termometros


La idea se la he copiado descaradamente a Just The Facts en WUWT.

Pero lo vamos a hacer al revés. En vez de mucho rollo y poco dibujito, cambiaremos la estrategia. Queda más veraniego, y le puedes decir a la parienta que estás en el chiringuito (en vez de en la p*t* arena) para controlar el cambio climático.😉

Al final el asunto tiene un morbo que nadie esperaba. Los dos (1998 y 2016) son años de “super Niño”. Las dos últimas ocurrencias de esa circunstancia. Y es un fenómeno bastante constante respecto a su inicio y final. Pero en 2016, la temperatura se disparó en febrero y marzo respecto de 1998, y todo el mundo asumió que este año se batía el récord, de calle. Con enorme alegría para los alarmistas. Ellos son así; se alegran de las noticias que creen malas. Supongo que vende, o algo. Por su parte los escépticos (que los canallas llaman “negacionistas”), no estaban muy impresionados; pero sí completamente desesperados.

A ver; lo del récord / no récord es una chorrada colosal que no tiene el menor significado en la discusión científica. Son cuentos para los niños, o cuentas para los indios. Pero como todo este asunto es un cuento, esencialmente una operación de relaciones públicas, lo del récord se convierte en la madre de todas las batallas. De ahí que no impresionados … pero con un coscorrón que no veas. Ponte tú a explicarles a los niños.

Sorpresa. Después de ese calentón de febrero y marzo, los cuatro meses siguientes han sido más fríos en 2016 que en 1998. No con tanta diferencia como había tenido de calentamiento, pero suficiente para darle emoción a la carrera. Vaya, que donde parecía que no iba a haber competición, ahora la cosa está más que emocionante.

Vamos directamente a los dibujitos. No creo que necesiten mayor explicación. Se dan las dos series de temperatura global medida desde satélites. UAH (son “escépticos”) y RSS (son “alarmistas”). Comparando 1998 con 2016, mes a mes, y con la media de los meses que llevamos a la derecha.

UAH.

apuesta-2016-uah-record

Empate técnico en julio.

RSS

apuesta-rss-2016-record

Victoria ajustadísima de 2016 en RSS … de momento.

Vamos a verlo con todos los meses del año, aunque falten los de 2016, porque le puede dar mejor perspectiva de lo que se puede esperar.

UAH.

apuesta-uah-2016-record-ac

RSS.

apuesta-rss-2016-record-ac

Está ajustadísimo, que es lo bonito para hacer apuestas en el chiringuito. Y es una chorrada, pero resulta espectacular de cara a la discusión. Después de todo son los alarmatas los que se hinchan a hablar de récords irrelevantes todo el rato. Y esto viene a huevo para darles en el morro. ¿Récord, qué récord? ¿Dónde; en los termómetros de chichinabo con toda esa gimnasia estadística? ¿Cómo explica usted que la troposfera media no se caliente con el Calentamiento Global Acojonante, cuando debería calentarse más según su propia teoría? ¿Dónde está el modelo climático (esas fábricas de alarma) que muestre algo remotamente parecido a 18 años sin batir el récord?

Vale, vale, no lancemos las campanas al vuelo. Pero preparad las palomitas. Por si acaso. Intentaremos actualizarlo todos los meses.

Los datos.

cet-acojonante-no-acojonante

No tengo ni idea de si es voluntario o inconsciente el poco cuidado que tienen los científicos alarmistas del clima con el contexto de los datos que ofrecen. Puede ser que quieran atraer dinero a su especialidad sin mirar mucho la ética del método, o puede que de tantas ganas que tienen de salvar al mundo se estén engañando a si mismos. Pero es un escándalo. Y es un escándalo que ocurre prácticamente con todos los datos que ofrecen. Vamos a verlo con lo de la temperatura de superficie, que es la principal métrica que usan.

