No solemos hablar de la broma del “Antropoceno” en la plaza. Por vergüenza ajena; parece prudente ponerle un límite a las noticias grotescas. Pero esto ha ido ya demasiado lejos, y circula con toda naturalidad en los sitios supuestamente serios.

la-senhal-del-antropoceno

Europa Press [–>]:

El Profesor Fogwill, Jefe de la Escuela de Geografía, Geología y Medio Ambiente de la Universidad de Keele, dijo en un comunicado: “El impacto que la prueba de armas nucleares de la humanidad ha tenido en la atmósfera terrestre proporciona una señal global que demuestra inequívocamente que los humanos se han convertido en el principal agente de cambio en el planeta. Este es un hallazgo importante, pero preocupante. La señal global de la bomba atómica, capturada en los anillos anuales de esta especie de árbol, representa una línea en la arena, después de lo cual nuestras acciones colectivas han dejado una marca indeleble, que define esta nueva época geológica para las generaciones venideras”.

El “impacto” al que se refieren es el contenido en la atmósfera de C14, que se dobló con las pruebas nucleares de después de la II GM. Lo de “impacto” es un razonamiento circular; nadie podría notar ese aumento causando ningún efecto sobre nada.

¿Cuál es el “impacto”?

¡La medida de la cosa misma!

¿Y eso qué nos importa?

¡Porque nuclear suena aterrador!

Vale. Nuclear suena aterrador, y por lo tanto es un “impacto”. Digamos psicológico. Podría ser. Y supone una señal que representa una nueva época geológica. ¿La época con el doble de carbono radioactivo en la atmósfera? Hmmm … no. Esa época ya ha desaparecido. Esta es la medición de C14 en el aire, de Wikipedia mismo [–>]

antropoceno-pico

Ahora tienes exactamente el mismo “impacto” (psicológico) que antes de que empezaran las pruebas nucleares.

¿Y entonces, cuál es el cuento y el descubrimiento? No es fácil de explicar. Sin ruborizarse, quiero decir. Han encontrado un árbol solitario en una isla lejana que lleva la misma “señal” que todo el resto de los árboles del mundo. Y es solitario porque lo plantó allí el gobernador de Nueva Zelanda en 1901. En un sitio donde se supone que no debería estar, pero mal que bien pudo sobrevivir. Y la “señal”, que está en todas partes (y por eso es global), separa dos épocas que a ese respecto son exactamente iguales entre sí. La misma concentración de carbono radiactivo antes que después de la señal, con un bonito “impacto psicológico” por medio.

¡El “Antropoceno” se ha acabado! Y casi al mismo tiempo de empezar. Pues tampoco. Porque la señal representa una línea en la arena, después de lo cual nuestras acciones colectivas han dejado una marca indeleble, que define esta nueva época geológica para las generaciones venideras. ¿En serio? ¿Y entonces por qué no mides la “marca indeleble” de después, si eso es de lo que se trata?

En realidad es más divertido. Hay autores que proponen que el Antropoceno empezó hace 8.000 años, con la revolución neolítica. Otros sostienen que fue hace unos 2.000 años, y otros prefieren la revolución industrial. Supuestamente cada una llevará su “marca indeleble” distinta, aunque no sabemos muy bien cuál es. Y los chicos del clima prefieren después de 1950, porque es a partir de ahí donde se debería notar la “marca indeleble” del termagedón. Y se han buscado una señal oportuna para marcar la época en la que empieza la marca “indeleble” que no pueden mostrar — porque no se ve.

¿Suena a chiste? No es casualidad. Se les metió el lindo meme “Antropoceno” en el cerebro, y después se dedican a encajarlo a martillazos donde buenamente pueden … o creen que pueden.

Es el típico falso argumento de los alarmistas del clima.

¡El cambio climático (quieren decir calentamiento global) es incuestionable!

¿Y qué? Por eso nadie lo cuestiona.

¡Es culpa del CO2 (o la mayor parte, según el IPCC)!

¿Y qué? La cuestión es el calentamiento que puedes esperar. El que ha habido hasta el momento es muy bueno. Compara con el Támesis congelándose con frecuencia.

Y si le añades el efecto fertilizador del CO2 sobre la vegetación (reverdecimiento global), más que bueno es buenísimo.

