nazionalismo


Viene de La Tribuna del País Vasco:

No es broma. Lo explican en una nota de prensa de la Universidad de York, resumiendo un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience.

El equipo investigador tenía interés en estudiar los mecanismos neurobiológicos de la ideología, si los hubiera. Con una visión de la ideología muy comparable a la de vuestro humilde servidor; como basura perniciosa. Y se han fijado en un área del cerebro conocida por dedicarse a resolver problemas, digamos errores, en la consecución de objetivos.

El “posterior medial frontal cortex” (pMFC) se supone que controla los problemas de rendimiento, e interactúa con otras áreas del cerebro para aplicar las adaptaciones necesarias. [De otro estudio diferente –>]

Juega un papel clave en detectar discrepancias entre las condiciones deseadas y las reales, y ajusta el comportamiento subsiguiente durante la toma de decisiones. [Del estudio en cuestión –>]

Querían saber si esta área del pMFC, que ayuda a otras zonas de cerebro en problemas de bajo nivel -por ej. cuando no atinas con la tecla del móvil- actúa también como ayuda en problemas abstractos en los que puede funcionar la ideología.

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La idea es fácil. El paleto satisfecho observa el mundo, y el mundo le dice que no es nada; apenas una mierda insignificante. Hay una enorme discrepancia entre la condición deseada y la condición observada. Y un truco habitual para resolver el conflicto es esa asquerosa ideología llamada nacionalismo, que crea orgullo de la caca de vaca. La cuestión es, ¿puede el truco tener una base neurobiológica? ¿Actúa esta zona concreta del pMFC?

Para probarlo eligieron las dos ideologías más fuertes. Etnocentrismo y religión.

Las ideologías aldeanas (parochial) motivan numerosos aspectos de la vida social, desde arte hasta  guerras. Las ideologías moralistas que implican chauvinismo de grupo y religión son argumentablemente las de mayor impacto social — y, a vaces, las mas perniciosamente divisivas.

Y entonces pillaron un montón de cobayas humanos y les pusieron boinas y turbantes con cables por dentro, unos magentizados y otros no (el grupo de control). El magnetismo estaba dirigido al pMFC de forma que atenuaba su actividad. Y les ponían en una actitud mental de cierto estrés, o discrepancia entre deseo y realidad. Como recordarles la muerte, a los turbantes; o a las boinas una fuerte crítica de las características supuestas de la etnia, hecha por alguien “de fuera”.

Resultado:

Los hallazgos, publicados en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience, revelan que la gente en la que la zona del cerebro en estudio había sido temporalmente desactivada, declararon un 32,8% menos creencia en Dios, ángeles, o cielo. También se encontró un 28,5% más de respuesta positiva en los sentimientos hacia los inmigrantes que criticaron su país.

Por supuesto, sólo es un primer paso. Quedan muchos -y los apuntan- para poder desarrollar las muy necesarias boinas y turbantes magnéticos capaces de desactivar el nacionalismo vasco y el terrorismo islámico. Una especie de microchip por el que, si en alguna parte del cerebro empieza a formarse la idea Euskadi, o Aláh, automáticamente se cierra por completo el pMFC. Desde esta plaza sugerimos a Artur Mas, el astut, como primer cobaya experimental — con las adaptaciones necesarias para cambiar Vasquilandia o Aláh por Catalunya. A ver si se dan prisa. O si no, que lo prueben como está; por si suena la flauta. La barretina magnetizada.

Enlaces para comprobar que no es broma:

Artículo en la web de la universidad de York.

El estudio completo.

Fuente, La Tribuna del País Vasco.

Arantza Quiroga, guapa y presumible tonta, se ha estado liando a cuenta de una payasada que se traen los partidos en Vasquilandia. Lo cuenta profusamente toda la prensa. Por ejemplo, El País [–>]:

La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha decidido dar marcha atrás y retirar su iniciativa parlamentaria para lograr un acuerdo político por la paz y la convivencia en Euskadi que incluyese a todos los partidos, también a EH Bildu. La propuesta que Quiroga había presentado públicamente solo 24 horas antes contaba con el visto bueno del Gobierno vasco, el lehendakari Urkullu y la propia izquierda abertzale, que acogió con agrado que en la moción de los populares vascos para la deslegitimación del terrorismo no se exigiese la “condena” de ETA sino el “rechazo expreso” de la violencia.

¿Y todo esto para qué? Se supone, dice, que perseguía un acuerdo unánime sobre la “deslegitimación definitiva del terrorismo”, y el “asentamiento del respeto y la tolerancia en nuestra sociedad”. Una idea que resulta enternecedoramente propia de Bambi, y digna de un aplauso entusiasta. Pero sólo mientras no se te ocurra pensarlo. Porque tiene guasa intentar deslegitimar el terrorismo con aquellos cuya principal obsesión es legitimar el terrorismo. Es a partir de ahí cuando se entiende la estúpida gimnasia de palabras. Rechazar a cambio de condenar, y “la violencia” a cambio de ETA. Lo que no se entiende es lo que nadie parece preguntarse. ¿Para qué diablos quieres ningún acuerdo político de “paz y convivencia” en primer lugar?

Lo de la paz, que llena tanto la boca, es un asunto relativamente simple. Conceptualmente simple, quiero decir. Basta con que no haya un grupo de sociópatas promoviendo y aplaudiendo el asesinato por la espalda del discrepante. Y con hacer justicia a los asesinados, por el procedimiento más ortodoxo que se conoce. El castigo penal. Y no se necesita ningún acuerdo político de grandes palabras para conseguirlo. Todos los países se arreglan bien con policía y código penal.

Y la convivencia no sólo es más simple aun, sino que es inevitable. No es más que vivir en compañía. O sea en vecindad. El maltratador convive con la víctima. Si no convivieran, no habría ni maltratador ni víctima. Están hablando de otra cosa. Algo como “buena convivencia”. Amor y armonía; Bambi y Tambor; cosas así.

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Y ahí está el problema. Que Quiroga, con su unanimidad, sólo puede estar intentando que la abuelita tenga buen rollo con el lobo. Y es una opción, sin duda. Pero definitivamente no es desligitimar el terrorismo, sino exactamente lo contrario. Cualquier unanimidad es blanquear el terrorismo. Por definición, y mientras los filo terroristas no cambien.

