SGAE


Puede ser una idea tonta, pero me tienta. Por eso pregunto.

Wikipedia ha anunciado que cierra su edición en ingles durante 24 horas, el miércoles. Para protestar contra la ley SOPA  (versión USA de la ley Sinde del PP).

Dejarán la información en blanco, con solo una petición a los visitantes para que se pongan en contacto con su congresista y le insten a que no vote a favor de la SOPA.

Es evidente que la campaña es para USA, y no para España. Y más evidente aun es que en España no tenemos a “nuestro parlamentario” con quien contactar. Todo lo más tenemos (algunos despistados tienen) “su partido”. Del que no consta que  les haya escuchado jamás. El resto de payasos del parlamento no son representantes de los votantes, sino del partido. Por mucho que la ley diga lo contrario. ¿Por qué crees si no que en España nadie escribe jamás a los payasos, ni se hacen campañas similares?

Total, que no tiene sentido. Y sin embargo, mola. La idea podía ser dejar la portada vacía, con un cartel alusivo al caso. Y así dejaríamos constancia de nuestro malestar con las putas leyes Sinde, con las SGAEs, y los PPs. Y de paso señalaríamos la mierda de sistema que tenemos, donde la simple sugerencia de escribir a tu representante produce carcajadas. Entre otras cosas, porque nadie sabe ni cómo se llama, ni cuál de los de la lista es. ¿Quien era el primero de la lista del partido que hayas votado en la circunscripción que hayas votado? NPI, ni a nadie le importa. La voz de su amo, que no es el votante precisamente.

Si hay opiniones, y dependiendo del resultado de las mismas, así se hará.

Los dinosaurios no destacan por su inteligencia. En general, lo fían todo al tamaño. Por eso resulta difícil explicarles algo en abstracto, conceptualmente. Es mucho mejor tirar de ejemplo, aunque sea menos elegante. Y a eso voy; al escritor Juan Gómez Jurado como ejemplo para bestias de otros tiempos.

Yo no sabía nada de él, ni que existiera. Con la invasión de internet en nuestras vidas he pasado de lector empedernido, ficción y divulgación científica, a prácticamente no lector en formato cadáver de árbol. En internet tengo suficiente información (demasiada) como para ocupar todo mi tiempo destinado al placer de la lectura, con el añadido insuperable de que además de leer se puede discutir. Eso te hace mucho más selectivo con la obra de ficción; ya no lees simplemente por asesinar el tiempo. Alguna cosa cae de vez en cuando, pero estoy harto de empezar y no acabar. O tal vez los años te van haciendo escéptico.

Y de pronto te enteras de este autor, antes desconocido, porque es un campeón en la lucha contra la SGAE, los políticos, y esos atropellos carpetovetónicos que te roban para cobrarte por lo que no tienes intención de consumir. Y además te insultan, con dos narices. Savater, sin ir más lejos:

Hay que hablar de verdadera “imbecilidad moral” por parte de gente que no ve el mal que está haciendo a la creación artística y literaria. Si algo hay que reprocharle a la ley Sinde es su tibieza. [–>]

Dudoso caso. Siendo imbécil el escaso de razón, no sé yo muy bien si Savater …

Ya hemos visto artículos de Gómez Jurado, excelentes, sobre esta guerra:

También hemos mostrado ejemplos de autores americanos que se lo están montando igual, desde hace años. Libros electrónicos por poco más de un euro, a menudo al margen de las editoriales, en los que casi todo el dinero va para el autor. Y que están ganando mucho más dinero que cuando venden a través de una editorial. Precio bajo, margen alto, y muchas ventas, negocio seguro. ¿Que de vez en cuando les “piratean”? ¡Pues claro! Siempre va a haber algún estudiante con pocas pelas y mucho tiempo, que prefiere el trabajo -nada despreciable- de encontrar novelas en los batiburrillos de “descargas ilegales”, antes que pagar un euro y medio por tenerlo ya, haciendo un clic. El dinosaurio piensa: me están robando. El no imbécil se da cuenta: puedo estar ganando un lector, y tal vez deje algún día de ser un estudiante. Como no me ha costado nada, ¡buen negocio!

