hielo


El amigo dr. David Barber no es ningún turista espontáneo que sale al ruedo por afición.

Universidad de Manitoba, estudia la influencia del cambio climático en los procesos del hielo del Ártico, los impactos resultantes en los sistemas marinos y humanos, y las técnicas requeridas para mejorar nuestro conocimiento del hielo marino. Es investigador principal del proyecto IPY-CFL.

IPY-CFL: International Polar Year – Circumpolar Flaw Lead System Study

Como parte del Año Polar Internacional 2007-08, el Gobierno de Canadá financió un estudio multi-anual del cambio climático en el Ártico basado en la Universidad de Manitoba. Más de 350 científicos de 27 naciones diferentes, organizado en 10 equipos, participan en este proyecto colaborativo y multi-disciplinar. EL trabajo de campo se llevó a cabo a bordo del CCGS Amundsen en el Ártico canadiense.

ccgs-amundsen

Barber salió entusiasmado de la experiencia. Y con una sustancial mejora de nuestro conocimiento del hielo marino, que le perimitió predecir:

predicciones-fallidas-hielo-artico-4

De la sección curiosidades y anécdotas.

Es conocido que estamos en una fase del calentamiento global que los alarmistas llaman La Pausa. En inglés, The Hiatus. Tiene guasa el nombre, porque implica que después volverá el calentamiento. O sea, dan por supuesto lo que habría que demostrar. Pero valga.

Se suele definir La Pausa como el tramo de años hacia atrás en los que no se mide una tendencia de calentamiento. Lo de “tendencia” sale de una fórmula estadística que puedes sacar en cualquier hoja de cálculo, eligiendo “añadir una tendencia lineal”. No merece la pena profundizar. Tampoco tiene ningún significado especial en un sistema que destaca por su falta de linealidad, pero la ciencia del calentamiento global tiene sus manías y cosas. Y le dan una gran importancia a esa “tendencia lineal” … cuando favorece su mensaje. Así que nosotros vamos a hacer lo mismo, en sentido contrario. Tómese como un juego.

Cuando miden el famoso calentamiento en la temperatura del aire, La Pausa en el calentamiento varía según dónde se tome la medida, y con qué instrumento se tome. Con satélites, y el aire a cierta altura (lejos de los efectos humanos no climáticos), La Pausa tiene 18 años y unos meses.

Los alarmistas suelen contestar que sigue habiendo calentamiento. Y que se nota por ejemplo en el hielo marino, que sigue disminuyendo. O decían, porque ha dejado de ser cierto. Vamos a verlo.

El truco es representar la serie de hielo marino global …

la-pausa-en-el-hielo-marino-0

… y mirar la longitud del trozo final en el que sale una línea de tendencia no negativa (no descendente). En este caso del hielo marino global, ahora, es justo desde abril de 2001. 14 años.

la-pausa-en-el-hielo-marino-global

Datos:

http://arctic.atmos.uiuc.edu/cryosphere/timeseries.global.anom.1979-2008

Flipa:

hielo-artico-reversible

Se han pasado 30 años hablando de una “espiral de muerte” en el Ártico (como si hielo fuera sinónimo de vida). Y asegurando que estamos al borde de un “punto de no retorno”. Y diciendo que la desaparición del hielo del Ártico es inminente e inevitable.

Pues ahora vienen dicendo que naina la vaina. Que han investigado unos modelos más complejos, y llegan a la opinión contraria. Con un par:

Encontramos que hay dos procesos físicos clave, que a menudo son ignorados en los modelos sencillos, que en realidad son esenciales para saber si la pérdida de hielo es irreversible. Uno se relaciona con el movimiento de calor de los trópicos al polo y el otro con los ciclos estacionales. Ninguno de los modelos simples incluía ambos factores, lo que les llevaba a identificar erróneamente un punto de no retorno que no se corresponde con el mundo real.

La pera. ¿Y si no tenían en cuenta, o bien las estaciones, o bien el transporte de calor desde el trópico, o bien ambos, se puede saber qué diablos tenían en cuenta? ¿¿¿El CO2???

Fuente, WUWT:

Mirar la realidad en lugar de los modelos de la feria de los gitanos tampoco está tan mal.

espiral-de-muerte-hielo-artico-1

espiral-de-muerte-hielo-artico-2

Nuestro participante Avinareta tiene mucha moral. Lee la prensa. ¡El Correo, nada menos! Y nos manda noticias, no sé si para ilustrarnos o para partirse de la risa. No lo explica.

