Tercer partido


Ya el color elegido daba una idea bastante cabal del espíritu del chiringuito. Magenta. Que es como un rosa -de Rosa- con pretensiones. No le llamo Rosa a mi partido, de milagro. Pero al menos lo pinto de rosa.

Lo malo es que parece que el rosa se está anaranjando. Una indigestión de Rosa, o así. Se ve muy bien en este cartel de próximo evento:

gran velada

 

Se podría explicar mejor el significado, no tan obvio para los que no están muy al tanto. Por ejemplo, enmarcando a los que han ido saliendo espantados del chiringuito magenta. Y me atrevo a incluir amistosamente a Fernando Maura entre los enmarcados, porque por mucho que siga siendo eurodiputado de UPyD, todos sabemos lo poco que le queda antes de que le den la patada.

O sea que contando a Maura, en el cartel tenemos a cuatro ex de UPyD y a un miembro de Ciudadanos.

chiringuito-naranja-en-fuga

Muy sutil el cartelito. Podría sugerir la fusión del magenta y el naranja, en una unidad por una “tecera vía” civilizada. Pero civilizada y Rosa no casan. Por no hablar de civilizado y Gorriarán. Debe querer decir otra cosa. ¿No fusión, sino transformación? ¿Se acaba la Rosa y llega otra cosa? ¿Albricias? Esperemos.

Genial una vez más Santiago González en su entrada de hoy [–>] sobre el asunto.

Yo no sé si mi Martínez Gorriarán se habrá enterado de esto, pero habrá que ir antes de que lo prohiba.

Eso digo yo. Que habrá que empezar a contar el número de aquellos “cuatro gatos” de los que hablaba el Gorri antes de cerrar -avergonzado- su blog de Basta Ya. ¿Sabría ya entonces que la presentación de la Tercera Vía Fusion en Bilbao iba a ser a cargo de cuatro de sus vilipendiados?

¡Golems!, boicoteadores, resentidos y mentirosos, cuatro gatos lunáticos que dan la tabarra con sus paranoias democráticas. (Del blog vergonzante y oculto de Carlos Martínez Gorriarán en Basta Ya)

¡Jooorl, Carlitos! Da la impresión de que vas a tener tabarra de golems y lunáticos hasta hartarte de paranoia democrática.

Estaba visto. Un partido político es, en buena medida, una impresión. Y daba igual que la realidad de UPyD fuera una especie de leninismo cafre, si la impresión del partido -hacia fuera- era de partido regenerador razonablemente centrista. O trasversal, o como le quieras llamar. Pero si empiezas a hacer el cafre con miembros del partido de la suficiente proyección pública, estás jugando con fuego. Porque puedes cambiar la impresión que produce el partido.

En su momento ya se la jugaron con Mikel Buesa. Pero sólo era un primer caso (de relevancia pública). Y siempre se puede pensar que, bueno, tal vez se trate de una cuestión personal; una incompatibilidad de caracteres; qué sé yo. Era suficiente con ignorar las docenas y docenas de casos similares, pero de gente con menos proyección mediática. Sin embargo, seguro que lo de Buesa quedó en el aire, a modo de una advertencia por confirmar.

Y los pequeños cafres realmente han bordado la confirmación. Imposible de superar la jugada de Sosa Wagner. Han conseguido mostrar al público todo aquello de lo que se les acusaba.

– Los insultos desabridos como automatismo de conducta.

– El autoritarismo soberbio como forma de ser.

– El engaño de la idea de “regeneración democrática”. (Sosa Wagner había sido elegido en primarias).

– La incapacidad de pactar con los similares, por parte de aquellos que proponen -nada menos- que grandes pactos de estado con los diferentes.

Unos genios.

Ya se veía lo que iba a pasar desde que, gracias a la jugada Sosa, perdieron los escasos apoyos mediáticos que tenían — en favor de Ciudadanos. Pedro J.; Jiménez Losantos; EL Confidencial; Voz Pópuli; esa línea. Y ahora parece que las encuestas dan pie a esa intuición del “sorpraso”. Clic.

ciudadanos-releva-a-upyd

Es evidente que nadie puede asegurar que Ciudadanos no vaya a salir rana. Pero UPyD nació rana. Y lo peor es que ahora, por fin, la impresión coincide con la realidad que antes no se veía. Y la impresión es aproximadamente el todo.

COUSAS A 2-2-15: PROPUESTAS EMBRIONARIAS DE REGENERACIÓN DESDE CATALUÑA

 

Luis Bouza-Brey, 2-2-15

 

Està comenzando el principio del fin del resacón de todos estos años de delirio nacionalista en Cataluña, pero todavía se encuentran inmaduras las formulaciones alternativas portadoras de los rasgos de superación del delirio: la sociedad civil, aún contando con valiosos voceros, todavía no ha conseguido elaborar un perfil teórico nítido, y se encuentra movilizada sólo a medio gas; el PSC implosiona en sus contradicciones y anquilosamiento; el PP remolonea indeciso, carente de un ideario y rumbo nacionales ante el etnicismo; IC hace años que juega en el bando contrario, y Ciudadanos, pese a haber optado relativamente hace poco por la formulación de una alternativa nacional a la degeneración del régimen del 78, todavía se mueve con un esquema de orientación incompleto.

Por ello, desearía contribuir a la formulación de la alternativa al delirio nacionalista, centrando la reflexión en unas cuestiones que considero esenciales para comenzar la Regeneración de España desde Cataluña, asentando sobre nuevas bases la reconstrucción del país. Para ello, creo que se debe comenzar a influir desde la sociedad a fin de que los actores políticos incluyan en su agenda algunas cuestiones esenciales referentes a dos aspectos claves para que el sistema político pueda volver a funcionar: el régimen electoral y el Estado Autonómico.

 

Por lo que se refiere al Estado Autonómico, creo que los actores políticos regeneracionistas deberían cambiar la concepción de que el autogobierno habría de aumentar ilimitadamente; por el contrario, en mi opinión, en el período que comienza, el objetivo político debería ser la coordinación del conjunto del Estado, la delimitación clara de las competencias estatales y autonómicas y el control por parte del Estado de materias que han escapado a su control, usurpadas por el nacionalismo etnicista, como la educación y la cultura.

Pero para realizar ese objetivo, el etnicismo del “fet diferencial” debe desaparecer. Cataluña es plural, y en su interior se debe hacer política educativa y cultural para ciudadanos libres y distintos, no para etnias que monopolicen el territorio y pretendan suprimir a las demás, mediante una educación y cultura monolingües.

Y, por otra parte, España también es plural, pero debe mantenerse unida, sin dejarse conducir a la destrucción por el particularismo etnicista. El perfil regeneracionista de España ha de ser el de una Nación compuesta por ciudadanos que se articulen en un conjunto integrado, con un interés general y un bien común que deben ser preservados y defendidos de particularismos etnicistas.

