Cambio Climático


troglo

Era evidente hace mucho tiempo, y no hacía falta ni medirlo. Cuanto más sabe la gente sobre el supuesto problema del Calentamiento Global Acojonante, menos se lo cree. Si no, ¿por qué iban a tener los alarmistas esa obsesión por silenciar a los discrepantes? Les insultan; les atacan; les impiden publicar; les expulsan de las universidades; de los medios de comunicación; les denuncian e intenten encarcelar; y nunca les invitan a esas estupendas tenidas del cambio climático, que generalmente ocurren en sitios como París, Cancún, o Bali, y jamás en sitios como Baracaldo.

cop-13-bali

¿Vamos a pensar que es porque son trogloditas por naturaleza? Esa es una propuesta de pensamiento mágico. Quien que no coincide con mi opinión, “es” algo raro. Digamos que tiene una “ontología” disfuncional. Por ejemplo, es un troglodita. Pero es que si lo planteas así, troglodita eres tú. El pensamiento mágico es una característica muy troglo. Así que es mucho más fácil (más probable) plantear que su horror por el debate racional, y por silenciar al discrepante, viene de algo sistémico. Algo tan sencillo como que sus datos y argumentos no pasan la criba de la crítica.

No hace falta la ontología; con la dinámica basta y sobra. Y así se explica que mayor conocimiento tienda a suponer menor preocupación por el Calentamiento Global Acojonante. Pero son incapaces de entenderlo. Y no por inteligencia, sino porque no les conviene.

El primero en ponerlo sobre la mesa fue Kahan (2012). Los alarmistas vendían la idea de que si la gente no abrazaba masivamente la alarma del clima, era porque se trata de un asunto demasiado complejo — que no muchos entienden. Pero Kahan se puso a medirlo, y encontró lo contrario. Cuanta mayor cultura científica y matemática, o sea mayor facilidad para entenderlo, el “problema” no produce más preocupación, sino -si acaso- menos.

kahan-2012

Le buscaron una solución muy brillante a la aparente paradoja. Los de mayor formación científica padecen una mayor “polarización cultual”, alega Kahan. Y la polarización evita que el conocimiento produzca lo que debería producir. Miedo.

No entraremos a analizar la fantasía. No nos afecta. Implicaría que los alarmistas lo son por tener una mayor “polarización cultural”. Y es indiferente lo que motive a sus críticos. Porque lo que importa es lo que dicen, no lo que les motiva a decirlo. Vaya, mientras no creamos que “la ciencia” es un estado de opinión.

La novedad es que ahora han salido unos nuevos campeones criticando lo de la “polarización cultural”. Aseguran que Kahan midió mal el conocimiento científico, y midió mal la cuestión cultural. Esta última, por hacerlo sólo en USA, que -dicen- es un caso particular. Y con el conocimiento hacen una gimnasia digna de los mejores fuegos artificiales. Separan el conocimiento en dos apartados. El conocimiento sobre lo que aseguran “los científicos” (el supuesto consenso), y el conocimiento sobre por qué aseguran “los científicos” lo que aseguran (the biophysical dimensions of climate change). Y entonces encuentran, ¡tachán!, que sólo el segundo conocimiento produce una menor preocupación con el cambio climático. Acojonante, porque sólo el conocimiento de por qué piensan unos científicos lo que piensan, es un conocimiento científico. Lo otro, saber que piensan X, sin saber por qué, es un conocimiento sociológico.

Imagina:

– Sigue habiendo un calentamiento acojonante, porque el mar en volumen se sigue calentando. Nada menos que 30 x 1022 julios en sólo 60 años. ¡Nos vamos a achicharrar; ese calor saldrá del mar y nos comerá! (Conocimiento de lo que afirman esos científicos).

– Errr … sí. Lo que pasa es que si te metieran un julio por el ojo, ni siquiera te enterarías. Ese calentamiento tan acojonante supone exactamente 0,09ºC en 60 años. Y medido en su mayor parte con cuatro barcos que sumergen termómetros en el agua, en algunos sitios ocasionales. Peor; para salir del mar, sólo lo puede hacer calentando el aire en 0,09ºC. Sería imposible que lo notes. Ni aunque tarde miles de años en deshacerse de ese calor. (Conocimiento de lo que hacen esos científicos, y de lo que significa).

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/07/lucia-liljegren-calor-del-mar-en-temperatura.png?w=509&h=328

Resumiendo. Cuanto más entiende la gente la física del asunto, menos se cree el cuento del Calentamiento Global Acojonante. Y los alarmistas pueden soñar que se trata de “cultural cognition”. O pueden pensar que no es cierto, si cambiamos conocimiento científico por conocimiento de las consignas. No tenemos nada en contra de esos sueños. No van a cambiar la realidad. Ni van a dejar de comportarse como troglos. Lo hacen por necesidad. Cognitivamente, los escépticos tienen encerrados a los alarmistas en la cueva. Y eso no va a cambiar con masajes de psicología.

Fuente, WUWT:

 

Hace años que se están publicando mediciones del aumento de la masa vegetal en la tierra. Y nadie ha puesto en duda que ese crecimiento se debe al ligero Calentamieno Global Acojonante, y -sobre todo- al generoso aumento del CO2. Pero este conocimiento, que es de un nivel como de Primero de los Forestales Juveniles, estaba completamente velado -como oculto- por el contubernio que tienen entre la prensa y “la ciencia”. Están empeñados en encalomarte un cuento de terror con el clima. Hasta ayer, que Nature publicó el enésimo estudio al respecto.

