maldito vascuence


Luisa Delgado

Las fiestas de verano en el País Vasco desempeñan un papel fundamental a nivel social y político, cosa que cuesta creer si uno no vive aquí.

Para los jóvenes son un evento social sagrado, son un ritual al que hay que ir de forma obligada aunque en realidad a veces sea para hacer el moñas, aburrirse, escuchar conciertos basura a veces apología etarra, emborracharse y presumir de estar de juerga toda la noche de fiesta en fiesta y de que a uno le vean desfasando, que es una tontería adolescente pero que queda muy bien socialmente entre los jóvenes, muy guay.

Yo hace varias décadas que cogí manía a estas fiestas porque aparte de la alta politización que ahora lo explico también ejerce una fuerte presión social a quien no le gusta este tipo de eventos y parece que hay que acudir algún día, cómo pasa con las fiestas de Bilbao.

Hace unos días me di una vuelta por la tarde por las fiestas de Santurce y vi un panorama repugnante que explica muy bien lo enferma que está la sociedad vasca. Y son así todas las fiestas, cómo Algorta, Bilbao, Sopelana, etc. Para quienes no lo sepan, Santure es un pueblode casi 50.000 habitantes en la Margen Izquierda a unos 12 kilómetros de Bilbao. Recibió inmigrantes de otras regiones y ahora éstos, sus hijos y nieto se hacen perdonar haciéndose nacionalista. Lo más cobarde.

1-Casetas(aquí se dice “txosnas”) de los proetarras. No o eran todas las casetas, pero había unas cuentas con el lema “euskal presoak”, “indenpendentzia” a plena luz del día, con autorización del ayuntamiento de Santurce(perdón, ahora Santurtzi que queda megavasco). Parece increíble que se de esa impunidad a quienes defienden el asesinato, la bomba-lapa, a quienes alentaban hasta hace 4 días el asesinato y que si ahora no lo hacen es porque ETA ya no asesina. Si hubiese una organización asesina de derechas o a favor de la pertenencia a España, seguro que no tendrían ninguna licencia. Me da mucho asco ese cinismo de los falsos chicos buenos del PNV. Siempre ha habido mucho complejo en describirles por lo que realmente son.

2-No sé si este año en Santurce habrán conciertos de grupos proetarras, pero los suelen haber en otras fiestas. Me da asco esa juventud aborregada que va a escuchar sin ningún criterio, a aplaudir a unos enaltecedores cobardes del asesinato.

3-Cambio de la toponimia. Santurce siempre se ha llamado así, pero los nacionalistas la han bautizado hace pocos años Santurtzi. Lo triste es que mucha gente emplea la nueva y falsa toponimia. Todo para dar a entender una mentira de que el País Vasco no tiene nada que ver con España y cómo una forma de presión social y discriminatoria. Hay que decir Santurtzi parta ser políticamente correcto. Es una sutil estrella de David. Lo natural es Santurce, lo irracional es emplear un topónimo artificia cómo Santurtzi. Pero aquí lo políticamente correcto es Santurtzi y lo contestario es Santurce. Es el mundo al revés para hacer la vida cómoda a los políticos nacionalistas para que vivan del cuento.

4-Fuerte carácter tribal de los niños y adolescentes vascos. Cada miembro de la cuadrilla lleva la misma camiseta, pero con el nombre del individuo y muchas veces el lauburu. Queda muy guay ir de megavasco así.Y casi todas las cuadrillas tienen nombre en euskera, que curiosamente nunca hablan euskera entre ellos. Y cada cuadrilla tiene su propia camiseta distinta de otras cuadrillas. Un fuerte carácter tribal, cómo es el nacionalismo.

5-Padres que hablan a los hijos en euskera, pero lo gracioso es que a pesar del este esfuerzo los hijos hablan español y entre ellos hablan español.

6-Empleo de vocabulario vasco aunque se hable en español. Ví a unas chicas que decían “¿has ido al kontzertua (concierto) de Su Ta Gar?”. Hay que emplear “jaias” para decir “fiesta”. Que encima la emplean mal porque sería “jaiak” para decirlo en plural y no emplear las reglas gramaticales del español. De la misma forma que los jóvenes borregos (porque lo son) dicen “aitas”(padres) cuándo deberían emplear “gurasoak”. ¿Cómo es que hacen estas chapuzas si tanto interés tiene en aprender y hablar euskera? No lo entiendo.

