UPyD


Una mini entrada aprovechando el trabajo de Pedro Larrauri en su blog. Por resumir.

Es una cuestión bastante simple. O bien en UPyD creen en la democracia interna en los partidos, o bien no. Pero si creen en ella (eso dicen), y creen que tienen democracia interna (también lo dicen), entonces tienen una idea muy -digamos- particular de la democracia.

El primero congreso de UPyD, con su candidatura alternativa, ha sido el único momento en el que se ha discutido -así sea por lo bajini y de perfil- la democracia interna del partido. Un poco de risa, porque oficialmente nadie escuchaba los argumentos alternativos – que ocurrían en la plaza. Pero contestaban a los que les parecían más fuertes, sin decir a quién o a qué estaban contestando. Y sobre la cuestión concreta de la separación de poderes, el mismo Gorriarán del artículo de ABC “La democracia en los partidos” [–>], escribió con dos cojones que la separación de poderes dentro de un partido es absurda. Literal: absurda. Porque sociedad y partido son muy diferentes, y en la sociedad hay intereses diferentes, mientras que en un partido no debe de haberlos. Acababa de inventar el partido totalitario en su más geniuna expresión. No sé si podré encontrarlo. Estoy hablando de memoria, pero bastante seguro de lo que digo.

Veamos, con la ayuda de Larrauri, y aprovechando el ejemplo del caso Sosa Wagner, cómo funciona la “democracia interna” de UPyD.

– El Consejo de Dirección es un órgano cuyos miembros están elegidos a dedo por Rosa Díez. Una candidatura cerrada que gana o no gana la elección en un congreso. Representa lo que decida a mayoría de los miembros del congreso.

– El Consejo Político está elegido, miembro a miembro, en el mismo congreso. Representa también la misma mayoría. Pero por si hubiera problemas, tiene un porcentaje no despreciable de miembros que salen, no de esa elección, sino de a estructura (aparato) del partido.

Hay dos órganos que pueden controlar lo que hacen los representantes de la mayoría:

– La Oficina de Buenas Prácticas, tiene tres miembros. Dos elegidos por el Consejo de Dirección, y uno por el Consejo Político.

– La Comisión de Garantías sale de una lista cerrada. En principio, quien quiera puede hacer una terna elegida a dedo, y presentarla para su elección en el congreso. Pero por definición gana la terna que presenta la candidatura que saldrá vencedora.

En resumen, todos los miembros de todos los órganos de control son representantes de la misma mayoría a la que representan los órganos de gobierno. Es como si todos los miembros de -por ejemplo- el CGPJ fueran nombrados por el partido que gana las elecciones.

Pues aun así, a veces hay fallos. Como el caso Sosa Wagner que nos sirve de ejempo. Uno de los tres miembros de la Oficina de Buenas Prácticas era partidario de la propuesta herética de Sosa Wagner. Y el totalitarismo siempre es amante de la unanimidad. Así que nada como empezar por expulsar al miembro díscolo del órgano de control, y después dedicarse a controlar … ¡¡¡a la oposición!!!

Lo puedes ver en todos sus detalles y esplendor en ca’n Pedro Larrauri:

El Mundo –>

El artículo 12.3b califica como falta grave «las manifestaciones» que, «excediendo la libertad de crítica», «desprestigien al partido, dañen su imagen pública y sean descalificatorias del mismo o de cualquiera de sus órganos». El 12.3c condena «la ofensa personal grave a cualquier afiliado, simpatizante o cargo público» que «menoscabe su prestigio y la imagen pública de los órganos del partido y de sus miembros cuando se produzcan con publicidad».

Son los artículos de los estatutos por los que le acusan a Sosa Wagner -y tres más- en UPyD.

Queda demostrado que en UPyD la libertad de crítica tiene límites, y que son unos límites distintos de los del código penal. Tampoco están tasados en un papel, ni se basan en una jurisprudencia. Nadie en UPyD puede saber, antes de criticar, si va a exceder la libertad de crítica. No hay forma humana. Y es algo muy delicado, porque criticar al partido *siempre* se puede interpretar como un desprestigio o descalificación del mismo. Si dices -mi partido está haciendo mal esto y esto- lo estás desprestigiando y descalificando, por mucho que sea para mejorarlo. O sea que cualquier crítica al partido, desde dentro, *siempre* puede ser objeto de sanción grave. Depende enteramente de lo que se le ocurra decidir al que lo juzga.

¿Y quién lo juzga? ¡El consejo de dirección! ¿Y quién ha nombrado al consejo de dirección? ¡Rosa Díez!

– Que no, que no, que ha sido elegido en unas elecciones.

– Y un huevo. En las elecciones se ha elegido al grupo encabezado -y seleccionado- por Rosa Díez. Todos deben su puesto a Rosa Díez. Punto.

Es verdad que hay un pequeño engaño intermedio en forma de Oficina de Buenas Prácticas.

Pero esa oficina ha sido elegida por el mismo procedimiento. Rosa Díez elige los miembros que se van a presentar como candidatura de la dirección. Y la gente ya no tiene que saber nada más. Son los elegidos por Rosa Díez. Amén. EL único intríngulis es si en el congreso van a ganar las candidaturas de Rosa Díez (para el Consejo de Dirección, Oficina de Buenas Prácticas, etc), o las otras. Pero gane el que gane, el jefe de ese grupo ha elegido a todos los componentes de la dirección de ese grupo, más los componentes de los imaginarios “órganos de control” de la dirección. Y su futuro en el partido depende de ese jefe de grupo (por ejemplo Rosa Díez), en la medida de que siga ganando las elecciones internas. A eso, Andrés Herzog le llama “independencia” de los órganos de control. Menos mal que es el responsable de Regenaración Democrática en UPyD. Si lo fuera de Impulso Totalitario no podría hacerlo mejor.

Así que estamos en una situación en la que Rosa Díez,  y los elegidos por Rosa Díez, deciden si le van a meter el cuerno al osado crítico de turno. Y, por ejemplo, echarle del partido. O sea, que cualquiera, antes de criticar al partido en público, sabe que se arriesga a que le expulsen.

No me da pena ninguno de los cuatro expedientados. Sabían que jugaban con esas normas, y aprobaron en su día esas normas. Por eso otros nos fuimos. Pero Sosa Wagner, al que solo le pueden acusar por la mención marginal de “ciertas prácticas autoritarias” en UPyD, va a acabar demsotrando algo muy curioso gracias a su expediente. Algo anterior y más importante que las prácticas autoritarias — que también. ¡Las normas autoritarias del partido!

