Luis


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Por Luis, desde Florida

Los demócratas han esperado ansiosos por casi dos años el reportaje del fiscal especial Robert Mueller. Y como ya se sabe, Mueller no ha encontrado ninguna evidencia de que Trump haya tenido relación alguna con los rusos para alterar las elecciones del 2016. Y es que todavía no pueden aceptar que hayan perdido las elecciones, especialmente Hillary Clinton que no ha visto una cámara de TV de los medios tradicionales que no le haya gustado. Claro que la admiración es mutua y la señora no para de culpar a todo menos al hecho de que no era muy admirada por los mismos de su partido, mucho menos los republicanos. Y tampoco le favoreció el hecho de que le salieron a relucir unos cuantos trapos manchados de corrupción. Aunque también es una realidad, que entre lo que dice ella y propagan los medios, hay demasiada gente que se ha programado su software con sus fake news y a consecuencia todas las interpretaciones de la realidad les parecen incomprensibles, injustas, falsas y alarmantes.

Y es una verdadera tristeza, porque la realidad en este caso no puede ser más clara y más sencilla. Para poder entender lo ridículo de algunas mentes, debo recordar que el fiscal especial encargado de la investigación es parte del Dpto. de Justicia y que su jefe es el fiscal general, en este caso William Barr.  Lo que determina W. Barr es punto final. El reportaje del fiscal especial no encontró ninguna colusión. Como todo este caso tiene unos aspectos demasiado dudosos, incluyendo los 14 abogados anti-Trump que reclutó Robert Mueller, éste dejó una puerta medio abierta en su reportaje y era en palabras parecidas: “No exonero al presidente de haber obstruido a la justicia al despedir al director del FBI e intentar que la investigación no la terminara yo”. Pero también indicaba claramente que no tenía pruebas suficientes.

Y estas dos facetas del reportaje han generado una batalla en el Congreso, Senado y el Dpto. de Justicia que es parte del ejecutivo. Como escribí anteriormente, un fiscal no puede exonerar o culpar a nadie. Su labor es la de determinar si el caso tiene suficientes pruebas o no para presentarlo al juez o jurado y son estos los que determinan la culpabilidad o inocencia. Por un lado indica que no tiene pruebas y por el otro no le exonera (?) Todo el mundo quería ver el reportaje en su totalidad inmediatamente, pero era necesario ocultar algunos pasajes (el 10% +o-) Para acelerar la conclusión del caso ante el público y el gobierno al que le afectaba el peso de la investigación, el fiscal general W. Barr escribió un resumen de las 400 y pico páginas del reportaje en 4 páginas con la conclusión: No colusión. No obstrucción. Y los demócratas, junto con los medios que propagaron todo lo opuesto por dos docenas de meses, pusieron el grito en el cielo y exigiendo reportaje entero. Lo cual se les proporcionó 15 días después en un acto de total transparencia.

En el vídeo de 7 minutos (en inglés) se ve como el republicano Ted Cruz, considerado una eminencia, analiza y reduce el caso a su esencia en una serie de preguntas al fiscal general quien fue reclamado por el Senado para que explicara su resumen, ya que cayó como una patada de mula a la oposición. Al pobre hombre (bueno, ni tanto) William Barr, los senadores demócratas le dedicaron los más exquisitos insultos. Le sometieron a 6 horas de interrogación brutal por parte de los senadores demócratas y clarificadoras por los republicanos. Mantuvo perfectamente su temple y disposición profesional excepto en el minuto 3 cuando le sale una risa. Una risa espontánea que en mi opinión, debe ser bien humillante para la oposición. Ted Cruz muestra con la evidencia en la mano que los demócratas no tienen el más mínimo caso y W. Barr no pudo aguantar por la ridiculez de la situación.

https://www.youtube.com/watch?v=Rhjdd_NwlU8

No cabe duda que W. Barr tiene el temperamento apropiado y una confianza total debido al dominio de las leyes y su amplia experiencia. Sus respuestas daban la sensación de que estaba lidiando con amateurs.

Las preguntas del senador republicano Lindsey Graham nos han abierto otra ventana esperanzadora. El enfoque fue hacia el origen de las acusaciones falsas. Y el fiscal dice que está revisando varios casos, incluyendo el del director del FBI, James Comey, sobre su investigación inadecuada de los emails secretos de Hillary Clinton, así como aquellos que abusaron del sistema judicial para lograr el espionaje de la campaña de Trump. Además, la creación, divulgación y el uso de un documento falso, el famoso dossier de Trump. Que conste que se han encontrado mensajes electrónicos de las oficinas del Partido Nacional Democrático pidiendo trapos sucios de Manafort y Trump en Ucrania, lo cual resulta ser el mismo crimen que le han acusado a Trump: usar agencias extranjeras para influenciar en las elecciones. Nos viene un año interesante.

https://www.youtube.com/watch?v=ycBtdJ58sJo

 

Y parece que los líderes demócratas deben estar bien preocupados porque Nancy Pelosi está acusando al fiscal de mentir y haber cometido un crimen, sin ofrecer pruebas. Esperemos que no sea otra colusión con Rusia 🙂

 

https://www.cnbc.com/2019/05/02/nancy-pelosi-accuses-william-barr-of-committing-a-crime.html

 

Los demócratas del Congreso también le han exigido al fiscal W. Barr que se presente a un interrogatorio para explicar su conclusión inconveniente. Barr estaba dispuesto a complacerles hasta que el líder del Comité Judicial del Congreso, compuesto ahora de 24 demócratas y 17 republicanos, le exigió que respondiera a una hora adicional de preguntas hechas por sus asistentes, abogados expertos. Algo que no tiene precedentes en los 240 años de la nación. Indirectamente, es una admisión de incapacidad propia, ya que la mitad de los congresistas son abogados y las preguntas estarían preparadas precisamente por sus asistentes. Cuando Barr se dio cuenta de que todo era por óptica ante las cámaras de TV y para crear un ambiente de un caso criminal tipo impeachment, decidió negarse a la invitación. Y de respuesta temporal (ver en el siguiente enlace) los demócratas han decidido llamarle “gallina”. Todo este show para aclarar la veracidad de un resumen sobre el reportaje, el cual lo tienen en su posesión. Vergonzoso!

https://www.cnn.com/videos/politics/2019/05/02/steve-cohen-trolls-william-barr-with-chicken-jeanne-moos-pkg-vpx.cnn

Es obvio que no quedará así. Los demócratas han indicado que procederán a enviarle una citación a la cual me imagino que Barr se negará. Esto nos trae a una lucha de poderes de la cual sí hay precedentes. Lo que nos imaginamos es que Barr dará largas al asunto y antes de que pueda llegar a un juicio y veredicto en el Congreso. Para entonces se habrán celebrado las elecciones del 2020 y habrá que ver quién será el presidente, cuál será la configuración del nuevo congreso y si Barr continúa o no siendo el fiscal general. Mientras tanto veremos mucho kabuki theater por parte de los demócratas.

El analista Mathew Continetti del Free Beacon, ha observado que para los demócratas, William Barr es el nuevo Dick Chaney. Un señor directo, confrontacional, inteligente, con experiencia, conservador sin complejos y con un poder considerable. Parecido a Chaney con su inescrutabilidad, ingeniosidad, aspereza y nula preocupación por el qué dirán. Es como ha logrado coronarse como el nuevo ogro del gobierno de Trump. Todo le hará falta para deshacerse de la cantidad de estiércol que le caerá encima, ahora que ha declarado ante el Senado que investigará el origen del dossier, el manejo de la falsa información por parte del FBI, el Dpto de Justicia y la CIA, así como la forma en que el ex-director del FBI, James Comey exoneró a Hillary Clinton del ilegal manejo de emails secretos. La guerra está anunciada y hay demasiada evidencia en contra de los que fabricaron la trama Trump/Rusia. Pero todo está por ver.

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El efecto del reportaje en los medios.- El porcentaje de los televidentes de FOX News ha ascendido y es la dominante de las tres cadenas de noticias 24/7. Tanto como las otras dos CNN y MSNBC juntas. Rachel Meadow, la reina de la conspiranoia del canal MSNBC ha perdido un 17%. Y CNN un 26% en las horas punta. Hay una estación de muñequitos que se ve más que la CNN. Los decepcionados podrían ser votantes independientes con tendencias a la izquierda. Una posible ganancia de votos para Trump.

