Cambio Climático


puesta-sol

Los alarmistas no lo suelen expresar tan crudamente, y por eso no es muy fácil ver la clave del desacuerdo entre las dos interpretaciones del “cambio climático”. La alarmista, y la crítica. Hay que escarbar el trasfondo de lo que dicen unos y otros. Pero Andrew Dessler lo ha puesto muy fácil en un artículo en el Houston Chronicle.

Aunque puede haber un debate público, no hay debate entre los científicos como nosotros – décadas de investigación han demostrado que las actividades humanas, principalmente la emisión de dióxido de carbono de los combustibles fósiles, están guiando el cambio climático que estamos viendo.

Para entender por qué estamos tan seguros, es útil pensar en el cambio climático como en una novela de detectives. El clima no cambia por sí mismo, y así los científicos son detectives que tratan de resolver el misterio de qué ha estado calentando la tierra el siglo pasado.

Tiene bastante gracia que sea precisamente Dessler el que diga que no hay un debate entre los científicos, porque se ha pasado años y años, y réplicas y contra-réplicas, discutiendo con Roy Spencer sobre la causa del “cambio climático”. Y presumiblemente seguirán discutiendo, a cada nuevo trabajo que publique Spencer sobre el delicado problema de causa y efecto, y retroalimentación, en el clima.

La clave es lo que he destacado en negrita. El clima no cambia por sí mismo, asevera. Los críticos, que son tan científicos como Dessler, y a menudo más cualificados, aseguran lo contrario.

Y es fácil entender la diferencia que crean esas asunciones. Si el calentamiento que se ha observado tiene un componente de variabilidad interna (cambio por sí  mismo), no se puede achacar todo el calentamiento al CO2. Y cuanto mayor sea, menos efecto ha tenido el CO2, y por tanto menos efecto se puede esperar del CO2 en el futuro. Si todo el calentamiento se debe al CO2, su efecto es mayor que si sólo fuera una parte la que ha producido.

En términos de la novela de detectives que propone Dessler, la cosa es tan gorda como saber si ha ocurrido un crimen, o no. ¿Es una muerte natural, o la ha provocado alguien? Sólo que en este caso no se trata de sí / no, sino de proporciones.

Nota: lo de “cambiar por sí mismo” no es sólo cambio climático natural. Es cambio interno, sin ninguna causa externa. Por ejemplo, si fuera por el sol, sería natural, pero no sería interno. Los alarmistas, con mucha cara, suelen afirmar que como no se ven causas naturales externas para el cambo climático que hemos visto (y es verosímil), eso indica que tiene que ser por una causa “artificial”. Pero no es cierto, porque puede ser natural, pero interno (por ejemplo, no el sol).

Para hacerse una idea de la seguridad que se puede conceder a lo que dicen los alarmistas, basta examinar la confianza que tiene aquello de lo que sale la afirmación de que el clima no cambia por sí mismo. Ahí está la clave. ¿De dónde sacan que el clima no cambia por sí mismo? No vamos a profundizar en ello, porque sería larguísimo. Pero sí se puede dar un brochazo. Lo sacan de (1) las reconstrucciones de temperatura pasada a partir de proxies, y (2) de los modelos climáticos. El problema es que los proxies son una medición muy delicada, y con una incertidumbre horrible. Los críticos también los usan a su favor, para mostrar que el clima sí cambia por sí mismo. Y para que los modelos climáticos sirvieran como prueba de la asunción alarmista, habría que tener confianza en que representan el sistema climático real con suficiente aproximación. Cosa más que discutible.

Con este resumen tan simple podemos llegar a la vieja pregunta que nunca contestan. ¿Señores alarmistas, nos pueden decir qué coño niegan aquellos a los que llaman negacionistas? Y la respuesta es la que lleva señalando Roy Spencer desde hace un montón de años. Los alarmistas son negacionistas del cambio climático interno, y los que llaman “negacionistas” se limitan a afirmar que el clima sí cambia por sí mismo. ¿Quién es aquí el “negacionista”?

Esto, que parece una simpleza, en realidad ayuda muchísimo para entender de qué están discutiendo en ese debate científico que dicen que no existe. Que, por cierto, es el segundo”negacionismo” de los alarmistas. No solo niegan que el clima cambie por sí mismo, sino que niegan un debate científico que es tan visible como la copa de un pino.