Tampoco se puede admitir la subsistencia del criterio de la insolidaridad, la idea de que España nos roba, y la concepción de que quienes pagan impuestos son los territorios, y no las personas.

Por último, el principio del autogobierno en la periferia está indisolublemente unido al del gobierno compartido en el centro, por lo que un Senado de tipo federal es vitalmente necesario para el país, a fin de evitar la tendencia al particularismo nacionalista y para fomentar el principio del interés general y el bien común del conjunto de los españoles.

 

El otro tema bàsico desde una perspectiva regeneradora, el del règimen electoral, también debería ser reformulado, modificando el vigente: creo que es necesario sustituir las provincias como distritos electorales plurinominales, con escaños cuyo número varía en función de la población, por distritos electorales uninominales con un escaño a repartir por cada ciento y pico mil habitantes, y hacer que la fórmula electoral sea mayoritaria a ese nivel local, aunque se complemente con un sistema proporcional correspondiente a una circunscripción nacional a la que le corresponda una minoría de escaños, a fin de salvaguardar la representación de las minorías.

Movimiento Ciudadano ha intentado formular una propuesta de modificación del régimen electoral que, al menos a mi, no me parece convincente, consistente en mantener distritos de cuatro o cinco escaños y elegir a diputados por esos distritos, dotados cada uno de esos diputados con poder de voto diferente, en función del número de electores que los haya votado. A mi eso me parece que transformaría el parlamento y la vida política en un galimatías, un sudoku permanente que invalidarìa la función representativa de los parlamentarios.

 

En mi opinión, y para formular provisionalmente esta propuesta embrionaria de Regeneración, creo que los dos asuntos esenciales a debatir y reformular, para salir del bache en que se encuentra el país, son el modelo de Estado Autonómico y el règimen electoral vigentes: o se empieza a incluir en la agenda de los actores políticos su tratamiento y modificación como prioritarios, o no conseguiremos enderezar el rumbo destructivo en que nos encontramos.

Ambos asuntos pueden ser modificados mediante una reforma constitucional no agravada del artículo 167 de la Constitución.

BRPPP…1936…BRPPP…1975…BRPPP…2015…0

Luis Bouza-Brey, 22-11-14

¡Finito! Llegó la hora de la verdad, se acabaron los prolegómenos: en 2005 se fundó Ciudadanos; en 2007, UPyD; en todos estos años, se han probado diversos intentos de Alternativa Regeneracionista para un Régimen cuya descomposición se veía venir, siendo el último, si no me equivoco, Vox, la escisión del PP.

La consecuencia de este proceso es la existencia de un Archipiélago Regeneracionista que está a punto de cuaje, y cuyo último episodio de intento de cristalización son las conversaciones entre Ciudadanos y UPyD para una alianza, coalición o fusión, rotas ayer.

 

Y este episodio se produce como resultado de la palmaria descomposición del Règimen actual, que se aproxima a unas elecciones a todos los niveles en 2015, que serán decisivas para una transformación radical de las fuerzas políticas en presencia.

 

Parece, pues, que se ha llegado a un punto cero de final de ciclo, para el Régimen del 78, y para la Alternativa Regeneracionista, con el declive de PP y PSOE, el descontrol sedicioso del nacionalismo catalán y los resultados del 9-N, la emergencia de Podemos, y el fin de los intentos de unión entre los dos grupos más potentes del Archipiélago Regeneracionista.

Qué pueda suceder al final del proceso de descomposición del Régimen es algo que intenté atisbar en mi artículo de ayer, “La descomposición del Régimen del 78…” ( https://plazamoyua.com/2014/11/20/la-descomposicion-del-regimen-del-78-y-los-posibles-remedios-terapeuticos/ )   y cuyo resultado se verá influido por el del proceso de construcción de la Alternativa Regeneracionista cuyo período de interinidad embrionaria debería haber concluido ayer.

 

LA AGONÍA DEL RÉGIMEN Y LA SITUACIÓN DE TRANSICIÓN

 

Por eso creo que se abre un período constituyente de un espacio político que va a ser esencial para el período constituyente global que se iniciará en 2015, y es vital para el país que reflexionemos y actuemos en la construcción de esa Alternativa Democrática Regeneracionista que el país necesita.

Uno ha vivido en primera persona algunos de los episodios más relevantes de este proceso: la fundación y fragmentación iniciales de Ciudadanos; la fundación y perversión de UPyD; los intentos de creación de nuevos Movimientos Democráticos o Ciudadanos, y por ello creo estar en una posición perceptiva adecuada para emitir dictamen y conclusiones sobre dicho proceso.

Vamos a ello:

Creíamos en la necesidad para España de lo que llamábamos tercera vía frente al bloque de PSOE, PP y Nacionalismos, fundacional del Régimen del 78. La Tercera vía soldaría las sendas brechas sectarias derecha-izquierda y la disgregadora del nacionalismo, ocupando un espacio de centro, transversal ideológicamente y centrípeto territorialmente. Lo que llamábamos Tercera Vía serviría de catalizador Regenerativo frente al bloqueo de impotencia sectaria de los dos grandes partidos y el impulso segregacionista derivado de la perversión del Estado Autonómico por influencia de los etnonacionalismos. La solución que impulsábamos se concentraba en sustituir el bisagrismo nacionalista centrífugo, derivado del bipartidismo imperfecto, por un bisagrismo centrípeto que restaurara la vigencia de los principios constitucionales unitarios, al tiempo que, mediante la transversalidad ideológia, fuera capaz de sustituir el sectarismo partidista por una confluencia hacia el centro que permitiera una dinámica política cooperativa para el país. El método para conseguir ambos objetivos sería impulsar reformas constitucionales que modificaran aspectos de la estructura política básica de España, como el régimen electoral, la perversión centrífuga del modelo autonómico, o la tergiversación institucionalizada de la separación de poderes, que ya resultaban disfuncionales para la supervivencia del propio sistema político.

La supervivencia de estas disfunciones ha reventado el sistema con las consecuencias sobrevenidas de oligarquía irresponsable y cleptómana, corrupción, secesión e impunidad, y hace apremiante la apertura de un proceso de cambio político que modifique urgentemente aspectos esenciales del régimen, si se desea evitar el derrumbe del sistema político y el advenimiento de un Estado fallido, una Revolución o un Golpe de Estado.

Pero la impotencia fragmentada de la Tercera Vía, y el estancamiento de la dinámica pervertida del Régimen del 78, han dado origen a una situación de descontento y deslegitimación del Régimen que ha impulsado la emergencia de “Podemos” como fuerza alternativa al mismo, surgida del Movimiento del 15M, y liderada por jóvenes neocomunistas e izquierdistas, próximos al “socialismo bolivariano” y al antifranquismo inicial de la transición, que ponen en cuestión radicalmente el sistema y se proponen objetivos rupturistas que desestabilizarían el país, poniendo en cuestión la Monarquía, la pertenencia a la UE, las alianzas internacionales del país, la convivencia con la Iglesia Católica, y la estabilidad militar.