Los de ánimo más templado pueden clicar para acceder a la noticia. Los que tengan problemas de risa floja, mejor no.

el-correo-y-el-hielo-del-artico

Dentro, en el texto, hay florituras realmente espectaculares.

“Esto es mayor evidencia de que el calentamiento global y sus efectos no han frenado a pesar de los reclamos inadecuados y engañosos de los ‘escépticos’ sobre el cambio climático”, dijo Bob Ward del instituto de investigación Grantham sobre cambio climático y medio ambiente, de la London School of Economics and Political Science.

Bob Ward no es más que un periodista contratado para hacer relaciones públicas de la alarma del clima, que tanto dinero le proporciona al instituto de marras. No muy lejos de lo que hace Gámez para El Correo. Y un alma cándida podría pensar que son un poco jetillas, como suele ser el caso con los relaciones públicas. Por esto.

Veamos:

  1. La pérdida de hielo entre 1980 y 2010 …
  2. … es la mayor evidencia de que el calentamiento global no ha parado, a pesar de los engañosos “escépticos del cambio climático”.

Estupendo, Luis, Bob. ¿Acaso no medimos ese “calentamiento global” directamente, para saber si ha parado o no ha parado? ¿Necesitamos el hielo si tenemos termómetros y satélites para medir a temperatura?

Pero es peor. El alama cándida recuerda que estamos en 2015. ¿Qué retorcida mente puede quedarse en 2010 cuando estamos en 2015?

El hielo del Ártico, mes a mes desde que se mide. Actualizado al 20 de marzo de 2015.

luis-a-gamez-y-el-hielo-artico

¡Vaya por Dios! Podemos usar los mismos argumentos, pero actualizados.

 

  • Si desde 2010 no hay pérdida de hielo en el Ártico …
  • … es la mayor evidencia de que el calentamiento global SÍ ha parado, como dicen los veraces “escépticos del cambio climático”.

Por otra parte, los ciclos en el clima están perfectamente documentados, tanto en la literatura científica como en la histórica. Y si Luis Alfonso Gámez o Bob Ward tuvieran alguna curiosidad intelectual, en lugar de hacer relaciones públicas, verían que la idea de un retardo entre diferentes índices climáticos (como temperatura global / hielo del Ártico) goza de muy buena salud:

Y para finalizar, un pequeño detalle. Luis Alfonso Gámez y Bob Ward hablan de “calentamiento global“. Y para medirlo usan el hielo marino parcial del hemisferio norte. ¿A alguien se le ocurre por qué puede ser? ¿Sospechará el alma cándida que tal vez existe el inconveniente dato de que el hielo marino global está en cifras positivas respecto de la media de los primeros 30 años de mediciones? ¡No puede ser!

luis-a-gamez-no-quiere-hielo-global

Repitamos el argumentario estilo relaciones públicas, pero con el hielo *global*.

  • Si el hielo marino (global) está por encima de la media 1979 – 2008 …
  • … es la mayor evidencia de que el calentamiento *global* SÍ ha parado, como dicen los veraces “escépticos del cambio climático”.

Nota: No nos adherimos al argumentario estilo relaciones públicas. Pensamos que el calentamiento se mide con temperatura, y no con hielo. Pero es interesante mostrar cómo queda el mismo argumento, usando los datos hasta el final, y usando el globo entero. En vez quedarse con la parte de los datos que les dan la razón (imaginaria), como hacen nuestros egregios periodistas — reconvertidos en activistas de causa.

Nota / añadido:

Leyendo el chiste entero, veo que mezclan “la pérdida entre 1981 y 2010”, y la diferencia entre el 25 de febrero de este año y “la media 1981 – 2010”. Son dos cosas diferentes, y las dos son irrelevantes. Cuando se refieren  a la segunda, se refieren a esta tontería:

luis-a-gamez-pierde-hielo

Tontería que queda contextualizada por el primer gráfico. Los datos son iguales, representados de forma diferente:

luis-a-gamez-y-el-hielo-artico

Nota / añadido 2. Me he quedado preocupado de que el amigo Gámez se quedara sin entender los gráficos anteriores, que son en anomalías — menos el último. Le he preparado lo mismo, en números absolutos. Millones de kilómetros cuadrados.

