Marod


Por Marod

TERCER ASALTO: LA NEGACIÓN DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Yo aquí no he dicho que tenga el conocimiento. He dicho que me gustaría ver los estudios. No tenía idea que se medía el número de imbéciles (por abreviar) y se les dividía entre izquierda y derecha (quien coño habrá pagado el estudio ese? Y para que lo querrá?).

Estudios a parte. Mi creencia (sin base objetiva) es que en cuanto a esos estudios habría mucho que mirar, incluso buscar si son aceptados pacíficamente, o hay estudios que los contradigan… antes de aceptarlos como conocimiento objetivo. No tengo tanto interés, me avengo a que los de izquierdas son más totalitarios.

Lo que pasa también es que saltamos con mucha alegría del pensamiento individual al colectivo. Lo que dice una mema en un programa de telebasura tertuliana es pensamiento individual (opinión), muy influido por su ideología, pero individual. Esa mema no está exponiendo el pensamiento de la izquierda. Exactamente igual que un memo en Twitter.

Eso lo determina mucho mejor la posición de los partidos políticos más representativos de cada corriente ideológica. El PSOE de hoy es hijo del socialismo, del marxismo y este del materialismo dialéctico de Hegel. Hay toda una tradición de pensamiento detrás. El PSOE no es un fulano. Como el PP es hijo del liberalismo clásico, de la democracia Cristiana y de la Monarquía. El PP tampoco es un fulano, ni siquiera el Pablo Casado.
Y no es lo mismo. Pues vale, hay más pequeños Mussolinis (ya es mala baba) en la izquierda. Enunciado el problema y demostrado con esos estudios, es hora de hacer qué?
No creo que se pueda hacer nada con ese conocimiento. Mientras sigamos en un Estado de Derecho, claro. Si esto supone una amenaza al Estado de Derecho…entonces tenemos un verdadero problema.

De momento, el PSOE no propone eliminar la libertad de expresión en su programa. Ni tampoco deportar a castellanoparlantes a ningún sitio.
Dales un tiempo, a ver 😉

Respuesta (pm)

Esto nos puede servir para generalizar un poco. Pero vamos a hacerlo a partir de un ejemplo muy gráfico. La visión de un reconocido “progresista” sobre ese problema. Pero detalle más interesante es lo démodé de su mentalidad. Se ve muy bien en que tanto su invitada, como su público, están en completo desacuerdo. Están encantados en que se suprima la libertad de expresión a los “malos”.

Te lo traduzco:

Porque Alex Jones, que no es mi amigo,  que dice mentiras absurdas sobre mi, ha sido expulsado de Twitter y Facebook, y otras plataformas, y creo que …

Aquí se produce una interrupción, con grandes apausos del público. Y pomposos gestos afirmativos, muy seguros, de la fanática que le acompaña. Que acaba en un ¡gracias a Dios! Ante lo que Bill Maher se ve obligado a impartir una lección moral para el progresismo. (Nota: traduzco liberal por progresista, del lenguaje polítio de EEUU).

bill-maher

Esto … bueno … si eres progresista se supone que estás por la libertad de expresión. Eso es: libertad de expresión para aquello que odias. Eso es lo que quiere decir libertad de expresión. Estamos perdiendo el significado de un concepto que es importante para este país. Si te preocupa la esencia real americana (the real american shit), o no. Y si te preocupa, se aplica a todas las partes. A mi no me gusta Alex Jones, pero Alex Jones tiene que poder hablar. Todo el mundo tiene que poder hablar.

Te recuerdo que en un asalto anterior asegurabas que no discutimos la libertad de expresión. Pues eso tiene gracia, porque como ese ejemplo de Bill Maher  te puedo poner multitud más de vídeos, y de artículos de prensa, de autores muy conocidos pero no suficientemente numerosos, que se ven frecuentemente obligados a defender una libertad de expresión que ven que se pierde. Que se pierde por un neo-totalitarismo que se ha instalado en la izquierda dominante. También te puedo mostrar artículos en medios tan poco marginales como el New York Times, donde sesudos progres de la corriente principal de la izquierda desmienten la existencia el problema … ¡asegurando que la libertad de expresión no se debe aplicar al mensaje que odiamos! Sumando todo, la idea de que no discutimos la libertad de expresión es bastante peregrina. Porque es una de las discusiones principales de este tiempo.

¿Tal vez te refieres a que en España no se discute, porque el PSOE no tiene nada en su programa sobre la eliminación de la libertad de expresión? En primer lugar, España no produce debates exportables. Se limita a importar el resultado de los debates que ocurren fuera. Si quieres saber lo que va a pasar en España, lo que tienes que mirar son los combates intelectuales que ocurren en los países que exportan ideas. Y en segundo lugar, tampoco hay en EEUU ningún candidato cuyo programa avance el recorte de la libertad de expresión. Solamente hay la práctica, cada vez mas extendida, claramente desde la izquierda, y que cuenta con la nada disimulada simpatía y apoyo de todo el establishment demócrata.

Seguimos con tu formidable despiste sobre cómo funciona el mundo. Si quieres saber si se va a imponer la minifalda o la sharía, es absurdo que mires la ley o los programas de los partidos políticos. Porque lo que estarías mirando es cuál opción ha triunfado ya. Y si quieres intervenir en esa lucha, leyes y programas es el último lugar sobre el que debes actuar. Esos elementos se cambian cuando ya ha habido una victoria o un fracaso. Cuando algo ya se ha convertido en moral dominante. Lo de “dales tiempo, a ver …” significa: espera a que ya hayan ganado.

De momento, el PSOE no propone eliminar la libertad de expresión en su programa. Ni tampoco deportar a castellanoparlantes a ningún sitio.

