Cambio Climático


Si tú ves Mann y Rahmstorf en el mismo “paper” ya sabes que tienes el circo asegurado.

“Hemos llegado tan cerca como se puede de demostrar una relación directa entre el cambio climático y una gran familia de extremos meteorológicos recientes”, dijo Michael Mann, distinguido profesor de ciencias atmosféricas, y afamado Fake Nobel (por escrito); así como inventor del truco para esconder el declive, el falso palo de hockey que pretendía negar el cambio climático natural. “Falta identificar de hecho los eventos en los modelos climáticos”.

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Y ahí, en dos frases de Mickey Mann, tienes el cuento del clima en todo su esplendor. Los científicos de la movida tienen una meta que alcanzar. Pero no es la sana meta -motivada por la curiosidad- de saber cómo funciona el sistema que estudian, sino la de demostrar la relación entre el hombre pecador y todos los males imaginables. Y para colmo, no estudian el sistema real, sino los juegos de computadora que han creado ellos mismos como herramienta de asustar.

El truco va así. Por una parte se han fijado en unos cuantos extremos meteorológicos recientes. Como la ola europea de calor en 2003; las inundaciones de Pakistán en 2010; la ola de calor rusa de 2011; las de Tejas y Oklahoma de 2013; y los incendios de California en 2015. Y han econtrado (ya se sabía) que ese tipo de fenómenos suelen estar relacionados con ondulaciones más pronunciadas y persistentes del jet stream.

También dicen que esas ondulaciones potentes han sido más frecuentes recientemente. No dicen (creo) que entre 1950 y 1970 también vieron lo mismo, en una fase de enfriamiento global.

Y ahora llega la magia. En casi un setenta por ciento de “una combinación (docenas) de los aproximadamente 50 modelos climáticos” del grupo CMIP5, aumentaba, desde la época preindustrial, la distribución de temperatura que favorece la formación de esas ondulaciones exageradas del jet stream. Y el juego se llama concurso de popularidad entre modelos.

Pregunta: ¿van a tirar a la basura el más de 30% de los modelos de esa selección porque no dan la respuesta adecuada? No señor. Porque en otro experimento futuro, ante otra problema distinto, puede ocurrir que sean, precisamente los modelos que ahora no contestan bien, los que nos digan lo que queremos. Los que nos acerquen a esa meta que tenemos de demostrar que la culpa es del hombre pecador. Tenemos modelos para todos los gustos; los removemos, y ¡hops! sale lo que queremos. Por eso nunca descartan modelos. Por eso no hay modelos mejores que otros. No tienen selección natural, salvo los que claramente nunca van a dar la respuesta predeterminada en ningún caso.

Y luego te encuentras con que a los modelistas del cuento este resultado de abajo les parece muy bueno. (Es de otro tema distinto, pero es un ejemplo espectacular).

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Normal. ¿Han medido en ese estudio que los extremos meteorológicos sean más frecuentes o peores? No, no lo son. O al menos, el IPCC (que también quiere demostrar lo mismo), no lo ha encontrado. Ni las compañías de seguos tampoco, y les importa mucho saberlo. La realidad no dice tal cosa. Pero como en casi el 70% de una parte de los modelos ocurren unas condiciones que favorecen los extremos climáticos, y a pesar de que bien pudiera tener la razón el más de 30% que dice lo contrario (o ninguno), resulta que hemos llegado lo más cerca que se puede a demostrar que tenemos que cobrarte un pastón. ¡Somos unos machotes!

Por cierto, en la primera frase hablan de “la actual sequía sin precedentes de California”. Realidad: en absoluto es sin precedentes, y ya se ha acabado para la fecha de publicación del artículo.

