Luisa Delgado


Luisa Delgado

Cada vez me da más asco la vida en el País Vasco.

Odio esa indiferencia hacia los asesinados. Me refiero a ese alternar en las fiestas de los pueblos o bares de los amigos de los asesinos con total alegría como si no pasase nada, como si no se hubiese asesinado, y la juventud vasca y no tan juventud financiando a través de la compra e bocadillos y cervezas tan alegremente a quienes aplaudían el asesinato. En cambio es muy políticamente correcto despreciar a los asesinados a viva voz como los concejales del PP, del PSOE, guardias civiles, policías nacionales, etc. Pero ni una sola palabra de desprecio hacia loa asesinos y cómplices.

También me da asco esa moda que se ha impuesto de hablar a los niños en euskera, como si fuese algo inocente cuándo tiene un tufo político y etnicista de lo más repugnante. Incluso yo he visto hablar euskera hasta a los perros.

También me da asco otra moda nueva de ciertos jóvenes vistiendo boina, como si así fuesen vascos de pura cepa. Como si por ser vascos les hiciese superiores, especiales, cuándo es algo que no tiene ningún mérito por el simple hecho de nacer en un lugar.

También me da asco tener que aguantar en la cena de Nochebuena y Nochevieja al típico familiar que presume de megavasco. Ese que te llama la atención por decir “tío” y no “osaba”. Eso que se pasa todo el santo día diciendo “egun on” todo el santo día sin venir a cuento de nada, exigiendo aprender euskera y encima él jamás ha tenido el más mínimo intento de aprenderlo. Eso sí, “egun on” y “agur” y nada más. Ese que desprecia a Patxi López por apellidarse López cuándo él se apellida López, Hernández, Pérez, García, etc. Ese que presume todo el día por ser devoto de una ideología racista y totalitaria pero el ignorante de él no se da cuenta de su racismo ni de que es un acomplejado y que da pena haciéndose perdonar. Ese al que te gustaría decirle en evidencia pero que no lo haces por no tener una discusión familiar. Supongo que algunos lo sufriréis.

También me da asco esa estupidez de hablar español e intercalar con unas pocas palabras en euskera como “jantoki”, “egun on”. Tampoco entiendo a éstos que van de megavascos como lo único que dicen en euskera son esas mismas palabras. Son unos hipócritas acomplejados.

También me da asco esa estupidez de escribir con K como “boKatas”.

También me da asco la juventud vasca, que para nada se puede decir que haya sido una juventud rebelde. Es una juventud de lo más mansa y sumisa con la ideología totalitaria y racista.

También me da asco la sumisión de la sociedad vasca. Lo único que ha hecho es dejarse dominar por el nacionalismo como borreguitos. Una sociedad mansa, aborregada.

También me da asco que todavía no haya empezado una batalla de las ideas que desarme al nacionalismo. Una batalla sin complejos que deje en evidencia al nacionalismo como una ideología cerrada y racista. Y que se empiecen a romper ciertos dogmas incuestionables como el euskera.

¿Hasta cuándo vamos a seguir así? Es que la sociedad vasca no reacciona.

Añadido para la discusión con Marod (pm):

la-bestia-en-mani

Luisa Delgado

Me he enterado hace poco de que el ayto de Getxo de subvenciones por rotular en euskera y no en castellano. E una imposición similar a la obligación de rotular en catalán pero de una forma más sutil.

Siempre he pensado que el nacionalismo espanta el progreso económico. Estas imposiciones ahuyentan que limitan la falta de libertad ahuyentan a emprendedores. Al nacionalismo en realidad le da igual que gente emprendedora deje de invertir en el País Vasco por sus imposiciones aranistas porque para ellos eso es secundario. Prefieren crear país. Prefieren dar la sensación de que el País Vasco o Cataluña son comunidades diferentes al resto de España y así justificar la indenpendencia, aunque sea a costa de espantar a profesionales válidos que invierten y crean actividad económica. Para el nacionalismo solo existe lo vasco, pero lo vasco desde la óptica nacionalista y lo que se salga de ahí no tiene cabida aunque eso suponga riqueza económica, cultural, etc.