La novedad es que esta vez le ha dado por contarlo a la prensa. ¿Por salir en Nature, que es más difícil de ignorar?

Tal vez lo más interesante es el gráfico en el que se compara lo que han medido, con lo que predecían los modelos. Bueno, la “media de los modelos”, que es un concepto más metafísico que otra cosa. Indica claramente que ese reverdecer de la tierra -por el CO2 y el calentamiento- no se  trata de ninguna sorpresa. La diferencia está en que en las relativamente pocas zonas donde predecían una disminución de la vegetación, el efecto ha sido mucho menor. En algún caso, como el oeste de USA, ha habido aumento en vez de disminución. Y en todos ellos, muy lejos de los extremos (rojos) que pintan los modelos en el mapa.

Por el otro lado, en el de los aumentos fuertes de vegetación (morado), ha ocurrido en zonas más amplias de las previstas. Y el aumento general es sensiblemente mayor en la realidad que en los modelos esos.

A la izquierda las mediciones, a la derecha la “media de los modelos”:

reverdecer-tierra-realidad-modelos

En la prensa, algunos lo reflejan con una ingenuidad enternecedora:

la-tierra-mas-verde-oh-oh

¿Aunque parezca mentira? ¿Y por qué diablos iba a parecer mentira? ¿Porque tenemos un mandamiento que dice que el bienestar y el desarrollo, siempre, siempre, siempre van en contra de la naturaleza — y especialmente de los arbolitos?

Otros periódicos no lo hacen de una forma ingenua, sino francamente venenosa.

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¡Joooder con el País! Tóxico es lo que contiene veneno, o produce envenenamiento. Pero si David García Vázquez cree que el CO2 es tóxico, deberá reconocer que él mismo es venenoso. Vaya, una fábrica que produce amplias cantidades de veneno cada vez que respira. Y lleva una intoxicación encima que ni te cuento.

Intoxicación, por otra parte, muy creativa. Para esta gente lo blanco es negro, y lo bueno es pecado.

Pero no todo lo que es bueno para las plantas lo es para el resto del planeta. Los científicos ya han advertido extensamente sobre los efectos de emitir CO2 a la atmósfera. Uno de ellos, el cambio climático, lo que comporta el aumento de la temperatura global, el incremento del nivel del mar, el deshielo o la radicalización de las tormentas tropicales. Efectos que ya estamos sufriendo y que, según Pañuelas, no remitirán si no dejamos de usar combustibles fósiles.

¿Estamos “sufriendo”? ¿Y en qué consiste exactamente el “sufrimiento” producido por el ligero calentamiento? ¿Acaso en que resulta preferible? Clic.

preferable-climate-change

¿Y a quién ha ahogado el incremento del nivel del mar, a esa velocidad de tortuga que lleva de unos 2 milímetros al año? Añadimos un regalo para David. La relación entre los “gases tóxicos” y el nivel del mar.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/10/nivel-del-mar-jevrejeva-y-co2-en-vatios.png?w=510&h=384

Y la relación entre el deshielo y el mismo “gas tóxico”.

Lo del deshielo es gracioso. Si cuando los glaciares disminuyen, eso significa que “estamos sufriendo”; será que cuando crecen “estamos gozando”. O sea, cuando Julio César (Óptimo Climático Medieval Romano) estábamos sufriendo. Y en los Años Oscuros estábamos gozando. Debe ser por su decadencia demográfica general, que es lo que le gusta a esta gente.

Respecto a la “radicalización de las tormentas tropicales” se podría sugerir que la prensa intoxicada consulte el IPCC.

Tropical and Extratropical Cyclones There is low confidence in long-term (centennial) changes in tropical cyclone activity, after accounting for past changes in observing capabilities. However over the satellite era, increases in the frequency and intensity of the strongest storms in the North Atlantic are robust (very high confidence). However, the cause of this increase is debated and there is low confidence in attribution of changes in tropical cyclone activity to human influence owing to insufficient observational evidence, lack of physical understanding of the links between anthropogenic drivers of climate and tropical cyclone activity and the low level of agreement between studies as to the relative importance of internal variability, and anthropogenic and natural forcings.

Y tienen otro argumento terrorífico para que no pienses que lo bueno es bueno.

Y es que el crecimiento de la biomasa vegetal debido al fertilizante carbónico tiene un techo. “El efecto del dióxido de carbono cada vez es menor a medida que las plantas van aclimatándose a este aumento”, asegura el experto

Es cierto, aunque no es que se “aclimaten”. Aclimatadas están ahora, que tienen menos CO2 del que les gustaría. Si les das más, se van poniendo contentas. Hasta que llegan a la cantidad de CO2 que les gusta, y ese efecto de “fertilización” por el aumento del CO2 va disminuyendo. Lo mismo que cuando te sacan de un campo de concentración nazi y te van dando más comida. Engordas, pero no estallas. La cuestión es cuándo llega ese techo. En los invernaderos enriquecidos con CO2 suelen calcular que a partir de 1.200 ppm de CO2 (en vez de las 400 que tiene al aire ahora) es cuando empieza a disminuir la mejoría.

