atolones


Da un poco de corte tener que repetirse tanto. Pero como los calentólogos insisten en la mentira de que las pobres naciones islas del Pacífico se van a hundir a cuenta del calentamiento global, habrá que seguir informando de cada estudio nuevo que mide exactamente lo contrario. Y eso es lo que hay hoy:

La estabilidad geológica y la existencia de las naciones – islas sobre atolones está amenazada por la subida del nivel del mar y el calentamiento global. El atolón Funafuti, en el Pacífico Ecuatorial, ha padecido uno de las subidas más altas del nivel de mar (∼5.1 ± 0,7 mm/año), totalizando ∼0.30 ± 0,04 m en los últimos 60 años. Analizamos seis capas (slices) de costa de los últimos 118 años en 29 islas del atolón Funafuti para determinar su respuesta física a la subida del nivel del mar reciente. A pesar de la magnitud de la subida, ninguna isla ha desaparecido; la mayoría han crecido; y ha habido un incremento neto del 7,3% de área de islas en el último siglo (1897–2013). No hay evidencia de una erosión exacerbada en el ultimo medio siglo en el que el nivel del mar se aceleró. Las islas coralinas en Funafuti ajustan continuamente su forma, y posición, en respuesta a variaciones en las condiciones de frontera. Incluyendo tormentas, aporte sedimentario, así como el nivel del mar. Los resultados sugieren una prognosis más optimista respecto a la habitabilidad de las naciones islas y demuestran la importancia de resolver las tasas recientes y estilos de cambio en las islas, para informar de las estrategias de adaptación.

Sabemos desde Darwin que los atolones coralinos son sistemas dinámicos. Y que los encontramos todos justamente a la altura del nivel del mar, no por capricho de un diseñador inteligente, ¡sino precisamente porque se mueven con el siempre variable nivel del mar! Pero con la calentología hay que empezar a aprenderlo todo desde cero, porque parte del supuesto de que ninguna no-catástrofe puede ser cierta, y que la mano del hombre pecador no puede ser no-observada en ningún sistema. Son, literalmente, como niños.

Entradas anteriores, recurrentes:

El gráfico de Darwin:

https://i0.wp.com/atolones.loiscareaga.net/darwins_reef.jpg

Añadido, para la conversación
 https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/03/calentamiento-del-mar-0-2000.png

Pillo de WUWT [–>], con mucha rabia. Porque lo tenía en el buzón desde hace nueve horas, y no había mirado todavía el contenido de la última de Science.

ciencia-calentamiento-global-descubre-a-darwin

En 1842, Darwin propuso el único modelo funcional que ha habido sobre la formación y dinámica de las islas coralinas. Todas esas “naciones islas” del Pacífico que dicen que se van a hundir por el calentamiento global y la subida del nivel del mar. Que dicen … los que no han leído a Darwin. Ni siquiera han mirado sus dibujitos.

https://i0.wp.com/atolones.loiscareaga.net/darwins_reef.jpg

 

El coral es sobre lo que están las palmeras en “barrier reef” y en “atoll”, dentro de ese grabado de Darwin. Y están exactamente en el nivel del mar. ¿Por qué? Miremos los hechos que conocía Darwin, y que confirmó en su viaje con el Beagle.

– Todos los arrecifes de coral están a ras del nivel del mar. No están ni a cinco metros por debajo, ni a cinco por encima. Están en el nivel medio exacto del mar.

– Las islas coralinas no son más que coral, al que se le ha acumulado arena y alguna vegetación por encima.

– El nivel del mar varía más de 100 metros entre el período de glaciación y el período interglacial.

¿Conclusión? Es un sistema dinámico, donde el nivel del mar marca la altura de las islas sobre el fondo marino. Si el nivel del mar gana altura sobre el fondo, las islas también. Presumiblemente lo contrario -en la fase de descenso- será cierto también. Pero eso no lo hemos observado, porque nos ha tocado vivir en la de ascenso. Creo que la imagen es de Wikipedia. En todo caso es la “clásica”.

holocene-sea-level-rise-graph

En 1952 se llevaron a cabo perforaciones en Bikini y en Eniwetok, y se reconoció la validez del modelo de Darwin. El coral había ido creciendo, y la isla ascendiendo, según subía el nivel del mar tras la glaciación, y según se hundía el volcán (por su propio peso) sobre el que se aguanta.