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Sobre el status de los candidatos a la presidencia. A Trump se le ha presentado un candidato en contra para las primarias del partido. Es el republicano y ex-gobernador de Massachusetts, Bill Weld, político tan extraño como uno del PP gobernando en Andalucia. Las encuestas en el primer estado de New Hampshire, aunque demasiado preliminares, dan por ganador a Trump con un 80%- 10%. Y el aspecto económico sigue con viento en popa. En abril se han creado 263.000 puestos de trabajo, bastantes más que los anticipados por Wall Street. El paro es el más bajo desde 1969, en 3.6%. Por la escasez de trabajadores, las empresas están aumentando los salarios. Y con los cortes de impuestos, aunque no hayan sido muy significativos para la clase media, no deja de ser un dinero adicional en el bolsillo que logra un optimismo general, de que la economía y la nación van en buena dirección. Una percepción de un 50% superior a los años de Obama.

Por el otro lado, ahora son 21 los candidatos demócratas, siendo sólo dos los de reconocimiento general. Joe Biden y Bernie Sanders. Y son estos dos los que le ganan a Trump en unas hipotéticas elecciones según las encuestas. Desde que Joe Biden ha anunciado su candidatura hace una semana, las encuestas le ponen a la cabeza con una media de 35%, 17% para Sanders y menos de 10% para todos los demás. Como las elecciones aquí no son precisamente una reunión con tazas de té en un campo de croquet, a Joe Biden ya le han caído encima con alusiones de abuso de poder y conflicto de intereses al exigir que se despidiera al fiscal de Ucrania que estaba investigando los negocios de su hijo Hunter Biden. Joe Biden, vicepresidente en el momento de la investigación, amenazó con retirar $1,000 millones de ayuda si no se le despedía al fiscal anti-corrupción Viktor Shokin en seis horas. No lo puede negar porque está grabado en video. Los ucranianos accedieron a despedirle a Shokin inmediatamente y ahora que ha salido a la luz, Biden explica que no sabía que su hijo trabajaba para la compañía Burisma con operaciones en Ucrania, ni que ganaba $50.000 al mes. Burisma es una corporación dedicada a la exploración de hidrocarburos en Ucrania. Sin duda, los republicanos se encargarán de que este tema siga en las noticias por todo el tiempo conveniente. Dudo mucho que el bipartidismo y la cordialidad se encuentre a la vuelta de la esquina.

 

 

 

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Luis, desde Florida

El fiscal especial Robert Mueller ha concluido su extensa y larguísima investigación (casi 2 años) sobre la posible colusión de Trump con los rusos para manipular las elecciones presidenciales del 2016. Como advirtió numerosas veces Trump, no hubo colusión! Una gran decepción para los que no han creído en la enorme cantidad de evidencia presentada hace muchos meses de que todo ha sido fabricado por el partido opositor. Y durante la investigación, sabemos que Trump usó su twitter de forma insultante (as per usual) al fiscal y los procedimientos. Pero a la vez fue totalmente transparente proporcionando casi un millón de documentos, acceso total a sus asistentes para ser interrogados y sin hacer uso del privilegio presidencial sobre sus conversaciones, para protegerse.

El reportaje también alude a que Trump intentó despedirle delegando la orden a uno de sus asistentes y que éste se negó. Aunque también hay abogados de la Casa Blanca que han desmentido que eso ocurriera de la forma descrita. De todas formas, el incidente fue motivo para que el fiscal no se pronunciara sobre una obstrucción de la justicia “por falta de pruebas” y “no le exonerara”. Y esto da pie a una serie de preguntas: ¿Puede uno obstruir a la justicia si la justicia sabe que no se ha cometido un crimen? Porque es un requerimiento. ¿No es la justicia la que está violando la ley al investigar y propagar por los medios sin tener pruebas de que existió un crimen? ¿Cuál es la premisa criminal de la investigación? ¿Dónde está el precepto de la presunción de inocencia? Robert Mueller no es tonto y sabe que perdería el caso en la Corte Suprema. Perdería el caso y probablemente su licencia de abogado. Por eso se llevó el caso por el sector de contra-espionaje y no por el judicial. Todo ha sido una trama política. Aún sabiendo todo esto, nadie discutirá que Trump no fue extremadamente transparente y cooperador. Uno tiene el derecho total de criticar sus formas, pero en lo referente a la ley y la administración del gobierno, Trump tiene un record envidiable. En el supuesto caso de que Trump exigiera a su subordinado que despidiera al fiscal especial, para lo cual tiene todo el derecho constitucional del mundo ¿quién no patalearía cuando es acusado e investigado pos dos años siendo inocente?

Cuando se nombró a Robert Mueller como investigador, la gran mayoría comentaba sobre su impecable integridad, imparcialidad y profesionalidad, aunque también han salido artículos sobre algunos abusos de poder de cuando fue director del FBI. Y ahora que se ha analizado su trabajo, podemos concluir que todos los valores mencionados brillan por su ausencia.

¿Por qué es que admitiendo que no tiene pruebas para justificar un cargo de obstrucción a la justicia declara que “no lo exonera” y que a efectos delegue al Congreso que haga una investigación adicional? El fiscal no puede, ni debe exonerar a nadie, porque esa no es su función. ¿Por qué es que sabiendo en los primeros meses de la investigación que no hubo colusión alguna con los rusos la investigación duró casi dos años? ¿Por qué es que el equipo de 17 abogados que R. Mueller seleccionó, 14 eran afiliados al partido demócrata y sólo 3 carecían de afiliación alguna? Es más, la mayoría de los afiliados al partido opositor a Trump hicieron donaciones generosas a los demócratas que sumaron un total de $80.000 según la Comisión Federal de Elecciones que regula las donaciones. Peor aún, uno de los abogados, Andrew Weisman tiene una estrecha relación con Hillary Clinton y fue responsable de un enjuiciamiento indebido contra la compañía auditora de Arthur Andersen. Este  caso, que terminó en la Corte Suprema, votó 9-0 en contra de este asistente de fiscal. Pero fue muy tarde para la destrucción de la empresa Andersen y la pérdida de 85.000 puestos de trabajo muy bien remunerados alrededor del mundo. Según otro fiscal que ha escrito un artículo recientemente, Andrew Weisman ha demostrado no tener escrúpulos ni con la verdad, ni con los procedimientos de la ley. Su lema es ganar el caso sea como sea. Otra abogada del equipo, Jeannie Rhee, defendió a Hillary con su grave problema del servidor privado y los emails secretos que terminaron en manos de los chinos (no los rusos, como se publica). Por lo que esta selección tan desbalanceada no manifiesta ninguna intención de imparcialidad.

Teniendo en cuenta que antes de que se iniciara la investigación, el director del FBI, James Comey (despedido después) había declarado que la única “prueba” del caso era un dossier no verificado y obtenido para y por la campaña de Hillary y descrédito de Trump, la prolongación del caso fue mucho más allá de lo necesario y apropiado. Y tiene una explicación muy verosímil: las elecciones del Congreso de noviembre 2018. Con todo este tramado, cuya divulgación fue felizmente aventada por los medios, los logros económicos y políticos de Trump fueron totalmente ignorados haciendo que la marca republicana perdiera puntos y el congreso cambiara de mayoría. Y así fue. Al tener hoy una mayoría de representantes demócratas, a efectos, R. Mueller ha delegado las “sospechas” al sector político opositor para que continúe con un sinfín de insinuaciones y expediciones de pesca. Es lo que está ocurriendo con amenazas de abrir un juicio político al que llamamos impeachment. Siguen insistiendo en la búsqueda del crimen (o cualquier otro) que el fiscal no pudo encontrar en dos años, un millón de documentos, 500 interrogatorios y $30 millones de dólares pagados por el contribuyente. Como no pueden explicar a su base la bajeza y falsedad de todo el proceso, los políticos y los medios están forzados a seguir mintiendo en vez de dedicarse a sus obligaciones legislativas e informativas para beneficio de la sociedad. Los congresistas han exigido ahora todas las declaraciones de impuestos (Trump tiene casi 500 corporaciones), todas las comunicaciones con los contables y abogados, así como licencias, contratos y demás. Ya están en litigación. Dudo mucho que la Corte Suprema conceda ese gusto al Congreso, ya que no hay una base criminal. Pero a la vez, sería interesante leer un tuit de Trump exigiendo lo mismo de Nancy Pelosi, líder del Congreso, que está casada con otro billonario y han logrado numerosos contratos inmobiliarios gubernamentales para San Francisco. ¿Habrá existido información privilegiada e influencias convenientes? Yo no lo dudo! Hay muchísimas más probabilidades de corrupción en el  caso de Pelosi que lleva tres décadas en el Congreso de EEUU y una en el estatal de California, que en el caso de Trump.

Esta batalla campal por parte de los demócratas sin pruebas de ninguna clase, tiene todos los indicios de que se están pegando un tiro en el pie para las elecciones del 2020, donde no sólo la presidencia, sino el Congreso también estará en juego.