Y por favor, que no llegue el típico defensor de UPyD con el manido argunento de que la crítica desde dentro, en un partido, debe de hacerse solo internamente. Sería un rollo que tuviera que explicarle los nada sutiles mecanismos por los que los afiliados, simpatizantes, y votantes de un partido, solo se pueden enterar (a) de lo que les quiera decir la dirección del partido y (b) de lo que dicen los periódicos. La manida crítica interna (que Rosa Díez llama “la formas”) sólo es esconder la crtítica bajo las alfombras. Estrictamente, no crítica; si pensamos en una sociedad abierta.

Resumen histórico por si alguien no conoce la vaina:

1. Sosa Wagner sugiere en un artículo de El Mundo la pecaminosa posibilidad de una alianza con Ciudadanos. Y mejoras en ambos partidos para facilitarlo.

Sabiendo, por supuesto, que ambas organizaciones padecen defectos y carencias: Ciudadanos no cuenta con una respuesta propia, elaborada en congresos democráticos, a los problemas sociales en su conjunto; y UPyD debería liberarse de las prácticas autoritarias que anidan en su seno, prácticas que desembocan en la expulsión constante de afiliados o en su sepultura en vida cuando deciden permanecer en sus filas acogidos a un ominoso silencio.

Después de las europeas

2. Irene Lozano se despacha a gusto, en el mismo medio. La negrita es de Lozano.

En cambio, va a resultar difícil que alguien te iguale en mezquindad.

Querido Paco

3. El Gorri, a lo suyo. Las negritas son mías.

El criticado es corrupción política pura. Ha engañado masivamente. Mentiroso 100%. Si no lo ves, mal vamos.

https://twitter.com/cmgorriaran/status/502494134884900864

4. Sosa Wagner no pide un expediente ni un castigo a Gorriarán. Se conoce que a pesar de militar en UPyD, tiene respeto por la libertad de crítica. Lo que pide es su desautorización por parte de la dirección. Un desmarque de la dirección de ese comentario del número 2 del partido. Supongo que por aquello de que la dirección de UPyD no quede asimilada a las formas extremadamente cafres del nota.

5. Fernando Maura  describe el linchamiento de Sosa Wagner en el Consejo Político.

6. Y ahora, los digitados por Rosa Díez, y ella misma, tienen a su entero arbitrio la decisión de si castigan , por una parte la crítica enteramente razonable de Sosa Wagner y Maura; y por otra, el vandalismo sin control de Lozano, y el famoso cafre de Twitter, Gorriarán.

Lo acojonante, además de todo lo otro, es que les llaman a declarar. Como si fueran niños en el colegio. Cuando todo lo que se puede discutir está puesto por escrito. ¿Les van a preguntar sus intenciones, como los curas — mirando el alma? ¿O acaso piensan que no saben escribir, y se pueden haber expresado mal?

Un partido “no autoritario”, como decíamos en el título. Algo así como en el mismo sentido en que no es autoritario un colegio de monjas. Por ahí.

Flipo. Después de la ridícula cantada que han pegado en UPyD con Sosa Wagner, Luis del Pino debe de ser el único periodista que seguía animando a UPyD. Y aplaudiendo que siguieran muy separados de Ciudadanos. Le llevo viendo partirse los cuernos por ellos desde que empezó el incidente. En Twitter, por escrito, y por la radio. Y contra viento y marea; o contra los medios que le contratan.

¿No es de agradecer? ¿No les llega al alma? A Rosa Díez no le adornan muchas virtudes, aparte de ser una actriz excelente. Pero “listeza” no le falta; especialmente si del albañal de la política se trata. ¿Todavía no se ha dado cuenta que no se puede hacer el cafre con todos, todo el rato?

Acojonante. Luis del Pino no le ha llamado “asesino” a nadie. Puede que lo piense, y puede que no. Algunos “pro-vida” lo piensan, y lo dicen. ¿Se puede saber si lo piensa? ¿Pensar es pecar? Pero Gorriarán, el genio de hacer amigos y de la política, considera “inquisitorial” la mera posibilidad no confirmada de que alguien piense algo que a él le parece mal. Ha inventado la inquisición de intención. Y luego, como alguien es imaginariamente de la “inquisición de intención”, no hay duda de que las intenciones que le imaginamos tienen el mismo origen que el antisemitismo y la homofobia. Y de la mano de Isabel y Fernando, por si el “argumento” no había quedado suficientemente claro. Vamos, que no le ha llamado “facha” por el canto de un duro.

Aunque tal vez lo más maravilloso sea lo de “refutar”. EL DRAE hable de impugnar con argumentos o razones lo que otros dicen. Pero el filósofo de cabecera de UPyD, al tiempo que cabeza del aparato, se ve que considera que el en departamento de argumentos y razones van que chutan con la mera afirmación.

Me temo que antisemitismo, homofobia y “providismo” tienen el mismo origen: Isabel y Fernando instaurando la Inquisición en sus reinos

Tal vez la parte argumental de la mera afirmación sea lo de “me temo”. Le da como fuerza, ¿no? Me temo. Ha de ser cierto, si lleva un me temo. Aunque el antisemitismo tenga 17 siglos [–>] más que la inquisición y que Isabel y Fernando, y aunque en la península haya habido pogromos desde 1011 y 1066, Gorriarán se teme que tengan el mismo origen. Por tanto, hemos refutado. ¡Torero!

Sin ningún insulto, por otra parte. ¿Por qué le iba a importar a un antiabortista que le asimilen al antisemitismo? Ya sabemos que compartir origen marca carácter. Por ejemplo, la astrología y la astronomía tienen el mismo origen. Y la filosofía, con todos sus diaparates,  y la ciencia. Y Gorri seguro que “refuta” las segundas con las primeras.

¿Se va a dar cuenta en UPyD alguna vez de que tienen a un cafre payaso por bandera? Salvo que UPyD sea un chiringuito particular, y el payaso tenga ciertas llaves en el asunto. Lo cual confirmaría que después de lo de Sosa Wagner, UPyD está muerta.

Nota para desavisados. Comparto la opinión sobre el aborto de Gorriarán. Pero no le llamo antisemita ni homófobo (ni ninguna otra cosa) a quien no lo sea expresamente.  Las intenciones que imaginamos no cuentan. Salvo para el más preclaro no-inquisidor de toda la galaxia. O sea, el gran Gorriarán.

Nota 2:

– Llamar asesino a quien tiene otra concepción moral sobre el aborto me parece inquisitorial, qué quiere.