¿Y en adelante? Depende de dos cosas. De cuánto efecto de calentamiento tiene el CO2, y de cuánto CO2 haya en el aire. La primera, la cuantificación de ese efecto de calentamiento, es la clave. Le llaman sensibilidad climática, y la métrica que usan es lo que se calentaría el clima al doblar el CO2 – y esperar que el sistema llegue al equilibrio. Por “clave” quiero decir que se pueden -tal vez- tomar medidas que afecten a la cantidad de CO2 en el aire futuro, pero su efecto viene dado.

Hay dos formas principales de calcular esa sensibilidad climática. Con los modelos climáticos, en los que varía en el rango de 2º – 4,5º; y con balances de energía, a traves del cambio de temperatura observado y asumiendo las entradas y salidas de energía del sistema (los “forzamientos”) del IPCC. Cálculos que vienen dando -los más recientes- entre 1,6º y 2º. Por mencionar dos destacados, Lewis y Curry 2014 (1,6º) y Otto et al 2013 (2º). Y por eso el IPCC (2013) dice que la sensibilidad climática más probable está entre 1,5º y 4,5º. También dice que no puede señalar una cifra concreta como de mayor probabilidad, como habían hecho hasta entonces, por la incompatibilidad de “las distintas líneas de evidencia”. Y es obvio; los resultados con los dos tipos de cálculo son poco compatibles.

ecs-modelos-observaciones

Pero no hay ningún motivo de peso para pensar que la respuesta a lo que calienta el CO2 esté dentro de ese rango (1,5 – 4,5) sumando ambos tipos de “evidencia”. (Pasemos por alto llamar “evidencia” a los modelos). Por muy amplio que sea el margen. Porque incluso los cálculos a partir de observaciones llevan dentro asunciones del IPCC que no están en absoluto garantizadas. La principal, que no hay variabilidad climática interna (no forzada) en plazos superiores a la década, o década y poco. Por explicarlo fácil: que sin volcanes y sin “guarradas antropogénicas” el clima no variaría en un plazo de varias décadas a siglos. Y eso es mucho asumir, y tiene mucha evidencia en contra. Aunque tampoco sea una evidencia muy fina.

Pero esta es una cuestión muy interesante que despeja Roy Spencer en su blog. ¿Cómo variaría ese cálculo de la sensibilidad climática con observaciones, usando otras asunciones? Por ejemplo, que del calentamiento observado, una parte sea antropogénica y la otra sea natural.

Usa, de los estudios con observaciones, el más prestigioso. Son 17 autores, todos muy renombrados, y la mayoría de ellos han hecho estudios similares. Solos, o con equipos diferentes. Incluso tiene un “negacionista” entre ellos. Nic Lewis, el del otro estudio mencionado con Curry.

La respuesta viene clara en este gráfico, que expresa la sensibilidad climática en función del porcentaje de calentamiento natural.

spencer-otto-nat-anthro

Si todo el calentamiento es antropogénico (la columna del 1.0), la sensibilidad climática sería 2.1º. Quiere decir que la tierra se calentaría 2,1º por pasar de 300 a 600 ppm de CO2. Y puedes hacer mucha gimnasia para plantear que eso eso es un gran problema, pero requiere mucho esfuerzo e insistencia. Y aun así no te va a creer mucha gente.

En cambio, si solamente el 60% del calentamiento observado es “antropogénico”, la sensibilidad climática sería de 1,1º con el cálculo de Otto et al. Y ni el más lacrimógeno de los alarmistas podría convencer a nadie de que eso sea un problema, y no una bendición.

Volvamos al principio, al argumento clásico de esta gente. Todos esos “papers” que miden lo del consenso. Basan el consenso en esta afirmación del IPCC (2013): La mayor parte del calentamiento desde la mitad del siglo XX es de origen antropogénico. Estos números de Spencer explican con clariad por qué la respuesta que merecen es: ¿Y qué? Ni siquiera con un 70% antropogénico presentarías algo que la persona sensata media pueda considerar un problema, ni de lejos.

Menos lobos, Caperucita.

Este es un fracaso muy fuerte. Lo de los osos polares que no desaparecen, sino que aumentan de población, es el fracaso de una alarma de índole sentimental. Esos animales tan grandes y blancos, como puros, nos dan una imagen entre paternal y angelical. Hasta que te acercas y te comen, claro. Pero la pornografía ecologista es basicamente televisiva, y nadie vive realmente las imágenes que proporciona. Es una excitación exclusivamente mental.

El nivel del mar funciona en otro plano. Es una amenaza directa, y física. ¡Te vas a ahogar! Y si no eres tú, porque vives lejos de la costa, serán otros humanos menos privilegiados. No animalitos más o menos lindos, no; humanos. Un nivel muy superior de pornografía.

