ecología


Si Julia Otero ha oído hablar de la pica americana (Ochotona princeps –>), con seguridad pensará que es uno de los animales más clara y negativamente afectados por el calentamiento global. Y la idea es completamente lógica, para una lógica verde. A ver; si hay un calentamiento global sin precedentes, el hábitat de la pica se estará calentando como jamás se ha visto. Y las picas viven en áreas montañosas por encima del límite de los árboles. O sea, bastante arriba. Pero con un calentamiento, las distintas especies tenderán a ocupar espacios de mayor altura — si quieren seguir estando en su temperatura favorita. Y las picas, que ya están en la parte alta de las montañas, verán reducida la extensión de su hábitat. Con lo que se reducirá su población. Las picas están muy puteadas, y es culpa nuestra. ¡De cajón!

Es imposible saltarse la lógica verde. Lo mismo podría ser una apisonadora. Y además, los datos lo confirman abrumadoramente. Sólo un “negacionista”, o un maldito vendido al capitalismo, los puede poner en duda. Basta con decir que las cinco primeras entradas de Wikipedia [–>] establecen esa realidad de la forma más contundente.

Los investigadores dicen que según las temperaturas suben, las picas abandonan las laderas mas bajas y emigran hacia los picos de las montañas hasta que ya no pueden ir mas lejos. Como vivir en el punto más alto de una isla que se hunde.

En la Great Basin -tla región árida entre las Montañas Rocosas y Sierra Nevada de California- las picas ya están desapareciendo.

Durante años, el oso polar ha sido el símbolo del movimiento del calentamiento global. Pero hoy la pica americana tiene base para competir con los osos por este indeseabe honor.

Las picas americanas están sufriendo porque el calentamiento global ha traído temperaturas más altas a sus montañas.

El primer mamífero en peligro por el cambio climático.

La pica americana, un pequeño animal con una gran personalidad que ha deleitado durante mucho tiempo a los excursionistas, está desapareciendo de los sitios de menor elevación en las montañas de California, y la causa parece ser el cambo climático, según un nuevo estudio.

Es probable que nunca veas un oso polar en la naturaleza, mientras el animal icono del cambio climático desaparece junto a su hábitat ártico. Pero si paseas por las montañas del Oeste Americano, todavía puedes pillar un vistazo de otro bicho improbablemente lindo amenazado por el cambio climático.

No por mucho tiempo.

Así le cuentan los cuentos a Julia. Y hay que se un auténtico malvado para no creerse un historia tan bonita. Los lindos conejitos de pico-monte, sufriendo.

pika-americana

Pero ahora tienes una no-noticia, que jamás darán por Onda Verde. Si conejito no sufre, no hay noticia. Y el caso es que uno de los más reconocidos especialistas internacionales en lagomorfos (liebres, conejos y picas), el dr. Andrew Smith [–>], acaba de publicar el resultado de una investigación destinada a averiguar, precisamente, el efecto del calentamiento sobre las poblaciones de picas americanas.

Ha elegido una meta-población que cumpliera dos características. 1, que tuviera un buen censo de plazo suficiente. Por ejemplo, a partir de 1970. Y 2, que estuviera entre las áreas de más calor de la distribución de las picas. Lógico; donde ya hacía más calor antes de que empezara el “calentamiento global” es donde más se debería notar el efecto del calentamiento. Si lo hay. Porque el caso es que Smith y Nagy no han podio encontrar (medir) efecto alguno.

Hay preocupación porque las picas americanas sean cada vez más vulnerables a las altas temperaturas debidas al cambio climático, y esta investigación representa el estudio más largo de la especie en una elevación relativamente baja (cálida). La población de Bodie representa uno de los mejores ejemplos en mamíferos de un sistema de metapoblación clásica.

Se ha examinado el impacto potencial de la temperatura en la dinámica de la metapoblación, usando umbrales de temperatura de largo plazo (máxima media de verano) y agudos (número de días ≥ 25°C y ≥ 28°C en un año). No hay evidencia de que el calentamiento afecte directa y negativamente a la persistencia de picas en Bodie.

Y Julia que se entere. O mejor que no, porque perderíamos ese tierno impacto sentimental de su misa radiofónica.

Más info, y enlace al trabajo (Cato – Idso):

Fuente (WUWT – Steele):

Los verdes tienen sus creencias, jamás holladas por realidad o medición alguna. Firmes convicciones ante las que Savonarola sería un pipiolo. Y eso les permite, por ejemplo, creer que los efectos anteceden a las causas. Porque la causación viene del mal (digamos el capitalismo), y no de las leyes de la naturaleza y de la física. Y así, Julia Otero, arciprestesa de Onda Verde, culpa de lo que ocurre en verano a una ley que entrará en vigor en otoño.

julia-otero-se-incendia-forestal

Normal. Es de suponer que no tiene parientes en Galicia, y que no sepa del aumento de los jabalíes y otras circunstancias forestales en el Lar de Breogán. Tampoco habrá pensado nunca en la dinámica de la cosa, y en preguntar si la pérdida de bosque -por ejemplo por incendio- es mayor o menor que lo que crece. Porque, antes de medirlo, cualquiera de las dos posibilidades parece abierta, ¿no? Salvo firmes convicciones. Esa condición del alma.

Ceratonia (gracias) nos remite una noticia con muchos gráficos estupendos del Washington Post. Sobre el espectacular crecimiento de los bosques en Europa (y en España) en los últimos cien años.

Se basa en un proyecto de investigación de la universidad de Wageningen, Holanda:

Del que se puede destacar:

Los bosques de Europa han crecido en un tercio en los últimos 100 años. Al mismo tiempo, las tierras de cultivo han disminuido por las innovaciones tecnológicas como la motorización, y mejores sistemas de drenaje y regadío. Hace falta un área comparativamente menor para producir la misma cantidad de comida. Además, mucha gente ha emigrado del campo a la ciudad, y al extranjero.

La conclusión fascinante de Fuch (el autor): Los bosques y la urbanización han crecido al mismo tiempo y Europa es un continente mucho más verde hoy que hace cien años. Un vistazo más cercano a las diferentes regiones y países revela la recuperación de Europa de la deforestación de los siglos pasados.

En Francia, España e Italia, la reforestación es particularmente visible.