Da cierto asquito como muchos comercios o bares recién inaugurados se hacen llamar “xxx Berria”. De una forma indirecta se hace ver que la sociedad vasca ve mal a lo no vasco, que es una sociedad cerrada y xenófoba, que hay que hacerse perdonar para no ser señalado llamando a tu comercio con un nombre en euskera. Ya no es solo a los niños, también a las empresas.

Está bien claro que el País Vasco es un lugar muy antipático para el emprendedor, si a eso añadimos el miedo que perdurará durante muchos años debido a los revientanucas y a las bombas-lapa. Hay que ser muy miope para no verlo. Agradable solamente para el nacionalista.

Una muestra de este declive son la decenas de miles de jóvenes vascos que han emigrado a Madrid en las últimas décadas. Todos conocemos a unos en nuestras familias, círculo social o lo oímos. Pero llama la atención que esto no se comente nada públicamente. Hace 1 o 2 años se montó un escándalo fuerte porque Tubacex va a abrir una planta en Cantabria, pero no se dice nada de los muchos vascos que han invertido negocios en Madrid o las empresas vascas que están muy deslocalizadas en Madrid como BBVA o Iberdrola. Tal vez sea porque haya sido más silente aunque en mayores proporciones que lo de Tubacex, que solamente serían unas pocas centenas de puestos de trabajo y si llega a eso. Pero yo pienso que este silencio de este declive a que hablarlo públicamente significa reconocer este fracaso del nacionalismo. Reconocer que el País Vasco nacionalista es una sociedad áspera con lo diferente y es poco acogedor para el inversor. Este silencio(sobre la imposición nacionalista, éxodo de empresas vascas a Madrid) es fruto del miedo, pero el que nade lo manifieste no significa que no exista. No hay que ser muy listo que una sociedad que te obliga a llamar a tus hijos con nombres vascos para hacerse perdonar, te obliga a escribir con TX y no con CH, te obliga a tener complejos ridículos como decir Gasteiz y no Vitoria……está bien claro que no atrae así a gente como Elon Musk o Richard Branson.

Analizando sobre el tema, otra cosa que me llama la atención es esa necesidad que tiene el BBVA de demostrar su arraigo a la tierra. A Emilio Ibarra le he oído decir “somos un banco muy arraigado a nuestros orígenes”. Palabras muy políticamente correctas para justificar que la sede social continúe en Bilbao. Pero lo contradictorio que es que la mayor parte del BBVA se gestione desde Madrid. Mi opinión es que la sede social continúa en Bilbao tal vez por motivos fiscales pero también por ser políticamente correctos con la sociedad vasca por mucho que diga esas palabras rimbombantes. Ahora yo me pregunto: ¿Por qué los directivos del BBVA no reconocen pública y sinceramente que esta deslocalización se debe a que Madrid da mejores oportunidades para el BBVA que Bilbao? ¿Por qué no reconocer públicamente que Bilbao no compite con Madrid como centro financiero y que prefieren Madrid? ¿Por qué no echar la culpa de este declive de Bilbao como centro financiero al nacionalismo por no haber sabido hacer del País Vasco un lugar atractivo? ¿Es que el nacionalismo y la sociedad vasca no tiene de esto ninguna culpa? La respuesta es simple: miedo.

Dejo al hilo un artículo que habla de algo parecido pero en Cataluña y que es extrapolable al País Vasco:

http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/7911739/10/16/Estan-perdiendo-competitividad-las-pymes-en-Cataluna.html

Luisa Delgado

He hablado otras muchas veces de señales que delatan la sumisión de la sociedad vasca ante el nacionalismo. Ahora quiero hablar de una nueva señal de sumisión que hay en la sociedad vasca pero que nadie lo menciona y que ocurre a nivel ciudadanos, o lo que para el nacionalismo vasco sería células carentes de individualidad y de derechos individuales pertenecientes a un todo Pueblo Vasco y éste en su conjunto sí los tendría.

Uno puede entender(mejor dicho resignarse de impotencia) que ante una banda de asesinos cobardes que la sociedad calle por miedo, no acusase a los pistoleros de asesinos en el pasado o incluso que uno se haga perdonar haciéndose vasco como el que más en una sociedad xenófoba haciéndose llamar Koldo y no Luis.