Fuente, WUWT:

 

El kindergarten ha sacado un estudio para reafirmar su teoría favorita respecto a la discusión del cuento clima. Para explicarse por qué diablos sigue habiendo discusión, en vez de que todo el mundo haya aceptado su “verdad”. La tesis, obviamente, es que los republicanos son deplorables. Como todo el mundo sabe. Y el estudio es poner, en un mapa de los condados USA, el resultado de encuestas sobre la culpa del hombre en el Calentamiento Global Acojonante. Tal que así:

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Los datos suman 18.000 encuestados. Que en principio daría una media de seis fulanos por condado. Pero son en varias oleadas entre 2006 y 2016, así que en cada oleada son todavía muchos menos participantes por condado. Probablemente algo como media persona por condado. Tiene toda la pinta que tenían una idea fija en la cabeza, y querían sacar un resultado casi calcado al mapa de las últimas elecciones. Cosa lograda con gran éxito:

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Por supuesto que la conclusión le parece evidente al kindergarten:

But it is no mystery. Republicans deny climate change because they are Republicans and that’s what Republicans do

Bueno, no es cosa de los republicanos de EEUU, según datos de otro artículo del mismo autor. Es algo internacional. La división en la discusión del “cambio climático” coincide mucho con la división derecha / izquierda.

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Podemos aceptar esos números aunque en el caso de los condados de EEUU parezcan escasas las entrevistas. ¿A dónde nos llevan? Según este kindergarten, a pensar que como la gente es tonta (tanto republicanos como demócratas), su opinión se explica porque se limitan a seguir como borregos lo que dicen sus medios de comunicación y sus políticos.

Especially when it comes to something like climate change, which for most people is largely an abstraction, they are content to adopt the beliefs and tropes of their tribes, to go along with what their peers and trusted authorities say. This is true of Republicans and Democrats alike.

Republicans will accept that climate change is an urgent problem that warrants a policy response when leaders in conservative politics and media begin treating it that way. That is the only thing that can or will change the partisan divide on climate.

La tesis es muy bonita, y muy kindergarten. La gente no sabe pensar, o no le interesa, y lo que necesitan los niños son personas mayores que les digan lo que tienen que opinar. Si todos los mayores dijeran lo mismo, no tendríamos problemas con la cosa del clima. La forma de acabar con la división es callar los altavoces “negacionistas”. Silenciar a la derecha.

La única pega es que cuando uno mide la realidad de una forma un poco más fina, no encuentra eso. Por ejemplo, según más conocimientos científicos tienen los republicanos, menos probable es que se traguen el cuento de clima. Y los demócratas al revés.

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Figure 4. Belief in human-caused climate change in relation to performance on climate science literacy assessment and political outlooks. Source Kahan (2015a). N = 2000, nationally representative sample. “Ordinary Climate Science Intelligence” is climate-science literacy test. Scores for “Liberal Democrat” and “Conservative Republican” based on logistic regression model. Colored bars denote 0.95 CIs.

Se puede esperar que cuanta más dificultad tenga la gente en digerir lo que dicen los científicos, más se dejarán llevar por la prensa y sus políticos favoritos. Pero resulta que esos que tienen más dificultades para entender cuestiones científicas son justamente los que tienen una postura más indefinida. Los que lo tienen más claro, en un sentido o en el otro, son los que más conocimientos tienen. Pero si son los que más conocimientos tienen, no se puede esperar que vayan a estar dependiendo más de lo que digan periodistas y políticos de su cuerda. Será al revés; que ellos influyen a los periodistas y políticos.

También era rara la idea de que la solución para la divergencia sobre el clima fuera silenciar ¡aun más! la discrepancia (el “negacionismo”). ¿Hasta dónde quieren llevarlo, si ya es absolutamente abrumadora la apisonadora “afirmacionista”?

En realidad hay dos maneras de enfocar esta aparente paradoja.

1) Puedes pensar que unos razonan correctamente y otros no, y buscar el motivo para la aberración de los que razonan incorrectamente. Es el sistema kindergarten. Que tiene dos variantes. El adejtivo, y la gimnasia. El adjetivo es llamarles deplorables (o similar), y pensar que eso lo explica todo. Es lo que hace el cretino del artículo de los mapas que comentamos, David Roberts.

La versión gimnasia la ejemplifica  Dan Kahan. Mayores conocimientos permiten “fabricar” mejor los argumentos sesgados. Y resulta verosímil; suena a que podría ser. Pero esa idea funciona igual de bien para los dos grupos. A partir de ahí nunca podrías saber quién está más en lo cierto, ni por qué.