Atoll-Diagram-Eniwetok

Conocido teóricamente (Darwin 1842) y experimentalmente (Dana 1952) cómo funciona el sistema dinámico, al los chicos del calentamiento global solo les podía quedar una duda. ¿Se puede esperar una subida del nivel del mar más veloz de lo que es capaz de seguir el coral? Sería la única forma de hundir esas islas del Pacífico que quieren hundir. Y medir eso no es algo muy difícil.

Pero la ciencia del calentamiento global no es muy proclive a las mediciones. Sobre todo, no es nada partidaria de darle mayor importancia a las mediciones que a las ideas. Y llevan 30 años machacando con los “refugiados climáticos” de las islas del Pacífico en un futuro imaginario. A pesar de los estudios que decían exactamente lo contrario:

For years, people have warned that the smallest nations on the planet – island states that barely rise out of the ocean – face being wiped off the map by rising sea levels. Now the first analysis of the data broadly suggests the opposite: most have remained stable over the last 60 years, while some have even grown. [New Scientist –>]

Y ahora, ¡tachán!, descubren a Darwin.

… recent geologic studies suggest that the coral reefs supporting sandy atoll islands will grow and rise in tandem with the sea.

Kench notes that reefs can grow 10 to 15 mill imeters a year—faster than the sea-level rise expected to occur later this century. “As long as the reef is healthy and generates an abundant supply of sand, there’s no reason a reef island can’t grow and keep up,” he argues.

Supongo que la velocidad de crecimiento del coral la puede medir cualquier fulano en un acuario casero. Y creo recordar que se ha hecho mil veces, pero no lo voy a buscar. En todo caso, lo importante aquí es que los carbonofóbicos ya saben -ahora- lo que sabía Darwin en 1842, y comprobó Dana en 1952.

¿Cuánto tiempo os lo lleva diciendo vuestro humilde corresponsal?

¿Cuántas veces os lo han contado El Mundo o El País? ¿Y el IPCC? Pues seguiremos insistiendo, hasta que se enteren. Igual dentro de unos cuantos lustros más …

Fuente noticia, WUWT:

Esta noticia es típica del problema que representa el cuento del calentamiento gobal. Que no es el calentamiento mismo, minúsculo y muy probablemente beneficioso, sino los efectos secundarios del cuento. Si toda nuestra energía -mental y económica- en pro de la limpieza y cuidado de la naturaleza, se dirige al “problema” equivocado, quiere decir que estamos dejando abiertos todos los huecos para que los problemas de verdad metan goles a placer. Por ejemplo, si le llamas “contaminación” al gas de la vida (el CO2), y dices que va a traer el fin del mundo como lo conocemos, la consecuencia inmediata es que te dejas de preocupar por la contaminación de verdad. O por la sobre-pesca, que puede ser igual de perjudicial.

Willis Eschenbach nos trae en WUWT [–>] este estudio, recién publicado, sobre la salud de los arrecifes de coral del Caribe.

Desde hace tiempo se ha considerado que el cambio climático es el principal culpable de la degradación del coral. Aunque supone una amenaza seria por poder hacer los océanos más ácidos y provocar el blanqueamiento del coral, este estudio muestra que la clave del declive del coral en esta región ha sido la disminución del pez loro y de los erizos de mar — los principales pastadores o ramoneadores (come-hierbas, vaya) del área.

Los alarmistas del clima hacen en este asunto el habitual razonamiento de bombero torero. Hay un calentamiento (minúsculo) y un aumento del CO2 (real). El CO2 produce acidificación en el agua. Es imaginable (pero no bien medido) que el CO2 y el calor sienten mal al coral. (Y también es imaginable lo contrario, con mediciones -igualmente malas- en sentido contrario). Luego la pérdida de buena parte de coral en el Caribe se debe a nuestras emisiones de CO2.

Y así, de paso, nos olvidamos de los pequeños detalles que puede observar cualquiera que pase por los arrecifes de coral del mundo, y observe. Por ejemplo, que en las zonas deshabitadas -o incluso simplemente no “turistizadas” ni industrializadas- el coral no parece tener el menor problema. A pesar de convivir con el mismo CO2, y el mismo “calentamiento global”.

Reefs protected from overfishing, as well as other threats such as excessive coastal pollution, tourism and coastal development, are more resilient to pressures from climate change, according to the authors.

