PSOE


Mientras no se ataje al viscoso etnonacionalismo, España no tiene salida en un marco de libertad…

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Luis Bouza-Brey

 

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Ahora o nunca: el PSOE no puede continuar con su letanía del no al PP, la carencia de un proyecto coherente y el oportunismo estratégico y táctico para alcanzar el poder como sus rasgos definitorios. El PSOE necesita reconstruirse desde sus cenizas si desea sobrevivir, y su sobrevivencia es esencial para España. Para conseguirlo debe articular un conjunto de objetivos en un proyecto acorde con la nueva situación internacional y española:
Al PSOE le corresponde colaborar a la refundación de la socialdemocracia a nivel europeo: sólo desde una nueva articulación internacional del socialismo se puede superar la crisis frente al populismo y el nacionalismo. Sólo desde una nueva política económica internacional que presente una alternativa al neoliberalismo se puede defender la Sociedad del Bienestar frente al modelo norteamericano y el dumping de la economía china. Y sólo desde la defensa consciente y firme del Regeneracionismo y el Reformismo institucional del Régimen del 78 se puede encontrar un nuevo espacio político para el PSOE, frente a la demagogia populista, la miopía sediciosa etnicista y el inmovilismo renuente del PP.
El PSOE se encuentra en una encrucijada histórica, a nivel internacional, en el conjunto de España y en el escenario catalán. O se refunda, liquida el PSC y reconstruye la Federación catalana del PSOE, recupera su papel como partido constitucionalista, se suma a un gran pacto de Estado por la Regeneración, abandona alianzas contra natura con nacionalistas y populistas y asume una orientación política abierta, no sectaria y democrática, o muere.

 

Cainismo e “identititis” (PM). Eso es lo que hay que curar.

Ved

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Lo malo de los españoles no es que caigamos en situaciones ridículas, sino que no aprendemos de ellas. Y por eso estamos condenados a repetirlas.

Nadie entiende el caso Tóntez. Pero a ambos lados; el de Tóntez, y el de los barones y baronesa. Pero la pregunta es por qué está ahí Tóntez en primer lugar. Y es por Susanita. Miedo a que Madina se convirtiera en poder real en el PSOE una vez en la Secretaría General, y que por edad le cerrara el paso. Necesitaba un Don Nadie manejable en el puesto. Y se lo inventó.

El fallo es que don Nadie era tonto, como su mismo nombre indica. Y los tontos rara vez comprenden su lugar en el mundo. Si les prestas un trono para que te lo guarden, se creen el rey. Y aun peor, ni siquiera entienden las normas del juego. Pero el juego de los partidos políticos es bastante peligroso. Básicamente, el delantero centro es también el árbitro — con mayor o menor disimulo en los distintos partidos. Y para darle más morbo al asunto, ahora les ha dado la manía de elegir al delantero centro en modo asambleario. Bueno, en modo democrático si quieres ser optimista, pero de tal forma que un irresponsable puede reconvertir en modo asambleario sin ninguna dificultad. Al menor contratiempo, ¡primarias en un mes!, y las dirijo yo. Se acabó el problema. A ver quién es el guapo que cambia de figura en la parte más emocionante del partido, discutiendo al que está en el cartel. Que -nada casualmente- también es el más cafre. Pan comido.

¿Pensaba la baronía que Tóntez se iba a cortar por el bien del partido; del país; u otras sutilezas que probablemente ni siquiera comprende? Seguramente no. Tiene pinta de que no están en modo pensar, sino en modo reacción ante el tic tac de una bomba a punto de estallar. La paciencia no es la solución; y el tiro al aire … ¿quién sabe? Bueno, “¿quién sabe?” es lo que se suele pensar; en realidad el tiro al aire nunca acierta.

Relacionado / explicación:

La pena es lo de aprender, que no ocurrirá. Un Tóntez en la silla es cuestión de tiempo. Y no mucho tiempo, con el sistema de selección negativa que tienen en los partidos. No debería ser tan difícil desarrollar una forma para que esto no pueda pasar. Sin que la forma sea la mariana forma, claro. Es totalmente cierto que hacen falta corrientes y competencia en los partidos. Aunque no fuera por otra cosa que hacer creer a los votantes que están representados en alguna de esas corrientes. Y eso si no crees en el debate y competencia de ideas y personas; siempre virtuoso.