Añadido (12 horas después). Casualmente encuentro un nuevo análisis en Climate Audit (Steve McIntyre) sobre el uso de los proxis por parte de los alarmistas, y es muy ilustrativo. Sirva de ejemplo:

Siguen saliendo estudios que confirman el reverdecimiento global, por su hubiera dudas. El que vemos hoy lo hace discriminando los tipos de vegetación, además de dar resultados para la vegetación en general. Y controla los resultados sacados de las imágenes de satélites, con mediciones in situ. Munier et al 2018.

El resultado sumando todos los tipos de plantas se ve en este gráfico.

munier-et-al-2018-f-9

Un aumento de verdor de un 2% al año, pero con mucho margen.

Respecto a la comparación con el más citado de los estudios anteriores, que también hemos visto en la plaza (Zhu et al 2016 [–>]), explica que los patrones espaciales coiniciden bien, y que en Zhu 2016 encontraron una tendencia de reverdecimiento global significativamente mayor. 2,5 veces mayor. La diferencia podría explicarse porque los períodos considerados son distintos, usaron diferentes conjuntos de satélites, y en Zhu 2016 sólo tomaron en cuenta la estación de crecimiento.

Las figuras por tipos de vegetación. Caducifolios; coníferas; y perennifolios tropicales:

munier-et-al-f7.png

Y cultivos de verano; cultivos de invierno y regadíos; y praderas y sabanas.

munier-et-al-2018-f8

Tampoco es que sean unas mediciones de una precisión exquisita. El margen es muy amplio. Pero sí son muy consistentes, una tras otra, mostrando un notable reverdecimiento global. Con excepciones marcadas, pero relativamente escasas.

Seguro que los alarmistas dicen que esto es muy malo, porque blablabla.

Fuente de la noticia, Pat Michaels en el blog de Judith Curry:

rydval-et-al-2018

Rydval et al 2018:

Las correlaciones espaciales revelan una gran coherencia con la temperatura en las Islas Británicas, partes de Europa occidental, el sur de Escandinavia, y el norte de la península Ibérica. El NCAIRN sugiere que el calentamiento reciente de verano en Escocia probablemente no es único cuando se compara con los períodos cálidos multi decadales observados en los años 1300s, 1500s, y 1730s, aunque las tendencias anteriores a mediados del siglo XVI deben interpretarse con alguna precaución debida a su mayor incertidumbre.

Fuente:

Fuente de la noticia, Judith Curry:

El resumen más rápido podría ser: sigue la pausa en el descenso del hielo; 12 años ya en que el hielo del Ártico se niega a descender. Si miramos la extensión media de los meses de agosto.

agosto-hielo-artico-desde-2007

Desde 2007, hay cinco años con algo más de hielo que 2018, y cinco con algo menos. Y otro con el mismo. O sea, la perfecta no-noticia desde 2007.

La serie completa desde que se mide por satálites queda así:

agosto-hielo-artico

Desde el punto de vista de los argumentos del calentamiento global, se podría decir que si un descenso del hielo era una prueba de calentamiento, un no-descenso debería ser una prueba de no-calentamiento. Pero estos chicos tienen una relación muy especial con los argumentos; sólo valen cuando les convienen.

Si queremos mirarlo a la última fecha disponible (4 septiembre), ya cerca del día que será el mínimo del año, todos estos años del gráfico tienen menos hielo que 2018:

charctic-4-septiembre

Desde 2007, seis años van por debajo, cuatro por encima, y uno igual.

Pero la panda del cambio climático te lo contará de otra forma. ¡Nos vamos a quedar sin hielo de verano en el Ártico!

agosto-hielo-artico-lt

Bueno, puede ser. Pero eso ya pasó en el Óptimo Climático del Holoceno, hace unos pocos de miles de años, y no hubo ningún drama. Ni desaparecieron los osos, ni nada. Y este año ni siquiera hemos tenido una de las ventajas esperables de un menor hielo en el Ártico. El paso del Noroeste no se ha abierto.

En fin, la apuesta es que 2018 será otro año lejos de batir un récord de mínimo de hielo, para tristeza y desesperación de la orquesta del cambo climático.

Las fuentes, que me había dejado atrás:

NOAA:

NSIDC (Charctic):

 

No suele fallar. Llega un fraile gordo, borrachín y fornicador, y trata de convencerte de que comas frugalmente, no bebas, y de follar ni hablemos. Para salvar el mundo, el alma, o el prodigio superior absoluto que sea.