Eso está dicho de una forma bastante retorcida. No es estrictamente mentira, pero sí es muy engañoso. Porque los arrecifes que no padecen sobre-pesca, ni contaminación, ni “desarrollo” costero, no es que sean “más resistentes” al cambio climático; es que ni siquiera se han enterado. No hay ningún motivo para pensar que se estén “resistiendo” al cambio climático, y no -por ejemplo- “disfrutando” de él.

Los autores del estudio, que han recopilado datos de otros expertos en 90 sitios a lo largo de todo el Caribe, lo dicen bastante rotundamente:

La fascinante del cambio climático es que resulta una excusa para no hacer nada (con el coral).

Y se podría hacer, si nos dejamos de chorradas.

Fuentes de la noticia:

The Conversation es una publicación financiada por las universidades de Aberdeen, Birmingham, Bradford, Bristol, Cardiff, City, Durham, Glasgow Caledonian, Goldsmiths, Lancaster, Leeds, Liverpool, Nottingham, The Open University, Queen’s University Belfast, Salford, Sheffield, Surrey, UCL y Warwick.  Se podía esperar que conocieran un poco la obra de Darwin, más allá de la evolución de las especies.

Paul Kench es profesor de la School of Environment en la Universidad de Auckland.

the-conversation-atolls

Los nuevos descubrimientos sugieren que, más que tratarse de masas inertes de rocas que serán tragadas por el aumento del nivel del mar y erosionadas por las tormentas, estas islas son estructuras dinámicas que se pueden mover, o incluso crecer, en respuesta a los cambios del mar.

La negrita es mía. El resto es ecologismo posmoderno, literal, del artículo citado – del que nos enteramos por WUWT [–>].

Se refiere a los atolones coralinos. Y la idea de su formación y existencia se le ocurrió a Darwin en 1832. Antes de haber visto ninguno. El almirantazgo había establecido el estudio de los atolones como uno de los objetivos científicos del viaje del Beagle. Y Darwin imaginó la solución del misterio cuando todavía estaban en Sudamérica, antes de poderlos estudiar. Cuando tuvo oportunidad, comprobó que los datos encajaban en su idea. La publicó en 1842, dentro de uno de los tres volúmenes sobre Geología que escribió a raíz del viaje.

¿El misterio? Son islas con estas características:

  • Sólo hay en los trópicos, o muy cerca. El más septentrional está en 28ºN, y el más boreal en 29ºS.
  • Casi todos tienen forma de anillos, con una laguna en medio.
  • Casi todos están en el Pacífico o el Índico.
  • Están concentradas en algunas zonas, que coinciden en tener mucha actividad volcánica.
  • Casi todos están a ras del nivel del mar.

La solución ya tenía unos primeros pasos dados, que Darwin llevaba entre sus libros. De las órdenes del almirantazgo:

The circularly-formed Coral Islands in the Pacific occasionally afford excellent land-locked harbours, with a sufficient entrance, and would be well adapted to any nice astronomical observations which might require to be carried on in undisturbed tranquillity. While these are quietly proceeding, and the chronometers rating, a very interesting inquiry might be instituted respecting the formation of these coral reefs …. A modern and very plausible theory has been put forward, that these wonderful formations, instead of ascending from the bottom of the sea, have been raised from the summits of extinct volcanoes … [–>]

Faltaba el mecanismo. Darwin lo dibujó así:

darwin-arrecife-y-atolon-coral

Un volcán submarino crea una montaña. En aguas calientes, el coral forma un arrecife barrera en su costa. y luego, el propio peso de la montaña va haciendo que se hunda lentamente en la corteza terrestre submarina, dejando el atolón de coral de forma circular.

NOAA tiene un dibujo más fácil.

atolones-formacion-0

Y hoy es bastante fácil capturar distintas fases del proceso, que sigue ocurriendo:

Isla de Moorea:

atolones-formacion-1

Isla y atolón de Maupiti:

atolones-formacion-2

Atolón Toau:

atolones-formacion-3

Y ahora llegan los alarmistas del clima a descubrir que … ¡¡¡se trata de un proceso dinámico!!! No jodas. Y a concluir que dado que casi todos los atolones están a ras del nivel del mar, y que el nivel del mar tiene la mala costumbre de cambiar con sorprendente descaro, desde siempre, tal vez haya alguna relación y resulta que el atolón sigue el subibaja del mar. Han descubierto a Darwin, tú.