Para los que no han seguido el caso, el resumen y lo básico es el siguiente. Hay muy poco que sea nuevo desde hace 18 meses. La campaña de Hillary Clinton pagó a una empresa investigadora, Fusion GPS, $8 millones para buscar trapos sucios contra Trump. Fusion GPS contrató al ex-espía inglés Christopher Steele quien fabricó totalmente el dossier indicando la existencia de contactos entre la campaña de Trump y agentes rusos. Por mediación de Nellie Ohr, quien trabajaba para GPS, se entregó el documento a su marido Bruce Ohr del Dpt de Justicia (conflicto de intereses), quien a su vez lo envió al FBI para que lo investigaran. James Baker el abogado y asesor del FBI objetó aceptar el caso por la escasa fiabilidad. Pero ahora se sabe por sus propias declaraciones en la corte, que la fiscal general de Obama, Loretta Lynch supervisora del FBI, ordenó que se trabajara en el asunto. Esta revelación reciente deja una duda seria de lo que Obama sabía y cuándo sabía de lo que estaba ocurriendo. Últimamente está disfrutando unas vacaciones muy recluidas y silenciosas en Hawaii. Quizás por esto, cuando todavía era presidente y se descubre que los rusos estaban actuando en las redes para afectar las elecciones, no tomó ninguna medida seria, excepto la de enviar un mensaje a Putin para que frenara la manipulación. Como si Putin fuera un señor que atiende amablemente a las sugerencias. La investigación ha verificado que la motivación de los rusos no era la de ayudar a Trump necesariamente, aunque también lo intentaron, sino crear una desconfianza total en el sistema electoral, en lo cual tuvieron tremendo exitazo. Pero nunca fue debido a la colaboración con Trump. Una vez que el FBI aceptara trabajar en el caso, procedieron presentarse ante los jueces de FISA (corte de vigilancia extranjera) donde no existe un abogado defensor para proteger los derechos del investigado, pero donde el gobierno debe aportar toda la justificación necesaria para permitir escuchas, cosa que no se hizo debidamente. Se ocultó mucha información pertinente y ello traerá sus serias consecuencias pronto, según el nuevo fiscal general.

Procedieron con las escuchas a la campaña de Trump y comenzaron a divulgar por los medios, con el apoyo de los directores de la CIA, NSA y FBI quienes obviamente apostaron que ganaría Hillary. Al perder las elecciones, desde noviembre hasta que cambiaron los cargos adentrado el año siguiente, los del Profundo Estado, que incluían otros altos cargos de los servicios de inteligencia y fieles a Obama, continuaron con filtraciones convenientes a los medios para derrumbar la presidencia de Trump con todo tipo de acusaciones, incluyendo su estabilidad mental. Algo que para algunos parece factible al presentar nada más que una faceta de su personalidad, como lo hacen los medios. También es muy cierto que sus numerosos tuits desfavorecen su imagen, pero afortunadamente se ha moderado considerablemente. Mi apreciación es que si sus adversarios tienen que recurrir a la conspiración, la falsedad, la ilegalidad y la grave violación de la Constitución quizás tengan más estabilidad mental, pero también una criminal y dictatorial muy peligrosa. Los procedimientos de los demócratas han sido muy parecidos a los que se usaron en la URSS.

El nuevo fiscal general ya ha iniciado investigaciones contra los que tienen sus huellas en este caso. Y las palabras de Trump: “Esto no debe  ocurrir a ningún otro presidente” suenan muy funestas para algunos y esperanzadoras para los que sabemos lo que ha ocurrido, que no ha sido otra cosa que un intento de golpe de estado silencioso.

Es demasiado temprano para pronosticar las elecciones presidenciales del 2020. Los comentaristas (hasta los de la oposición) dicen que Trump tiene ahora más probabilidades. Pero leyendo las encuestas de Rasmussen, yo veo que las opiniones apenas han cambiado de un lado para el otro, por mucho que Mueller no haya encontrado culpabilidad. Los que le apoyamos no perdemos el interés en apoyarle y los detractores tampoco su odio. No sé si puede existir con Trump una persona ambivalente. Y de la forma que son las elecciones en EEUU, con los votos electorales de cada estado, tenemos unos 8 estados con unas diferencias muy pequeñas, que pueden ir a un lado u otro. Si Trump continúa con sus programas y los demócratas se marcan más a la izquierda como parece, no presentan programas que interesen a los votantes como hasta ahora, insisten en el impeachment y se destruyen con serias acusaciones entre ellos durante las primarias, Trump ganará. Pero tampoco se puede permitir un paso el falso, ni contar con que los demócratas se radicalicen. Ya hay cerca de 20 candidatos y algunos (desconocidos ellos) piensan apostar por algo más centrista. Aunque en ese caso, tendrán sus problemas con los radicales de su propio partido. Tampoco lo tienen fácil y puede pasar cualquier cosa todavía.

Por Luis, desde Florida

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Muchos periodistas extranjeros se olvidan de poner los temas en el contexto histórico y político adecuado, porque La Pared no es un tema nuevo, ni mucho menos, y hay que estar alucinando para decir que no está totalmente relacionado a la inmigración ilegal. Ésta ha ascendido en progresión geométrica durante los últimos 20 años. Es más, hace ya 30, Ronald Reagan en una acción criticada por los conservadores, concedió amnistía a 2.5 millones de ilegales en 1986. Y para el 1995, Bill Clinton ofreció un discurso contra la inmigración ilegal porque ya teníamos 5.5 millones adicionales. Abajo un extracto que todavía se mantiene vivo en YouTube:

“Todos los americanos, no sólo los estados más afectados, se encuentran indignados con razón por la enorme cantidad de ilegales que entran a nuestro país. Quitan puestos de trabajos a los ciudadanos (y mantienen bajos los salarios, añado yo) La gran mayoría no tienen ni oficios, ni experiencia. Requieren demasiados fondos de los que necesitamos para nuestros servicios sociales y es por lo que esta Administración se va a mover agresivamente para asegurar las fronteras, bla, bla, bla.”

Durante los últimos 25 años, hemos oído numerosos discursos de políticos incluyendo el de otros demócratas como Obama, Hillary Clinton y el líder minoritario del Senado Chuck Schumer (D) exigiendo que se ha de frenar el flujo de inmigrantes y que se ha de reforzar la frontera. Aquí un video de 3 minutos recogiendo sus declaraciones en diversos momentos.

https://www.bing.com/videos/search?q=schumer+2009+illegal+immigration+video&&view=detail&mid=6732C71341602FF59C426732C71341602FF59C42&&FORM=VDRVRV

Pero ya antes de estas declaraciones, en el año 2006 Bush W firmó la ley que pasó por el Congreso y Senado con amplias mayorías e incluyendo el voto de los entonces senadores Obama y Hillary y Schumer, la llamada Acta de Valla Segura (Secure Fence Act of 2006).  En ella dice:

“Se autoriza la construcción de cientos de millas de valla adicional en la frontera del Sur. Vallas, barreras vehiculares, garitas y luces para evitar la entrada de ilegales. Se autoriza también al Departamento de Seguridad de la Patria incrementar el uso de tecnologías avanzadas como cámaras, satélites y drones para reforzar la infraestructura de la frontera.”

Bajo esa ley, se construyeron casi 670 millas de las 2.000 que hay entre México y EEUU. Ésto marca precedente y autorización al ejecutivo mediante el Dept de Seguridad de la Patria.

Viendo que la inmigración ilegal ha subido de 5.5 millones en el 1995, a 22 millones (según la Uni. de Yale) hoy día, y considerando las opiniones y discursos recientes, uno pensaría que los $5.700 millones pedidos por Trump para restaurar y construir unas 230 millas adicionales, no sería ningún problema. Pero desde que Trump lo ha pedido, no han querido dar un centavo. Y ambos lados han sacado todas las navajas y sables políticos para pelear por o contra dichos fondos. Pelosi dijo que no daba un dólar, pero al final cedió $1.375 millones. Trump pidió $5.700 millones y firmó por mucho menos. Al inicio, todos pensamos que claudicó y perdió la batalla política. Lo que no creo que se imaginaban los demócratas (ni nosotros), era que Trump iba a aceptar simplemente ese dinero, cosa que sin otra alternativa hubiese sido un fracaso político. Pero se sacó de la manga la Emergencia Nacional con sus alternativas desconocidas entonces.

Obviamente, la primera reacción de los demócratas y de los medios fue gritar que era inconstitucional. Yo no creo que los demócratas, que tachan de estúpido para arriba a Trump, se dieron cuenta de la maniobra que les hizo.

