calentamiento global


La respuesta depende de lo que queramos saber, por supuesto. Si se trata de entender los intríngulis de cómo funciona el sistema climático, y otras interesantes pero arcanas cuestiones académicas, es muy posible que con la gran mejora de los modelos climáticos vayamos sabiendo más. Desde luego dan más detalles, aunque habría que saber si son detalles correctos, o si son compatibles entre unos modelos y otros. Pero si se trata de la emergencia climática que nos tiene en un sin vivir, de si estamos a diez años o a dos mil de la hecatombe, lo que necesitamos saber es cuánto calentamiento se puede esperar por las emisiones de CO2. No es lo mismo una bañera a 30º, que a 93º.

Por ejemplo, el último gran informe de IPCC, el AR5 de 2013, decía que el calentamiento más probable por doblar el CO2 en la atmósfera era entre 1,5º y 4,5º. Sin poder dar una cifra concreta de mayor probabilidad, por incompatibilidad entre las distintas líneas de evidencia.

El asunto es que se trata de problemas que encaras de forma muy diferente si la cifra real está cerca de 1,5º, que si está cerca de 4,5º. Usarías estrategias diferentes, y elegir la equivocada podría ser muy doloroso.

Los chicos del clima tienden a estar muy obsesionados con la idea de la media de los modelos. Pero como vamos a ver, esa media parece tener cada vez menos sentido. Y cada nueva generación de modelos climáticos nos está haciendo saber menos, respecto de esa pregunta clave para el asunto de la supuesta emergencia. Por una parte se desparraman más, dando una respuesta con mayor incertidumbre en lugar de menor. Y por otra parte, la media de los modelos va siendo cada vez un valor menos popular para  los modelos mismos. Cada vez son menos los que dan una respuesta cercana a la media, y tienden a preferir, o valores francamente más bajos, o francamente más altos.

Valga como resumen este gráfico de los resultados de los modelos, para esa pregunta de cuánto se calentaría el clima por el CO2, representando la frecuencia -por tramos- de respuestas de las tres últimas versiones de modelos climáticos. ECS, o equilibrium climate sensitivity, es lo que calentaría el CO2 por doblar su cantidad. Lo de la última generación, CMIP6, es relativamente provisional porque todavía no han salido los datos de todos los grupos de trabajo.

Las barras marcan el número de modelos que da un resultado en ese margen, y cada el margen es de 0,5º, desde cero a siete grados. La cifra significa el final del margen: donde dice 0,5, quiere decir los resultados entre 0,1º y 0,5º, ambos incluidos.

ecs-histogramas-cmip-3-5-6

Se ve claro cómo se van desparramando.

  • Rango versión CMIP3: 2,1º – 4,3º
  • Rango versión CMIP5: 2,1º – 4,7º
  • Rango versión CMIP6 (provisional): 1,8º – 5,6º

Esto no es saber más sobre cuánto calienta el CO2 en la playa, según “mejoran” los modelos, sino menos.

Podemos ver los histogramas de las dos últimas versiones, juntos.

Lo que ha cambiado, hacia más calentamiento, es el extremo de los modelos que tienen una ECS alta; el otro apenas lo ha hecho. Si divides los resultados de estas dos últimas generaciones de modelos por la mitad, la mitad baja ha subido la media en sólo 0,2º, entre una y otra versión; pero la mitad alta lo ha hecho en 0,8º. Cuatro veces más.

Cada vez van teniendo más pinta de una distribución bimodal. Con dos “modas”, o valores más populares o probables. ¿Influiría eso en que en el último IPCC no dieran un valor más probable, como otras veces solían? El motivo que alegaban era la falta de acuerdo entre las distintas lineas de evidencia. (Modelos, y otras cosas). Pero hubiera tenido gracia que hubieran dicho que el valor más probable era la media de los modelos, como la vez anterior, y alguien les enseñara un histograma de los mismos, que nunca suelen poner, y dijera: ¿cómo va a ser el valor más probable, cuando ese es el resultado que menos modelos dan? ¡En esa zona sólo hay dos modelos, y en la más popular hay siete! En la siguiente, cinco. Y hay con cuatro, y con tres. No parece que la media sea un valor especialmente probable.