luis-alfonso-gamez-se-queda-sin-hielo

O si lo prefiere, en gráfico de barras, que se ve muy bien la superficie del hielo, en azul.

luis-alfonso-gamez-se-queda-sin-hielo-2

Poco más que presentar una entrada muy útil de Susan Crockford en su blog:

Para provocar un poco de tentación, el mapa que más me gusta. La población de osos polares la calculan entre veinte y veinticinco mil, que es muchísimo mayor de lo que había en la década de 1960. El control de la caza funcionó muy bien, y la población creció. Y como ursus maritimus se convirtió en un icono de política de medio ambiente razonable y exitosa, se lo apropiaron para el cuento del calentamiento global.

Veamos lo que saben sobre el asunto en 2014:

osos-polares-no-peligro-crockford

Hay dos zonas en probable declive de población (naranja); dos en probable aumento (verde); cuatro probablemente estables; dos comprobadamente estables; y nueve sin datos suficientes.

Eso supone una población -que se sepa- estable. Pero es que el “peligro” en el que nos dicen que están los osos polares es, como siempre con los alarmistas, un peligro futuro. O sea, imaginario.

Ese mapa nos permite mirar al futuro, si el futuro es una disminución del hielo como la que hemos visto en el Ártico. Que es, básicamente, una disminución del hielo del final del verano.

Otro gráfico de la entrada de Crockford. Compara la disminución del hielo en marzo y en septiembre. Para mostrar que se trata básicamente de una disminución de hielo de final del verano.

hielo-artico-marzo-septiembre

Y ahora podemos repetir el primer gráfico, pero dibujando el círculo polar ártico. Para ver si esa pérdida de hielo de verano les preocupa mucho a los osos. Porque hay más pérdida de hielo cuanto más al sur; cuanto más lejos del polo. Y resulta que en las tres zonas más alejadas del polo -con mayor pérdida de hielo- no se observa declive alguno. Al contrario. Una creen que tiene una población probablemente estable; otra comprobadamente estable; y la tercera tiene un probable aumento del número de lindos osos.

osos-polares-no-peligro

O se puede decir de otra forma. En ninguna de las poblaciones de fuera del círculo polar se ha observado un declive osuno, y las dos zonas en las que piensan que hay una probable disminución están bien dentro de ese círculo. Una persona normal pensará que no hay mucha relación entre la disminución del hielo de verano y el bienestar de los osos.

Como se ve en estos mapas de Cryosphere Today, hay poblaciones de osos donde hay hielo en marzo, sin que les importe que haya hielo en septiembre.

artico-hielo-marzo-septiembre-2014

Así que cuando te cuenten que los osos están a punto de desaparecer -si no te dicen, por el morro, que ya desapareciendo- porque el famoso calentamiento global disminuye el hielo de verano, te están largando un cuento.

Por otra parte sabemos que el hielo marino de verano ha desaparecido muchas veces en el Ártico. Del todo, o casi del todo. Por ejemplo en el Óptimo Climático del Holoceno (hace unos 6.000 / 8.000 años), o en el anterior intergacial (hace unos 120.00 años). Sin que los osos polares desaparecieran.

Pero para profundizar más en el cuento del oso, nada como Susan Crockford:

 

Puestos a señalar chorradas acompañadas de trombas y timbales, los escépticos también pueden jugar. Y anunciar al orbe lo que ya es inevitable. 2014 va a ser el año récord de hielo marino. Global, claro, ya que hablamos de calentamiento global.

– ¡Llega la glaciación!

– ¡Dos años seguidos batiendo el récord de hielo marino del siglo!

– ¡El calentamiento global produce hielo global!

Tal cual:

2014-record-hielo-marino

Y se puede seguir con el juego …

– ¡Marcada aceleración en la última década!

– ¡Si se mantiene la tendencia, a fin de siglo el hielo marino aumentará en una superficie como el tamaño de Europa!