Explico la Constitucionalidad de la Emergencia. El alegato es que el Congreso ha dado una cantidad X para dicho uso y que el presidente no puede gastar dinero que no lo haya aprobado. Pero no es totalmente así. Primero, como se ha indicado, el Congreso ha autorizado en el pasado al Dept. de Seguridad de la Patria, que está bajo la dirección del ejecutivo para usar fondos en la frontera. Segundo, el presidente dispone de otros fondos que puede usar a su discreción. Por ejemplo, hay cientos de millones que se han expropiado a carteles/traficantes/criminales que los puede usar. Fue el senador Ted Cruz, experto en la Constitución quien sugirió: “que pague El Chapo por La Pared”. Tercero, que Trump y el ministro de Defensa se llevan bien y parece que de los fondos designados a la construcción de viviendas para los militares, hay algunos a plazo largo que los pueden utilizar con contabilidad y razonamientos artísticos: “La Pared es parte de la Defensa Nacional”. Y en el futuro pueden arreglarse con otros presupuestos.

Como era de esperar y lo predijo Trump, los 16 estados demócratas ya han puesto una demanda en la Corte alegando que no existe una Emergencia y que no se acata a la Constitución. Claro que, lo que significa una Emergencia depende mucho de las posiciones políticas. Lo que sabemos es que en el momento hay 31 emergencias vigentes y la gran mayoría en forma de sanciones.

Una “emergencia” vigente son las sanciones a los que afectaron el proceso de elecciones en Zimbawe, durante Robert Mugabe. Otra es la pandemia de la gripe H1N1. Otra, las sanciones de los colaboradores con los piratas de Somalia. Otra las sanciones a los miembros de las bandas Los Zetas (mejicanos), Circulo de Hermanos (rusos) Yakuza (japoneses) y Camorra (italianos). Por cierto, a Obama, que firmó las tres últimas, se le olvidó firmar otra para los numerosos crímenes que se cometen en ciertos vecindarios, de lo cual debería estar bien familiarizado, en vez de exhibirse por el extranjero.

Lo de Trump es tanta emergencia como las anteriores y hasta el fiscal general de California, Xavier Becerra, que está liderando la demanda contra Trump, ha admitido que tienen pocas posibilidades de ganar.

Como Trump no es precisamente uno que le gusta jugar a un ping-pong amigable con los adversarios políticos, ha iniciado un revanchismo contra California. Hace más de 10 años, California inició el ambicioso proyecto de construir un tren AV entre San Francisco y Los Ángeles. En el 2008, calcularon que costaría $33.000 millones por los 1.300 kms y que lo finalizarían para el 2020. Pero ahora calculan que les costará por lo menos el doble. Para el 2025 habrán construido unos 200 kms por el valle central y agrícola de San Joaquin y ya han gastado $10.000 millones. Han construido la parte más fácil y con menos población por mucho. Como para llegar del valle a las ciudades de San Francisco y Los Ángeles tienen que construir túneles que atraviesan las montañas de la costa, el costo incrementará enormemente. Hasta el punto que el nuevo gobernador ha declarado lo siguiente en un discurso:

“Tenemos que ser realistas. Por la forma que se planificó, este proyecto costará demasiado y respetuosamente, tomará demasiado tiempo. Ha habido muy poca vigilancia e insuficiente transparencia.”  

“Let’s be real,” Newsom continued. “The current project, as planned, would cost too much and respectfully take too long. There’s been too little oversight and not enough transparency.”

En el inicio, el gobierno federal aportó $3.500 millones en asistencia y recientemente había prometido otros $900 millones. Para iniciar, el Dept. de Transportes, bajo las órdenes de Trump ya ha retirado estos millones y se ha puesto a estudiar la legalidad para retirar los otros $3.500 millones. Veremos en qué queda esta batalla.

Es curiosa la posición del nuevo gobernador, considerando que ha declarado todo el estado “santuario” para los ilegales, quienes ya son cerca de 3 millones. Según este estudio de la organización FAIR (Federación para una Reforma de Inmigración) a California le cuestan $25.000 millones anuales, $12.000 de los cuales son en educación y otros $2.000 para enseñar el inglés a estudiantes que no lo saben. En total son unos $2.300 por familia californiana por esta posición que desafía las leyes federales.

Volviendo a la La Pared y la Emergencia, Trump ya tiene $1.375 millones asegurados para empezar y después otros más (no sabemos exactamente cuánto) para construir un porcentaje serio de lo que se propuso inicialmente. Parece que los demócratas subestiman demasiado a este presidente y hoy La Pared es un tema que ha desparecido del grueso de las noticias.

Abajo el artículo de Javier Ansorena, del ABC, con diferentes argumentos para contrastar.

 

Por Luis, desde Florida

Se podría asegurar que la campaña electoral de EEUU, en el caso de los demócratas, comenzó en noviembre, al finalizar las elecciones para el Congreso, ya que fue un triunfo. No uno de echar cohetes, pero un triunfo de todas formas y los políticos saben los métodos para sacar la máxima tajada en cualquier situación. Hasta de las crisis, vaya, como le gustaba indicar a Rham Emmanuel, asesor de Obama. Trump nombró para ello a su director hace varios meses, pero de la forma que yo percibo, el discurso del Estado de la Nación del 5 de febrero fue como el cohete de las fiestas de San Fermín. Un discurso de 80 minutos, el tercero más largo en 50 años. Extrañamente moderado de tono, pausado y reconciliador en ocasiones pero incluyendo también numerosos dardos para los demٕócratas. Como siempre, exento de palabras sofisticadas, las frases fueron cortas y los conceptos sencillos de entender para ayudarnos a los “deplorables” en su digestión. A 180º de los discursos de Obama en todos los aspectos, incluyendo el de la honestidad, aunque las opiniones en esto van por partido. Prueba es, que al poseer los progresistas, una capacidad intelectual tan superior, antes de leer u oír una palabra, se apresuraron a advertirnos que estaba plagado de mentiras. Con la colaboración de los medios, claro. Pero parece ser que Trump ha “mentido” de forma muy creíble mostrándonos a los “deplorables” y otros, los logros de su Administración, cosa que los medios se niegan a publicar. A “mentido” de tal forma, que las encuestas de Rasmussen, a las que sigo religiosamente, dicen que su popularidad ha subido del 45% en 4/2, a 48% el 6/2 y al 52% en el 11/2. Se han estabilizado en el 50%. La de Gallup, que siempre tiene marcas más bajas para Trump y los republicanos, también ha registrado una subida del 37% al 44%. Un 7% de aumento en popularidad con un discurso “lleno de mentiras”. Nota: Las diferencias de las encuestas de Gallup (y otras) a las de Rasmussen, se dan por el método. La mayoría hacen las encuestas entrevistando a adultos o votantes registrados, mientras que Rasmussen entrevista a votantes probables. Y tiene su lógica, porque hay grupos de votantes que no acuden a las urnas asiduamente en un porcentaje superior. Para ilustrar, en Florida hay un 2% más de demócratas registrados que republicanos. Pero los últimos 4 gobernadores han sido republicanos. Un caso más destacado e ilustrativo es el del estado de Kentucky donde hay una diferencia de registración 50% (D) y 41% (R), pero también tienen un gobernador republicano y Trump ganó allí 63%-33% contra Hillary. Importante es el tercer gráfico de Gallup, que muestra el aumento del reconocimiento de los demócratas y los independientes por un 8%-12% sobre la situación de la economía y su perspectiva al futuro económico. Por ello el tirón de las encuestas favorables a Trump.
O sea, la realidad convierte a los intelectuales en “deplorables”.

Abajo el índice de la popularidad de Trump obtenido diariamente por Rasmussen entre votantes probables.

Interesante es la observación de Rasmussen. Trump no puede ganar las elecciones, pero los demócratas sí pueden perderlas. Y por lo que leo, opino también que los demócratas se van a pegar un tiro en el pie.

Ya son cerca de 10 los candidatos demócratas para la presidencia y todos ellos se están situando lo más lejos posible de Trump y hasta de la moderación. La mitad de los demócratas prefieren el socialismo (aunque no sepan definirlo) y ya hay congresistas que sin disimulos se declaran socialistas y son elegidos en esos distritos. Por lo que las primarias de los demócratas destacarán por los posicionamientos hacia el extremo progresista. Hay algunas declaraciones que no creo que vendan muy bien en el mundo de los “deplorables” y otros votantes con un poco de sentido común. Por ejemplo, el senador de New Jersey, Corey Booker, un tiarrón de 1.90 mts y que se asemeja más a un jugador de fútbol americano que a un político, decidió ser vegano en el 2014. Acaba de hacer el comentario de que le gustaría subir el precio de la carne porque su consumo destruirá el planeta. Yo creo que en vez de ganar votos entre los innumerables carnívoros de EEUU, sus declaraciones pueden terminar siendo un buen anuncio para la campaña de Trump, teniendo en cuenta lo que disfruta éste burlándose de la oposición.