– Llamar terrorista a quien tiene otra concepción moral sobre el tiro en la nuca me parece inquisitorial, qué quiere.

¿Es así como funciona, Gorri?

En UPyD hacen primarias, ¿no te habías enterado? Lo repiten todo el rato, a quien se deje. Es la demostración de que se trata de un partido regenerador, que hace caso a “la gente” en lugar de ser teledirigido por el aparato. Guay.

Ejemplo perfecto han sido las elecciones europeas. ¡Con primarias!  Con primarias -digamos- cachondas. No se elige la lista de los que se presentan, sino solo al cabeza de la misma. ¿Y el resto? El resto … ¡lo elige el aparato (Rosa Díez)!

Además del número uno, el partido asegura que elegirá a los otros aspirantes conforme a los estatutos, esto es, en función de “mérito y capacidad, representatividad y proyección social”. [El País –>]

En realidad tampoco es que nadie se entere de distintas propuestas de los candidatos a ocupar ese primer lugar de la lista. Puede que haya algún paripé al respecto, pero nada de sustancia. La gente, al final, mira al aparato. Y si el aparato (Rosa Díez) dice Sosa Wagner, eso es lo que vota la peña. 60%. El siguiente candidato, un 25% de apoyo, que le sirve para no aparecer ni siquiera de último de la lista de la candidatura.

Y ya tenemos al candidato del aparato como resultado victorioso de las primarias, y cabeza de lista, y al resto de la lista muy monamente nombrada y ubicada por el aparato. Y funciona de cine … hasta que el cabeza de lista expresa una opinión distinta del aparato (Rosa Díez). En ese momento, las primarias y el 60% dejan de tener todo valor.

El Mundo:

Ni primarias, ni 60%, ni leches.

A ver, Gorriarán, a Rosa Díez, La democracia en los partidos. El aparato (Rosa Díez) tiene la legitimidad de los votos en unas elecciones del partido. Pero Sosa Wagner tiene exactamente la misma legitimidad. Los votantes afiliados de UPyD querían que Rosa Díez dirigiera el partido (el aparato). Pero los mismo votantes afiliados quieren que Sosa Wagner dirija el grupo de UPyD en el Parlamente Europeo. ¿Alguna dificultad para interpretar la voluntad de la plebe? Nein, lo que hay es una clara imposibilidad de tragarse las normas democráticas.

Lo más gracioso del caso es que el aparato se ha puesto como una moto contra Sosa Wagner, porque se ha atrevido a mencionar el incuestionable autoritarismo del partido (el aparato, Rosa Díez). Y la única manera que se les ocurre para resolver su contariedad es ¡cargarse el resultado de las primarias! Si no quieres autoritarismo, golpe de estado.

Pero, ¿de verdad que hay alguien que se pueda tomar en serio a esa payasada de UPyD? A juzgar por el artículo de El Mundo, están dando el espectáculo en Europa, a modo. Hasta le quieren descabalgar a Maura de la vicepresidencia de ALDE, el grupo parlamentario. Becerrix Dominatrix, manifiestamente preocupada por su aspecto y por su edad (*). Les han tenido que leer el catón:

Desde el grupo añaden que, si bien las delegaciones son libres de cambiar sus jefes de filas, la presidencia y las vicepresidencias ya están constituidas, por lo que el relevo de Maura no podría llevarse a cabo. Por eso esperan que UPyD «solucione sus problemas internamente».

Ningún problema. UPyD siempre soluciona sus problemas internamente. Mediante un mecanismo que algunos osan llamar autoritarismo, con muy previsible riesgo de su futuro en las filas del nada autoritario, y sí muy regenerador partido.

(*):

Este viernes aparecían en el diario Público declaraciones y foto de los portavoces del grupo, que también se definen como críticos: unos señores ya maduros, desconocidos hasta ahora, y en absoluto esclavos de su imagen. En los días previos, otro señor también maduro e igualmente libre de cualquier servidumbre similar, el catedrático Mikel Buesa … [–>].

Luís Bouza-Brey

Hoy me he encontrado con una noticia sobre UPyD que me parece relevante, pues es la primera vez, que yo sepa, que la jurisdicción penetra la impermeabilidad autocrática de este partido.

A la vista de esta relevancia, he intentado introducirla como un comentario añadido a la entrada “La re (je,je) negación de UPyD, pero me he encontrado que ya tiene cerrados los comentarios, por lo que me parece conveniente introducir los hechos como nueva entrada, reveladora de qué entienden los dirigentes de UPyD por Democracia y Regeneración: como lío y purga frente al pluralismo y la disidencia. Lío creado desde arriba, y purga para acabar con el lío.

Esta entrada es posible que, de momento, no tenga mucha continuidad, pero conviene que esté aquí, como complemento a otras que van narrando la historia de este frustrado intento de Regeneración:

´Ser “indeseable” en UPyD´.

“La re (je,je) neración de UPyD en números”,

y otras.

 

La noticia: “Prohíben a UPyD repetir una votación porque pudo violar la Constitución”

 

El 20 de abril de 2010 presenté a Rosa Díez ante un público de empresarios en Madrid. Cité en aquella ocasión una metáfora afortunada de Savater: UPyD era la bandera roja que se caía del camión en Tiempos modernos. Chaplin la recogía para devolverla y al doblar la esquina se convertía en cabeza de manifestación. También dije que si UPyD defraudaba las expectativas «habría que echarse otra vez a la calle a esperar a que a otro camión se le cayera una bandera que pudiéramos recoger». Me temo que ya hemos llegado a ese momento. Qué lástima. Santiago González, The Long Goodbye –>

Maleni suele recordar una frase muy oportuna de Antonio Elorza, que se definía -cuando nació UPyD- como un “simpatizante legitimador” de la criatura. Y esa era, sin duda, una de las bazas clave del nuevo partido. Y un toque de distinción. Porque hay alguna diferencia entre gozar del apoyo de Savater, Elorza, Espada, Boadella, Mikel Buesa, Pedro J., Jiménez Losantos o Santiago González, a gozar del apoyo de Ana Belén o Bertín Osborne.

Pero poco a poco UPyD ha conseguido ir perdiendo todos esos “simpatizantes legitimadores”. No tengo ni idea de si han conseguido alguna legitimación musical para sustituir a toda la legitimación intelectual que, tan esforzadamente, han tirado por la borda de la chalupa. Pero me parece muy significativo perder todos los apoyos dignos de mención con los que naciste, y que lo remates enfadando a Santiago González — sin llegar a contemplar la posibilidad de que tal vez te estés equivocando.