Total que Juan -amigo ya, aunque no le conozca – explica estas cosas desde su experiencia. El ejemplo que incluso Savater debería de ser capaz de asimilar. Resulta automático seguirle en Twitter para estar al día sobre su lucha. @JuanGomezJurado. Y te das cuenta de que hay muchos entusiastas de sus novelas.

Con eso ya ha despertado tu empatía. Te cae bien, es inteligente y se explica con mucho arte. ¿Por qué no investigar cómo se monta lo de las ventas? A 1,5 €, y a tiro de lapo, ¿por qué no darle una oportunidad? Imagina si hay suerte, y vuelvo a leer ficción.

No he contado el tiempo. La primera vez es más, porque hay que registrarse y poner los datos. Pero menos de dos minutos, contando con la descarga del software, porque no tengo un Kindle. No me gustan los aparatos para una sola cosa, cuando se puede evitar. Pero la próxima vez, si la hay, será en nanosegundos. Clic.

Os contaré. Queda casi un fin de semana entero por delante. Pero eso no es lo que importa. Se trata de la idea; lo que no entienden los dinosaurios. De ahí el ejemplo. A ver si así …

From the Wilderness

¿Cómo cambiar de DNS?

Qué es un DNS (Domain Name Server = Servidor de Nombre de Dominio)

Es un servidor (ordenador) conectado a la red, que al recibir una petición de dirección URL, responde con una dirección IP.

Todo ordenador en la red tiene una dirección IP distinta. Son esos códigos con cuatro grupos de números, separados por un punto.

Por ejemplo [185.176.110.220]. El problema es que la memoria de los seres humanos no está adaptada a memorizar miles de códigos y se optó por hacer unos “alias” más cómodos, que son los URL. Por ejemplo : http://plazamoyua.com que es más fácil de recordar.

Pero a las máquinas hay que decírselo en números IP y entonces se decidió poner en la red unos servidores, llamados DNS, que transforman el URL amistoso a IP repelente. Cada vez que pides una página de internet, tu ordenador envía primero una pregunta al DNS para que le responda a qué IP corresponde y luego utiliza esa IP para acceder al destino.

Hay que darse cuenta que en una página web hay decenas de URL diferentes incrustadas (fotos, videos, anuncios, etc) Por cada uno de ellos, el ordenador ha de hacer una petición previa al DNS. Si es lento de respuesta, la carga de la página se hace lenta.

En http://www.ainurblog.es/2009/04/servidores-dns-de-proveedores-de-internet/ tenéis una lista de DNS, con sus tiempos de resolución.

Normalmente todos tenemos puesto el DNS que nuestro proveedor tiene. Y a él se le hacen los requerimientos. Realmente se ponen 2, el principal y otro de reserva, por si falla. Por ejemplo los DNS de Euskaltel tienen IP= [212.55.8.132] y [212.55.8.133]. Imagino que tienen más.

Y ¿qué pasa? Pues que ahí se registran todos tus accesos. Y el juez puede exigir al proveedor español que le suministre la lista de quienes acceden a sitios “perseguible”. Imagino que es lo que hace la Guardia Civil al rastrear a usuarios de pedofilia y otros crimenes. Como nosotros no somos criminales, vamos a ahorrarles trabajo.

¿Cómo cambiar el DNS que usamos?

– Sustituyendo las IP de tu proveedor (español) por otras IP de un DNS extranjero

Como dice el documento en cuestión, debemos decidir con quién trabajeremos, registrarse (normalmente) y obtener las IP de sus DNS.

Yo lo he hecho con OpenDNS y sus DNS están en [208.67.222.222] y [208.67.222.220]

Secuencia de actividades previas:

-Registrarse en un DNS extranjero. Acceder a los que vienen en el manual u otros. Yo no lo haría con Google. No me fío de ellos.