Que yo sepa, nadie propone deportar castellano-parlantes. Ni siquiera los más asquerosos y confesos racistas catalanes, como Torra o Pujol. Lo que pretenden, y practican, es convertirlos en vernáculo-parlantes. Y como tienen una idea de “identidad” ligada a la lengua, en la que queda perfectamente incrustado lo que cada “identidad” debe pensar, el resultado de la monada es un cambio forzado de la “identidad” de la mayor parte de la población de ciertas zonas. O sea, un auténtico “identicidio”. Y ahora dime si el PSOE está haciendo algo en contra de eso, o a favor.

 Pues vale, hay más pequeños Mussolinis (ya es mala baba) en la izquierda. Enunciado el problema y demostrado con esos estudios, es hora de hacer qué?

Te lo acaba de demostrar muy gráficamente Bill Maher. Los ataques generalizados contra la libertad de expresión son una lucha moral (una herramienta) de la izquierda neo-totalitaria. Y las guerras morales no se combaten con leyes ni programas, sino con moralidad. Leyes y programas se limitan a dar constancia de quién ha ganado. Y en este caso, y que se conozcan, sólo hay dos tipos de moralidad para combatir el neo-totalitarsimo de nuestra izquierda. Podríamos llamarles el estilo Bill Maher, y el estilo Trump.

Si te fijas, Maher ha hecho una operación moral de libro en el vídeo de arriba. Según la definición de moral que he venido haciendo en las entradas anteriores. No hay ningún razonamiento, ni medición, ni contexto, ni motivo, ni vainas. Establece un valor que pretende ser universal; obligado para todos los miembros del grupo. Progresistas y verdaderos americanos. Si no lo compartes, no puedes ser miembro del grupo. El valor establece: libertad de expresión es la libertad de la expresión que odias. Eso es la moralidad. Un triste coñazo para niños que debería restingirse mucho. Pero es necesaria hasta cierto punto. Y meter la libertad de expresión entre los puntos necesarios, hace la diferencia entre una democracia liberal y Venezuela. O entre una democracia liberal y Cataluña. Y ahora nos explicas lo que hace el PSOE por la libertad de expresión en Cataluña. De hecho hace mucho en contra. Pero ante una apisonadora moral, la mera inhibición es abrirle camino.

De Trump es mejor no hablar. Donde Maher intenta favorecer una moralidad mejor, más “vivible” para todos (si quieres te lo razono, pero espero que no haga falta), Trump impulsa la moralidad opuesta a la de apisonadora. Pero es igualmente apisonadora.

Así que tienes tres opciones, y todas vienen antes de la ley y de los programas de los partidos políticos.

  1. Dejas que el neo-totalitarismo de izquierda acabe con la libertad de expresión.
  2. Dejas que Trump acabe con la libertad de expresión, imponiendo la contraria.
  3. Copias lo que está haciendo Bill Maher en ese vídeo. Sin “esperar a ver” lo que acabe diciendo la ley o los programas, porque entonces ya será tarde.

La inhibición, por supuesto, es tomar -o favorecer- una postura. La que de momento va ganando de calle (la 1), o -eventualmente- la que muestra fuerza social para combatirla (la 2).

 

 

Por Marod

 

Vamos a ver, tú dices que la izquierda emplea criterios morales y la derecha de funciona o no funciona. (Cito: “Hoy la izquierda funciona esencialmente en términos morales (lo bueno, lo malo) y la derecha -y sobre todo el centro- en términos prácticos (lo que funciona, lo que no funciona”).

Y creí haber visto (debí fliparlo) que alguien me decía que estaba haciendo lo mismo que Al al poner cuatro ejemplos del aborto y el matrimonio gay.

Pues ni parecido. Mi argumento es que la política y la moral están íntimamente relacionadas, especialmente en las cuestiones importantes.

Y para una mejor comprensión del mismo, pongo algún ejemplo. Jamás he dicho que sean hechos probados, es mi opinión argumentada.

Mi opinión se basa en la observación del contrato social. La derecha y la izquierda son entidades políticas. Las que legislan y gobiernan. Y si pillas la Constitución, desde el título preliminar, pasando a los derechos y libertades públicos, siguiendo por la ordenación territorial y terminando por la Corona…es esencialmente moral.

Es el mínimo moral reflejado en el contrato social. En el que tenemos, el que está en vigor y funcionando.

¿Cuál cojones es el criterio de eficacia de que haya libertad de expresión? Las sociedades sin ella funcionaron en el pasado tan ricamente. Una sociedad puede funcionar sin libertad de expresión. Es más, vemos una sería amenaza a nuestra propia supervivencia en el creciente empuje de sociedades totalitarias que miran a la Meca y empuñan ametralladoras o conducen furgonetas.

Sí, sí que fomenta la competencia de ideas. Muy bien. Y tiene otros inconvenientes que nunca medimos. Porque no discutimos la libertad de expresión. Es moral. La nuestra.

Este es el soporte del argumento, uso ejemplos por abreviar y por facilitar su comprensión. Nunca con la intención de negar discusiones. Nada de lo que digo son HECHOS PROBADOS. Son hechos objetivos, comprobables y rebatibles. Incluso erróneos. Mira la Constitución y argumenta otra cosa.

Yo hablo de materia observable, y vosotros me habláis de “ambientes”. Claro, por eso no lo entiendo. Debo ser de otro ambiente.

Respuesta (pm)

Es ligeramente distinto “emplea criterios morales” que “funciona en términos morales”. Cuando digo “funciona en términos X” quiero decir que utiliza la herramienta X. Si quieres “emplear criterios X” necesitas un criterio en primer lugar. Que no creo que sea el caso. Un criterio es un juicio o discernimiento, pero el uso político de la moral es una simple memorización. Por ejemplo, Inés Arrimadas (O Ciudadanos) es fascista. ¿Cuál es el “criterio”, dónde está? Nadie lo sabe. ¡Es fascista porque es fascista! Porque los jefes de la tribu la han marcado como tal. Pero el “criterio” (definición -> correspondencia) es notablemente ausente. Un agujero negro.