El DNC es el Comité Nacional del Partido Demócrata en EEUU. Recauda y organiza los dineros para las campañas, y tal. En junio tomó la decisión de no aceptar dinero de las pecadoras compañías de combustibles fósiles. Una forma virtuosa de luchar contra el “cambio climático”. Decían. Pero entre la virtud ajena y la propia hay una barrera muy difícil de superar. Y dos meses después se han cascado un Pedro Sánchez que no lo podría mejorar ni Tóntez mismo.

dnc-climate

Ya te haces a la idea. La monada es cara, pero no importa porque la vas a pagar tú.

Fuentes

Huffpost:

The Hill:

 

 

Parece que Youtube se va a lanzar a hacer propaganda del alarmismo climático. Pero a la contra: en contra del escepticismo del cuento del clima. Con un sistema un tanto basto. Algunos vídeos, digamos los apestados, quedan marcados con un cartelito. Que lleva metida una frase, supuestamente en contra de lo que dice ese vídeo, y un enlace: o bien a Wikipedia o a la Enciclopedia Británica. Es una forma de desacreditar el contenido del vídeo antes de que se visualice.

Imaginemos un caso teórico. Si el “tierra-planismo” fuera uno de los temas apestados para Youtube, un vídeo que propusiera que la tierra es plana llevaría un cartelito adosado diendo algo como:  evidencia de que la tierra es un esferoide. Y el enlace correspondiente.

No vamos a meternos ahora en el muy conocido peligro de que una persona, un grupo, o incluso un parlamento, deciden lo que se puede pensar y lo que no. Ese es un sistema del que siempre se ha abusado, y nunca ha producido los supuestos efectos beneficiosos que algunos le suponen. Por ejemplo, cuando cayeron la Alemania nazi o la Unión Soviética, resulta que nadie era respectivamente nazi o comunista. Sí, disimulaban; por la cuenta que les tenía. ¡Pero casi nadie se lo creía!

Pero el cuento del clima es algo muy especial, y se ve muy bien en la movida de Youtube. De momento, por lo que dicen, el sistema nuevo está funcionando sólo para EEUU. No se nota dese España. Allí, por ejemplo un vídeo corto de Richard Lindzen para Prager Univestity, queda así:

lindzen-youtube

Puede que la persona que llegue a Youtube, y vea ese cartel, sea un convencido del cuento del clima. Y no verá el vídeo. Pero si lo viera tampoco iba a cambiar de opinión. El efecto del cartel en ese caso será inexistente. Pero si llega alguien con curiosidad, o con dudas, seguro que entrará en el vídeo, que total son cinco minutos de nada. Y parece completamente probable que compare lo que dice Lindzen, con lo que dice el cartelito de “la verdad”.

Cartelito:

El Calentamiento Global, también conocido como Cambio Climático, es el aumento observado en la temperatura media del sistema climático de la tierra y sus efectos asociados. Múltiples líneas de evidencia científica muestran que el clima se está calentando.

Estupendo. ¿Y qué dice Lindzen; dice que el clima no se ha calentado? No, no, no. ¡Dice lo mismo que el cartelito! Con la diferencia de que lo cuantifica, en la misma medición que usan los alarmistas.

lindzen-prager

¿Y qué puede pensar la persona que ha entrado a ver el vídeo con curiosidad? Sólo puede pensar que Youtube y su “fact-checking” están completamente majaras. Es evidente que quieren desacreditar a Lindzen, que por otra parte es uno de los mejores y más citados físicos atmosféricos vivos. ¡Pero le quieren desacreditar diciendo lo mismo que ya dice él! ¿Acaso Youtube no ha encontrado nada en charla que se pueda desmentir? ¿Será que el “negacionista” no está diciendo nada falso, ni errado? ¿Y entonces, por qué les llaman “negacionistas” si no dicen nada falso?

A mi me parece que produce el efecto inverso al que pretenden. Al menos para la gente que piense un poco. Pero eso es lo que pasa siempre con esta discusión del clima. Es todo un “hombre de paja” [–>] formidable. “Demuestran” que lo que dicen es verdad, a base de pretender que la postura contraria afirma algo que en absoluto dice. Es una trampa retórica muy habitual, y a menudo funciona. Muy guarra, pero eficaz – si se usa bien. El problema es que con este sistema de Youtube, la trampa queda completamente al desnudo. Y los alarmistas acaban pareciendo simples chiflados, en vez de la flor y nata de la ciencia que pretenden ser.