Según se ve si ponemos una linea de tendencia por mínimos cuadrados junto a una polinómica de segundo grado.

aceleracion-decada-hielo-marino

El récord del siglo, en números

2000 -0,026352211
2001 -0,135352414
2002 -0,588750119
2003 -0,038593624
2004 -0,06371206
2005 -0,640286445
2006 -1,019283961
2007 -1,148866596
2008 -0,368207323
2009 -0,451921636
2010 -0,680221997
2011 -1,358269087
2012 -0,904532477
2013 0,112039746
2014 0,198738288

 

Vale, seamos serios. Pongamos todos los datos que hay. Y sale un cuento en el que no se ve ni el fin del mundo por achicharramiento, ni una nueva glaciación.

2014-record-hielo-marino-siglo-xxi

Y en datos mensuales. El rectángulo rosa sólo es una ayuda visual, marcando el +/- medio millón de Km. cuadrados de lo “normal”.

2014-record-hielo-marino-siglo-xxi-datos-mensuales

El argumento de la broma es el siguiente. Si hasta hace dos años decían que La Pausa en el calentamiento global era falsa, porque el hielo marino seguía disminuyendo, ahora les puedes contestar que el fin de la Pausa (según unas mediciones de temperatura, pero no según otras) es falsa, porque el hielo marino está en Pausa. O las chorradas valen para todos, o las chorradas no valen para nadie.

Fuente (los datos):

Añadido posterior, desde Twitter, que demuestra que la idea se pilla:

jaime-azcona-tuit

Añadido 2 (18-12-2014). Correpondencias, que diría Arcadi Espada:

conec-hielo-2014

conec-en-tuiter

 

Se está hablando mucho (no en la prensa) del récord de hielo marino en la Antártida. Desde que se mide, que son 35 años.  La imagen de WUWT lleva a un artículo de ejemplo, en el que se señala que se ha superado por primera vez -desde 1979- la barrera de los 20 millones de kilómetros cuadrados.

banquisa-sur-imagen-septiembre-2014

Y está muy bien, es una anécdota curiosa. Pero se refiere sólo a unos días del año en los que ocurre el máximo de la temporada. Es mucho más relevante mirar años enteros.

En este gráfico, elaborado con los datos [–>] de Cryosphere Today, Universidad de Illinois, los puntos son medias anuales de años de calendario. Menos el último, que va de 20 septiembre 2013 a la misma fecha de 2014.

banquisa-sur-septiembre-2014

Los alarmistas del IPCC predecían la disminución del hielo marino en los dos polos. Como en el hemisferio sur no ocurría, procuraban no mencionarlo. Pero como hay “negacionistas” hinchapelotas en internet que se lo recordaban todo el rato, tuvieron que buscarle disculpas al fallo en forma de “explicaciones” a toro pasado. Y en todo caso despreciaban el dato, porque -decían- el aumento del hielo en el sur es un fenómeno local, por unas condiciones particulares, muy inferior a la disminución en el Ártico. Pero el globo como conjunto está perdiando hielo marino a mazo.

Pero los pobres alarmistas hay que confesar que tienen muy mala suerte. Cada disculpa que se buscan a toro pasado para justificar su incapacidad de predicción se les estropea en muy pocos años. Y ahora resulta que el globo, como conjunto, no está perdiendo hielo en absoluto. Nada. En solo dos años se ha recuperado, y está por encima de la media.

En los 35 años en los que hay mediciones de la superficie de las banquisas, siete años han tenido más hielo que 2014, y ¡veintiocho años! han tenido menos hielo. ¿Qué le ha pasado a la disculpa de los alarmistas? Pues que el hielo en el norte ha dejado de descender [–>], y en el sur ha acelerado espectacularmente su crecimiento. Y el resultado es este:

banquisa-global-septiembre-2014

banquisa-global-ultimos-10-anhos

Clic para original.

record-hielo-antartico-septiembre-2014

Resumen.

– Más hielo que en los últimos ocho años.

– Cambio en la tendencia de disminución de hielo.

– La “espiral de muerte” parece haber desaparecido.