7-Había un concurso de cuadrillas de niños o adolescentes y cuándo se presentaban en el escenario todos decían algo así “arratsalde on”, “gora gure koadrilla”. Emplear los latiguillos políticamente correctos pero todo el discurso en español.

Todo esto me hace pensar que en el País Vasco hay mucha apariencia de cara a la galería. Mucho “egun on”, “AGURRRR”, mucho llamarse la cuadrilla “txupi-ederto” o los “mega-euskoak”, pero a la hora de la verdad muy pocos hablan euskera incluso entre los que han estudiado en ikastolas. ¿Pero no defendían tanto el euskera cómo aparentan? Este es un país de muchísima tontería, pero tontería psicópata.

Lo que hay que hacer es hacerles abrir los ojos de esa estupidez. Lo mejor es pasar de su juego, de emplear su lenguaje para presionar y manipular la realidad, o incluso burlarse. Y Así que se les vaya cayendo la venda.

Van a sacar una nueva ley de turismo en Vasquilandia. Al parecer, el sector ha expresado una serie de inquietudes y necesidades al Gobierno Vasco, y el parlamento se ha puesto a la labor. En forma de una ley que no responde a los problemas que tienen los hoteleros, sino a los problemas que tienen los etarras — con el aplauso de los recogenueces. Y va dirigida sobre todo a los hoteles de cinco estrellas, que como todo el mundo sabe van mucho mejor cuanto más lejos tengan al etarra mas cercano. La mezcla de perroflauta y olor a dinamita nunca ha sido el ideal de los cinco estrellas. Pierden hasta el color.

Leo en El Español [–>] que para alcanzar la máxima categoría, los establecimientos deben cumplir como requisito …

el conocimiento y uso de las lenguas oficiales de Euskadi, así como de lenguas extranjeras

El conocimiento ya tiene guasa, pero lo del uso es de traca. Según El Español, y usando Eustat como fuente, sólo el 14% de los usuarios de hoteles en Vasquilandia provenía de la comunidad autónoma en 2015. Y con datos de Soziolinguistika Klusterra [–>], en las calles de Vasquilandia sólo se habla vascuence el 13% de lo que se habla. Así que en los hoteles (en todos, no sólo los top) los clientes sólo hablarán en vascuence  algo como el 13% del 14% (un 1,8%). Para exigir que en los hoteles de cinco estrellas se use el vascuence, y alguien se entere, van a necesitar poner a camareros en la barra hablando vernáculo entre sí. Sin eso, los números no dan.

Pero los campeones de las lenguas marginales ofrecen una pista de que los tiros pueden ir por ahí. Explican a El Español:

El turista no viene al País Vasco buscando sol y playa y nuestra apuesta ha de ser la de ofrecer un turismo diferenciado desde una identidad cultural y lingüística que no tienen otros.

En Islandia, por ejemplo, te venden en los hoteles el agua y sus glaciares como un producto turístico y el euskera también es una marca que puede ser utilizada como reclamo y atractivo para los turistas

Acojonante. Venga a Vasquilandia, y podrá ver a nuestros camareros hablando con soltura la lengua del paraíso terrenal del tiro en la nuca. Pero sólo en los hoteles de cinco estrellas, que para eso son lo mejor de lo mejor.

vasquitos-y-nesquitas

Joder con el vascuence. ¿Y el vasopiteco no puede pensar por sí mismo que en Islandia no meten glaciares por los pasillos de los hoteles? ¿No le da la neurona para darse cuenta de que algo puede ser “marca”, y “reclamo”, sin que sea adecuado en un  hotel? ¿Metemos toros en los hoteles? En los buenos, ni en dibujo. Definitivamente, el vascuence produce subnis. Sin necesidad de saberlo ni nada.

Sugerencia a los hoteleros. No sólo los etarras son espanto de turismo; en Barcelona y en Madrid ya hay animales igualmente eficaces. Os convendría libraros en lo posible de los cafres institucionales. Por ejemplo, que vuestra patronal conceda sus propias estrellas, con el criterio del sector. Los clientes no son idiotas, y sabrían distinguir una vasquiestrella de una estrella sectorial. Podría hasta ser una ventaja. Los que quieran vascuence, meona de Barcelona,  o Carmena en pelotas, elegirán  vasquiestrellas; y los que quieran calidad y profesionalidad la evitarán, y buscarán las estrellas sectoriales. Todos contentos, y las cosas claras.