 

La aparición de “Podemos”, y la deriva sediciosa del nacionalismo, han transformado el sistema de fuerzas y espacios políticos del sistema, sustituyendo el bipartidismo imperfecto complementado con bisagras nacionalistas por un multipartidismo compuesto potencialmente por tres grandes partidos (PP, PSOE y Podemos) y un nacionalismo antisistema, cuya interacción conduce previsiblemente al desastre de la parálisis caótica y subversiva.

 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

 

 

Por eso, la necesidad sentida durante los últimos años de una Tercera España, se hace hoy mucho más apremiante, para impedir el bloqueo recíproco de las dos Españas encarnadas en el PP y el PSOE, la ruptura de la unidad del país por obra de la sedición de los nacionalismo, o la hegemonía del activismo subversivo caótico e inmaduro de Podemos, que liquidaría años de esfuerzos y estabilidad como respuesta al estancamiento.

Esa Tercera Vía centrista, unionista y reformista podría constituir la Cuarta Fuerza del sistema que impulsara su reforma, desbloqueara el estancamiento, e impidiera la secesión y la subversión caótica derivadas del sistema de actores en presencia en la situación actual.

Pero ¿cómo desarrollar ese Tercer Espacio de Alternativa Democrática al derrumbe, la secesión y el caos?

El último episodio de las fallidas conversaciones para la unión de Ciudadanos y UPyD nos da pistas acerca del modelo de construcción de la Alternativa Democrática potencialmente viable.

Veamos en primer lugar los objetivos a realizar: es necesario defender la subsistencia de un sistema político de libertades democráticas, capaz de unir la diversidad constitutiva del país, que mantenga nuestra integración en Europa y en el mundo Occidental, y que defienda la subsistencia del Estado Social y Democrático de Derecho frente a los procesos deconstructivos derivados de las patologías de la globalización.

Pero, además de unos objetivos que a mi, al menos, me parecen indiscutibles, la cuestión más importante en el orden del día es la del modelo estructural y procesual a seguir para ocupar y construir ese Tercer Espacio:

Parece claro, en primer lugar, que el Archipiélago Regeneracionista debe ser superado, mediante un proceso de unificación delicado, por una fuerza política que articule la pluralidad en organización sistemática y coherente, capaz de enfrentarse al caos e impulsar la Regeneración sistémica.

Pero lo que no está tan claro, de momento, es el modelo organizativo a seguir, y disponemos de dos:

El primero es el de Ciudadanos, un partido que, con múltiples crisis y políticas erráticas, parece haber consolidado una embrionaria democracia interna y un liderazgo vivo, aunque como partido carezca todavía de arraigo en el conjunto del país, y de un proyecto completo de diseño acabado.

Por otra parte, tenemos a UPyD, un partido con propuestas atractivas en algunos aspectos, que ha conseguido enraizarse en diversas partes del país, pero cuya estructura interna, liderazgo y dinámica política producen una organización muy jerarquizada, poco abierta al pluralismo y sometida a crisis permanentes de integración y participación.

 

Ambos partidos experimentan problemas como estructuras potenciales para construir el Tercer Espacio: Ciudadanos todavía no constituye una estructura arraigada de ámbito nacional, que además puede experimentar patologías de expansión corruptiva si no cuida con suma delicadeza el proceso de asimilación del Archipiélago Regeneracionista.

UPyD constituye una estructura que por su jerarquización y rechazo del pluralismo y la disidencia, parece radicalmente inadecuada para un proceso de construcción de un Espacio democrático y Regenerativo que encauce la Alternativa Democrática. UPyD pudo haber servido como Tercer partido sustitutivo del bipartidismo imperfecto con bisagras nacionalustas, durante los pasados años, pero su cristalización autoritaria, la transformación del nacionalismo y la aparición de Podemos, han eliminado su espacio y anulado su función inicial.

La conclusión que me atrevo a extraer, en medio de la incertidumbre del cambio, es la de que Ciudadanos me parece la estructura más adecuada para liderar el proceso de construcción de la Alternativa Democrática, para consolidar un espacio político Regenerativo, que obligue a los dos grandes partidos a abrir un proceso de revisión constitucional y reformas políticas que permitan subsistir un sistema de libertades. Sistema de libertades que hoy se halla en peligro por el estancamiento del régimen del 78. El soplete Ciudadanos puede ser la alternativa constructiva frente al ariete Podemos, la bomba de relojería del nacionalismo y el diálogo de sordos de PP y PSOE.

El contador está a cero:

BRPPP…1936…BRPPP…1975…BRPPP…2015…BRPPP…0

 

 

 

Luis Bouza-Brey, 2-9-14

 

 

El régimen del 78 ha entrado en crisis terminal, como algunos habíamos previsto hace años, lo que obliga a buscar fórmulas políticas que hagan posible e impulsen la salvación de la libertad.

 

El destino del impulso regeneracionista está en juego en España, y esto obliga a pensar con mucha prudencia los pasos a dar en ese sentido, sin incurrir nuevamente en errores que conduzcan al fracaso y a la impotencia.

 

Por ello, lo que a mi me resulta muy penoso es el temor de que en el tema de las relaciones entre UPyD y Ciudadanos, que se debaten estos días,se vaya a dar el paso equivocado de la unión o coalición en base a argumentos pragmáticos de búsqueda de màs influencia, cuando lo que podríamos denominar tercerismo de resistencia frente a las bisagras nacionalistas ya no es tan necesario como antes, pues los equilibrios de fuerzas han cambiado y el proceso de degeneración del sistema se ha acentuado.

A ver si consigo explicarme bien, utilizando una perspectiva a largo plazo, que es la que creo necesaria para el país:

 

LOS ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DEL REGENERACIONISMO

 

Ciudadanos primero, y UPyD después surgieron para crear una bisagra centrípeta frente al bisagrismo centrífugo de los nacionalismos —principalmente del catalàn— que estaban desarbolando el Estado, utilizando la autonomía para instaurar principios, estructuras y políticas de un etnicismo reaccionario en el núcleo del sistema político español, rompiendo la igualdad y libertad de los españoles que constituían las bases del constitucionalismo histórico de nuestro país. Se trataba de crear un tercer espacio que anulara la fuerza destructiva de los etnonacionalismos, proporcionando un apoyo centrípeto equilibrado a cualquiera de los dos grandes partidos en su necesidad de formar gobiernos estables y “constitucionalistas”.

Para ello hacía falta un partido unionista y transversal, de “centro integrador”, que frenara la descomposición y perversión del sistema y la violación de los principios constitucionales y contribuyera al mantenimiento de la cohesión e integración de España, regenerando el sistema político, que caminaba hacia la degradación.