Tiene más matices esto de la ECS y su distribución. El argumento por excelencia de los “afirmacionistas”, en defensa de su idea y de sus modelos, es que sin el efecto de calentamiento del CO2 no podrían reproducir la temperatura global desde que se mide con termómetros (hacia 1880). Es un buen argumento si aceptamos alguna asunción que no está probada; pero, vale, ¿de qué efecto de calentamiento del CO2 hablamos? Porque dicen “calentamiento”, así, a pelo; pero en absoluto es lo mismo un efecto de calentamiento 1,8º por doblar el CO2, que uno de 5,6º en la misma circunstancia. Y sin embargo, con efectos tan distintos reproducen igual de bien las temperaturas de los últimos 150 años. Es como si consiguieran un modelo en el que se vive igual ganando 30.000 €, que ganando 93,000 €. Algo huele bastante raro.

Ahora la gran pregunta es qué dirá el IPCC en su próxima Biblia respecto a la sensibilidad climática. Respecto a cuánto se puede esperar que caliente el CO2. Si añadimos los nuevos modelos CMIP6 al gráfico que solemos poner sobre la idea al respecto de diferentes métodos y grupos, nos queda así.

Cálculos observacionales nuevos, no hay. Lo que si hay es algún “paper” de muy última hora (no hay tiempo de responder), pretendiendo que ese tipo de cálculos basados en la temperatura conocida con termómetros, que siempre habían sido kosher, ahora resulta que ya no valen. Porque patatas.

De alguna manera van a tener que salvar la narrativa preestablecida. Lo interesante será ver con qué cuento salen. Pero lo que no hay cuento que salve es que sus prodigiosos modelos, cuanto más mejoran, menos respuesta dan.

– ¿Cuánto calienta el CO2; cuánto problema es, si es que es problema?

– Depende.

– ¿De qué?

– Del modelo; de la linea de evidencia; de cosas.

– ¿Y ese famoso consenso?

– Bueno, el consenso es que calienta. Y que eso es “malo” porque lo asociamos moralmente a “pecado”, y con independencia de la cantidad; no por ninguna evidencia empírica, ni nada razonable. ¡No seas “negacionista”!

– ¿Y en qué sentido es peor ser “negacionista”, que “afirmacionista”? ¿Va de popularidad, de la niña Greta, o qué?

Fuentes (me había dejado ayer las fuentes atrás, por si alguien quiere repetir los histogramas).

La obsesión más recurrente y extendida entre los divinos afirmacionistas, es, desde el principio, silenciar al resto. Y lo hacen en todos los niveles. Da la mismo que sean los científicos, insultando y acosando a sus colegas díscolos; los políticos, demonizando a sus adversarios; o los periodistas, que más parecen perros de ataque que gente de letras. El ejemplo de hoy es una periodista, para mi desconocida, que no es ya que quiera silenciar la opinión contraria, sino que lo expresa con una crudeza y falta de rubor digna de un fraile en celo místico. Digamos, con calentamiento global.

El Español, entre otros, no lo cojo ni con pinzas. Pero a menudo me mandan cosas de la prensa, y las veo. Normalmente no hago mucho caso; en el circo de los payasos lo normal son las payasadas. Y por jemplo es divertido leer, supuestamente en serio, que los caballos tienen problemas de obesidad porque el cambio climático hace crecer mucho la yerba.

Supongo que también iremos todos notablemente más colocados que antes, por el mismo motivo. Es un espectáculo lo que crece la maría con el cambio climático y la fertilización del CO2 extra. La diferencia es que los negacionistas no quieren silenciar a los afirmacionistas, ni han querido nunca. Ni siquiera cuando se trataba de una minoría más bien extravagante. ¿Por qué iban a querer? Es frecuente que ideas aparentemente estrafalarias amplíen el campo de visión, y con ello el del conocimiento. Silenciar ideas no forma parte de la estrategia de adquisición de saber. Pero sí es el elemento clave de otro ejercicio muy conocido, y opuesto. La imposición de tabúes. La dictatorial arbitrariedad de la moral. Y ahora que los frailes no pintan gran cosa, tenemos a periodistas, y periódicos, ejerciendo su labor. Como Laura M Mateo.