Y lo de ayer de Santiago González es la auténtica guinda del pastel. No es un apoyo cualquiera. A la coincidencia política une una amistad larguísima, fraguada en demasiados funerales y demasiado drama. Y peor, porque destaca por una ecuanimidad y tranquilidad nada frecuentes. No es alguien que acostumbre a cogerse “rebotes”, ni que se deje llevar por momentos de soberbia. Es de esas personas con las que no debes de enfadarte en ninguna circunstancia, porque puedes apostarlo todo a que no tienes razón. Bueno, en el caso de que tus característucas psicológicas te permitan la operación de imaginar que puede existir, al menos en teoría, alguna circunstancia en la que podrías no tener la razón.

No hay tantas soluciones para el enigma. La falta de inteligencia mínima queda descartada. Una patología anímica podría ser, pero 30 años de flotar con eficacia en el albañal de la política paracen hacerlo difícil. Podría haber una clave, un algo no muy confesable que sea mucho más importante que cualquier otra consideración. Y que cualquer apoyo; que cualquier razón. Porque se trataría de *la* razón que lo ha movido todo. En su día yo le llamé “chiringuito particular”. Y desde entonces no ha ocurrido nada que lo desmienta, al tiempo que sí ha ocurrido mucho más de lo necesario para confirmarlo.  Y ayer, la guinda.

pedro-j-y-UPyD

Pero el Gorri siempre tiene respuesta rápida para la crítica. Llamentablemente, “rápida” no implica “no cafre”. Saco el dato del blog de SG, que recuerda que Gorriarán le está  copiando a Iñaki Anasagasti. No está mal, pasar de copiar a Savater, a copiar a Anasagasti:

gorriaran-en-su-salsa

Queden sus señorías enteradas: Los que criticamos a UPyD somos “Brunete mediática” (o blogorreica) pro-PP. Hay que joderse con el intelectuas.

En fin, recomendado lo de ayer:

 

 

Luis Bouza-Brey, 2-9-14

 

 

El régimen del 78 ha entrado en crisis terminal, como algunos habíamos previsto hace años, lo que obliga a buscar fórmulas políticas que hagan posible e impulsen la salvación de la libertad.

 

El destino del impulso regeneracionista está en juego en España, y esto obliga a pensar con mucha prudencia los pasos a dar en ese sentido, sin incurrir nuevamente en errores que conduzcan al fracaso y a la impotencia.

 

Por ello, lo que a mi me resulta muy penoso es el temor de que en el tema de las relaciones entre UPyD y Ciudadanos, que se debaten estos días,se vaya a dar el paso equivocado de la unión o coalición en base a argumentos pragmáticos de búsqueda de màs influencia, cuando lo que podríamos denominar tercerismo de resistencia frente a las bisagras nacionalistas ya no es tan necesario como antes, pues los equilibrios de fuerzas han cambiado y el proceso de degeneración del sistema se ha acentuado.

A ver si consigo explicarme bien, utilizando una perspectiva a largo plazo, que es la que creo necesaria para el país:

 

LOS ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DEL REGENERACIONISMO

 

Ciudadanos primero, y UPyD después surgieron para crear una bisagra centrípeta frente al bisagrismo centrífugo de los nacionalismos —principalmente del catalàn— que estaban desarbolando el Estado, utilizando la autonomía para instaurar principios, estructuras y políticas de un etnicismo reaccionario en el núcleo del sistema político español, rompiendo la igualdad y libertad de los españoles que constituían las bases del constitucionalismo histórico de nuestro país. Se trataba de crear un tercer espacio que anulara la fuerza destructiva de los etnonacionalismos, proporcionando un apoyo centrípeto equilibrado a cualquiera de los dos grandes partidos en su necesidad de formar gobiernos estables y “constitucionalistas”.

Para ello hacía falta un partido unionista y transversal, de “centro integrador”, que frenara la descomposición y perversión del sistema y la violación de los principios constitucionales y contribuyera al mantenimiento de la cohesión e integración de España, regenerando el sistema político, que caminaba hacia la degradación.

En mi opinión —como uno de los actores principales, aunque episódicos, del intento en aquel momento—, Ciudadanos falló debido al sectarismo y desorientación de sus sectores izquierdistas, incapaces de entender las necesidades centristas de la función del partido, y obsesionados por sustituir o hacer evolucionar a un PSC ya por entonces sujeto al delirio maragalliano y a las alianzas pro nacionalistas del tripartito. En aquel momento, Ciudadanos no entendió que su papel era el de bisagra de àmbito español desde una organización catalana que impulsara un centrismo ideológicamente transversal y nacionalmente integrador frente al sectarismo de izquierdas, y el nacionalismo reaccionario y descompensado de los enemigos de una España plural e integradora. La consecuencia de esta fallo fue el haberse transformado en un partido local y mero receptáculo del naufragio de la izquierda catalana, pero sin fuerza suficiente para cumplir su función fundacional, de tercerismo integrador frente al sectarismo y el etnonacionalismo.

El fallo condujo a la ruptura y a la fundación de UPyD, que en su intento de evitar y superar el “carajal” de Ciudadanos, y a causa de deficiencias de su cúpula dirigente, se articuló en estructuras despóticas, monolíticas y jerárquicas, incapaces de integrar la transversalidad, el pluralismo y la concepción centrista y tercerista originales. La consecuencia fue un aborto “purgador”, incompatible con el pluralismo, que ha ido cerrándose en sí mismo y en sus patologías congénitas, haciéndolo inviable para el desempeño del papel integrador que exigía la lucha contra la degeneración y perversión del sistema político.

 

EL DERRUMBE DEL SISTEMA

 

El anquilosamiento y corrupción de los dos grandes partidos nacionales, junto con la corrupción sistèmica y el fundamentalismo etnonacionalistas han conducido al sistema político español a unas patologías agónicas, y a una descomposición de la que emergen nuestros demonios familiares del secesionismo, el izquierdismo populista y sectario, y el señoritismo conservador, cuya suma de impotencias abren un estadio de involución peligroso, con propensiones a la balcanización, la desintegración, el debilitamiento anárquico del país y la dictadura como alternativa frente al fallo sistèmico.

 

LA REFUNDACIÓN DEL SISTEMA: ES LA HORA DE CIUDADANOS

 

Frente a esta situación peligrosa se hace más necesario que nunca un impulso refundacional de la vida política española que articule de nuevo el país en un sistema de libertades, capaz de vencer las patologías emergentes y superar los errores sobrevenidos.