Vamos a intentar un gráfico que no hace nadie, y que creo bastante representativo. bastante “fácil”. La media de todos los septiembres, que siempre es el mes de menor hielo en el Ártico. Septiembre de 2014 no está completo, claro. Pero tiene los primeros 11 días del mes, y la media de los primeros 11 días de septiembre siempre es un poco menor que la media del mes entero. Así que en el gráfico nos sale un valor para septiembre de 2014 un poco inferior a lo que resultará al final.

hielo-artico-septiembres

En valores absolutos se ve mucho mejor que en “anomalías”.  Y es sin duda espectacular que el mínimo de 2012 suponga la mitad de superficie de hielo que la media, por ejemplo, de los primeros diez años con datos. Pero tampoco se había visto hasta ahora un crecimiento de un año a otro como el que hubo entre 2012 y 2013. Y yo creo que es claro que el hielo mínimo del Ártico no está disminuyendo “ahora”, o apenas, si miramos los diez últimos años. Nadie puede ver una “espiral de muerte” ahí.

hielo-artico-septiembres-ultimos-10

No deberíamos olvidar la multitud de “noticias” que ha habido en el sentido de que nos íbamos a quedar sin hielo de verano en el Ártico hacie 2012 o 2013. A ver si empezamos a distinguir, o a contextualizar, entre lo que los alarmistas del clima dicen que va a pasar, y lo que realmente acaba pasando. Se encuentran mil ejemplos en internet. Valga de este nota, que no es eriodista, sino climatólogo en la universidad de Otawa.

sin-hielo-en-el-artico

Pues cuando el nota estaba pronosticando la desaparición de hielo de verano en el Ártico, ¡para ese mismo año!, porque había visto unas “rajas” que suponían su muerte inevitable, resulta que lo que ocurrió es un ahumento del hielo como no se había visto desde que hay datos.

Por cierto, el famoso “Paso del Noroeste” para navegar entre el Atlántico y el Pacífico bordeando Canadá, que algunos de estos últimos años ha estado practicable durante unas pocas semanas, este año está con hielo.

artico-2014-minimo-septiembre

Y ya solo el grafico del hielo marino del Ártico con todos los meses desde que hay datos. El último dato  (septiembre 2014) es parcial, como en los gráficos anteriores. En anomalías esta vez.

hielo-artico-mensual-hasta-septiembre-2014

Anadido posterior para discusiones:

forotiempo-hielo-artico-mm5a

No levantan cabeza. Los alarmistas del clima. Primero llegó “la pausa” (del calentamiento global). Que hasta hace un par de años negaban, pero ahora reconocen. Reconocen, y explican con fruicción — a toro pasado. Ver:

Y alegaban que el calentamiento global se seguía viendo con toda claridad. Nada como mirar la “espiral de muerte” de hielo del Ártico. No estaba muy claro por qué había que mirar el hielo para saber la temperatura, cuando ya estamos midiendo la temperatura directamente. Pero el cuento del calentamiento global tiene estas cosas, y no conviene preguntar demasiado.

Vale, no preguntemos, pero miremos lo que dicen (¿decían?) que hay que mirar. El hielo del Ártico, en su mínimo de verano. Acabado agosto, es buen momento para ver. Los datos son hasta el 27, incluido.

Media de hielo marino en el Ártico del mes de agosto de cada año.

hielo-artico-agosto-hasta-2014

Desde fines de agosto ningún año baja ya demasiado hasta el mínimo de septiembre. Si imaginamos un mínimo igual al del año pasado, supondría una bajada final en septiembre mucho mayor que la media. Casi récord.

hielo-artico-minimos-anuales-grafico

Y con esa proyección, exagerada a la baja, septiembre quedaría así:

hielo-artico-hasta-septiembre-2014-proyeccion

Con lo que tiene pinta de que la “espiral de muerte” puede haber muerto. ¿La acabarán admitiendo, como han tenido que admitir “La Pausa”? ¿Acabarán diciendo que la recuperación del hielo del Ártico es culpa del “calentamiento global”? Hay cuentos con los que yo me atrevería a hacer apuestas.

Puede ser interesante ver también los años con sus 12 meses completos. Datos hasta 27 de agosto 2014.

hielo-artico-mensual-hasta-agosto-2014

Para la gente a la que le gusta medir las cosas, en vez de dejarse arrastrar por la palabrería y la imaginación barata, el Calentamiento Global Acojonante se está mostrando como uno de los grandes coñazos de la historia de la humanidad. Iba a decir de la ciencia, pero no parece muy serio decir eso. Vaya, que hablamos de un problema tan esquivo que no hay forma de tomarle la medida en ningún sitio.

– La temperatura global media de superficie sigue estancada, y el calentamiento no se puede distinguir estadísticamente de cero desde hace 17 años.