Quiroga, y la sociedad vasca en general, tienen dos opciones. Pero no se pueden mezclar. Son como el agua y el aceite. O eligen Bambi y la legitimación definitiva del terrorismo; o eligen no unanimidad. Y una sociedad partida entre los que aplauden a los asesinos, y los que los que los consideran sociópatas.  A los asesinos, y a sus aplaudidores.

Las dos opciones son perfectamente practicables. Y las dos suponen “paz”, mientras no haya asesinatos; y suponen “convivencia”, mientras compartan el mismo espacio. La única diferencia es que una es algo más cómoda, y la otra es manifiestamente más canalla. Y que cada cual elija lo que prefiera. Lo que no se puede hacer es lo que quería Quiroga. Tan mona, ella. Apuntarse a la comodidad, pero pretender que no sea inmoral.

El problema de este mundo feliz e idiota, en el que resulta ofensivo llamar a las cosas por su nombre en lugar de edulcorarlas, es que Pernando Parrena y sus asesinos hablan de “la violencia”. Y así le puede pedir que haga auto-crítica a Bambi. Por la conocida violencia de Bambi y eso. (Clic para fuente – El Mundo).

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A huevo. Si el lobo feroz pisa una caquita del tierno venado, seguro que puede protestar por la violencia del asunto. Y hablar de “el conflicto”. Y proponer que si se trata de hacer auto-crítica por haberse comido a sus hermanos, mejor empezamos hablando de la violencia del pobre supreviviente y sus heces plantadas como violentas trampas por el monte. E inevitablemente, todos los aplaudidores de asesinos, y los asesinos mismos, aplaudirán arrobados a Parrena.

– ¡Eso, eso! ¡Todo el mundo tiene que hacer auto-crítica por su propia violencia! Y Bambi el primero. ¿Acaso no está agradecido porque a él no lo hemos dado matarile?

Según El Mundo …

El portavoz de Sortu Pernando Barrena ha acusado a PP, PSOE y PNV de haber usado “la violencia con fines políticos” y ha abogado por llevar a cabo una “lectura crítica” común, ya que “limitar la petición de autocrítica a un solo espacio político es sumamente hipócrita”. [–>]

No sé, tal vez se trate de eusko-lógica. Pero no conviene disimular ante el asno, y tratarle como si no lo fuera. Nadie habla de un “espacio político”, sino de un espacio canalla. El “espacio” que propone el asesinato por la espalda como una herramienta válida para hacer política y resolver los conflictos que se le ocurra tener, es, por definición, un “espacio” canalla. Sólo queda, si queremos salir de la eusko-lógica, sustituir “espacio” por gente. O sociedad, o tribu, o cualquier otro término que haga referencia a un grupo de antropomorfos. A ver si hablamos en castellano de una p*** vez.

Parrena puede imaginar, con Arana, que la gran raza vasca es la caraba, y que eso debe producir unas consecuencias políticas desconocidas en nuestro entorno cultural. O puede proponer que en tales montes y valles hay que crear una reserva sioux, y un interesante parque etno-temático para goce de turistas y coleccionistas de identidades estrafalarias. Y a eso le podría llamar un “espacio político”, aunque en castellano sería mas adecuado llamarle un “espacio mental”. Por ejemplo, fanatismo bucólico. Pero si a esas ideas tan peregrinas le añadiera la propuesta de que los indios del parque temático deben -por ejemplo- robar a los turistas, el resto del orbe empezaría a pensar en un “espacio de ladrones”. Que no tiene nada que ver con un “espacio político”.

Mutatis mutandis, si lo que añade al parque y a la raza y al prodigio es el asesinato, lo que queda es algo todavía más alejado de un “espacio político”.

¿Quiere alegar Parrena que los asesinatos de su tribu no fueron los únicos, porque provocaron como un 10% de asesinatos de reacción? Pues no conseguiría nada. Pongamos el caso peor; el GAL. No hubo un sólo dirigente del PSOE que aplaudiera ni mucho menos reivindicara el GAL. Salvo Damborenea … desde la cárcel. Y quedó por ello marcado para siempre.

Por ejemplo, entrevista a Nicolás Redondo Terreros [ABC 21-01-2002]:

-¿Qué fue lo que le llevó a anunciar precipitadamente su renuncia a la reelección, cuando se encontraba estudiando la posibilidad de presentarse?
-El que apareciera de forma tergiversada un encuentro en la calle con Ricardo García Damborenea que se produjo de forma casual, con un compañero de partido como testigo. Me dí cuenta de que con esa presión era difícil lograr un debate de ideas y yo no quiero someter a ese estrés a mi partido, porque el socialismo vasco no se lo merece.

¿A alguien se le pasa por la cabeza que en Sortu se planteen la dimisión como portavoz de Parrena por haber charlado en la calle con un etarra excarcelado? Pues esa es exactamente la diferencia entre un “espacio canalla” y uno que no lo es.

Sugerencia: Seguimos pidiendo a los separatas vascos que no usen nunca el castellano. El mundo sería un lugar mucho más agradable si el resto de la humanidad no nos enteramos de lo que dicen.

MARTIN BEAUMONT EN “EL SEMANAL DIGITAL”: ALBERT RIVERA PONE A CIUDADANOS COMO PRIMERA FUERZA EN CATALUÑA

http://www.elsemanaldigital.com/movil/albert-rivera-pone-a-ciudadanos-como-primera-fuerza-en-cataluna-142928.html
Es una posibilidad no descartable. Veamos el panorama político de Cataluña: los etnotarugos de Mas en delirium tremens, cercados por el golpismo genético de ERC; a lo que hay que sumar la felonía y traición de PSC e ICV hacia los trabajadores; complementado todo ello por la delicuescencia del PP, dirigido por el dúo Camacho-Rajoy, un par de plastas anodinos…

¿Qué puede votar una persona con un mínimo de sentido común? No le queda otra opción que Ciudadanos, salvo que se haya vuelto ignorante y populista, y desee hundir el país votando a la tribu bolivariana.
Y a nivel del conjunto de España, con los bolivarianos haciendo el indio, Sánchez el ZP, apoyándolos y volviendo al condón sanitario zapatético contra el PP; Rajoy haciendo el Rajoy, disuelto en sus muecas y balbuceos y envuelto en aromas de corrupción…

Tampoco tendría nada de extraño un subidón de Ciudadanos hasta la Moncloa.