Pero me he dado cuenta de otra señal de sumisión que también me da mucho asco. Y es que cuándo un nacionalista haciendo alarde de su ideología nacionalista(como si por eso fuese superior o no tuviese otra cosa de la que enorgullecerse) dice a un dependiente “eskerrik asko”, el dependiente de turno responde “ez dago zergatik”. O si el nacionalista saluda con “egun on” el dependiente también con “egun on”. ¿Y por qué no puede responde el dependiente “buenos días” o “de nada”? ¿Por qué ese miedo a lo que el nacionalista piense? ¿Por qué esa continua bajada de pantalones ante los nacionalistas?

No es sumisión solamente ante unas instituciones públicas o ante una banda de asesinos, también es a un nivel de entre iguales a nivel de individuos. Si tanto dicen los nacionalistas que aquí se debería hablar euskera que debería haber libertad para hablarlo, también deberían comprender que la gente tiene derecho a hablar en español, incluyendo la libertad de pasar del paripé liberticida xenófobo y políticamente correcto de “eskerrik asko” y “agur”.

Lo más chocante de todo es que los agurmaníacos el único uso que hacen del euskera es para decir “agur” o “zer moduz”. ¿Pero no les gusta tanto el euskera? ¿Qué les impide habalrlo con más frecuencia? Si lo pienso más sospecho que no tienen un verdadero interés en el euskera, que lo hacen para hacerse notar, necesidad de ser reconocidos, de sentirse superiores y como grito de guerra para reforzar su pertenencia a la tribu. Y detrás de todo esto que acabo de mencionar hay una autoestima muy baja, de ahí esa necesidad de sentirse especiales y que los dirigentes nacionalistas se aprovechan de ello. Pero también pienso que hay otro motivo más abyecto, que es diferenciarse de los que no sean nacionalistas, señalar a los que no lo sean y una forma de presión social para que la gente se meta en la tribu nacionalista. Los nacionalistas lo han hecho de una forma muy sutil.

Me acuerdo hace unos meses de un bar que fue una cliente nacionalista y toda ufana dijo por todo lo alto “EGUN ON”. El camarero responde “buenos días”. La cliente le dice “no me has dicho bueno días”. El camarero la responde “yo contestaré lo que me da la gana”. La cliente nacionalista se quedó callada porque no era la respuesta que ella esperaba ni a lo que estaba acostumbrada. Yo ahí veo en esta nacionalista una necesidad de afirmación muy grande.

Y lo que hizo el camarero es lo que hay que hacer, no dejarse pisar y rebelarse. Ya está bien de vivir sumisos y es lo que los nacionalistas desean, ya que ellos tienen miedo a la libertad porque saben que con libertad ellos no pueden ganar. Si en vez de seguir el juego a los nacionalistas pasamos de esa bajada de pantalones se les parará la tontería a los nacionalistas de a pie de calle. Hay que empezar a perder el miedo a los nacionalistas poco a poco. Yo paso de seguirles ese juego tan infantil.

Luisa Delgado

En julio 2010 cuándo la Selección de España ganó los mundiales, se escucharon cantos de júbilo en la céntrica Plaza Moyúa de Bilbao. Era algo inaudito y yo me quedé sorprendida. Había gente gritando “yo soy español español” y veías la bandera española, algo que aquí es un sacrilegio. Por desgracia esa libertad duró poco, pero yo veía su lado amargo porque me sonó a expresión de sentimientos contenida. Era cómo si ante esa victoria deportiva tan importante hubiese reventado una olla a presión que reprimía los sentimientos de identificación española. Los nacionalistas estaban que trinaban. No podían soportar que parte de la sociedad vasca se identificase públicamente con la Selección de España. Yo pienso que había miedo en los nacionalistas por 2 motivos:

1-Se demostrase que el País Vasco no es tan nacionalista cómo se quiere hacer creer.

2-Se empezase a perder el miedo al nacionalismo, cómo pasó con el trágico asesinato de Miguel Ángel Blanco. Por desgracia ese miedo volvió al de muy poco tiempo.

Era tal la rabia y la envidia que tenían los nacionalistas que apoyaban a la Sociedad d los Países Bajos, todo con tal de ver perder a España porque ya me dirán la vinculación que tienen éstos con los Países Bajos. Son cómo niños pequeños.