Fuente, El Español:

Vascuence por saco

Un día de estos ha debido de ser el “día del orgullo” no heterosexual. El tuiterío está hablando mucho de ello. Y se ven, fuera del rosario de letras ese que tienen organizado para decir no-heterosexual (LGTBQIA por ahora), dos comentarios o argumentos principales. Uno que se resume en -¿qué me cuentas?- y el contrario, que dice: pobres, han sido muy discriminados,  y es normal.

Ejemplos.

lauren-southern-pride

marco-orgullo

Son dos posturas razonables y no estrictamente falsas, para un asunto que no tiene ninguna relación con la razón. Esfuerzo (sean muchos o pocos) no tiene nada que ver con manifestación callejera. Imagina la gran cantidad de -por ejemplo- lisiados que han hecho meritorísimos esfuerzos, sin manifestarse por las calles en “su día”. Y orgullo tampoco implica haber logrado nada. Tal vez debería, pero en la vida real no es así. Cualquier idiota puede sentirse orgulloso de haber nacido -por ejemplo- con título. O vasco, sin ir más lejos. Y raramente se les recuerda que no han hecho ningún esfuerzo para lograrlo. Tampoco se manifiestan. (Algunos vascos sí, pero al menos formalmente dicen que es por otras cosas).

Pero que no tenga relación con la razón no quiere decir que no se pueda entender. Y para ello hay que ponerlo en su contexto. Se trata, no de individuos, sino de una “comunidad”. Y además, muy especial: protegida.

Eso ya nos da las pistas. La primera, la que tenemos puesta en la portada.

Cualquiera, tomado como individuo, es tolerablemente sensato y razonable; como miembro de una masa se convierte al momento en un cenutrio. (Schilller [–>])

Así que lo de pedirles actos razonables ya ha perdido todo sentido.

El aspecto de “comunidad protegida” explica el resto. A saber, la vaina del “orgullo”. ¿Por qué orgullo?

Hay que dar un paso atrás. Lo primero que quieren las minorías protegidas es dejar de ser minorías. Y para no serlo, tienen que ser como los que no son de ese grupo. O sea, exigir que se cree la ficción de que sus circunstancias son iguales que las del resto. Por ejemplo, los “negros” dejan de tener color. No se les puede llamar ni black, ni nigger. Lo que les caracteriza es cualquier otra cosa diferente de la que los caracteriza. Por ejemplo, un origen geográfico ancestral — y se les llama african american. Con lo que puedes acabar llamando subsahariano al hijo de unos inmigrantes australianos aborígenes en Madrid, si no conoces Australia y no los distingues. Cosas de la ficción. Han dejado de tener un color distintivo.

Otro ejemplo. Tenemos minorías lingüísticas para las que se crean exactamente las mismas ficciones. Regularlas y enseñarlas / obligarlas como si no fueran vernáculos, sino lenguas de curso intercontinental. Ficciones. ¿Que tener el inglés o el español como lengua materna es gran una riqueza — como bien puede comprobar cualquier irlandés o vasco? A huevo; creamos la ficción de que el gaélico o el vascuence son una riqueza. Aunque sea una “riqueza” que cuesta dinero en lugar de proporcionarlo.

¿Y qué tiene que ver el orgullo con el sexo? Mucho. Si te dicen que relaciones sexo y orgullo, pero estás en una época anterior a que orgullo implicara arco iris, la imagen mental sería inmediata. Un imbécil machista fanfarrón muy contento de si mismo, y muy orgulloso de lo machote que es. Y esa es la ficción del orgullo arco irs. La minoría protegida exigiendo la ficción de ser como los machistas. Sin comprender que como los machistas sólo son imbéciles …

Todo tiene explicación, pero no siempre es razonable. Y teniendo en cuenta que vemos palpables otros efectos producidos por hacerles altares a ciertas minorías, como por ejemplo las “normalizaciones lingüísticas”,  deberíamos darnos cuenta de que algo que parece muy bonito y muy tierno puede tener efectos bien perniciosos a la que se desmadra. Y que me perdone el arco iris. Pero siempre que vea una manifestación de cualquier orgullo me acordaré de Schiller y sus cenutrios. Aunque fuera una manifestación del día del orgullo de los coleccionistas de sellos. Y lo siguiente que pensaré es en cuántos sellos voy a tener que comprar … sin que cuente mi voluntad.

Es uno de los argumentos típicos cuando te venden la chorrada de que meterte una lengua marginal en el cerebro es una idea estupenda. Al principio, la venta de la burra coja iba por la fantasía de que aprender vascuence te daba una nueva forma de ver la vida, y de pensar y sentir. Blablabla.