Espero que no se enfade Laurita, pero el argumento parece fácil. Tapar bocas no es un función del periodismo, ni ha sido nunca. En cambio, es la esencia de frailes y otros campeones morales. Si no quiere que le llamemos monja, podría empezar por dejar su complejo de tapabocas.

Probablemente no merezca la pena comentar las nueve imágenes. La moralina no es susceptible de ser afectada por datos, ni por argumentos; funciona exclusivamente mediante etiquetas tabú. Pero la cabra tira al monte, y no lo puede evitar.

  1. Un iceberg flota en un fiordo en Groenlandia. El cambio climático puede tener consecuencias para la vida en la Tierra que tan solo se han comenzado a presenciar. El deshielo de los polos …
  2. Piscinas formadas en el hielo del glaciar. El deshielo en los polos es una de las consecuencias del cambio climático …
  3. Inundaciones en el Rin, en Alemania. El cambio climático también provocará fenómenos meteorológicos más bruscos y cambiantes.
  4. Un secarral. Grietas en la arcilla de la presa municipal. En la otra cara de las inundaciones se encuentran las sequías. Según el IPCC, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán el calentamiento global y producirán cambios duraderos …
  5. Donald Trump. Desde un punto de vista ambiental las consecuencias de que el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero abandone sus actuales objetivos de reducción de emisiones son imprevisibles.
  6. Greta, la niña icono, navegando. El planeta entero está pendiente de ella.
  7. Manifestantes contra el cambio climático en Atenas (Grecia).
    La presión en las calles también ha ido en aumento en todo el mundo.
  8. Un niño recoge vasos de plástico de un río contaminado en Yakarta.
    Otra de las facetas de la contaminación del medioambiente tiene que ver con los plásticos de los millones de productos que se consumen en todo el mundo y, en concreto, los microplásticos, que terminan formando parte de los ecosistemas.
  9. Montones de peces muertos yacen junto a desperdicios en la presa municipal
    Todas las consecuencias del cambio climático tendrán repercusiones impredecibles para la vida en la tierra, no solo para los seres humanos, sino para todas las formas de vida animales y vegetales.

No sostengo que para ser afirmacionista haya que ser imbécil, lo mismo que no lo creo necesario para ser un fanático religioso. O ideológico. Pero los tres fenómenos producen siempre un rosario inevitable de imbecilidades.

Los nueve “argumentos” de Laura se reducen a tres. Deshielo (1 y 2), consecuencias … en el futuro (3, 4, 5 y 9), y la popularidad del movimiento moral (6 y 7).

Deshielo. El deshielo demuestra un calentamiento (que los negacionistas no niegan), pero eso lo demuestran mejor los termómetros. Lo que no demuestra es la causa del calentamiento, y mucho menos un problema debido al mismo. Deshielos mucho mayores ha habido a lo largo del Holoceno, sin que fueran un problema para nadie. Ni humanos, ni animales, ni plantas. Tampoco es un problema ahora. Lo que sí es un problema, siempre, es el crecimiento del hielo y los glaciares. Vaya, para los que viven cerca.

Consecuencias … en el futuro. Ninguna foto del presente puede demostrar nada sobre el futuro. Inundaciones y sequías ha habido siempre. Y es cierto que el IPCC dice que habrá más en el futuro, pero no dice que haya más en el presente. Y las fotos son del presente. Por otra parte, los modelos del IPCC son especialmente malos con la hidrología, ¡según el mismo IPCC! Y según cualquiera que haya estudiado el asunto.

Popularidad del movimiento moral. Es completamente cierta. Supongo que el “argumento” de Laura será que uno no debe ponerse en contra de movimientos morales de mucha popularidad. Por ejemplo, el islamismo en el mundo musulmán. Y el consejo es muy sabio, si de tener un vida tranquila se trata. Pero resulta francamente estúpido que la animosa periodista crea que ese es un argumento que vaya a tapar la boca, por ejemplo, de los sufridos ateos musulmanes. Ya saben que les espera un vida con muchos inconvenientes. Y de primera mano; no necesitan periodistas que se lo cuenten. Tampoco se van a creer que la popularidad establezca la verdad. Creer lo contrario es el motivo de que sean ateos en un mundo tan hostil para ellos.