Hace unos años, cuándo la Vuelta a España pasó por el País Vasco después de unas décadas causó mucha expectación. Parecía que algo tan normal cómo una vuelta ciclista de gran prestigio pasase por una zona de España fuese cómo una profecía bíblico. A pesar de las quejas de los nacionalistas, las calles de Bilbao estaban abarrotadas y eso que hacía un sol de justicia.

Unos años después, en 2016, La Vuelta vuelve a pasar por esta zona dónde hay una gran tradición ciclista y también ha vuelto a causar mucha expectación. Solo que esta vez ha sido menos polémica que la primera vez, ya que entonces se vio que no pasaba nada malo cómo los nacionalistas profetizaban con sus quejas, rabietas y lloros de niños mimados. Este año también ha vuelto a hacer un sol de justicia y a pesar de este gran inconveniente las calles de Bilbao han vuelto a estar llenas.

¿Pero no se supone que el País Vasco es anti-España y que no quiere saber nada de España?
Si tal es el odio que se siente hacia España, ¿cómo es que las calles estaban llenas por ver La Vuelta y eso pillando en horario laboral y con el calor que hacía? Indiferencia hacia España o será.

¿O cómo es que los bares se llenan para ver jugar a la Selección Española? Tampoco suena a indiferencia cómo si fuese la Selección de Liechtenstein.

Estos hechos me hacen pensar que la sociedad vasca no es tal cómo puede parecer a simple vista. Cuándo más veo estas cosas más pienso que nada es lo que parece. Que detrás de los “eskerrik asko”, de los “agur”, de los “tx”, de los “Gorka” por quedar bien socialmente si se escarba un poco se aprecia un sentimiento de identificación con España.
Lo enfermizo es que tenga que estar oculto y reprimido por una idelogía totalitaria cómo es el nacionalismo. Al nacionalismo no le queda más remedio que reprimir, adoctrinar y acomplejar porque tiene miedo a la libertad.

Ahora cambiando de tema pero relaionado con esto. Hace un rato he visto en el 13 TV al periodista Carmelo Encinas(ideológicamente próximo al PSOE) que Aitor Esteban y el PNV son exquisitos, cómo gente muy educada. Se nota que este hombre no conoce a fondo la vida en el País Vasco. Un partido que da total impunidad en las fiestas de los pueblos a que los amigos de los asesinos pongan txosnas de apoyo a ellos. Un partido que ha puesto todo tipo de palos en la rueda para que las correspondientes HB fuesen ilegalizadas. Un partido que ha manejado a la Ertzaintza a su antojo con escasas detenciones en la kale borroka permitiéndoles todo tipo de pintadas amenazantes. Un partido que en la ETB dedica programas a Arnoldo Otegi, cercano a los asesinos y que en sus tertulias de disculpa a los asesinos. Un partido que prohibía manifestaciones del Foro Ermua(Iñaki Azkuna el incuestionable) y siempre ha permitido manifestaciones a los amigos del tiro en la nuca.

¿Carmelo Encinas considera a este gente de educada? ¿Cuándo se van a empezar a llamar a las cosas por su nombre? ¿Por qué ese complejo en describir al PNV cómo lo que realmente es, un lobo con piel de cordero?

Luisa Delgado

Todos los días me hago la misma pregunta y parece ser que la respuesta a este paso será “nunca”.

Veo una sociedad vasca totalmente adoctrinada por el nacionalismo vasco, una sociedad sumisa y acomplejada. Y es lógico dentro de la anormalidad de la sociedad vasca, que esto pase porque décadas de bombas-lapa y tiros en la nuca es normal que se haya inoculado un miedo en la sociedad vasca que tardará décadas en curarse.

Este miedo se manifiesta de diferentes formas. Una es el repugnante silencio cobarde. Cuándo ETA asesinaba pues no decir nada, no expresar la más mínima crítica. Cómo quien oye llover en esta tierra. Otra forma de miedo y todavía más repugnante es el síndrome de Estocolmo. Tal es el miedo que hay que hacerse perdonar cómo sea y para ello hacerse victimario, aunque uno sea nacido en León.