La candidata popular fue al grano y preguntó directamente a Carmena sobre unas declaraciones de ésta donde, al parecer, decía que “los etarras habían sufrido mucho”:

Esperanza Aguirre: ¿Por qué dice usted que los etarras han sufrido mucho?

Manuela Carmena: Es de poco rigor intelectual y sé que tú eres inteligente y, me da pena que te veas obligada a decir cosas que no son serias.

Si el diálogo es cierto, Carmena no niega haber manifestado su preocupación por el sufrimiento de los etarras. Sólo dice que no es riguroso o serio traerlo a colación así. Pero el caso es que Carmena produjo un informe para el gobierno de Patxi López, que ya nace con una gimnasia espectacular para poderse preocupar en la misma medida por los etarras que por los asesinados por los etarras. Arranca así.

1. Principio rector del Informe.(Informe-base de vulneraciones de derechos humanos en el caso vasco 1960-2013)

Ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado pueden anteponerse al núcleo intangible de los derechos humanos: la vida, la integridad física y psíquica, la dignidad moral de la persona humana. Asesinar, mutilar, torturar, secuestrar, envilecer, corromper a un ser humano no tiene justificación moral en ninguna circunstancia.

Según Carmena, en el “caso vasco” ha habido tres orígenes de vulneraciones de DDHH. ETA, Estado y ultraderecha. Y no tienen justificación porque ninguna idea, ningún proyecto político, ningún amor patrio, ninguna razón de Estado, justifican violaciones de lod DDHH. Afirmación estrictamente cierta como propuesta general, y asombrosamente falsa aplicada al caso particular. Porque la violencia típica de la que se acusa al Estado -torturas policiales- no nace de “ideas”, o “proyectos políticos”, o “amores patrios”, o “razones de Estado”. Surge, en el mejor de los casos, del intento de salvar vidas. Y en el peor, de la venganza. Pero incuso en el caso más inaceptable de la venganza el desequilibrio es obvio. Para que haya venganza tiene que haber habido un asesinato previo que la genere. Y eso no la justifica, pero definitivamente sí la explica. La gente en general no suele tener impulsos de asesinato por un amor patrio. Y en cambio sí por el asesinato de un compañero. Y es imprescindible que Carmena esconda ese detalle para poder parir un informe sobre el “caso vasco” de vulneración de DDHH en el que se limita a intentar cuantificar las vulneraciones. Esquivando con un cuidado primoroso cualquier detalle que nos pudiera hacer pensar en una ideología criminal que, tal vez, acaso, originara el “caso”.

Y, una vez reducido todo a números (porque si ninguna violación de DDHH tiene justificación, entonces todas ellas son exactamente iguales), le sale un informe donde hay ciertas diferencias cuantitativas, pero no cualitativas. El gráfico no es suyo, pero los números sí.

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Lo de poner “muertes” en lugar de asesinatos viene del Informe Carmena. Y está justificado, porque por ejemplo de las 94 adjudicadas a las FFSS del Estado, sólo 11 parecen muertes voluntarias. Dos penas de muerte, y 9 “en custodia policial”. Lo demás son en tiroteos, errores, altercados y similares. Donde puede haber culpa de homicidio, pero no se puede suponer la voluntad previa de asesinar.

Si en vez de “muertes”, o además de “muertes”, Carmena contara asesinatos, el gráfico quedaría así:

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El número de heridos también tiene guasa. Los de ETA son todos voluntarios y con evidente responsabilidad. En atentados (2179); secuestrados y tiros en la pierna (62); en robo de vehículo (97); kale borrika (27). En los de las FF de SS del Estado no hay forma de saber quién es el responsable, ni siquiera el autor. ¿Quién ha sacado primero la pistola en un control policial (47)?  ¿Y en un altercado (18)? Y en los “errores y confusiones” (40)? ¿Y en las manifestaciones (641) no hay heridos por los mismos manifestantes?

Y acaba con una serie de recomendaciones. Con mucha empatía.

Piénsese en el ámbito familiar. El padecimiento de cada miembro de la familia de alguien que se ha visto amenazado, extorsionado o difamado por ETA. El padecimiento añadido de las familias de los presos …

Lo que no dice en ningún momento, por ejemplo en sus recomendaciones de revisar las políticas públicas de educación en derechos humanos, es que si no empiezas por contemplar el asesinato como herramienta de hacer política, y de hacer naciones, la consecuencia es que te ahorras todo el sufrimiento minuciosamente contabilizado por Carmena. Incluido el que llama “sufrimiento añadido”. Incluido el sufrimiento causado “los otros”. El informe parece diseñado a propósito para no informar de ese pequeño detalle.

Cada día está más claro que los nacionatas son, sobre todo, pelmas.

Todo el mundo aporta sus ideas y soluciones. Y lo primero que te sale, claro, es pensar que a ese juego podemos jugar todos.

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Me cago en la puta ikurriña de la mierda. Y tal. Y en todos los muertos del Athletic, aunque algunos sean míos. Pero luego siempre da como cosa participar en los jueguecitos de los antropides. Quiero decir que si no te pones al nivel de un chimpancé, ¿por qué te vas a poner al de un vascopiteco? ¿Porque los chimpancés viven en el zoo, y los vascopitecos comparten las calles? No es motivo suficiente. En las calles también hay osos, y eso no te lleva a hacer el oso.

También es verdad que procuras no ser miembro de clubs donde dejen entrar a los osos. Y ese es el quid de este asunto tan infantil. Que se trata de ti, en la parte de recibir, pero no se trata de ti en la parte de decidir. Lo del fútbol es un asunto particular, entre unos clubs de particulares. El estado y las leyes no deberían de entrar en sus asuntos. La decisión debería ser de los particulares. Pero el rey y su música, que son los que están en el lado de recibir, son exactamente lo contrario de particulares. Justamente la representación de todos. Incluyendo a los antimonárquicos y antiborbónicos, como vuestro humilde relator. Y esto nos puede dar una pista sobre lo que se puede hacer, en el caso de que pensemos que hay que hacer algo.