Como el gráfico que muestran es dinámico, década por década, pongo aquí el mapa de 1900 y de 2010 juntos. Y así se ve mejor la diferencia. Verde oscuro es bosque; verde claro es pastizal; amarillo es labranza; y rojo es urbanización (ciudad).

los-bosques-que-no-se-le-han-quemado-a-julia

Lo que no se entiende es por qué le sorprende a Fuchs que las ciudades y los bosques crezcan al mismo tiempo. ¡No hay nadie que deje más tranquilo el bosque que un buen urbanita! Si a un bosque le quitas a los paisanos y a los verdes, llora de alegría. Y crece, claro que crece. Incendios, o no incendios.

Añadido. Ahora que lo pienso, en vez de dejarme guiar por Twitter, supongo que Otero podría alegar ese efecto de la ley. Una vez anunciada (no sé si está aprobada), tendría sentido quemar un bosque en verano para poder vender esa tierra después del otoño. Que conste.

Y más añadido:

jesus-alfaro-ley-incendios

el-drama-de-las-morsas-3

Es una entrada “robada”. Pero no voy a traducir, sino a resumir. Viene de la web del medioambientalista Jim Steele:

Es probable que este verano también tengas noticias del supuesto drama de las morsas. Ya sabes, se juntan en grandes cantidades en la costa. A veces les atacan los osos polares, se forman montoneras, y algunas mueren aplastadas. Y los alarmistas suelen decir que es algo nuevo. Que la pérdida de hielo en el Ártico hace que tengan que ir a tierra y juntarse en cantidades demasiado grandes. Como si en la costa de Alaska hubiera poco sitio y se tuvieran que acumular todas juntas. O como si fuera una novedad que lo hagan en tierra.

Ejemplos.

  • 2009, Huffington Post:

el-drama-de-las-morsas-1

  • 2014, CNN

el-drama-de-las-morsas-2

En 1923 el capitán Joseph Bernard contaba una historia muy bonita en el Journal of Mammalog. Todos los pueblos nativos de Siberia y Alaska estaban sufriendo una disminución drámatica en la caza de morsas. Hasta hacía relativamente poco las habían podido cazar en verano, en esas reuniones masivas que solían hacer en la costa cercana. Pero casi habían desaparecido. Menos en Ingshong, donde se estaban recuperando.

El problema era que históricamente habían cazado morsas por su carne y por su grasa. Y cazaban lo que necesitaban para pasar el invierno. Pero se había abierto un mercado del marfil de sus colmillos, produciendo una sobrecaza espectacular. Hasta su casi desaparición.  Los inuit hacían sacrificios y danzas a los dioses, sin resultado.

En Ingshong, un nuevo jefe de la tribu probó una estrategia diferente.

Tenastze estableció un sistema de guardia para asegura que las morsas no fueran molestadas. Cuando aparecieron las primeras en las aguas costeras, se prohibió hacer fuego en las cercanías, y se prohibió el alcohol. Poco después, una morsa solitaria se instaló en una playa, y pasó la noche sin que nadie le molestara. De día se iba de caza, y cada día volvía con alguna compañera más. Para el otoño, cuando el sol se estaba retirando hacia el sur y comenzó la helada del mar, ya había varios cientos de morsas en el lugar. Sólo entonces se le permitió a la gente cazar una cuota determinada de morsas; y se permitió que la mayor parte se fueran sin daño. Esta caza controlada no les afectó, y al año siguiente llegaron a tierra muchas más. Según pasaron los años, la manada creció en tales proporciones que los paisas le contaron a Bernard: “El año pasado había tantas, que muchas de ellas murieron aplastadas por su propia aglomeración”.

En su escrito de 1925 en Journal of Mammalogy, Bernard proponía el establecimiento de santuarios similares en las costas de Alaska, al sur de Barrow. Que es lo que se acabó haciendo, aunque mucho más tarde. Y es justamente la misma costa en la que, ahora, nuestra simpática prensa alarmista nos propone un apocalipsis que sólo es consecuencia del éxito de una política conservacionista bien llevada a cabo.

Las chorradas de siempre. Esas montoneras de morsas no tienen nada que ver con la cantidad de hielo marino, que siempre ha sido muy variable. En el siglo XIX los geógrafos y aventureros rusos contabilizaron una gran cantidad de playas donde se juntaban las morsas, en grupos de decenas de miles. Hacia 1950 sólo quedaban tres de esas playas. Lo mismo pasaba en Alaska.

Del relato de Bernard (1925):

Thirty or forty years ago in various places along the Alaskan coast walruses were known to haul-out in countless numbers

Y ahora se están recuperando, al punto que calculan que ya están en el máximo que puede soportar su ecosistema. Pero el drama de los verdes es que ninguna noticia puede ser buena. Se conoce que si no hay apocalipsis, y hombre pecador, no venden. (De la prensa, mejor no hablamos).

Otras entradas de la serie el drama de las morsas:

Mira:

https://wattsupwiththat.files.wordpress.com/2015/08/scatterplot-electricity-cost-vs-installed-renewable-capacity.png

En el eje X, la capacidad de energía verde per cápita instalada en distintos países. En el Y, el precio de esa energía. El 84 por ciento de la diferencia en el precio se podría explicar por la capacidad per cápita de energía verde instalada. España está especialmente en el medio de la  línea de tendencia, y haciendo el gilipollas por la parte de arriba. En cabeza del pelotón que persigue a los dos escapados. Dinamarca y Alemania. Que al menos tienen la disculpa de ser países muy ricos, no como España.

El gráfico y cálculo viene de Willis Eschenbach en WUWT:

Los datos (de Eurostat) los ha tomado del blog de Paul Homewood:

Y ha añadido los de USA.

Recomiendo el artículo entero de Eschenbach, pero al menos quería poner aquí el gráfico que cuenta lo que todos saben, pero nadie quiere decir.

Los que leen prensa acojonante deben estar asustados. El viernes pasado circulaba una noticia como para temblar.

la-sexta-extincion-acojonante-el-pais

la-sexta-extincion-acojonante

Todas vienen de este “estudio”:

Se entrecomilla estudio, porque no es un estudio. Es un ejercicio de propaganda. Destinado, como toda propaganda, a convencerte de una realidad que no existe. Comparan datos distintos del pasado y del presente, para decir que el presente es peor. Y descontextualizan completamente los datos del presente, para que parezca que significa lo que no significa.

Hay dos “descontextualizaciones” (trampas) fundamentales.