¡Es un calentamiento sin precedentes!- afirman con gran seguridad. Y lo rematan señalando récords que se baten continuamente. Ya, ¿y desde cuando lo mides? 1880 es lo que usan todas las series de “temperatura global” con las que te asustan. ¿Eso es un tiempo suficiente para saber si se trata de un calentamiento raro, o es normal? Vamos a ver la diferencia con una serie de temperatura que es más larga (desde 1659) y de más calidad.

Central England Temperature  es una serie de temperatura regional medida con muchos termómetros. La más larga, y la mejor. A la ventaja de ser mucho más larga, añade la ventaja de que permite un gran control de calidad, porque si uno de los termómetros hace cosas raras, o se ha desplazado de sitio, o el entorno sufre cambios,  se puede contrastar con termómetros de la misma región climática, y la misma altitud, de una forma muy coherente. Y además está muy bien documentado el historial de cada instrumento. No es como preguntar lo que pasó con un puto termómetro despendolado en Nigeria, en 1982.

CET representa la historia de la temperatura de aproximadamente este triángulo.

cet-area

También tiene otra ventaja. Es el clima del Atlántico Norte, que es el principal causante de las variaciones del hemisferio norte extratropical, que a su vez es donde ocurre el “calentamiento global”. (Nadie hablaría de un calentamiento si fuera por lo que se mide en el hemisferio sur o en los trópicos).

rss-calentamiento-global-por-latitud

Al final haremos una comparación entre esta serie de temperatura y lo que miden (de aquella manera) para el hemisferio norte extratropical con “proxies”.

Bien, tenemos esta serie de temperatura CET, de mil veces mayor calidad que cualquier serie de “temperatura global”, y vamos a ver la diferencia entre los calentamientos que se ven si se usa la serie sólo desde 1880, o se usa entera.

El gráfico es difícil de interpretar, porque muestra cambio de temperatura, no temperatura. Eso es un calentamiento; un cambio de temperatura — hacia más. Cada puntito representa el cambio de temperatura de 30 años. Por ejemplo, el punto que se sitúa en el año 2.000, y ofrece un resultado de 0,029ºC, significa que entre 1971 y 2000 la temperatura ha subido a una tasa de 0,029ºC por año ( o de 0,29ºC por década, que sería 2,9ºC por siglo).

Lo de medir el cambio de temperatura en 30 años es por la Oficina Meteorológica Mundial. Definen “clima” como la estadística de datos meteorológicos de 30 años. Y eso es lo que usamos para ver cómo cambia el clima CET.

Desde 1880. Se ha marcado una línea rosa con la siguiente mentalidad. Señala el mayor calentamiento en la serie antes del “calentamiento moderno”. (Es 0,033º por año, 0,33 por década; 3,3º por siglo). Y así se puede decir que cualquier calentamiento superior es “sin precedentes” (desde 1880), y es un récord, etc. También se señala con puntos rojos lo que queda por encima de “lo normal”, o el máximo desde antes de la antropogenia si miramos desde 1880.

calentamientos-cet-1880

cet-colorines-1880

Y se puede asegurar que nunca se había visto en la historia (desde 1880) un calentamiento como el Calentamiento Global Acojonante. O que en 2009 se llevaban siete años seguidos de un calentamiento “sin precedentes”. Y en 2005, cinco años seguidos de récord de calentamiento en 30 años. La falta de cuidado de los alarmistas del clima, claro, es olvidarse decir que lo que ocurre desde 1880 puede ser poco significativo. Un suceso puede ser muy improbable en un plazo, y  muy probable en un plazo mayor.

Desde 1659. La misma raya rosa y el mismo coloreado de los puntos que la superan.

calentamientos-cet

cet-colorines

Hemos cambiado de película. Lo de “sin precedentes” ha dejado de existir, y no se ha batido ningún récord desde 1720 (0,050º por año). Récord de calentamiento, no de temperatura. El clima se está calentando como desde 1700; pero eso no puede ser por tus emisiones de CO2, que empezaron mucho después y no son significativas hasta 1950.