Lo de la multa es una imbecilidad. PP, después de todo. En ningún caso va a compensar el agravio. A los agraviados, quiero decir. No es que vaya a ser poco dinero; es que no les va a llegar ningún dinero, en ningún caso. Y encima, garantizas que se va a repetir.

Venga, que es fácil. Tenemos un evento de particulares, al que el conjunto hemos cedido el uso del nombre de nuestros símbolos (Copa de Su Majestad el Rey), el uso físico de un símbolo (el rey en persona), y el uso de símbolos artísticos (el himno). Y perfectamente puedes conseguir evitar que se repita la gracia de los nenes. Le puedes decir a los particulares que, o bien no participan los cafres, por ejemplo cinco años de suspensión, o bien no usan los símbolos a los que sus cafres insultan. Que elijan ellos. Copa de la Liga de Fútbol Profesional (ni de España, ni de leches). Sin rey, ni música con copyright soberano. O bien sin Athletic ni Barsa.

A ver, PP, tontos. Eso es lo mejor que se puede hacer con los niños. Siempre. Quitarles el puto juguete. La trompetita tocacojones. Y los cafres, al cuarto de los cafres.

Ah, y para los más ambiciosos (y menos liberales) cabría otra vuelta de tuerca. Como fenómeno violentógeno y francamente antisocial, el estado podría plantearse la idea de dejar de promocionarlo, y empezar a tratarlo con el mismo espíritu que a otras actividades antisociales. Como las campañas contra el racismo o la violencia de género. Fútbol, caca; deporte profesional, actividad de drogadictos y masas enfurecidas sin cerebro ni educación. Y en ese plan. Cosa de que los particulares empiecen a temblar un poco por la parte del dinero.

¿Que no?

Pero descuidad, que no será. Al parecer, nos va la marcha. ¡Vaya tropa!

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Puede haber quien proteste porque le llame fundador (tarado) del nacionalismo vasco. Pero me remito al presidente actual del PNV, Ortuzar.

El 26 de enero de 1865, cuando ni Bilbao era Bilbao, en el corazón de la república de Abando, en el seno de una familia carlista, nacía el menor de una prole de ocho hermanos, Sabino de Arana y Goiri. El de hoy es, por tanto, un día de conmemoración para todos los vascos, abertzales y no abertzales: hace 150 años nació una persona que, con su impulso arrollador, prendió la llama que ha iluminado todo este tiempo el camino que, sorteando dificultades y obstáculos, ha conducido a la sociedad vasca al actual estadio de autogobierno, desarrollo económico y social y conciencia de pertenencia nacional. [El Correo –>]

También asegura Ortuzar que gracias al revulsivo del pensamiento de Arana “el pueblo vasco se reconoció a si mismo como Nación”. [El Mundo –>]

Respecto a si era un tarado [citas jugosas –>], tenemos cierta discusión con los nacionatas. Ellos alegan que sus taras (racismo, xenofobia, represión sexual, odio como herramienta, disonancia cognitiva, proto nazismo) eran “cosas de la época”. Pero esas “cosas de la época”, en la época de Sabino Arana sólo las padecían, el mismo Sabino, y los cuatro payasos que le seguían la comba. A nadie se le ocurre explicar a Hitler bajo la disculpa de “cosas de la epoca”. Por el mismo motivo que a nadie se le ocurre disculpar el aplauso o la comprensión del asesinato de inocentes mediante el calendario. Y ellos mismos nunca le llamarían a Franco “cosas de la época”. ¿Entonces?

Tiene guasa. Les llaman a los peperos “herederos del franquismo”.  Y les obligan a distanciarse públicamente de él [El País –>]. Pero ni con esas les creen, y les siguen llamando fachas, franquistas, la de Dios. Pero los nacionatas vascos pueden seguir tranquilamente homenajeando los aniversarios de uno de los mayores racistas y “haters” de la historia de España. No creo que se trate de que como -además de la taras- era un payaso, nadie se debe de tomar las taras en serio. Porque cuando les recordamos las lindezas del origen intelectual del nacionalismo vasco, en seguida nos tildan de anti-vascos.

Podríamos llegar a una especie de acuerdo. Por aquello de la convivencia y tal. Aprovechando, además, el reconocimiento de Ortuzar de que la nación vasca es una parida de Arana. Nosotros seremos anti-vascos el día que los que Arana llamaba “eusquerianos” reconozcan ser los hijos intelectuales de la taras de Arana. Taras que, para su estupor, no están nada alejadas de las taras de Franco. Nacionalismo de coros y danzas, antiliberalismo furibundo, moral de convento de monjas, y filosofía trabucaire.

Sí, nos habíamos olvidado de los 150 años del nacimiento del fenómeno. Pero es que da una pereza …

su misión a cumplir estaba bien definida: dedicar por entero su prestigiosa carrera, así como sus privilegiados resortes, a desprestigiar, calumniar y, en definitiva, a atacar a ETA [El País –>]

Por tanto, ETA asesina al periodista José María Portell, en un primer paso de su conocida estrategia de defensa de la libertad de expresión. Era 1978.

En 2001, a cuenta de asesinato de Santiago Oleaga, del Diario Vasco, lo explican [–>] más detalladamente:

Meses después de este asesinato, los diarios Gara y Euskaldunon Egunkaria publicaron una entrevista con supuestos representantes de ETA. De manera general, trataron de la situación política y justificaron sus acciones. Nada de particular. En un momento determinado, los dos periodistas (Martxelo Otamendi, director de Gara, y Mertxe Aizpurúa, directora deEuskaldunon) formularon a sus interlocutores tres preguntas relacionadas con los atentados contra medios de comunicación y sus representantes:

– ¿Las acciones contra medios de comunicación y periodistas no vulneran gravemente la libertad de expresión?

– No, en nuestra opinión, no vulneran la libertad de expresión. Al contrario: actuando contra pseudoperiodistas y los medios de comunicación que se muestran a favor de la opresión en Euskal Herría, se ganan espacios para la libertad de expresión. Hoy en día, la libertad de expresión sigue siendo un derecho a conseguir.

– ¿Por qué son objetivos?

– Son asalariados de un Estado y de unas fuerzas armadas extranjeras, disfrazadas de periodistas. Trabajan codo con codo, no respetan la deontología periodística, promueven la guerra. No hay más que leer los editoriales de El Correo Español y El Diario Vasco para comprobar la función que cumplen en Euskal Herría. No quieren la paz.