La primera es jugar con los límites temporales, para presentar una aceleración donde hay una desaceleración. Tal cual. Estos dos gráficos están hechos con los mismos datos.

Una aceleración moderna…

sexta-extincion-imaginaria

Donde hay una desaceleración moderna:

sexta-extincion-real

El truco consiste en dividir el tiempo en siglos en lugar de en décadas, y elegir la frontera de “moderna” donde conviene, para poder decir que la mayor parte de las extinciones ocurren en el siglo XX. (En realidad en los últimos 114 años). Y para que no se vea que la mayor parte ocurren al principio del sigo XX (y finales del XIX). El segundo gráfico viene del imprescindible Where are the corpses?, de Willis Eschenbach en WUWT. Conviene leerlo, para entender bien el contexto. Pero son los mismos datos que los del primer gráfico.

La segunda trampa consiste en ocultar que casi todas las extinciones mencionadas ocurren en islas. Y responden al fenómeno muy conocido -y ahora ya casi inexistente- de las crisis ecológicas producidas por los descubrimientos (el colonialismo), y la introducción de especies foráneas en ámbitos muy aislados. Por ejemplo, el estudio alarmista cita 69 extinciones de mamíferos. Pero no dice que de ellas sólo tres son de especies continentales. Concretamente:

  1. Un antílope de Sudáfrica (Bluebuck) extinguido en 1800.
  2. Una gacela de Argelia (gacela roja) extinguida en 1894.
  3. Uno conejo de Méjico (Omiltemi) extinguido en 1991. (Extinción dudosa).

Contextualicemos. De 4.428 especies conocidas de mamíferos que viven en Asia, Europa, África, Sudamérica, Norteamérica y Antártida, sólo se han extinguido tres especies de mamíferos en los últimos 500 años. (Eschenbach y Red List 2004).

En resumen, el estudio es una perfecta carcajada. No hay ni un sólo dato nuevo. Es una forma distinta de contar lo que ya se conocía, haciendo trampas. Lo que no quiere decir en absoluto que no haya que cuidar la biodiversidad. Y los bosques y entornos naturales. Pero no podemos hacerlo si engañamos con las causas de las extinciones conocidas. Y menos aun si pretendemos usar esas falsas causas para promover un tipo de política que siempre ha sido desastrosa para el medio ambiente.

Mención especial merece lo del cambio climático. Imaginan extinciones acojonantes, extrapolando al futuro el calentamiento global que predicen unos modelos que ya hemos visto que no funcionan para predecir nada. Por ejemplo, Pielke (artículo de fácil digestión):

Pero toda esa obsesión con el calentamiento global lleva a descuidar el medio ambiente de verdad. Porque te ocupas del  problema que no es.

Hay varios artículos y noticias de estos días, apuntando todos a que la chorrada de la sostenibilidad no se sostiene. Como se podía imaginar. Empecemos por el parné. Que mueve el mundo, para sorpresa de idiotas sostenibles.

En el New York Times:

Resulta que los diplomáticos USA de muchos países pobres están avisando de lo mismo. Que el Banco Mundial, y otras instituciones financieras lideradas por USA, están perdiendo fuelle como recurso para los países pobres. Están acudiendo en masa al nuevo Asian Infrastructure Investment Bank, pastoreado por China. Muy especialmente para sus infraestructuras energéticas. Porque los chinos, a pesar de que se banco se declara mega verde y sostenible, no les ponen pegas para financiar producción eléctrica con combustibles fósiles. Y el Banco Mundial, muy “obamizado”, pretende inclinarles a elegir molinillos y panelitos, encareciendo la financiación de lo “no-verde”. Y como sólo son pobres, pero no tontos, se están pasando a los chinos.

Pero no es un problema de dinero exclusivamente. Es un problema de imbecilidad e infantilización colectiva. ¿Cómo se va ahormando a los niños? Con el viejo procedimiento de la dicotomía güeno / caca. El lactante no comprende cómo funciona el mundo. Sólo puede memorizar lo que es güeno, y lo que es caca. Y actuar en consecuencia, al modo de los perros de Pavlov. Y ese es justamente el procedimiento que usan los ecolos con sus seguidores. Campañas de güeno / caca. Como la que está más de moda ahora. Fossil Fuel Divestment.

Wikipedia (traducida y resumida):

 La desinversión en combustibles fósiles es el abandono de activos financieros relacionados con los combustibles fósiles para intentar reducir el cambio climático. Varios grupos abogan por la desinversión en combustibles fósiles, que en 2015 se considera el el movimiento de desinversión de mayor crecimiento de a historia [–>].

Entre ellos, The Guardian. Donde el muy alarmista científico del clima, pero a pesar de ello inteligente, Mike Hulme, les explica a los chicos del Guardian, con todo detalle y mucha educación, que son completamente idiotas:

Hasta aquí ya es bastante malo el asunto. Hemos hablado de las instituciones financieras gubernamentales (y por tanto de los gobiernos), de la prensa, y de la chiquillería. Pero es que tenemos que hablar también de la educación de los supuestos cerebros del futuro. Lo relata muy crudamente un informe recién publicado en la revista de la Asociación Nacional de Académicos (NAS) de USA:

La “sostenibilidad” es una idea clave en las universidades de USA y Occidente. Para muchos, la sostenibilidad sólo es un nuevo nombre para ambientalismo. Pero la expresión ha llegado a significar algo mucho más amplio. Una ideología que exige nuevos límites a la libertad económica, política e intelectual, como el precio a pagar para asegurar el bienestar de generaciones futuras.

Este informe es el primer examen crítico en profundidad del movimiento de la “sostenibilidad” en la educación superior. El movimiento, por supuesto, se extiende mucho más allá de las universidades. Pero es en ellas donde adquiere su voz de autoridad, y donde da forma a la visión de los jóvenes, y domina su atención.

En el primer artículo citado, de Porter, nos enteramos de otro “movimiento”, aparentemente protagonizado por renegados de la imbecilidad colectiva. Se ve que han caído en observar que hay una relación muy directa entre la riqueza de un país, y lo que cuida el medio ambiente. Que puedes hacer todas las campañas que se te ocurra, niño caca, que la gente va a seguir atendiendo sus necesidades y reclamando energía barata. Campaña, o no campaña. Y han descubierto la pólvora:

…  el desarrollo es una precondición indispensable para preservar el medio ambiente. Conseguirlo requiere abandonar el objetivo de “desarrollo sostenible”, imaginariamente en armoniosa interacción con la naturaleza, y reemplazarlo con una estrategia que disminuya la “huella humana” usando la naturaleza con mayor intensidad.

