Cambio Climático


Los “afirmacionistas” climáticos son una gente muy peculiar. Tienen una teoría, que es cierta. La acumulación de CO2 en la atmósfera produce un desajuste en el flujo de entrada / salida de energía en el planeta, cuyo resultado tiene que ser un calentamiento. Y se quedan muy contentos afirmando su teoría. Todos los días, varias veces antes de desayunar. El problema es que nadie discute esa teoría. Lo que está en discusión son los detalles, y los detalles lo son todo. Todo, como en por ejemplo: ¿tenemos, o no tenemos un problema? Y así acaban organizando una discusión de besugos:

– ¡El cambio climático es real, negacionista!

– ¡Que sea “real” no quiere decir que sea un problema, afirmacionista!

Vamos a intentar ver los detalles. Los dos detalles clave. Que son: ¿cuánto calienta una cantidad determinada de CO2, y cuánto de “problema” supone eso? Las dos medidas convencionales para esos dos detalles son:

ECS (equilibrium climate sensitivity). Lo que se calcula que calienta el CO2 por doblar su concentración en la atmósfera, después de esperar unos siglos a que el sistema se estabilice.

SCC (social cost of carbon). Los perjuicios (o beneficios) económicos de cada tonelada de CO2 emitida.

Es obvio que la segunda depende mucho de la primera. El perjuicio (o beneficio) económico de cada cantidad de CO2, depende de lo que esa cantidad vaya a calentar. De cajón. Si el problema es el calentamiento, cuánto problema dependerá de cuánto calentamiento. Hasta el momento ya ha habido calentamiento, dicen que todo un grado de temperatura. Lo que no ha habido es problema por ese calentamiento. La gente muere menos por causas climáticas ahora que antes (1); y las pérdidas por causas climáticas son menores ahora que antes, como porcentaje de lo que tenemos (2). Las cosechas baten récords casi todos los años (3), etc, etc. Por no perder, ¡ni siquiera perdemos nieve con todo ese calentamiento (4)! Si acaso un poco de hielo marino en el Ártico en verano, y está estabilizado hace trece años (5). Y no le ha pasado nada a nadie por eso; ni siquiera a los osos polares, que están muy contentos y boyantes (6).

Vamos con los dos detalles, que es de lo que no quieren hablar los “afirmacionistas”.

1. ECS. Lo que calienta una cantidad de CO2. El IPCC asegura que por doblar la concentración de CO2 en el aire, la temperatura media de superficie subirá en un rango entre 1,5º y 4,5º. Y que no pueden dar una cifra concreta como la más probable, como hacían hasta ahora, por “el desacuerdo entre las distintas líneas de evidencia evaluadas” (7).

Esas distintas líneas de evidencia, incompatibles, son esencialmente los modelos climáticos y los cálculos basados en termómetros. Como ya ha habido calentamiento, y hemos emitido mucho CO2, pueden calcular el efecto de ese CO2 sobre la temperatura. ¡Y sale algo muy distinto de lo que dicen los modelos! Vamos a tratar de resumirlo en un par de gráficos, y usando lo más actualizado de esas líneas de evidencia. Lo del IPCC era de 2013, y por eso usamos los modelos de la siguiente generación, que salen mucho más “desparramados” (8), y la actualización reciente de uno de los cálculos más clásicos derivados del calentamiento observado. Lewis & Curry 2018 (9).

Los modelos, CMIP6, son las barras verticales. Un histograma. Mide simplemente cuántos modelos (frecuencia) dan como resultado el rango de 0,5º de cada barra. Y ponemos encima una transparencia rosita, con el rango del 5% – 95% del resultado del estudio y cálculo de Lewis y Curry.

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Se solapan algo, sí; pero son dos cuentos completamente distintos. Y llamarle “evidencia” a los modelos tiene guasa. Se supone que se fían de ellos porque reproducen más o menos bien el calentamiento observado desde 1850. ¡Pero lo reproducen igual de bien con tres veces más de efecto del mismo CO2, que con tres veces menos! Y claro, no es lo mismo que la temperatura media de superficie se vaya a calentar 1,8ºC por doblar el CO2, que si se calienta 5,6ºC. Ni de coña es lo mismo.

Otra forma de ver lo mismo. Pero en lugar de ver el rango 5% – 95% de Lewis y Curry, ponemos su densidad de probabilidad (PDF).

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Más claro todavía que se trata de dos historias muy diferentes.