En cambio sí es funcionar en términos morales, aunque sin ningún “criterio”. Una vez le has puesto el cromo en la frente a Arrimadas, toda la tribu sabe que es algo (1) universal (lo debe creer toda la tribu); (2) obligado (si no lo crees, te explulsan de la tribu); (3) confiere identidad (separa a los que son de la tribu de “los otros”); (4) absoluto (no hay medición, ni contexto, ni zarandajas); y (5) tabú (no se discute, ni se piensa: se “sabe”).

Te acabo de cascar una definición dinámica de la moral. Con ella no sabemos lo que “es”, pero sabemos algo mucho más interesante: lo que hace. Siempre que encuentres algo que hace lo mismo, sabrás que es moral. Y cuando se trate de algo que no hace lo mismo, no será moral. Por ejemplo, una Constitución. O las leyes. Que pueden y suelen recoger elementos de la moral, pero no hacen lo que hace la moral. Tienes que cumplir las leyes, pero no tienes que creerlas. Ni no discutirlas. Y es por eso por lo que las leyes contemplan su propio cambio, cosa que no hace ninguna moral. Las leyes son obligatorias, pero no son tabú.

Podrías alegar que -para ti- moral es otra cosa. Pero no harías nada; mi argumento se basa en esta definción de moral. Que por otra parte es algo que obviamente existe, le llames como le llames.

Mi argumento es que la política y la moral están íntimamente relacionadas, especialmente en las cuestiones importantes.

Ni idea de lo que son para ti las “cuestiones importantes”. Seguramente cuestiones morales. Pero la cuestión política más importante, y el motivo de que se inventaran los parlamentos, es el presupuesto. Y sí, el presupuesto se puede entender como una cuestión moral, o como una cuestión práctica. Por ejemplo, en términos de “igualdad”, “derechos sociales”, o “justicia social”, es una indudable cuestión moral. Nadie puede no creer en la igualdad, los derechos sociales, o la justicia social, sin ser un perfecto pecador. Y esto es tan absoluto como cualquier otro planteamiento moral. Pero también puedes plantear el presupuesto en términos de eficacia. Lo que ya se ha visto funcionar (conseguir) en términos de crecimiento, o del objetivo que sea. O lo que, por los argumentos que sea, se puede presumir que funcionará. Y ahora dime cuál de los dos planteamientos es más propio de la izquierda, y cuál de la derecha.

Es indudable que también hay elementos políticos morales en la derecha. En el centro, muy poco. Y están ligados, o a la religión, o a la libertad entendida como cuestión moral (los libertarios). Algo bastante minoritario dentro del grupo. Pero no confundas la religión con la tradición. La primera es moral. La segunda es eminentemente práctica: se sabe lo que resulta de ella, y desde hace siglos — no jodamos la marrana. Esta es la clásica postura conservadora, siempre muy ligada al principio de realidad. Y el ejemplo más claro que tienes es aquello que discutimos sobre la sentencia del Supremo de EEUU, a cuenta del matrimonio arco iris. Aquel voto particular que empleaba la religión, no como moral, sino como tradición – y universal. Si todas las sociedades que conocemos (y por lo tanto estables y funcionales) hacen lo mismo, es muy de sospechar que haya un motivo funcional para el asunto. Y que las que no han seguido el mismo camino, han desaparecido en la niebla de la historia sin dejar huella.  No cabe un planteamieno más de funciona / no funciona que ese. Y ese planteamiento, hoy, es prácticamente exclusivo de la no-izquierda.

Este es mi argumento. Ahora podemos ir a la casuística. Por ejemplo esta foto.

talibancinhos

Digamos que es una “lucha” de opinión. Criaturas angelicales que se sienten “agredidas” porque otros expresen su opinión, y reaccionan así. Es en España. ¿Tienes alguna duda de que son de izquierdas? ¿Te atreverías a apostar lo contrario teniendo sólo esa información? No creo.

Sigamos. ¿Es -para ellos- una cuestión moral? Sin duda alguna. Se trata del silenciamiento de Galicia Bilingüe. Algo que es (1) universal (lo debe creer toda la tribu); (2) obligado (si no lo crees, te explulsan de la tribu); (3) confiere identidad (separa a los que son de la tribu de “los otros”); (4) absoluto (no hay medición, ni contexto, ni zarandajas); y (5) tabú (no se discute, ni se piensa: se “sabe”).

Y ahora ya sabes otra cosa sobre la moral. Al contrario que las leyes, genera violencia en cuanto hay más de una en el mismo sitio. Porque la moral te obliga a odiar lo inmoral, y al inmoral; y a acabar con ello — si puedes. Por eso mezclar moral y política es una estrategia poco recomendable, salvo que seas un político que lo quiere usar como herramienta para alcanzar el poder. ¿Y quién es el especialista en este segundo aspecto? ¡Pues la izquierda! Con todas esas políticas de identidad, de victimología, de malvados opresores, y el resto de tiernos cuentos que no son otra cosa que moralina barata para mentes infantiles. 

No sé por qué te cuesta entenderlo.

¿Cuál cojones es el criterio de eficacia de que haya libertad de expresión?

¿Es una pregunta real? ¿Quieres echar un vistazo a las sociedades que tienen libertad de expresión como norma fundamental desde hace tiempo, y compararlas con las que no? Pues ya tienes otro funciona / no funciona, de libro. Pero es muy distinto mirar la libertad de expresión como asunto moral, que como asunto funcional. Por eso tú consideras, con la izquierda, que la libertad de expresión incluye el deber de que te escuchen (escraches y tal), y yo no. Valga como otro caso de la visión moral o funcional de la política. Y en el tuyo, seguramente cabe que los parlamentos se conviertan en circos llenos de disfraces y carteles. Pero en ninguno de los países fundacionales de la libertad de expresión, que suelen coincidir con los que más tienen, como EEUU, Gran Bretaña, o Francia, permiten hacer del parlamento una payasada. Porque la libertad de expresión, siendo fundamental, no es tampoco un absoluto. Y tiene sus formas.