2) También puedes pensar la opción más sencilla y frecuente. Que tanto republicanos como demócratas razonan con una corrección e inteligencia similares, pero partiendo de asunciones diferentes. Y eso explica perfectamente la separación en función de la “inteligencia científica”. Los conocimientos aumentan la seguridad / convicción; pero asunciones opuestas llevan a conclusiones opuestas.

Vale, ¿pero qué asunciones opuestas se pueden tener en ciencia? Joé, pues con la ciencia posmoderna, la asunción más básica. ¿Qué es lo que hace una evidencia abrumadora? Y mira qué fácil es:

Asunción kindergarten (o posmo): El consenso; una teoría inteligente; unos modelos muy guay y muy caros. A más consenso, más abrumadora la evidencia. Por eso están todo el día midiendo el consenso, y mintiendo al respecto.

Asunción clásica (o facha, republicana, cerdo de derechas, etc): Evidencia empírica; que se nota esencialmente en predicciones acertadas consistentemente. Cuanto más difíciles y consistentes las predicciones acertadas, más abrumadora evidencia. Y predicciones fallidas suponen evidencia … de la incorrección de la tesis.

Por eso la ciencia clásica decía:

es una regla establecida de la Sociedad, a la que siempre se adherirá, no dar nunca una opinión como cuerpo, en ningún asunto que se le presente, tanto sea de la naturaleza como del arte.

O en una versión más moderna:

Y el problema es tan sencillo como que las dos “culturas” hacen razonamientos muy válidos … según sus asunciones opuestas. Por eso son dos resultados correctos ambos, pero de distinto signo. Y es un problema más viejo que el tebeo. Las discusiones irreconciliables entre personas no perdidamente idiotas casi siempre lo son por las distintas asunciones de partida. Pero el kindergarten no puede verlo, porque no quiere saber nada de la discusión sobre las distintas calidades (acierto estadístico) de los distintos tipos de evidencia.

¡Claro que es una discusión muy influida por las posturas políticas o “culturas”! Como que -en general- estas marcan el peso relativo de la realidad frente a las “ideas”. Los “conservadores” siempre han sido mucho más de realidades, y los “revolucionarios” de ideas. Y esa diferencia también separa el mundo de la empresa (crean “cosas”, y se la juegan) del mundo académico (crean “ideas”, y son totalmente irresponsables de las mismas).

Resumiendo. El lindo mapa que separa el “negacionsimo” del “afirmacionismo” en EEUU podría ser cierto, aunque el método no inspire confianza. Pero eso no significaría que los republicanos sean deplorables, sino que son más realistas que idealistas. Y el kindergarten no lo entiende, aunque fuera del kindergarten lo sepa todo el mundo.

Fuentes:

David Roberts en Vox:

Kahan:

En la plaza (más Kahan):

Philosophical Transactions of the Royal Society of London, year MDCCCXXIL (Advertisment) — sobre la “asunción clásica”:

El otro día veíamos que el kindergarten cree que este año está ocurrriendo algo extremadamente preocupante con el hielo del Ártico [–>]. Cosa que seguramente has visto docenas de veces en tus periódico o tus teles preferentes. Y la novedad es que ahora están hablando del hielo de invierno en vez del de verano. Que cambia muchísimo menos.

Uno de los temas recurrentes a cuenta de la banquisa es la idea de que cada vez es más fina, con menos hielo multianual. Y que eso facilitará que desaparezca el hielo de verano. Es más fácil derretir el hielo de un sólo año, más fino, que el hielo de más de un año. Tony Heller (Steve Goddard) tiene una entrada sobre el tipo de hielo, anual / mutianual.

No me gusta mucho cómo suele presentar los datos Heller. Siempre hay que coger con pinzas lo que anuncia en el título. En este caso compara el hielo de este año con el del año con menos hilo de los diez últimos. Pero para hacerlo menos “a la carta”, pondremos los mismos gráficos, comparando los cuatro primeros de la serie (arriba) con los cuatro últimos (abajo). Además es una forma muy fácil de comparar el hielo total cerca del máximo anual (el 20 de Marzo, que es el último día que tienen de 2017), que sale en gris, y el hielo mutianual que sale en blanco.