2. SCC. El “coste social del carbono” (quieren decir CO2, pero usan una jerga como de coleguis). Aprovechamos un trabajo recién salido de Dayaratna, McKitick y Michaels (10). Explican que hay tres modelos principales con los que se calcula. En dos de ellos no se pueden meter los beneficios de la fertilización de las plantas por el CO2. Ni siquiera contemplan la posibilidad de que el CO2 -¡el gas de la vida!- pueda tener algo de bueno. Pero ya es más que obvio a estas alturas. Por ejemplo, esta muy reciente revisión de los estudios actuales. Characteristics, drivers and feedbacks of global greening (11).

El extenso reverdecimiento de la vegetación desde los 1980s es una de las características más notables del cambio en la biosfera en el Antropoceno.

El fenómeno del reverdecimiento, junto al calentamiento, la subida del nivel del mar, y el declive del hielo marino, representa una evidencia altamente creíble del cambio climático antropogénico.

Lo que beneficia a todas las plantas, beneficia también a los cultivos. Pero en dos de tres modelos de cálculo del “coste social del carbono” no se puede considerar ese beneficio. Tabú. Por eso Dayaratna, McKitick y Michaels utilizan el tercer modelo, el que no tiene el tabú. Además, de las dos líneas de evidencia del IPCC sobre lo que calienta el CO2, usan la que los “afirmacionistas” desprecian. Para ver qué diferencia hacen esos dos cambios en el cálculo de cuánto problema es eso del cambio climático. Y la diferencia es abismal, por supuesto. Como para preguntar: ¿pero de qué coño estamos hablando?

El gráfico más claro que lo muestra, es este. Arriba, el cálculo habitual con el “cherry picking” de los afirmacionistas. 44 US$ por tonelada emitida, en 2050. Abajo, contando con los beneficios del CO2, o al menos la fertilización, y con la ECS derivada de las observaciones – en lugar de los modelos climáticos. Entre 7 US$, y un valor ligeramente negativo.

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¿Ahora entiendes el afirmacionismo climático? Es el negacionismo de los detalles.

– ¡El cambio climático es real!

– ¿Y es lo mismo tres veces más, que tres veces menos?

– ¡Es una emergencia!

– ¿La misma emergencia a 44 dólares, que a siete o a cero?

Pues así anda el patio. Entretenido con una emergencia que no soporta los detalles.

Notas / referencias:

(1)

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(2)

Pielke:

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(3) Cosechas:

(4) Nieve:

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(5) Hielo Ártico.

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(6) Osos:

Crockford, S.J. 2017. Testing the hypothesis that routine sea ice coverage of 3-5 mkm2 results in a greater than 30% decline in population size of polar bears (Ursus maritimus). PeerJ Preprints 2 March 2017. Doi: 10.7287/peerj.preprints.2737v3 Open access.

(7) Desacuerdo distintas líneas de evidencia: IPCC AR5 WGI all final (pág. 16, al final).

(8) Modelos CMIP6: Carbon Brief (CMIP6: the next generation of climate models explained)

(9) Lewis & Curry 2018:

(10) Climate sensitivity, agricultural productivity and the social cost of carbon in FUND

(11) Characteristics, drivers and feedbacks of global greening

 

 

 

 

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Uno de los argumentos más clásicos de los afirmacionistas del drama climático, es que sólo se pueden modelar las temperaturas recientes conocidas (desde 1850) si se mete en el modelo el efecto de calentamiento del CO2.

Dejemos que desarrolle el argumento la web de referencia del activismo afirmacionista:

Testing models against the existing instrumental record suggested CO2 must cause global warming, because the models could not simulate what had already happened unless the extra CO2 was added to the model. All other known forcings are adequate in explaining temperature variations prior to the rise in temperature over the last thirty years, while none of them are capable of explaining the rise in the past thirty years.  CO2 does explain that rise, and explains it completely without any need for additional, as yet unknown forcings.

El argumento tendría cierto peso si se pudiera modelar decentemente la variabildad interna del sistema. Que no es el caso. Y aun así, sólo sería cierto peso; no mucho. Porque hay modelos que representan más o menos bien el pasado con mucho efecto de calentamiento del CO2, y otros con muy poco.