Este es el momento en el que saltan todos los alarmistas, diciendo: ¡Eso es una serie de temperatura local, no global! Y es cierto. Pero la gente en general (no los alarmistas) gozan y padecen la temperatura local, no la global. Y CET está muy directamente relacionada con la temperatura de Bilbao, que es la que nos importa – como cualquiera puede entender. Además, si no se quieren creer que también está muy relacionada con la temperatura extratropical del hemisferio (la del calentamiento”global”, recuerdo), vamos a mirarlo. Comparando, por ejemplo, con una serie reciente de “proxies”, Ljungqvist 2010.

Esta vez comparamos temperatura, no cambio de temperatura (en “anomalía”). La serie de “proxies” es esta:

Se va a simple vista que tiene el mismo calentamiento hacia 1700, completamente comparable con el moderno. Pero vamos a verlo más cerca, y con las series superpuestas.

Nota: Ljungqvist 2010 tiene una resolución decadal. Consideran que cada punto representa la temperatura media de diez años. Así que para CET ponemos la media de las mismas décadas. El último tramo de CET se pone en verde porque sólo son seis años en lugar de diez.

calentamientos-cet-ljungqvist

¡Glus! Menuda sorpresa. El detalle fino no es exquisito, y los “proxies” tiene mucha menor variabilidad, como era de esperar. Por ser “proxies”, y por ser la media de muchas zonas. Pero la película general es bastante calcada, y la correlación sorprendente. Probablemente los termómetros CET sean mucha mejor medida de la variación de temperatura del hemisferio norte que ninguna serie de “proxies”.

En todo caso, dejando al margen la discusión local  / global, queda muy claro lo que puede pasar con una serie climática de sólo 130 años. Que bien puede contar una película muy distinta que la misma serie con 350. Y la cuestión es que no hay ni un sólo científico, por alarmista que sea, que no se dé cuenta de este problema. ¿Por qué pasan por encima de él, como si no existiera?

Datos:

CET: http://www.metoffice.gov.uk/hadobs/hadcet/data/download.html

Ljungqvist: ftp://ftp.ncdc.noaa.gov/pub/data/paleo/contributions_by_author/ljungqvist2010/ljungqvist2010.txt

 

 

 

Recién salido del horno para el lector atento.

satelites-vs-garitas-clima-bengtsson

cederlof-et-al-2016

A mis amigos los periodistas pirrados por el argumento de autoridad. Mirad lo destacado en rojo. International Meteorological Institute in Stockholm. Y Lennart Bengtsson, que ha dirigido el European Centre for Medium-Range Prediction (1981-1990), y el Max Planck Institute for Meteorology después. Actualmente es Senior Research Fellow en el Environmental Systems Science Centre de la Universidad de Reading. O sea, Dios. Como Lindzen, pero más en plan de manos a la obra que teórico. Y el mismo prestigio profesional superlativo.

Y recordad esta frase del estudio (clic en la imagen).

It is therefore suggested to use either the more robust tropospheric temperature or ocean surface temperature in studies of climate sensitivity.

Son dos tipos datos de temperaturas que se caracterizan por tener menos calentamiento que los de superficie — esos que usáis todo el rato en los periódicos para gritar ¡récord! casi cada año. Y sobre todo se caracterizan por tener un calentamiento mucho menor que los modelos climáticos en sus respectivas áreas; aproximadamente como la mitad.

Lo muestra bien esta gráfica que tanto os perturba.

junio-2016-tem-global-uah-y-modelos

Resaltan los problemas obvios -pero que no suelen salir en vuestros periódicos- de los datos de termómetros de superficie. Problemas ajenos (o antes de) los aparatos. Meteorológicos, como efectos de la “capa límite” con inversiones térmicas agudas; antropogénicos, como la urbanización y otros cambios ambientales; y estadísticos, como la muy incompleta cobertura de termómetros que exige interpolaciones espaciales más que delicadas.