Este miedo por no salirse de la tribu se manifiesta a través de estos modismos que ya los he comentado otras muchas veces antes pero son tan absurdos y a la vez excluyentes que nunca me canso de mencionarlos:

1-Hay que bautizar a los hijos cómo Gorka y no Jorge, Miren y no María, incluso ahora hay algunos estrafalarios y así uno es más de pura cepa. Incluso a uno mismo sin esperar siempre a los descendientes porque si uno se llama Juan se hace llamar Jon y así tiene el pasaporte a la tribu.

2-Hay que escribir con K y TX y no con C o CH. Parece que escribir gramaticalmente bien es una ofensa. En muchos bares se ven “pinTXos”, “boKatas”. Será escribir las reglas gramaticales del idioma en que se habla. Si hablo en español, lo lógico es emplear la CH y la C. De forma que ahora hay que desaprender lo que se ha aprendido en el colegio y emplearlas mal para que no se nos señale. ¡Acojonante! Ésto de las reglas gramaticales se lo he dicho a algún TX-maníaco y les sienta bastante mal. Yo creo que les molesta que se descubra sus complejos, su estulticia.

3-Emplaer ciertas palabras políticamente correctas a la hora de hablar. Además lo curioso que son palabras muy sentimentales y que evocan sensaciones agradables. Es cómo querer hacernos asociar lo vasco con lo bueno. Es decir, “padres” es “aitak” y encima se dice mal porque sería “gurasoak” por los que tanto presumen defender el euskera. “Profesor” es “irakasle”. Cómo si un profesor del País Vasco fuese en lo esencial diferente a un profesor de Cantabria o Yakarta.

4-Hay que decir “AGURRRRRR” por todo lo alto y que se entere todo el mundo de lo vasco que es uno aunque a la gente le importe 3 pimientos. Y si encima se dice “eskerrik asko” pues mucho mejor. Me da algo de asco cuándo veo a estos vendedores de calle extranjeros, muchas veces africanos, decir “eskerrik asko” haciendo la pelota, tratando de quedar bien.

5-Hablar a los niños en euskera. Ahora de repente se ha puesto de moda. Lo curioso es que los padres hablan entre ellos o con otros adultos en español. ¿Pero no les gustaba tanto el euskera? Ahí se ve que es una forma de presión social, y de adoctrinamiento. Lo que también es curioso es que la gran mayoría de los agurparlantes no hablan entre ellos euskera. Incluso los niños y jóvenes que han estudiado en ikastolas tampoco hablan euskera en la calle. ¿Pero no había tal interés por el euskera? Por eso si se analiza uno empieza a pensar que todo es apariencia de cara a la galería.

6-La toponimia. Hay que escribir “Bizkaia” y no “Vizcaya” porque eso parece una blasfema, por el simple hecho de emplear bien las reglas gramaticales. Es cómo si escribiendo en español escribo “London” y no “Londres”. Algo absurdo. Pues así de absurdo es el nacionalismo.

Quienes van de megavascos empleando todo el día estos modismos sin venir a cuento de nada y ellos no se dan cuenta pero de una forma implícita hacen ver que la sociedad vasca es cerrada, xenófoba, excluyente y totalitaria.

Ahora yo me pregunto. ¿Hasta cuándo vamos a estar sometidos por el nacionalismo? No es normal que en plenas fiestas de los pueblos y ciudades hayan casetas de los asesinos y amigos con toda la impunidad del mundo, cómo tampoco es normal que la gente consuma ahí sin sufrir ninguna repugnancia. Pero aquí nadie se inmuta. Nadie dice nada o si dice es para ser políticamente correcto con el nacionalismo y hacerse perdonar. Incluso el periódico El Correo, supuestamente no nacionalista, emplea la toponimia políticamente correcta cómo “Bizkaia” y “Santurtzi” en vez de “Vizcaya” y “Santurce”. Incluso te censuran comentarios políticamente incorrectos con el nacionalismo. Haced la prueba si queréis.

En Cataluña pasa 3/4 de lo mismo pero parece que ahora empiezan a reaccionar poco a poco. Ya hay una Societat Civil Catalana. También hay una web que está levantado ampollas y tiene notable éxito de audiencia que se llama Dolça Catalunya.