Apuesta: Grupo impide que Fulano dé una charla en la Universidad X. ¿Tienes algún problema para apostar si ese grupo es de derechas o de izquierdas? Pista: siempre que no puedes soportar que otro hable, así sea a su propia gente y en un sitio reservado para ellos, se trata de un problema moral. Y nadie duda de tu apuesta sobre la afiliación política del grupo silenciador. Ni siquiera tú mismo.

Porque no discutimos la libertad de expresión

¿No? Probablemente es la principal discusión política en EEUU en este momento. Hasta el punto de que si alguien menciona la primera enmienda en una universidad, automáticamente es tildado de “extrema derecha”. Y se debe, según mi argumento, a la aberrante “moralización” de la izquierda. Si algo es moral, no hay nada de lo que hablar. Ni cabe libertad de expresión. ¿Admitirías un curso sobre las distintas y suculentas formas de cocinar cada parte del cuerpo humano? ¿O sobre el estimulante romanticismo y otras ventajas espirituales de la pederastia? Bueno, pues eso es moral. Y circula completamente al margen de las leyes. A ver si nos vamos centrando en lo que estamos hablando. Cuando la política, por ejemplo la política lingüística, se convierte en moral, lo que ocurre es esto. Siempre:

talibancinhos-2.jpg

Y espero que no vayas a intentar colar que igualmente el bilingüísmo es una cuestión moral para Galicia Bilingüe. En absoluto; no le pegan a nadie, y no tratan de callar a nadie. Pista: los “talibanciños” no necesitan escolta.

Para GB es una cuestión eminentemente práctica, salvo el pequeño detalle de que no pegar a los demás también entra dentro de la moral. Dos motivos prácticos. Tengamos la fiesta en paz, y tradición: sociedades bilingües es lo más común a lo largo de la historia y geografía humanas. Y saben resolver sus cuestiones lingüíticas y sus cambios de lengua sin ninguna necesidad de moral (o de política) por medio. Claro que ahora puedes alegar la necesidad de “salvar” (algunas) lenguas. Pero eso, Marod, sería de nuevo una cuestión moral. O sea, la mierda perniciosa de la que estamos hablando, que no ves porque estás inmerso en ella. Lo mismo que los peces no pueden ver el agua, o nosotros el aire.

Para la discusión:

intolerancia-por-politica

Nota previa: Marod manda una “respuesta larga” a la discusión anterior [–>]. Como va en tres “asaltos”, y son tres temas distintos, pongo hoy el primero como entrada. Con su respuesta. Los otros irán en días sucesivos.

Por Marod

A ver si logro entender bien el problema.

El beneficio de denunciar primero (como un duelo en OK Corral) fomenta el fanatismo político porque son, obviamente, los fanáticos quienes quieren acallar las voces disonantes. O aquellas que les muestran toda su “basura fascista”. Ergo tienen esa compulsión denunciadora. Unamos a eso que los algoritmos o el personal de Twitter son unos merluzos (juicio de valor, dicho sea de paso) y no entienden el ambiente que están creando. O incluso, peor, lo entienden y encima lo desean. El resultado debe ser un montón de fanáticos interactuando entre ellos, en una especie de orgía de caza de brujas entre los supervivientes.

Hasta aquí bien. Es un argumento lógico.

Mi contra-argumento pone el dedo en el hecho de que eres sancionado por el insulto injustificado, no por el denunciado. El denunciado pone en conocimiento del responsable lo que considera un incumplimiento de las normas de uso del servicio.
Es decir, si quitamos el supuesto de hecho (la conducta inapropiada) la denuncia pasa a importar una mierda, concretamente.

O sea, donde tu argumento falla es en que el sistema fomente el fanatismo, el sistema trata de evitar lesiones al honor e imagen de las personas. Y por qué? Pues porque la sanción se produce una vez se comprueba que se ha producido el supuesto de hecho (el incumplimiento de normas de uso).

Por eso te puse un ejemplo de cómo contestar el mismo mensaje (señalar al totalitario) pero cumpliendo los términos de uso.

Esto en abstracto, en universal. En el caso concreto, analicemos:

Un tipo pone una memez no muy ofensiva (hala, tira que ya sabes dónde está la puerta) en respuesta a otra memez tampoco muy ofensiva (si muerde cuando dices Sanjenjo, es un Talibanciño), y llega un tercero y contesta (omitiendo el mensaje) que se vaya el fascista y se meta el dedo en el culo (en el tono soez y ofensivo, a mi humilde parecer ganas por medio cuerpo 😉)

¿Pondrá alguna norma de Twitter algo así como que no se permiten los insultos y las faltas de respeto injustificadas? Paso de buscarlo, pero fijo que lo pone.

¿Se da entonces, el supuesto de hecho de la sanción? Es posible.

Hostia, pues igual el sistema no funciona tan mal.

Pongamos en duda entonces a los “anormales” de Twitter a la hora de aplicar el sistema.

Puede que lo hagan mal o pasen olímpicamente de él.

Y aquí ya entramos en el terreno de la hipótesis. Ni sé cuántas denuncias se producen, ni por qué motivos, ni cuántas se admiten, ni si son motivadas o no, ni cuántas se rechazan y por qué motivos.

Ni nadie ha hecho mención a que tenga esos datos ni los ha mostrado.

Si querías mostrar este caso como ejemplo del mal funcionamiento del sistema, elegiste mal. Hay incumplimiento bastante posible de la norma.

Hay dos formas de demostrar la hipótesis que pretendes sostener.
O demuestras estadísticamente la inmensa cantidad de usuarios sancionados por denuncias de fanáticos (me parece que no lo has hecho)

O demuestras que el sistema de Twitter ha fallado contigo. Y eso es lo que te estoy rebatiendo. Que no falló en tu caso.