Para ampliar, clic.

hielo-multianual

Y ya metidos en faena podemos poner el mapa de las poblaciones / zonas de osos polares y su estado. Tal vez nos da una perspectiva más completa del cuento del Ártico.

osos-polares-no-peligro-actualizado-2016

Nota. EL gráfico del tipo de hielo empieza sus datos en 2005. Seguro que hacia 1980 había más hielo multianual. Pero nos da una buena idea de lo que está pasando ahora, y todo ese supuesto drama “extremadamente preocupante”. Además, en esas décadas anteriores -con más hielo del grueso- había menos osos, no más.

Fuentes.

Osi Saf (mapas del hielo):

Crockford (número estimado de osos polares):

En la plaza, estado de las zonas de osos polares (hay enlaces a fuentes originales):

 

La foto de esta almeja gigante sobre coral es espectacular.

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Pero es más interesante el cuento, la lección. Es importante fijarse en los tiempos.

– En 2003 los investigadores declararon que el coral de Coral Castels, en Phoenix Islands, estaba muerto.

– En 2009 y 2012 la situación seguía igual.

– Pero en 2015, un equipo de biólogos marinos vio que había vida pululando en el coral. ¿Podría el -presumiblemente aun frágil- coral sobrevivir al año más caliente del registro? ¡Al récord monstruoso de temperatura!

– Este mes, un equipo de biólogos ha hecho una nueva expedición. Y desde el primer momento vieron que aquello está lleno de brillantes colores verdes y morados, signo indiscutible de vida. En palabras de uno de ellos:

Todo está simplemente espléndido.

Hasta aquí el cuento, que viene del siempre muy ortodoxamente alarmista New York Times.

Pero el cuento debería llevar a la lección que el kindergarten nunca aprenderá. Cuando te aseguran que el coral de no sé donde está muerto en tal porcentaje, y que es por el Calentamiento Global Acojonante, puede no ser cierto. No ser cierta ninguna de las dos afirmaciones, quiero decir. Ni muerto, ni por “cambio climático”. Este caso de Phoenix Islands nos dice que por lo menos hay que esperar doce o trece años para confirmarlo. Aunque lo diga el mismo prestigioso periódico, y aunque lo juren “los científicos”.

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Y si además te pasas por aquí con alguna frecuencia también podrás apreciar una llamativa circunstancia. Estos cabestros hablan siempre en nombre de “la ciencia”, pero eso en ningún modo significa que no haya otros científicos que propongan exactamente lo contrario. Por supuesto, presentando sus no menos enjundiosos estudios. Por ejemplo, los de la Hipótesis Adapatativa del Blanqueo (Adpatative Bleaching Hypothesis), que este caso de Phoenix Islands parece apoyar con gran fuerza.

La tercera lección es que nunca te vas a enterar por la prensa que la hipótesis nos vamos a morir todos no es la única en curso. Pero sí es la única con permiso de circulación.

¿Hacen falta más síntomas para sospechar que te están largando un cuento?

Fuentes.

New York Times:

La Hipótesis Adapatativa del Blanqueo (Adpatative Bleaching Hypothesis):

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Algo extremadamente preocupante está ocurriendo con el hielo del Ártico. Esto es lo que nos cuenta el acojonado periodista, que además es doctor en física teórica.

¡Guau!

Este invierno he escrito varias veces en el blog sobre la preocupante situación del hielo del Ártico. Pero la situación se ha vuelto aún más crítica.

Las altas temperaturas han hecho que se registre otro mínimo para un mes de febrero. El hielo cubre 1.100.000 kilómetros cuadrados menos que la media histórica. Eso es un “trozo” de hielo de cuatro veces el tamaño de Italia.

La pera. Este año nos quedamos definitivamente sin hielo. Y los osos van a morir todos. Hasta ahora no se habían enterado; pero este año, de verdad de la buena.

Menos si ponemos un poco de contexto. ¿Qué quieren decir esas cuatro Italias menos de hielo? Esto, aunque es en marzo en vez de febrero. Pero debe ser ya el máximo anual, o casi.