No, no lo has entendido mal. Hay modelos que reproducen más o menos bien la temperatura global entre 1850 y ahora, metiendo en el modelo un efecto muy grande del CO2 que hemos emitido. Grande, por ejemplo, como 5,6ºC de aumento de temperatura por doblar la cantidad de CO2 en la atmósfera. Y hay otros modelos que hacen exactamente lo mismo, con un efecto pequeño del CO2. Pequeño, como 1,8ºC de aumento de temperatura por doblar la cantidad de CO2 en aire. O sea, un efecto tres veces menor.

Y aquellos a los que los afirmacionistas llaman “negacionistas”, no niegan que el CO2 produzca calentamiento. Afirman que toda la evidencia empírica apunta a un efecto entre pequeño y moderado. Y también tienen la osadía de decir que ese efecto moderado de calentamiento, es más probable que se demuestre beneficioso en conjunto, que perjudicial.

Guy Callendar, padre de lo que se podría llamar la “climatología del CO2”, era un “negacionista” redomado.

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En dibujito, el cachondeo de “los modelos” se puede expresar así.

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Supongo que se entiende. Hay modelos climáticos que sí entran dentro de lo que dicen los malvados “negacionistas”. Especialmente en la nueva generación, la CMIP6. Y destaca dentro de ellos un modelo heroico. El mismo que ocupaba la posición más baja en la generación CMI5, la repite en la CMIP6. Es el modelo del INM-CM (Modelo Climático del Instituto para Matemáticas Numéricas, de Moscú).

Como muestra el gráfico del principio, reproduce la temperatura global de superficie, entre 1850 y ahora, tan bien como cualquier otro. Mejor que muchos.

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Y no sólo. La temperatura global de superficie es la parte fácil, porque los modelos están “tuneados” para conseguir precisamente eso. Y lo hacen todos. Lo que no hace casi ninguno es aproximarse en el calentamiento más arriba de la superficie. Que es más relevante, porque es donde se produce “el efecto invernadero”. Casi ninguno … ¡menos el modelo jabato de Putin! Lo podemos ver en el clásico gráfico de Christy; es el único modelo que va junto a las observaciones en la troposfera media.

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Así que el gran argumento es bastante bastardo. Nadie dice que el CO2 no tenga ningún efecto en la temperatura; vaya, entre los especialistas críticos del cuento de terror del clima. Y “los modelos” no dicen todos lo mismo. Ni de coña. Aun más. Como veíamos el otro día, según avanzan las generaciones de los modelos, el mensaje es cada vez más dispar entre ellos.

(Nota: ECS es lo que calienta el modelo la temperatura de superficie por doblar el CO2, y esperando al equilibrio del sistema – unos siglos).

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Es verdad que cuando los afirmacionistas hablan de “los modelos”, se refieren a la media de los modelos. Pero es que la media de los modelos es un resultado francamente poco popular entre ellos mismos. ¡Son los modelos los que no creen en la media de los modelos! ¿Vamos a no hacerles caso en lo único con sentido que dicen?

Total, otra trola: no se puede modelar el clima que hemos conocido, sin contar con el efecto del CO2. Bueno, ningún sistema caótico se puede modelar, pero lo que modelan los chicos del clima sí se puede hacer con un efecto moderado y nada preocupante del CO2. Los rusos, que no tienen ningún problema con la idea de que en la taiga haga un poco menos de frío, ni están nada histéricos con el asunto, lo hacen estupendamente.

¿Vamos a creernos el modelo INM-CM, porque nos guste? ¡No, eso es cosa de los afirmacionistas! Solamente estamos jodiendo un argumento bastardo muy muy habitual.

Fuentes:

 

 

La respuesta depende de lo que queramos saber, por supuesto. Si se trata de entender los intríngulis de cómo funciona el sistema climático, y otras interesantes pero arcanas cuestiones académicas, es muy posible que con la gran mejora de los modelos climáticos vayamos sabiendo más. Desde luego dan más detalles, aunque habría que saber si son detalles correctos, o si son compatibles entre unos modelos y otros. Pero si se trata de la emergencia climática que nos tiene en un sin vivir, de si estamos a diez años o a dos mil de la hecatombe, lo que necesitamos saber es cuánto calentamiento se puede esperar por las emisiones de CO2. No es lo mismo una bañera a 30º, que a 93º.

Por ejemplo, el último gran informe de IPCC, el AR5 de 2013, decía que el calentamiento más probable por doblar el CO2 en la atmósfera era entre 1,5º y 4,5º. Sin poder dar una cifra concreta de mayor probabilidad, por incompatibilidad entre las distintas líneas de evidencia.