-¿Que dice usted qué? ¿Puede reconocer, con un test o como quiera, a los que poseen el prodigio de ver la vida de más formas, etc; y que coincide con los que saben vernáculo?

Y se acaba a discusión.

Más recientemente (décadas), andan inventando unos cuentos babeantes. Por ejemplo, que hablar dos lenguas te ayuda a alcanzar la excelencia en el “control cognitivo”, también llamado “función ejecutiva”. La idea es que naturalmente tendemos a hacer el vago, y a dar respuestas automáticas; reflejas. Pero como los bilingües tienen que atender al interruptor de cambio de lengua (¿en qué lengua voy a hablar ahora?), eso les lleva a prestar más atención y a evitar los automatismos.

La idea es bastante idiota, porque los automatismos tienen su función. Se podrán aplicar mejor o peor, presumiblemente según las luces del cerebro. Pero para apostar que el bilingüísmo no mejora el exceso de automatismos, basta con observar la masiva proporción de asnos que hay entre los que se dedican a promover el vascuence desde el presupesto. Clic sobre el amigo Patxi Baztarrika.

Pero los aficionados insisten. Siempre te sacan algún papeliño que dice que el bilingüísmo obra milagros intelectuales. Haberlos, haylos. Estudios de psicología se encuentran sobre lo que se te pueda ocurrir, y mucho más. Mayormente, ppc; los podrían mandar a Venezuela.

La novedad es que los psicólogos Kenneth Paap, Hunter A. Johnson, y Oliver Sawi, han decidido hincarle el diente al asunto. ¿Produce ventajas intelectuales aprender vernáculo? ¿Qué dice la literatura científica, y con qué fiabilidad lo dice?

En números:

– El 83% de los estudios da un resultado negativo (el vascuence no te mejora nada).

– Todos los estudios grandes (más fiables) dan resultado negativo (mejor pasas del vernáculo).

– El 17% que dan resultado positivo (el vascuence te mejora), tienden a venir de los los estudios más pequeños (menos fiables).

En dibujo. Cada cuadro representa la búsqueda de distintas supuestas ventajas.

bilingues-estudios

La conclusión / resumen de Paap et al no podría ser más clara:

Las ventajas del bilingüísmo en el control cognitivo, o no existen, o están restringidas a circunstancias muy específicas, sin determinar.

Tan claro como que la cita no viene del texto del estudio, sino que es su título. Tal cual.

Del artículo de Discover en el que nos hemos enterado:

La crítica de Paap et al ha sido seguida por 21 comentarios de otros investigadores del bilingüísmo (están en el enlace de arriba). Y los autores tienen un añadido respondiendo a esos comentarios.

Este añadido resulta una lectura muy deprimente. En ella Paap et al explican que los principales proponentes de la ventaja del bilingüísmo habían sido invitados a contribuir en los comentarios, pero muchos declinaron la oferta.

La impresión que da es que los entusiastas de los milagros de los vascuences viven en una burbuja, a su aire. Tomando sus sueños por realidad. Sería cosa de invitar a Paap y su equipo a Vasquilandia, para hacer un estudio amplio y en condiciones. Pero con la pregunta invertida, y una circunstancia específica muy determinada. ¿Perjudica el cerebro estudiar el vascuence en primaria y secundaria, en lugar de aprenderlo naturalmente (de los padres) – o de no aprenderlo en absoluto?

Fuente (Discover):

Vascuence por saco

Gloria Lago comunica:

Queridos amigos

El lunes tuvo lugar en Madrid la rueda de prensa en la que, junto con otras asociaciones de España, presentamos una plataforma y un manifiesto que os invito a firmar. Os envío el enlace a la web donde tenemos el manifiesto y la noticia recogida en varios medios. Pondremos más en días sucesivos, junto con entrevistas en radio y otras noticias y artículos de opinión que se han publicado hoy.

En el otro enlace os explico por qué Galicia Bilingüe participa en esta nueva plataforma.

Si os gusta el manifiesto, por favor difundidlo.

Un abrazo


Lo difundo. No porque me guste, sino porque me gusta la gente que lo promueve, y lo que hacen. Bueno, básicamente Gloria Lago, que es a la que conozco y admiro. Los demás, ni idea. Pero con Lago me basta y me sobra.