Para no ambientalistas: Si te calientas con leña, usas la naturaleza de modo muy extenso y caro. Si pasas al carbón, te basta con una mina en vez de necesitar hectáreas y hectáreas de bosque. Has intensificado tu uso de la naturaleza, y eso te ha hecho mas rico. Mucho más rico. Pero los idiotas sostenibles quieren que vuelvas a la leña de madera y los molinos de viento. Y ahora diles a los de la aldea pobre de África que se preocupen por los arbolitos y los animalitos, cuando no tienen ni para encender una bombilla.

Agradeciendo la info, vía Twitter, a Richard Tol (@RichardTol), José Duarte (@ValidScience) y Chip Knappenberger (@PCKnappenberger)

Es de cajón. El medio ambiente es cosa de ricos. Si tienes problemas económicos primarios, los arbolitos te importan lo que te importan. Nada. Y cuando se llega al nivel de los caprichos, adoramos incluso a los pajaritos y pececitos que no vemos. La URSS o la China maoista eran los mayores desastres ecológicos que se hayan conocido. Inevitable, puesto que no consiguieron sacar a sus poblaciones de los problemas económicos más básicos. USA, o los países europeos ricos, han mejorado sus bosques y ecología en relación muy directa a su bienestar económico.  Pero los listos de los ecolojetas lo que quieren es sistemas económicos dirigidos y quinquenales, al modo comunista. Que es, demostradamente, la receta ideal para ensuciar la naturaleza con la mayor eficacia.

Por ejemplo, en esta última encuesta Gallup respecto a la preocupación de la población USA por el medio ambiente se ve lo que cualquiera con dos dedos de frente podría saber sin necesidad de medirlo:

The health of the economy may also be a factor in reduced worry about environmental problems. Americans tend to give environmental concerns higher priority when the economy is healthy than when it is ailing, and in recent decades the U.S. economy was arguably its strongest in late 1999 and early 2000.
In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

gallup-calentamiento-global

Lo del Calentamiento Global Acojonante tiene guasa. El esfuerzo e inversión impresionantes que han hecho tanto los gobiernos como las multinacionales de la opinión y la religión laica, no tienen el menor reflejo en la opinión pública. La billonada que se han gastado, desde 1989, en meter miedo al personal con el “calentamiento global”, ha sido tirar el dinero. La preocupación que se refleja en la encuesta es exactamente igual que el primer año en el que preguntaron. 26 años de la mayor jamada de tarro que se ha visto en la historia, y todo lo que han conseguido es que la preocupación por el calentamiento global baje tres puntos porcentuales. Y es, de los problemas respecto al medio ambiente, el que preocupa menos. Podrían haber usado todo ese dinero inútil a problemas ambientales de verdad.

Y luego está el aspecto político. Tanto republicanos como demócratas han bajado su nivel de preocupación sobre todos los problemas del medio ambiente, excepto con el calentamiento global. En ese caso, entre republicanos el agobio ha bajado 16 puntos, mientras que entre los demócratas ha subido 4 puntos.

gallup-calentamiento-global-2

En resumen, los ecolojetas deben preocuparnos sólo hasta cierto punto. Sus políticas nos empobrecen. Pero según tienen éxito en la ruina, les vamos haciendo menos caso. O sea que el fenómeno tiene una retroalimentación negativa que le pone límite -o al menos freno- al mal que puede causar. Pero también tiene un punto límite -o de no retorno- en el que ocurre una transición de fase. Si consiguen llegar el nivel Cuba, o incluso posiblemente baste con el nivel Venezuela, la opinión de la gente ya no cuenta. Y se acaba el sensato freno de la retroalimentación negativa.

Fuentes:

WUWT: Climate FAIL: Gallup poll shows global warming concerns dead last

Gallup: In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

 

Es muy típico, pero aquí tenemos un ejemplo demasiado bueno para desperdiciarlo. Esa perversión del pensamiento, clásica en el ambiente ecologista, por el que visto que los humanos y su industria han causado destrozos en el medio ambiente, entonces cualquier actividad humana de un nivel superior al paleolítico es condenable y peligrosa. Por ejemplo, esta [–>] preciosidad de José Salver en Desde El Exilio.

En cuanto a lo que dices, insisto en que éste no es un problema de dos dimensiones, que es como os gusta presentarlo, sino de muchas. Quiero decir que no es un problema de “clima frío, clima caliente”, sino de “realidad nueva que lo altera todo”. Altera la atmósfera, la corteza terrestre, las corrientes, los vientos, la composición del suelo, los ecosistemas, el campo electromagnético, y mil detalles más: todo, todo y a la vez.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta que decir “realidad nueva que lo altera todo”, sin medir ninguna de las alteraciones, y si medir ninguno de los efectos imaginarios sobre el clima, es decir una nadería colosal.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que todos los estropicios (reales) que se te ocurran en el medio ambiente no tienen nada que ver con la película del clima. Bueno, tienen que ver en el sentido de recursos. En el sentido que los recursos que desperdiciemos a cuenta del clima son recursos de los que no disponemos para el medio ambiente.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que sí se trata de calor o frío. Si llegan unos que aseguran que las emisiones de CO2 van a producir un “calentamiento global”, puede que tengan razón, puede que estén diciendo una majadería, y caben muchos intermedios. Y la única fomra que tienes para saberlo es mirando, precisamente, si se produce calor o no se produce el calentamiento anunciado. Y comparándolo con lo que ocurría en otros momentos en los que no existía ese “factor nuevo que lo altera todo”. Normalmente a esto se le llama lógica, y es la base del pensamiento crítico (pensar, vaya), de la ciencia, e incluso del derecho.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si te preocupa el medio ambiente, y la biodiversidad, y eres aficionado a los animales, y tal vez especialmte a los grandes mamíferos y a nuestros primos antopomorfos, lo primero que observas es que el principal factor relacionado con su supervivencia es la pobreza o riqueza de la humanidad que tengan cerca. Por poner ejemplos fáciles, si quieres que sobrevivan los gorilas de montaña de Ruanda, o los bisontes de Montana, sólo conocemos un sistema que funcione. Y podemos imaginar otro. El sistema que funciona es que los humanos que viven cerca superen cierto nivel económico. El sistema que se puede imaginar es eliminar a los humanos en un radio suficiente. Pero ningún régimen político – económico conocido ha sido capaz de aplicar el sistema imaginario, mientras que algún régimen político – económico conocido sí ha sido capaz de crear el nivel suficiente de riqueza. Y es por eso que los bisontes de Montana tienen su continuidad bastante asegurada, y que los gorilas de Ruanda penden del hilo del dinero que les llega de fuera. Al final se llama recursos, y es lo que hace que en unos países la masa forestal aumente, Y en otros disminuya. Y en los que aumenta, no lo ha hecho precisamente por tu filosofía de la “prudencia paleolítica”.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si es cierta la teoría de que el hombre anatómicamente moderno acabó con la megafauna de Eurasia y América, provocando el cambio de la vegetación [–> ], entonces el impacto de eso en el medio ambiente -y en el clima- es muchísimo mayor que nada de lo que estemos haciendo ahora en la misma zona.

