atolones


jennifer-smith-coral

Es un análisis que ha examinado todos los estudios de los diez últimos años sobre los arrecifes coralinos en el Pacífico Central, para evaluar su salud. Y para examinar la diferencia entre islas habitadas y deshabitadas. Ninguna broma; 450 arrecifes en 56 islas.

La autora princial, Jennifer Smith (foto superior) es la investigadora jefe del laboratorio de Ecología del Coral en la Scripps Institution. Su misión es encontrar estrategias de preservación del coral, y de recuperación de los que están mal. [–>]

En el San Diego Union-Tribune tienen declaraciones suyas [–>]:

There are still coral reefs on this planet that are incredibly healthy and probably look the way they did 1,000 years ago,” said Jennifer Smith, lead author of the study and a professor at Scripps’ Center for Marine Biodiversity and Conservation.

“The scientists were practically in tears when we saw some of these reefs,” she added. “We’ve never experienced anything like it in our lives. It was an almost religious experience.”

Sí me extraña que eso le cause sorpresa. Cualquiera que haya vagabundeado un poco por el Pacífico ha visto que es muy diferente el estado de los arrecifes de coral en función, no sólo de que la isla esté habitada o deshabitada, sino de la lejanía al humano más cercano. Y los más saludables son, con diferencia, los que ni siquiera tienen isla. Los que son sólo un arrecife en medio de la nada. Por ejemplo, Minerva [–>].

Importante pues la diferencia de mirar lo que pasa en islas no habitadas. Vaya, es clave. Es muy fácil decir –hay calentamiento global– y –hay un empeoramiento de los arrecifes de coral-, por lo tanto –¡el calentamiento global está acabando con los corales!-. Sí, puede ser. Pero también puede ser que otras guarradas humanas estén perjudicando los arrecifes coralinos. Y si pensamos que es por el Calentamiento Global Acojonante, nos olvidaremos de vigilar las otras posibles causas — entre ellas lo sucios que somos y lo que abusamos de la pesca si no nos controlamos. Los pescadores en general no son muy partidarios del budismo zen. No ven lo que hay debajo del agua y los estragos que causan. Y de la basura y la mierda química que tiramos, mejor ni empezamos a hablar.

También miran la diferencia por la latitud. Que sirve para tener perspectiva sobre esa idea implícita y grotesca de que al coral le va mal el calor. Sí, en realidad se refieren a calentamiento, y no calor. O sea, cambio. Pero con los cambios naturales de año a año, con El Niño y tal, lo del Calentamiento Global Acojonante como cambio de temperatura es de risa.

Podemos ver unos gráficos que vienen de la digitalización de su gráfico de resultados.  Por ver algunos detalles con mayor claridad. Por ejemplo, dejan claro que la salud del los arrecifes coralinos es significativamente superior en las islas deshabitadas que en las que gozan de antropoides. Pero aquí podemos ver cómo esa diferencia es muy variable según el archipiélago del que se trate. Los archipiélagos están ordenados de norte a sur, sin más.

arrecife-coralino-habitadas-deshabitadas-por-archipielagos

Lo mismo, presentando todos los resultados resulta más difícil de ver.

arrecifes-coralinos-habitadas-deshabitadas

Hay una clara diferencia de norte a sur. Pero está el ecuador por medio (las islas de la Línea están en ecuador, y Samoa queda al sur). Mejor si las ordenamos por latitud absoluta (sin distinguir norte y sur) y miramos la separación del ecuador. Suponiendo razonablemente que cuanta menor latitud, mayor calor.

arrecifes-coralinos-por-latitud-y-habitacion.png

Como suponíamos, el coral está más saludable cuanto más caliente.

Y respecto a la variación de temperatura, podemos ver lo que hace el Calentamiento Global Acojonante en las Islas de la Línea comparado con lo que hace la naturaleza. Son las más a la izquierda (menos latitud, más calor) del gráfico anterior.

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El gráfico representa la temperatura del agua en la zona rosa de este mapa, donde están las Line Islands.

line-islands-el-nino

Es un poco trampa, porque es una zona a la que no le afecta el “calentamiento global”. Por lo que sea (nadie lo sabe). Pero sirve para hacerse una idea. El mar, globalmente, y entre 60ºN y 60ºS, se ha calentado a una décima de grado por década en ese tiempo de la gráfica. Si la zona de Line Islands se hubiera calentado como la media global, se vería una línea de tendencia rosita como la que le añadimos al dibujo.