Pero en el País Vasco se echa de menos una web similar. A ver si se empieza a cuestionar los dogmas nacionalistas de una vez. Demostrar sus falsedades, dejarles sin argumentos, dejarles en evidencia y sin complejos.

¿Cuándo va a empezar a rebelarse la sociedad vasca?

https://www.societatcivilcatalana.cat/
https://www.dolcacatalunya.com/

Luisa Delgado

Quiero continuar el artículo “Las jaias de Santurtzi” [–>]  con una anécdota personal que sufrí en esas fiestas pero que no lo expresé en el primer artículo por no hacerlo demasiado largo pero que refleja lo psicótica que está la sociedad vasca.

Estaba yo con un grupo de conocidas hace menos de 1 mes en las fiestas de Santurce(ahora Santurtzi en plan megavasco) y éstas querían ir a una txosna a consumir algo. Cómo en esa txosna habían carteles de los euskal presoak me pareció repugnante dar dinero a esa gente, me enfadé y tuve una pequeña discusión con ellas.

Tuve una sensación de impotencia porque quería discutir del tema pero lo tenía que hacer a escondidas, con medias palabras, no muy alto, callándome muchas cosas y que la discusión acabase cuándo antes. Una conversación muy cercenada y condicionada dónde se palpaba la falta de libertad. Me pareció repugnante el ambiente que había en esa zona inundada de consignas a favor de los asesinos con toda impunidad en medio de una calle céntrica. También me daba asco la indiferencia de la gente consumiendo y en connivencia de quienes apoyan el asesinato.

Respecto a la discusión que tuve con éstas cada uno reaccionó de esta forma:

-1 persona: Me enfadé con ella y tras insistirla un poco conseguí que no comprase un bocadillo.

-2 persona: Traté de convencerla pero no me hizo caso. La llamé falsa y encima ella se quedó extrañada, sin comprender el por qué la llamé falsa.

-3 persona: Viendo la discusión consumió algo a la chita callando, sin decir nada.

-4 persona: me dijo que ella tampoco consumiría ahí, pero que yo no puedo prohibir que los demás consuman ahí. Me dio bastante asco porque parecía que iba de tolerante de liberal y a la vez indiferente con los asesinados. Muy hipócrita.

Hace falta muchísima labor pedagógica para curar a la sociedad vasca, que es una sociedad enferma, muy estocolmizada. Se toman por cosas normales cosas que son psicopáticas cómo el consumir en bares y txosnas próximas a asesinos. Convivir con ellos cómo si fuesen gente normal y despreciar/olvidar a las víctimas. Hay que hacer ver a la sociedad vasca este lavado de cerebro enfermizo y parte de esto tiene la culpa los partidos no nacionalistas por no haberse enfrentado al nacionalismo sin complejos. No es normal esta impunidad de la que gozan los asesinos y que nadie haga nada para evitarlo.

Cómo se nota que no conocen la vida diaria en el País Vaso aquellos que se refieren al PNV “nacionalismo democrático”. El PNV que siempre ha dado voz a asesinos y amigos en las fiestas de los pueblos y en la EITB y persiguiendo a las víctimas.

Es continuación de:

Luisa Delgado

Las fiestas de verano en el País Vasco desempeñan un papel fundamental a nivel social y político, cosa que cuesta creer si uno no vive aquí.

Para los jóvenes son un evento social sagrado, son un ritual al que hay que ir de forma obligada aunque en realidad a veces sea para hacer el moñas, aburrirse, escuchar conciertos basura a veces apología etarra, emborracharse y presumir de estar de juerga toda la noche de fiesta en fiesta y de que a uno le vean desfasando, que es una tontería adolescente pero que queda muy bien socialmente entre los jóvenes, muy guay.

Yo hace varias décadas que cogí manía a estas fiestas porque aparte de la alta politización que ahora lo explico también ejerce una fuerte presión social a quien no le gusta este tipo de eventos y parece que hay que acudir algún día, cómo pasa con las fiestas de Bilbao.