En resumen. Estás discutiendo con humo — al estilo de la religión. Sin mediciones y sin pruebas. Creando de la nada, absolutos. Como el pecado, el diablo, o el mal.

Regalo extra. Cuando los ecolos no razonan con el culo, juegan a hacer ciencia con datos torcidos. Aprovechando, siempre, el calentamiento global imaginario. Y “miden” cómo el habitat de las especies se traslada hacia mayor altitud para evitar ese terrible calor que dicen que hay. Solo que lo miden mal, y resulta que la especie que según sus muy científicos estudios se ha trasladado monte arriba, en realidad ahora vive en cotas más bajas que hace cien años.

Tal vez la diferencia más notable entre el pensamiento mágico y el pensamiento racional sea la ausencia / presencia de mediciones. El pensamiento mágico funciona con absolutos.  Tal cosa es “mala”, o “buena”, y no hay mucho más que hablar. Y de medir, ya ni pensarlo.

Dentro del pensamiento mágico moderno, el producto más prodigioso es el “cambio”. Que, como mágico, es independiente de medición; pero tiene signo opuesto depende de dónde se trate. Las mismas personas suelen estar absoutamente convencidas que cuando de cuestiones sociales se trata, el bien es “el cambio”.  Hay que cambiar la sociedad, la política, la economía. Hacia dónde, no se sabe muy bien; la cuestión es “el cambio”. Pero en la naturaleza el principio es el contrario. El cambio es el mal. Por ejemplo, el cambio climático. Y nunca aceptarán la idea de que las mediciones pueden confirmar o desmentir lo que creemos. Porque lo que creemos, en el pensamiento mágico, es axiomático. Es una verdad evidente por sí misma.

La faena es que hay desaprensivos que insisten en tomar medidas. Por ejemplo esta en California.

Nota previa: California es posiblemente el sitio de la tierra con mayor obsesión por cambiar la sociedad y la economía (bueno) para evitar el cambio climático (malo). Y ahora unos desaprensivos han medido el efecto de un cambio climático real y observado en California. Con el estupefaciente resultado de que es muy difícil sostener que haya sido malo.

Vista rápida:

De nueve especies o conjuntos examinados, ocho han aumentado en densidad. Lo que quiere decir que hay más árboles en la Sierra Nevada de California. O un reverdecimiento. ¿Eso es malo? Pues es “cambio climático”.

Bueno, no todo ello. Los autores señalan que en las cotas más bajas de la sierra el principal motivo del reverdecimiento es un mejor control de los incendios forestales. Pero en el resto no. La mejoría viene del cambio climático (malo), o del aumento del CO2 (malísimo). O más probablemente de ambos. Lo explican Craig Idso y Pat Michaels en:

También hay otro estudio recién horneado que habla, no de árboles, sino de pajaritos; y no de California, sino del este en general de USA. El pensamiento mágico dice que el calentamiento global produce un traumático despazamiento de las especies hacia el norte. Las malditas mediciones indican que no ha ocurrido un desplazamiento, sino una colonización. Las especies han aumentado las áreas que habitan, extendiendo en promedio cada una su área unos 93 Km. hacia el norte. Pero sin abandonar la zona que ya usaban antes del “cambio climático”. Eso produce un mayor número de pájaros, al tiempo que una mayor variedad.

El “cambio climático” es malo (axioma) … siempre que no midas la maldad.  Cuando mides, te puede salir una “maldad negativa”.  Y es por eso que en el pensamiento mágico las mediciones están prohibidas. Imagina que te da por medir las exportaciones e importaciones de petróleo en Venezuela, y descubres que “el cambio” ha conseguido que un país con unas reservas de petróleo de las mayores del mundo se ha convertido en un importador neto. ¡Ay, los axiomas!

pitufilandia

Sefuela

CO2 tax

Es verano en el Hemisferio Norte y tiempo de becarios en la prensa. Parece que afecta no sólo a la prensa española este fenómeno. Lo digo, porque hay que ser muy membrillo para escribir un artículo como este que ha publicado The Economist intentando demostrar que los impuestos al carbono no afectan a la economía y, sin embargo, consiguen el benéfico efecto de disminuir el consumo de combustibles fósiles. Os resumo.

Resulta que en la Columbia Británica han puesto un impuesto al carbono hace unos años. El autor cuenta que los niveles de empleo no se han visto afectados y que, incluso, su PIB crece más rápido que el del conjunto de Canadá en los últimos años.

El autor obvia completamente dos datos que sí recoge en el artículo. El primero es que al imponer el impuesto sobre el carbono se rebajó en el mismo importe los impuestos sobre la renta y de sociedades. Esto, por obligación legal de que las tasas deben ser neutrales en cuanto a ingresos. El segundo, que las exportaciones de los sectores más intensivos en consumo de combustibles, como el cemento, han disminuido sensiblemente.

No hace falta ser economista para entender que si te quitan unos costes de un lado y te los ponen en otro, el efecto neto sobre la economía en su conjunto no será acusado. Al menos, nada comparable a lo que ocurre en sitios como Europa donde este tipo de tasas se ponen de forma adicional a los impuestos y tasas ya soportados.