Otro ejemplo. Will Happer tampoco dice que no haya habido un (ligero) calentamiento. Y también le ponen el mismo cartelito perfectamente risible, que discute lo que nadie dice.

happer-yuotube

Fuentes:

Mail Online:

WUWT:

 

 

Impactante resultado de un estudio puramente teórico (todos los del alarmismo climático lo son). Se hacen la pregunta más obvia y necesaria para cualquier recomendación respecto a una política: ¿Qué es peor, el remedio o la enfermedad? Pero en el cuento del clima esta parecía una pregunta prohibida. Al menos hasta ahora. ¡Porque el remedio puede ser peor que la enfermedad!

Del resumen:

Un hallazgo sólido es que para 2.050, una política climática rigurosa tendría un impacto negativo mayor en el hambre y consumo de alimentos que los impactos directos del cambio climático, si se pone en marcha sobre todos los sectores y regiones. Los efectos negativos serían más dominantes en las regiones vulnerables de bajos ingresos, como al África subsahariana y el sur de Asia, donde los problemas de seguridad alimenticia ya son agudos actualmente.

Del texto interior:

Nuestro análisis muestra que para 2.050, el potencial de un incremento en el riesgo de hambre es mayor  en los escenarios RCP 2.6 (los de una fuerte descarbonización de la economía) que en los escenarios RCP 6.0 ( sin descarbonización de la economía), en todos los futuros socio-económicos, y modelos económicos, a pesar de que los escenarios RCP 6.0 tienen un cambio climático más severo y una mayor reducción en las cosechas.

Traducido: el remedio del “cambio climático” es peor que la enfermedad, a poco que te pongas estricto con el remedio (con las “políticas climáticas”).

Y lo hacen al modo alarmista más clásico; entre teoría alarmista y observaciones, elegimos teoría. Si las mediciones nos dicen que el efecto de “cambio climático” del CO2 es moderado, y los modelos nos dicen que es elevado, elegimos elevado. Y si los experimentos y la historia nos dicen que el efecto de fertilización del CO2 sobre las cosechas es muy superior a la pequeña disminución relativa (no absoluta) de nutrientes en las plantas, elegimos los modelos que dicen lo contrario.

El gráfico más claro de la cuestión:

hasegawa-et-al-2018-fig-1

A la izquierda es cambio de la población en riesgo de hambre, en millones. A la derecha kilocalorías por persona y día. Los SSP (1-3) son distintos “caminos” (futuribles), que definen como “sostenible” (1), “mediano” (2) y “rivalidad regional” (3). Para los tres casos, la población en riesgo es mayor con fuertes políticas climáticas (RCP 2.6) que sin políticas climáticas (RCP 6.0). Y menor el consumo de kilocalorías por persona y día.

La idea es fácil de entender. Las políticas climáticas que se suelen recomendar, como un impuesto o precio fuerte a las emisiones de CO2, o la producción “bio-fuels”, encarecen la producción de alimentos. Y eso produce menor disponibilidad de comida (hambre), sobre todo en los países pobres. Asumen, con modelos y no con experimentos, que el efecto de la fertilización del CO2 es nulo [Nota 1]. Que ya es asumir. Y aun con eso les resulta mayor el efecto negativo del encarecimiento de los alimentos, que el efecto negativo del cambio climático en la producción. Hasta 2.050.

Son 23 autores de 13 instituciones diferentes, y de seis países (Japón, Alemania, Austria, USA, España y Australia) .

Nota [1]:

Para el impacto del cambio climátio en las cosechas, hemos seleccionado los resultados de cinco modelos climáticos y tres modelos agrícolas que eran aptos para este estudio. Y hemos seleccionado una combinación de modelo climático y agrícola para cada asunción sobre la fertiliación del CO2 que es la más cercana a la media agregada. Los efectos del CO2 en la producción de comida todavía son discutidos, porque hay un aumento de la bimasa y un decremento de contenido de nutrientes. Asumimos, al igual que en trabajos anteriores, que no hay un efecto de fertilización en los escenarios principales.

Un ejercicio curioso sería repetir el estudio, con las mismas asunciones y modelos, pero empezando en 1900 y prediciendo para ahora. Seguro que tendrías menos cambio climático en la realidad que en el estudio, y un buen efecto de fertilización en lugar de   no-efecto. Y a pesar de eso les sale lo que les sale. Que el remedio es peor que la enfermedad si te tomas en serio el remedio.

Fuente, Nature:

Para el “paper” completo, sci-hub es tu amigo.

« Página anteriorPágina siguiente »