Bien, una vez que los alarmistas dejan de negar a Darwin, todo el problema sería saber a qué velocidad vertical puede crecer el coral. Según la página del NOAA [–>], hasta 10 cm. al año.  Y se sorprenden de que una subida del nivel del mar actual de 3 mm. al año, y disminuyendo, no esté haciendo que se hundan los atolones.

Con estos ecologistas bueyes aramos.

Y ya que hablamos del arrecife de coral, echemos un vistazo más cercano.

arrecife-minerva

A menudo está literalmente cuajado de cosas muy ricas.

arrecife-minerva-ostras

Desagradable sorpresa para los alarmistas del clima, y esperable no-novedad para el resto.

Palaos es un archipiélago de islas coralinas que queda un poco antes de Filipinas, según se va desde Acapulco. También es una de las naciones más pequeñas en población, con unos 20.000 habitantes. Aún así tienen un parque natural marítimo llamado Rock Islands.

palaos-rock-islandsY en ese parque están haciendo estudios sobre el coral unos investigadores del muy conocido Woods Hole Oceanographic Institution.

Una de las pruebas ha sido analizar el agua a la largo de una línea que va desde mar abierta hasta el centro de las Rock Islands. Y han descubierto que, de fuera a dentro, el agua va siendo más ácida (menos alcalina). De tal forma que el agua abierta tiene una acidez más o menos como la media de las aguas tropicales, hoy, y se va haciendo más ácida, hasta que en las radas interiores tiene una acidez como la que esperan que haya en general hacia 2.100, por culpa de la acidificación del mar – debida a las emisiones de CO2.

El motivo de esta diferencia de acidez, de mar abierto a radas interiores, se debe a la vida misma. La formación de conchas y la respiración acidifican el agua, y esto ocurre en mayor medida donde hay menos intercambio de agua con el océano. Es como si cierras las ventanas y la puerta en un aula llena de alumnos, y cada vez tiene más CO2 – producto de la respiración. Y en un aula con más ventilación, hay menos CO2.

En ese sentido, Rock Islands  son como una especie de ventana al futuro. Una forma de ver lo que puede pasar con la acidificación del mar. Y la sorpresa (para los alarmistas muy desagradable e incomprensible), es que cuanta mayor acidez, mayor diversidad y salud general han encontrado en el coral y sus bichos. Que es como plantear la herejía de que todas esas emisiones de CO2 de las que somos horriblemente culpables, son una bendición – también para el agua de los océanos.

En seguida explican que esto es una excepción; que en otras partes han visto justo lo contrario (olvidando cuando han visto justo lo mismo); y que debe de ser un caso especial que se ha desarrollado durante miles de años. Pero no nos cuentan que a menudo, en otras mediciones, junto a la mayor acidez ocurren otras cosas que no tienen nada que ver con la acidez. Como las malditas cremas protectoras del sol que se ponen los turistas (y los investigadores de Woods Hole), que producen infecciones en el coral, y su blanqueamiento [–>]. Y otros factores debidos, sí, al hombre; pero no al CO2.

Al final, la química del océano y su efecto en los organismos vivos es probablemente un sistema tan complejo como el clima. Y con nuestro desconocimiento es muy fácil encontrar estudios que dicen una cosa, junto a estudios que dicen la contraria. Y explicaciones rocambolescas para todos los gustos, donde siempre vas a ver más explicaciones en la línea del gusto dominante. Por ejemplo, este estudio todavía no aparece reflejado por ningún medio de prensa, a juzgar por Google News [–>] [–>] [–>].

Fuentes, WUWT y Phys.org:

A veces lees frases como esta, y te enfadas un poco.

Already around 30 per cent of coral reefs are severely damaged and more than half of coral reefs worldwide may be lost within the near future because of global warming. A better understanding of how corals respond to rising sea temperatures is important for predicting the fate of coral reefs and to optimise reef conservation. [–>]

¿Pero no se han dado cuenta de que coral y calor están formados con las mismas letras? Bueno, es broma; pero todos sabemos que el coral hay, sobre todo, en los mares calientes. Digamos en los mares “gustosos”. Igual es inteligente el coral.

Vamos a comprobar esa idea. Y buscamos en la internet un mapa de temperatura media del mar, y uno de la distribución de los grandes arrecifes y barreras de coral en el mundo. Por ejemplo:

world_coralreef_mapsstTiene toda la pinta de haber una relación directa del coral con el calor, de haber un límite de frío, y de no haber un límite (conocido todavía) de calor. Pero juntemos las dos informaciones para verlas mejor.