En mi opinión —como uno de los actores principales, aunque episódicos, del intento en aquel momento—, Ciudadanos falló debido al sectarismo y desorientación de sus sectores izquierdistas, incapaces de entender las necesidades centristas de la función del partido, y obsesionados por sustituir o hacer evolucionar a un PSC ya por entonces sujeto al delirio maragalliano y a las alianzas pro nacionalistas del tripartito. En aquel momento, Ciudadanos no entendió que su papel era el de bisagra de àmbito español desde una organización catalana que impulsara un centrismo ideológicamente transversal y nacionalmente integrador frente al sectarismo de izquierdas, y el nacionalismo reaccionario y descompensado de los enemigos de una España plural e integradora. La consecuencia de esta fallo fue el haberse transformado en un partido local y mero receptáculo del naufragio de la izquierda catalana, pero sin fuerza suficiente para cumplir su función fundacional, de tercerismo integrador frente al sectarismo y el etnonacionalismo.

El fallo condujo a la ruptura y a la fundación de UPyD, que en su intento de evitar y superar el “carajal” de Ciudadanos, y a causa de deficiencias de su cúpula dirigente, se articuló en estructuras despóticas, monolíticas y jerárquicas, incapaces de integrar la transversalidad, el pluralismo y la concepción centrista y tercerista originales. La consecuencia fue un aborto “purgador”, incompatible con el pluralismo, que ha ido cerrándose en sí mismo y en sus patologías congénitas, haciéndolo inviable para el desempeño del papel integrador que exigía la lucha contra la degeneración y perversión del sistema político.

 

EL DERRUMBE DEL SISTEMA

 

El anquilosamiento y corrupción de los dos grandes partidos nacionales, junto con la corrupción sistèmica y el fundamentalismo etnonacionalistas han conducido al sistema político español a unas patologías agónicas, y a una descomposición de la que emergen nuestros demonios familiares del secesionismo, el izquierdismo populista y sectario, y el señoritismo conservador, cuya suma de impotencias abren un estadio de involución peligroso, con propensiones a la balcanización, la desintegración, el debilitamiento anárquico del país y la dictadura como alternativa frente al fallo sistèmico.

 

LA REFUNDACIÓN DEL SISTEMA: ES LA HORA DE CIUDADANOS

 

Frente a esta situación peligrosa se hace más necesario que nunca un impulso refundacional de la vida política española que articule de nuevo el país en un sistema de libertades, capaz de vencer las patologías emergentes y superar los errores sobrevenidos.

Por ello, en mi opinión, es más necesario que nunca un partido democrático, centrista e integrador de la diversidad nacional, que innove y obligue a los dos grandes partidos a evolucionar y depurarse de corrupción y oportunismo, y a abrir un proceso de revisión constitucional que refunde el país desde la autenticidad democrática, la responsabilidad política, la unión de la diversidad y el reformismo.

Y este impulso no parece posible ejercitarlo desde estructuras residuales del régimen que agoniza,como UPyD, o desde un partido localista como lo ha sido hasta ahora Ciudadanos, o desde la unión de ambas impotencias, la local y la despótica.

Es preciso un nuevo impulso refundacional que responda a las necesidades mencionadas, y ello sólo parece posible refundando el tercer espacio. Es la hora de que Ciudadanos, que a trancas y barrancas ha conservado la libertad interna, y cuenta con un liderazgo democrático, se decida a impulsar este proyecto regeneracionista y refundador, tan vitalmente necesario para el país.

Curiosamente, coincido con Rosa Díez en que Ciudadanos y UPyD no son lo mismo: el uno puede servir para resolver las necesidades del país; la otra, no. Y ambos juntos, tampoco.

En un comentario [–>], Luis Bouza nos remite a este interesante artículo de El Mundo:

upyd-al-descubierto

Para algunos era obvio, desde el principio, que el talón de Aquiles del timo magenta era Ciudadanos. Desde tan al principio como la presentación del partido fuera de la red, en Bilbao. Todavía no tenía ni nombre, y funcionaba como “Plataforma Pro”. Y entre el más o menos centenar de interesados que acudieron a informarse del prodigio, no fueron pocos los que preguntaron por Ciudadanos. De cajón: Si esto en el fondo no es más que una copia o réplica de Ciudadanos, fuera de Cataluña, ¿por que no juntos?

Niko Gutierrez contestaba en nombre de Plataforma Pro:

– No, no, no. Con Ciudadanos no hay nada que hacer. Ciudadanos es un carajal.

En realidad Niko estaba contestando en nombre de Rosa Díez. Que todavía “no sabía” (ja, ja) si iba a abandonar el PSOE, para ingresar en ese chiringuito particular que se estaba fabricando a base de hacer una mala copia de Ciudadanos. Copia que nunca, nunca, será un carajal. Por definición: Le parti, c’est moi.  Y por la misma definición, no hay herejía mayor en UPyD que contemplar la idea de unirse a Ciudadanos. Pero habría que precisar el significado de “en UPyD”. Es una expresión que se refiere exclusivamente al interior de la cabeza de Rosa Díez. No hace referencia a los miembros del partido, que mayoritariamente siempre han estado por esa unión. Tampoco hace referencia a los notables del partido. De los que quedan, los más destacados ya se han pronunciado por acercarse a Ciudadanos. Savater, Boadella, y ahora Sosa Wagner.

UPyD es un invento muy particular. En los dos primeros sentidos de la palabra (los que estás pensando). Y la gente, según se da cuenta, se va. Horrorizada. Pero sentado a la mesa no es tan fácil de verlo. Hay que trabajar en la cocina. Ver que se descargan ratas, y se sirve pato a la pequinesa. Lo que pasa es que los que san han escapado corriendo suelen contar las virguerías que ocurren dentro de la cocina. Y nadie quiere saber eso. A nadie le importa la famosa “democracia interna” en los partidos, lo mismo que nadie pide el certificado de higiene en el restaurante de moda. Parece hasta de mala educación. Y sin embargo, dar por supuesto que el cocinero tiene las manos limpias es mucho dar por supuesto.

Y así funcionaba el partido. Con la cómoda ignorancia de lo que ocurre dentro. Salvo … ese pequeño detalle que queda de cara al público. El inexplicable rechazo de Ciudadanos. Porque ya me dirás cómo se puede explicar un partido que proclama grandes pactos de estado y otros expresos europeos, si no es capaz ni siquiera de contemplar la unión de partidos que atienden esencialmente a los mismos votantes, y a las mismas ideas.