A este respecto, Tuvalu es el ejemplo lacrimógeno ideal. Está en una zona en la que el nivel del mar sube casi tres veces más rápido que la media global, según algunos estudios. Por ejemplo Becker 2011:

nivel-del-mar-zonas

Y es un sitio, un archipiélago, tan bajo como puedas soñar para crear una alarma. Al punto que el Gobierno de Tuvalu lanzó un mensaje de socorro al mundo.

El gobierno concluyó que Tuvalu está destinada a convertirse en la primera nación sumergida por el calentamiento global, porque es uno de los países más pequeños y más bajos del mundo.

El argumento parece obvio: localidad muy baja + subida del nivel especialmente fuerte = ¡nos vamos a ahogar los primeros! Pero como pasa siempre con el cuento del clima, el argumento está basado en una descontextualización que te ocultan. A saber: ¿Ese supuesto problema es nuevo, o viene pasando desde hace mucho tiempo, sin que nadie se haya ahogado ni desplazado? Es un detalle clave, ¿no? Pero es un detalle fuera del alcance de los chicos de la alarma del clima. Ellos son un poco limitaditos, al parecer.

En el estudio recién citado, Aung et al 2009, lo exponen muy claramente.

Is the rate of sea level rise accelerating?: The sea level rise issue is not really a new problem to our daily lives. But the real danger may be if the rate of sea level rise increases with time. The main question for us is to find out if sea level rise rate is accelerating in the recent past.

Un asunto muy obvio, pero que en seguida olvidan porque es muy difícil presentar una aceleración en la subida del nivel del mar en ningún sitio. ¡No hay!

Vale, en el caso de Tuvalu, ciertamente excepcional, podría no haber una aceleración y aun así ser un problema gordo. Porque ya estuvieran jugando con el último resto de la tierra que les queda. Pero hablamos de diez mil personas de una cultura que no destaca por su terrorismo, ni por su incapacidad de adaptación, ni por ninguna otra lacra. Los polinesios son una gente estupenda. No parece un problema que el mundo no pueda digerir. Si hubiera un problema, porque …

Ahora viene la novedad muy inconveniente. Paul Kench, que ya ha hecho otros estudios sobre la evolución de las islas bajas del Pacífico con el Calentamiento Global Acojonante mencionados en la plaza, acaba de publicar una investigación específica sobre Tuvalu. Junto a Murray Ford y Susan Owen, en Nature Communications:

Sea-level rise and climatic change threaten the existence of atoll nations. Inundation and erosion are expected to render islands uninhabitable over the next century, forcing human migration. Here we present analysis of shoreline change in all 101 islands in the Pacific atoll nation of Tuvalu. Using remotely sensed data, change is analysed over the past four decades, a period when local sea level has risen at twice the global average (~3.90 ± 0.4 mm.yr−1).

Results highlight a net increase in land area in Tuvalu of 73.5 ha (2.9%), despite sea-level rise, and land area increase in eight of nine atolls. Island change has lacked uniformity with 74% increasing and 27% decreasing in size. Results challenge perceptions of island loss, showing islands are dynamic features that will persist as sites for habitation over the next century, presenting alternate opportunities for adaptation that embrace the heterogeneity of island types and their dynamics.

La negrita es mía. Y el mensaje muy claro: ¡Tuvalu no se está hundiendo! Está emergiendo, a pesar de una subida del nivel del mar francamente superior a la media global.

tuvalu-kench

Ya es muy aburrido tener que repetir, una y otra vez, que sabemos desde Darwin que las islas coralinas son sistemas dinámicos. Y se adaptan al nivel del mar, siempre cambiante, desde que el mundo es mundo. Y los isleños también saben, desde que llegaron allí hace unos mil años, que su tierra cambia. Crece y decrece de forma natural, y es a lo que están acostumbrados.

Esta vez, sorprendentemente, la noticia del crecimiento neto de Tuvalu, sí se ha extendido bastante. Pero seguro que tu periódico y tu televisión favoritos no lo dicen. Imagina el problema cuando resulta que el ejemplo prototípico que usan para mostrar el drama de la subia del nivel del mar, en realidad ni siquiera es un problema pequeñito. La gente va a creer que son vendedores de burras cojas. Hmmm, ¿creer o saber?