No me gusta, porque no soy “comunidad castellano hablante”. No tengo mayor “comunión” con un mejicano que con un francés. A priori, quiero decir; que luego cada uno es cada uno, y pasa lo que pasa. Pero es que ni siquiera tengo mayor “comunión” -por ejemplo- con los castellanohablantes de Potemos, que con Descartes; que ni siquiera está vivo. Vaya, que no voy a misa. Y esa es una forma como otra cualquiera de ser español (o vasco); sin comulgar con nadie. Al Unamuno modo.

Es verdad que los “no vernáculo hablantes” tenemos un problema común — mucho más allá de una lengua común. Pero es eso, un problema de lo “no vernaculitos“; no un problema de los castellanohablantes. Por ejemplo, un anglohablante puede tener exactamente el mismo problema. Venir a trabajar a España, llevar su hijos al cole, y encontrarse con que estudian en una lengua que no le importa una mierda, en lugar de español — que era lo que esperaba. Sí, puede ser culpa suya, por ira a trabajar a un país sin enterarse de sus extravagancias. Pero es que esa no es una extravagancia previsible. Tampoco ha preguntado si hay canibalismo, y nadie le culparía por ello.

Por eso yo hubiera contemplado, más que el “derecho” de una comunidad lingüística, el derecho simplemente humano a que no te toquen los cojones con vernáculos. O sea, a salir de la tribu sin entrar en otra. Y el planteamiento podría quedar así, transformando el de Castellanohablantes.es:

Proclamo (sin plural y sin comunión):

  1. Que ninguna lengua ni modalidad lingüística española deben ser objeto de regulación.
  2. Que la declaración de lengua oficial del castellano, y de cualquier otra lengua, deberían eliminarse.
  3. Que los Poderes Públicos y las Administraciones Públicas, deben facilitar el ejercicio de sus  competencias en función de las lenguas que se hablen realmente en el lugar. En vez de la que el campeón de turno opine que se debería hablar.
  4. Que los caprichos lingüísticos debe pagarlos el que los tenga.
  5. Que el reconocimiento y el ejercicio de esta práctica de sentido común, NO ha de ser compatible con el respeto y pleno desarrollo de los derechos de los ciudadanos de ninguna “comunidad lingüística”, en ninguna parte de España. Y si pudiera ser, en ninguna parte de la Galaxia.
  6. Que estamos hasta las pelotas de las imposiciones de los vernaculitos.

Y una vez establecida mi protesta y total desacuerdo con el manifiesto / proclama de castellanohablantes.es, paso a firmarlo. Por Gloria Lago.

Perfil de Gloria Lago

Y como siempre, rematamos esta sección con:

Añado, que me había olvidado. La entrada de Gloria en su blog:

gb-agradece

 

Vascuence por saco

cafres-goya

Tanto hablan de “regeneración” que parece que los españoles estuviéramos todo el día suspirando por ella. Pero luego, cuando llega el caso práctico, regeneración siempre es algo que afecta a los otros; nunca a nosotros. Y también está lo de no herir los sentimientos (nuestros, no de los demás), lo de que no haya imposiciones (a nosotros, las nuestras sí valen), y toda es línea tan conocida que se puede resumir en una palabra muy gráfica. Cafres. Los españoles somos cafres. O como los niños antes de ser educados. Y eso da una definición muy buena de cafre: Adulto que pasado por la infancia sin conocer la educación. O sea; España, hoy.

Antes era distinto. Umbral decía, con mucha razón, que España era un país que había llegado a la televisión sin pasar por la cultura. Pero eso no excluye que tuviera alguna educación, aunque fuera básicamente ágrafa. Y la gente entendía que la idea de “no imposiciones” (etc) es algo que funciona sólo si se generaliza. Que si se trata de no imposiciones a mi, pero sí a ti, no estamos hablando en absoluto de “no imposiciones”; sino de sí imposiciones. Y lo resolvían de una forma muy práctica. Hacían una guerra, y el que ganaba mandaba. Y una vez hay mando, todos a aplaudir. Funciona.

Ahora no; ahora queremos regeneración. Pero como no nos han educado, no comprendemos que si quitas la opción mando, y no introduces la generalización del “no imponer” (etc), lo que tienes es una llaga permanente. Todos protestando sonoramente por la imposición (corrupción, odio) de los demás, pero al mismo tiempo practicando lo mismo con muy desinhibido entusiasmo. O sea, la regeneración es una idiotez; no es lo que queremos. Menos algún despistado.