Resumiendo. Es imposible que si Laura tiene un mínimo de conocimientos, y un mínimo de capacidad de razonar, crea que va a tapar ninguna boca con sus nueve gráficos de chichinabo. Y seguro que no lo cree. Pero sí debe saber que está en modo clickbait, y tratando de estimular a los que ya tenían el tabú incrustado, y el celo moral por las nubes.  O sea, haciendo pornografía moral. Podría haber quien piense que está siendo un poco guarra.

Añadido (algo) posterior. En realidad hay un cuarto “argumento” en las nueve fotos. Sería la porquería en la naturaleza (8 y 9). Pero eso no tiene nada que ver ni con el clima, ni con los supuestos negacionistas cuyas bocas hay que tapar. Supongo que por eso lo había dejado atrás. No es un argumento respecto de lo que promete el título.

No es algo que pase todos los días, pero a veces se quitan la careta.

Thomson Reuters Foundation News.

Gilles Moec es el economista jefe del Grupo Axa.

Extractos:

  • La transición a una economía descarbonizada es vital, pero sería una ilusión pensar que se puede conseguir sin costes. Una transición económica de esta escala requiere una financiación seria.
  • La Comisión Europea estima que la inversión necesaria es el 1,5% del PIB europeo, todos los años durante la próxima década.
  • En parte vendrá de inversiones privadas,, pero en muchos casos los proyectos verdes sólo serán rentables en un horizonte muy largo y necesitarán financiación pública.
  • ¿Pero cómo se puede garantizar esta fuente de financiación, teniendo en cuenta la sensibilidad política a la distribución de dinero público?
  • No necesitamos reinventar la rueda con un proceso burocrático nuevo y complicado – después de todo se trata de una emergencia. En 2012, la UE lanzó el Mecanismo de Estabilidad Europeo en respuesta a la crisis de deuda de la eurozona. Esta estrategia se podría usar como esquema para la respuesta financiera a una emergencia existencial aun mayor: la lucha contra el cambio climático.
  • Los aspectos esenciales del Mecanismo de Estabilidad Europeo deben replicarse en un nuevo Fondo Europeo de Emergencia Climática.
  • Pero con dos diferencias. Primero, tendría sentido que los fondos estuvieran disponibles también para las empresas, no sólo para los gobiernos. Y segundo, debería usarse la ventaja de la tasa de interés históricamente baja para pedir prestado dinero ahora. Para evitar desincentivar otras formas de inversión pública, además del Fondo de Emergencia Climática, tendría sentido excluir estos proyectos de transición de los cálculos de los déficit nacionales a la hora de establecer su grado de cumplimiento con las reglas del Pacto de Establidad y Crecimiento.
  • A menudo hay reticencias en algunos segmentos de la opinión pública europea a las iniciativas fiscales comunes, pero el creciente imperativo compartido de luchar contra el cambio climático podría ser la clave para dar un paso decisivo en la integración europea.

No podría quedar más claro. Si le quitas lo de la “emergencia” a este cuento, te quedas sin película. ¿Empiezas ahora a entender lo de Greta?

Lo del Parlamento Europeo escuchando a una adolescente aniñada, por no hablar de las reuniones internacionales para la gobernanza mundial, no es la payasada que parece. Es una acción directa, psicológica, sobre la “sensibilidad política a la distribución de dinero público” que menciona con preocupación el amigo Gilles Moec. De ahí “emergencia”, y niña icono.

Fuente, Thomson Reuters Foundation News:

 

 

Catorce años antes de que naciera Greta, la Catástrofe Climática Terminal estaba a la vuelta de la esquina. Tan cerca, que era muy dudoso que la Niña del Clima pudiera llegar a nacer. Naciones enteras iban a ser borradas del mapa, y los refugiados climáticos y la pérdida de zonas claves de cultivo iban a ser masivas. Un desastre simplemente inenarrable, sobrecogedor.

16 años después del nacimiento de la heroína salva-mundos, la situación es calcada. No ha mejorado un milímetro. ¡Pero tampoco ha empeorado un ápice! Estamos en la misma esquina. Acojonados, pero enteros.

Antes de Greta.

AP News [–>].