Parece difícil exponer con mayor claridad cómo piensan los etarras y su tribu que se “ganan espacios para la libertad de expresión”.  Por no mencionar su idea de “la paz”. ¿Es sorprendente que se trate del mismo procedimiento que utilizan los violadores de huríes?

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No parece que sea muy sorprendente. Si un paraíso imaginario es más importante que las personas de carne y hueso, y si el mundo se simplifica en la lucha sin cuartel de “nosotros” contra “ellos”, en lugar de unos esquemas razonables de convivencia, la solución más obvia es Charlie Hebdo. O Portell, Oleaga, Lacalle, y la larga lista de los otros periodistas  que intentaron asesinar, pero no llegaron a. Porque es lo mismo.

Nota. Datos e idea sacados de una entrada del blog de Nerea Alzola:

Añadido.

Es lo primero que te viene a la cabeza. Inevitablemente. Cruel asesinato terrorista en París. Y aun más cruel vídeo (no lo he visto, pero no hace falta) del pistolero político rematando al policía Ahmed en el suelo, antes de huir. Y el mundo es un clamor, claro. Incluso entre los aplaudidores y comprendedores de ETA. ¡Esto es el horror!

Y también nos sentimos muy ofendidos de los que salen rápido a decir que “Occidente también asesina”. O por clérigos musulmanes radicales que anuncian que “musulmanes y no-musulmanes tienen que comprender las consecuencias de insultar a Mahoma [–>]. ¿Seguro que eso es muy diferente de lo que oímos por aquí? ¿Acaso no decimos que es que hubo Franco, y no sé qué?

Y luego, los templagaitas. No se puede confundir a los radicales con todos. No todos los musulmanes son fanáticos. ¡Ni todos los vascos, no te jode! ¿Y? ¿Acaso no facilita la existencia de fanáticos el que un porcentaje muy notable de la población les aplauda, les comprenda, y nunca nunca denunciaría a un asesino — porque es de los nuestros y es “política”? O conflicto, ejem. O cualquier otro término manifiestamente amable y comprensivo.

Sí, aquí siempre resulta especialmente incómodo el horror de fuera, y la vista del mundo horrorizándose. Porque es el espejo que refleja todo lo que no nos hemos horrorizado nosotros, cuando de nosotros se trataba. Y porque un 25% (es a ojo) de la juventud de Vasquilandia comprendiendo perfectamente la idea de rematar al herido en el suelo, es exactamente igual que un 25% (está medido) de la juventud musulmana en el Reino Unido con la misma actitud. También es exactamente igual el – no se puede hablar mal de ellos porque no todos son asesinos. Ni siquiera radicales. Estupendo. ¿Y si no hablas mal de ellos, cómo esperas que ellos presionen a sus radicales hasta hacerlos desaparecer? ¿Con aplausos? ¿Por un ataque repentino de civilidad? ¿De quién; del que está encantado con el remate del herido en el suelo? ¿Del que dice que se trata de violencia “política”, como si la violencia política no fuera mil veces peor -por sus efectos y alcance- que la violencia entre particulares?

¿Y no atentaban contra periodistas aquí?

El parlamento vasco tenía que dar la nota.

Había un problema. Una frase en la declaración intentada y fracasada:

“Por haber sufrido durante muchos años los efectos criminales del fanatismo, el País Vasco siente de forma especial la agresión perpetrada en París contra la convivencia y la libertad de expresión”

Y la verdad es que yo me he quedado exactamente igual de perplejo que los etarras. No suena muy normal tener organizada una lavandería de terroristas y aplaudidores, al por mayor, y de repente abrir la puerta para permitir que se vea la ropa sucia. Pero estamos en lo de siempre. Montando la lavandería, pero haciendo como que no hemos montado ninguna lavandería. Y la ropa sucia se cabrea. Normal.

Usan mucho Irlanda como ejemplo. Pero lo usan en lo que no tiene nada de parecido, y no lo usan en lo que tiene de igual. La historia, la sociología, la economía, incluso el aspecto “militar”, no tienen nada que ver. El terrorismo tiene todo que ver, porque una pistola y una nuca siempre  son un asesino y un asesinado. Y, por las pelis que hacen, tiene pinta de que en el Ulster hay elementos para digerir el horror. Al contrario que aquí.

No vi Omagh. Posiblemente es demasiado temprana (2004). Sé que mira y cuida a las víctimas de los atentados. No sé si mira tanto como las dos siguientes a lo que produce el horror. Los asesinos y, sobre todo, el caldo de cultivo de los asesinos. El ambiente, el grupo. Lo que aquí no queremos mirar. Y no mirar las causas de una enfermedad es la estrategia perfecta para que se reproduzca.

Fifty dead men walking supone un primer paso imprescindible. Ya el título -tan extraño- dice mucho. Mucho mas de lo que nadie por aquí quiere oír. Cincuenta muertos andando. Cincuenta vidas que salvó el protagonista -real- de la peli, un topo en el IRA. Donde el traidor del grupo, de la “comunidad”, de la “nación”, lo que hace es jugarse la vida para que muchos otros sigan teniendo vida. Y ahí empieza el cambio de perspectiva necesario. No mirar “todas” las violencias; ni la historia; ni los derechos colectivos o históricos imaginarios; sino mirar las vidas. El patriota las quita; el traidor las conserva.

Ayer vi lo que parece como la guinda de la trilogía de lo que aquí no vamos a hacer. Five minutes of heaven.

 

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Con dos actores de Irlanda del Norte.  Probablemente los dos más conocidos. Víctima y verdugo. Y pacificadores profesionales; en forma de programa de TV con mucho sentimiento, verdad, y reconciliación. Daré un par de pistas breves, que no creo que estropeen la película al que no la ha visto.  De dos diálogos.

1. Entre reconciliador y víctima:

Reconciliador: – Eso es lo que nos excita de este proyecto. Es sobre la curación; sobre la reconciliación.

Víctima: – ¿Qué es eso? ¿La gente saliendo de las tumbas?

Reconciliador: -No, no; eso sería resurrección.

Pero se ve que la víctima ni siquiera está escuchando.

2. Entre reconciliador y verdugo:

Reconciliador: -¿una vez que esté en la habitación contigo, piensas que … quiero decir, va a querer que le pidas perdón?