La líder de UPyD, Rosa Díez, ha dejado totalmente claro que no pactará con Ciudadanos en las elecciones europeas de 2014 ni en cualquier otra cita electoral porque “no son lo mismo” [–>]

Fenomenal. ¿Y en qué consiste “no ser lo mismo”? ¿En que sólo uno de los dos es el chiringuito particular de doña Rosa Díez? ¡Si eso es justamente lo que no discute nadie! Pero, desgraciadamente, también es lo que se trataba de que no viéramos. Y cada vez lo vemos más.

Oteando un horizonte de por lo menos cinco años de paro por encima del 20% de la población activa, crecimiento próximo a cero, deuda pública superior al 100% del PIB y con enemigos internos desatados en su propósito de destruir la matriz de nuestros derechos y libertades, o espabilamos o no habrá brote verde ni destello lírico que nos salve.

De la …

No creo que se haya visto muchas veces un partido que se deshace después de conseguir una mayoría absoluta, y un nivel de poder regional como no había tenido nunca. Ni un partido que despierte tanto rechazo entre los que le han llevado al poder con su voto. Y aquí “rechazo” es un eufemismo francamente edulcorado.

¿Servirá de algo? Debería. Desde luego que está por demostrar que Ciudadanos, UPyD y Vox vayan a comportarse como dicen – en caso de gobernar. Pero sí está demostrado que el PP y el PSOE son un problema, y bien gordo. Y además, un problema sin posibilidad de arreglo. Lo que sí se les podría pedir a los tres nuevos es que vayan cogiendo postura antes de pillar poder. Por ejemplo, ante esa idea muy extendida de la necesidad de “pactos de estado” para enderezar minimamente las cosas, podrían empezar a establecer acuerdos entre sí, explicitando qué cosas están dispuestos a convenir una vez hayan descabalgado a los dinosaurios. O sea, haciendo visible cómo cambiarían las cosas -si lo hacen- en caso de que el rebaño se anime a darle la vuelta a la tortilla.

Tal vez sea agarrarse a un clavo ardiendo. Tal vez sea tarde. Pero si no se prueba, nunca se sabrá. Así que bienvenidos sean los tres mosqueteros, que entre sí bien podrían abarcar algo parecido al 70% de la ideología posible.

Al hablar de estos partidos que están surgiendo, muchos teníamos la tendencia a pensar en un “tercer partido”. Un partido cuyo éxito  obligara a cambiar a los partidos dinosaurio. Pero parece que Carpetovetonia ya ha demostrado que eso es imposible. ¿Por qué no ser ambiciosos, y pensar entonces en todo un nuevo sistema – con varios partidos nuevos?

Quedarían los liberales. Dado que no parecen capaces de ponerse de acuerdo entre sí en quiénes son los liberales, tal vez tendría más sentido que intenten que los tres mosqueteros, cada uno en su línea, se acerquen lo más posible a la libertad. Y que entiendan -a veces les cuesta- que para tener una sociedad liberal hay que empezar por partir de una sociedad funcional.

¿Es menos negra la noche hoy? Hmmm, tal vez. Tal vez … un destello lírico que nos salve.

Luis H. Les

Posiblemente muchos de nuestros habituales han leído la Voz de Galicia de ayer en donde publican un art.  Con título “DIMITE LA CÚPULA DE UPYD EN GALICIA….” . También ayer, en el programa  que dirige Luis del Pino,  “SIN COMPLEJOS” y en la tertulia del mismo, se discutió la posibilidad de coaligar_SE  UPYD  con Ciudadanos. De ambas noticias, adjunto los testimonios para una mejor valoración de los hechos. Pedro J, en El Mundo de ayer , insiste en la necesidad imperiosa de la coalición

Del  asunto primero, la dimisión de la cúpula gallega , no  nos puede sorprender a los que nos encontramos  en este foro por la información y experiencia que acumulamos pero sí, una vez más, cuando escuché el programa de Luis del Pino, no pude evitar preguntarme otra vez :  ¿ Qué grado de responsabilidad tienen los medios de comunicación en la situación a la que hemos llegado en España?. ¿ De verdad el Sr. Luis del Pino desconoce el descalabro de UPYD en Cataluña, Baleares, Cantabria, P. Vasco, Galicia, Andalucía, Valencia, Castilla, Asturias, Extremadura, Baleares, etc., etc.,   ….?. ¿ Tampoco conoce Luis del Pino que los afiliados no tuvieron acceso ni control en el recuento de los votos del primer congreso de UPYD o las múltiples bajas  tras  un congreso antidemocrático o las expulsiones sin derecho a defensa en una flagrante usurpación de los derechos de los afiliados ?. ¿ Conoce el Sr. Luis del Pino que las múltiples  bajas tras el  decepcionante Congreso, son de personas de alta cualificación profesional  que con su generoso esfuerzo, son los que colocan  en el Parlamento  Rosa Díez y esta, una vez en él, rompe los compromisos fundacionales ?. ¿ De verdad se cree Luis del Pino que son los  SERVICIOS PROPIOS DE INFORMACION infiltrados ( ¿se refiere a servicios secretos infiltrados ?) para destrozar el partido ?.  ¿ No es el periodismo el ejercicio de búsqueda de la verdad para defenderla ?

Las opiniones de Luis del Pino, sin complejos,  son de alucine en tecnicolor. A partir de minuto 102  -01h. 42’- uno  se queda anonadado escuchando cómo un periodista, que siempre me pareció bueno, puede manejar  la información desvirtuando o desconociendo  la realidad de la manera que lo hace,  llegando a decir que no le importa por innecesario, la falta de democracia interna de los partidos políticos. Es decir que un Sr., o una cúpula ,  elijan a dedo las personas que van a ocupar los diferentes cargos públicos de su partido, no es importante; que un Sr., se acomode 30 años en una poltrona como consecuencia del DEDAZO, no es relevante ni trascendente para él; no es importante para él partidos de pensamiento único . Pero es que no se queda tranquilo con su desnudo ideológico, sino que además, da a entender que  en la ALTERNATIVA al primer congreso de UPYD, había supuestamente infiltrados,  espías malos .

Las  preguntas podrían ser : ¿  ESTARIA ESPAÑA EN LA SITUACIÓN QUE ESTÁ SI LOS MEDIOS HUBIESEN SIDO LIBRES ?.  ¿ Hay libertad de prensa en España ?

Así las cosas, diversos medios de comunicación sobradamente conocidos,  se esfuerzan en que se materialice la coalición  Ciudadanos – UPYD a los que se supone unirían otras fuerzas  de nueva creación con Vidal Cuadras a la cabeza.

¿ Sería positivo para España  una coalición formada  por  Ciudadanos , Reconversión Democrática  y  UPYD ?. ¿ Quién debería liderarla ?

Ante una supuesta coalición de estos partidos minoritarios pero emergentes, ¿ qué posición deberíamos tomar en MCDC cómo asociación o grupo ?