La ONU predice un desastre si no se control el cambio climático

 Un funcionario medioambiental de alto rango de las NNUU advierte que naciones enteras serán borradas del mapa por la subida del nivel del mar si la tendencia de calentamiento global no se revierte para el año 2.000.

La inundación de las costas y el fallo de los cultivos van a crear un éxodo de “eco-refugiados”, amenazando con un caos político, según Noel Brown, director de la oficina de Nueva York del Programa Ambiental de la ONU, o UNEP.

Con Greta en edad de terminar el colegio, si acudiera al colegio.

CB News [–>]

La ONU advierte que el mundo no está haciendo ni remotamente lo suficiente para evitar la catástrofe climática

Ginebra. – Las naciones han estado procrastinando demasiado tiempo, y necesitan dar pasos para cortar sus emisiones de gases invernadero inmediatemente, o arriesgarse a perder los objetivos de limitarlas, avisa un alto funcionario de la ONU. la petición de Inger Andersen, que dirije el programa de Medio Ambiente de la ONU, llega días antes de la reunión anual del cambio climático en Madrid.

Necesitamos logros rápidos en reducir las emisiones tanto como sea posible en 2020.

Incluso cumpliendo los compromisos actuales (que no se están cumpliendo), la ONU dice que “se producirán extinciones masivas”, y “grandes partes del planeta quedarán inhabitables”.

Tiene morbo el juego de las esquinas de la Catástrofe Climática. No era fácil inventarse un sistema para tenernos estresados desde antes de que naciera la niña icono, hasta después del parto de su nieta. Estresados, como para conseguir que los que tienen poco les financien su beatífica moralidad a los que tienen mucho. Y encima, sin el coñazo de tener que ir a clase.

Todavía hay gente que no le ve la gracia al mundo posmo. Deben ser unos amargados, o algo similar. Joder, no seas malaje. Donde hay arte, hay arte. ¡Y se reconoce, coño! ¿Quién era el guapo capaz de imaginar hace tan sólo unos años un prodigio similar? Ni Marx, ni leches. Esto es insuperapla. Y como ahora toca Madrid, ya te puedes ir poniendo el casco. Los fuegos artificiales van a ser un espectáculo.

Nota: La idea la he pillado de WUWT.

 

 

 

Va sobre la eterna discusión de si los modelos climáticos van francamente más calientes que la realidad, o no. Y me interesaba echarle una mirada distinta. Por una parte al mar, que es la madre del cordero del sistema climático. Por otra parte, tratar de usar una serie de temperatura distinta e independiente de los termómetros y de los satélites UAH y RSS de siempre. A poder ser, algo que no sientan la necesidad de estar corrigiendo todo el rato.

Y finalmente, me interesan los trópicos. La gran incógnita / discusión es cómo reacciona el sistema climático a los efectos externos. Los “forzamientos”. Puede resistirse a ellos, como si tuviera un termostato; o puede amplificarlos, como si fuera una cabra loca. Y nadie lo sabe – aunque unos y otros aleguen saber lo que creen. Lo que sí parece claro es que en los trópicos sí hay algún efecto termostato. Se ve. Cuando hace calor, saltan nubes y tormentas, y enfrían; cuando está fresco,  las nubes y tormentas se forman mucho más tarde, si es que llegan a hacerlo. Y también parece claro que en los grandes cambios climáticos, tipo glaciaciones, en los trópicos se notan mucho menos. Especialmente en los trópicos marinos. ¿Se nota esto en el mar, en el Calentamiento Global Acojonante? ¿Y los modelos, cómo lo ven?

Bob Tisdale [–>] solía hacer comparaciones interesantes de ese tipo. Pero comparaba la media de los modelos con sólo una de las series de observaciones. La de NASA OIv2 (Reynolds). La serie me sirve muy para el propósito. Es independiente de las que he mencionado. Usa satélites, pero es una medición distinta. La temperatura de la “piel” del mar. Y la controla / chequea contra mediciones de superficie. No la cambian todo el rato, como las otras. Yo he conocido la versión 2, desde siempre, mientras que  las demás van saltando de versión en versión cada pocos años.