Por ello, en mi opinión, es más necesario que nunca un partido democrático, centrista e integrador de la diversidad nacional, que innove y obligue a los dos grandes partidos a evolucionar y depurarse de corrupción y oportunismo, y a abrir un proceso de revisión constitucional que refunde el país desde la autenticidad democrática, la responsabilidad política, la unión de la diversidad y el reformismo.

Y este impulso no parece posible ejercitarlo desde estructuras residuales del régimen que agoniza,como UPyD, o desde un partido localista como lo ha sido hasta ahora Ciudadanos, o desde la unión de ambas impotencias, la local y la despótica.

Es preciso un nuevo impulso refundacional que responda a las necesidades mencionadas, y ello sólo parece posible refundando el tercer espacio. Es la hora de que Ciudadanos, que a trancas y barrancas ha conservado la libertad interna, y cuenta con un liderazgo democrático, se decida a impulsar este proyecto regeneracionista y refundador, tan vitalmente necesario para el país.

Curiosamente, coincido con Rosa Díez en que Ciudadanos y UPyD no son lo mismo: el uno puede servir para resolver las necesidades del país; la otra, no. Y ambos juntos, tampoco.

Que dice Rosa Díez que ” estoy pensando en que se sepa la verdad en el sentido de nuestro honor”. Bueno, las verdades no solían tener sentidos diferentes hasta ahora, pero ya sabe que UPyD es Un Partido Diferente. Antes se empeñaban en repetirlo. Ahora, en demostrarlo también.

Lo único malo es que “diferente”, lo mismo que “cambio”, no asegura que sea para bien. La estadística dice lo contrario. Hay muchas más maneras de estropear algo, que de arreglarlo. Por ejemplo, el circo este en el que les ha metido Francisco Sosa Wagner. No sabe nada. Tú le mentas a UPyD: Ciudadanos. Lo sazonas con un poquito -justo una pizca- con el afamado autoritarismo de la lideresa diva. Y cuando empieza el baile de San Vito, como un resorte automático, le das alegría con una mención -así, como de pasada- en plan: ¿Por qué no le preguntamos a los afiliados? Y ya tienes tanto entretenimiento como puedas desear. Espectáculo. Todos los enanos de circo disparados y dando volatines.

La líder UPyD, Rosa Díez, ha dicho hoy que ha convocado el 6 de septiembre un consejo político extraordinario para debatir en los órganos internos “lo que se está discutiendo en los medios”, en relación al malestar generado en el partido por la propuesta de concurrir a las próximas elecciones junto a Ciudadanos, la formación de Albert Rivera. [El Correo –>]

Que digo yo que en los “órganos internos” se podrá debatir el malestar que tengan en los “organos internos”, pero difícilmente en el partido. Y además, como la chiquilllería votante está ahora entusiasmada por los partidos y chiringuitos, van llorar de emoción con lo de los órganos internos. Por otra parte no solo controlados, sino mayormente elegidos y nombrados por la genial Rosa Díez.

Por otra parte, parece que han perdido la sintaxis, además de oremus. Porque está bien que quieran discutir “lo que se está discutiendo en los medios”. El acercamiento de UPyD a C’s. Es justamente lo que Sosa Wagner proponía. Pero, ¿qué es discutir ese acercamieto “en relación” al malestar generado por la simple mención de la posibilidad de rozarse con C’s? ¿Quiere decir que se conoce ese enfado de los “óganos internos”, antes de que se reunan y sean consultados? ¿Y eso quiere decir que “debatir” sobre el acercamiento en realidad es mostrar el malestar con el mismo?

– Querida, quiero que analicemos amablemente tu gastos con la tarjeta de El Corte Inglés, en relación con el cabreo que me hace subirme por las paredes. Y si te parece bien, le llamamos debate.

¿Es eso? Vale, entendido. ¿Y el honor de UPyD y la verdad? ¿Es por las “prácticas autoritarias” mencionadas por Sosa Wagner? Y supongo que la verdad la declaran y hacen oficial los “órganos internos del partido”. Grupo normalmente conocido como los apparatchicks. Y darán fe de que Sosa Wagner es mezquino (© Lozano) y corrupto 100% (© Gorriarán). Sobre el honor no sabría decir. Tenía su chiste cuando había duelos y eso, pero ahora mismo no caigo en cómo funciona. En todo caso, en UPyD les va esa marcha, que suena como a La Regenta. Al final, Rosa Díez siempre disfrazándose.

rosa-diez-la-regenta

Modestamente, sugeriría cambiar honor por oremus en el debate ese.

Agradecimientos: A Maleni, por la noticia y enlace.

Es un comentario de Gerardo en el hilo anterior de UPyD [–>], que paso a entrada propia.

Gerardo Hernández Les

Me parece muy interesante el debate que estáis manteniendo sobre la posible alianza de UPyD y C’s. Os adelanto que mi postura hoy es coincidente con quienes son contrarios a la misma y que se puede resumir en el artículo que acaba de publicar Mikel Buesa en Libertad Digital. Pero esta posición requiere, por mi parte, una doble matización.

En primer lugar, dejar claro que en el tiempo que pertenecí al Consejo de Dirección estaba plenamente convencido de la necesidad de ese acuerdo, porque lo consideraba necesario no sólo para la supervivencia de los dos partidos, sino para la futura gobernación de España. Esa postura me costó algunas incómodas discusiones con Rosa Díez (no voy a entrar en detalles), en la última de las cuales Rosa -que contaba con el apoyo de la gran mayoría del Consejo- zanjó el debate, en su más puro estilo, con una frase lapidaria: “me preocupa Málaga”. Bueno, ya sabéis que yo también era entonces Coordinador Provincial de UPyD en Málaga.

Por otra parte, deciros que desde hace un tiempo he cambiado mi manera de ver este asunto. En los dos últimos años, cada vez que he tenido oportunidad de manifestarme en los medios sobre este tema he tratado de demostrar la inconveniencia de una fusión que parece desear tanta gente. Me vais a permitir reproducir unas líneas de un artículo (“Un debate inacabado”) que envié a este mismo blog de Plaza Moyua el 16-1-2013. Decía entonces:

“Personalmente, no veo en estos momentos a Rosa compartiendo liderazgo con un Rivera más hecho y consolidado que hace cuatro años, cuando no quiso hacerlo en circunstancias donde la asimilación política era mucho más fácil. Esa oportunidad ya pasó. De haberse producido, hoy estaría dando probablemente unos réditos que podían ser determinantes en el devenir político del país”.