Víctima: -No, no quiere oírme que lo siento, ni que le pida perdón. La reconciliación no está en la agenda. No es eso lo que necesita. Ha venido aquí, y yo he venido aquí, para que pueda enfrentarse a mi.

El verdugo, claro, es un poco especial. Sabe muy bien por qué asesinó (con 16 años). Y sabe muy bien por qué ahora comprende que no debió asesinar — y otros no lo comprenden. Y todo consiste en estar dentro o fuera del grupo. En dejar que el grupo piense por ti, y te aplauda o te rechace según asesines o no; o ser un hombre entero. También sabe que la reconciliación no existe, ni se la espera. Que, como mucho, superar el trauma sería conseguir que la víctima ignore al verdugo. Y no es fácil. Y que el verdugo olvide que lo fue. Y es imposible, si es un hombre.

Es muy normal que los terroristas y sus amigos (el grupo) intenten montar una lavandería de asesinos. La reconciliación y todo eso. Mucho más sano es hacer películas como Five minutes of heaven. Para impedirlo. Aquí sólo hay COVITE y sus placas.

No tienen poco mérito los de COVITE. Han decidido que ante la política de normalización del terrorismo, ellos van a explicar que el asesinato de inocentes no es de normales. Que nunca lo ha sido, y lo que es más importante, que nunca lo va a ser. Y que los hijos de puta que quieren pasar lo anormal por normal, solo son el síntoma de una enfermedad de la sociedad. Si les dejamos -y parece que COVITE está casi en solitario para impedirlo- lo que conseguirán es la más anormal y canalla de las sociedades.

Han dado en el clavo con la campaña de placas de recuerdo que están llevando a cabo. Placas como esta:

covite-placa-ejemplo

Los normalizadores de asesinos tienen por todas partes grandes museos de la paz y de la justificación. Tienen hasta a Pablemos, que asegura: Hay una explicación política. ¡Pues claro! Como otros asesinatos tienen una explicación sexual, y otros económica, y otros psicológica. Pero esos otros asesinatos, más -digamos- personales, no tienen una necesidad tan grande de memoria pública. Porque las vicisitudes de una persona no sirven para educar a otra; son diferentes. En cambio la “explicación política” vale lo mismo para todos. Es, por definición, pública. Y tienes dos opciones educativas.

A- No asesines. Nunca.

B- Si son los míos, es diferente. Se explica.

La diferencia es aspirar a una sociedad sin asesinatos políticos, o una sociedad donde los asesinatos como herramienta de hacer política tienen “explicación”. Pero explicación para todos, ¿vale?

COVITE prefiere lo primero. No asesines. Nunca. No “por estrategia”. No “ahora”, si me das lo que pido. Nunca. Y yo también. Y van poniendo sus placas, en el lugar de cada asesinato. En Sanse se las quitan. Mayormente el ayuntamiento. Pero habrá espontáneos también, supongo. Muchos. Estamos en el país de la “memoria histórica”, después de todo.

covite-placas-san-sebastianY ahora tenemos la guerra de las placas. Con COVITE sola ante el peligro. Plaquitas contra museos. Y los de los museos, histéricos.

Do not forsake me, oh, my darlin’,
On this, our wedding day.
Do not forsake me, oh, my darlin’,
Wait; wait alone.
I do not know what fate awaits me.
I only know I must be brave.
For I must face a man who hates me,
Or lie a coward, a craven coward;
Or lie a coward in my grave

Nota previa: Esta entrada no es para personas normales. Los lectores habituales de la plaza se la pueden saltar, sin perderse nada.

Los hijos de Arana han decidido convertirse en lavandería de terrorismo. Y están en plena fase de las gimnasias y contorsiones necesarias para ese ejercicio. Que, como hablamos de la mierda de ETA, no es ninguna broma.

Pero sí es peligroso en un país tan especial como España. Venimos de Franco, y estamos acostumbrados a la mono-opinión, y a la ausencia de todo argumento. Por ejemplo, si a un gobierno central -imaginariamente no simpatizante de ETA- se le ocurre una ley de educación para que las taifas incluyan en sus libros el punto de vista general, del país completo, el primer acto después de parir la ley será pactar que se exceptúan de su aplicacion aquellas taifas para las que estaba pensada la ley. El chiste se llama Partido Popular, y es una payasada muy graciosa.

La consecuencia es que todas las criaturas de Vasquilandia van a estudiar ahora un inconveniente que hemos tenido la mala suerte de sufrir — como quien tuvo que pasar una enermedad contagiosa, llegada del cielo no se sabe cómo:

Es una lata tener que escribir sobre lo obvio, y habrá que pedir disculpas al lector asombrado. Pero es casi obligado poner lo obvio en internet, porque es la única forma de que el cachorro de vascopiteko tenga alguna oportunidad de exposición a lo que piensa el resto de la humanidad. Al menos tiene la suerte de que el vascuence no está precisamente entre los idiomas más influyentes del mundo, ni más usados en internet. Así que usa el fundamentalmente español en la web, y se puede encontrar con sorpresas de las que hacen pensar. Como esta:

La violencia, y la gimansia del vascopiteko:

  • «La violencia económica menor: el carterista y la policía»
  • «La violencia económica mayor: Madoff y la fiscalía»
  • «La violencia sexual I: el violador  y la cárcel»
  • «La violencia sexual II: el pedófilo y la Interpol»
  • «La violencia organizada en Italia: la mafia y los carabinieri»
  • «La violencia organizada en USA: the mob and the FBI»
  • «Lo anterior, con ejemplos: Al Capone y Eliot Ness»
  • «La violencia doméstica: la mujer hostiada y el juzgado de violencia sobre la mujer»
  • «La violencia política: el terrorista y el estado»

Esquema muy sorprendente que se podría resumir de esta forma, posiblemente al alcance incluso para un descerebrado por la educación de Vasquilandia:

  • «La violencia terrorista: el terrorista asesina para imponerles a los demás sus ideas políticas; la justicia lo combate para impedir sus asesinatos»

Y el siguiente paso. Apenas un pequeño salto para la humanidad, pero todo un océano para los hijos (legítimos o bastardos) de Arana:

  • El paso del paleolítico al neolítico consiste en convenir que el “estado” tiene la exclusiva de la violencia. Y el paso del neolítico a la civilización, en que esa violencia está controlada por leyes (iguales para todos) y por jueces que la aplican.