Aquí los “escenarios” de futuro del IPCC. El morado (RCP8.5) todo el mundo sabe que es un absurdo completamente irrealista. Han recreado algo como la peor pesadilla imaginable, inventada para asustar a la chiquillería. Pero imaginable no quiere decir realizable, ni mucho menos presumible [–>].

O sea que sí, que el beneficio del aumento del CO2 para la vegetación tiene algo parecido a un “techo”, pero ese techo no lo vamos a alcanzar ni aunque nos empeñemos en una carrera para conseguirlo.

Enlaces de presunto interés (no los he podido leer todavía):

Curry:

WUWT:

Añadido posterior. Genial viñeta de Josh a cuanta del reverdecimiento del planeta por el Calentamiento Global Acojonante (¿hmmm?),  el CO2, y la actitud de la prensa en general. Pillado en WUWT [–>].

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El otro día citábamos un estudio nuevo en el que se concluía que ligar “calentamiento global” con mayores extremos de precipitación y de sequía es otra trola más del cuento del clima. Hoy vemos (robamos) un entrevista con Eduardo Zorita, coautor, de Axel Bojanowski en el Spiegel Online. Clic para original en alemán.

Desde TGPF [–>]

Interview with Eduardo Zorita

Eduardo Zorita

Eduardo Zorita estudia el clima de los milenios pasados. Es un renombrado experto en modelos climáticos y datos climáticos hitóricos. El Dr. Zorita trabaja en el Helmholtz Centre for Materials and Coastal Research en Geesthacht, cerca de Hamburgo.

SPIEGEL ONLINE: Sr. Zorita,  usted tiene noticias inquietantes para sus colegas: Los modelos climáticos que predicen cómo cambiará el clima en el futuro paraecn tener fallos significativos  de acuerdo con su investigación. ¿Es cierto?

Eduardo Zorita: Bueno, la predicción de que el aire y el mar continuará calentándose en respuesta a los gases invernadero que emitimos no está en cuestión. Con respecto a las temperaturas los modelos parecen estar trabajando bien. Pero nuestro estudio muestra que los modelos climáticos tienen problemas calculando los cambios en la precipitación.

Nota: Es de suponer que Zorita define “trabajar bien” como acertar el signo de algo, pero ni de lejos su cantidad. Por ejemplo, como en este gráfico (clic):

modelos-climaticos-y-realidad-tmt-trop-gavin-curry

SPIEGEL ONLINE: Eso iría al corazón de las predicciones porque las predicciones más importantes se refieren a cambios en la precipitación. ¿Qué deberíamos pensar de que el calentamiento suponga más eventos de sequía?

Zorita: Las predicciones no son fiables. Nuestro trabajo muestra que los resultados de los modelos climáticos difieren evidentemente de los datos de precipitación.

SPIEGEL ONLINE: ¿Cómo lo han averiguado?

Zorita: Hemos analizado los datos de las condiciones de humedad en todo el hemisferio norte durante los últimos 1.200 años, basados en el crecimiento de los anillos de los árboles, sedimentos marinos profundos, y estalactitas.

SPIEGEL ONLINE: Todos los años lo árboles añaden un nuevo anillo, su tronco se hace algo más grueso. En años lluviosos, los anillos son más anchos; en años secos, más finos. Pero además del efecto de la lluvia también hay otras inluencias ambientales que afectan el crecimiento de los anillos — ¿cómo se puede uno fiar de los datos?

Zorita: Hemos comprobado la verosimilitud evaluando los datos climáticos independientemente. Resultó que individualmente proporcionan los mismos resultados que el conjunto. Además, la interpretacion de los datos climáticos se deriva de otros estudios que hicieron otros colegas que trabajan independientemente de nosotros, y ahora hemos reunido los datos en un sólo conjunto.

SPIEGEL ONLINE: ¿Confirman los datos que el clima ya ha cambiado en el sentido que calculan los modelos? La precipitación también debería mostar un cambio durante el siglo XX debido a las influencias humanas.

Zorita: Nuestros datos no muestran anormalidades durante el siglo XX; la precipitación realmente no ha cambiado. Desde el siglo IX al XI fue similarmente seco, pero entonces no había cambio climático antropogénico. Incluso las sequias severas recientes en el oeste de Estados Unidos se atemperan con datos similares de la Edad Media. Además, los datos de los últimos 1.200 años muestran que la lluvia es más volátil de lo que pensábamos previamente.

SPIEGEL ONLINE: Se predice que las regiones secas se harán más secas, según los modelos climáticos; las humedas más húmedas; estos son los avisos de las predicciones climáticas. ¿Pueden ustedes confirmar al menos esta asunción?

Zorita: No, no podemos. Aunque ese escenario es físicamente verosímil,  no lo vemos en los datos.

SPIEGEL ONLINE: Se considera un conocimiento elemental que las temperaturas aceleran el ciclo del agua; esto es, se evaporará más agua en respuesta. Entonces más vapor de agua, siendo un gas invernadero, conducirá a una aceleración del calentamiento. ¿Eso también está equivocado?

Zorita: No, la asunción parece verosímil, teniendo en cuenta que el calentamiento se intensifique. Sin embargo, durante los últimos 1.200 años no hemos detectado ninguna evidencia de una relación entre calentamiento global y un aumento de la lluvia. Este es un asunto de pensar.