Primero, señalando las zonas de mar más caliente. ¿Algún problema por ahí con el coral?

sst-Aworld_coralreef_map_ANo, todo lo contrario de un problema; una felicidad apabullante.

Ahora miremos lo contrario. Los puntos a partir de las que deja de haber esos grandes arrecifes de coral, por frío. Por lejanía del ecuador. En magenta, el último punto en cada continente.

world_coralreef_map-BY los trasladamos de carta, para ver la relación con la temperatura.

sst-B¡Sorpresa! O ninguna sorpresa, si no tienes carbono-fobia, o termo-fobia. Si no eres calentólogo ni ecolobobo, vaya. El límite está, en todos los continentes, en la línea de temperatura amarilla. Con la excepción de Japón, donde parece soportar más frío. O hay algún fallo en uno de los mapas.

Bien, podrían decirte que en cada mar hay un coral muy especializado en la temperatura precisa de ese sitio, y que un calentamiento lo matará. Pero podríamos medir esos dos conceptos.  Especializado en una temperatura, y calentamiento.

Por ejemplo, ¿cuál es esa temperatura a la que se habrían especializado los corales en el mar Rojo? Pues resulta que entre un poco menos de 24º, y un poco más de 30º, de temperatura mensual media. Un clic lleva a la obra de la que salen los datos.

temperatura-agua-mar-rojoY en los picos anuales de más y de menos calor, hay diferencias superiores a un grado, sin ningún problema. En ese trabajo los achacan a El Niño / La Niña, o a ciclos solares. En resumen, que no parecen tan maniáticos esos corales.

Pero, ¿cuando hablamos de calentamiento, de cuánto calentamiento hablamos? Cojamos los datos de donde vive el coral con alegría. Entre los paralelos 30ºN y 30ºS. Sabemos que cuando hablan de “calentamiento global” se refieren a lo que ocurrió, de momento, en las dos últimas décadas del siglo XX. Así que NOAA / Reynolds nos viene muy a mano. Y ya somos muy amigos, tenemos los datos pre-digeridos.

calentamiento-global-mar-tropicosEstá dividido en dos partes iguales. Si cogemos la temperatura media de la línea de tendencia de la primera mitad, y la comparamos con lo mismo de la segunda mitad, nos da un calentamiento de una décima y media de grado en 31 años. Si cogemos la temperatura media del primer año, y la del último, nos da la misma diferencia: décima y media de grado de calentamiento. Si miramos el principio y el final de la línea de tendencia de la serie entera, nos saldrían dos décimas de grado en los 31 años.

Con lo que hemos conseguido, en una sola tarde tonta y lluviosa (granizosa), la siguiente información:

  • Al coral, lo que le va es el calor.
  • Conocemos aguas demasiado frías para el coral (muchas), pero ninguna demasiado caliente.
  • Dada la variación de temperatura anual e interanual del agua donde vive el coral, es completamente imposible que se haya enterado de ese calentamiento global que nos causa tanta alarma, y completamente inverosímil que lo vaya a hacer en un futuro razonable.

Pues ahora repitamos la frase que nos ha enfadado:

Already around 30 per cent of coral reefs are severely damaged and more than half of coral reefs worldwide may be lost within the near future because of global warming. A better understanding of how corals respond to rising sea temperatures is important for predicting the fate of coral reefs and to optimise reef conservation. [–>]

¿Cómo lo ves? ¿Crees que el 30% de los corales puede estar dañado por el “calentamiento global”? ¿Media décima de grado o dos décimas (y descendiendo)? Pero el caso es que el hijodeputa de National Oceanographic Center tampoco lo ha dicho. Solo lo ha dicho de tal forma que a ti se te quede así en la cabeza, sabiendo que es una idea completamente irreal.

También es salirse completamente de la realidad pensar que la mitad de los corales se pueden perder en el futuro próximo, por causa de dos décimas de grado (como mucho) cada 31 años.