Tampoco me gusta nada comparar las observaciones con la media de los modelos. No creo que la media tenga ningún valor especial, y se pierde la información sobre el “desparrame” de los modelos. Esa costumbre que tienen de ocupar todo el mapa.

Así que esa esa sido la idea. Repetir lo de Tisdale, pero con *todos* los modelos que figuran en el Klimate Explorer [–>]. Son 39. Un peñazo guapo. Y usando dos series de mediciones, para que no sea sólo la de NOAA Reynolds, que da menos calentamiento que las sospechosas habituales. He metido también HadSST4; recién salida de sus últimas correcciones, y bien convencional entre los “afirmacionistas”. Es la serie que usa el Met Office británico; la más “clásica” que hay.

Los gráficos. Creo que lo más claro es representar las tendencias lineales de calentamiento, en grados por década. Para que no haya discusiones del método de “empalmar” el origen de modelos y observaciones en un gráfico de líneas típico. Aquí sólo hay números fríos, representados gráficamente. Y para el período 1982 – 2018, porque es cuando empieza la serie Reynolds, y uso medias anuales.

El mar tropical. De 24ºN a 24ºS. Los modelos (CMIP5), en azul claro, están en orden alfabético. Cada punto representa la tendencia lineal de la temperatura por década de cada modelo entre 1982 y 2018. En morado, lo mismo para las observaciones.

observaciones-y-modelos-mar-tropicos

El mar “global”. En realidad he sacado entre 60ºN y 60ºS, porque en las zonas donde hay mar helado cada serie lo hace de forma distinta, que a su vez son diferentes que los modelos.

Lo mismo de antes, en 60ºN – 60ºS:

observaciones-y-modelos-mar

 

Parece que hay un gran consenso entre los modelos para no coincidir con las mediciones, en el mar. Un consenso, digamos, caliente.

Enlaces. Todos los datos vienen del Klimate Exlorer, del Instituto Meteorológico de Holanda. Estos son los enlaces directos, con las opciones ya elegidas. (El KE resulta un poco laberinto si no se ha usado antes, y así es más fácil).

Mar trópicos (24ºN – 24ºS):

Mar 60ºN 60ºS:

NOAA Reynolds OIv2:

HadSST4:

Por ejemplo, titular:

newsweek-plants-and-co2

El titular responde a un esquema muy claro, que repiten todo el rato. Como máquinas. Y el esquema es muy fácil. Sabemos desde “siempre” que principal nutriente de las plantas es el CO2, junto con el agua. Y también sabemos que hay un nivel escaso de CO2 en el aire para ellas, desde hace millones de años. Así que cualquier cerebro medianamente estructurado, llega a la inmediata conclusión de que es muy muy difícil que nuestras emisiones de CO2 no les vayan a dar una gran alegría a la vegetación. Es lo que planteaba, por ejemplo, Guy Callendar en 1938. (Callendar es el padre de lo que podríamos llamar climatología del CO2, y lo que ahora se llama efecto invernadero empezó con el nombre de efecto Callendar).

callendar-1938

Y luego el asunto se mide, y se confirma: como era de esperar, las plantas están muy contentas, y crecen más gracias al CO2 extra que les estamos regalado.

zhu-conclusiones

Y queda claro que tenemos un problema. Gordo. Si el CO2 es tabú, no puede hacer cosas buenas. A ver si nos vamos a poner a hacer maravillas, pretendiendo averiguar el balance de perjuicios y beneficios del CO2. Los pecados no tienen beneficios, punto. Y darle alegría a las plantas es darle alegría a la vida entera del planeta. Nada menos.

¿Cuál puede ser la solución? El esquema que decíamos. Consiste en imaginar, o inventar, condiciones por las que el obvio y bien medido efecto beneficioso, desaparecerá. Y como desaparecerá, es algo que no hay que tener en cuenta. Si se te ocurre  mencionarlo, eres un “negacionista”.

El ejercicio imaginativo no es tan difícil. Aparte de CO2, las plantas necesitan agua, y nutrientes minerales. Y basta imaginar que aunque tengan más CO2, van a tener menos de lo demás; como para que no compense. Esto no ocurre, pero ocurrirá. Blablabá. Es muy fácil que acaben convenciéndose, vista la fuerza del tabú. Pero en este caso que ponemos de ejemplo, se les ha ido un poco la mano.