La cuestión es que el asunto podría -tal vez- mejorar si los despistados afinaran su mensaje y su filosofía. Porque lo que dicen es que tenemos que ser buenos. ¡Hala, un pacto para ser buenos! Y claro, todo el mundo aplaude eso (no hay discusión). Pero lo que piensan por debajo del aplauso es que ¡los demás! sean buenos. Y no hemos hecho nada.

Se puede plantear de otra forma. Nada de decidir ser buenos, y mucho menos ningún pacto al respecto. Al contrario; se trata de partir de una asunción muy simple. Los españoles somos cafres — y los vascos en mayor medida, así nos dé por sentirnos españoles o extraterrestres. Nos gusta abusar (robar, intimidar, odiar) a los demás. Ojo, aunque la asunción es indiscutiblemente cierta, no hace falta que lo sea para que la estrategia funcione. Esa es su virtud; no depende de circunstancias.

¿Y de qué sirve asumir que somos cafres? ¡Joé, cambia el mundo! Pongamos el ejemplo de una de nuestras discusiones / peleas más idiotas y alucinógenas. Las putas lenguas. Ahora mismo hay un caso estupendo en Pamplona. (Pamplona viene de Pompeius Magnus, no de Pompitxuberri o similar). El vascopiteco, que se ha hecho con el ayuntamiento, está cambiando la lengua de algunos institutos. Vaya, eliminando el castellano contra la voluntad de los padres. Y para dar cierto barniz legal al asunto se han inventado unos informes que “demuestran” que los padres no quieren lo dicen que quieren — por ejemplo en los periódicos. Y el juez les ha sacado un dedo a los cafres.

Nota: Para Potemos esos padres no son la gente. La gente debe ser una puta lengua, o algo.

Pero lo del juez no es plan. En este caso ha salido estupendo, y ha ordenado la suspensión cuatelar. Porque si se espera a que acabe el juicio y los recursos, los chavales habrán acabado antes esos estudios y no sirve para nada. Pero este es un caso, un juez. Volverán a repetirlo y les saldrá bien con otro juez. Por ejemplo con un juez cafre, que hay a patadas.

Por otra parte, la composición del ayuntamiento en la guerra de lenguas depende de tan pocos votos que puede cambiar en cualquier momento. Y sería lógico que si el funcionamiento es ser cafres, pero pensando que cafres sólo son los otros, una nueva composición del ayuntamiento produjera lo mismo en sentido contrario. En lugar de imponer puto vascuence, imponer puto castellano al que no quiere.

Ahí está la virtud de la asunción los españoles somos cafres. No vale una imposición porque sea la mía. Ni la tuya. Los dos somos cafres. Y podemos estar peleando y cambiando putas lenguas hasta la eternidad, o podemos pactar — no lo de ser buenos, sino limitarnos lo que nuestra reconocida condición de cafres nos impele a hacer. Y entonces, por ejemplo, el ayuntamiento no tiene nada que decir en cuestión de lenguas. Nunca. No puede, punto. A tomar por saco los cafres. Idealmente esto se puede elevar a la ley y a la Consti, y así también quitamos a los jueces de en medio. Y sólo quedaría la gente. Aunque a veces fuera la gente a la que Potemos no llama la gente.

En realidad, esta filosofía de los españoles somos cafres es algo muy parecido a una estrategia de desarme. Los progres deberían ser sensibles al desarme. Pero ya puedes esperar sentado.

toponimos-pre-romanos-vascongadas-villar

Desde Baracaldo, y con un email falso, protesta un nick Pelayo [–>]:

He leido algunas de tus ilustres aportaciones a la linguistica en general y al euskera en particular. Es notorio el desprecio que sientes hacia todo lo que no sea la lengua y cultura de cervantes,lo puedes disfrazar de imposicion, derroche economico…o adornarlo con un sinfin de frases pedantes, que tu odio queda patente. Decir que el “vascuence” no es ni tan de aqui, ni mas de aqui que el castellano es para hacerselo mirar, o al menos revisar los cientos de libros y trabajos que habras leido al respecto. Podriamos debatir acerca del texto de Abaitua y Unzueta o lo que opinan otros autores del mismo. Podriamos hablar de los autores clasicos y de sus contradicciones y errores como llamar caristios a los caretes, de isoglosas, de cromlech, de grafitos, de porque en el siglo XVII los procuradores de barakaldo no podian ir a las juntas de Gernica por no saber castellano (raro…, siendo tan de aqui), del adn de atapuerca (y de porque solo pones lo que te interesa), de TU nueva vasconizacion o de Gorrochategui (y de nuevo, de porque omites lo que no te conviene). Podriamos hablar y debatir de todo esto y mucho mas, incluso podriamos aprender, pero no lo vamos a hacer. Y no lo vamos a hacer porque en ningun caso es esa tu intencion. Tu no quieres discutir sobre si el euskera es una lengua “moderna” o antediluviana, ni sobre si se impone o es una eleccion de la mayoria, lo unico que tu quieres es echar mierda sobre algo que te jode profundamente, por algun trauma infantil o porque el euskera es tan dificil que nunca llegaste a aprenderlo. Lo que es cierto es que blogs como este y gente como tu, lo unico que consigue es que mucha gente se sienta cada vez mas lejos de lo “español”.