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Para tener una idea de la “diversidad” y el posicionamiento anti-Trump, acaba de salir un artículo en Salon (revista progresista) en el que según una terapeuta sexual, Trump está causando trastornos de estrés postraumáticos relacionados al sexo (TEPT). El artículo profundiza también en la maldad del pensamiento conservador y sus consecuencias en la salud de los progresistas, pero creo que el título nada más lo describe bien el slogan de MasterCard: No tiene precio.

Otra faceta que está afectando seriamente la marca demócrata es lo que está ocurriendo en el estado de Virginia. Virginia fue por bastantes años, un estado conservador. Pero al colindar con la capital de Washington DC, donde se localizan muchos edificios federales y residen ahora cientos de miles de burócratas con un 90% registrados como demócratas, lo han convertido el estado en azul. A consecuencia de unos comentarios del gobernador, Northam (D), fomentando una ley pro-aborto hasta el momento de dar a luz (ley que no pasó) dio motivos de revancha a alguno que tenía una foto del gobernador cuando era universitario. A sus 19 años, el gobernador se pintó la cara de negro para presentarse a alguna fiesta estudiantil. En estos tiempos del #MeToo y de tolerancia cero a graciosidades raciales, la broma (o la burla) le está saliendo muy cara. A su fiscal general Herring le está ocurriendo lo mismo. Y al vice-gobernador Fairfax, un negro, le han caído dos mujeres acusándole de violación y agresión sexual. Una de ellas, la Dra. Vanessa Tyson, está llevando las acusaciones con detalles a la corte, por lo que no parece ser una acusación totalmente frívola. Dejando este caso al margen, las acusaciones de racismo al gobernador y su fiscal general siguen presionando para que dimitan. Ellos se niegan. Y ésto está generando un pequeño circo dentro del partido que por un lado tiene intolerancia total para incidentes racistas y por el otro se encuentran víctimas de sus propias bromas (o prejuicios) de su inmadura juventud. Les está ahorcando la cuerda que aflojaron. Algo que se me hace muy difícil de entender en toda esta “crisis buenista” es por qué a Michael Jackson nunca se le consideró racista o por lo menos de “apropiación racial” cuando tuvo varias operaciones y su cara se volvió totalmente blanca. Hace falta ser un intelectual progresista para comprender esta situación.

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Lo que más podía haber calentado el horno de las primarias es el programa Green New Deal (Nueva Propuesta Verde) presentado por la novata congresista Alexandria Ocasio Cortez, reconocida en el mundo conservador como la prueba documental nº 1 del “intelecto progresista” y que satura Whatsapp.

Su propuesta tiene como objetivo el cambiar toda la producción energética de EEUU en renovable para el 2030, o en 10 años. Una eliminación total del uso del carbón, petróleo, gas y hasta energía nuclear. Propone la construcción de trenes de AV y reducir enormemente el uso de los aviones. Reconvertir todos los edificios para una climatización más eficiente. En una propuesta progresista, aunque estuviera fuera de tópico, no podía faltar la sanidad universal eliminando totalmente la privada y programas de empleo, incluyendo la subvención del que no quiere trabajar. No, no es un error. Para completar, la congresista ha comentado que no será muy fácil eliminar la flatulencia del ganado.

Una congresista, cuyo fin es el de controlar los gastos del gobierno, debería haber proporcionado un estimado del costo de la implementación y determinar si es viable o no, pero no ha sido así. Probablemente porque la cantidad de ceros necesarios no entran dentro del renglón designado. Es una verdadera pena lo que ha ocurrido. Ha recibido una cantidad tan grande de comentarios paródicos, irónicos y sarcásticos que ha decidido desmontar el portal.

Eso no quiere decir que este proyecto de ley no vinculante (???) no haya sido patrocinado por 70 congresistas demócratas (de los 235) y varios candidatos a la presidencia. Pero no sabemos hasta qué punto lo van a enfatizar vista la reacción general.

No cabe duda que son este tipo de programas los que le interesan a Trump, quien podría cansarse utilizando el twitter en la campaña.

A veces no me explico la mentalidad de ciertos políticos, porque unas encuestas dicen que sólo el 24% de los votantes cree que el Cambio Climático es una seria amenaza a EEUU y el 62% está en total desacuerdo. Peor aún para los Verdes, según Rasmussen, sólo el 18% cree necesaria la intervención del gobierno federal y el 52% está totalmente opuesto a que el gobierno tenga un control extenso de la economía, como sería el caso. En fin.

La congresista AOC, considera otro galardón y ha celebrado el haber anulado con su movilización e influencias locales la posibilidad de que Amazon instalara una sede corporativa en la zona de NY, proporcionando 25.000 puestos de trabajo, muy bien remunerados a $150.000 de media. Una actitud anti-corporativa que corta por ambos lados. El ex-CEO de Starbucks Howard Schultz, Warren Buffet, Bill Gates y ahora Bezos, todos ellos contribuyentes a las campañas de los demócratas, han criticado seriamente estos excesos y no creo que sean tan generosos con sus contribuciones ni apoyos en las campañas. Los negociantes pequeños de la zona también han protestado y seguro que se acordarán en las siguientes elecciones.

Recurro al dicho: “No interfieras con la autodestrucción de tu enemigo”. Que se den el tiro en el pie.

 

Por Luis, desde Florida

¡Año Nuevo vida nueva! … ¡Qué va! ¡Pero qué dices! Las cosas siguen igual que en el año anterior. Ni siquiera se han hecho propósitos. El 2018 terminó con un estancamiento total en las posiciones de los demócratas y las del presidente Trump.  Especialmente después de las elecciones de noviembre en las que los demócratas recuperaron la mayoría del Cámara de Representantes que perdieron en el 2010 gracias al despilfarro y endeudamiento generado por Obama. El tema político candente del momento es El Muro y ninguno de los dos lados está dispuesto a ceder un milímetro. Cualquier propuesta o negociación que proponga Trump, y ha hecho varias, la respuesta es un no rotundo.

Al Congreso le correspondía presentar un presupuesto pero Trump les advirtió que vetaría todo aquél que no incluyera $5.000 millones (negociables) para El Muro. Cosa que tampoco el Senado, con mayoría republicana, lo aprobaría sin dicha condición. Por lo que el Congreso ni se mueve. Sobre este tema ha habido y hay numerosos twits y declaraciones a los medios de rascarse la cabeza. Parece ser la nueva forma de debate político. Posturear para persuadir la opinión pública. La nueva líder del Congreso, Nancy Pelosi (D), ha declarado ante las cámaras que El Muro es algo inmoral. Otros demócratas dicen que los muros no funcionan, que son algo de la Edad Media y que existen medios mejores para proteger las fronteras. Pero no especifican. Tampoco el presidente pide un muro continuo desde San Diego (Pacífico) hasta Brownsville, en el golfo de México, pero intentan dar esa impresión. Muchos residentes de donde ya existe un muro lo ven como una protección excelente al igual que los guarda-fronteras que prefieren no tener que arriesgar tanto sus vidas controlando la entrada de gangas como el MS13, o de carteles de traficantes de drogas y humanos. Lo que yo personalmente le sugeriría a Pelosi, que fue bautizada como católica, es que si cree que los muros son inmorales que se vaya primero al Vaticano que está totalmente cercado por un enorme muro y le diga a Francisco I que lo derrumbe. Y como el Papa también dijo que en vez de muros se construyeran puentes, me figuro que no tendrá ningún problema dejando entrar a todos los inmigrantes necesitados que cruzan el Mediterráneo. Y felices, les seguiremos el ejemplo. En adición a este debate sin fin, que se asemeja al segmento de Diálogo de Besugos de la revista DDT, también se deben mostrar discursos de políticos demócratas de la talla de Hillary Clinton, el Senador Chuck Schumer y hasta el mismo Obama hablando de la necesidad de controlar las fronteras y frenar la entrada de ilegales. Este corto video muestra la hipocresía de los demócratas. Desde el 2000, hasta que se hizo presidente Trump, el Muro no pareció ser inmoral, sino necesario. Ver aquí.

Y hasta los medios admitieron en el 2006 que El Muro parcial construido en zonas críticas como San Diego, funcionaba excelentemente.