“Si hoy esa alianza llegara a darse, creo que Rivera se equivocaría. Si en el presente, entre los líderes que se mueven en la política institucional, hay alguien que puede representar una esperanza de cambio, ese es Albert Rivera. El caso de Rosa es otra historia. Se trata, en el peor sentido de la palabra, de una profesional de la política que no duda en vulnerar principios democráticos elementales si se trata de impedir la coexistencia de opiniones contrarias a las suyas, como pudimos comprobar quienes fuimos purgados en su partido de forma inmisericorde. Rosa es una líder hecha en la vieja escuela autoritaria del socialismo español, y eso imprime carácter sobre el carácter que uno ya pueda tener”.

En estos momentos esta alianza sólo sería beneficiosa si UPyD fuera capaz de cambiar su liderazgo y su equipo de dirección, cosa harto difícil que se produzca, como sabéis quienes habéis estado dentro de las tripas de la ballena. Una fusión con Rosa y su guardia de corps produciría una contaminación que C’s no podría resistir. Creo que, afortunadamente, Ciudadanos ha creado otra cultura, aunque puedo equivocarme. Pienso que Rivera sabe esto, y la torpeza de Rosa -víctima de su propia egomanía- le ha permitido seguir un juego en la que tiene todas las de ganar. Ya ha conseguido lo más importante: los ciudadanos ya saben que si la tan deseada coalición no se produce sólo hay un culpable, es Rosa Díez.

De Vozpopuli [–>]:

“La democracia son formas y procedimientos, y esta manera de expresar esa opinión me parece inaceptable. Las cosas no se hacen así”, ha criticado porque, según ha explicado, la posición del partido se establece con el debate interno a través de sus órganos.

En todo caso, ha expresado su “respeto” por las opiniones de Wagner y aclara que desde el partido siempre se ha defendido y protegido la libertad de expresión para todos los ciudadanos y afiliados al partido.

Rosa Díez se refiere a Sosa Wagner, y a su artículo en El Mundo [–>], donde se mostraba favorable a un acercamiento a Ciudadanos. También mencionaba “autoritarismo” en UPyD. Y el problema es que Rosa Díez parece creer que la lógica no tiene nada que ver con esas “formas” de las que tanto presume. Por ejemplo, que publicar un artículo de opinión en El Mundo es una forma inaceptable, y sin embargo defendemos la libertad de expresión de todos los cuidadanos … menos cuando no nos gusta esa opinión. Salvo que la genial Rosa crea que llamar inaceptable a algo es lo mismo que protegerlo. Podría ser. Después de todo es Un Partido Diferente. ¡Y tanto!

También alega que lo que apoya Sosa Wagner ya está decidido en el 2º Congreso de UPyD, y por tanto no puede hablar de ello en público.  Pero Marisol Hernández, también El Mundo [–>], precisa:

En ese cónclave, UPyD aprobó presentarse a las elecciones generales con el mismo programa y las mismas siglas en toda España. La dirección que lidera Rosa Díez se aferra a esta resolución para mantener que ahora, tras votarse en el congreso, es imposible otra cosa.

Tiene razón. La bomba la soltó Savater en el discurso inaugural del congreso [censurado en la web de UPyD –>].

De esto último se valió Fernando Savater para reclamar, entre aplausos, la unión con otros partidos. No nombró directamente a Ciutadans – el partido liderado por Albert Rivera – pero tras mencionar de pasada la situación de UPyD en Cataluña afirmó: “La unión hace la fuerza. No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Se refería a las útimas elecciones generales, en las que C’s sólo se presentaba en Cataluña, y UPyD no tenía bola que rascar allí. La idea era unirase a la formación Rivera en Cataluña, y la respuesta del congreso fue defender …

el principio de actuar en toda España sin excepciones territoriales y con las mismas siglas [–>]

Pero como Rosa Díez sabe mucho de formas, nos explica que es inaceptable que Sosa Wagner opine ¡en público! que UPyD y C’s se acerquen, en unas circunstancias no relacionadas con las votadas en el congreso.

En este nuevo contexto (éxito de Podemos, éxito a nivel nacional de C’s, y relativo fracaso de UPyD) y ante las acuciantes «aflicciones» que padece el pueblo español, la estrategia de UPyD, deber ser, según el eurodiputado, «unir esfuerzos (con Ciudadanos) y lograr un acuerdo». Su propuesta es la redacción de un «compromiso electoral común», basado en 10 o 15 puntos básicos, con una fórmula de coalición que «respete la singularidad» de ambas fuerzas. [–>]

No hay pérdida de siglas en la propuesta. No hay excepciones territoriales ni diferencia de mensaje. Pero las formas aceptables, para Rosa Díez, se resumen en que todo vale -y da igual ocho que ochenta- si sale lo que yo quiero. Se le puede llamar “formas”. Sin la menor duda es una forma de ver la vida. Lo que es más difícil es sostener que las de Díez sean unas formas no inaceptables … para los demás.

Ahora los cafres dan lecciones de urbanidad.

 

En un comentario [–>], Luis Bouza nos remite a este interesante artículo de El Mundo:

upyd-al-descubierto

Para algunos era obvio, desde el principio, que el talón de Aquiles del timo magenta era Ciudadanos. Desde tan al principio como la presentación del partido fuera de la red, en Bilbao. Todavía no tenía ni nombre, y funcionaba como “Plataforma Pro”. Y entre el más o menos centenar de interesados que acudieron a informarse del prodigio, no fueron pocos los que preguntaron por Ciudadanos. De cajón: Si esto en el fondo no es más que una copia o réplica de Ciudadanos, fuera de Cataluña, ¿por que no juntos?

Niko Gutierrez contestaba en nombre de Plataforma Pro:

– No, no, no. Con Ciudadanos no hay nada que hacer. Ciudadanos es un carajal.

En realidad Niko estaba contestando en nombre de Rosa Díez. Que todavía “no sabía” (ja, ja) si iba a abandonar el PSOE, para ingresar en ese chiringuito particular que se estaba fabricando a base de hacer una mala copia de Ciudadanos. Copia que nunca, nunca, será un carajal. Por definición: Le parti, c’est moi.  Y por la misma definición, no hay herejía mayor en UPyD que contemplar la idea de unirse a Ciudadanos. Pero habría que precisar el significado de “en UPyD”. Es una expresión que se refiere exclusivamente al interior de la cabeza de Rosa Díez. No hace referencia a los miembros del partido, que mayoritariamente siempre han estado por esa unión. Tampoco hace referencia a los notables del partido. De los que quedan, los más destacados ya se han pronunciado por acercarse a Ciudadanos. Savater, Boadella, y ahora Sosa Wagner.