Tomar nota de las dos IP que tiene su DNS.

-Si tenemos router, buscar el manual e intentar acceder a él. Salvar la configuración actual.

-Si no hay router, buscar en el PC el sitio donde está anotado las IP del DNS actual. Depende del S.O. que se use. Anotarlas. En el manual explica cómo hacerlo en la mayor parte de casos.

Hay dos posibilidades:

-No tengo router. Como sólo está mi ordenador conectado a la red, basta con cambiar la IP de los DNS en nuestro ordenador.

-Tengo un router. Normalmente habrá varios PCs conectados. No hace falta tocar los PC. Basta cambiar las IP en el router.

CASO 1 (no tengo router)

Depende del sistema operativo que tengamos. En el manual de referencia, a partir de la página 14 lo explica para cada S.O.

Está muy claro y si hay dudas trataremos de resolverlas.

Acordarse de anotar previamente las IP que estemos usando ahora (por si hay que recular)

CASO 2 (tengo router)

Hay que acceder al router. Normalmente poniendo en el navegador http://192.168.0.1 nos responderá el router.

En caso contrario plantearlo aquí. Habrá que mirar en el PC.

Es posible que nos pida Usuario y Clave. Hay que conocerlas. Es típico User: admin y sin clave, a no ser que alguien lo haya cambiado.

A partir de ahí es diferente para cada tipo de router. El mío es un Dlink y viene en Home >> Wan

Habrá que buscar en el manual del router.

Conviene salvar previamente la configuración del router (para poder recular si nos liamos) Habrá algún menú donde aparezca Tools>> System>> Save System o algo así.

Igualmente, en algún lugar dirá : Primary DNS Address y Secondary DNS Address. Es ahí donde debemos sustituir las IP actuales (anotarlas) por las del nuevo DNS. Darle a OK, Accept o lo que diga.

En ambos casos conviene reiniciar el PC o el router (ON/OFF vale), ver que los DNS han cambiado y probar con el navegador si todo va bien.

Iremos resolviendo dudas sobre la marcha.

Y de extra, una conversación en Periodista Digital, con Daniel Rodríguez Herrera y Víctor Domingo:

Vale, no me meteré con don Teledeporte hasta dentro de cien días. Aunque esté convencido de que al poder hay que darle leña siempre, así sea al borde de la razón, para que no se lo crea demasiado. Y también sé que con todos los problemas que hay, la chorizada de la SGAE y la ley Sinde es algo marginal. Pero eso es lo que opino yo, que suelo estar equivocado. Y el PP opina lo contrario, teniendo la razón por definición. Buena muestra de ese parecer del PP es la prisa que se ha dado para encalomarnos la putadita de Sinde, nada menos que en el primer consejo de ministros de la Era Mariana. Un acontecimiento histórico. Planetario, podría decirse.

Tontolabas, como refleja la sabiduría popular. No van a conseguir parar las desacargas, porque no se puede. Solo van a conseguir que los dinosaurios sigan siéndolo, al padecer la ilusión de que Sinde funciona. Y es posible que consigan también fastidiar a empresas españolas de hosting y similares. Mas la oportunidad perdida de no ser de los países que llegan antes al mundo que viene, con todas las ventajas que eso conlleva. Pero no se puede tener todo al mismo tiempo. Si tienes tontolabas, quiere decir que no tienes ni imaginación, ni criterio, ni perspectiva. Y si te conformas con que roben menos, o con menos descaro, y con que lleven con más fuste las cuentas de la ruina, pues eso es lo que nos espera.