A la vista de esos problemas, el sabio meteorólogo descarta en principio los termómetros de superficie como medición útil del “cambio climático”, y de la “sensibilidad climática”, buscando una alternativa superior. ¿La hay? De eso trata este estudio; de evaluar las distintas alternativas que hay.

Nota marginal. Los científicos alarmistas climáticos habituales no suelen ser meteorólogos. Por ejemplo, Hansen es físico de fluidos; GavinSchmidt -su sucesor- es climatólogo y modelista climático; Trenberth, “Ciencias”; Mickey Mann, climatólogo y geofísico. Y los que conocen, predicen con acierto, y le toman las medidas al sistema climático, son los meteorólogos.

Para contrastar la validez de los datos de los satélites usan, aparte de los satélites, las mediciones de temperatura de los aviones (hay muchas desde que comienzan los satélites en 1979, y un reanálisis que conjuga esos datos con modelos meteorológicos (que sí funcionan). Controlan lo sesgos y problemas; consideran los satélites mucho más válidos que los termómeros de superficie; y establecen un producto o mecanismo de control independiente.

As part of the re-analysis process, the observational data undergo an advanced data bias control (Dee et al., 2011 and references therein). Satellite and aircraft data, assimilated by the re-analyses, have undergone systematic evaluation for the period after 1979, and we therefore believe that the re-analysis data can be considered as a reasonably independent robust source of tropospheric data (Simmons et al., 2014).

An alternative to using the tropospheric temperatures is to use sea surface temperatures (SSTs). The atmospheric temperature approximately 2 m above the ocean surface on average does not differ from the SST in a significant way, and temperature trends calculated over many years are expected to be the same as that of the SST.

Las explicaciones son fáciles de seguir.

Y la conclusión:

We therefore strongly suggest that tropospheric temperature trends from re-analyses should replace surface temperature trends in future climate validation studies. If we use the temperature trend of the layer 700–400 hPa or any other similar measure, instead of the surface temperature trend, then this is probably a better representation of the global tropospheric temperature and presumably a more robust quantity to assess climate change.

Los termómetros de superficie están exagerando mucho el calentamiento por causas ajenas al sistema climático — y al CO2.

Las consecuencias son dos. El Calentamiento Global Acojonante es mucho menor del que parece cuando miras en los lugares adecuados (troposfera media o superficie del mar). Y los cálculos sobre lo que calienta el CO2 que emitimos, si los hicieran mirando en los lugares en el que se muestra bien, darían una cifra sensiblemente inferior. De cajón; si el mismo CO2 ha causado notablemente menos calentamiento de lo que parecía, el efecto del CO2 es notablemente inferior de lo que creíamos. Pero es verdad que hay un problema con eso. Mediciones de temperatura con satélites sólo hay desde 1.979. Es poco tiempo para un estudio de sensibilidad climática. Aun así la ideas es clara. La alarma está muy exagerada; y podemos comprender las causas físicas de la exageración en una medida razonable.

Nota marginal. Los cálculos de sensibilidad climática mejores y más recientes ya se habían salido del rango de los modelos del IPCC. Por eso aumentaron ese rango en 2013. Antes la parte baja era 2º en vez de 1,5, y los cuatro últimos estudios estarían fuera.

Pero estos estudios del gráfico son con termómetros de superficie. El cálculo, según lo que dice el estudio de Cederlöf, Bengtsson y Hodges, debería resultar inferior usando una medición más adecuada. Y Bengtsson es Dios.

Este es el cuento de hoy.

Agradecimiento: Roger Pielke Sr. y Ryan Maue; dos clásicos. Pielke, además de meteorólogo también, es de los autores más citados en la especialidad. Por lo de la autoridad que les pirra a los periodistas, digo.

 

No vamos a meternos a explicar por qué ocurre El Niño. Sólo recordar que produce unas oscilaciones grandes de temperatura en el Pacífico ecuatorial, que tienen repercusión en el clima de muchas zonas distintas de la tierra. Y repercute en eso que está tan de moda: la “temperatura global”. Haremos unos gráficos para mostrar esto último.