UPyD es un invento muy particular. En los dos primeros sentidos de la palabra (los que estás pensando). Y la gente, según se da cuenta, se va. Horrorizada. Pero sentado a la mesa no es tan fácil de verlo. Hay que trabajar en la cocina. Ver que se descargan ratas, y se sirve pato a la pequinesa. Lo que pasa es que los que san han escapado corriendo suelen contar las virguerías que ocurren dentro de la cocina. Y nadie quiere saber eso. A nadie le importa la famosa “democracia interna” en los partidos, lo mismo que nadie pide el certificado de higiene en el restaurante de moda. Parece hasta de mala educación. Y sin embargo, dar por supuesto que el cocinero tiene las manos limpias es mucho dar por supuesto.

Y así funcionaba el partido. Con la cómoda ignorancia de lo que ocurre dentro. Salvo … ese pequeño detalle que queda de cara al público. El inexplicable rechazo de Ciudadanos. Porque ya me dirás cómo se puede explicar un partido que proclama grandes pactos de estado y otros expresos europeos, si no es capaz ni siquiera de contemplar la unión de partidos que atienden esencialmente a los mismos votantes, y a las mismas ideas.

La líder de UPyD, Rosa Díez, ha dejado totalmente claro que no pactará con Ciudadanos en las elecciones europeas de 2014 ni en cualquier otra cita electoral porque “no son lo mismo” [–>]

Fenomenal. ¿Y en qué consiste “no ser lo mismo”? ¿En que sólo uno de los dos es el chiringuito particular de doña Rosa Díez? ¡Si eso es justamente lo que no discute nadie! Pero, desgraciadamente, también es lo que se trataba de que no viéramos. Y cada vez lo vemos más.

Eso parecen estar diciendo en la prensa. Miralles, en ABC, según me cuenta Luis Bouza:

“Ro­sa Díez con pro­ble­mas en UP­yD y ru­mo­res de cam­bios.”

Y Segundo Sanz en Vozpópuli:

Fuentes del partido consultada por este diario, ven en esta ensayista, la otra mujer que forma parte del grupo parlamentario de UPyD en el Congreso (cinco escaños) desde finales de 2011, una figura idónea para reconducir el rumbo de la organización y avanza en la “conexión e identificación con los problemas de los ciudadanos”.

Las mismas fuentes sostienen que mientras Díez puede ser vista de puertas para fuera como una “profesional de la política” (o “casta” en la terminología de Podemos), que lleva ocupando cargos públicos durante los últimos treinta años, Lozano representa una percepción antagónica. Ella encarna a la ciudadana de a pie, a una periodista y escritora que quiso implicarse en la política.

¿Seguirá Lorito el camino de abdicación de los últimos dinosaurios de la transición, iniciado por Rey Juan Carlos? ¿Va a rubalcabizarse? Lo que se puede apostar seguro, en UPyD, es que lo que no va a contar en esa decisión es la opinión de los afiliados del partido. Y mucho menos, sus electores. Todo se liquidará en una negociación entre Lorito y Gorri. Y el sitio que le quede al partido va a ser muy problemático. En demagogia para descerebrados es imposible que superen lo de Pablemos. Y ese es el sitio natural de Irene Lozano. Que parece que a diferencia de Rosa Díez ha sido muy receptiva y acogedora del nuevo fenómeno telebasura. Lo considera un “enriquecimiento”. Díez, muy en contra, opina que es “populismo”. Como Syriza, Grillo o Le Pen.

Es una situación surrealista. Se entiende el calificativo de “populismo” que usa Rosa Díez. Se entiende, si nos olvidamos de todas las fantasías saharauis de doña Rosa. Y de “una nueva forma de hacer política”; “dar voz a la gente”; “coger a los políticos por las solapas”; las primarias de mentira; “Un Partido Diferente”; y todo el rosario de caralladas que han ido soltando.

Tampoco puede referirse a la falta de ideología de esos populismos nuevos. Salvo que nos señale la ideología de UPyD, tan escondida. Porque si Grillo no tiene más ideología que el circo, no puede decirse lo mismo de Syriza o Le Pen. O de Pablemos.

Pero yo creo que sí se entiende si pensamos que se refieren a un “lenguaje” diferente. Algo parecido a lo que les pasa a otras momias del PSOE que están hablando. Como Leguina, Ibarra o -más sibilinamente- Felipe González. Que están literalmente acojonados de que la alternativa y futuro del PSOE se dirima entre tres fenómenos de la categoría de Sánchez @ Madina, y Susana Díaz. Tiene guasa. Se han pasado treinta años empeñados en deteriorar la educación, y en “telebasurizar” a la población. Lo que cuenta, decían, no es lo que se hace y lo que se logra. Mucho menos la razón o el conocimiento, tan relativos. Y el esfuerzo es directamente “facha”. No; se trata del sentimiento, de las buenas intenciones, y de lo que uno “es”. Y el mensaje es, sobre todo, la imagen. Juevenil, pastoril, de buen rollito y paraíso.

Era toda una propuesta. Un “shock de modernidad”, probablemente. O un “a España no la va a conocer ni la madre que la parió”. ¡Bingo! Ha funcionado. Y ahora que ha funcionado, protestan porque las arrugas hacen feo en la imagen del paraíso, y les apartan. Y porque en el debate ya no hay conceptos, ni nada que se pueda integrar en algo vagamente parecido a una argumentación. O sea, por Sánchez @ Madina. Exactamente, por su propia creación.

UPyD, tan pequeñita, y probablemente tan irrelevante ya, sin embargo encierra la metáfora del conjunto entero. O eso parece por las noticias que se ven. El tránsito de La Clave a la telebasura, éxito precisamente de los que acabaron con La Clave.

[Esto es una secuela de ayer (¿Por qué votaré el 25 de Mayo?)]

No, sorry; Txomin [–>]. Yo no creo que dadas las circunstancias cualquier partido  hubiera tenido que hacer una política más o menos parecida. Por ejemplo, no creo que cualquiera hubiera tenido mantener la formidable y asfixiante cleptocracia. Y no estoy hablando de los chorizos carne de cárcel, presuntamente todos ellos, sino del gasto público fatuo no ilegal. Y cualquiera *no* hubiera tenido que mantener un sistema educativo que parece la vergüenza con la que vamos a ahorcar nuestro futuro. Ni los miles y miles de “aforados” (ya ni recuerdo la cifra), cuando en los países decentes no llegan a los dedos de una mano.