Conclusión, no hay presupuesto, por lo tanto tampoco fondos para el funcionamiento del gobierno y se ha cerrado. Bueno, todos los servicios esenciales están funcionando y exceptuando los militares y correos, el gobierno tiene 2 millones de empleados civiles, de los cuales 800.000 están sin cobrar el salario. Que conste que hay personal crítico que sigue trabajando a pesar de no cobrarlo, el cual se les pagará una vez que haya un acuerdo. Pero alegando que no tienen seguridad suficiente, ya que el servicio secreto es parte de esta situación, Pelosi ha pedido a Trump que se atrase el discurso anual del Estado de la Nación a fin de mes, a una fecha más conveniente para poder responderle debidamente. Good luck with that! Inicialmente se culparon el uno al otro por el cierre, pero hace poco Trump a declarado que no le importa lo más mínimo si le quieren culpar a él. Yo considero seguro que no cederá hasta que los demócratas quieran negociar los costos de algún tipo de Muro, aunque le tengan que llamar cerca, verja o algo diferente por cuestiones de apariencia. Veremos.

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Siguiendo el énfasis de las noticias, uno pensaría que todo ha sido un estancamiento brutal entre la Administración y el Congreso. Pero no ha sido del todo así. El rapero Kanye West y Kim Kardashian, señora que ha acumulado muchas decenas de millones exhibiendo sus curvas para las revistas y la TV (personalmente no sé si habla en inglés, español o hebreo porque sólo la veo posando) visitaron a Trump para hacerle una petición. Querían que le perdonara a una mujer afroamericana que llevaba 22 años en la cárcel por unos delitos relacionados a la distribución de cocaína y lavado de dinero. En EEUU existe una ley bajo la cual, si cometes felonías 3 veces terminas en la cárcel para el resto de tus días. Estuvo diseñada para delitos graves de violencia, pero algunos estados la han usado de forma draconiana por ofensas inferiores. Por los medios sociales, el caso de la encarcelada Alice Marie Johnson llegó a oídos de West y Kardashian. Y después de presentarle el caso en la Casa Blanca, Trump consideró que pagó lo suficiente y la perdonó. Este caso fue aclamado por los medios, pero la nueva ley que salió a consecuencia, apoyada por ambos partidos (primer caso importante de colaboración en la era de Trump) pasó por los medios de comunicación al igual que un avión Stealth F-22 por un radar viejo de la II-GM. Y es que está clarísimo que no están interesados en lo positivo. Trump terminó firmando una ley de reforma penitenciara que afectará positivamente a unos 53.000 prisioneros con crímenes no violentos. Una causa totalmente progresista diría uno. Kanye West, que no tiene un pelo de conservador, quedó sumamente agradecido y expresó su gratitud a Trump en la TV. Y ese fue el comienzo de una flagelación cruel via twitter por parte de la farándula y los medios que lo presionaron hasta que optó por alejarse de Trump y la política. Y es que para los progresistas parece que no importa la causa, sino el hecho de no aportar algo que pueda dar buena imagen a Trump. Es lo que les molesta una barbaridad. Lo curioso de los medios en este caso es, que evadiendo siempre críticas a personas de color, al negro Kanye lo pusieron de analfabeto para arriba. Con él hicieron caso omiso de lo políticamente correcto. Sean o no de mi gusto sus actividades profesionales, es de aplaudir calurosamente la actitud y el activismo de la pareja en este caso.

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A consecuencia del nombramiento a fiscal general del senador Jeff Sessions de Alabama (un estado republicano profundo) quedó el puesto vacante y en el 2017 se celebraron elecciones especiales. El billonario y fundador de LinkedIn, Reid Hoffman, donó $750,000 a una compañía (AET) dedicada a los medios sociales. Y esta compañía copió los métodos desinformación usados por los rusos para manchar la imagen del candidato republicano Roy Moore con mensajes dirigidos a los conservadores. No que Moore fuese una joya, ya que en su juventud, bien pasada la adolescencia, al parecer le gustaban las adolescentes de 17. No hubo pruebas de acoso sexual ni nada por el estilo, pero sin duda su imagen quedó maltrecha y el demócrata Doug Jones ganó sólo por el margen de 22.000 votos, o un 1.7% de diferencia a causa de que muchos conservadores se quedaran en casa. Después que saliera al público su contribución a la actividad desinformativa de AET, Reid Hoffman pidió disculpas en unas declaraciones al Washington Post. Pero los federales investigarán el caso.

Lo de Amazon, Facebook, Google, Twitter y ahora LinkedIn es algo muy preocupante y sin soluciones fáciles.

La supuesta colusión de Trump con Rusia, que ya lleva dos años de investigación y año y medio de cobertura constante en los medios, habiendo hibernado los últimos seis meses debido a la ausencia total de evidencia, ha vuelto al New York Times con nuevas “revelaciones”. Supuestamente, los fiscales federales acusan a Paul Manafort, de la campaña de Trump, de haber compartido datos relacionados a encuestas políticas con algún asociado que colaboraba con los servicios de inteligencia rusos. Aún si fuera verdad (no todo los que se publica en el NYT es digno de publicación como nos asegura) no sabemos ni si existe alguna criminalidad en ese acto, especialmente considerando que todas las encuestas daban por seguro que Hillary iba a ganar. Además es incalculable la cantidad de encuestas manipuladas y manipulativas que se han hecho en política. ¿Qué faceta está fuera de la práctica normal de la política? Y el NYT también escribe otro artículo en el que asegura que después del despido del director del FBI, James Comey, detectives (sin especificar el departamento) quedaron tan preocupados con el comportamiento del presidente (nada específico), que comenzaron a investigar si estuvo trabajando para los rusos y en contra de los intereses de EEUU. O sea, Trump súbdito de Putin. Un dictador nazi al servicio del KGB (???). Ya no saben qué inventar. Y añade que los servicios de contraespionaje tuvieron que considerar si sus propias acciones representaban una posible amenaza a la seguridad nacional, debido a las sospechas generadas por el mismo Trump en la campaña. Parece más bien una forma de explicar ahora que existían “sospechas justificantes” para iniciar esta investigación, pero tipo soviético: “Dime el nombre y encontraré el crimen”. Y hasta en eso han fracasado, porque todos estos alegatos tienen un grave problema de credibilidad:

– Se sabe que un espía inglés, pagado por la campaña de Hillary, construyó un dossier anti-Trump admitiendo aún hoy día, que en él había información que no se podía verificar. El ex-director del FBI, James Comey declaró lo mismo.

– Se sabe que el FBI, con el conocimiento y participación del Departamento de Justicia y la CIA llevó ese documento falso y no verificado a los tribunales para usarlo como justificante de escuchas a la campaña de Trump.

– Se sabe que lo llevaron a los medios y estos, felices, lo publicaron sin verificar su información.

– Se sabe que el segundo del FBI y jefe de contraespionaje, Peter Strzok, un anti-Trump empedernido como se ha demostrado al leer los textos a su amante, admitió que “no había nada” de pruebas.

– Se sabe por documentos exhibidos hace poco ante el juez, que el abogado del FBI, James Baker, filtró información a los medios de forma criminal.

– Altos cargos del FBI han sido despedidos o transferidos a puestos inferiores por su comportamiento.

-Etc., Etc.

Nadie en dos años de investigación, ha aportado ninguna información de actividad ilegal por parte de Trump. Y la prueba más contundente es que después de todas esas actividades, el Estado Profundo no haya filtrado a los medios ninguna pistola humeante, mucho menos un cadáver. Si el abogado del FBI, que se arriesgó (y fácil que termine en la cárcel) para filtrar información ilegalmente y no haya tenido algo que pudiera tumbar a Trump, es porque no existe.

En adición, uno de los corresponsales de la CNN, Jonathan Karl, acaba de admitir que el reportaje final de la investigación al presidente Trump será decepcionante (para ellos, claro). No cabe la menor duda que Trump ha sido y sigue siendo víctima de un intento de golpe de estado “silencioso” con los medios de complices.

Hay algunas esperanzas en esta república, ya que se han abierto investigaciones sobre el ataque a la embajada de Benghazi y los emails emitidos por Hillary Clinton, secretaria de estado del momento. Y también sobre las razones por las que estableció un servidor privado incumpliendo normas del gobierno y exponiéndolo a ser hackeado. Hay un nuevo sheriff en la fiscalía y dos años más de Trump. Veremos si la justicia es igual para todos, como dice la Constitución.

Por Luis, desde Florida

Me figuro que todos los lectores estarán familiarizados por el atroz asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ejecutado por el gobierno de su propio país, Arabia Saudita. La información que proporciono está derivada casi en su totalidad del artículo de John R Bradley

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Bradley es un periodista inglés con amplios conocimientos de los movimientos internos del Oriente Medio. Conoció y trabajó con Khashoggi en el diario Noticias Árabes desde años anteriores al ataque a las Torres de NY el 11/9/2001, el cual lo presenciaron juntos en las oficinas de Jedda, la ciudad comercial más importante de Arabia Saudita.  John, además, ha dado conferencias en el Instituto de Washington del Medio Oriente y entre sus obras, se encuentra el libro Inside Egypt (Dentro de Egipto) del 2008, en el que predijo la revuelta del 2011 que pondría en el poder a la Hermandad Musulmana destituyendo a Hosni Mubarak.