SPIEGEL ONLINE: ¿En qué sentido?

Zorita: Nuestro estudio es una señal de advertencia. Muestra que necesitamos chequear los modelos mejor. No pueden apenas modelar el ciclo del agua, que es el fenómeno climático central.

SPIEGEL ONLINE: ¿No teme recibir ahora la crítica concentrada de los modelistas climáticos?

Zorita: Esperamos que haya crítica — eso es lo que mantiene la ciencia viva. Después de todo nuestro estudio no es completo; por ejemplo, se basa sólo en información del hemisferio norte — e incluso ahí hay áreas que sólo están cubiertas ligeramente. Y no podemos afirmar nada de extremos de precipitación, porque nuestros datos muestran medias de humedad de varios años. Aun así, consideramos que nuestros resultados son una urgente reclamación de llenar los huecos de nuestro conocimiento.

SPIEGEL ONLINE: ¿En qué tipo de huecos está pensando?

Zorita: Tenemos que explorar el comportamiento de las nubes y los aerosoles. Incluso nuestro conocimiento de cómo se intercambia la humedad entre el suelo y el aire es insuficiente. Esto es problemático, porque son estos factores los que van a determinar mayormente el futuro del clima.

Full interview (in German)

Translation GWPF / traducción del inglés de pm.

Comentario. ¿Es muy relevante el estudio? Depende. Desde el punto de vista del conocimiento de la realidad, probablemente no. Pero desde el punto de vista del cuento del Calentamiento Global Acojonante, mucho. Porque esto es una parte tan legítima de ese cuento como la parte contraria. Y es francamente anti-alarmista. Quiero decir que si eres razonablemente escéptico de la paleoclimatología, este estudio te parecerá de una importancia muy relativa. Pero si eres un entusiasta de los anillos de los árboles y esos prodigios, como son los alarmistas del clima, te tienes que tragar este estudio como si fuera a misa. Y entonces los modelos climáticos quedan -todavía más- como el culo.

Apuesta a que harán como que no se enteran.

Ceratonia

Leo en ElPais, supongo que con motivo de que ayer fue el “día de la Tierra”, que están desapareciendo los árboles más grandes del planeta: http://elpais.com/elpais/2016/04/22/ciencia/1461312729_887184.html

Cuando te lees el artículo te mezclan una serie de referencias y datos entremezclados, para concluir que el cambio climático también es el causante de que se vayan muriendo los árboles más viejos, como no podría ser de otra manera…

Pero, por otra parte, es lógico, que los árboles más viejos se vayan muriendo, ¿no?

Y otro razonamiento que no termino de entender: si son los más viejos, habrán superado épocas muy diferentes de sequías, plagas, ventoleras, etc. durante su larga vida, por lo tanto, no entiendo el razonamiento de:

La nueva amenaza es el calentamiento global. “El cambio climático lleva las condiciones climáticas a niveles fuera del rango normal del nicho idóneo para el crecimiento y desarrollo del árbol”, explica Lindenmayer. “Por ejemplo, la reducción de las lluvias en el sureste y suroeste de Australia provocará que estos grandes y viejos árboles no vuelvan a alcanzar la altura y tamaño que solían. En otros casos, las condiciones cuando se produjo la primera germinación hace 500 años son tan diferentes en la actualidad que no podrán volver a germinar en las mismas áreas donde crecen ahora”, añade”.

La verdad que poder estar al lado de un gran ejemplar de una especie arbórea es un privilegio y trasmite una cierta sensación de inmensidad. Además ese individuo tan grande, mucho más que sus vecinos, suele ser el más viejo (aunque no siempre). Pero también suele ocurrir que si nos fijamos con detalle, el pobre gran árbol presenta numerosos síntomas de su larga lucha por la vida: suelen tener podredumbres, numerosas heridas causadas por el viento, animales, etc. Pero ahí está, dejando su semilla, y sirviendo también de cobijo para numerosas especies de vertebrados (siempre se dice de vertebrados porque es fácil localizarlos. Hay muy pocos estudios que se pongan a buscar bichos más pequeños…, y casi ninguno de bichitos mucho más pequeños, que también deberían contar).

Pero claro, algún día tendrá que morirse, de lo que sea. [En la Escuela de Montes había tres santos a los que se achacaba la muerte de los árboles: San secao, San caído y San muerto. Estoy seguro de que cuando se muere algún árbol ha intervenido alguno de los tres, y no es broma].

Porque, además, es muy fácil admirar las grandes sequoias norteamericanas, y decir que qué grandes son, y qué viejas son, porque nos cansamos de mirar para arriba. Pero ¿qué pasa con árboles más humildes como, por ejemplo, el Acerolo del Cortijo de Balsa Alta, ubicado en una finca privada de Vélez-Blanco, Almería? Se encuentra catalogado por la administración autonómica como árbol singular por sus dimensiones, mayores que el resto de miembros de su especie (pongo este ejemplo porque es el primero que sale en el inventario de árboles singulares de la Junta de Andalucía, que es la primera que he mirado a ver lo que tiene).

Con esto quiero decir que tendemos a fijarnos en determinados records en la naturaleza que son sobresalientes, pero que carecen de una generalidad objetiva para el conjunto de las especies, como para obtener conclusiones de si los que son más altos, o más viejos, se están muriendo antes o no de lo que les correspondería en caso de que yo no hubiese cogido el coche.