El asunto es que se trata de problemas que encaras de forma muy diferente si la cifra real está cerca de 1,5º, que si está cerca de 4,5º. Usarías estrategias diferentes, y elegir la equivocada podría ser muy doloroso.

Los chicos del clima tienden a estar muy obsesionados con la idea de la media de los modelos. Pero como vamos a ver, esa media parece tener cada vez menos sentido. Y cada nueva generación de modelos climáticos nos está haciendo saber menos, respecto de esa pregunta clave para el asunto de la supuesta emergencia. Por una parte se desparraman más, dando una respuesta con mayor incertidumbre en lugar de menor. Y por otra parte, la media de los modelos va siendo cada vez un valor menos popular para  los modelos mismos. Cada vez son menos los que dan una respuesta cercana a la media, y tienden a preferir, o valores francamente más bajos, o francamente más altos.

Valga como resumen este gráfico de los resultados de los modelos, para esa pregunta de cuánto se calentaría el clima por el CO2, representando la frecuencia -por tramos- de respuestas de las tres últimas versiones de modelos climáticos. ECS, o equilibrium climate sensitivity, es lo que calentaría el CO2 por doblar su cantidad. Lo de la última generación, CMIP6, es relativamente provisional porque todavía no han salido los datos de todos los grupos de trabajo.

Las barras marcan el número de modelos que da un resultado en ese margen, y cada el margen es de 0,5º, desde cero a siete grados. La cifra significa el final del margen: donde dice 0,5, quiere decir los resultados entre 0,1º y 0,5º, ambos incluidos.

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Se ve claro cómo se van desparramando.

  • Rango versión CMIP3: 2,1º – 4,3º
  • Rango versión CMIP5: 2,1º – 4,7º
  • Rango versión CMIP6 (provisional): 1,8º – 5,6º

Esto no es saber más sobre cuánto calienta el CO2 en la playa, según “mejoran” los modelos, sino menos.

Podemos ver los histogramas de las dos últimas versiones, juntos.

Lo que ha cambiado, hacia más calentamiento, es el extremo de los modelos que tienen una ECS alta; el otro apenas lo ha hecho. Si divides los resultados de estas dos últimas generaciones de modelos por la mitad, la mitad baja ha subido la media en sólo 0,2º, entre una y otra versión; pero la mitad alta lo ha hecho en 0,8º. Cuatro veces más.

Cada vez van teniendo más pinta de una distribución bimodal. Con dos “modas”, o valores más populares o probables. ¿Influiría eso en que en el último IPCC no dieran un valor más probable, como otras veces solían? El motivo que alegaban era la falta de acuerdo entre las distintas lineas de evidencia. (Modelos, y otras cosas). Pero hubiera tenido gracia que hubieran dicho que el valor más probable era la media de los modelos, como la vez anterior, y alguien les enseñara un histograma de los mismos, que nunca suelen poner, y dijera: ¿cómo va a ser el valor más probable, cuando ese es el resultado que menos modelos dan? ¡En esa zona sólo hay dos modelos, y en la más popular hay siete! En la siguiente, cinco. Y hay con cuatro, y con tres. No parece que la media sea un valor especialmente probable.

Tiene más matices esto de la ECS y su distribución. El argumento por excelencia de los “afirmacionistas”, en defensa de su idea y de sus modelos, es que sin el efecto de calentamiento del CO2 no podrían reproducir la temperatura global desde que se mide con termómetros (hacia 1880). Es un buen argumento si aceptamos alguna asunción que no está probada; pero, vale, ¿de qué efecto de calentamiento del CO2 hablamos? Porque dicen “calentamiento”, así, a pelo; pero en absoluto es lo mismo un efecto de calentamiento 1,8º por doblar el CO2, que uno de 5,6º en la misma circunstancia. Y sin embargo, con efectos tan distintos reproducen igual de bien las temperaturas de los últimos 150 años. Es como si consiguieran un modelo en el que se vive igual ganando 30.000 €, que ganando 93,000 €. Algo huele bastante raro.

Ahora la gran pregunta es qué dirá el IPCC en su próxima Biblia respecto a la sensibilidad climática. Respecto a cuánto se puede esperar que caliente el CO2. Si añadimos los nuevos modelos CMIP6 al gráfico que solemos poner sobre la idea al respecto de diferentes métodos y grupos, nos queda así.