Los científicos avisan que el efecto beneficioso del CO2 sobre las plantas sólo va a durar 80 años.

Estoy convencido que Kashmira Gander se cree su titular. No pienso en mala fe, ni conspiraciones, ni virguerías. Después de todo, aunque escriba en medios de mucho prestigio, sus temas suelen ser salud, género, cuestiones LGTB…XYZ, derechos humanos, subculturas, y moda. Pero si miras las citas que tiene de científicos en su artículo, en seguida ves que no hay ninguna referencia a ese supuesto aviso de los científicos.

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Leyendo el estudio al que se refiere, es mucho peor. Aunque tiene un titular perfectamente diseñado para que Kashmira pueda interpretarlo como lo ha hecho.

Estudian los experimentos que han encontrado sobre crecimiento de las plantas con elevado CO2. Son experimentos al aire libre (FACE) y en sitios cerrados. Un total de 138 estudios, que no está nada mal. Y llegan hasta un nivel de CO2 de 625 ppm, porque los estudios al aire libre no suelen pasar mucho de ahí. Lo interesante es que trasladan el significado de todos esos estudios locales a un nivel global, integrando los distintos tipos de vegetación y de geografías.

¿Y de dónde salen los 80 años de Kashmira? Los autores explican que 625 ppm de CO2 se corresponden con lo que dan los escenarios intermedios para el año 2100. Y faltan 80 años para eso.

¿Y de dónde sale que después de 80 años, o más allá de 625 ppm, se acaba el beneficio del CO2? Misterio. Del estudio no puede salir, porque no tienen datos más allá. Ni dicen nada de más allá de esa fecha / concentración. Lo que dicen, respecto al título, es:

A igualdad de condiciones, los mismos ecosistemas que son responsables ahora de la mayor parte del reverdecimiento y de la toma de carbono, probablemente mantendrán su importancia para futuros incrementos en biomasa con CO2 elevado.

Donde “futuros” son 625 ppm, que es lo que han podido mirar. Lo expresan en este gráfico.

Figura 2. Aumento potencial de biomasa sobre el suelo en ecosistemas terrestres con elevado CO2 (de 350 a 625 ppm).

Terrer-et-al-2019-fig-2ab

Lo que no dice nada es que sea “sólo para 80 años”. Que es lo que te cuentan ti.

Sí avisa el trabajo sobre sus incertidumbres. Las lógicas; si integran experimentos en los que sólo cambia el nivel de CO2, no pueden saber de otros efectos que ocurran con el posible cambio climático. Por otra parte, distintos en cada sitio. Pero dejan bien claro lo que ya sabíamos, y de una forma cuantificada a nivel global. Lo bueno que se puede esperar que sea, para las plantas, el CO2 que emitiremos en el futuro. En principio, y de primera aproximación. De media global, un 12% de aumento de la biomasa vegetal por encima del suelo. O sea, las plantas, de fiesta. Y con ellas, los animales que se las comen. Y los animales que comemos animales que comen plantas. ¿A quién no le gusta el plan?

También dicen que coincide mucho el reverdecimiento que se ha medido hasta ahora en la naturaleza, con el que proyectan ellos para el futuro a partir de experimentos. Con un efecto del CO2 muy similar en ambos casos.

Añadido para los comentarios (Rafael y Alejandro):

fotosintesis-co2-y temperatura

negacionistas-e-ipcc-con-texto

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Están poco a poco publicando detalles de la nueva generación de modelos climáticos. Los CMIP6, que se usarán para el próximo gran informe del IPCC. Y el detalle más relevante siempre es la “sensibilidad climática”. Lo que calienta el CO2, según los modelos. Al final, es lo que importa. Si quieres saber cuánto problema tienes, si es que tienes, depende de cuánto caliente el CO2 que emitimos. Y también de cuánto emitamos en adelante, pero menos. Vamos a seguir emitiendo a mansalva, digan lo que digan, porque lo contrario sí que sería un problema gordo.