 

 

Este es al arranque de un artículo del profesor australiano Peter Ridd publicado en Fox News:

A lo largo del mundo, la gente ha escuchado sobre la inminente extinción de la Gran Barrera de Coral. Unas 133.000 millas cuadradas de magnífico coral que se alarga 1.400 millas en la costa nordeste de Australia.

El arrecife está supuestamente muerto, por el efecto combinado del calentamiento global, polución de nutrientes de las granjas australianas, y el efecto de ahogamiento debido a los dragados costeros.

Excepto que muy probablemente no es cierto, y así lo he dicho públicamente como investigador científico que ha estudiado el arrecife durante los últimos 30 años.

Y solo por decirlo, y por poner en cuestión el tipo de ciencia publicada que ha dado pie a esas predicciones pesimistas, mi universidad me ha aplicado una orden de silencio (gag order). Y ahora tengo que demandarles para defender mi derecho a la libertad académica, y llamar la atención sobre la crisis de la verdad científica.

El asunto suena a broma, pero está muy lejos de serlo. Parece algo propio de un estado policial, y es lo opuesto de lo que se espera de una institución científica. Primero le prohibieron a Ridd hacer públicas sus críticas científicas, y además le prohibieron mencionar a nadie que tenía esa orden de silencio. ¡Incluso contárselo a su mujer! Luego le acusaron de haber comunicado a otra gente que tenía la orden de silencio, con objeto de expulsarle de la universidad. Revisaron todos sus emails de la cuenta de la universidad, para encontrar una prueba de haber roto la orden de silencio. Y al final desistieron de la expulsión, pero manteniéndole la boca cerrada. Llegando a la amabilidad de permitirle la excepción de poderlo hablar con su mujer.

Conviene en este momento fijarse en Ridd como científico. Es profesor e investigador del Centre for Tropical Water and Aquatic Ecosystem Research. Sus áreas de trabajo son oceanografía costera, el efecto de los sedimentos en el coral,  medición geofísica, climas pasados y futuros, y modelización atmosférica. Además, trabaja en el desarrollo de instrumentos de medición y análisis para el Marine Geophysics Lab.

peter-ridd

Y sí, a menudo es crítico del trabajo científico. Una función sin la que la ciencia no podría ni existir — o no sería ciencia. Por ejemplo, uno de sus trabajos recientes, Should the pre-1986 coral cover record be used to determine system-wide long-term trends for the Great barrier Reef? Boer M, Marchant R and Ridd P (2014), estudiaba la fiabilidad de los datos de plazo largo sobre el estado de la Gran Barrera de Coral. Los anteriores a 1.986. Revisaron la literatura científica y los datos al respecto, y llegaron a la conclusión de que no eran en absoluto suficientes para hacer ninguna afirmación sobre la variación del estado del coral anterior a esa fecha. Son muy pocos datos, sin continuidad en el tiempo, inconsistentes entre sí, y sobre todo que son sobre tan pocos sitios concretos que no permiten hacerse una idea sobre el estado general de la Gran Barrera de Coral antes de 1.986. No permiten ver el efecto de los ciclos oceánicos que muy presumiblemente afectarán al coral, como la PDO (Pacific Decadal Oscillation) y ENSO (EL Niño Southern Oscillation).

En palabras del mismo Ridd:

These allegedly major catastrophic effects that recent science says were almost unknown before the 1980s are mainly the result of a simple fact: large-scale marine science did not get started on the reef until the 1970s.

El resumen general es que muchas de las afirmaciones que se hacen sobre el coral no tienen un soporte científico real, contrastable, replicable, por mucho que sean científicos los que lo afirman.  Y claro, la solución obvia es aplicarle un bozal silenciador al atrevido que señala que el rey está desnudo.

Ya hemos mencionado a Ridd antes en la plaza.

En WUWT hay una entrada sobre esta orden de silencio, en la que se puede participar con un donativo para su demanda contra la universidad y contra el silencio impuesto:

En fin, que cuando oigas lo de “la ciencia dice”, ya te puedes hacer una idea de cómo lo consigue. ¡Silenciando al discrepante! Especialmente cuando se refiere a cualquier asunto relacionado con ese Calentamiento Global Acojonante que no nos deja dormir.

 

 

 

temp-global-sats-jan-2018

La flechita azul marca la temperatura global medida por satélites del equipo UAH para e mes de enero. +0,26ºC sobre la media de los eneros entre 1981 y 2010. RSS no se ha actualizado todavía, y está con la temperatura de diciembre.