El trabajo al que hacer referencia el panfleto citado, en su resumen dice:

Abstract

Corals in the Arabian/Persian Gulf endure summer temperatures of up to 36 °C, making them ideal subjects to study the mechanisms underlying thermal tolerance. Unexpectedly, we found the “generalist”Symbiodinium clade C3 to be the prevalent symbiont among seven coral species from Abu Dhabi (UAE) waters. Moreover, C3 represented the only dominant symbiont type in Porites spp. from this region. The “thermotolerant” symbionts D1a and C15 were not encountered, indicating that the association with these symbionts cannot be the sole reason for the heat tolerance of Gulf corals. The association of Porites lobata with specific symbiont types (C3 vs. C15) in samples from habitats with very different temperature regimes (Abu Dhabi vs. Fiji) remained unaffected by laboratory culture. During temperature stress experiments specimens from both locations strongly downregulated green fluorescent protein (GFP)-like pigments. However, the Abu Dhabi samples were less prone to bleaching and showed lower mortality. [–>]

Que yo traduciría así: El coral del Golfo Pérsico que han estudiado no es especialmente tolerante a los cambios de temperatura. Es un coral normalucho, por así decir. Sin embargo, no le pasa nada por someterlo a ¡36ºC ! de calor, y se han quedado acojonados. Y lo interesante del estudio no es que al coral no le pase nada por el calor. Para saber eso basta con entretenerse durante una tarde de granizo, sin grandes inversiones en investigación. No, lo verdaderamente interesante es la jamada de tarro previa que llevan encima antes de ponerse a investigar.

Ya por añadir un poco de contexto (estamos locos), pongamos la temperatura y calentamiento global de los mares tropicales. Pero en temperatura absoluta, en vez de en anomalía. Para hacerse una idea del significado del experimentoi de 36ºC. Restrinjamos el concepto “tropical” a lo más caliente. De 20N a 20S.

calentamiento-global-mar-tropicos-20n-20sLa noticia de este nuevo estudio de los 36ºC, tan tranquilizador para los alarmistas, viene del blog de Gosselin:

Por todas partes se puede ver que “la ciencia dice” que los arrecifes de coral están muy amenazados, y sufriendo ya por el cambio climático. Por dos motivos; por el cambio de temperatura del mar, y por la acidificación que produce más CO2 en el agua. Y te citan docenas de estudios que lo “demuestran”. No puedes leerlos todos, pero sí catas unos pocos, y te das cuenta de que no son más que contorsiones intelectuales jugando con unos pocos detalles de un sistema del que hay más factores que se desconocen que los que se conocen.

Y sin embargo, cualquiera ve, navegando por el Pacífico, que hay los mismos corales (en apariencia) en aguas con diferencias de temperaturas de cerca de diez grados. Tanto en el sentido de sur a norte, por ejemplo en la Gran Barrera de Coral de Australia, como en sentido este a oeste, por ejemplo entre Galápagos y Nueva Guinea. Y que en ese rango de unos 20 a 30 grados, donde más coral hay es en las aguas más calientes.

Respecto a la acidificación, también ocurre que la variación natural, estacional o geográfica, es mucho mayor que lo que le quieran achacar e imaginar al CO2. Así que es imposible que el cambio climático está afectando al coral por el calor y la acidificación, y no importa cuántos estudios – gimnasia quieran presentar al respecto. Simplemente, no se sostiene. Pero el gran problema es que si le achacan esa payasada a “la ciencia”, la gente acaba pensando que la ciencia es una broma.

Y luego pasa lo que pasa. Que te encuentras con novedosos estudios, que, ¡oh sorpresa!, encuentran lo que cualquier torero bombero ha sabido desde siempre (clic para llegar):

¡Vaya por Dios! Resulta que los corales sobrevivían tan tranquilamente la transición entre las glaciaciones y los interglaciares (lo que llevan mal es el frío), y ahora “la ciencia” se sorprende y opina que es probable que también sobrevivan al cambio climático que pueda haber en adelante. Acojonante.

Por otra parte no dicen más que lo que cualquiera con dos dedos de frente, de sentido común, y de capacidad de observación, ha dicho todo el rato. Que sí hay mucho coral con problemas en el mundo, y sí tiene que ver con la actividad humana, pero no tiene nada que ver con el CO2. Es por la polución marina, por la sobrepesca, por el malatrato físico, y muchos otros descuidos. Pero si nos dedicamos a mirar el CO2, no haremos nada en favor del coral.