Cuando miden El Niño, lo que miden son esas diferencias de temperatura mencionadas. Y dentro del gran área donde ocurre, usan la temperatura de una zona menor, porque la consideran más relevante. La que llaman niño 3.4. Mapa. La zona en rojo es la de El Niño 3.4.

el-nino-34-mapa

Y esta es la (anomalía de) temperatura media mensual de esa área en rojo desde que se mide en condiciones (1982)

el-nino34-T-barras

Se ve muy claro que a  veces hay lo que llaman un “súper-Niño”, en que la temperatura pasa de largo de los +2ºC, cuando las demás veces no llega. Y vemos que la temperatura no es muy distinta en los picos de los “súper-Niño”.

  • 1982: +2,79
  • 1998: +2,69
  • 2015: +2,95

Con una media de doce meses, en vez de mensual, las diferencias son algo distintas.

  • 1982: +1,62
  • 1997: +1,80
  • 2015: +1,89

El pico suele ser en diciembre, y por eso le llaman El Niño. Igual que a la lotería.

Otra curiosidad. La zona de El Niño 3.4, cuya temperatura es el principal índice climático del planeta, no está afectado por las emisiones de tu tubo de escape, ni por Calentamiento Global Acojonante alguno. Vaya; ni acojonante, ni no acojonante, ni nada. Ahora es un buen momento para verlo, porque justo hay dos El Niño versión súper al principio y al final de la serie, y se compensa su efecto.

el-nino34-T-linea

Y no es algo sólo de la zona 3,4. Pasa lo mismo si incluimos las zonas 3 y 4 enteras. O sea, el Pacífico ecuatorial entero  no tiene calentamiento global.

el-nino-3-y-4-T-linea

No se pretende que esa falta de calentamiento tenga un significado especial, pero es una curiosidad que no suele saberse.

Ahora veamos la relación entre la temperatura en esa zona de el Niño 3.4 y la temperatura global, con y sin calentamiento global. La serie de temperatura global será la de satélites medida por el equipo UAH (Christy, Sencer).

Queda un gráfico un poco guarro, pero es que son 413 puntos de datos por dos series.

el-nino-y-uah-desde-1982

Se ve muy claro que las oscilaciones mayores de temperatura global vienen precedidas por las oscilaciones de temperatura de esa zona de El Niño. Pero también se ve una diferencia clara entre la primera y la segunda mitad del gráfico. Las series iban separadas, con El Niño por arriba, y se han puesto a la par.

Vamos a hacer un gráfico experimental, rellenando de color las diferencias. Azul cuando es superior El Niño, rojo cuando es superior la temperatura global.

el-nino-y-uah-colorines

En la parte de la derecha, cuando van juntas las series, se ve azul cuando sube la temperatura y rojo cuando baja. Normal, es porque El Niño va adelantado a la temperatura global.

En la parte izquierda hay más azul, que se puede explicar porque las series no van juntas, sino que la temperatura global está por debajo. Pero pasan un par de cosas raras. En 1983 no sube la temperatura, como debiera. Y en 1992 pega un bajón cuando debería subir moderadamente. Son las mayores separaciones de las dos series. La explicación convencional se ve en este gráfico que muestra el “espesor” de la atmósfera (la menor transparencia cuando está espesa) debido a las erupciones volcánicas. La medida es de la atmósfera global, no donde estuviera el volcán de turno.

profundidad-optica-aerosoles.png

La subida del “espesor” en 1982 es por el volcán El Chichón. La de 1991 por el Pinatubo. Ese espesor (profundidad) atmosférico disminuye los rayos de sol que llegan a la superficie del globo.