La diferencia entre ambas series desde 2001, que es algo menos de dos décimas de grado, se debe a la última corrección que ha aplicado RSS. Pero sirve para hacernos una idea de la virguería de la que estamos hablando. Esa diferenca de dos decimillas (algo menos) es tan importante como para hacer que la tasa por década de ambas series difieran entre 0,13º / década (UAH) y 0,19º / década (RSS). En cualqiera de los dos casos es mucho más bajo que la media de los modelos. Para UAH bien fuera del 95% de los modelos; para RSS justo en el límite inferior. Pero sí es muy indicativo de la delicadeza de todo el asunto, si una diferencia que resulta difícil de creer que puedan distinguir hace una película tan diferente. Esatmos hablando de si es el grueso de un papel de fumar, o son dos. ¡Y eso en una media “global”!

Fuentes

Roy Spencer:

UAH (datos)

RSS (datos)

Hagelaars (gráfico modelos)

 

 

Dentro de los majaras del Calentamiento Global Acojonante, los que más me maravillan son, tal vez, los chiflados de los glaciares. Quiero decir que no es un asunto cuyas consecuencias sean especialmente complicadas. En sitios muy calientes y con montañas altas se puede pensar que el glaciar alimente los ríos durante la época seca, y que su desaparición fuera un drama. Hasta cierto punto, porque no iba a dejar de nevar todos los años (y con el CGA más), y la nieve también hace de “acordeón” del agua. Pero vaya, puede ser un problema en la India o por ahí. Lo que no tiene pase es esta película, que es la más se suele ver.

chiflados-de-los-glaciares

¿Mande? La foto es una trampa bastante gorda, pero no es eso lo que importa. Se trata de si prefieres vivir en la foto de la izquierda, o la de la derecha. ¿Hay mucha falta de agua en Alaska? Porque en la foto de la derecha puedes esperar que haya alces, conejos, caribúes, cabras, ovejas;  hasta algún vegetal que llevarse a la boca para los que les gusta digerir el paisaje. También mucha pesca en ese pedazo de fiordo. Y esto por hablar sólo de la vida comestible.

Para colmo y embellecimiento, tienes el hielo al fondo. De contraste estético. Pero en la foto de la izquierda sólo hay puto hielo, y bastante guarro e intransitable. ¿Cuál es el efecto del achicamiento de Glaciar Muir? ¡Vida y belleza en todo su esplendor! Pero los cantamatinas sólo ven “cambio climatico”. Y por culpa de tu tubo de escape y la carne que comes, dicen. ¿Culpa? ¿No sería “gracias a”, en el muy inverosímil caso de que fuera cierto?

En España, que somos muy como de seguir la corriente, solemos llorar por nuestros glaciares. ¡Desaparecen! Las cuatro birrias de los Pirineos, y las dos de la Cornisa Cantábrica y una de Sierra Nevada. Acongojados estamos. ¡Es urgente cambiar nuestra conducta! ¡Sed buenos! Hmmm … ¿no nos recuerda a nada?

Puede ser interesante, para información de los nuevos frailes, un artículo en ElNacional.cat que entrevista a uno de los autores de un nuevo estudio sobre el clima en Iberia en los últimos siglos. Tiene mucho sobre glaciares.

los-glaciares-del-pirineo-de-cuatro-dias

Un estudio liderado por la Universitat de Barcelona ha puesto de relieve que el paisaje que caracteriza el Pirineo en realidad es muy reciente, en términos geológicos. Se habría formado durante la “pequeña edad de hielo” que se vivió de 1300 a 1850, “el periodo frío más prolongado e intenso de los últimos 10.000 años”. En consecuencia, actualmente estaríamos todavía saliendo de este período insólitamente frío. Por lo tanto, anteriormente no habría habido tantos glaciares en el Pirineo. Todo eso se explica en un nuevo trabajo publicado en la revista científica Earth Science Reviews,liderado por Marc Oliva, investigador Ramón y Cajal del Departamento de Geografía de la Universitat de Barcelona.

El estudio:

Plantean así la edad de nuestros gaciares. Con dudas en los Pirineos (PYR) y la Cornisa Cantábrica (CM), y mejor fechado en Sierra Nevada (SN).

oliva-fig-10

Y lo mismo en la tabla 1.

oliva-table-1

Este es el gran drama que nos tiene llorando. Unos glaciares de hace cuatro días, de la fase más fría del Holoceno, que van y vienen al albur del sempiterno e inevitable cambio del clima.