Lo que sí que se producirá es un encarecimiento de los combustibles, que perjudicará a la competitividad de las industrias (como el cemento) que necesiten hacer un uso intensivo de ese producto para fabricar el suyo, con subidas de precios y/o descensos de márgenes, y caída de ventas, con un descenso en el empleo del sector, de la producción y del consumo de combustible.

Sin embargo, los sectores que no utilizan como elemento necesario para su industria el combustible encarecido, o lo hacen en menor proporción que la media, se verán beneficiados de una rebaja en el impuesto de sociedades, crecerá su competitividad, incrementarán los puestos de trabajo que ofrecen y compensarán en buena parte el efecto negativo en otros sectores.

Para terminar, obviamente, las economías domésticas responderán al incremento en precios de los combustibles bajando su consumo. En definitiva, al cambiar los precios relativos, unos sectores se benefician y otros se perjudican, pero el efecto neto será poco apreciable.

Pretender utilizar el argumento del empleo neto para justificar que una tasa al carbono no afecta a la economía es impropio de una revista seria como The Economist. Especialmente, si olvida para ello el hecho de que esa tasa nueva va acompañada por una rebaja del mismo importe en los otros impuestos. Ya sabemos todos lo que supone en Europa cada nueva tasa verde: simplemente una mayor carga fiscal para el ciudadano y la empresa. Y eso sí que afecta a la economía y al empleo.

Me salgo de la conversación de ayer [–>], porque en parte me salgo del tema. Aprovechando Marga. No había dado por supuesto que la coincidencia Marga – Margarita [del estudio que cita –>] implicara la misma identidad. Pero, es verdad, la frase “nuestros estudios”, y un poco de “googlear”, apuntan en esa dirección.

Bien, le podríamos intentar sacar partido,  mirando lo que “quiere decir”, y olvidando lo que “ha dicho” realmente en el manifiesto. Una campaña para salvar el mundo se puede permitir ciertas “alegrías”. O eso suelen pensar los salvadores del mundo. Y, afortunadamente, no es difícil encontrar lo que quiere decir. Yo le llamaría comunismo místico-pastoril.

Comunismo, porque es una propuesta de economía socialista centralizada fuerte. Muy fuerte. Místico, porque se desmarca de la justicia social de lo que llama la “izquierda clásica”, y busca una justicia de “límites planetarios”. Que supongo que decide ella misma. Y pastoril, porque nos quiere poner a todos a andar el bicicleta quieras que no (no es broma), y a comer lechugas de una huerta local, fertilizada con caca de vaca. Sagrada, imagino. Nada de chuletón de Ávila. Y supongo que siempre podrá llegar el momento en que la bicicleta, o los carriles para usarla, atenten contra algún límite planetario de nuevo establecimiento. Y ya, el calco de la Edad Media será mucho más perfecto.

Los argumentos son impecables. Un ejemplo. Como el petróleo se acaba, el transporte va a ser imposible o carísimo. Eso dice. Y por ejemplo, no tiene sentido traer alimentos de lejos; hay que producirlos localmente. Nada de transportar. (Dice que no “tiene” sentido, no que no lo  “tendrá” cuando llegue el problema). Así que antes de que llegue el problema del transporte, y supongo que como entrenamiento, o tal vez como penitencia, nos creamos el problema nosotros mismos, y consumimos productos locales. A tomar por saco la producción especializada, y en el sitio de mayor rendimiento, con el sistema más eficaz. Ni hablar, ¡todo en local! Y consiguientemente carísimo.

Además, el comercio estará muy muy limitado. Solo el “comercio justo”. Supongo que en definición de Marga, basada especialmente en los “limites planetarios” también definidos por ella. Y para redondear, se acabó el préstamo. Creo. Lo deduzco; no lo he visto expresado. La deducción va así:

  • Riqueza = energía disponible.
  • Energía no crece = riqueza no crece.
  • Riqueza no crece = economías antiguas (limitadas) préstamo prohibido
  • Economía del crecimiento = riqueza crece préstamo permitido.
  • La teoría de Marga se llama “teoría del decrecimiento”  saquen conclusiones.

marga-1

marga-2

El primer problema que tenemos es el más clásico con los místicos: No hay ejemplos. Siempre se pueden desmarcar de los comunismos existentes realmente, y sus desastres ecológicos, porque estos creían en el crecimiento y en la industria, aunque fuera con poblaciones esclavas. Así que no hay forma de preguntarle a Marga por un ejemplo de sistema que le guste. No existe. Es un ideal perfecto. Tiene un Ser Supremo, ante el que nos inclinamos todos (el planeta y eso); tiene obispos y sacerdotes (Marga sin ir más lejos), ante los que nos también nos inclinamos y obedecemos; tiene buenos (como Marga) y malos (como un servidor); tiene pecados (el consumo y tal); tiene penitencia (el decrecimiento); y tiene salvación … pero es en otro mundo.

El segundo problema es también un clásico entre los agoreros y futuristas. (Los agoreros siempre son futuristas, porque el fin del mundo siempre está en el futuro). Parte de una asunción de futuro que no está en absoluto garantizada. La imposibilidad del crecimiento de la energía.

Que el petróleo se agote parece más que verosímil. Ya veremos la fecha, y la curva. Pero que eso signifique el fin del transporte, o el fin del aumento de la energía en general, es un doble salto mortal, y sin red. Y en todo caso, lo que no parece muy de recibo es adelantarse a un problema hipotético, aunque verosímil, pero de fecha y forma completamente desconocidas, a base de traladar al presente el problema del futuro. Yo creo que no se le ocurre ni a Canicón, y que Marga me perdone. Por no hablar de prescindir de la herramienta del precio y el mercado, para ir sabiendo hasta qué punto el problema sa va presentando, o no tanto. Y para mover los recursos correspondientemente. Claro que si todo es por Gaia y sus límites planetarios, al humano que le den; y se acabó el problema. Lo que pasa es que no conocemos ninguna economía planificada que haya sido respetuosa con la naturaleza, sino formidable, inenarrablemente guarras. Y sí conocemos economías de mercado que son respetuosas con el medio ambiente en un grado bastante aceptable. Salvo que quitarle el petróleo al planeta sea un pecado de religión, o así. Pero en religiones no puedo entrar, ni comprender. Solo tengo fe en mi perro.