Total, una gran novedad:

  • We chose the iconic Great Barrier Reef because water temperature varies by 8-9 degrees along its full length from summer to winter, and because there are wide local variations in pH. In other words, its natural gradients encompass the sorts of conditions that will apply several decades from now under business-as-usual greenhouse gas emissions.
  • This study has given us a more detailed understanding of the sorts of changes that could take place as the world’s oceans gradually warm and acidify.
  • “And it has increased our optimism about the ability of coral reef systems to respond to the sorts of changes they are likely to experience under foreseeable climate change.”
  • The good news from the research, says Professor Hughes, is that complete reef wipeouts appear unlikely due to temperature and pH alone.
  • “However, in many parts of the world, coral reefs are also threatened by much more local impacts, especially by pollution and over-fishing. We need to address all of the threats, including climate change, to give coral reefs a fighting chance for the future.”

Fuente, LiveScience.com:

No es probable que el asunto les sirva a los científicos para darse cuenta de que la ideología, por definición un atentado contra la lógica, es un impedimento para la ciencia. Posiblemente piensan que la lógica no es necesaria para la ciencia. En todo caso, lo tenían a huevo:

  • Hay más coral cuanto más caliente es el agua.
  • No se conocen aguas suficientemente calientes para que el calor le vaya mal al coral.

A partir de ahí, y sin más herramientas que la lógica, puedes apostar a que un ligero calentamiento global de los océanos producirá un aumento del coral. Y si en vez de ser ligero es mucho, puedes pensar que llegará un nivel en el que empezará a perderse por los sitios más calientes, y a ganarse en las zonas frías. Solo que el nivel no se conoce todavía.

Pero no pueden usar la lógica, porque tienen una ideología. Se llama calentología, y dice que cualquier calentamiento es malo. Per se, por definición, por narices. Así que como ha habido un ligero calentamiento el siglo pasado, por ideología sabemos que a los corales eso les ha tenido que sentar mal. No en vano la canción que repiten todo el rato es que ya estamos padeciendo los horrores del “calentamiento global”. Tiene que haber menos coral, y ser por el calentamiento. Que a eso le sigan llamando “ciencia” es un misterio, pero esto es lo que hay.

Vamos al cuento de hoy. Viene en el The Australian (clic):

Asombrados: ¡El coral prospera en aguas más calientes! Resumen:

Los investigadores han descubierto que, en contra de sus expectativas, las aguas más calientes no han afectado negativamente al crecimiento de los corales. Muy al contrario: en los ejemplos más al sur (más lejos del ecuador), donde la temperatura es menor pero la subida de temperatura ha sido mayor,  el clral ha aumentado más significativamente en los últimos 110 años.  En los ejemplos más al norte, donde las aguas son más cálidas y han cambiado menos, el crecimiento del coral también aumento, pero menos.

¡Pues claro! Cuanto mejor está el coral (más caliente), menos margen de mejora tiene. De cojón de pato peruano. Pero si subes el agua a una temperatura tal que puede haber caimanes en las Spitzbergen, como hace millones de años, tendrás coral en el ecuador y en los polos. O sea, por lo que respecta a la temperatura, muchísimo más coral cuanto más calor. Pero estos asnos ideologizados no habían caído, al parecer. El calor tenía que ser malo. ¿No se habían dado cuenta de que calor y coral llevan mas mismas letras? 😉

Según el artículo, se ve que alguno hay todavía que no se había olvidado de cómo va eso de pensar. Lo curioso es que lo saquen ahora, tras el estudio publicado en Science, y no antes – que tenía más valor:

Maria Byrne, profesora de biología marina en la Universidad de Sydney, dijo, tras leer el estudio, que tenía mucho sentido. “La temperatura dirige el metabolismo, así que no hay que ser muy listo para pensar que si tienes más temperatura tendrás más metabolismo”.

Comparó los descubrimientos con estudios sobre los erizos de mar, en los que temperaturas más altas contrarrestan los efectos negativos [¿imaginarios? -pm] de la acidificación del mar. Y con las granjas de acuicultura comercial, en las que algunos organismos son criados deliberadamente en aguas más calientes para acelerar el crecimiento.

Foto Wikipedia:

Colorín, colorado; la fuente:

Vía, Australian Climate Madness:

Es un poyaque inevitable. Si rescato aquí la vieja web sobre los atolones, y una de las temáticas del sitio es el “cambio climático”, parece obligado añadirle una entrada sobre los atolones y el calentamiento global.