Cálculos observacionales nuevos, no hay. Lo que si hay es algún “paper” de muy última hora (no hay tiempo de responder), pretendiendo que ese tipo de cálculos basados en la temperatura conocida con termómetros, que siempre habían sido kosher, ahora resulta que ya no valen. Porque patatas.

De alguna manera van a tener que salvar la narrativa preestablecida. Lo interesante será ver con qué cuento salen. Pero lo que no hay cuento que salve es que sus prodigiosos modelos, cuanto más mejoran, menos respuesta dan.

– ¿Cuánto calienta el CO2; cuánto problema es, si es que es problema?

– Depende.

– ¿De qué?

– Del modelo; de la linea de evidencia; de cosas.

– ¿Y ese famoso consenso?

– Bueno, el consenso es que calienta. Y que eso es “malo” porque lo asociamos moralmente a “pecado”, y con independencia de la cantidad; no por ninguna evidencia empírica, ni nada razonable. ¡No seas “negacionista”!

– ¿Y en qué sentido es peor ser “negacionista”, que “afirmacionista”? ¿Va de popularidad, de la niña Greta, o qué?

Fuentes (me había dejado ayer las fuentes atrás, por si alguien quiere repetir los histogramas).

La obsesión más recurrente y extendida entre los divinos afirmacionistas, es, desde el principio, silenciar al resto. Y lo hacen en todos los niveles. Da la mismo que sean los científicos, insultando y acosando a sus colegas díscolos; los políticos, demonizando a sus adversarios; o los periodistas, que más parecen perros de ataque que gente de letras. El ejemplo de hoy es una periodista, para mi desconocida, que no es ya que quiera silenciar la opinión contraria, sino que lo expresa con una crudeza y falta de rubor digna de un fraile en celo místico. Digamos, con calentamiento global.

El Español, entre otros, no lo cojo ni con pinzas. Pero a menudo me mandan cosas de la prensa, y las veo. Normalmente no hago mucho caso; en el circo de los payasos lo normal son las payasadas. Y por jemplo es divertido leer, supuestamente en serio, que los caballos tienen problemas de obesidad porque el cambio climático hace crecer mucho la yerba.

Supongo que también iremos todos notablemente más colocados que antes, por el mismo motivo. Es un espectáculo lo que crece la maría con el cambio climático y la fertilización del CO2 extra. La diferencia es que los negacionistas no quieren silenciar a los afirmacionistas, ni han querido nunca. Ni siquiera cuando se trataba de una minoría más bien extravagante. ¿Por qué iban a querer? Es frecuente que ideas aparentemente estrafalarias amplíen el campo de visión, y con ello el del conocimiento. Silenciar ideas no forma parte de la estrategia de adquisición de saber. Pero sí es el elemento clave de otro ejercicio muy conocido, y opuesto. La imposición de tabúes. La dictatorial arbitrariedad de la moral. Y ahora que los frailes no pintan gran cosa, tenemos a periodistas, y periódicos, ejerciendo su labor. Como Laura M Mateo.

Espero que no se enfade Laurita, pero el argumento parece fácil. Tapar bocas no es un función del periodismo, ni ha sido nunca. En cambio, es la esencia de frailes y otros campeones morales. Si no quiere que le llamemos monja, podría empezar por dejar su complejo de tapabocas.

Probablemente no merezca la pena comentar las nueve imágenes. La moralina no es susceptible de ser afectada por datos, ni por argumentos; funciona exclusivamente mediante etiquetas tabú. Pero la cabra tira al monte, y no lo puede evitar.

  1. Un iceberg flota en un fiordo en Groenlandia. El cambio climático puede tener consecuencias para la vida en la Tierra que tan solo se han comenzado a presenciar. El deshielo de los polos …
  2. Piscinas formadas en el hielo del glaciar. El deshielo en los polos es una de las consecuencias del cambio climático …
  3. Inundaciones en el Rin, en Alemania. El cambio climático también provocará fenómenos meteorológicos más bruscos y cambiantes.
  4. Un secarral. Grietas en la arcilla de la presa municipal. En la otra cara de las inundaciones se encuentran las sequías. Según el IPCC, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán el calentamiento global y producirán cambios duraderos …
  5. Donald Trump. Desde un punto de vista ambiental las consecuencias de que el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero abandone sus actuales objetivos de reducción de emisiones son imprevisibles.
  6. Greta, la niña icono, navegando. El planeta entero está pendiente de ella.
  7. Manifestantes contra el cambio climático en Atenas (Grecia).
    La presión en las calles también ha ido en aumento en todo el mundo.
  8. Un niño recoge vasos de plástico de un río contaminado en Yakarta.
    Otra de las facetas de la contaminación del medioambiente tiene que ver con los plásticos de los millones de productos que se consumen en todo el mundo y, en concreto, los microplásticos, que terminan formando parte de los ecosistemas.
  9. Montones de peces muertos yacen junto a desperdicios en la presa municipal
    Todas las consecuencias del cambio climático tendrán repercusiones impredecibles para la vida en la tierra, no solo para los seres humanos, sino para todas las formas de vida animales y vegetales.