Al grano. No sólo no va a funcionar Sinde, sino que ayudaremos, modestamente, a que no funcione. Por ejemplo, Enrique Dans:

En marzo entrará en vigor la legislación antidescargas. Obviamente, no va a servir de nada: las páginas que pretendan cerrar podrán ser reabiertas en otros sitios, y los bloqueos que pretendan llevar a cabo para impedir el acceso a las mismas no van a funcionar, salvo que el usuario no sepa hacer la O con un canuto. Demuéstrales que sí sabes documentándote adecuadamente, y recuerda:

“Nada destruye más el respeto por el Gobierno y por la ley de un país que la aprobación de leyes que no pueden ponerse en ejecución” (Albert Einstein)

Cuéntale eso a un tontolaba. Recuerdo que cuando consiguió la alcaldía de Sevilla Soledad Becerril, no sé que lío había, pero la primera entre sus muchas frases gloriosas fue:

La leyes están para cumplirse

Very much PP, indeed. Incapaces de imaginar que las leyes están para conseguir los objetivos que se les supone. Y que aunque normalmente se consiguen esos objetivos cumpliéndolas, en un país payaso como el nuestro eso no está en absoluto garantizado. Imposible hacerles comprender que una ley imbécil es mucho mejor que no se cumpla.

Manos a la obra, y al PP que le den:

PDF, 1.5MB, 57 páginas, desarrollado por Hacktivistas y editado por Traficantes de Sueños. Viene también de lo de Dans, que acaba así:

Aprende a cambiar tus DNS, a configurar un proxy, a configurar y utilizar Tor para navegar anónimamente, a entender para qué sirve una red privada virtual (VPN), y a hacer copias de webs de enlaces mediante Httrack.

Terminado el tiempo de intentar dialogar con quienes en todo momento se negaron a escuchar nuestros argumentos, es el momento para la desobediencia.

Que no se me asuste nadie. Para eso están los blogs; para preguntar. No es que esté muy puesto, porque no descargo. Pero si hemos aprendido / comprendido lo del cambio climático, ¿no vamos a ser capaces de saltar por encima de la Sinde esa? Yo me voy a instalar los programas ya mismo, y de la red Tor ya puse un servidor en su día, y ahí sigue. Mi idea era para que no jodieran a los iraníes con la censura. Ahora será para que no nos joda Sinde.

Y un regalo. Juan Gómez-Jurado:

Dedicado también a los tontolabas.

Después de Franco fue el aburrimiento. Contra Franco era mejor, rezaba la frase. Tras Zapatero no tiene pinta de que vaya a pasar lo mismo. Algo hemos aprendido.

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Marod

El desarrollo tecnológico de la información y los soportes virtuales (no físicos) han transformado especialmente el campo de la producción intelectual.

Hace no tanto tiempo, la única forma de consumir la obra intelectual de un creador (literatura, música, cine, etc.) era adquiriendo una copia de la misma en un soporte físico (libro, CD, VHS, DVD). Esto otorgaba cierta facilidad en la protección de la propiedad intelectual, pues aunque se podían copiar ilegalmente, exigía cierta actividad física incriminatoria sobre todo si se pretendía abordar a gran escala (que nos regalaba imagenes de montañas de CD´S destruyéndose a manos de nuestras fuerzas de seguridad).

Sin embargo, la evolución tecnológica de la “sociedad de información” ha supuesto una merma considerable, y una de las frases más recurrentes que se oyen “no se pueden poner puertas al campo”.

Es verdad, esta pérdida de corporidad física de la obra intelectual, supone un reto inabordable para los autores, que ven cómo su obra se reproduce como un virus incontrolado en infinidad de sitios web.

¿Deja de ser delito por qué su comisión sea más fácil?

A primera vista NO. Pero la nueva situación hace necesaria una nueva regulación, que ofrezca protección a los autores, pero que tampoco considere conductas punibles y típicas (penalmente) el intercambio de archivos entre personas (de seguir ese razonamiento, nuestra sociedad estaría enferma dados los millones de delicuentes). Así pues, conductas tan popularizadas no pueden considerarse acreedoras de la necesaria reprochabilidad o antijuridicidad como para penalizarlas.