Pinatubo:

erupcion-pinatubo

Y cerramos esta serie de curiosidades sobre el Niño, la temperatura global, y la pausa, con la pausa. Que nos faltaba. ¿Qué diablos pasa con la pausa? Zoom sobre ella.

el-nino-y-uah-desde-1997

No hay nada que sugiera un salto que vaya a separar las dos series. Al contrario, la bajada de este “súper-Niño” está siendo mucho más junta, con menor retardo del normal. Si suponemos que el índice El Niño 3.4 va a seguir sin calentamiento, y que las series siguen pegadas, ¿qué podemos suponer de la temperatura global medida por los satélites? ¡Que seguirá la pausa! Pero es verdad que el salto, la separación de las series, puede venir después de el Niño. Con La Niña, si hay. Pero también podría ser un salto hacia abajo, y la liamos.😉

Y este es el cuento de hoy.

Datos.

El Niño:

UAH:

Aerosoles:

 

 

junio-2016-tem-global-uah-y-modelos

Roy Spencer en su blog:

Con el rápido enfriamiento ahora en curso de la temperatura global media troposférica, mi anterior predicción de un año récord en las medidas de los satélites para 2016 parece … bueno … prematura.

Básicamente, si las anomalías (las temperaturas)  se mantienen por debajo del valor de 0,34ºC de junio, 2016 no será un año récord.

Significado. Si eso ocurre, la “pausa” en el calentamiento global según lo miden los satélites alcanzará casi seguro los 20 o 21 años. Porque el Pacífico se pondrá muy probablemente en modo La Niña. Y en ese caso quedarán dos opciones.

1) Los satélites miden mal.

2) Los satélites miden bien y los modelos climáticos son una caca. Lo que querría decir que el cuento del Calentamiento Global Acojonante es … ¡un cuento!

Actualización:

Aprovechando que ya están los datos de RSS, ponemos el mismo gráfico con la medición del otro equipo que usa satélites para medir la temperatura global.

junio-2016-rss-temp-global-y-modelos-climaticos

Roy Spencer (UAH) ha actualizado [–>] la temperatura global desde satélites, con mayo incluido.

temp-glob-mayo-2016

Lo más interesante, como siempre, es el contexto. ¿Con qué se puede comparar? ¿Es bueno; malo, indiferente? Y sólo se puede comparar con lo que dicen los modelos lo que iba a pasar. Asunto que tiene guasa, porque el desparrame de los modelos va desde una predicción de 0,6ºC de calentamiento entre 1.983 y 2.020, hasta los 1,15ºC. Para una temperatura media de cinco años e incluyendo el 95% de los modelos (o realizaciones de modelos, que son ciento y poco).

La medición de la realidad se va separando implacablemente del conjunto de los modelos, incluyendo los fríos. La línea azul gorda es también una media de cinco años. Y para mayor escarnio, la predicción propiamente dicha de esos modelos (CMIP5) es desde 2005, porque las temperaturas anteriores las conocían. En 2005 la realidad estaba todavía dentro del desparrame de los modelos. En la frontera baja pero dentro, o casi. Desde entonces, ya no. Fuera, y cada vez más fuera.

modelos-climatios-y-temperatura-global-uah-mayo

También se puede comparar con la bobada enternecedora de los dos grados por encima de la temperatura preindustrial, que dicen que es cuando llega el peligro imaginario.

preindustrial-y-uah-mayo-2016

Las líneas de puntos prolongadas hasta fin de siglo no pretenden tener ninguna capacidad predictiva. Sólo son un juego. Un qué pasaría si … en el futuro siguiera pasando lo que hemos visto en estos 37 años en los que hay mediciones de satélites. Y se representa con las dos formas más habituales de calcular una línea de tendencia. Pero es casi seguro que la tendencia no se va a mantener constante; nunca lo hace. Será mayor, o menor, pero distinta. Lo que pasa es que como a los alarmistas les encantan esas líneas cuando les favorecen, conviene mostrarlas cuando el mensaje que se desprende no les gusta. No les hacemos caso a las líneas de puntos, pero las ponemos para joder.😉

klein-clima-capitalismo

El pico de este El Niño, tan fuerte o más que el de 1998, ocurrió hacia fin de año. De ahí le viene el nombre, como a la lotería.