En el PP no es que no haya corrientes, ni debate de ideas; es que las ideas están directamente prohibidas. Mariano ha conseguido el mayor cementerio intelectual de la historia del país. Aparentemente cree que “ser normal”, y “hacer lo normal”, son ideas. E ideas más que suficientes.

Pero el PSOE ya tenía esa competencia entre corrientes, y bastante buena. Sin ninguna necesidad de primarias. Es más, probablemente las primarias acaban con esa competencia para entrar en el asamblearismo — que es otro tipo de selección. Normalmente, una asamblea sólo dirime quién es el más bestia — entre los suficientemenete organizados. No seamos potemitas. La democracia tienen virtudes impagables. Pero es muy recomendable por esas virtudes, no porque suene bien. Si le quitas las virtudes -por ejemplo cambiando la competencia por el asamblearismo- todo lo bien que suene no sirve de nada. Al contrario; puede llegar a ser peor que lo no democracia, según cómo sea esta.

Aprovechemos el entretenimiento que proporciona el Circo PSOE, ya que no aprovecharemos la lección.

Es una canción que propongo. La música es muy conocida, y supongo que se notará.

Que le den al vascuence por el cu

que le den al vascuence por el cu

que le den al vascuence

que le den mucho al vascuence

que le den al vascuence por el cu

Repetir infinitamente.

Somos gilipollas. Vemos los síntomas, pero no vemos el problema.

El problema está en el título: Euskera en libertad #JuntosPorelEuskera

No hay vascuence en libertad. Eso no existe. Cuando dejas de tener unos tíos apartados en los montes, y pasas a que le gente se mueva y circule también por internet, no hay vernáculo marginal que valga. No tiene sentido ni función. No aporta nada, más que incordios.

Puedes ponerte Alicia, e imaginar que la gente se va dedicar a aprender una lengua inútil por amor al arte. O por amor a una etnia, una cultura, o la majadería de tu preferencia. Pero no ocurre fuera de la imaginación. También puedes ponerte facha, y creer que la gente va a acabar haciéndolo porque debe hacerlo. Tal vez con la ayuda de algunos estímulos más o menos agresivos. Pero si la gente debe amar algo y necesita estímulos para comprenderlo, lo que tienes es no libertad. Exactamente no libertad. La definición de no libertad.

También puede ser útil el vascuence para fabricar una nacioncita de mierda donde asesinar inocentes es cosa de cada uno, que puede interpretarse como quiera interpretarse. O para intentar fabricarla. Pero si prefieres la nación que ya tienes a las locuras de los asesinos de inocentes (el PSOE lo prefiere, se supone), entonces no deberías proclamar #JuntosPorelEuskera, sino #JuntosContraelEuskera.

No se puede “salvar una lengua” y tener al mismo tiempo libertad, porque da la casualidad que las lenguas viven en los cerebros de las personas. Y si el puto vascuence tuviera algún interés para la gente, no habría ninguna necesidad de salvarlo. Son los moribundos los que necesitan salvación. Y lo que le gusta a la gente, no muere. ¡Precisamente porque le gusta!

Los nacionatas vascos tienen razón. Es su razón, pero es verdad si se asume lo que asumen. El vascuence sólo puede ser una lengua de uso normal y generalizado si se impone con una brutalidad formidable. Lo que es falsa es la asunción. Que una lengua marginal sea una riqueza cultural que te dé algo que merezca la pena. Somos los no-nacionatas vascos los que no tenemos razón, y estamos haciendo el gilipollas. Porque si partimos  de la asunción errónea, la única solución es la de los nacionatas. La no libertad; la pelmada; la discriminación; el abuso; y un coste y un esfuerzo formidables … para conseguir nada. Para conseguir lo que nadie necesita; una lengua extra, muy cara, que proporciona cero comunicación añadida.

Vamos a corregir el latiguillo / título del PSOE.

Euskera o libertad #JuntosContraelEuskera

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Del PP, mejor ni hablamos.