ARCHIVOS ADJUNTOS

Nota / enlace [-pm]. Pedro Larrauri, que aun sigue en UPyD, está haciendo muchas entradas en su blog sobre el leninismo gorricrático. La última va sobre esto mismo. En todo caso, hace un buen seguimiento.

Savater:

Fernando Savater dijo en voz alta lo que bastantes delegados y simpatizantes deUPyD piensan a menudo: que UPyD debe acercarse a otros partidos similares, en referencia al incipiente Movimiento Ciudadano de Albert Rivera; y reclamó que los “personalismos” no debían impedir ese acercamiento. La crítica a Rosa Díez no fue nada indirecta, pero el aplauso de los reunidos fue mayúsculo y casi unánime. Sólo la aludida guardó silencio y se negó a secundar la ovación, en un gesto que evidencia su disgusto por la frase y, aún más, por su contenido: si en el pasado despreció una alianza conRivera, ahora nada indica que eso vaya a cambiar [–>]

Arcadi Espada:

Hay, por último, una cuestión de orden moral que los obliga, a mi juicio, gravemente. Estos dos partidos, nacidos de las experiencias discriminatorias y excluyentes de los nacionalismos catalán y vasco, han situado en el eje de su política la superación de los antagonismos irracionales. Frente al discuso de la disgregación han ofrecido siempre el de la unidad y el de la solidaridad. No parece que puedan permitirse incumplir con el ejemplo. [Un congreso fallido –>]

Santiago González:

Y Carlos Martínez Gorriarán, que parece haberle copiado a Iñaki Oyarzábal su asombrosa debilidad por Twitter, no paró ayer de descalificar al partido de Albert Rivera al que calificó de ‘Movimiento de Tertulianos’ y de polemizar con gratuidad y algo de arrogancia, con tuiteros que se presentaban como votantes en trance de pensárselo.

Véase:

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Rosa Díez sigue teniendo la palabra. Y también Albert Rivera, pero llama la atención una cierta búsqueda del desencuentro, un error. Quien haga más méritos para que ambos partidos no se entiendan, tendrá más probabilidades de pagar la factura en las urnas. [¿Qué pasa en UPyD? –>]

De los tres, la crítica más fuerte y directa es la de Savater. Y en la guarida del lobo. No hacía un ejercicio como de tomar distancia, y repartir culpas y responsabilidades en un brochazo grueso.

No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos” que sean similares.

Con la responsabilidad de estar dentro de UPyD. No se ocupa de lo que tiene que hacer C’s o Rivera, sino de señalar lo que se le debe de exigir a UPyD y a Rosa Díez.

Y el relato público no ofrece demasiadas dudas. Ciudadanos y Rivera no se cansan de declarar que ya han ofrecido tres veces pactos a Diosa Díez, sin la menor oportunidad. Pero que lo seguirán haciendo. Por el contrario, los 2 líderes de UPyD no dejan de repetir, a la que les ponen un micro o un Twitter por delante, que ellos no contemplan tener nada que ver con gentuza de “extrema derecha”. No parecen darse cuenta de que esa reacción puede hacer pensar a la gente una idea distinta sobre hacia donde apunta la flecha que señala a la gentuza.

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Octavio

Albert Rivera nos ha retado a  formar parte de una conjura y para ello nos ha ofrecido un acuerdo de mínimos, porque para mí eso es el manifiesto y los discursos que he escuchado.

¿Cuál es mi opinión? Considero  que la formulación de esos mínimos  no solucionan mucho pero ayudan,  por poner un  ejemplo… las listas abierta “per se”  no significan ningún avance… ¿a qué nos referimos, a listas abiertas en los proceso internos de los  partidos? ¿A listas abiertas en las elecciones? ¿A ambas cosas?   Solo si las “listas abiertas”  son precedidas de primarias,  abiertas a los ciudadanos interesados a participar en ellas pueden ser una buena solución,  en cualquier caso, la elección directa del representante en circunscripción única…es mejor. 

Pero para aquellas no se necesita cambiar la Constitución… y para estas últimas sí.

Querer cambiar la Constitución es una aspiración legítima a la que no renuncio…. y no lo hago, porque las soluciones mínimas son placebos,  no remedios efectivos, pero eso no significa no respetar la Carta Magna sino apelar a ella misma para cambiarla.

De lo oído allí, el sectarismo ideológico puede ser combatido con cultura y educación… la educación podemos mejorarla sin sectarismo y con  “mucha” cultura, pero ambas cosas y además, acabar con la Partidocracia, el problema  territorial, y  la corrupción institucional son imposibles sin cambiar la Constitución; la politización de la justicia y la separación de poderes no se consigue sin cambiar la Constitución.

¿Y entonces porque apoyo ese acuerdo? Pues en este caso, por los sujetos no por el objeto. Y cuando digo los sujetos no me refiero a los que hoy han estado en el estrado, que también,  sino a la marea de “interés” que tenían enfrente, en la sala contigua, en la calle, en las redes.

Porque ese acuerdo de mínimos, el objeto,  es un “deja vu” mil veces repetido pero no por reiterado hemos avanzados unos milímetros en su consecución.

Nada se ha conseguido hasta ahora,  ni lo más  mínimo…. y en la sala había interés  real por que esta vez se consiga algo, hay interés real por hacer algo.

Y ese interés de los sujetos en que se consiga lo acordado,  cuando  se enfrente a la realidad que cambios nimios no sirven , será el que nos lleve a luchar por cotas mayores, no por convencimiento previo de que sin tales nada es posible , convencimiento que solo algunos tenemos sino por lo imparable del proceso regenerador  una vez  que se ponga en marcha si se hace de manera seria.  Sucesos nimios  producen resultados revolucionarios cuando se dan las condiciones y   el momento justo.

Lo he comentado alguna vez,  no me veréis hacer bandera de la república cuando tantas veces me he confesado republicano, pero es por el mismo motivo…porque sé,  que un proceso auténticamente democratizador la república es resultado no objetivo.

En este caso ocurre lo mismo,  en las actuales circunstancias a los que se enfrenta la Nación, la conjura del Goya es un objetivo mínimo , pero el resultado, una vez puesto en “movimiento” el proceso… es impredecible.

Luis Bouza-Brey nos señala un artículo de Ignacio Camacho en ABC:

Camacho vuelve a postular la tercera España. Lo que yo creo es que UPyD ya no pertenece a ella, sino a los restos oportunistas del régimen que agoniza.

Leed a Camacho: en estos tiempos de tribulación conviene escuchar las opiniones de columnistas lúcidos. [–>]

La duda de Luis nos lleva a la pregunta de si tiene razón Camacho, y UPyD es “tercera vía”, o si tiene razón Bouza, y solo se trata de  demagogia y culto a una personalidad inverosímil. Inverosímil de  ser objeto de culto, quiero decir. O sea, el tipo popular, garbancero, chusco y dicharachero, réplica de la telebasura llevada a la política. O sea, Gil & Gil.