Todos hemos visto montones de noticias referentes a que uno de los peores problemas del “cambio climático” es la subida del nivel del mar. Y que dentro de la catástrofe, lo más inmediato y preocupante es la desaparición de las islas bajas del Pacífico (atolones). Como siempre, juegan con la ignorancia de la prensa, a la que le meten gol tras gol. Los atolones, cuentan, ya están desapareciendo bajo las aguas, y tenemos encima un problema de “refugiados climáticos” a los que atender. ¿Algún periodista podría preguntarse qué atolones están (supuestamente) desapareciendo, y, sobre todo, si acaso hay muchos cuyo peligro nadie menciona? Siempre se citan los mismos en peligro. Tuvalu, Kiribaty, algunas islas de Micronesia, y los jetas de las Maldivas.

Pero no se preguntan qué pasa con todos los atolones que no menciona nadie. Son muchos más. Por ejemplo todo los los da la Polinesia Francesa. Desde el archipiélago de Tuamotu, donde hay más de 80 atolones, hasta Bora-Bora, con todos sus hoteles a base de bungalows-palafitos que nadie piensa que se estén hundiendo.

O las Cook Islands, otro porrón de atolones, gestionados por Nueva Zelanda. O, relativamente cerca de las Maldivas, al archipiélago de Chagos, donde está la base militar de Diego García, una de las más importantes instalaciones estratégicas navales y aéreas de la US Navy.

Como sabe todo el que se haya preocupado por enterarse (los periodistas no, por favor), los atolones son islas dinámicas. El coral va creciendo hasta que alcanza el nivel del mar, de la marea alta, que no puede sobrepasar. Y sobre el coral se acumula arena, dependiendo de las olas y corrientes, en unas zonas sí y en otras no. Después crece vegetación en la arena, y tienes una isla. Que sube y baja con el mar, y va cambiando de forma. En este estudio científico explican lo que ha pasado en los últimos decenios en los 27 atolones sobre los que hay pruebas fotográficas suficientes, en el Pacífico Central.

Son muchas más las que han ganado tamaño que las que han disminuido. Y la causa no es cambio del nivel del mar.

Results show that 86% of islands remained stable (43%) or increased in area (43%) over the timeframe of analysis. Largest decadal rates of increase in island area range between 0.1 to 5.6 hectares. Only 14% of study islands exhibited a net reduction in island area. Despite small net changes in area, islands exhibited larger gross changes. This was expressed as changes in the planform configuration and position of islands on reef platforms. Modes of island change included: ocean shoreline displacement toward the lagoon; lagoon shoreline progradation; and, extension of the ends of elongate islands. Collectively these adjustments represent net lagoonward migration of islands in 65% of cases. Results contradict existing paradigms of island response and have significant implications for the consideration of island stability under ongoing sea level rise in the central Pacific. First, islands are geomorphologically persistent features on atoll reef platforms and can increase in island area despite sea level change. Second; islands are dynamic landforms that undergo a range of physical adjustments in responses to changing boundary conditions, of which sea level is just one factor. Third, erosion of island shorelines must be reconsidered in the context of physical adjustments of the entire island shoreline as erosion may be balanced by progradation on other sectors of shorelines.

En resumen; islas dinámicas. Cambian, siempre han cambiado, y seguirán cambiando. Y cuando el mar sube, ellas suben.

Foto: http://www.eoearth.org/article/Atoll

Enlaces:

Esto es sólo una pincelada para abrir boca, y despertar la curiosidad sobre los procesos que realmente ocurren en los atolones. Recomiendo estos enlaces para lo de la curiosidad.

De Willis Esenbach, en wattsupwiththat.com:

De Jennifer Marohasy:

Otras entadas de la serie “atolones“:

 

Nota: La web sobre los atolones y los cuentos marineros de Al se habían perdido en la nube. La tenía en un servidor gratuito (freehostia), y había abierto la cuenta con un email que dejé de usar. Al no contestar a los emails, me la cerraron. Una pena. Y he decidido rescatarla de un backup, y ponerla en la plaza.

De momento pongo hoy aquí solo el índice, y ya iré subiendo cada entrada. Entre poner las fotos y corregir los enlaces, lleva un tiempo. Pero se puede ver entera pinchando en los títulos, que llevan a un servidor casero con la versión original: Sobre los atolones –>.

¿Un domingo sin discusiones? Aprovechad.

Corrijo, más de dos años después. Nuevos enlaces, y ahora está como estaba:

Los atolones

Al en la mercante

los-atolones

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