– El nivel del mar asciende, sí. Pero con la misma parsimonia que lo viene haciendo desde hacia 1.850. Cuando se acabó lo que llaman “Pequeña Edad de Hielo”, probablemente la temperatura de la tierra más baja de nuestra época geológica (Holoceno). Mucho mucho antes, por cierto, de que emitiéramos CO2 en cantidades dignas de mención.

– El hielo marino lleva como año y medio (un poco) por encima de la cifra media desde 1979. Desde que lo podemos medir con satélites.

¿Cuál es la gracia de un problema que no se ve, y no se mide? ¡Ah, pero nos queda el Ártico! Esa banquisa de hielo del polo norte que -dicen- se encuentra inmersa en una “espiral de muerte”. Es verdad que habían dicho que iba a desaparecer, durante el verano, para 2012; y no ocurrió ni de lejos. Pero siempre queda la esperanza de que puede desaparecer en cualquier momento. Por eso se trata de la medición del gran morbo; la gran esperanza blanca de cada verano.

Nota: Tampoco hay grandes motivos para pensar que sea un drama la desaparición -o casi- de ese hielo durante unas semanas todos los años. Sabemos que ocurría hace unos 6.000 años, probablemente durante unos cientos de años, y sabemos que eso no produjo descarrilamiento alguno. Pero, ¡joé!, con algo hay que seguirles el juego. ¿No? 😉

Por eso estamos ya preparados, con nuestra silla y nuestros prismáticos de observación. Atentos a la “espiral de muerte”. ¿Ocurrirá, no ocurrirá? ¿Qué camino lleva? ¿Quién va ganando la carrera? Y es a partir de esta fecha en la que se empiezan a notar cosas. Aunque todavía no se puede asegurar nada.

En mi opinión, el gráfico más claro de ver es este de la Universidad Illinois (Cryosphere Today). Clic para original y más grande. Se muestran todos los años desde que se mide con satélites (1979).

hielo-artico-10-agosto-2014

La pinta no es muy buena para la espiral de muerte, pero la esperanza es lo último que se pierde. Dicen. Que debe significar que antes pierdes la apuesta, el dinero, la vergüenza, y la credibilidad.

Si miramos el dato en la media del mes de agosto de cada año, usando para 2014 la media del primer tercio del mes que ya se ha cumplido, quedaría así.

la-carrera-del-hielo-10-ago-2014

Que a mi no me dice mucho, la verdad. Está disminuyendo con claridad, pero no hay forma de saber si los últimos años sugieren un punto de inflexión, o no.

Si hacemos lo mismo con la media de los septiembres (la mínima del año), el intríngulis es el mismo.

la-carrera-del-hielo-septiembre

Por eso digo que aquí hay morbo y apuesta. Si este año acaba parecido al año pasado, se podrá decir de todo. ¡Gran recuperación del hielo en el Ártico, que lleva ocho años sin descender! ¡Sigue la espiral del muerte del hielo del Ártico! ¡Salvemos el Ártico! ¡Nada nuevo bajo el sol! ¡El mundo se acaba! Y así.

Estad atentos, porque os lo contaremos.

Lo que intentaremos no contar es la película completa. O sea, lo que pasa si miramos los dos polos. Global. Porque en ese dato la espiral de muerte parece haber perdido hasta la esperanza.

la-carrera-del-hielo-global-agosto-2014

 

Los cafres intelectuales se distinguen fácil. Usan trampas. Por ejemplo, un argumento es válido sólo si les favorece. Los cafres intelectuales zafios son lo mismo, pero sin tener el detalle de disimular. En el ejemplo anterior, no sólo el argumento vale exclusivamente si les favorece, sino que además usan y rechazan un mismo argumento, en la misma discusión,  dependiendo de que  resultado les vaya gustando, o no.

Todos hemos oído mil veces que la disminución del hielo marino demostraba que “la pausa” en el calentamiento global no era real. Sí, se veía en la temperatura global media de superficie (aire y agua), pero la pérdida de hielo marino “demostraba” que seguía habiendo calentamiento en el sistema. Digamos que era el argumento del doble termómetro. Uno directo; con las garitas meteorológicas y los satélites que calculan la temperatura. Y otro indirecto -pero no menos válido- a través  del hielo.