¿Se entiende fácil, no? Pues que se lo expliquen a la encargada de la lavandería, Cristina Uriarte. La imagen es de El Mundo, que da más detalles del asunto (clic).

violencia-explicada-a-cristina-uriarte

Agradecimientos. Esta se la debemos a @omonsalvo.

omonsalvo-violencia-de-estado

Ya sabéis que una vez que consigo vencer mi pereza, me pongo a escribir en plan avalancha. Así que vomito esto después de un tiempo de darle vueltas.

Se trata de la noticia http://www.abc.es/espana/20140423/abci-arraiz-terrorismo-absuelto-sortu-201404231315.html (pongo el enlace de ABC para evitar cualquier suspicacia)

Digo que le he dado vueltas, porque es un tema muy hablado en este sitio y nada más lejos de mi intención que ser plomo, pero es que me parece un buen ejemplo de las tremenda dificultad que tiene la vertiente penal y censora de estos aspectos.

A pesar de que he buscado el auto de su señoría Iriarte, no he podido hallarlo por ningún rincón virtual. Pero bueno, con los fragmentos me hago una idea.

Y la dificultad se muestra en todo su esplendor con unas declaraciones tan escandalosas como las que en su día hizo Hasier acerca de que no se arrepentían de haber tomado el camino que tomaron hace 35 años. En clara alusión a la posición que adoptó HB en contra de la CE y a favor de mantener la lucha armada.

Dice su señoría en el auto de sobreseimiento (cabe recurso, no está todo el pescado vendido) que son ambiguas y desafortunadas. Y nos ha jodido que son desafortunadas… a lo mejor no tan ambiguas. Cierto es que el tal Hasier matizó sus afirmaciones diciendo que eran una valoración política del conjunto de la izquierda abertzale acerca de su decisión de mantenerse fuera del sistema y seguir reclamando los derechos del pueblo vasco (se le olvida a Hasier la forma que decidieron emprender para defenderlos).

Sin embargo, digo, a pesar de todo ello hay elementos suficientes para aplicar un in dubio pro reo. Y es esa matización alegando expresamente que en ningún momento pretendió hacer ensalzamiento del terrorismo etarra (recordemos que no había propaganda etarra en el acto donde realizó tales declaraciones) y que fueron respuestas espontáneas a dos preguntas realizadas en turno de intervenciones tras el acto. No parece pues, haber el necesario proceso de preparación de tales afirmaciones (también da que pensar lo que opina el muchacho cuando no lo asesoran sus abogados).

Dice su señoría que no podemos entrar en la psique del individuo, y que el delito de enaltecimiento es “especialmente doloso” (o sea que tiene que haber una intención clarísima del sujeto de cometer el hecho típico). Y tiene razón su señoría, porque hablamos de un derecho fundamental (ísimo) que no es otro que el de la libertad de pensamiento y expresión. Recuerda el juez que la ideología no está perseguida, y a veces – añado – es demasiado fácil confundir o fusionar ideología y asesinatos (aunque vayan tan de la mano, en ocasiones).

Cuando amenazamos con la coacción del Estado a emitir una opinión, debemos ser muy cautos, extremadamente cautos a la hora de limitar ese derecho (de concederle al Estado un gran poder).

Es muy complejo, porque a pesar de que tenga razón su señoría, también es cierto que se le olvida que el hecho de alegar que era una valoración política, no resta verdad al hecho de que hace 35 años, “aquella política” era fundamentalmente pegarle tiros en la nuca y poner coches bomba. Es difícil disociarlo.

¿Qué prefiero personalmente? ¿Que el poder judicial – actuando como contrapeso – haga una interpretación muy restrictiva de esa facultad legal, o que un fulano tenga la posibilidad de hacer una velada exaltación del pasado terrorista de un espectro político y después desdecirse?

Pues personalmente prefiero que el poder judicial actúe como contrapeso – aunque a veces pueda pecar por exceso de celo (como este caso) – a que tengamos unos jueces timoratos a la hora de defender las libertades públicas

Jodidos abogados 😉

El desprecio hacio lo vasco es la expresion de vuestro sentimiento de inmigrante reciente. [–>]

Este pobre subni se quedó enganchado la primera vez que pasó por aquí — bajo el nombre, creo, de Kresala. Al final fue expulsado por su nivel excesivamente bajo, y sus comentarios pasaron a eliminación inmediata. Pero como estaba colgado, le dio por insistir. Cambiando de apodo y de email, para pasar el filtro. Así que tuve que poner un filtro más amplio, que puede pillar a gente que no sea él. Y por eso es solo moderación previa. Para poder liberar a quien haya sido filtrado sin ser el subni este. Pero hasta ahora no ha pasado nunca; solo le filtra él.

Así la cosa, no tiene más problema. Me llega el aviso, miro el comentario, y es muy fácil. El monstruito nunca deja lugar a la menor duda. Pero de vez en cuando dejo pasar alguno, como ejemplo de lo que hay en el submundo.

El desprecio hacio lo vasco es la expresion de vuestro sentimiento de inmigrante reciente.

¡Qué divertido! ¿Y qué pensará; que hemos formado un Club de Inmigrantes Recientes? ¿Y quién seríamos los miembros de ese club? Por ejemplo, Juan Nadie sería un Inmigrante Reciente en Escocia. Porque su “odio” (si la verdad histórica es odio) ha sido con los mitos escoceses. Yo debo de ser un Inmigrante Reciente  en Vasquilandia. Y los demás deben de ser Inmigrantes Recientes en el alcoholismo, porque sólo hablan de whisky y de whiskey.

Pero tenemos un pequeño problema. Que es el problema de siempre con los fantasiosos irracionales. ¿Qué quiere decir Inmigrante Reciente? Para el monstruito Kresala no significa nada que tenga que ver con un desplazamiento de un país a otro, con intención de domiciliación. Porque lo aplica, muy conscientemente, a gente que no viene de otro país.  Ni siquiera significa ser descendiente de los que hicieron un desplazamiento de ese tipo, por la misma razón. No; de sus vómitos anteriores queda claro que significa ser “no vasco”, en Vasquilandia. Donde “no vasco” sólo hace referencia a no tener las características de opinión que imagina que *deben* de tener los “sí vascos”.