Origen / agradecimiento:

Antón Uriarte en Facebook:

 

 

 

 

Susan Crockford tiene un nuevo artículo sobre huesos fósiles de osos polares. Muy interesante, porque muestra la variabilidad del territorio de los osos. Dependiendo del hielo, claro. Y también se ve hasta dónde llegaba el hielo antes del Holoceno, o incluso durante el Holoceno muy temprano (hace unos 10.000 años).

Este es un mapa simplificado a partir del suyo. Con la ventaja de que se ve la extensión máxima del hielo marino actual. La frontera magenta, que siempre es en febrero.

osos-polares-holoceno-y-anteriores

El del sur de Inglaterra es dudoso; no están seguros si es un oso polar o de otro tipo. Y la fecha tampoco está clara, calculan hacia la mitad de la última glaciación.

Los de Escandinavia representan más restos que el número de puntos. Son nueve restos en total, bien fechados y no dudosos. Van desde hace 22.000 años, hasta hace muy poco más de 10.000 años.

Eso es el pasado, y recomiendo el interesante artículo de Crockford. Ahora podemos mirar un poco el presente. Sabemos que los osos dependen del hielo marino, pero también sabemos que el hielo ha disminuido mucho en el Ártico sin que los osos parezcan haberse enterado gran cosa. Desde el Calentamiento Global Acojonante, quiero decir. Desde la glaciación es obvio que sí, y lo muestra el mapa de arriba. Hoy no hay osos blancos en Escandinavia ni en las Aleutianas. Pero tampoco han desaparecido de nignuna de las zonas que ocupan desde hace pocos miles de años. Ni siquiera están disminuyendo, sino que aumentan gracias a la restricción de su caza.

La clave pare el futuro, parece, sería mirar cuál es la zona en la que hay osos todavía pero hay menos hielo. Y es Labrador, y llegando hasta el norte de la isla de Newfoundland. Sobre el mapa anterior …

osos-polares-holoceno-y-anteriores-y-ln-f

Nota: en el mar de Ojotsk (arriba), que se ve buen hielo, no hay osos polares.

Podemos ver qué pasa con el hielo a lo largo del año en Labrador y Newfoundland. Podría marcar las condiciones mínimas que necesitan los osos.

En diciembre no tienen hielo todavía:

artico-hielo-diciembre

En enero aparece, y con fuerza.

artico-hielo-enero

En mayo todavía queda mucho:

artico-hielo-mayo

Y en junio desaparece.

artico-hielo-junio

Y con esto podemos hacer un “modelo” mucho más sensato que el de los alarmistas. Si el hielo sigue disminuyendo, probablemente desaparecerán los osos de Labrador. Como desaparecieron de Escandinavia y las Aleutianas. Pero se mantandrán en las zonas en las que haya hielo entre enero y mayo, ambos incluidos. Que serán, más o menos, todas las demás zonas en las que ahora hay osos polares.

Tiene gracia buscar en internet por [Newfoundland polar bears].  Predominan las noticias de problemas para los humanos con los osos. Encuentros “delicados”.

Clayton Waterman says he first spotted a young polar bear (like this one pictured) on the road in Fogo Island. Later the same bear was seen outside his home near Deep Bay.

Los alarmistas dicen que como hay menos hielo, y los osos están condenados, se tienen que meter en tierra más de lo que solían. Y que por eso hay estos “sustos”. Susan Crockford opina que es porque hay mas osos, y eso aumenta la posibilidad de encuentros con humanos.

St brendan's bear 01 VOCM report 5 April 2017 Tracy Hynes

Difícil decir. Labrador y Newfoundland son una parte de la zona más grande de Davis Strait. De la que el PBSG dice:

Population size of 2,150 estimated using mark-recapture in 2007. Subpopulation likely increased over the last 30 years, and was assessed as stable in 2013.

Pero eso no nos asegura nada sobre lo que pasa en la parte más meridional de la zona, y no he encontrado datos.

No importa. La presencia actual de osos polares en Labrador, ¡y sobre todo Newfoundland!, asegura que no van a desaparecer por mucho Calentamiento Global Acojonante que quieran imaginar. También da una pista muy buena saber que no había prácticamente hielo de verano en el Ártico durante el Óptimo Climático del Holoceno, o en todo caso mucho menos que ahora, y los lindos osos no desaparecieron.

Y lo mismo se puede decir del anterior interglacial.

No pases pena con los osos, que están muy bien. Y no te acerques mucho … que te comen.