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Que no se me ofenda el cabezón, por el parecido. Interesa la pregunta general de cómo distinguir tercerismo de gilismo.  Y necesitamos saber qué es eso del tercerismo. Al menos para Camacho. No vaya a pasar lo de siempre, que creemos estar hablando de la misma cosa cuando no es el caso. De su artículo enlazado, vemos que el tercerismo es:

  • centrismo
  • vía de participación distinta a la alternancia tradicional que no comprometa la estabilidad del Estado.
  • segmento moderado
  • proyecto reformista
  • idea sólida de nación
  • programa regeneracionista sin hipotecas de episodios corruptos ni sectarismos ideológicos
  • sepa abanderar con cierta cohesión y sin oportunismos una oferta responsable

El centrismo de Rosa Díez consiste en ser contundente en aquello que ve con tirón popular en ese momento -por ejemplo los saharauis de los que luego se olvida-, y en ponerse de perfil en cualquier tema que suponga definirse en algo en lo que la basca está dividida. Hay quien a eso le llama oportunismo, no centrismo.

Y nos sirve también para lo de “segmento moderado”. El moderado no es quien tiene unas opiniones cercanas al promedio. Eso podría ser el centrista. El moderado, en cambio, es el que acepta sin más problema  que las opiniones siempres son muchas, y muy diferentes, y que hay que esforzarse en convivir con esa diversidad. En ese sentido, Rosa Díez tiene de moderada lo que yo de cura.

Respecto a la idea “solida” de nación no sabría decir. Sólida, en el sentido de “me la sopla y me la suda”, sí. Y en el sentido de un Estado Federal de Intensidad Media Cooperativo. Eso debe ser mega sólido. Pero sólida en el sentido de poner una bandera española como símbolo único en un estrado, no.

rosa-diez-bandera-saharauiNunca ha hecho tal cosa.

Pero no debe intepretarse por esta foto (una costumbre cuando el tema está de moda) que Rosa Díez tenga una “idea sólida” de la nación … saharaui, en vez de la española. Al contrario, se trata de una “idea kleenex”, a juzgar por la facilidad con la que ahora la necesito, ahora ya no. Claro que también la bandera española (siempre acompañada de otras) aparece y desaparece de los escenarios de UPyD con sorprendente agilidad. Así que parece una solidez -digamos- rara.

Sí es cierto que abandera con mucha cohesión una oferta, no sé si responsable, pero al menos muy personal. ¡Te ofrezco a Rosa Díez!

Sumado todo, a mi me sale que UPyD está más cerca del gilismo que del tercerismo. Cierto que es un gilismo adornado de tics savaterianos, que le da un aire como menos rústico. Al menos, desde lejos.

¿Y Ciudadanos? ¿Es tercerismo o es gilismo? Ni idea. Pero no debería ser tan difícil de distinguir. Depende de lo que consiga como compañía y / o alianza. No han empezado mal.

movimiento-ciudadano

Pero lo que no tiene duda es que el que sea “tercera vía”, según definición Camacho, hará esfuerzos por unirse y sumar. Y el que sea gilismo hará esfuerzos por distinguirse, y por cocear al compañero natural.

Octavio nos trae:

El Mundo entrevista a Rosa Díez, hoy:

P.–¿Le inquieta el nacimiento de Movimiento Ciudadano, de Albert Rivera? Porque defienden lo mismo que ustedes: regeneración, defensa de la unidad de España…
R.–Ciudadanos ya se ha presentado en 2008 a las elecciones generales y europeas (con un partido de la extrema derecha xenófoba europea). Ahora parece que estudian cambiar de nombre para volver a presentarse. Nada que decir, allá cada cual con su estrategia.
P.–Para muchos, si ustedes unieran sus fuerzas, perderían apoyo los grandes. ¿Hay posibilidad de una coalición UPyD-Movimiento Ciudadano?
R.–No opino sobre hipótesis. Quiero recordar que UPyD nació para ser alternativa a los dos partidos que han gobernado históricamente en España, y con ellos competimos desde siempre.

¿Y si Rosa no opina sobre hipótesis, cómo es capaz siquiera de pensar? Que yo sepa, pensar es crear un rosario de “what if”, y calcular a donde pueden llevar. Literalmente, opinar sobre hipótesis.

Albert Rivera, a El Economista:

Sobre una posible unión con Rosa Díez y UpyD ha explicado que “Ciudadanos ha ofrecido sumar fuerzas a UPyD, pero Rosa ha dicho que no quieren sumar con nadie. Es una política distinta a la que yo creo que necesita este país. En este momento, a los que nos importa más el país que el partido, deberíamos unir fuerzas”. [–>]

¿Y cómo se distingue el “tercerismo” (© Ignacio Camacho) del gilismo (© Gil & Gil)?

Gerardo Hernández Les

A propósito del comentario de Luis Bouza [–>] sobre el artículo de La Voz de Barcelona (Rubalcaba no resuelve el problema…….), me gustaría decir que el planteamiento que subyace es muy sugerente y el debate que ha suscitado muy interesante, pero hay dos aspectos en los que me gustaría aportar un enfoque algo distinto.

En primer lugar, abrigar esperanzas en una posible alianza liberal-progresista (representada por Ciudadanos) con la socialdemocracia que supuestamente representa el PSC, puede tener sentido como unidad estratégica para intentar apartar del poder en Cataluña a las formaciones independentistas, pero, en mi modesta opinión, es una mera elucubración idealista si con esa alianza se pretende poner en marcha un proyecto que se proponga un objetivo máximo de regeneración democrática del país. Esto es otra cosa y parece que es a lo que apunta el comentario de Bouza. Este planteamiento no me parece posible con el actual PSC (hablando de Cataluña), como tampoco me lo parecería con el PSOE a nivel nacional.

Tanto el PSOE como el PSC padecen una crisis más profunda que la que indican sus malos resultados electorales. Una crisis de identidad y de pérdida de referencias que, en ambos casos, exige una renovación –o mejor una refundación- que no parece posible a corto plazo, porque, de darse, supondría la defenestración de sus principales cuadros políticos. Estos suicidios colectivos no ocurren en política, salvo que los precipiten acontecimientos externos ajenos a la voluntad de los líderes.

El PSOE no está pensando en renovar el partido –aunque unas inevitables primarias traigan el intercambio de cargos orgánicos entre los que han mandado siempre-, sino en una supuesta renovación del programa (el inexplicado modelo federal y un probable maquillaje cosmético de la ley electoral), que les permita reconquistar a los votantes descarriados y regresar al poder, que el PP les devolvería por mor de su malhadada gestión. Y ese nuevo PSOE en el gobierno será, en lo esencial, el mismo de siempre, el que sus dirigentes (y sus militantes) no quieren enterrar. ¿Alguien cree que con este partido –y su franquicia en Cataluña- se puede pensar en alianzas para acometer las reformas que España necesita?