Y aquí vemos una de las peculiaridades de la parla nazi. Vasco, y -por ejemplo- español no son dos términos similares. Español es, o adjetivo gentilicio, o definición legal. Vasco es otra cosa. Solo se puede definir, según el uso del subni,  como “comunidad de opinión”. Los que comparten un rosario concreto de majaderías.

¿Y qué nos importa lo que opine y sueñe un cafrecillo marginal como Kresala? Pues nos importa porque ese es el efecto del nacionalismo sobre los analfabetos. Que, gracias a la fantástica educación que tenemos en España, están dejando de ser marginales a una velocidad impresionante. El analfabetismo funcional generalizado parece el futuro inevitable — si no el rabioso presente.

Alguien señalaba que las crisis económicas ponen a los de derechas en contra de los inmigrantes, y a los de izquierdas en contra de las matemáticas. Y se puede imaginar que a los analfabetos en contra de ambas.

Pero si ser Inmigrante Reciente es salirse de una comunidad de opinión, por definición totalitaria (el vasco *es* tal y cual), entonces Inmigrante Reciente es la aspiración natural de cualquier librepensador. Una especie de extranjero, en el sentido de Camus. Es difícil inventar un elogio mayor. Y, con el mismo espíritu, ser “sí vasco” -en el sentido de Kresala. sería uno de los insultos más deprimentes que cabe imaginar.

Es la diferencia entre liberarse o no liberarse de la losa nacionalista (o de cualquier otra comunidad totalitaria de opinión).

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2009/01/dolmen-pedra-gentil2.jpg

Para no analfabetos, Savater tiene un artículo reciente que habla de lo mismo. Pero en bién:

La pena es que no se puede formar el Club de Inmigrantes Recientes que imagina Kresalita. Porque club tiende a comunidad, y hemos visto que eso es de lo que se sale el Inmigrante Reciente.

Perspectiva. No pensemos en buenos (los que te gustan) y malos (los que no te gustan). Pensemos en abusones y abusados. Abusón es el que te usa sin tu permiso. Ilegalmente, en los casos graves.  Eso simplifica el problema. Y lo hace objetivo. Aunque no siempre te guste el resultado.

También evita cuentos. Como ese cuento, tan vasco hoy, del doble sufrimiento de los dos bandos. No, mira; tú has elegido asesinar, y tu asesinado no ha elegido nada. Tú podías no asesinar, y tu asesinado no ha podido evitarte. Solo hay un abusón ahí. Y ya puedes pensar en todo el dolor que quieras de tus familiares y allegados, que lo has causado tú. El asesino. No tu víctima.

Los abusones funcionan por el miedo. Y usan el miedo de ejemplo, para extenderlo. Saltemos de continente — incluso mental. La escaldalosa sentencia de Manning a 35 años en una prisión de las más putas, es dar miedo con el ejemplo. Para que no se les ocurra a otros denunciar lo que cualquier ser humano -simplemente decente- debe denunciar.

Pero hay buenas noticias. No siempre funciona, y con Snowden no está funcionando. Pero no será que no funciona por la ayuda de la prensa. Se comprende que no quiere convertirse en protagonista de la historia. El asunto es el espionaje masivo e indiscriminado. El asunto es que ese poder desmesurado en manos del ejecutivo acaba con cualquier sueño de “checks and balances”. Pero el asunto también es quitar el miedo como herramienta de ese ejecutivo abusón. Por eso hay que contar la historia de que no es cierta la imagen de un Snowden aislado en Moscú, a modo de un Kim Philby que muere prematuramente de soledad y alcoholismo.

Resulta que no sabíamos que Lindsay Mills, la novia de Snowden, está con él en Moscú. Desde junio. La imagen es de un fotograma del final de la película Citizenfour  [–>].

snowden-con-mills-en-moscu

Que se jodan los abusones y su miedo, que Snowden está de miedo en Moscú. Y no es precisamente un paria olvidado. Aquí se ve a los realizadores y algunos intervinients de Citizenfour, con la familia de Edward, en la presentación de la película en el Festival de Cine de Nueva York. Recibiendo un aplauso atronador.

citizenfour-presentacion

Así que aplaudir a Snowden, y por ejemplo ir a ver la película de Poitras, es un acto cívico. Se estrena de inmediato. Dos pájaros de un tiro.

Y volviendo a la vieja Europa -peor, a la vieja España- tenemos otra versión regional de los abusones, en pleno modo fascista. Cuando los nazis gobiernan un país independiente, soberano y eso, señalan los escaparates de los judíos.

escaparate-jude

Es muy práctico. Les dice a los arios a quién no comprar. Al menos, a los arios de tendencia nazi. Y qué escaparate romper cuando haya un poco de jolgorio en la calle.

Cuando el paisito en el que gobiernan los nazis no es independiente, tiene que soportar unas leyes de tipo democrático. Y entonces no puedes poner la marca del oprobio sin permiso de dueño judío de la tienda. Pero tiene arreglo. Visitas a los comerciantes arios, y les explicas las ventajas -sobre todo de seguridad- de pagar una moderada “voluntad” a cambio de poder ostentar la marca que dice: a este no le hagas boicot ni le jodas la luna.

nazis-en-catalunha

Los etarras lo han practicado con gran éxito en Vasquilandia. En los pueblos de mayor ambiente vascopiteko. Pero la imagen de arriba, de Libertad Digital [–>], es de Barcelona.

Lo de los escaparates nazis lo ha traído Dani (@jodi_endo). Gracias.

Ya siento repetirlo tanto.  Pero es difícil decir más, con menos palabras.

¿Todavía creéis que los podéis controlar?

Plazaeme se ha registrado con los nazis, para teneros informados.

plazaeme-registrado-con-los-nazis

Fuente de las noticias (y fotos) sobre Snowden:

Hay un vídeo corto de Poitras, muy ilustrativo. Les enseñan uno de los documentos filtrados por Snowden a dos ingenieros alemanes, de una empresa de internet por satélite. En el que se explica cómo son espiados (sale el nombre de uno de ellos), para poder entrar en sus servidores y tener acceso a sus clientes.

Otra recomendación. Revista digital que han montado, a raíz del caso Snowden, Glen Greenwald y Laura Poitras. Con muchos otros.

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