismo ha conseguido implantar.
Por eso, el análisis de la realidad política en Cataluña y el conjunto de España me llevan a reafirmar mis conclusiones de hace algunos años de que

“El etnonacionalismo consiste en hacer de la necedad virtud, y en llamar a la reacción progreso, a la opresión liberación y a la secta-etnia nación.”

Lo que me parece aberrante es que la mayoría de los españoles, en Cataluña y el conjunto de España, se hayan dejado conducir a este camino degenerativo sin salida, que arrasa la cultura política del país en base a mentiras y aberraciones, idiotiza a amplios sectores de la población, pone en peligro la convivencia, la estabilidad y el desarrollo político y nos está conduciendo al derrumbe institucional y a un Estado fallido que prefiguran una catástrofe final del país. Algunos son incapaces de aprender y otros han olvidado el pasado.

Buenos y malos

PEDRO G. CUARTANGO en “El Mundo” del 12-9-15

http://www.elmundo.es/opinion/2015/09/12/55f32b9146163f8f2d8b45ad.html

La situación en Cataluña podría muy bien ser representada por medio de una película de zombis delirantes movidos por tropismos de odio y sectarismo etnicistas, que se autoalimentan con sus orgías coloristas y un sentido narcisista de comunidad cada vez más endogámica y reducida.

¿Qué es lo que fomenta este delirio? La cobardía y vaciado de principios del Gobierno de Rajoy; la carencia de sentido de Estado y patriotismo del PSOE, liderado por ineptos influidos por un PSC ya desahuciado, por su incapacidad y oportunismo; la demencia senil de ICV, vaciada de los principios de igualdad, solidaridad e internacionalismo por sus dirigentes pequeñoburgueses; la corrupción y anacronismo reaccionario de CIU, reflejo de la oscuridad y mezquindad del sector más anquilosado e interesado de la pequeña burguesía local; y el golpismo genético delirante de los “enrauxats” de ERC y CUP, dispuestos a conducir de una vez a Cataluña al suicidio.

Frente a este caos degenerativo comienza a organizarse la resistencia de un “Ciudadanos” que acierta por fin con una estrategia coherente; de una “Sociedad Civil Catalana” y otros grupos, que intentan articular la indignación de sectores populares cansados de vacaciones políticas de más de treinta años; de “Crónica Global” que intenta hacer llegar la resistencia al mundo digital; y de una sociedad catalana que comienza a sacudirse el sopor narcotizante inyectado en ella por la astucia reaccionaria del nacionalismo etnicista.

¿Habrá tiempo de corregir el rumbo infernal que nos han impuesto? Uno no lo creería, si no fuera por la experiencia, que indica que los regímenes autoritarios, aparentemente eternos, se derrumban como castillos de naipes cuando aparecen las primeras grietas en su coraza. Habrá que leer las urnas de mañana.

Hoy mis lecturas de me han dejado un tiempo vacante que he aprovechado para releer cosas pendientes, de modo que me he ido a visitar de nuevo la presentación del manifiesto por la libertad civil hecho por Cayetana Álvarez de Toledo el 11 de septiembre.

De esta relectura he hecho un extracto de lo que creo esencial, que os expongo a continuación. Yo he apoyado el manifiesto de “Libres e iguales” porque creo que sintetiza lo que algunos hemos venido defendiendo desde hace años, e intentado organizar políticamente mediante diversas herramientas. Y aunque todavía no hemos conseguido realizar el proyecto, el delirio nacionalista de Cataluña creo que obligará a muchos, en Cataluña y en el resto de España, a despertar de una vez y derrotar la crisis de Estado que algunos intentan provocar.

No obstante, España es un país muy complejo, que necesita un plus de conciencia política y voluntad para resolver sus problemas esenciales, y tengo la impresión de que, dado el bajo nivel de nuestros gobernantes y aspirantes a serlo, aún pueden enredar más la madeja, condenando al país a una balcanización destructiva a medio plazo.

Por eso creo que la frase “libres, iguales y unidos, aunque distintos” sintetiza a la perfección la solución necesaria para el país, si ésta mantiene en equilibrio las tres nociones que expresa.

 

Extracto

 

…España merece defenderse porque desde 1978 significa libres, significa iguales y significa juntos los distintos…

…España es Europa, desde luego. Lo es por su sistema de ciudades, por sus catedrales, por su geografía. Pero lo es, sobre todo, porque ha integrado en un mismo Estado a los distintos….

…España es un problema, sí.
España es el inevitable problema del que elige la pluralidad y la complejidad.
España, una nación vieja, no puede someterse a las nuevas mentiras nacionalistas.
Ella también se contó sus mentiras. Pero fue hace mucho tiempo.
Sí, España es un problema. Un problema excitante. España es un proyecto inacabado. Es decir, vivo.
España es una pequeña Europa y su futuro será el futuro de Europa. Sí me importa. Este gran reto de la modernidad.
Juntos y distintos. Libres e iguales.

Añadido (pm) como ayuda visual para la discusión Marod:

chocolate-y-nobel

Hoy se publican en “Libertad Digital” sendos artículos de Inés Ariimadast, diputada de Ciudadanos, y de Federico Jimènez Losantos, Presidente y fundador del periódico.

SOS ESPAÑA“, de la Diputada, plantea la necesidad de clarificar que en Cataluña, además de los nacionalistas, existe un amplio número de catalanes que se oponen a éstos.

Federico Jiménez Losantos, en “Cataluña debe saber lo que cuesta el separatismo”, da un paso más, afirmando que sólo interviniendo la autonomía se puede detener el nacionalismo, evitando que éste acabe con la igualdad democrática entre todos los españoles.

Los dos artículos plantean el núcleo central del problema catalán: el del pluralismo de Cataluña y el de la esquizofrenia paranoide del  etnonacionalismo,  y Jiménez Losantos formula ya la terapia para resolverlo.

Mi opinión coincide en su conjunto con la de Jiménez, y creo que se debe presionar al Gobierno y los partidos nacionales para que no piquen el anzuelo de  “terceras vías” que buscan alcanzar los objetivos del privilegio monolingüista, fiscal  e institucional mediante la amenaza independentista.

Creo, por otra parte que esta última es la amenaza de un Golpe de Estado que debe ser contestada y detenida con contundencia.

De manera que ambas, la amenaza independentista y el chantaje del objetivo de conseguir el privilegio, obligan a afrontar decididamente la crisis de Estado planteada por el nacionalismo catalàn cuanto antes y sin paños calientes que lo reforzarían.

La terapia puede ser variada, como pedir el procesamiento e inhabilitación de los cabecillas de la conspiración y designar un Presidente y un Consejo de Salvación que recuperen el rumbo de Cataluña; o bien, paralizar el referèndum ilegal y suspender totalmente la autonomía.

Pero, sea cual sea la terapia a a adoptar, no se puede continuar con la parálisis actual, que obligaría a actuar de prisa y corriendo en septiembre de 2014 para impedir el referéndum, lo que abriría el camino a unas elecciones victimistas con características plebiscitarias. Se hace preciso actuar con urgencia y contundencia para frenar el proceso golpista iniciado.