Era una imbecilidad demasiado obvia. De carcajada. Cuando te ponen un gin&tonic en el bar, viene con hielo. Y el hielo va desapareciendo, poco a poco, sin que suba la temperatura del bar. Ha habido un calentamiento, desde la nevera hasta el vaso en la barra. Pero ya no hay más calentamiento, y sin embargo el hielo sigue desapareciendo. El equilibrio lleva un tiempo.

Nada; no había manera. Los sospechosos habituales eran incapaces de digerir una idea tan simple. No lo entendían ni los científicos del clima a la IPCC, ni los políticos tipo Al Gore, ni los periodistas de El Mundo.

Pero hete aquí que las cosas del clima cambian. Es lo que tiene el clima; que cambia. Y ahora el hielo marino se ha recuperado.

no-calentamiento-hielo-marino-global

El hielo “demuestra” que no hay calentamiento global. O no hay desde -por ejemplo- 1991, o 1997. Ese es el resultado del argumento … –el hielo marino demuestra que el calentamiento continúa-. Y ya siento, pero el resultado actual indica exactamente lo contrario. Lo que quiere decir que los cafres intelectuales zafios van a rechazar ahora el argumento que, hasta ahora, adoraban.

Nos lo trae el amigo Haddock:

Es acojonante, pero parece como si nos hubiéramos olvidado de pensar. Si los alarmistas quieren impresionar con su conocimiento, lo que tienen que hacer es explicar que el calentamiento global provoca un aumento del hielo … antes de que lo produzca. Si me pronostican la cosa mas sorprendente (como el calentamiento produciendo hielo), acabo por escuchar si veo que ocurre. Y escucho con mucho interés y atención. Pero si me lo explican despues de que ya haya ocurrido, y encima antes decían justo lo contrario, es lo mismo que si bailan la conga. Palabrería. Charlatanería.

Pues esto, que también es muy fácil, tampoco lo entienden los científicos del IPCC, los políticos del orbe (quitando Australia y Canadá), y los periodistas de El Mundo.

Es obvio por qué necesitan el argumento de autoridad. ¡Lo dice el IPCC, la, la, la! Es la forma fácil de poder ser cafres intelectuales zafios, y que cuele. Al menos, para algunos.

Fuente de los datos de la gráfica. Cryosphere Today, Universidad de Illinois:

El Ártico La Antártida está que se sale batiendo récords de hielo. En este caso la noticia que se está viendo se trata de récord de anomalía, o medido sobre la media de los 30 primeros años de mediciones.

El gráfico habitual (clic para ampliar, actualizado):

hielo-antartico-record-2014

Es posible que quede más claro si vemos medias anuales, y para 2014 usamos los últimos 365 días:

hielo-antartico-record-2014-anual

Hasta el año pasado el hielo marino del sur estaba creciendo despacito. Ahora parece que ya no es con tanta parsimonia. Desgraciadamente, porque el frío no es bueno. Las grandes masas de hielo tienden a ser desiertos biológicos. O casi.

Pero también se ve lo mismo si usamos medidas absolutas, y medias anuales. Con la cifra de los últimos 365 días para 2014.

hielo-antartico-record-2014-anual-abs

Para visualizar mejor lo de la anomalía, otro gráfico de Cryosphere Today [–>]

hielo-antartico-record-2014-anomalia

hielo-antartico-record-2014-ciclo

El otro “nuevo” récord que se acaba de batir es curiosillo. El de mes más caliente de la historia en USA. Pero lo ha batido … ¡julio de 1936! Y es que las temperaturas del pasado van cambiando, según se les ocurren modos mejores de ajustarlas, corregirlas, homogeneizarlas y liofilizarlas. Normalmente cambian en el sentido de mostrar mayor calentamiento reciente. Esto es, subiendo las modernas y bajando las antiguas. Pero esta vez ha salida rana la operación.

Clic en la imagen para el artículo de WUWT en el que se explica. Pero en el gráfico se ven los cambios que han ido dando esas temperaturas según pasa el tiempo.

WSJ_July2012_temps

 

¿Hay algún motivo racional para cambiar las temperaturas del pasado? No suena muy serio, pero sí lo hay. Las estaciones meteorológicas de las que salen los datos nunca estuvieron pensadas para medir la “temperatura media global”. Las circunstancias de cada estación son diferentes de las demás. Datos que faltan; datos mal escritos; cambios en el entorno físico; cambios en los instrumentos (del intrumento mismo, y de su posición); zonas sin termómetros. Entonces, para homogeneizar todo eso, necesitan un “modelo” o “clima regional” de referencia. Una “estructura climática” de referencia en la zona. Pero nuevos datos actuales (y supuestamente mejores y más completos), cambian esa “estructura climática”. Y al cambiar lo que sirve de referencia para la homogeneización, lógicamente cambian los ajustes que se han de aplicar a las temperaturas para que tengan un sentido “global”.