Respuesta (PM)

Joder, Marod no estás más que repitiendo lo que ya has dicho, y ya esá contestado. Y te inventas la mitad de lo que dices. Ya te he puesto antes lo que alega Twitter, pero te lo repito con más detalle. No tiene nada que ver con “lesiones al honor e imagen de las personas”. Dicen:

incumple los Términos de servicio de Twitter; específicamente, las Reglas de Twitter que prohíben participar en situaciones de abuso dirigido a personas o grupos específicos.

A fin de garantizar que las personas se sientan seguras para expresar opiniones y creencias diversas, no toleramos comportamientos que ingresen en el ámbito del abuso. Esto incluye acoso, intimidación, o uso del miedo para silenciar la voz de un individuo.

¿De verdad te lo tengo que explicar? ¿No sabes que el subni, y los anteriores que menciona Galicia Bilingüe (los que muerden si dices “Sanjenjo”), están, exactamente, practicando el acoso para para silenciar la voz de una opinión? El sunto no tiene nada que ver con el honor y la imagen de GB (o de nadie) , y tiene todo que ver con el totalitarismo: aquí sólo cabe mi opinión; las demás opiniones no pintan nada en Galicia y se tienen que ir fuera. Esto es no sólo intentar suprimir una opinión, sino incitar a la violencia contra ella: ¡No pintas nada aquí, fuera, fuera! Violencia que Galicia Bilingüe padece y sigue padeciendo en la calle. Son, por así decir, “agredidos habituales”.

Y aquí es donde viene a cuento lo de “pregunta a los judíos”. Podría haber servido lo mismo decir “negros” (en EEUU, en su momento), o cualquier otro colectivo que goce de la condición de “agredido habitual”. Y todos te dirán lo mismo: siempre empieza con un “tú no pintas nada aquí, vete fuera”. Tu opinión (etnia, condición, ideología) no pinta nada aquí. Esa es, exactamente, la piedra sobre la que pivota toda violencia social contra un colectivo. Y da lo mismo que sean homosexuales, judíos, rojos, negros, herejes, creyentes, Galicia Bilingüe, o lo que sea. El esquema no cambia: no pintas nada aquí, lárgate.

Que esto no lo sepa o entienda un niño becario basura de Twitter, tiene (más o menos) disculpa. Es un fallo digamos social, de la educación que se imparte. Que haya que explicártelo a ti, no tiene justificación alguna. Se te supone una educación y una cultura más que suficiente.

A partir de ahí, el argumento circula sólo. No he intentado silenciar ninguna opinión pero sí criticar / ofender una práctica política enferma; el totalitarismo. Me he limitado a ponerle un espejo al acosador, que sí está intentando silenciar una opinión. Para que vea, sobre sí mismo, lo que hace a los demás. Vete fuera tú; lo mismo que tú mandas fuera a los demás; y vete a la mierda, lo mismo que tú propones que los demás aguanten vuestras agresiones.

Pero tal vez lo puedas intenar entender si cambias de “agredido habitual”. Imagina que en vez de uno no popular para el kindergarten, se tratara de uno de sus casos favoritos. Y ahora imagina este “tuit”:

Oye, ¿si no te gusta la moral cristiana, qué narices pintas aquí, en Europa? Te lo voy a decir de forma simple: coge la puerta y lárgate de aquí.

Y ahora ten los cojones de decirme, Marod, que ese “tuit”, no está intentando precisamente silenciar una opinón, y fomentar la violencia hacia un colectivo. Y que crees que Twitter hubiera reaccionado igual, suspendiendo al que critica / ofende al islamófobo, en lugar de al islamófobo. Pues no tienes más que cambiar islamófobo por fascista / totalitario, que se usan ambos tanto como términos técnicos, como insultos habituales. ¿Lo entiendes ahora, o tampoco?

Te pongo, de Wikipedia, la esencia del totalitarismo. Por ejemplo, su diferencia con simplemente “dictadura” o “autoriarismo” [–>]. Lo plantean de forma bastante razonable.

Los regímenes totalitarios son distintos de los autoritarios. Estos últimos denotan un estado en el que quien ostenta el poder político, lo monopoliza. Pero no intenta cambiar el mundo ni la naturaleza humana. En contraste, el régimen totalitario penetra hasta las raíces más profundas de la estructura social, y busca controlar los pensamientos y acciones de los ciudadanos.

Por ejemplo, que digan Sanxenxo en lugar de Sanjenjo. Por ejemplo, que no imponer el gallego es atacar el gallego. Por eso lo de totalitario fascista es una descripción técnica en este caso. Obvio para cualquiera, menos para el kindergarten.

Y un último apunte, que tampoco debeía haber hecho falta:

El beneficio de denunciar primero (como un duelo en OK Corral) fomenta el fanatismo político porque son, obviamente, los fanáticos quienes quieren acallar las voces disonantes.

No. Son los más motivados los que deuncian. El fanatismo es la mayor motivación que existe en política. Vaya, fanatismo y exceso de motivación son lo mismo. Y el beneficio al fanático por “disparar primero”, y aplicar un sistema basura (cero pensamiento o consideración), es obvio. Se lo expliqué muy claro a Twitter, y de una forma que no pensé que tú necesitaras (alucino):

Quien agrede y trata de silenciar es el otro. Y peor, está tratando de incitar a la violencia. Imagina que le digan a un musulmán:

Oye, ¿si no te gusta la moral cristiana, qué narices pintas aquí, en Europa? Te lo voy a decir de forma simple: coge la puerta y lárgate de aquí.

¿Qué hubiera hecho Twitter? Pues es el mismo caso. Literal:

fanatico-2

Pero yo creo que Twitter ni siquiera lee las alegaciones, salvo que alguien muy conocido meta mucho ruido en el sistema. Y las leen después del ruido; la primera respuesta es siempre automática, de máquina, y sin responder jamás a la alegación. Ya son demasiados casos conocidos. Pero sólo son conocidos los de gente muy conocida. La punta del iceberg.