En España, a nivel nacional, no he encontrado inventarios de árboles excepcionales, supongo que porque está transferido a los reinos de taifas. Pero las diferentes administraciones menores sí elaboran con profusión inventarios y guías de árboles singulares: lo hacen las Autonomías, lo hacen las Diputaciones en su respectiva provincia, y lo hacen los ayuntamientos en sus parques y jardines, cosa que está bien. Acabamos sabiendo que hay un árbol que sería interesante ir a ver en Estalaya, cerca de Celada de Roblecedo, más allá de Cervera de Pisuerga, en Palencia, que se llama el Roblón, y que impresiona por su diámetro, sus heridas cicatrizadas, su pinta de viejo, y sus enormes dimensiones en su conjunto (por ejemplo).

el-roblon-en-estalaya.png

Pero no hay datos objetivos de que su muerte (si es que se produce con nosotros en vida) tenga que ver… con ¿qué?. Pero, claro, te lo sueltan así, un sábado, en una primavera lluviosa… y te sigue empapando el cerebro, un poco más. Pues yo no me lo creo (la noticia, digo).

Y, aún a riesgo de repetirme, vuelvo a hacer alusión a los inventarios forestales realizados y publicados por el Ministerio de Medio Ambiente (estos datos sí me los creo y son oficiales):

http://www.magrama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/politica-forestal/inventario-cartografia/inventario-forestal-nacional/default.aspx

Me gusta mirar Andalucía o alguna de sus provincias, como Almería, porque siempre lo han puesto de ejemplo de la zona que antes quedaría arrasada por el desierto abrasador del cambio climático ese (y porque, efectivamente, es una de las zonas más representativas del clima mediterráneo alcanzando el subdesértico y desértico en algunas zonas). Los datos, elaborados en un sencillo Excel nos presentan la siguiente gráfica:

arboles-por-provincias-andalucia.png

Y, a título anecdótico, adjunto un gráfico –que realmente no vale para nada- del número de árboles por habitante en cada una de esas provincias (con datos de población del año 2010)

arboles-por-habitante-andalucia-provincias.png

En fin, reproduzco las conclusiones obtenidas tras comparar el IFN3 con el IFN2 expresadas en el enlace anterior http://www.magrama.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/politica-forestal/inventario-cartografia/inventario-forestal-nacional/index.aspx

  1. Se detecta un notable aumento de la superficie de monte arbolado a costa de una disminución de la del desarbolado y cultivo.
  2. La biomasa arbórea existente en los montes es ahora mucho mayor que la que mostraba el IFN2, tanto en valores absolutos como en valores por hectárea.
  3. En las provincias cantábricas la expansión del eucalipto ha sido espectacular a pesar de que cada vez se corta más madera de dicha especie.
  4. Las frondosas autóctonas (robles, castaño, haya, quejigos, etc.) han crecido considerablemente tanto en superficie como en biomasa.
  5. La cantidad de árboles de grandes dimensiones se ha incrementado mucho pero, en cambio, hay ahora menos pies pequeños que hace 10 años.
  6. En general los bosques españoles están en la actualidad igual o más sanos que antes.
  7. Prácticamente todos los indicadores de desarrollo sostenible muestran una evolución positiva de los montes españoles.
  8. Los valores de las cortas obtenidos por comparación de este inventario con el segundo son superiores a los mostrados en las estadísticas oficiales elaboradas por el MAPA. Una fracción importante de dichas cortas no se saca de los montes y queda allí para bien: protección de la biodiversidad y retención del carbono, para mal: peligro de incendios y facilidades a las plagas.

 

Un saludo,

Ceratonia

Tal cual:

preferable-climate-change

Nota: No se nos acuse de aceptar su terminología. Como sabemos que el clima siempre cambia, sabemos muy bien que “este” cambio climático no es “él” (único) cambio climático. Pero como no se puede estar repitiendo siempre lo mismo, esperamos del sufrido lector que mentalmente cambie la expresión cada vez que se la tropiece:

Donde dice “el cambio climático”, léase “este cambio climático”, o “el cambio climático reciente”.

El caso es que ocurre lo que ya ha predicho todo el que entiende mínimamente del clima:

Según el análisis de las Universidades de Duke University y Nueva York, el 99% de los americanos vive en lugares en los que la temperatura media de enero se ha incrementado, mientras que sólo el 60% vive en sitios donde las temperaturas de julio han subido. Los cambios en la lluvia y la humedad también han sido, mayoritariamente, en un sentido favorable.

En números todavía tiene peor pinta. Promediando los más de 3.000 condados de los USA contiguos, las temperaturas de invierno han subido en un promedio de 0,58ºC por década, y las de verano sólo a 0,07ºC. Desde 1974 — antes de eso había enfriamiento global.

EL frío mata notablemente más que el calor. ¿Qué ocurrirá si disminuyes con generosidad el frío, y aumentas con mucha tacañería el calor? Ocurre lo obvio:

Las temperaturas en ascenso han sido, hasta ahora, una “pobre fuente de motivación” para que el público exija respuestas políticas al cambio climático.

“Los legisladores no pueden contar con las experiencias de los americanos con el clima para catalizar el cambio”, explica Egan. “Van a tener que buscar en otro sitio para convencerles de que es un problema grave.