En los nuevos modelos ha subido la sensibilidad climática media de los modelos. Mucho. De 3,2º por doblar el CO2, a 4,1º. Y resulta curioso viendo el historial anterior. En el año 2007, con los modelos de entonces (CMIP3), el IPCC daba una sensibilidad más probable de 3,0º. En el año 2013, con los modelos CMIP5, la sensibilidad media de los modelos era de 3,2º. Pero dijeron que no podían dar una sensibilidad mas probable, por desacuerdo entre las distintas líneas de evidencia y estudios. Resulta que los cálculos  basados en observaciones (termómetros) daban en torno a 2º, y los más recientes algo menos. Así que dieron un rango más probable en lugar de una cifra más probable. Era: 1,5º – 4,5º, mezclando modelos y observaciones; y usando un rango de los modelos en vez de la media. Que es el mismo rango que han venido dando desde 1978 (informe Charney), en una ciencia que avanza muchísimo … menos en su métrica principal.

Y ahora los nuevos modelos (CMIP6) pegan un pelotazo, subiendo la sensibilidad climática de la media de los modelos de 3,2º a 4,1º. Teniendo en cuenta toda la magia (tuneos) que hay en los modelos, es muy discutible que esa media de los modelos tenga un significado especial. Muy discutible, y muy discutido. Pero con la nueva generación de modelos el asunto resulta extraordinario. No se trata solo de un aumento en la sensibilidad climática media, sino que su distribución es completamente diferente. En las dos generaciones de modelos las mayores frecuencias se concentran en extremos opuestos. Arriba los modelos anteriores, abajo los nuevos. ECS: sensibilidad climática.

ecs-cmip5-y-cmip6-distr-medianas

También es interesante ver la frecuencia de la media. En este gráfico cambiamos el rango de conteo, para que en cada caso la media de los modelos quede en el medio de un rango. Y poder ver cuántos modelos se concentran en el rango de ese valor medio.

ecs-cmip-5-y-cmip6-medias

No parece que la media de los modelos sea un valor muy popular entre ellos, pero en la nueva generación sorprende lo bien habitados que están los valores extremos alejados de la media, y a ambos lados.

En el primer gráfico he puesto juntos CMIP5 y CMIP6. No pongo los CMIP3 porque la sensibilidad la calculaban de otra forma. Pero es común para 5 y 6. Lo repito aquí:

ecs-cmip5-y-cmip6-juntos

Los nuevos modelos (rojo), ademas de cambiar la distribución, y de hacer todavía menos popular la media de los modelos, han conseguido abarcar todo el mapa. Siguen manteniendo una presencia decente en la parte baja, pero además han conseguido colonizar la zona de hervir, antes despoblada.

Y ya la guinda es que si en 2007 no podían dar una sensibilidad climática mas probable, por desacuerdo entra las distintas líneas de evidencia y estudios, ¿qué van a decir ahora? ¿Cambiarán o descartarán la línea de evidencia (las observaciones) que estaba en franco desacuerdo con los modelos? En todo caso esto no parece un avance del conocimiento, precisamente. Supongo que venderán que cuanta más incertidumbre, mayores son las posibilidades de una hecatombe. Y procurarán que no se note la mala pinta que le dan estos bandazos a la idea de una “ciencia establecida”. Porque con los bandazos siempre hay el mismo problema.  Si cada generación de modelos es un mundo diferente, ¿por qué vas a pensar que la generación de ahora representa un mundo real?

Ya que estamos, podemos poner la distribución de ambas generaciones de modelos, limpia; sin señalar ni la media ni la mediana.

ecs-cmip5-y-cmip6-distr

Nota: esto todavía puede cambiar porque faltan algunos modelos por publicar su sensibilidad climática. Pero no puede cambiar mucho, porque no faltan tantos.

Un añadido de interés. Sobre los problemas de la modelo-manía, Andrea Saltelli en Nature:

Modelling hubris may lead to “trans-science”, a practice which lends itself to the language and formalism of science but where science cannot provide answers. Models may be used as a convenient tool of displacement – from what happens in reality to what happens in the model

Fuentes.

De los modelos CMIP6, Yue Dong en Twitter (clic en su imagen para llegar al tuit).

ecs-cmip6

De lo modelos CMIP5: IPCC AR5, WG1, chapter 9.

ecs-cmip5

Añadido para los comentarios:

negacionistas-e-ipcc

 

 

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