Añado. Manda cojones que Marod no distinga entre dos imperativos muy distintos: No hagas X / no pienses X. Pues es una de las claves de la democracia liberal, señor aficionado al constitucionalismo.

Para la discusión:

rae-sangenjo

Por Marod

Estimado amigo (porque si un amigo es aquel que te desafía a pensar, tú lo eres. No te quepa la menor duda de ello). Quiero despedirme de ti antes de retirarme por un tiempo indefinido.

Atravieso un pequeño bache personal y eso hace que no tenga mucha moral para soportar el nivel de concentración que requiere intervenir aquí con un mínimo de dignidad 😉

Últimamente he dejado demasiadas discusiones interrumpidas no tanto por tiempo disponible, sino cuanto mayor por falta de ánimo para ello.

Te agradezco sinceramente el trato que he recibido siempre en este sitio. Y hago extensivo ese agradecimiento a muchas personas que participan aquí. Desde Al, pasando por V., sin olvidarnos de Oscar, y tantos otros… Y terminando por Octavio, Haddock… En fin, soy muy malo para los nombres y me dejo un huevo que a buen seguro sabrán perdonarme, porque seguramente serán como Zuga, gente de buen corazón 😉

Pues a todos ellos, gracias porque, como he dicho antes, amigos considero a todos aquellos que me retaron a contradecir, a contra argumentar, a atacar y a defender. A pensar.

En fin, tampoco es para enrollarme más.

Gracias a todos, haciendo especial mención de todos aquellos que me leyeron los alegres ladrillos que soltaba sin intervenir, que también se lo agradezco. Hasta pronto, espero.

Un placer!

P.D. Disculpadme por favor de antemano. No voy a contestar a ningún comentario esta vez. No porque no los quiera leer, sino porque no quiero convertir esto en una consulta sentimental 🙂 Ya siento.

Gracias a todos!!

Por Marod

Jueves. Mañana fría, pero soleada. Llevo más de dos horas desentrañando un contrato gigakilométrico que mi jefe ansía cerrar con una de esas grandes compañías del maligno sector energético. Me duelen las sienes de tanto leer esa puta jerga odiosa, y tengo tentaciones severas de dejar de leer y decirle al ansioso que está todo perfecto y que firme tranquilo, que se forra fijo. Pero me jodería, lo mismo acierto de casualidad, y va y se forra de verdad.

Alguien me saca de la ponzoñosa ensoñación con una invitación a un café de media mañana. Acepto en modo autómata, necesito dejar de leer las palabras contratista y responsabilidad, aunque sea por 20 cochinos minutos. Estamos en la típica cafetería parásita de oficinas y funcionarios. Ocupamos una mesa grande porque se nos han unido cuatro o cinco compañeras más.

La conversación no por repetida, deja de ser obligada. Cataluña, Cataluña y otro poco de Cataluña. «Casi prefiero volver al contrato de los cojones» pienso para mis adentros.
Una compañera parece haberme leido el pensamiento y reclama con fastidio dejar ya la fiesta en paz

– Con esta mierda de Cataluña, no nos damos cuenta de cosas mucho más graves que están pasando.

La que habla es, vamos a llamarla así, Luci. Una de las chicas de aprovisionamientos. Un departamento de mujeres, dirigido por una mujer. Empresa ejemplar que somos, oye. Luci es veterana en la empresa, mediana edad. Una de esas mujeres «superwoman» con trabajo, marido, prole, padres mayores y suegros. Vive en la queja constante que murmura, como una letanía, a cualquiera que le pregunta uno de esos «cómo te va» de pura cortesía.

– Mirar esos cerdos de la manada, tan cerdos como el juez que los juzga. Si al final va a tener que acabar pidiendo perdón la pobre niña.

Confieso que soy un poco autista. No tengo ni más la mínima idea de qué coño está despotricando Luci. Paso temporadas en que ni veo televisión, ni escucho radio, ni leo prensa.

Afortunadamente, el procés ha copado las necesidades informativas del mundo, y alguien se anticipa quedando en desinformada evidencia, y pregunta de qué va eso de la manada.

la-manada

Luci se enerva al explicarnos que son unos bestias que violaron a una joven en los Sanfermines. Prosigue diciendo, entre improperios dirigidos a nosotros por no conocer los detalles -alucinada me tenéis- que por lo visto el juez que está llevando el caso ha admitido a trámite un informe de un detective privado sobre el comportamiento de la víctima en los días posteriores a la presunta agresión sexual, que obviamente propone uno de los abogados de los acusados.

La retahíla es de proporciones épicas. Que si el juez es un machista, que si el abogado un desalmado, que si tenían que hacerle algo así a su hija a ver qué tal le sentaba, que si no había admitido unos guasap entre los presuntos agresores (lo de presuntos agresores lo digo yo, ella empleaba otros epítetos menos objetivos)…en fin, una fiesta de indignación entre los gestos aprobadores del resto de mis contertulios.

De repente, todos los ojos de la mesa se ciñen sobre mi con expresión horrorizada… me temo que acabo de pensar en voz alta y he proferido un «hombre, todo el mundo tiene derecho a una defensa»

Craso error. Pero bueno, de perdidos al río. Como siguen todos clavados en mi cara, continúo para bingo y añado (más o menos):

Los derechos esos universales, que son hasta para los presuntos hijos de puta (remarcando presuntos ya con ánimo de provocar, he de reconocer) . A lo mejor teníamos que haberlos llamado «derechos humanos de las personas buenas, de los hijosdeputa no»… pero era muy largo.