Y cantemos a coro:

Que le den al vascuence por el cu

que le den al vascuence por el cu

que le den al vascuence

que le den mucho al vascuence

que le den al vascuence por el cu

Fuente, Navarra Confidencial:

El vascuence obligatorio que viene

rosamar

Hoy añado a mis reflexiones previas sobre el PSOE tres artículos ajenos que detectan en parte el problema…

Pero antes de Ramón Jáuregui, un poco de RAE.

ganar

1. tr. Adquirir caudal o aumentarlo con cualquier género de comercio, industria o trabajo.

El PP ha perdido caudal de forma espectacular desde la última vez que en la que sí ganó. Pero esta acepción no es útil en este caso, porque cualquier mindundi de chichinabo puede aumentar el caudal, sin ganar las elecciones, y reclamar con ello el gobierno. La risa sería espectacular.

2. tr. Obtener un jornal o sueldo en un empleo o trabajo.

3. tr. Obtener lo que se disputa en un juego, batalla, oposición, pleito, etc. U. t. c. intr. Ganar al ajedrez.

4. tr. Conquistar o tomar una plaza, ciudad, territorio o fuerte.

5. tr. Llegar al sitio o lugar que se pretende. Ganar la orilla, la cumbre.

6. tr. Captar la voluntad de alguien. U. t. c. prnl.

7. tr. Lograr o adquirir algo. Ganar la honra, el favor, la inclinación, la gracia. U. t. c. prnl.

En todas estas acepciones está la idea de lograr algo, porque se supera un límite. Exactamente lo que no ha logrado el PP, que no está por sí mismo en disposición de gobernar. Ojo, no ya de superar la investidura, por ejemplo con una abstención del PSOE y Ciudadanos, sino de gobernar después.

8. tr. Aventajar, exceder a alguien en algo.

Sólo la octava acepción de “ganar”, y con la siete anteriores en contra, podría usarse para la carcajeante pretensión del PP de haber “ganado las elecciones”.

Y un poco de lógica antes de Ramón Jáuregui. Las elecciones en España, aun siendo una competición, no necesariamente producen un ganador. Porque nunca ha sido una competición para ver quién saca más diputados, sino para ver quién supera una barrera — solo o en compañía de otros. Y el PP, solo, está muy lejos.

Y ahora ya, Jaúregui:

La abstención del PSOE y Ciudadanos permitiría a Rajoy ser investido presidente en segunda convocatoria pero la primera cosa que enviará ese gobierno a las Cortes es la ley del techo del gasto, el plan de reducción de déficit, pendiente de la sanción europea, y los presupuestos de 2017.

¿Qué esperan los de “hemos ganado las elecciones”; una “legislatura abstencionista” completa de PSOE y Ciudadanos? ¿Y a santo de qué?

Como dice R.J., una abstención en segundas del PSOE para que gobierne un PP con 137 diputados no arregla nada. El PP tiene que elegir. O pacta con Ciudadanos algo que seguro que puede no ser demasiado alejado de sus propias propuestas, o pacta unas medidas de legislatura con el PSOE que necesariamente estarán muy alejadas de sus propuestas — y de lo que quieren sus votantes.

No es verdad, como dice el PP (pero también Ciudadanos) que “169 diputados no basten”. Eso puede que no permita una investidura con todos en contra, pero de sobra permite (y ha permitido antes de ahora) un gobierno estable. Si el PSOE prefiere nuevas elecciones que un gobierno muy factible con 169 diputados, las nuevas elecciones y la falta de gobierno hasta entonces serían responsabilidad del PSOE. Pero si el PP no pacta con Ciudadanos (o alternativamente pero más contra natura con el PSOE), sería responsabilidad del PP, o de Ciudadanos, o de ambos. O alternativamente también del PSOE, pero eso es mucho menos porque es la alternativa “no natural”.

 O sea, menos mirar al PSOE, y más mirarse a uno mismo. Me temo que Tóntez tiene razón.

Jáuregui:

Sr. Lobo (en Pulp Fiction)

– Hemos ganado las elecciones.

– Bien … no empecemos a chuparnos las pollas todavía.

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