A Khasoggi le llegaría la muerte por sorpresa, pero no porque no sabía del riesgo que corría por sus actividades. Por tres décadas mezcló el periodismo con servicios de inteligencia para Arabia Saudita, la Hermandad Musulmana y potencias de Occidente. En su inicio, Khashoggi trabajó como periodista en los 1980s y 1990s. Editó varios periódicos en su tierra natal y por lo tanto estuvo en contacto directo con los príncipes saudís que controlan su nación con un despotismo y crueldad impresionantes. Para ejercer el control, los príncipes saudís se encargan de que nada que se aproxime a la verdad, ni se acate a la ética del periodismo aparezca por escrito y se entere el ciudadano. Khashoggi colaboró y felizmente depositaba capitales interesantes en su cuenta bancaria. Bradley nos asegura que para Khashoggi, el vivir en la afluencia era una prioridad. Y como es natural, los hechos hablan más claro que las palabras en cuanto a las prioridades del individuo.

Khashoggi sabía muy bien que la familia real practicaba el wahabismo y éstos son enemigos declarados de la Hermandad Musulmana. Aunque ambos tengan el objetivo final de un Califato Musulmán, los métodos para obtenerlo son diferentes. Las prácticas de los wahabitas se acercan más a las que se practicaban en la era de Mahoma. Supuestamente, la Hermandad Musulmana tiene unos métodos más “democráticos”, pero a la vez luchan para erradicar las influencias de Occidente en el Islam, incluyendo nuestro tipo de democracia. Aunque fuera miembro de la Hermandad Musulmana desde los 1970s, las autoridades de Arabia Saudita lo utilizaron en sus publicaciones. Y fue así, hasta el año 2003, en el que trabajando como editor del Al Watan permitió a uno de sus periodistas que criticara a uno de los clérigos fundadores del wahabismo. Fue despedido ipso facto. Este acto desafiante fue interpretado por los medios de Occidente le categorizaron como el de un activista liberal progresista y fue entrevistado en muchos medios televisivos. Sus artículos fueron publicados en periódicos como The Guardian y el Washington Post, donde escribía una columna regularmente.

Cultivó la amistad del político turco Yasin Aktay, del mismo partido y asesor de Erdogan. Es de conocimiento común lo que Erdogan hace con muchos periodistas que no comparten con sus ideas. También es de conocimiento público que, durante la guerra de Siria, el armamento del derrocado gobierno de Libia y con el beneplácito de Obama, lo pasaban por la Hermandad Musulmana de Egipto a los turcos y éstos los entregaban a los “rebeldes moderados” que lucharon contra el gobierno de Al Assad. Pongo rebeldes moderados entre comillas porque los medios los denominaron así, pero los hechos nos dicen que no fueron tan moderados y las armas también llegaron a manos de AlQaeda, quizás por tener un enemigo común. No es fácil describir con pocas palabras todas las facciones e interacciones en el Medio Oriente. Sin duda, Khashoggi estaría empapado de todo esto, ya que los apoyó sin titubeos en los medios. Era popular y llegó a tener 2 millones de seguidores en los medios sociales. Estaba considerado el experto más destacado del mundo árabe.

Décadas atrás, Khashoggi, al igual que los wahabitas en el poder, apoyó a AlQaeda y se hizo amigo de Osama bin Laden en Afganistán en su lucha contra los soviéticos. Pero después del ataque a la torres de Nueva York, ambos se distanciaron del terrorista. Personalmente, intuyo más bien, que lo harían por razones de óptica ante Occidente. Justo diez días antes del ataque, el jefe de Inteligencia de Arabia Saudita, el príncipe Turki Al Faisal dimitió de forma inexplicable y Khashoggi fue su asesor en los nuevos destinos como embajador de Londres y luego Washington. Mientras reportaba sobre Bin Laden en estos lugares, se relacionó con personajes de Inteligencia ingleses, americanos y sauditas.

No es difícil deducir que Khashoggi tuvo en su poder amplia información sobre las idas y venidas de los líderes saudís y llegaría el momento que era demasiado el grado de tolerancia hacia sus críticas constantes en el exterior. Además, el príncipe Mohammed bin Salman, líder del momento, temía cada vez más un movimiento interno empujado por la Hermandad Musulmana para destituirlo.

Aunque bin Salman, abandonó el wahabismo, lo cual fue aplaudido por occidente, no significa que abandonó las prácticas de las decapitaciones y castigos crueles de su sistema penitenciario, los cuales siguen como antes. El barbárico asesinato de Khashoggi, que según las autoridades turcas, fue primero torturado y luego descuartizado con una sierra usada en autopsias, a la vez que dejaron demasiadas pistas para saber la identidad de los asesinos, indica claramente que el abandono del wahabismo no ha civilizado mucho la mentalidad de los líderes de Arabia Saudita. Y Khashoggi también temía algo, porque le dijo a su novia que llamara a su amigo turco Yasin Aktai, en caso de que no saliera del consulado.

Aunque el autor Bradley nos ofrece más detalles, hay suficiente información para concluir que en Oriente Medio no hay buenos y malos, sino malos y peores: La familia mafiosa de Nueva York de “Lucky” Luciano y la de Chicago de “cara-cortada”, Al Capone. Uno te mete en unos zapatos de cemento para que duermas con los peces y el otro, vestido de policía, te cose a balazos.

Pero la intención principal del escrito, no es tanto el asesinato político de uno que supo cautivar la admiración de los medios de Occidente, ya que asesinatos políticos y de periodistas son bastante frecuentes por el mundo. Aparentemente, unos convienen más que otros. Mi intención es la de apuntar a la constante omisión de los hechos que se hace para mantener el relato que quieren inculcar a las masas. La manipulación de la noticia y de lo que realmente ocurre en el mundo.

Que me digan que periodistas mejicanos, asesinados por los carteles de la droga y secuestros sean mártires, me parece excelente. Pero Khashoggi era prácticamente parte del sistema turco y seguro que sabía de la cantidad de periodistas y demás disidentes que están encarcelados por su amigo Erdogan. Y a los medios les molesta mucho que Trump les llame “enemigos del pueblo” y que pronuncie las palabras “fake news”.  Pero sus ataques incesantes al presidente basados en falsedades; el relato conveniente que lanzan al ocultar ciertas realidades al votante; las falsedades que cuentan y que afectan negativamente a ciertos candidatos e ideologías, afectando así las elecciones; esa falta total de integridad ética en su labor de informar al pueblo es un uso de la profesión sumamente grave y digno de una dictadura bananera. Si uno se pone a analizar detenidamente, llamarles enemigos del pueblo no está muy fuera de la realidad. Porque uno que miente sistemáticamente con un plan, definitivamente, no es amigo del que le escucha con fe. Y pueden llegar a causar un daño muy serio a la sociedad.

Y es precisamente un periodista con muchos años de experiencia (el autor John Bradley) quien hace la acusación: “Lo que los medios no cuentan….”. Y la imagen emitida por las fotos en portada y el nombramiento de Time Magazine a Khashoggi como Personaje del Año, con el calificativo de “guardián” (de la libre expresión y la democracia) es una distorsión total de la realidad presentada por el periodista Bradley, quien lo conocía perfectamente.

Los Medios necesitan mirarse en el espejo.

Por Luis, desde Florida

florida-voting

Todo empezó el año 2.000, en las elecciones presidenciales entre George W Bush (R) y Al gore (D). La causa principal del escándalo en el recuento de los votos fue por el diseño de la cartulina, la cual había que perforar con un punzón en una zona adyacente al nombre del candidato. Por diseño, este espacio estaba parcialmente recortado para facilitar la perforación y dejar un agujero claro. Esa fue la intención, pero entre los 6 millones de votos que se realizaron, algunos no estaban totalmente perforados y en otros sólo se observaba un ligero abombado y esto dio lugar a un debate sobre la definición del voto, la intención del votante, etc.  La enorme cantidad de abogados, activistas de ambos partidos y periodistas que llegaron de otros lugares de EEUU a este condado de Palm Beach (donde vivo) rebosaron los numerosos hoteles que tenemos para turismo. Recuerdo muy bien aquel circo de tres pistas. El recuento se hizo porque de los 6 millones de votos en el estado de la Florida, la diferencia era de 537 a favor de Bush W. y se realizó principalmente en Palm Beach y Broward (Fort Lauderdale, entre Miami y Palm Beach) lugares donde el partido demócrata domina en una proporción de 60-40% y 75-25% respectivamente. O sea, Al Gore jugaba en casa y esperaba ganar. En juego estaban los votos electorales de Florida, los cuales darían por ganador a uno u otro. El circo se alargó más de la cuenta, los votos han de ser contados durante un tiempo estipulado y al final, la Corte Suprema se acató a las reglas, terminando así el recuento y dando por vencedor a Bush. Ahí terminó una y comenzó otra controversia. Hoy es el día que Al Gore repite en los medios que le robaron las elecciones. Bueno, a Al Gore le conocemos demasiado bien y desde hace mucho, y de todas formas, lo que no se publica tan frecuentemente, es que dos grupos de periodistas en dos ocasiones diferentes realizaron recuentos independientemente y llegaron a la misma conclusión. Ganó Bush W.