En este punto me parece que uno de los aspectos a revisar debería ser la duración temporal del derecho de autor. Actualmente según lo establecido por el artículo 26 del RD 1/1996 “los derechos de explotación de la obra durarán toda la vida del autor y setenta años después de su muerte o declaración de fallecimiento”.

Parece lógico pensar que si uno elabora un producto, determina un precio único. En el caso de los autores, el precio es continuado en el tiempo, lo que le lleva a explotar esa obra en regimen exclusivo para toda su vida y casi la de sus legítimos herederos. Con algo tan fácil de consumir o adquirir, creo que deben replantearse esta exclusividad.

El hecho de poner un límite temporal real a la explotación del autor, significa que las personas que pretendiesen consumir la obra en sus primeros compases deberían ofrecer la contraprestación exigida, pero pasado ese determinado tiempo, la obra se podría difundir libremente. Dando acceso a la cultura a toda la población, y manteniendo a su vez, el incentivo capitalista entre los autores, que ya habrían obtenido la recompensa pecuaniaria por su trabajo.

Significa, obviamente, una reducción de los ingresos. Si ésta deben soportarla los autores, o los editores, o distribuidores…. es otra cuestión en la que deberían negociar las partes y alcanzar acuerdos.

En todo caso deben perder más aquellos que vegan obteniendo mayor rentabilidad del actual sistema, y los consumidores que pretendan  adquirir la obra asumir también que adquirirla “calentita” pasaría a costar algo más dinero (pues también adquieres la exclusividad de acceder a la obra antes que los que la pretendan consumir libremente).

Con esa reforma, sí resultaría más justo perseguir penalmente a aquellos que por cualquier medio difundiesen contenidos protegidos por los derechos de autor antes de tiempo.

Me pregunto si se les habrá ocurrido, quizá sea algo descabellado y yo no lo vea… la duda me corroe… naah que va!! es broma, era una paja mental.

Merece la pena destacarlo. Suiza acaba de decidir no perseguir las “descargas” piratas en internet. Y lo mejor es el motivo. Han usado estudios serios en lugar del típico pensamiento de bombero torero que acostumbran los políticos. En este caso, como en muchos otros, el “pensamiento paleolítico”.

Funciona así. Los árboles tienen la fruta que tienen, y las manadas de bisontes igual con su número de cabezas. No depende de nosotros, sino de los dioses. El clima, el agua, el calor, esas cosas. Y si algún miembro de la tribu consume más de esos bienes que los demás, quiere decir que quedan menos a repartir para el resto.

Es por eso que odiamos a los ricos (aparte de por la envidia). Como nuestro espíritu paleolítico nos impide darnos cuenta de que se puede crear riqueza, independientemente de los dioses,  automáticamente pensamos que todo rico es un ladrón que le ha quitado lo que tiene a la tribu. Una imbecilidad cuando el rico se ha hecho rico por inventar o traerte, y venderte, lo que antes no estaba a tu alcance.

Y los pájaros de la industria del entretenimiento (o de perder el tiempo, vaya) aplican el mismo esquema de la anciana edad de piedra. Si alguien copia mi música sin pagarme quiere decir que me roban, porque vendo menos de lo que vendería sin esas copias.

En cambio en Suiza acaban de pensar justo lo contrario:

¿Qué le ha llevado a tomar tal “sorprendente” decisión? Simplemente hacer caso a los diferentes estudios sobre el impacto de la piratería en la industria, gracias a los cuales, el gobierno suizo se ha dado cuenta de que a pesar delcrecimiento de la piratería, la industria no tiene por qué estar perdiendo dinero.

… / …

Dicho estudio revelaba que un tercio de la población suiza mayor de 15 años se descargaba de manera no autorizada música, películas y videojuegos. Sin embargo, ese mismo tipo de gente no gastaba menos dinero en la industria de la cultura y el entretenimiento, sino que lo invertía en otros títulos, películas o formatos musicales. En otras palabras, que la piratería, simplemente, amplía el contenido consumido y nunca resta lo adquirido por compra. La piratería, en definitiva, como complementario al consumo tradicional.