Traducido: Si quieres convencer a la gente de que el Calentamiento Global Acojonante es un problema, mejor que no mires el calentamiento real. ¡¡¡Porque no es un problema!!!

Y todo esto es sin que los americanos sepan, en general, que el cambio climático reciente, y sobre todo las emisiones de CO2, están haciendo aumentar la vegetación y la vida toda. Lo que también incluye los cultivos de los que viven los humanos. Con el detalle añadido de que, al crecer más los cultivos, se usa menos tierra para producir los mismos alimentos. Vaya, que libera tierra para que crezcan más árboles.

The Guardian, como era de esperar, tiene que convertir las buenas noticias en malas. Por dos vías.

Con la imaginación: aunque lo que vemos ahora (la evidencia) es que “el cambio climático” es preferible, en el futuro (la imaginación) será horrible. Y ya sólo se trata de convencer a los niños de que lo imaginario es real — con un procedimiento que, aunque llaman “ciencia”, se parece mucho más a lo que antes se llamaba fe que a lo que antes se llamaba ciencia.

Con la mentira. Y para eso nadie mejor que Michel Mann, autor de fama mundial por su invento del “truco para ocultar el declive”. Afirma que aunque lo que notamos de clima es una mejoría, el problema está en lo que no notamos en el día a día. Como los “impactos de las sequías cada vez más devastadoras, las riadas, los incendios, y las inundaciones costeras”. A The Guardian no le preocupa que Mann esté en directa contradicción con el último informe del IPCC (AR5 – 2013) [–>].

En resumen, sigue habiendo una falta de evidencia y por tanto una baja confianza respecto del signo y la tendencia en la magnitud y/o frecuencia de las riadas e inundaciones a escala global.

En resumen, este informe concluye que no hay evidencia suficiente en este momento para sugerir más de una confianza baja en la tendencia a nivel global de la sequía o pluviosidad desde la mitad de mediados del siglo XX, debido a la falta de observaciones directas, inconsistencias geográficas en las tendencias, y dependencias de las tendencias inferidas en los índices que se elijan.

Resumiendo. Un brillante estudio recién publicado acaba de descubrir lo que sabía todo el mundo. Que lo que llaman “el cambio climático” es beneficioso si se juzga con lo que se puede sentir y con lo que se mide. Pero que es un problema mayúsculo si se juzga con lo que lo que puede imaginar el que quiere producir una alarma, o con lo que se puede mentir.

Nada nuevo bajo el sol.

Enlaces.

The Guardian:

En WUWT:

Es una gozada cuando alguien encuentra un nuevo enfoque para un problema nada nuevo. Y mucho más si es un problema importante. Lo del consenso es una aberración muy evidente en la discusión del cambio climático. Porque se usa como evidencia de una teoría. Pero en realidad está un poco por todas partes, aunque se note menos. Por ejemplo, el consenso era real en lo de la supuesta maldad para la salud de las grasas saturadas. Ni siquiera había discusión. Y sin embargo …

Hay por ahí alguna gente capaz de salirse del escenario para pensar desde fuera. Son los mejores, pero son muy pocos. Y un punto de arranque muy frecuente que usan es pararse a pensar:

– ¿Y eso que todo el mundo tiene por bueno (malo), en realidad es bueno o es malo?

Probablemente el pensamiento más herético que se vende en el mercado de herejías. Todo el mundo, pero todo entero, partía del supuesto de que “el consenso” es bueno de cara a la fiabilidad de una teoría. Algunos habían (habíamos) apuntado dos problemas. Que no es ni remotamente suficiente para dotarle de fiablilidad a una tesis, y que la búsqueda consciente del consenso (IPPC) es perjudicial para el avance del conocimiento. Pero a nadie se le había ocurrido hasta ahora que la existencia de un consenso -digamos no forzado- puede ser un síntoma suficiente para restarle fiabilidad a una hipótesis.

D. Ryan Brumberg y Matthew Brumberg examinan el consenso desde donde se debe hacer. Haciendo teoría del conocimiento. Y lo primero que hacen es distinguir el conocimiento que se puede verificar experimentalmente del que no. Por ejemplo, los economistas suelen señalar el problema de que en su “ciencia” no se pueden hacer experimentos. Apenas hay comprobación empírica, salvo de aspectos muy parciales. No se puede crear un laboratorio que reproduzca -por ejemplo- la economía de un país. Y eso es exactamente lo mismo que la pasa a la ciencia del clima, y así lo confiesan también. La diferencia es que la misma falta de posibilidad de comprobación empírica produce una notabilísima discusión en la economía, donde no se ponen de acuerdo en aspectos muy básicos; mientras que en lo del clima, alegadamente produce un consenso acojonante. 97%, dicen.

Y Brumberg @ Brumberg lanzan la tesis.

Establezcamos una “ratio de conocibilidad“. Una fórmula simple para expresar cómo se relaciona la popularidad de una idea con su verificabilidad. Las ideas que son fáciles de comprobar empíricamente deberían tener un alto grado de consenso, mientras que las que son imposibles de verificar deberían tener un consenso cercano a cero. La ratio se podría expresar como K/C (verificabilidad / consenso).

