nuclear


Libertad de mercado y libertad de expresión no quiere decir manga ancha y todo vale. Unas normas de higiene en el mercado de alimentos (por ejemplo las hormonas que puede y no puede tener la carne) no son un atentado a la libertad de mercado. Como no es un atentado a la libertad de expresión la prohibición de boicotear el mitin de un partido, o manifestarse en elecciones ante la sede de otro (al estilo Rubalcaba). Al contario, son regulaciones que lo que consiguen es permitir la existencia de un mercado y de un flujo de opinión.

Con la prensa el asunto siempre ha sido delicado. Y más en países como España, donde el regulador nunca es independiente, y actúa al dictado del gobierno. Una regulación desde el gobierno inevitablemente hace peligrar la libertad de prensa. ¿Y entonces?

Vamos a poner un caso porque ya hemos hablado aquí de él. Antena 3 y el catedrático bombero torero Ruiz de Elvira.

1) Ruiz de Elvira, Noticias de las 3, de Antena 3, 17 de marzo de 2011 [–> ]. Entrevistan al gran experto para saber qué va a pasar con lo de la central nuclear de Fukushima, Japón, tras el accidente del tsunami:

A 100 km a la redonda la zona quedará inhábil para la vida durante muchos siglos.

2) Japan Broadcasting Corporation, 11 de abril, 2001 [–>]:

Algunas granjas de la prefectura de Fukushima han vuelto a vender leche después que los niveles de radiación estén por debajo de los estándares de seguridad impuestos por el gobierno.

Estas partidas son las primeras desde que el gobierno japonés impusiera un embargo para la leche de siete ciudades y pueblos de la prefectura.

Las restricciones fueron impuestas después de que el ministerio de salud detctara niveles no recomendados de sustancias radiactivas en la leche el mes pasado, en áreas alrededor de la central nuclear de Fukushima.

Un granjero que posee unas cien vacas ha vendido 1,5 toneladas de leche hoy. Dice que está muy contento de no tener que seguir tirándola.

La prefectura tomará medidas subsiguientes de radiación a la leche que venga de la provincia, una vez por semana.

¿Y ahora qué se hace con Ruiz de Elvira y Antena 3?  Porque una cosa es salirse del tiesto, otra es exagerar, otra es mentir, y otra es afirmar como experto que una área de cien kilómetros a la redonda, inhábil para la vida durante siglos, cuando no ocurre tal cosa ni un kilómetro a la redonda durante un solo minuto. Para hacerse una idea: en el área descrita por el asno Ruiz de Elvira caben 10.000 trozos de 1 km de radio. Y en “muchos siglos” (pongamos que “muchos” es tres) caben 109.500 días, que multiplicado por diez mil, da un factor de 1.095.000.000 en el error. O más de mil millones de veces entre la realidad y Ruiz de Elvira. Y si quieres pensar en años en vez de en días, tampoco es gran consuelo. 300 x 10.000 = 3.000.000, con la peculiaridad de que lo predicho en años  (300) dividido entre la realidad (o), da infinito.

Cuando planteamos el Premio Ruiz de Elvira al asno sostenible [–>] solo nos atrevimos a imaginar un tío exagerando en la pizarra, y errando por 55/4, o un factor de 13,75.

La realidad supera cualquier capacidad de imaginación.

Pues eso. ¿Se puede hacer algo para que el periodismo y sus cabestros no ensucien el mundo con sus flipógenas proclamas de expertos? Aparte de avergonzarlos en los blogs, claro. Y es que al menos en los blogs cuando dices una burrada puede venir alguien y señalarlo en los comentarios. Y normalmente lo corriges (y si no quedas mal). ¿Pero qué se puede hacer con la tele y los periódicos?

Me entero por From The Wilderness, en El alarmismo vende, de una gran noticia en El Correo (antes Español):

Luego uno se entera de que ínfima quiere decir irrelevante, y Euskadi en realidad es en toda España, y probablemente Europa. Pero a El Correo siempre la ha ido la cosa local, y la cosa irrelevante. Eran clásicas sus portadas, cuando el periódico serio de Bilbao era La Gaceta y El Correo era el tebeo, del tipo de “Calabaza de 10 kilos en el caserío de Pachi Urdanpiligorrietabarrena“. Con foto y todo.

En serio. Imaginemos el siguiente titular:

  • Detectados restos de pedo de terrorista vasco en Tailandia.

¿Cual sería el quid de la noticia?