Pues me imagino que la defensa tratará de alegar que hubo consentimiento y tratará de basar su prueba en la ausencia de tratamiento posterior de la víctima y en que lleve una vida normal, carente de traumas obvios que permanecerían como secuela durante bastante tiempo, supongo. A ver si le vamos a decir a la defensa letrada como tiene que dirigir el caso. O a desearle los siete males por hacer su trabajo. Y que te quede claro que la defensa juega una parte fundamental en el proceso de la justicia. Sin defensa no habría justicia. O sea lo que hace ese maldito abogado es ayudar a que se haga justicia. Pero bueno, eso pasa por tratar de comprender el Derecho por titulares de prensa y Twitter. Que no entiendes que la decisión del juez se basa en la ley, y que es recurrible. No entiendes lo que es un proceso objetivo.

… joer. La que se lió. El Katrina fue una brisilla veraniega a su lao. De todos los juramentos que me dirigió acompañados por diminutas particulas de saliva, lo que más me chocó fue esta lindeza: «Tienes interiorizada la cultura de la violación, la justificas porque vivimos en una sociedad que consiente el terrorismo machista y la violación»

Hostia! Yo. Que ni le tiro piropos a las chicas porque me da corte. Manda cojones.
Obviamente, dejé el tema estar. No era plan. Podría ser una loca Luci, que no lo es o no lo parece, vaya. Pero es que nadie de la mesa abrió la boca, nadie trató de reflexionar, era un tabú. Insinuar siquiera que tenían derecho a una defensa era convertirse en violador. Normal.

La anécdota que os cuento me llevó a una reflexión un tanto descorazonadora. Cada vez tenemos menos pensamiento individual. Las redes sociales escupen memes y soflamas. Los 140 caracteres están matando a la crítica, por eso me desahogo por aquí de madrugada.

Quizá sea por eso que alguna vez ha dicho Plaza. La globalización necesita tener sociedades más simples, un proceso de infantilización sostenida. Sin embargo, ¿Cómo podremos aspirar a avanzar socialmente, si acabamos con la discusión racional?

¿Quién somos manada?

Participé en esta Plaza por primera vez hace ya cosa de cuatro años, y casi siempre para mostrar el punto de vista contrario. Ejerciendo por gusto y por convencimiento el papel de ese abogado del diablo de quien sostiene la antítesis.

Perdonad la inmodestia, pero en estos años sé que más de uno ha pensado cosas que no se le hubieran ocurrido de no haber una mosca cojonera. Y viceversa, he pensado y aprendido cosas que no hubieran sido posibles sin esa disposición a escuchar o a discutir.

Moraleja. Al disidente no se le escupe, se le aplaude.

… De vuelta a la oficina, me toca el hombro el del Almacén,

– Joder Martínez, que bien le has contestao a la víbora esa. Vaya pico tienes chaval…y yo que pensé que eras de Podemos.

… Manda cojones. Benditos contratos

Rescatado de los comentarios [–>] de la entrada anterior.

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Por Marod

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Vale, ¿y ahora qué haces?
– Que hagan libremente su referendum, y los botiflers no participan. Porque como “no es legal”, nos la suda.
– Que hagan libremente su referéndum, y los botiflers participan. Nos sigue dando igual, porque “no es legal”.
– Planteamos nosotros nuestro referéndum (por ejemplo Clarity Act).
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Sin lugar a dudas, hay que plantear nosotros nuestro referéndum (C.Act, por ejemplo)

Me gustaría argumentar la respuesta desde otra perspectiva. Un poco más alejada de tecnicismos concretos. Desde una visión más general, con menos resolución y alejada del detalle. Los detalles para los doctos, que para eso cobran.

Ignoro si previsto o pensado cuando la parieron los próceres que la establecieron, pero uno de los efectos más poderosos (en mi opinión) de la democracia liberal moderna es la anulación de la épica de la rebelión, del romanticismo de enfrentarse a lo prohibido, al opresor.

Ya sabéis aquello de que “todo lo que me gusta es ilegal, inmoral o engorda”. No sé porque, pero hay un componente muy atractivo en el hecho de oponerse y resistirse a lo prohibido.

Cierto que la generación anterior corría delante de los grises defendiendo la libertad, la igualdad, la justicia y todas esas cosas tan preciosas…pero no es menos cierto que añadía un plus de motivación el hecho de que Paquito estuviese ahí representando el orden opresor, la dictadura del “por mis cojones, que son dos”.

Ya digo, no sé si calculado o por pura serendipia, pero el hecho de que exista un procedimiento participativo por el que puedes cambiar el gobierno (y las leyes) a través de unos representantes que eliges (ejem)… jode absolutamente el “mito revolucionario”. Porque ya no se sostiene, “A las barricadas”… ¿pa qué?. Te han puesto las urnas, ya no puedes jugar con las barricadas.

Esto, socialmente, es un avance impresionante. Genera paz social, y por ende confianza mutua, seguridad jurídica, estabilidad y prosperidad. La hostia. Lo único malo es que también elimina un argumento muy bueno para ligar con chatis, en plan “revolucionario comprometido”, pero bueno para eso ya inventaron Tinder 🙂 ….al pan, que me descentro.

Pues el artículo 2 y el principio de legalidad están haciendo el papel de “opresor”. Magníficamente, además. Ahora, toda la juventud (más susceptible al mito “rebelión”) de Cataluña tiene un poder opresor que niega su causa justa por mis cojones que son dos (“no es legal”)… Es perfecto. Si yo tuviese 20 años y viviese en Cataluña sería indepe fijo. ¡Ah!, ¡Cuán maravilloso sería aglutinarme en plazas y calles con pancartas, soflamas y eslogans! ¡Qué gustito sentirme David enfrentándose a Goliath, El Ché frente a los imperialistas, un joven francés frente a De Gaulle en los psicodélicos 60! ¡Qué torrente de endorfinas y adrenalina al poner mi mejor cara de contestatario y susurrar a una chica en la manifa… “debajo del asfalto está la independencia”!

… ¿Se entiende, no?

No sé el tecnicismo concreto para cohonestar esa C. Act con la Consti…pero sí sé que un jurista bueno puede hacer eso y mucho más. Zapatero a tus zapatos, no seré yo (ni ninguno de nosotros) quien dé con la fórmula magistral que haga posible un procedimiento legal para preguntar/consultar/negociar coherente con la actual Consti… pero sí sé qué es necesario. Mucho.