No sostengo que para ser afirmacionista haya que ser imbécil, lo mismo que no lo creo necesario para ser un fanático religioso. O ideológico. Pero los tres fenómenos producen siempre un rosario inevitable de imbecilidades.

Los nueve “argumentos” de Laura se reducen a tres. Deshielo (1 y 2), consecuencias … en el futuro (3, 4, 5 y 9), y la popularidad del movimiento moral (6 y 7).

Deshielo. El deshielo demuestra un calentamiento (que los negacionistas no niegan), pero eso lo demuestran mejor los termómetros. Lo que no demuestra es la causa del calentamiento, y mucho menos un problema debido al mismo. Deshielos mucho mayores ha habido a lo largo del Holoceno, sin que fueran un problema para nadie. Ni humanos, ni animales, ni plantas. Tampoco es un problema ahora. Lo que sí es un problema, siempre, es el crecimiento del hielo y los glaciares. Vaya, para los que viven cerca.

Consecuencias … en el futuro. Ninguna foto del presente puede demostrar nada sobre el futuro. Inundaciones y sequías ha habido siempre. Y es cierto que el IPCC dice que habrá más en el futuro, pero no dice que haya más en el presente. Y las fotos son del presente. Por otra parte, los modelos del IPCC son especialmente malos con la hidrología, ¡según el mismo IPCC! Y según cualquiera que haya estudiado el asunto.

Popularidad del movimiento moral. Es completamente cierta. Supongo que el “argumento” de Laura será que uno no debe ponerse en contra de movimientos morales de mucha popularidad. Por ejemplo, el islamismo en el mundo musulmán. Y el consejo es muy sabio, si de tener un vida tranquila se trata. Pero resulta francamente estúpido que la animosa periodista crea que ese es un argumento que vaya a tapar la boca, por ejemplo, de los sufridos ateos musulmanes. Ya saben que les espera un vida con muchos inconvenientes. Y de primera mano; no necesitan periodistas que se lo cuenten. Tampoco se van a creer que la popularidad establezca la verdad. Creer lo contrario es el motivo de que sean ateos en un mundo tan hostil para ellos.

Resumiendo. Es imposible que si Laura tiene un mínimo de conocimientos, y un mínimo de capacidad de razonar, crea que va a tapar ninguna boca con sus nueve gráficos de chichinabo. Y seguro que no lo cree. Pero sí debe saber que está en modo clickbait, y tratando de estimular a los que ya tenían el tabú incrustado, y el celo moral por las nubes.  O sea, haciendo pornografía moral. Podría haber quien piense que está siendo un poco guarra.

Añadido (algo) posterior. En realidad hay un cuarto “argumento” en las nueve fotos. Sería la porquería en la naturaleza (8 y 9). Pero eso no tiene nada que ver ni con el clima, ni con los supuestos negacionistas cuyas bocas hay que tapar. Supongo que por eso lo había dejado atrás. No es un argumento respecto de lo que promete el título.

No es algo que pase todos los días, pero a veces se quitan la careta.

Thomson Reuters Foundation News.

Gilles Moec es el economista jefe del Grupo Axa.

Extractos:

  • La transición a una economía descarbonizada es vital, pero sería una ilusión pensar que se puede conseguir sin costes. Una transición económica de esta escala requiere una financiación seria.
  • La Comisión Europea estima que la inversión necesaria es el 1,5% del PIB europeo, todos los años durante la próxima década.
  • En parte vendrá de inversiones privadas,, pero en muchos casos los proyectos verdes sólo serán rentables en un horizonte muy largo y necesitarán financiación pública.
  • ¿Pero cómo se puede garantizar esta fuente de financiación, teniendo en cuenta la sensibilidad política a la distribución de dinero público?
  • No necesitamos reinventar la rueda con un proceso burocrático nuevo y complicado – después de todo se trata de una emergencia. En 2012, la UE lanzó el Mecanismo de Estabilidad Europeo en respuesta a la crisis de deuda de la eurozona. Esta estrategia se podría usar como esquema para la respuesta financiera a una emergencia existencial aun mayor: la lucha contra el cambio climático.
  • Los aspectos esenciales del Mecanismo de Estabilidad Europeo deben replicarse en un nuevo Fondo Europeo de Emergencia Climática.
  • Pero con dos diferencias. Primero, tendría sentido que los fondos estuvieran disponibles también para las empresas, no sólo para los gobiernos. Y segundo, debería usarse la ventaja de la tasa de interés históricamente baja para pedir prestado dinero ahora. Para evitar desincentivar otras formas de inversión pública, además del Fondo de Emergencia Climática, tendría sentido excluir estos proyectos de transición de los cálculos de los déficit nacionales a la hora de establecer su grado de cumplimiento con las reglas del Pacto de Establidad y Crecimiento.
  • A menudo hay reticencias en algunos segmentos de la opinión pública europea a las iniciativas fiscales comunes, pero el creciente imperativo compartido de luchar contra el cambio climático podría ser la clave para dar un paso decisivo en la integración europea.

No podría quedar más claro. Si le quitas lo de la “emergencia” a este cuento, te quedas sin película. ¿Empiezas ahora a entender lo de Greta?

Lo del Parlamento Europeo escuchando a una adolescente aniñada, por no hablar de las reuniones internacionales para la gobernanza mundial, no es la payasada que parece. Es una acción directa, psicológica, sobre la “sensibilidad política a la distribución de dinero público” que menciona con preocupación el amigo Gilles Moec. De ahí “emergencia”, y niña icono.

Fuente, Thomson Reuters Foundation News:

 

 

Catorce años antes de que naciera Greta, la Catástrofe Climática Terminal estaba a la vuelta de la esquina. Tan cerca, que era muy dudoso que la Niña del Clima pudiera llegar a nacer. Naciones enteras iban a ser borradas del mapa, y los refugiados climáticos y la pérdida de zonas claves de cultivo iban a ser masivas. Un desastre simplemente inenarrable, sobrecogedor.

16 años después del nacimiento de la heroína salva-mundos, la situación es calcada. No ha mejorado un milímetro. ¡Pero tampoco ha empeorado un ápice! Estamos en la misma esquina. Acojonados, pero enteros.

Antes de Greta.

AP News [–>].

La ONU predice un desastre si no se control el cambio climático

 Un funcionario medioambiental de alto rango de las NNUU advierte que naciones enteras serán borradas del mapa por la subida del nivel del mar si la tendencia de calentamiento global no se revierte para el año 2.000.

La inundación de las costas y el fallo de los cultivos van a crear un éxodo de “eco-refugiados”, amenazando con un caos político, según Noel Brown, director de la oficina de Nueva York del Programa Ambiental de la ONU, o UNEP.

Con Greta en edad de terminar el colegio, si acudiera al colegio.

CB News [–>]

La ONU advierte que el mundo no está haciendo ni remotamente lo suficiente para evitar la catástrofe climática

Ginebra. – Las naciones han estado procrastinando demasiado tiempo, y necesitan dar pasos para cortar sus emisiones de gases invernadero inmediatemente, o arriesgarse a perder los objetivos de limitarlas, avisa un alto funcionario de la ONU. la petición de Inger Andersen, que dirije el programa de Medio Ambiente de la ONU, llega días antes de la reunión anual del cambio climático en Madrid.

Necesitamos logros rápidos en reducir las emisiones tanto como sea posible en 2020.

Incluso cumpliendo los compromisos actuales (que no se están cumpliendo), la ONU dice que “se producirán extinciones masivas”, y “grandes partes del planeta quedarán inhabitables”.

Tiene morbo el juego de las esquinas de la Catástrofe Climática. No era fácil inventarse un sistema para tenernos estresados desde antes de que naciera la niña icono, hasta después del parto de su nieta. Estresados, como para conseguir que los que tienen poco les financien su beatífica moralidad a los que tienen mucho. Y encima, sin el coñazo de tener que ir a clase.