  1. En Vasquilandia hay terrorismo.
  2. El pedo de terrorista viaja mucho.
  3. Los métodos de detección de pedos han avanzado un montón.
  4. El mundo es un pañuelo.
  5. El periódico no sabe qué poner.

Pues esa es exactamente la impresión que nos queda con la noticia del periódico calabazero. Juntar en un titular Euskadi + Radiación + Fukushima debe vender. Y tal vez se pueda esperar que pasemos por alto el detalle de “ínfima”. Aun cuando añada:

Las «trazas» son «tan ínfimas» que su presencia no presenta ningún tipo de peligro para la salud ni para el medio ambiente, aseguran los expertos. De hecho, estos valores «son mucho menores que la propia radioactividad natural de la tierra».

Sí, todas dicen lo mismo, pero luego ya se sabe lo que pasa.

O tal vez se trate de asustarte primero, que leas, y que te quedes tranquilo después.

La media de valores tanto en el laboratorio de la capital vizcaína como en Madrid, Barcelona, Sevilla o Cáceres son del orden de 0,001 milibecquerelios por metro cúbico (unidad que mide la actividad radioactiva). «Son niveles muy pequeños. El límite de dosis a la población para que empezáramos a notificarlo se encuentra a partir de 16.000 milibecquerelios por metro cúbico», explica Natalia Alegría

Pues ya casi, mejor que nos digan claramente que 16.000 milibequerelios es una cantidad 16 millones de veces más grande que 0,001 milibequerelios . Tal vez los aficionados a las calabazas pueden comprender, aunque sea vagamente, la diferencia entre 1 euro, y 16 millones de euros. Y preguntarse, ¿de qué cojones están hablando?

Era mejor El Correo tebeo. Mucho más claro.

Manuel Fernández Ordóñez

En su blog:

No es ninguna novedad. Al contrario, se trata de un clásico, aunque poco difundido. Jaworowsky ha sido presidente del comité ONU sobre los efectos de la radiación atómica. Y escribió este informe (PDF, 43 págs), muy completo, y muy sorprendente para lo que comunmente se solía imaginar.

El problema es que cuando empezó el uso civil de la energía nuclear no había información sobre los efectos de una cantidad pequeña de radiación atómica en la salud. Sencillamente, no tenían muestras suficientes para hacer un estudio significativo. Y tiraron por lo fácil (y prudente). Suponer un efecto lineal según la cantidad de radiación, y que cualquier cantidad de radiación es dañina, aunque sea sólo poco dañina (con pequeña probabilidad). Pero esa idea nunca pasó de ser una asunción no comprobada, que caló tanto entre el público como en la  ONU.

Después fue la ONU misma la que bajó esas perspectivas.  Por ejemplo, en un informe de un macroestudio del año 2.000 descartaba esa linealidad [–>]. Estudios posteriores de la ONU sobre Chernobyl aquí [–>].

Pero el público y la prensa (o el público por culpa de la prensa) se ha quedado con esa idea falsa de que cualquier cantidad de radiación tiene incidencia. Por eso merece la pena resaltar esos estudios enlazados, y el de Jaworowsky. Para aquellos que prefieren saber a temer. Porque resulta que cantidades de radiación que antes se tenían por malignas, no causan el menor efecto medible.

Entre todos los documentos mencionados se puede aprender mucho sobre los efectos de la radiación atómica en la salud. Incluso situarse decentemente cuando oímos esas cifras sobre miliSieverts o Bequerels en Fukushima, que nos tienen mareados.

Vía Lawrence Solomon, recogido por Climate Realists (merece la pena por breve):

Muchos leísteis el artículo del 14 de marzo, de Joseph Oehmen, con el que empezamos la saga de desmitificación del apocalipsis nuclear de Japón:

Supongo que a algunos os pareció útil, y ahora podéis mostrar vuestro agradecimiento al autor, que está haciendo una encuesta para estudiar los aspectos de interés sobre la repercusión del artículo. La verdad es que se leyó como la espuma, y a todos nos puede resultar curioso el resultado de la encuesta. Es fácil, rapida, y creo que está bastante bien planteada.

Gracias.