Necesitamos ese “jarro de agua fría” para tanta calentura activista. Y el mejor remedio que hemos inventado es permitir al sujeto propenso a calentarse participar de la decisión.

Tiene truco, claro. Participar no de forma directa, sino con un sistema. Y eso, llámalo como quieras, es lo que buscamos. Da igual que se llame Clarity Act, Ley de Claridad o Ley de dejad de dar el coñazo ya.

Última metáfora, con permiso. Si tenemos un curso del río muy estrecho (marco legal) y mucha agua bajando en torrente (componente emocional)… la mejor solución parece ensanchar el cauce (proceso legal para consultar/negociar cosas extraordinarias). O le damos cauce o más pronto que tarde nos ahogará la riada 😉

Perdón por el ladrillo, es que estoy locuaz hoy 🙂

 

Por Marod

La verdad, ignoro si la jugada magistral (porque lo es) ha sido cosa de Rajoy, de Sánchez, de Rivera, de Soraya, del chorro de asesores que tendrán en Moncloa, de una alineación cósmica de todos los cuerpos celestes del universo, o de su p**a madre en el trampolín de la muerte (le “robo” la coletilla a Plaza, que me encanta 🙂 ) Pero lo cierto es que es la primera vez en muuuuuchos años que el bloque constitucional (unionista, legalista, españolista, etc) está en una posición tan cojoniástica en un feudo tan irredento y “porculero” como el catalán.

1. Han recuperado la fuerza moral. El relato, el cuento, la imagen…como queráis llamarlo. Lo que el aciago día 1 de octubre se adivinaba como otro capítulo de esa famosa leyenda negra española, ha pasado a convertirse en una celebración lúdico-festiva de sano patriotismo hispánico, dónde se puede ver a medio millón (miles arriba o abajo) saliendo a defender España con banderitas y todo. Precioso. Y aún más importante, no hay ni un clavo ardiendo donde se pueda agarrar el indepe para señalar al “brutal Estado opresor”… la aplicación del 155 es un instrumento legal, aprobado en el Senado (wethepeople) y aplicado con mesura.

2. Se están utilizando los instrumentos jurídicos con proporcionalidad, racionalidad, objetividad y publicidad. Ni un cirujano con bisturí, oiga. Con la sola excepción de enchironar a los “Jordis” (medida cautelar excepcional que no se explica), el resto va de lujo.

3. Como consecuencia de estos dos factores, el bando indepe se está desinflando mucho. No ya su elemento político, importante, sino – más importante aún – su elemento popular. Aunque en un proceso tan circense y tan emocional…la risa va por barrios, y todavía falta por ver quien ríe el último. Pero insisto, creo que no ha habido momento histórico tan favorable a que la risa se quede en el bando español.

Me gusta. Estamos resolviendo un problema muy jodido (véase otros parecidos: Irlanda, Escocia, Balcanes, etc) sin violencia (o testimonial) y manteniendo las instituciones y el normal funcionamiento del Estado.

¡Oye!, que no todo el mundo puede decir lo mismo. Coño, que se nos llena la boca de airear nuestras vergüenzas y lo cainitas, corruptos y tal que somos… y estamos resolviendo algo que casi ninguna otra nación resuelve de una forma tan “civilizada”. Un rayito de esperanza ilumina mi mente…. ¡Joder!, a ver si al final, resulta que no somos tan malos. Siempre mirando con envidia a los GB, Alemania, USA y tal…Sería la hostia.

Otra cosa que me gusta. O que observo y me da lugar a la esperanza. Están convergiendo dos planos que son el fundamento de una sociedad. La moral y el Derecho. Me explico.
Plaza se cansa de argumentarme que la moral, como sistema de regulación del comportamiento, es fundamental y requisito para que una Sociedad funcione. Y yo me canso de contraargumentar que sin Ley no hay Sociedad compleja posible. Ambos sabemos o reconocemos la parte de razón de ambos argumentos.

Pues aquí, creo que se están conjungando ambos. El relato vencedor, la moral vencedora que se está imponiendo es la que refleja la Constitución. En estos últimos giros de los acontecimientos, los buenos están empezando a ser los que defienden el marco constitucional y eso resulta capital (porque con el “no es legal” sólo, no se llega a ninguna parte). Y a la vez, la aplicación del marco legal se está llevando a cabo, lenta pero inexorablemente. Sin ir más lejos, el Turull este se presentó en su despacho… y a las dos horas lo abandonó sin oponer resistencia. Probablemente los Mossos le explicarían lo que implica la usurpación de funciones. Es importante que el “mito” no se imponga a la Ley, que la coacción moral no sobrepase a la jurídica. Las votaciones secretas, las declaraciones de sí, pero no, pero no yo, el parlament, pero sólo instamos a nosequien….toda esa arquitectura de la ambigüedad tiene una causa muy clara…que nadie duda de la aplicación de la ley. Si no la acatas, se te impone. Dura Lex (y no me refiero a la marca de vasos 🙂 )

En definitiva, sea de chiripa, sea calculado, sea un inane con suerte o un genio incomprendido… Esta vez sí. ¡Bien Mariano, bien!

NOTA 1: No creo que a Podemos se le esté quedando cara de gili…creo que optan por una apuesta arriesgada. Quedarse en la ambigua tierra de nadie…tratando de diferenciarse del PSOE. Si siguen la misma estrategia política del PSOE, probablemente la gente indecisa vote al PSOE. Su única opción es tratar de mantener alguna diferencia.

NOTA 2: Hay que reconocer a Iceta y Sánchez el sentido de Estado en este episodio, sorprende en dos tipos que llevaron a PSOE a su peor crisis de la democracia reciente por el famoso “No es no”.

Añadido posterior, para la discusión.

dui-violencia

bekaert

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