Es muy fácil.

– ¿Has puesto un agravante muy gordo en el código penal, por el que el maltrato del dinero público convierta a este en casi sagrado? Pues eres un canalla protegiendo a tus ladrones.

– ¿Has copiado a Italia, reduciendo ayuntamientos y regiones? ¿Alguna acción que puedas mencionar que reduzca al gasto público innecesario (salvo para mantener a tus mamoncetes)? Pues eres un canalla ladrón.

– ¿Has copiado (o siquiera estudiado) el éxito educativo de los países que lo han tenido en el último decenio (p.e. Finlandia, Polonia, Corea) y que nos dan mil vueltas? Bueno, mil vueltas nos dan casi todos. ¿Has hecho algo de lo que se pueda esperar que mejore los resultados educativos del país? Pues eres un perfecto incompetente, desde el punto de vista de las mayores urgencias del país.

Yo la verdad es que no veo ninguna diferencia. No ya entre Teledeporte y Ruby, sino entre Teledeporte y Zapatero. Y no creo que mi estúpido voto haya mejorado ninguno de esos tres problemas. Podríamos mirar muchos más, pero si en los tres peores no hay nada …

También podríamos entrar en materias más anécdóticas. Por ejemplo, las anécdotas que más me tocan los cojones. Pongamos lo de fumar en los bares. ¿Para que me ha servido mi imbecilidad de haberle votado al PP? Exactamente, para cabrearme. ¿Y con la majadería de que oficialmente Vizcaya se escriba Bizkaia (o por ahí)? ¿Me ha servido de algo votarle al PP? ¿Y con lo de que las multas de tráfico no sean una herramienta para salvar vidas, sino otra forma más de que la mafia cleptocrática succione parné? ¿Eh? ¿Para qué me ha servido? Yo creo que podríamos seguir así hasta el infinito. Y como se te ocurra hablarme del aborto o de las clases de religión, te tiro el gin&tonic por encima.

Ah, nos queda el bello cuento de hay otros que son angelitos, porque son nuevos. De doña Rosa no vamos a hablar, porque no tiene nada de nueva. A mi también me gusta mucho lo que hace Rivera en el parlamento catalán. Es estupendo que sea parlamentario ahí, y cuantos más compañeros tenga, mejor. Al menos, disfrutar. Derecho al pataleo. Pero eso no tiene nada que ver con lo que se va a ventilar en Europa. Y tampoco le he oído nada que me parezca de fuste respecto a ninguno de los tres problemas principales mencionados antes. Oh, sí, siempre puede haber la ocasional propuesta – humo que suena muy bien, y que todo el mundo sabe que es de cara a la galería. UPyD hace muchas. Se le nota la veteranía. Pero digo yo que ya tenemos experiencia para reconocer el humo, ¿no? Cuando vote en Cataluña, entonces pensaré en Rivera. O si se lo monta aquí. Que ponga a Maleni, ya verías tú. Vestida, o desnuda (como hacían al principio). 😉 . Pero eso es otra cosa.

Venga, va. Os aplaudo a los votantes de C’s el 25 de mayo. En realidad me dais envidia. Igual hasta os regalo mi voto. Pero sería por amistad, no por esperanza. O por pensar que dado que no todos somos igual de inteligentes ni de preparados, Luis Bouza piensa mucho mejor que yo en esta materia. Eso sí es un buen argumento. Pero te juro que yo no veo la menor utilidad por ningún sitio.

La peña está muy contenta con el discurso de Rosa Díez, el otro día, a cuenta de la tenida de los separatas catalanes. Y es que el que no quiere aprender, no aprende.

rosa-diez-muy-de-confianza

Vía:

rosa-diez-pmarsupia

Oteando un horizonte de por lo menos cinco años de paro por encima del 20% de la población activa, crecimiento próximo a cero, deuda pública superior al 100% del PIB y con enemigos internos desatados en su propósito de destruir la matriz de nuestros derechos y libertades, o espabilamos o no habrá brote verde ni destello lírico que nos salve.

De la …

No creo que se haya visto muchas veces un partido que se deshace después de conseguir una mayoría absoluta, y un nivel de poder regional como no había tenido nunca. Ni un partido que despierte tanto rechazo entre los que le han llevado al poder con su voto. Y aquí “rechazo” es un eufemismo francamente edulcorado.

¿Servirá de algo? Debería. Desde luego que está por demostrar que Ciudadanos, UPyD y Vox vayan a comportarse como dicen – en caso de gobernar. Pero sí está demostrado que el PP y el PSOE son un problema, y bien gordo. Y además, un problema sin posibilidad de arreglo. Lo que sí se les podría pedir a los tres nuevos es que vayan cogiendo postura antes de pillar poder. Por ejemplo, ante esa idea muy extendida de la necesidad de “pactos de estado” para enderezar minimamente las cosas, podrían empezar a establecer acuerdos entre sí, explicitando qué cosas están dispuestos a convenir una vez hayan descabalgado a los dinosaurios. O sea, haciendo visible cómo cambiarían las cosas -si lo hacen- en caso de que el rebaño se anime a darle la vuelta a la tortilla.

Tal vez sea agarrarse a un clavo ardiendo. Tal vez sea tarde. Pero si no se prueba, nunca se sabrá. Así que bienvenidos sean los tres mosqueteros, que entre sí bien podrían abarcar algo parecido al 70% de la ideología posible.

Al hablar de estos partidos que están surgiendo, muchos teníamos la tendencia a pensar en un “tercer partido”. Un partido cuyo éxito  obligara a cambiar a los partidos dinosaurio. Pero parece que Carpetovetonia ya ha demostrado que eso es imposible. ¿Por qué no ser ambiciosos, y pensar entonces en todo un nuevo sistema – con varios partidos nuevos?

Quedarían los liberales. Dado que no parecen capaces de ponerse de acuerdo entre sí en quiénes son los liberales, tal vez tendría más sentido que intenten que los tres mosqueteros, cada uno en su línea, se acerquen lo más posible a la libertad. Y que entiendan -a veces les cuesta- que para tener una sociedad liberal hay que empezar por partir de una sociedad funcional.

¿Es menos negra la noche hoy? Hmmm, tal vez. Tal vez … un destello lírico que nos salve.

« Página anteriorPágina siguiente »