Actualización: Una mala y varias buenas noticias de Fukushima, de @fdezordonez:

  • ULTIMAS NOTICIAS OFICIALES: Varias noticias buenas y una mala. Primero la mala: 2 trabajadores enviados al hospital por recibir radiación.
  • OFICIAL: Dos trabajadores han recibido entre 170 y 180 mSv cuando estaban trabajando en la sala de turbinas de la unidad 3.
  • OFICIAL: Han sido enviados al hospital. Los organismos oficiales establecen que hasta 250 mSv no hay efectos sobre la salud de las personas.
  • Ahora las noticias buenas. Vamos por partes.
  • OFICIAL: La Buenísima noticia, hace 1 hora se confirmó que la contención del reactor 3 ESTÁ INTACTA. Se sospechaba que estuviera dañada.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que ahora tienen energía eléctrica en las salas de control de los reactores 1, 2 y 3.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que la tasa de dosis sigue disminuyendo. En la puerta de la central era de 0,2 mSv/h hace 5 horas.
  • OFICIAL: Otra buena noticia es que los niveles de Yodo-131 han bajado hasta 79 Bq por litro en el agua de Tokyo. El limite legal es 100 Bq/l
  • OFICIAL: La concentración de Yodo-131 el martes y el miércoles alcanzó niveles de 210 Bq por litro de agua en Tokyo.

Y en el blog de …

Manuel Fernández Ordóñez:

Sí, ya sé que suena a broma. Ese es el problema de la narrativa del cambio climático; que es una broma, aunque muy cara.

De acuerdo, yo no creo que la nieve del Kilimanjaro demuestre ni calentamiento ni enfriamiento global. Ni siquiera local. Pero los algoreros, calentólogos, ecolojetas, y esa tropa, han estado usando hasta ahora la montaña más alta de África como icono y demostración de su tesis del calentamiento global por culpa del CO2. El Kilimanjaro perdía su hermosa nieve perpetua, luego podemos ver, ya mismo, los efectos del achicharramiento de la tierra.

Esupendo. Resulta que ahora esa nieve está creciendo, y por tanto demuestra el enfriamiento global. Se llama lógica.

POR APOLINARI TAIRO, ETN | MAR 15, 2011

TANZANIA, Africa (eTN) – La montaña más alta de África, el monte Kilimanjaro está recuperando lentamente su nieve después de varios años de sequía en áfrico Oriental, y los efectos del cambio climático en el continente africano.

La nieve se está acumulando en lo alto de la montaña, trayendo nuevas esperanzas a los vigilantes de medio ambiente y a los turistas del monte Kilimanjaro, de que la montaña no pierda su bella cubierta de nieve como habían predicho los científicos. [–>]

Los alarmistas despreciaban e ignoraban a los “escépticos” (que habría que llamar ya realistas), cuando estos explicaban que era un problema de deforestación, y de consiguiente pérdida de humedad y de nieve acumulada. Pero ahora tratan de agarrarse a esa explicación, demostrando, sin rubor, que es gente que razona a conveniencia. Ese tipo de gente a la que nunca hay que escuchar.

Es curioso, y aparentemente absurdo, pero se trata de los mismos que nos prometían el apocalipsis de Fukushima. Merkel, Ruiz de Elvira, El Mundo,  el asno Günther Oettinger, y el resto de la panda ecolojeta. ¿Y qué hacemos ahora con Fukushima sin radiación de apocalipsis, y el Kilimanjaro con la nieve creciendo? ¿Aceptamos que si algo demuestra el maremoto terrorífico es la increíble seguridad de la industria nuclear? Después de todo, va a producir mucha más energía, y muchísimas menos muertes y contaminación que cualquier otro tipo de construcción, o de industria, cuando se hayan calmado las aguas del tsunami.

Apostad a que no. Fabrican el miedo nuclear para beneficiar a sus propios intereses. Carroña peligrosa. Y, ¡ojo!, que he metido entre los ejemplos, y el primero, un caso especial. Porque si hay algún político en Europa en este momento con prestigio de capacidad y honestidad  es Merkel. Pero doña Angela se ha comportado con el asunto de Fukushima exactamente igual de mal que cualquier otro de los buitres que pueblan la vida política y la prensa en Europa. Lusi I Gómez lo explica bien en Libertad Digital

Lo que demuestra (¿y van?) que la carroña no está en la persona, sino en el sistema. No se trata de que Merkel, Ruiz de Elvira, o Pedro Jota, sean de esta o aquella manera. Se trata de que el comportamiento carroñero es un camino para llegar a donde los tres citados. Posiblemente el más corto. Y el grupo / sociedad / país que logre superar esa disfunción, presumiblemente tendrá una buena ventaja sobre los demás.

España no tiene mucha pinta. Pero es un consuelo pensar que países mucho más avanzados en riqueza y en educación están, al menos, igual de mal.

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