Amigo “Pelayo”. Me alegra mucho que te interesen tanto mis sentimientos. Es una actitud muy posmoderna … y francamente subnormal. Porque atendiendo lo que quieres imaginar que siento, dejas de atender lo que digo. Y ya que hablas de querer discutir, se da la pequeña circunstancia que sólo se puede discutir lo que el otro dice; los argumentos que expone. No lo que crees que siente. Eso es un producto de la imaginación. Y la imaginación es libre, al contrario que la razón.

El caso es que no sólo quiero discutir de todo lo que dices que no quiero discutir, sino que lo discuto. Vaya, que lo he discutido varias veces, en esas entradas que te parecen tan “ilustres”. (Realmente es jodido escribir algo “ilustre“, pero debe ser que lo tuyo es el vascuence). Y en esos artículos has tenido toda la libertad de introducir comentarios, y criticar y refutar los puntos que te parecieran equivocados. Has elegido no hacerlo, y ponerte a hablar de mis supuestos sentimientos en un lugar genérico. ¿Quién será aquí el que no quiere discutir? ¡Campeón!

– Decir que el “vascuence” no es ni tan de aqui (sic), ni mas (sic) de aqui (sic) que el castellano es para hacerselo (sic) mirar

No sé dónde he dicho eso, ni si lo he dicho así mismo. Y entrecomillar vascuence tiene cojones. Sería como entrecomillar romance (es la misma construcción). Cosas de la incultura, supongo. O de la kultura.

vascuence-euskera-euskara

Pero, lo haya dicho o no lo haya dicho, es una proposición muy sostenible. ¿Qué puede significar que un idioma sea más o menos “de aquí”; cómo se podría medir eso? Yo creo que sólo hay dos criterios. El criterio práctico: lo que (más) se habla aquí; y el criterio místico: que es originario o nacido aquí. Así que ya ves tú; el castellano es el idioma en el que nos entendemos aquí, y además tiene toda la pinta de haber nacido aquí. Por sus textos más antiguos conocidos, y por sus características dentro de los romances – que sólo se pueden explicar desde un idioma muy cercano al vascuence.

Lo del vascuence, en cambio, es bastante discutible. (Ese ejercicio que dices que no quiero hacer — pero que yo hago, y tú no). Y los datos -no el odio imaginario- dicen lo que dicen.

toponimos-pre-romanos-vascongadas-villar

Lo de la antigüedad tiene bastante gracia. Si te refieres a la forma actual de una lengua, de modo que dos hablantes se entienden entre sí, el vascuence batúa es una de las lenguas menos antiguas ¡del mundo! Por ejemplo, mi abuela la carlista no les entendía desde su vascuence vizcaíno. Pero no tenemos ninguna dificultad para leer un texto de  Urdaneta — por poner otro ejemplo ¿Cuál será más antiguo?

Si por antiguo te refieres a las formas antecesoras de una lengua, todas las lenguas tienen la misma antigüedad. Si el “paleovascuence” de Aquitania -que no de aquí- es el precedente del batúa, el latín lo es del castellano. Por poner dos antepasados coetáneos. Y son igualmente ininteligibles entre sí, pero igualmente comparables entre sí.

– Podriamos (sic) debatir acerca del texto de Abaitua y Unzueta o lo que opinan otros autores del mismo. Podriamos (sic) hablar de los autores clasicos (sic) y de sus contradicciones y errores como llamar caristios a los caretes, de isoglosas, de cromlech, de grafitos,

Sí, y podemos hablar de pájaros y flores. Pero no le veo la relación. ¿Quieres hacer un argumento? ¡Pues no te cortes; hazlo!