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La línea naranja es lo “normal”; la media para este día entre 1981 y 2010. Lo que falta (o sobra) de la línea naranja es lo extremadamente preocupante.

Igual mejor ver todos los días del año de todos los datos que hay de esa serie. Se aprecian muy bien los picos máximo y mínimo de cada año, y esta es la serie de mayor resolución. Unos 4 Km., muy superior a los productos que empiezan antes, que suelen ser de unos 25Km. Y usa más fuentes (más satélites) además de análisis visuales. Ideal para hacerse una idea de los picos.

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Nota: lo de máximo anual todavía es presunto para 2017. Aun puede llegar ser algo  más.

Yo no consigo ver nada extremadamente preocupante en el máximo de 2017. Es como otros cuatro de los doce que hay estos datos, y tiene más hielo que 2006. (Sólo como media Italia más, no nos pongamos a cantar gol).

¿De dónde saca el físico teórico  su gráfico? Sí, es desde mucho antes, pero, ¿como puede haber un febrero batiendo buenos récords cuando este año va tan normal?

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Pues porque el hielo venía retrasado este año respecto a los últimos, hasta que se ha puesto al mismo nivel.

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Y esa es la historia. Que se pasan todo el día buscando algún dato sin contexto para poder proclamar … ¡extremadamente preocupante! Y luego basta esperar unos días para que deje de ser extremado, y no digamos ya preocupante. Decir un mes concreto no es decir nada. Pero la segunda parte no sale en los periódicos, y te tienen siempre en la fase de extrema preocupación. Hasta que llega la sobredosis, o el hábito, y te importa todo una higa. ¡Que se derrita el Ártico de una vez! Ya ha pasado antes, sin que nadie se entere:

Esa vez … que nos enteráramos. Porque hay unas pruebas muy gordas en las playas del Ártico. Pero habrá sido muchas más veces, por ejemplo durante décadas en lugar de siglos.

En fin, que está ocurriendo algo extremadamente preocupante en febrero 2017, pero febrero ya ha pasado. Puedes descorchar el champú. Ya estamos todos aliviados, hasta la siguiente.

La otra posibilidad es que esté ocurriendo algo preocupante en no pocos cerebros extremadamente kindergarten. Digo; por contemplar alternativas. Siempre conviene.  Después de todo se llama interglacial y todo eso. Normalmente considerado muy bueno. Vaya, un chollo.

Datos y fuentes.

NSIDC.

Principia Marsupia:

Periodista: ¿Puede elaborar un poco más sobre el mensaje que quiere mandar el presidente con sus recortes en ciencia y en cambio climático?

Casa Blanca: Sí. Son un par de mensajes diferentes cuando hablamos de ciencia y de cambio climático. Vamos a veros por separado

En ciencia. Nos vamos a enfocar en función esencial. Por ejemplo, hay recortes creo recordar en el NIH (Instituto Nacional de Salud). ¿Por qué? Porque están haciendo muchas cosas ajenas a su cometido, y eso da una muy buena oportunidad de recortar. Recomendamos por ejemplo la unión de dos instalaciones que hacen lo mismo, reduciendo gasto.

Esto viene de la perspectiva empresarial que tiene el presidente sobre el gobierno. Que es que si llegas aquí como un CEO, no quieres usar siete instalaciones para lo que puedes hacer con tres. Así que la primera parte de tu pregunta es enfocarse en ineficiencias, y en hacer lo que hacemos mejor.

Respecto a la cuestión del cambio climático, yo creo que el presidente ha sido muy claro: no vamos a gastar más dinero en eso. Creemos que eso es tirar tu dinero. (Y cuando dice “tú dinero” señala a la periodista, como para que le queden las cosas bien claras a la audiencia).

Esto enlaza directamente a lo que dijo en la campaña.