Todavía hay gente que no le ve la gracia al mundo posmo. Deben ser unos amargados, o algo similar. Joder, no seas malaje. Donde hay arte, hay arte. ¡Y se reconoce, coño! ¿Quién era el guapo capaz de imaginar hace tan sólo unos años un prodigio similar? Ni Marx, ni leches. Esto es insuperapla. Y como ahora toca Madrid, ya te puedes ir poniendo el casco. Los fuegos artificiales van a ser un espectáculo.

Nota: La idea la he pillado de WUWT.

 

 

 

Va sobre la eterna discusión de si los modelos climáticos van francamente más calientes que la realidad, o no. Y me interesaba echarle una mirada distinta. Por una parte al mar, que es la madre del cordero del sistema climático. Por otra parte, tratar de usar una serie de temperatura distinta e independiente de los termómetros y de los satélites UAH y RSS de siempre. A poder ser, algo que no sientan la necesidad de estar corrigiendo todo el rato.

Y finalmente, me interesan los trópicos. La gran incógnita / discusión es cómo reacciona el sistema climático a los efectos externos. Los “forzamientos”. Puede resistirse a ellos, como si tuviera un termostato; o puede amplificarlos, como si fuera una cabra loca. Y nadie lo sabe – aunque unos y otros aleguen saber lo que creen. Lo que sí parece claro es que en los trópicos sí hay algún efecto termostato. Se ve. Cuando hace calor, saltan nubes y tormentas, y enfrían; cuando está fresco,  las nubes y tormentas se forman mucho más tarde, si es que llegan a hacerlo. Y también parece claro que en los grandes cambios climáticos, tipo glaciaciones, en los trópicos se notan mucho menos. Especialmente en los trópicos marinos. ¿Se nota esto en el mar, en el Calentamiento Global Acojonante? ¿Y los modelos, cómo lo ven?

Bob Tisdale [–>] solía hacer comparaciones interesantes de ese tipo. Pero comparaba la media de los modelos con sólo una de las series de observaciones. La de NASA OIv2 (Reynolds). La serie me sirve muy para el propósito. Es independiente de las que he mencionado. Usa satélites, pero es una medición distinta. La temperatura de la “piel” del mar. Y la controla / chequea contra mediciones de superficie. No la cambian todo el rato, como las otras. Yo he conocido la versión 2, desde siempre, mientras que  las demás van saltando de versión en versión cada pocos años.

Tampoco me gusta nada comparar las observaciones con la media de los modelos. No creo que la media tenga ningún valor especial, y se pierde la información sobre el “desparrame” de los modelos. Esa costumbre que tienen de ocupar todo el mapa.

Así que esa esa sido la idea. Repetir lo de Tisdale, pero con *todos* los modelos que figuran en el Klimate Explorer [–>]. Son 39. Un peñazo guapo. Y usando dos series de mediciones, para que no sea sólo la de NOAA Reynolds, que da menos calentamiento que las sospechosas habituales. He metido también HadSST4; recién salida de sus últimas correcciones, y bien convencional entre los “afirmacionistas”. Es la serie que usa el Met Office británico; la más “clásica” que hay.

Los gráficos. Creo que lo más claro es representar las tendencias lineales de calentamiento, en grados por década. Para que no haya discusiones del método de “empalmar” el origen de modelos y observaciones en un gráfico de líneas típico. Aquí sólo hay números fríos, representados gráficamente. Y para el período 1982 – 2018, porque es cuando empieza la serie Reynolds, y uso medias anuales.

El mar tropical. De 24ºN a 24ºS. Los modelos (CMIP5), en azul claro, están en orden alfabético. Cada punto representa la tendencia lineal de la temperatura por década de cada modelo entre 1982 y 2018. En morado, lo mismo para las observaciones.

observaciones-y-modelos-mar-tropicos

El mar “global”. En realidad he sacado entre 60ºN y 60ºS, porque en las zonas donde hay mar helado cada serie lo hace de forma distinta, que a su vez son diferentes que los modelos.

Lo mismo de antes, en 60ºN – 60ºS:

observaciones-y-modelos-mar

 

Parece que hay un gran consenso entre los modelos para no coincidir con las mediciones, en el mar. Un consenso, digamos, caliente.

Enlaces. Todos los datos vienen del Klimate Exlorer, del Instituto Meteorológico de Holanda. Estos son los enlaces directos, con las opciones ya elegidas. (El KE resulta un poco laberinto si no se ha usado antes, y así es más fácil).

Mar trópicos (24ºN – 24ºS):

Mar 60ºN 60ºS:

NOAA Reynolds OIv2:

HadSST4:

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