Los asuntos fácilmente verificables (K ~ 1) deberían tener un alto grado de consenso (C ~ 1), mientras que los que son imposibles de verificar (K ~ 0) deberían tener un bajo grado de consenso (C ~ 0). Cuando la ratio se desvía muy lejos de una ratio perfecta de 1, sea por demasiado consenso o por demasiado poco, hay un problema con la valoración del conocimiento. Ciertamente, en casos de desviaciones extremas de la ratio perfecta, el apoyo adicional a una idea con una ratio K/C tan desequilibrada disminuye su fiabilidad potencial. Esto ocurre porque las ideas no existen en un punto temporal concreto, sino que evolucionan en una extensión de tiempo. En las zonas altas de consenso, hay menos renovación de puntos de vista para digerir la nueva información — al punto de que los defensores del status quo tienden a suprimir los nuevos hechos e hipótesis. La agencias del gobierno niegan financiación a los científicos “anticiencia”, las juntas universitarias disuaden a los científicos jóvenes de seguir el camino “equivocado”y el establishment anula las ideas “heréticas”.  Un consenso demasiado alto (para la ratio K/C) inhibe la habilidad de una idea para evolucionar hacia la verdad.

Brumberg-y-Brumberg

Supone una manera muy brillante de explicar por qué la calentología no avanza, a pesar de haber aumentado brutalmente los datos y los medios de los que dispone. Ojo, “avanzar” no quiere decir cambiar de resultado o de idea. Pero sí quiere decir que reduzca su rango de incertidumbre, que lleva más de 30 años sin variar. Rango que ocupa nada menos que el espacio que va de un claro no problema a un apocalipsis. Lo miden con lo que llaman “sensibilidad climática”, y el resultado que proporcionan es el mismo del principio; desde el informe Charney en 1979. Entre 1,5ºC y 4,5ºC por doblar el CO2, como rango más probable.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/02/ipcc-historia-sensibilidad-clima.png?w=510

Resultado que, por otra parte, no dice nada. La parte baja es lo suficientemente baja para no ser un problema, y para resultar verosímil. La alta sirve para acojonar. Pero la fiabilidad del rango -y del paradigma mismo- es muy baja. Como señalan Brumberg @ Brumberg, ¡precisamente por el consenso!

Lo recomendable, por supuesto, es leer el original:

Y las charlas y debates que pueda suscitar:

En Climate, Etc; con los comentarios de Judith Curry.

Y en WUWT:

Hago un añadido, para explicar mejor. En el contexto. ¿Cuál sería la diferencia, en lo del clima, entre consenso y no consenso? Con consenso habría una sola idea, y gran imprecisión. Ese rango que va de 1,5 a 4,5. Cualquier cosa es posible, y como cualquier cosa es posible mejor estar acojonado. Sin consenso, habría una gran discusión sobre si la sensibilidad climática (o la medición que sea) es alta o baja. O incluso negativa. Pero aceptando que o es una, o es otra. Sólo que no lo sabemos. Hay más de una idea, pero sólo una puede ser cierta. Y se intenta hacer avanzar el conocimiento en el sentido de averiguar cuál es. ¡Tratando de eliminar las que no son ciertas! Y esto último es justo lo que no hacen. Todo lo que hacen es tratar de encajar los datos para que sigan siendo “consistentes con” ese margen enorme. Y claro, el margen no varía.

Una conspiración contra Exxon

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Desde siempre, la estrategia del activismo verde ha sido “acabar la discusión” del cambio climático. Que no deja de tener su ironía. Su tesis básica es que no existe discusión, y sin embargo dedican los mayores esfuerzos a que no haya esa discusión — que dicen que no existe. Pero los salvamundos están más allá de la ironía.

En el campo científico, la estrategia se hizo más que visible con los documentos del Climategate. El acoso brutal a los científicos discrepantes y sus paradigmas alternativos; la dominación de los consejos editoriales de las revistas científicas; el control de los principales periodistas de divulgación científica (si no te portas bien no te doy noticias y entrevistas); la “redefinición del peer-review“, si fuera necesaria para evitar que los estudios de resultados indeseados aparezcan en los informes del IPCC; la selección de “revisores adecuados” para los estudios inconvenientes  que se presenten a revisión; y el borrado de las comunicaciones por email en las que se iban sugiriendo y estableciendo todas esas estrategias.

La filtración de los documentos del Climategate, en 2009, básicamente acabó con aquella práctica. O al menos con sus aspectos más brutales y descarados. Y desde entonces se publican en la literatura científica cantidades nada despreciables de estudios contrarios a la alarma del IPCC.

Un ejemplo de hace unas semanas, que no sugiero que tenga especial relevancia científica, pero sirve para dar una idea:

Se cuestiona el calentamiento antropogénico peligroso, (1) tras el reconocimiento de la gran amplitud del componente cíclico natural de 60 años, y (2) tras la revisión a la baja de la respuesta climática compatible con las tendencias de los estudios recientes (Fig. 1).

En 2012 inventaron una estrategia nueva para acabar con la discusión esa que dicen que no existe. Clic.

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Recomiendo el artículo de Shub Niggurath:

Pero se puede resumir. Se reunieron en La Jolla una serie de activistas relevantes de la calentología -como Naomi Oreskes- con abogados de los que habían llevado los casos contra la industria del tabaco. Para para ver cómo se podía usar el mismo plan. En el caso del tabaco sabían, por filtraciones de químicos de la industria, que estaban ocultando datos de estudios científicos. Sobre la relación cáncer – tabaco; sobre componentes que aumentaban la dependencia — y usaban generosamente en los cigarrillos; etc.