Resumiendo mucho. Como la energía no va a crecer, es imposible técnicamente (palabrita del Niño Jesús), la economía no va a crecer. ¿Solución? ¡Hagamos que la economía no crezca! Como la propuesta parece insuperablemente poco inteligente, resulta inevitable la sospecha de que la solución estuviera antes que el “descubrimiento” del problema, y este solo sea una disculpa. Porque el caso es que este tipo de propuestas franciscanas siempre surgen, renovadas, cada pocas generaciones. Otro clásico, por así decir. Es, tal vez, la novedad menos novedosa que quepa imaginar.

Marga,  ¿crees que al fin lo hemos comprendido? Se acepta con sumo gusto si entras y das caña. Tú, o cualquiera. Sin restricciones, mientras haya una línea argumental. Aquí no nos cortamos. Es más, yo estoy convencido de que tenemos problemas bastante gordos. Incluido, posiblemente, el petróleo. Y le doy valor teórico a tus elucubraciones sobre un mundo de decrecimiento. Por aprender, y por estímulo para esforzarnos en evitarlo. 😉

Fuentes:

Ya siento, pero cambio la opinión expresada precipitadamente en esta entrada de antier:

En buena medida el cambio viene de la discusión en el hilo de DEE (muy larga):

Sin duda existe el problema de que si la gente se pone placas solares, disminuirá la facturación de las eléctricas, pero aun así habría que mantener el mismo número de centrales de producción no dependiente de los caprichos del clima. Viento y sol. Lo que en teoría implica que para que sobrevivan -y son necesarias- tendrían que cambiar el sistema de cobrar.

También es verdad que cobrar a todos ese extra es injusto. Solo beneficia a los que ponen placas, y no todos tienen el mismo espacio para ponerlas. Sería un ahorrro para los de las placas, que conlleva un gasto que les pagan los pringados de las no placas.

Sin embargo no se puede obviar que la brillante idea de la Marianidad, presuntos futuros consejeros (con sueldazo) de esa mafia de empresas a las que tanto benefician, ha metido un churro inaceptable, inmoral, y digno de los más despreciables cuatreros.

Una broma lo de los sobres de Bárcenas. El proyecto parece pensado solo para los que se instalan paneles, y preparan el sistema para venderle el excedente de lo que producen a su compañía eléctrica. Le llaman “tarifa neta”, y sale de la diferencia entre lo que vierten a, y lo que chupan de la red. Con sus tarifas diferentes. Y ahí les han metido una “tarifa de respaldo”, que, mejor o peor cuantificada, puede tener justificación en perjuicios económicos que causan en la red o sistema general. Puede tener sentido. Y como por lo último que va a pasar la mamoncracia es por establecer un sistema de libre competencia, y ya se arreglarán las empresas con sus clientes, han parido este proyecto.

El problema es que lo que parece pensado para esa tarifa neta, también se aplica al que haga una instalación que no esté preparada para verter nada a la red general. O sea, para el tipo que se pone unos paneles, y usa alternativamente -según disponibilidad- ora lo que le da el sol, ora lo que le vende Iberdrola. Bien, pues a ese tipo le pretenden medir lo que produce (y consume o desperdicia), ¡¡¡para cobrarle una “tarifa de respaldo” por ello!!! No son ladrones porque la definición no incluye a los que roban con el BOE. La Marianidad.

A mi me parecería estupendo que las empresas eléctricas, libremente, le cobren distinto al que no tiene paneles que al que sí. Si lo necesitan. Es normal hacer descuentos a los buenos clientes, y para ellas el buen cliente es el que no tiene paneles. Pero da ahí a entrar en tu casa para medirte lo que produces y te comes, va un mundo. Es como si te cobraran por los tomates que sacas en el jardín o la terraza. ¡Claro que es como un impuesto al sol! Que no se lo cobren a los que no se conectan a la red no quite que sea un impuesto al sol. Solo hace que sea un impuesto al sol “ad hoc”, en vez de universal. Tienen razón los ecologistas y el lobby fotovoltaico.  Puta mafia.

Un gobierno, especialmente un gobierno de un PPartido que se supone que valora la libertad económica y la competencia, debería favorecer la competencia, y perseguir los monopolios de facto. Como no es precisamente fácil montar una eléctrica, al menos deberían favorecer la auto-producción de electricidad, y la de las pequeñas cooperativas que surgen. Pues no. Lo que hacen es proyectos que parecen específicamente destinados a putearles.

Eso, ¡vota PP! Neoliberales y tal.

El mercado (es un decir) eléctrico en España es un lío del que no tengo ni idea. Pero tiene toda la pinta de ser otro de los sistemas de robo al por mayor en connivencia (o siameses) con la política. Y no de los menores.

Nota I: Que los ecolos y el lobby fotovoltaico tengan razón en este punto no quiere decir de ningún modo que sean razonables, ni que estén en contra del robo masivo. No están proponiendo libertad. Solo protestan porque el robo, esta vez, no les ha favorecido.

Nota II: Nunca he estado en contra de las renovables. Y he vivido un par de años con paneles solares. Pero no creo que el sistema de desarrollarlas sea quitarle dinero a todo dios, para negocio asegurado de los listos. O sea, creo en la pequeña subvención para la investigación y el desarrollo, y no en la subvención masiva para el negociete chollo. Pero claro que hay que dejarlas funcionar y darles la oportunidad de que demuestren su rentabilidad. Sería estupendo, en todos los sentidos.

Queda hecha la corrección. Ladrones.

Bueno, o Comisaria de Acción Climática, o como se quiera traducir el puesto de nuestra ya muy conocida Connie Hedegaard.

connie-hedegaardUn monstruo (aberración) político que es ya como de casa. Típica jeta. Parlamentaria en su Dinamarca natal a los 24 años, tras hacer un “máster en literatura e historia”. 16 años de chollo. Luego se dedicó al periodismo durante 15, hasta que volvió a calentar escaño, y de inmediato a ministra, y comisaria europea.

El periodismo que hizo también es estilo jeta. En la radio DR [–>] , pública -cómo no-, que se financia con un “canon de radio televisión”. Quiere decir que todo el que tiene un aparato susceptible de recibir emisiones de TV o de radio, paga el canon y el sueldo que recibía Connie. Con independencia de que Connie le interese. Con independencia incluso de que realmente use  la TV o la radio. Porque por ejemplo también lo tienen que pagar los propietarios de teléfonos móviles modernos.