– de porque (sic) en el siglo XVII los procuradores de barakaldo (sic) no podian (sic) ir a las juntas de Gernica por no saber castellano (raro…, siendo tan de aqui (sic))

Creo que te equivocas. La exigencia para ir a las Juntas era saber leer y escribir. Y la gente aquí (Baracaldo incluido) sólo sabía escribir en castellano o en latín. (El vascuence era una lengua analfabeta). En el siglo XVII, que dices, básicamente sólo en castellano. Y en todo caso el que sabía en latín también sabía en castellano.  ¿No te parece una exigencia razonable saber leer y escribir para ser juntero? Visto cómo escribes, probablemente no. Pero contempla la posibilidad de que la postura estrafalaria sea la tuya. Observando el mundo y tal.

– del adn de atapuerca (y de porque (sic) solo pones lo que te interesa), de TU (sic) nueva vasconizacion (sic) o de Gorrochategui (y de nuevo, de porque (sic) omites lo que no te conviene). Podriamos (sic) hablar y debatir de todo esto y mucho mas (sic), incluso podriamos (sic) aprender, pero no lo vamos a hacer. Y no lo vamos a hacer porque en ningun caso es esa tu intencion (sic).

Te explico cómo funciona. Si tú crees que hay otros datos o argumentos que no he puesto, y serían relevantes, lo que tienes que hacer -si de discutir se trata- es exponerlos tú. Y tal vez podríamos aprender, que efectivamente es la idea. Pero si decides que yo no quiero discutir, sin hacer la prueba, entonces el que está impidiendo la discusión -y la información- eres tú. No me mires a mi.

*Mi* teoría de la vasconización (tardía) no es mía. Aquí tienes una lista bastante decente de sus defensores y detractores, y algunas de sus obras.

Para tu sorpresa, Gorrochategui está entre sus detractores. O igual te he entendido mal, por aquello de la sintaxis. Lo único que hace G. es tratar de adaptar la tesis contraria (vasconización ancestral) a los datos actuales, mediante la “teoría del acordeón”.

En todo caso, ya lo he explicado. Sorprendido por la vigencia y auge de la idea de la “vasconización tardía”, que no sospechaba, lo que he hecho es presentar algunos de los datos y obras nuevas que usan. Por darlos a conocer. Y desde luego en una especie de brochazo rápido, con enlaces para que el que quiera pueda profundizar. ¿Tienes algún problema con este tipo de divulgación? ¿Que te parece “odio”? ¿Y qué cojones importaría eso — si fuera cierto? Es bastante extravagante pensar que alguien “odie” una lengua. Pero la acusación es muy estúpida, porque siempre se puede acusar a la opinión contraria de tener el sentimiento contrario. ¿Crees que el amor acerca más a la realidad que el odio? ¡Vaya empanada que llevas! Más parece lo contrario; que el que acusa de sentimientos a los demás es quien está siendo arrastrado por ellos.

Resumiendo. Si quieres acusarme de sentimientos, eres muy libre. Pero irrelevante. Si quieres aportar a la discusión, eres igualmente libre de hacerlo. La diferencia es que en ese caso podrías estar haciendo algo de utilidad.

– por algun (sic) trauma infantil o porque el euskera es tan dificil (sic) que nunca llegaste a aprenderlo.

Hay aproximadamente unas 6.500 lenguas que no he llegado a aprender. Unas pocas, como el griego clásico, me dan pena. Porque aportan cultura. Pero el vascuence no está entre ellas. Supongo que piensas que tengo algo parecido a un deber moral al respecto. Yo en cambio soy de la opinión de …

¿Pasa algo?

– Lo que es cierto es que blogs como este y gente como tu (sic), lo unico (sic) que consigue es que mucha gente se sienta cada vez mas lejos de lo “español”.

¿Y por qué diablos me iba a importar a mi de qué te sientes tú lejos o cerca? Yo mismo no me siento especialmente cercano de lo español, y definitivamente me la suda lo que quiera sentir cada cual. Tiendo a preferir que los sentimientos se los meta cada uno por do le quepan, y los deje en casa. Una estrategia que normalmente se solía considerar muy frecuente entre los vascos, y distintiva de ellos dentro de la península. ¿En Baracaldo es diferente? Pareces un revuelto de sentimientos. Como un cante jondo. Y eso muy vasco no suena, la verdad. Vascos de piedra blindada, decía Miguel Hernández. ¡Cómo cambian los tiempos!

Enlace. La entrada que parece ser el origen de las cuitas de este “Pelayo”:

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