En el caso del clima no es ni remotamente imaginable algo similar. Pero si se embarca en el asunto a algunos fiscales simpatizantes, o simplemente ávidos de titulares, y estos consiguen exigir una cantidad masiva de documentación a las empresas de energía, se pueden esperar dos efectos. Uno muy fácil, publicitario. Ya les has puesto a la defensiva, como si fueran los malos del tabaco. Aparte del trabajo ingente que les provocas en la recopilación de documentación y sus discusiones. Y un probable segundo efecto. Se puede esperar encontrar algún documento que hable de los posibles efectos en el clima, por ejemplo un “calentamiento”. Al que no le hayan dado mayor importancia, por marginal. Pero conviertes ese no darle importancia en una ocultación.  Por ejemplo, no se lo han comunicado a sus accionsitas. Y de la “ocultación” llegas a la conspiración, y de ahí a la cárcel. ¡Es casi seguro que vas a encontrar algún documento relacionando CO2 y calentamiento, porque es de conocimiento común desde Arrhenius en 1896 [–>]!

La parte publicitaria queda clara en el documento parcial que hemos puesto al principio.

  1. Establecer en la mente del público que Exxon es una institución corrupta que ha empujado a la humanidad (y toda la creación) hacia el “caos climático” y un grave daño.
  2. Deslegitimarlos como actor político.
  3. Forzar a los cargos públicos  disociarse de Exxon, su dinero, y su histórica oposición al “progreso climático”, por ejemplo rehusando aceptar sus donaciones de campaña, realizar encuentros, pedir un impuesto al carbono (que defiende Exxon, junto a buena parte de los economistas), etc.
  4. Desacreditar las ventajas climáticas del fracking comparado con el carbón.
  5. Impulsar la desinversión en Exxon.
  6. Poner a Exxon y al clima en el centro de la campaña de la elección presidencial de 2016.

Se trata de la agenda de una reunión en el Rockefeller Family Fund, en Manhattan, el ocho de enero. Activistas de Greenpeace, 350.org, the Working Families Party, y el Rockefeller Family Fund.

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La parte judicial, que va de la mano e impulsa a  la parte publicitaria, ya ha cogido momento. Clic.

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Te mueres de la risa al ver los documentos [–>]. O de miedo. Dice el NYT:

Los documentos sugieren, según el director del centro de ley medioambiental Carroll Muffett, que la industria tenía el conocimiento del trasfondo del cambio climáico incluso hace 60 años.Desde 1957 en adelante, no hay duda de que Humble Oil, que ahora es parte de Exxon, tenía claro conocimiento del aumento del CO2 en la atmósfera, y de que era probable que causara calentamiento.

Nos ha jodido. Callendar era “de la industria” (aunque no de Exxon) y estableció la base moderna de la teoría en 1938 [–>]. Midió el aumento del CO2 y su efecto en el calentamiento. Solo que pensó que el calentamiento debido al CO2 sería bastante suave, y muy beneficioso. Pero seguro que habrá, en alguna parte de la industria, algún documento de algún campeón que opinara que eventualmente podría ser peligroso. O que lo discutieran. Y el planteamiento es que si Exxon no llevó ese documento a la junta de accionistas, por ejemplo por considerarlo una especulación marginal, entonces es que estaba implicado en una conspiración para ocultar los peligros del CO2. ¡A la cárcel!

Ninguna broma. El caso judicial ya está planteado. Los fiscales generales de Nueva York, Massachusetts y US Virgin Islands han presentado la petición de los documentos de Exxon, de varias décadas atrás. Que me cuentes tu vida desde antes de que te llamaras Exxon.

¿Tiene alguna sustancia el asunto? Supongo que judicialmente, y en un mundo siquiera medio racional, no. Pero en cuanto has conseguido demonizar una sustancia -el gas de la vida, nada menos- y has puesto a andar al verderío y al progrerío, vete a fiarte de un juez. Y aunque judicialmente fracasara, podría ser un éxito como campaña publicitaria.

Afortunadamente parece que todavía no llega muy lejos. Como parte de la estrategia, varios miembros de la Unión Geofísica Americana (AGU) pidieron en febrero [–>] que la asociación rompiera relaciones con Exxon, y no aceptara la financiación que les proporciona. La respuesta del comité de dirección de AGU ha sido muy negativa [–>]. Han examinado todas las posturas, y revisado más de 400 páginas de documentación presentada — incluyendo el detallado informe de los demandantes. Y concluyen que no han encontrado ninguna evidencia de que …

  1. Exxon esté promoviendo desinformación, o financiando grupos que estén promoviendo desinformación, sobre la ciencia.
  2. Del impacto potencial de la publicidad de las investigaciones sobre la compañía en la reputación de AGU.

Bien está. Pero esto sólo es el comienzo de una campaña de acoso en la que queda claro que van a poner todo lo que puedan. Y pueden mucho. Exxon es irrelevante, en el sentido de que lo que pase con una compañía u otra te puede dar lo mismo. Si no eres accionista, no te afecta. Pero el esquema te afecta, y mucho. Vaya, si no quieres vivir en un mundo dirigido por al activismo de cuatro cafres despendolados.

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