Fantástico. Y mucho mejor que nos lo cuente un subordinado capaz de articular el discurso, en vez de Trump mismo. El clown impresentable se ha mostrado eficaz para ganar las elecciones, pero empieza a ser un poco enervante en el gobierno. Sin embargo hay un montón de ideas muy válidas detrás. Necesarias. Y -hasta ahora- extraterrestres. En apenas un minuto el representante de la Casa Blanca ha dado una lección acojonante de filosofía de gobierno. Lección que, además, supone un cambio de rumbo radical. Tres puntos clave:

1) Oportunidad de recortar gasto.

¿Qué político conoces que tenga en la cabeza el “chip” de buscar oportunidades de recortar gasto, en vez de la obsesión de buscar disculpas idiotas para aumentarlo? Es lo que pasó cuando el jeta de Rajoy no sabía todavía qué quería ser de mayor, y nombró a Pizarro como jefe de la cosa económica, en sustitución de Draculín. Esa idea del peligro de los “políticos profesionales”, chupópteros compulsivos sin la menor experiencia de cómo se crea la riqueza. Por supuesto Pizarro duró diez minutos, y Rajoy tardó poco en saber lo que quería ser. Se hizo mayor en seguida.

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2) Tú dinero.

La imprescindible sacralización del dinero “público”, que no puede ocurrir si no nace de un enorme respeto por el contribuyente que lo ha producido. Pero ya ves tú el respeto que te tiene el mamón de la foto de arriba.

3) Dinero tirado.

En Primero de los Forestales Juveniles se estudia muy bien cómo la labor más universal y constante de (casi) todo gobierno es inventarse problemas para resolverlos con tú dinero. Operación que se ve de forma muy distinta desde ambos lados de la barrera. Desde el lado de la mamon-cracia (el Montoro de arriba, pero también sirven Obama o Hillary), se trata de la imprescindible creación de la herramienta para “hacer política”. Desde el otro lado se trata, literalmente, de tirar el dinero. Tú dinero, para más cojones. Pero tampoco vayamos a sacralizar a Trump. La guerra contra las drogas, que le entusiasma, es el mismo artificio que la guerra contra el clima.  las fantasías militares, más de lo misno. Pero al menos lo del clima sirve bien como ejemplo de este tercer punto de la magnífica lección de filosofía de gobierno. Porque si un problema planteado como el fin del mundo resulta ser un problema artifical, tal vez quepa la esperanza de que algún kindergarten llegue a contemplar la posibilidad de que no sea un caso único.

Fuente (con vídeo), The Hill:

Trump acaba de presentar sus primeros presupestos. Lo más interesante para esta casa es lo referente al clima. Sale mencionado seis veces.  Todas en el contexto de disminuir el gasto. Y son fáciles de ver porque se limitan a estos dos párrafos:

* Eliminates the Global Climate Change Initiative and fulfills the President’s pledge to cease payments to the United Nations’ (UN) climate change programs by eliminating U.S. funding related to the Green Climate Fund and its two precursor Climate Investment Funds.

* Discontinues funding for the Clean Power Plan, international climate change programs, climate change research and partnership programs, and related efforts—saving over $100 million for the American taxpayer compared to 2017 annualized CR levels. Consistent with the President’s America First Energy Plan, the Budget reorients EPA’s air program to protect the air we breathe without unduly burdening the American economy.

Lo del Green Climate Fund es la madre del cordero del acuerdo de París. La forma de “comprar” a China y compañia, a base de dejar para las kalendas graecas sus reducciones de CO2, pero en cambio inyectarles dinero a espuertas desde ya. Obama había comprometido 3.000 millones para los cuatro primero años. Y pagado ya 1.000; los últimos 500 tres días antes de dejar la oficina. Lo que ha hecho Trump es sacarles un dedo a los 2.000 que faltan, y presumiblemente comprometer todo el invento. Dejando pensando a los europeos si poner lo que no va a poner Trump, o mejor bailar la conga.

Por comparación, el último presupuesto de Obama citaba “clima” 92 veces. Por supuesto, en el contexto opuesto. Con majaderías del estilo de “Creating a Climate-Smart Economy”. Tampoco voy a mirar más, que ya sabemos lo que hacía San Obama a cuenta del clima.

Fuentes.

WhiteHouse.gov:

Vía Twitter.

Steve Milloy:

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