¿Parece poco serio? Lo es. Pero es el resultado inevitable de usar un intrumento para lo que jamás estuvo pensado.

Nuestros amigos calentólogos insisten en que no ha cambiado nada en los últimos años. Que el Calentamiento Global Acojonante sigue imparable. Y que no importa que la temperatura del aire no haya aumentado apreciablemente en 17 años. Lo que pasa es que el calor está en otra parte. Y que se ve en otros sitios, como por ejemplo el hielo marino — que está desapareciendo.

¿Seguro? Vamos a aprovechar que estamos ya casi encima del solsticio pare echarle un vistazo. Unos dibujitos.

Yo creo que esta visualización puede ser adecuada. El hielo marino global (gris), el del norte (rojo), y el del sur (azul). Muy filtrado. Cada punto es una media de cinco años. El año de ese punto, y los dos anteriores y posteriores. Así, el punto de 1981 es la media 1979 – 1983. Está actualizado a hoy mismo, y para 2014 se usa el dato de los últimos 365 días.

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La impresión es que, de momento, sí ha cambiado algo en los últimos años. También con el hielo marino, aparte de la temperatura del aire. Un frenazo en el descenso del hielo en el norte, del que hasta hace nada decían que estaba en una “espiral de muerte”. Y una aceleración en el aumento del hielo del sur. Lo que produce -insisto, de momento- un notable cambio de tendencia en el hielo global. Y estos datos tan filtrados, de cinco años de media cada punto, no dependen de los vaivenes caprichosos de un año. Son bastante estables.

Hay que pensar que estos gráficos de “anomalías” (diferencia con una fecha de referencia, que se pone como cero) exageran mucho lo que pasa. En números absolutos la idea de la “espiral de muerte” queda muy matizada. Estos son datos anuales, no la media de cinco.

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Y los datos anuales y media de cinco años, en anomalía, solo para el hielo global.

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Los dos últimos años, por encima de la media de los primeros 30 años de datos.

Para poner contexto, se puede mirar lo que está pasando con la temperatura del aire. En la ya clásica comparación de Spencer con los modelos de la alarma climática. Los puntos también son medias de cinco años (pero de los cinco años anteriores).

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Donde también se ve que la afirmación de los calentólogos de que no ha cambiado nada en los últimos años es un poco extravagante. De haber calentamiento a dejar de haberlo, y de haber disminución del hielo marino global a dejar de haberla, ¡claro que hay un cambio! Lo que no sabemos es si ese cambio se mantendrá, desaparecerá, o aumentará. Pero cambio, haberlo, haylo. Igual es un “shock de modernidad”. 😉

 

 

En pocas palabras, y por pensar en lo que los candidatos ni dicen, ni -aparentemetnte- les importa. Pero que sí cuesta. Un pastón.

presupuesto-ue-clima

Al menos el 20% del presupuesto UE se dedica a combatir el “cambio climático”. Por ejemplo, todo ese hielo marino que está desapareciendo por el “calentamiento global”.

¿De verdad?

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En los útimos 365 días (y también en 2013) ha habido más hielo, o tanto hielo marino, como en:

  • 1981
  • 1984
  • 1986
  • 1990
  • 1991
  • 1993
  • 1995
  • 1997
  • 1998
  • 1999
  • 2000
  • 2001
  • 2002
  • 2003
  • 2004
  • 2005
  • 2006
  • 2007
  • 2008
  • 2009
  • 2010
  • 1011
  • 2012

Más rápido. En los últimos 35 años (desde que se mide) ha habido 11 años con más hielo, y 24 años con menos hielo.

En valores absolutos (superficie total) queda menos espectacular:

hielo-marino-global-mayo-2014-absoluto

Los últimos 10 años quedan así:

hielo-marino-global-mayo-2014-ultimos-10-a

Los datos están aquí:

En todos los casos, la cifra de 2014 representa los útimos 365 días desde el 23 de mayo de 2014.

 

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