Incluso, el estudio revelaba que las descargas ilegales no hacían otra cosa que incentivar el consumo, ya que quienes se confesaban haber adquirido contenidos de manera no autorizada, sentían mucho más atracción por las novedades en videojuegos o acudían a más conciertos que quienes se ajustan al consumo tradicional, al tiempo que se ampliaba el abanico de grupos capaces de llegar a los hogares, lejos de la industria musical.

Todo esto, y más, se puede ver en adslzone.net:

Lo que cualquiera que mire a su alrededor con los ojos abiertos puede comprender por sí mismo, antes incluso de que se lo confirman los estudios. Cualquiera que no sea Bautista o Sinde, Arqueo Savater, o un político degenerado y drogadicto de los votos que esos artistas de las prohibiciones le pueden conseguir. ¡Puta SGAE!

Del pobre tarado del profesor Ruiz de Elvira, y sus lecciones “magistrales” [La última –>], ya hablaremos otro día. Sefuela le tiene ganas [–>] 😉

A ver, que se aclaren. Así, sin más, no cuela. Que nos digan qué van a hacer con actitudes como el del caso Putasgae [–>], y los cien mil juicios por el derecho al buen nombre que no tienen. Porque claro, si tú mismo reconoces que tienes que “reconstruir tu imagen y reputación” [–>], pues da la impresión de que no andas muy sobrado. Y si coincide que esa organización tan poco sobrada de  buena imagen y reputación es probablemente la que más demandas interpone por derecho al honor de toda la galaxia, ¡jooorl!, algo raro esta pasando.

¿Van a empezar por pedir perdón al respetable? Porque aparte de haberse puesto las botas a llamándonos piratas y otras lindezas, y aparte de dedicarse a cobrarnos con saña a cambio de un derecho a copiar lo que de ningún modo queremos copiar, resulta que ha habido un montón de pasta pública dirigida a la SGAE y que presuntamente ha acabado en estado de “apropiación indebida”. ¿Qué hacemos con eso, SGAE?

Es muy fácil desentenderse ahora del Bautista y su tropa, señalarlos como los malos, y aquí no ha pasado nada. Porque sí ha pasado. Y porque el Bautista estaba ahí con los votos de los socios de la SGAE, repetidos votación tras votación, hasta dar con sus huesos en un auto de procesamiento por lo que vulgarmente se denomina mangar. O sea que no es un extraterrestre que estaba casualmente ahí, sino que es el representante y mandamás elegido libre y voluntariamente por los que ahora quieren limpiar imágenes y reputaciones. Los que no parece que hasta ahora se hayan preocupado gran cosa por lo que pasaba en la muy peculiar organización. Porque cuando algún socio quiso preguntar individualmente por las preocupantes noticias que salían en la prensa, y se lo quitaron de encima con una sanción, no hubo masas de socios saliendo al quite para decir que eso no eran formas de hacer las cosas. Pero ahora se ponen al frente del duelo y se personan en la causa. Yo diría que a buenas horas, mangas verdes.

¿Reconstruir la imagen y la reputación? ¿Qué tal empezar por pedir perdón, seguir por anular todos lo juicios por asuntos que no son más que de opinión, y muy sana, pedir la anulación del canon digital, y propiciar un debate social civilizado (no cafre) sobre qué hacer con internet y los derechos de autor de la industria del entretenimiento? Ah, y ya puestos, tampoco estaría de más que abandonen la grotesca costumbre de autotitularse “la cultura”. Y si además le convencen a Sinde, compañera suya en la extraña sociedad, de que dimita, pues entonces tal vez podríamos empezar a pensar que su imagen y reputación tienen posibilidades de sobrevivir a lo que hasta ahora conocemos como la SGAE.

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