el-ninho-34

Las temperaturas globales, que miden -por ejemplo- con satélites, notan un calentón debido a ese fenómeno de El Niño. Pero llevan un retraso, y el pico está siendo ahora. Se ve muy bien en la actualización de temperatura de UAH, cuyos datos traemos de la web de Roy Spencer [–>].

uah-temp-glob-abr-2016

Es probable, pero nada seguro, que 2016 sea “año récord” en la medición de UAH. Emocionante para los entusiastas de las anécdotas.

Con un poco de contexto se puede comparar con ese límite arbitrario de 2ºC por encima de la “temperatura preindustrial”. No existe una “temperatura preindustrial”, pero es por seguirles el juego. Y la línea de tendencia recta que representamos tampoco tiene mayor significado. Es casi seguro que irá cambiando; siempre lo hace. Pero también es parte del juego de los calentólogos. Les gustan estas cosas.

uah-temperatura-global-abr-16-y-preindustrial

Y se ve en buen contexto el tipo de noticias absurdas que solemos ver. Por ejemplo, con ese gráfico se puede decir que estamos a sólo 0,6º de ese límite tan peligroso que nos hemos sacado de la manga. Estupendo, porque en el anterior El Niño fuerte (1998, hace 18 años) eran 0,7º.

Un contexto más realista es compararlo con los modelos climáticos de los que sale la alarma que tenemos.

uah-temp-global-y-modelos-abr-16

Vamos a hacer una especulación. Un – ¿que pasaría si …? ¿Qué pasaría si en esa línea de media de cinco años de las temperaturas de arriba (azul, gorda) se repite el salto que dio en el anterior Niño fuerte (1998) y la estabilización posterior durante unos años? Llevado a 2.030 sería algo como esto:

uah-y-modelos-especulacion

Nadie dice que vaya a pasar, pero algo como eso sería alejarse todavía más del límite inferior de los modelos, a pesar de que seguiría habiendo Calentamiento Global Acojonante. Sólo que no sería acojonante en absoluto. Es una forma de ver que es un timo cuando dicen “calentamiento”, o “año récord”sin molestarse en precisar o contextualizar. ¿Cuánto calentamiento? En esa especulación hay calentamiento, y hay unos cuántos récords. Lo que no hay es suficiente calentamiento como para asustar. ¿Calentamiento? ¿Si, y qué?

Y ya, un regodeo.  La misma especulación, pero poniendo la recta de tendencia 1979 – 2015, prolongada hasta 2.030. Para que se vea que la especulación no es diferente de lo que viene ocurriendo en los últimos 36 años. Que, insisto, no es algo que tiene que pasar, ni lo más probable, ni nada. Pero sí sería lo menos sorprendente. Nadie se puede sorprender porque siga pasando lo que ya viene pasando.

uah-y-modelos-especulacion-clt

Esa es la historia. Que si el futuro próximo es como los 36 años en los que hay datos de satélites, van a tener que cambiar de cuento para meter miedo y acabar con el capitalismo.

Nota. Esto es sólo para las mediciones que hacen desde satélites. Y para una de las dos; pero la diferencia entre ellas no será muy relevante, porque la diferencia entre sus tendencias lineales son de 0,12ºC / década (UAH) a 0,13ºC / década (RSS). O sea, tres centésimas de grado en los treinta años de la serie.

Añadido. Y ya que estamos, a 2.100:

uah-y-modelos-especulacion-100.png

Datos:

UAH: http://vortex.nsstc.uah.edu/data/msu/v6.0beta/tlt (uahncdc_lt_6.0beta5.txt)

Modelos: https://plazamoyua.com/2015/11/07/temperatura-global-uah-con-modelos-climaticos-hasta-octubre-2015/

Página siguiente »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.033 seguidores