Y en el 2018, estos dos condados tampoco han decepcionado nuestras expectativas. Ha habido dos recuentos, uno para gobernador y otro para senador. Tengo que dar a un juez conservador de Florida el crédito del título: Florida es el hazme-reír de EEUU. Respeto totalmente al juez, pero se debe matizar. De los 67 condados que tiene Florida, 65 entregaron el número total de los votos a tiempo, reportaron el progreso del conteo y entregaron el resultado dentro del tiempo exigido. Pero no fue el caso en los condados de Palm Beach y Broward. Otros condados donde están ubicadas las ciudades de Jacksonville, Orlando, Tampa y Miami, con la misma cantidad de votos a reportar, así como los demás condados, no tuvieron ningún problema en dar el total de los votos antes de las 7:30 de la misma noche. Esa noche la Dra. Brenda Snipes, supervisora del condado de Broward, reportó 634.000 votos. El Senador Scott (R) ganaba por unos 32.000 votos. Y EL JUEVES A LAS 9:00 PM, 50 horas más tarde, el total aumenta a 712.840. No se supo de donde salieron los votos ni se dieron explicaciones. La diferencia se redujo a 13.000 a favor del republicano y Scott no tardó poniendo una demanda por las irregularidades cometidas. Es curioso que esta doctora con un título en “liderazgo educacional” parece tener algún problema leyendo las leyes que ejercen sobre el trabajo que eligió y para el cual fue elegida después. Lo mismo digo con la aritmética de 3er grado, aún teniendo a su disposición máquinas contadoras. Tanto título y ni siquiera fue elocuente ni clara con las explicaciones. Claro, para quien no quiere aceptarla, la realidad es muy complicada. Luego se dijo que una de las explicaciones por las que el senador demócrata perdió, fue porque las boletas estaban mal diseñadas. ¿Pero no son ellos mismos los encargados de diseñar las boletas? No mencionaron esta faceta.

La supervisora de Palm Beach, aunque también presentó los votos muy tarde, no tuvo problemas tan serios. Pero en el recuento se le sobrecalentaron varias máquinas y tuvieron que proceder al recuento manual. ¿Cómo coños en un país tan automatizado como es EEUU y con todo el dinero que disponen los gobiernos pueden tener unas máquinas anticuadas para un proceso electoral? Cada vez nos parecemos más a una república bananera.

Entre todo este embrollo, el candidato a senador Rick Scott (R) presentó una demanda y el juez le otorgó una sentencia favorable, indicando que se habían violado varias leyes establecidas. La experta en liderazgo educacional, Brenda Snipes, anticipando lo que venía, decidió dimitir para el inicio del 2019. Pero Rick Scott que es gobernador hasta el 7 de enero, le ha anticipado las vacaciones y ha decidido despedirle del puesto para evitar que se aproveche de todos los beneficios ofrecidos a los burócratas. Brenda Snipes llegó a su puesto (antes de las elecciones) porque la supervisora anterior fue despedida por incompetente, según los medios. (Parece que aquí, incompetente es sinónimo de corrupto). Brenda Snipes también estuvo ante el juez en las elecciones del 2016, pero su “ineptitud” le ha librado de unas vacaciones pagadas por el gobierno en lugares protegidos por guardianes.

Como al final, Scott quedó ganador, la llama se ha apagado. No quiere decir que no hayan quedado brasas humeando “incompetencia” y no sólo aquí, en el sur de la Florida, sino por muchos lugares de EEUU.

Debo decir que no hay evidencia de una corrupción flagrante que cambie el resultado de las elecciones regularmente, porque en muchos casos había que generar demasiados votos falsos. Se necesitan muchas decenas de miles y eso no es tan fácil. Pero si las elecciones son muy cerradas, como fueron las del estado de Washington en el 2002, siempre se encuentran votos por algún lado. La demócrata que terminó ganando las elecciones, perdía en el primer recuento y en el segundo. Pero en el tercero, los de un condado predominantemente demócrata, encontraron los suficientes votos para darle la vuelta. En Minnesota, el senador Al Franken, perdió en el recuento por 312 votos. Y de pronto, en el maletero de un automóvil aparecen los suficientes votos para ganar por más de 200.

Son casos aislados pero siempre son los mismos los “afortunados”. Y eso no es todo.

En este link del think tank conservador Heritage Foundation nos dice que en los últimos 20 años, ha habido más de 1000 casos de fraude y más de mil condenas penales aplicadas.

¿Por qué será que un think tank conservador dedica su tiempo y recursos para este tipo de estudio? Pues por las razones siguientes. En EEUU hay 3.5 millones de registros por encima de los habitantes que son elegibles. Y encima hay una abstención regular del 40% +o-

-En Florida se detectaron 180.000 registros indebidos (no-ciudadanos, registro en dos estados, difuntos….) y los demócratas alegaron que eliminarlos significaría una supresión del voto a las minorías. No se ha hecho nada sobre ello.

-En California, el gobernador demócrata, ha dado 500.000 licencias a ilegales y con ellas pudieran votar. En Chicago se les ha dado una licencia local para recibir beneficios y al ser una ciudad “santuario” para ilegales, de la misma forma podrían usar para el voto dentro de la “maquinaria” de Chicago. ¿Quién tiene los recursos y se pone e investigar si casi todos en el poder son del mismo partido?

-El gobierno federal realiza un censo cada 10 años. Para el 2020 quiere usar la pregunta: “¿Es Ud. ciudadano de EEUU?” Y los demócratas ponen el grito en el cielo. Declaran que es invasión a la privacidad, racismo…

-La última novedad es la “recolección” de votos. Como muchos votantes ni están interesados, ni quieren acudir a las urnas por las razones que fueran, los californianos han pasado una ley legalizando lo que no estaba permitido hasta ahora. Activistas ahora visitan casa por casa para obtener votos. Como los activistas son demócratas, no se equivocarán en sugerir que voten republicano, especialmente en ese estado surrealista del Pacífico, donde el sentido común brilla por su ausencia y los republicanos tenemos cuernos y rabo. Como se puede ver en el mapa del condado Orange de California, en el 2016 de 6 distritos 4 votaron por los republicanos. Y en el 2018, los 6 votaron por los demócratas.

El problema de la recolección de votos es claro. Hay una enorme cantidad de boletas “volando” y sin rellenar. No se puede verificar quién las ha rellenado. Nos figuramos las explicaciones para obtener el voto. Está claro que se da muy bien para el fraude. De la misma forma, los votos hechos por la oposición del recogedor pueden ser destruidos. ¿Quién desea esa práctica y quién la condena? Es obvio.

Vivimos en una nación muy especial. Necesitamos el carnet de identidad para cambiar un cheque, comprar una botella de whiskey, abrir una cuenta bancaria, adoptar un perro… pero el exigir uno para votar es racismo y supresión de voto. El otro día me llegó un chiste por whatsapp. Se ve a un bebé de dos años llevándose las manos a la cabeza y exclamando: “Oh, Dios mío! No me lo puedo creer. Mis abuelos ha votado por los demócratas. Nunca lo hubiesen hecho si estuvieran vivos. Nunca he oído uno al revés.

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Nota de Navidad a Plaza y los lectores. Ante todo quiero expresar mi gratitud a Plaza quien ha visto oportuno publicar mis escritos. Nunca me hubiese imaginado! Siempre me gustó mucho su franqueza brutal y me he reído a carcajadas numerosas veces con sus comentarios puntiagudos. Me alegra que tenga la mente tan abierta y el que me haya dado la oportunidad de presentar la versión conservadora de EEUU. Creo que coincido mucho con Plaza al intentar divulgar todo lo pertinente de una historia: lo bueno, lo malo y lo feo. Aquello que creo que se aproxima más a la realidad. También agradezco a los lectores que han comentado positivamente, aunque también acepto críticas que podamos debatir. Si expongo mi punto de vista, no puedo ser reacio a críticas. Aprendo mucho en este blog-foro y os deseo que tengáis unas fiestas con un profundo amor familiar y llenos de felicidad!

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