Godfrey Bloom bien podría ser el polo opuesto. Europarlamentario británico (desde 2005) , llegó a la política (y a ese puesto) a los 55 años. Graduado en el Royal College of Defence Studies (estrategia), trabajó después como economista financiero, acabando de director de una compañía de inversiones.

Sin pelos en la lengua:

Todo este debate es absurdo, porque sencillamente no está ocurriendo (el calentamiento).  Comisaria, nos está diciendo que el clima va cada vez a peor, que el cambio climático va a peor, … ¿Señora, dónde ha estado usted? No ha ocurrido. Usted es una negacionista, si puedo usar la jerga de los “verdes” chiflados, y sus compañeros de viaje en esta tontería acaparadora de dinero. ¡Negacionista!

Vía, Tom Nelson:

 

Es una entrada inspirada por -y dedicada a- el amigo Carles Paul, del siempre interesantísmo blog abcienciade. La culpa es suya:

No creo que hayamos usado mucho el horrible término por aquí. Antropoceno. Viene de la ecolo-religión, claro. Una idealización estúpida. Como el hombre es muy malo, y pervierte el paraíso, necesariamente se ha de notar su acción sobre la pobre tierra virginal, también en escala geológica. Por tanto, ha de haber una era a la que debemos llamar Antopoceno. Y se han lanzado a definirlo y marcarlo. Donde Carles hay una explicación muy cabal, así que no la voy a repetir. Payasadas, las precisas. Baste decir que se debe notar en todas esas especies que aniquilamos hasta su desaparición, y, ¡tachán!, en el clima.

Sobre las especies, Willis Eschenbach se tomó la molestia de contarlas y ubicarlas, y de hacer la pregunta maldita: ¿Dónde están los cadáveres?

La conclusión es que sí se podría notar en islas pequeñas, siempre en equilibrios delicados. Pero difícilmente en los continentes:

Of the 4,428 known mammal species (Red List 2004) living in Asia, Europe, Africa, North America, South America, and Antarctica, only three mammals have gone extinct in the last 500 years. These were the Bluebuck antelope, South Africa; the Algerian gazelle, Algeria; and the Omilteme cottontail rabbit, Mexico.

 Of the 8,971 known continental bird species (Red List 2004), 6 have gone extinct.

Y para lo del clima (calentamiento global entre amigos), he preparado este gráfico. A Zuga le gustan ;). Es una mejora de algo que ya había hecho [–>]. Lo que pasa es que entonces copié lo que hacen los climatólogos, uniendo alegremente anomalías de temperatura de sitios relativamente cercanos (500 Km.).  La mejora es unir datos del mismo sitio, y en temperaturas absolutas. La base donde está GISP2, en Groenlandia central. Las temperaturas vienen de los proxies de Ally 2.000, Kobashi et  al 2011, y termómetros in situ.

Nunca me quedo contento con otros gráficos similares que veo por ahí. Los enfriólogos suelen empalmar series de temperatura media global a Alley 2.000 (que acaba en 1.906). Pero es trampa, porque el calentamiento se nota más en Groenlandia de lo que marca la media global. Y los calentólogos suelen empalmar lecturas de termómetro, pero señalando un par de medidas calientes recientes. También es trampa, porque los proxies de Alley no tienen una resolución anual. Lo que hizo Kobashi (y yo traslado) es la media de una década (2.000 – 2010), para comparar peras con peras.

La temperatura de Groenlandia central se considera un buen proxy para la media del hemisferio norte. Solo habría que dividir por dos o algo más los calentamientos y enfriamientos.

Y para aumentar la perspectiva es para lo que engancho Kobashi con Alley:

gisp2-alley-2000-kobashi-2011

Y entre los cadáveres de Willis, que no están, y este gráfico, ya les podéis preguntar a los ecolos dónde empieza ese Antropoceno, y en qué se nota.

Cucha:

– La tierra está reverdeciendo, no a pesar del desarrollo económico, sino a causa del mismo.

– Entre 1982 y 2011 el 20,5% de la cubierta vegetal de la tierra se ha hecho más verde, y el 3% más marrón(satélites)

– No se trata solo de Siberia o Candá, que tienen un poco más de calorcillo. También las selvas tropicales, donde no hay calentamiento.

– La mitad de la causa es un poco más de lluvia (probablemente por el ligero calentamiento), y la otra mitad es por el CO2, que fertiliza la vegetación.

– Porque quemamos combustibles fósiles, estamos reverdeciendo la tierra. Una noticia increíblemente odiada y silenciada por los ecolos.

– La población del mundo se ha doblado durante mi vida. En ese tiempo, hemos pasado a vivir un 30% más años, y tenemos un 25% más de alimentos por cabeza.

– Probablemente hemos pasado el “pico de tierras agrícolas”, porque cada vez hacen falta menos para producir la misma comida. Y podemos devolver tierra a la naturaleza. Bueno, si no fuera por los bio-fuels.

– Esto se debe sobre todo a los fertilizantes, que se hacen con combustibles fósiles.

– En este momento hay  una reforestación en aproximadamente la mitad del mundo. La transición ocurre en alrededor de 400 dólares per cápita de GDP.

– El Reino Unido ha triplicado su área de bosque desde 1900. New England era un 70% de tierra agrícola, ahora es un 70% bosque.

– Si quitas la islas, y Australia (que es una isla en términos ecológicos), el numero de especias que ha extinguido el hombre desde 1.500 es: ¡nueve! (No cuentan las subespecies).

– Hay muchas historias de éxito que se pueden achacar (y aplaudir) a los conservacionistas. Hace 50 años había 200 gorilas de montaña, y ahora hay 800. Y dejar de cazar muchas especies, como los osos polares o ballenas, ha hecho aumentar tremendamente su número. Pero la riqueza y los combustibles fósiles también hacen que no necesitemos cazar animales (pieles, grasa).

– Mira la Hispaniola con Google Maps. La ocupan dos países. ¿Puedes reconocer la frontera quitando las etiquetas? La explicación es muy sencilla. La Republica Dominicana tiene dinero como para importar petróleo y gas. En Haití tienen que usar energía renovable (los árboles) como combustible doméstico

hsipaniola-google-maps

Todas estas cosas, y muchas más, te las cuenta Matt Ridley en este cómodo vídeo de Youtube. No te pierdas lo de los bio-fuels.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=S-nsU_DaIZE

« Página anteriorPágina siguiente »