Hace unos días me di una vuelta por la tarde por las fiestas de Santurce y vi un panorama repugnante que explica muy bien lo enferma que está la sociedad vasca. Y son así todas las fiestas, cómo Algorta, Bilbao, Sopelana, etc. Para quienes no lo sepan, Santure es un pueblode casi 50.000 habitantes en la Margen Izquierda a unos 12 kilómetros de Bilbao. Recibió inmigrantes de otras regiones y ahora éstos, sus hijos y nieto se hacen perdonar haciéndose nacionalista. Lo más cobarde.

1-Casetas(aquí se dice “txosnas”) de los proetarras. No o eran todas las casetas, pero había unas cuentas con el lema “euskal presoak”, “indenpendentzia” a plena luz del día, con autorización del ayuntamiento de Santurce(perdón, ahora Santurtzi que queda megavasco). Parece increíble que se de esa impunidad a quienes defienden el asesinato, la bomba-lapa, a quienes alentaban hasta hace 4 días el asesinato y que si ahora no lo hacen es porque ETA ya no asesina. Si hubiese una organización asesina de derechas o a favor de la pertenencia a España, seguro que no tendrían ninguna licencia. Me da mucho asco ese cinismo de los falsos chicos buenos del PNV. Siempre ha habido mucho complejo en describirles por lo que realmente son.

2-No sé si este año en Santurce habrán conciertos de grupos proetarras, pero los suelen haber en otras fiestas. Me da asco esa juventud aborregada que va a escuchar sin ningún criterio, a aplaudir a unos enaltecedores cobardes del asesinato.

3-Cambio de la toponimia. Santurce siempre se ha llamado así, pero los nacionalistas la han bautizado hace pocos años Santurtzi. Lo triste es que mucha gente emplea la nueva y falsa toponimia. Todo para dar a entender una mentira de que el País Vasco no tiene nada que ver con España y cómo una forma de presión social y discriminatoria. Hay que decir Santurtzi parta ser políticamente correcto. Es una sutil estrella de David. Lo natural es Santurce, lo irracional es emplear un topónimo artificia cómo Santurtzi. Pero aquí lo políticamente correcto es Santurtzi y lo contestario es Santurce. Es el mundo al revés para hacer la vida cómoda a los políticos nacionalistas para que vivan del cuento.

4-Fuerte carácter tribal de los niños y adolescentes vascos. Cada miembro de la cuadrilla lleva la misma camiseta, pero con el nombre del individuo y muchas veces el lauburu. Queda muy guay ir de megavasco así.Y casi todas las cuadrillas tienen nombre en euskera, que curiosamente nunca hablan euskera entre ellos. Y cada cuadrilla tiene su propia camiseta distinta de otras cuadrillas. Un fuerte carácter tribal, cómo es el nacionalismo.

5-Padres que hablan a los hijos en euskera, pero lo gracioso es que a pesar del este esfuerzo los hijos hablan español y entre ellos hablan español.

6-Empleo de vocabulario vasco aunque se hable en español. Ví a unas chicas que decían “¿has ido al kontzertua (concierto) de Su Ta Gar?”. Hay que emplear “jaias” para decir “fiesta”. Que encima la emplean mal porque sería “jaiak” para decirlo en plural y no emplear las reglas gramaticales del español. De la misma forma que los jóvenes borregos (porque lo son) dicen “aitas”(padres) cuándo deberían emplear “gurasoak”. ¿Cómo es que hacen estas chapuzas si tanto interés tiene en aprender y hablar euskera? No lo entiendo.

7-Había un concurso de cuadrillas de niños o adolescentes y cuándo se presentaban en el escenario todos decían algo así “arratsalde on”, “gora gure koadrilla”. Emplear los latiguillos políticamente correctos pero todo el discurso en español.

Todo esto me hace pensar que en el País Vasco hay mucha apariencia de cara a la galería. Mucho “egun on”, “AGURRRR”, mucho llamarse la cuadrilla “txupi-ederto” o los “mega-euskoak”, pero a la hora de la verdad muy pocos hablan euskera incluso entre los que han estudiado en ikastolas. ¿Pero no defendían tanto el euskera cómo aparentan? Este es un país de muchísima tontería, pero tontería psicópata.

Lo que hay que hacer es hacerles abrir los ojos de esa estupidez. Lo mejor es pasar de su juego, de emplear su lenguaje para presionar y manipular la realidad, o incluso burlarse. Y Así que se les vaya cayendo la venda.

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