Por otra parte, la cuestión referida a una posible –para algunos deseada- fusión entre UPyD y Ciudadanos me produce escepticismo y un cierto desasosiego. Viví en directo en el Consejo de Dirección de UPyD –y no voy a entrar en detalles- el rechazo hostil de Rosa Díez y de Gorriarán (con la aquiescencia de la mayoría de los miembros del consejo) hacia Ciudadanos y su líder, para pensar ahora en una remake de aquello. Personalmente, no veo en estos momentos a Rosa compartiendo liderazgo con un Rivera más hecho y consolidado que hace cuatro años, cuando no quiso hacerlo en circunstancias donde la asimilación política era mucho más fácil. Esa oportunidad  ya pasó. De haberse producido, hoy estaría dando probablemente unos réditos que podían ser determinantes en el devenir político del país.

Si hoy esa alianza llegara a darse, creo que Rivera se equivocaría. Si en el presente, entre los líderes que se mueven en la política institucional, hay alguien que puede representar una esperanza de cambio, ese es Albert Rivera. El caso de Rosa es otra historia. Se trata, en el peor sentido de la palabra, de una profesional de la política que no duda en vulnerar principios democráticos elementales si se trata de impedir la coexistencia de opiniones contrarias a las suyas, como pudimos comprobar quienes fuimos purgados en su partido de forma inmisericorde. Rosa es una líder hecha en la vieja escuela autoritaria del socialismo español, y eso imprime carácter sobre el carácter que uno ya pueda tener.

En política no todo es programa, programa, programa, a la hora de pensar en alianzas. Rivera ha consolidado su imagen y ha alcanzado una madurez adecuada para intentar extender su proyecto fuera  de Cataluña sin tener que aventurarse a compartir socios incómodos. Ahora se dan las condiciones que no concurrían hace cuatro años, aunque la tarea se me antoja más que ardua, y no sólo por las dificultades que plantean la ley electoral y la muralla china de las circunscripciones.

Gerardo Hernández Les

Málaga, 16 de enero, 2013

Hay otras cuestiones menores, como el buen resultado de C’s, que triplica pero sin dejar de ser un partido regional fuera de la política nacional

Viene del blog búnquer de Carlos Martínez Gorrirán, analizando el resultado de ayer. Me entero de la frase porque la había criticado Hermann Terstch. Por la soberbia -desde la enanez- que supone. Luego Tertsch ha debido borrar el tuit, porque ya no lo encuentro. Pero está en la cloaca del Gorri, y de allí la copio.

[Nota: Sefuela avisa que he buscado mal, y que el tuit sigue en su sitio [–>]]. Y la explicación:

Muy de Procusto. Está todo el mundo destacando a Ciudadanos como uno de los claros vencedores en la elecciones, y como uno de los pocos detalles relevantes. Pero se trata de una cuestión menor para el egregio filósofo sin filosofía, profesor sin clases, y sin embargo político con silla votado siempre a remolque de unas faldas sonoras.

¿Cómo de menor? Tan menor, que Ciudadanos representa la única voz en Cataluña que se alza contra la losa nacionata. Voz que presumiblemente aumentará mucho de decibelios al lograr grupo parlamentario propio. Porque al menos por obligación legal le tienen que dar alguna cancha. Y pasta. Tan menor que gran parte del éxito del nacionalismo se basa precisamente en haber conseguido callar todas las voces. Pero ahora va a haber una, y con un excelente discurso. ¿Una voz? ¡Quia!, una grieta. La única.

Si será menor el asunto que el único motivo de relevancia de UPyD es su antinacionalismo. Que practica con formidable éxito, pero en Madrid. Si por UPyD fuera, en ningún sitio con nacionalismo en España tendría el menor impacto un discurso antinacionata. ¿O acaso cree Gorriarán que a nadie le importa en el País Vasco otra cosa sobre Maneiro que si vota o no vota junto a ETA? Pero Rivera, asunto menor, produce espectaculares intervenciones parlamentarias que le sacan los colores al mismísimo gran capo prenacional.

Pues ahora, con grupo parlamentario, y saliendo por la tele, multiplica eso por varios enteros. Cuestiones menores para el upydiano. Porque lo que importa de verdad es si un parlamentarín en Asturias le da el gobierno al PSOE e IU, o al PP. Eso es lo que va a salvar España de los nacionalismos periféricos. Y si pueden llegar a decidir lo mismo en la Asamblea de Madrid, ni te cuento. No iba a quedar ni un solo Mas entero.

Que sí, que sí, Gorriarán. Que a Más le va a parar los pies Rosa Díez trincando pacto en Madrid. Y a ETA, Maneiro … votando con ETA. Y es que Ciudadanos no es un partido nacional, como la guay UPyD. Solo son catalanes que intentan resolver un problema de Cataluña, en vez de sentarse a esperar a que se lo resuelvan desde Madrid. Nada menos. Exactamente lo que hace  falta, y en lo que UPyD no puede aportar nada de nada. Ni en Cataluña, ni en el País Vasco, ni en Galicia. Pues casi mejor que vayamos avanzando y mejorando en las “cuestiones menores”, y le dejamos a la rubia y a su tirano de cabecera los grandes expresos europeos. La llave de Asturias y eso. O que ETA tenga los datos fiscales de todos los vascos, vía Maneiro y Diputación de Guipúzcoa. La pera.

Como dice Maleni en los comentarios, UPyD no es más que una copia de C’S, y está estorbando al original. Buena razón (y síntesis) tiene.

Elipticus

El sábado estuve en el congreso constituyente de Sociedad Civil y Democracia (SCD), el partido del queMario Conde es ya oficialmente Presidente (¿alguien lo dudaba?). Ha sido la puesta de largo de la que salen además un comité ejecutivo, y los estatutos definitivos que rigen el funcionamiento del partido.

Normalmente cuando voy a eventos de los que sé que voy a escribir una reseña, suelo tomar notas, apuntar algunas impresiones y cuando menos confeccionar un breve esquema de lo que se dice. No ha sido el caso esta vez, pero no creo que sea necesario en tanto que poco nuevo se añadió allí que no estuviera ya sobre la mesa de su Manifiesto Programático. Además las sensaciones generales no me hace falta tenerlas anotadas para poder transcribirlas.

Sigue en ca’n Eclec:

También en Desdeelexilio:

Perdón por la autocita:

Claro que merece la pena el vídeo. Pero, sin ánimo de ofender, ni de meter el dedo en ninguna llaga, parece que sería cosa de que los simpatizantes de C’s y de UPyD, que abundan por aquí, presionen a “sus” partidos para que dejen de hacer el indio, y se unan. No están las cosas para bromas.

http://santiagonzalez.wordpress.com/2012/09/28/5035/#comment-108307

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