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Eso es lo que le asusta el Calentamiento Global Acojonante al coral, porque el pobre no tiene costumbre de que le cambien la temperatura. Tiene variaciones naturales de cuatro grados en un par de años, y se va a agobiar por tres décimas supuestamente antropogénicas en treinta años.

Se puede resumir el estudio que comentamos con una de sus frases:

The average per cent cover of active reef builders (figure 3e,f) across all islands was 39.18% (+3.30 s.e.; range 1.8–91.6) and was significantly greater (electronic supplementary material, table S2) on uninhabited islands than inhabited islands (45.18 versus 27.26% cover, respectively). Reef-builder cover was also negatively correlated with latitude,

Y su gráfico:

schmith-et-al-2016-fig-3

Las islas de los estudios que han usado son estas:

smith-et-al-2016-fig1a

Fuente. He visto el trabajo, que no conocía hasta ahora, en un artículo de Jim Steele en WUWT. Interesante, como es siempre Steele.

Más morbo. Puedes encontrar artículos de la misma temática en su sección en la plaza.

 

Para entonces, tras miles de análisis del agua, y una miríada de experimentos a lo largo de siete viajes a Palau,  el equipo estaba convencido de la respuesta de los corales a las condiciones de lugares como Nikko Bay. En los puntos acidificados, la cobertura de coral es alta, la diversidad es alta, y el arrecife se presenta saludable. El problema está en qué hacer con estos hechos.

“Es fácil asumir que -oh, vale- a Palau le va muy bien. A los arrecifes de coral no les importa la acidificación del mar”-me dice Barkley. El equipo ha estado evitando cuidadosamente decir algo como eso. Ni siquiera han prometido haber encontrado refugios. Pero Barkley sigue pensando que el trabajo en Nikko Bay puede ser una fuente de esperanza. Significa que en alguna parte los corales pueden sobrevivir estas condiciones hostiles.

Del mismo artículo, una foto ejemplo de las buenas condiciones del coral en ese agua muy “acidificada” naturalmente.

palau-reef

Palau es un archipiélago rocoso, muy laberíntico, entre Nueva Guinea y Filipinas. Con muchas lagunas y bahías distintas, y relativamente separadas con barreras internas, de forma que cada una es como un mundo con características aparte.

Demos un paso atrás, para tomar perspectiva. Todo el mundo sabe que el Calentamiento Global Acojonante está matando los corales, y que acabará con ellos en unos cien años. O antes. Es lo que dice la biblia posmoderna. También sabemos que el mal que le causa “el cambio climático” al coral se debe a dos factores: el calentamiento del agua y su acidificación. Y suponemos que en sus 500 millones de años el coral no ha visto cambios climáticos hasta ahora. Seguro.

Y es a esos dos factores, precisamente, a los que se refiera la particularidad de Nikko Bay. Tiene un agua más caliente que la de sus alrededores, que por sí mismos ya son las aguas más calientes del océano global. El Triángulo de Coral. Y en Nikko Bay los investigadores miden una acidificación media comparable a la que el IPCC dice que habrá en cien años.

Es decir, Nikko Bay representa un experimento natural de las condiciones que los alarmistas del clima imaginan para fin de siglo. Y en esas condiciones tiene corales que se encuentran entre los más saludables, bellos, y diversos del planeta.

Ya que hemos mencionado el triángulo de coral, hagamos un inciso. O mejor, un mapa. También le llaman el amazonas de los mares, porque en ningún otro sitio hay tal cantidad de especies de coral. Pero si sobreponemos el triángulo de coral en un mapamundi que muestre la temperatura del mar, se ve que está justo en las aguas más calientes del planeta. Palau queda casi en el centro del triángulo.

triangulo-coral-mapamundi

Es evidente que el coral no tiene un problema de temperatura del agua por el lado del calor, en lo que conocemos. Está contentísimo en las aguas más cálidas que existen. Al contrario; lo que tiene es un límite inferior de temperatura. Unos 18ºC. Se ve muy bien en este mapa de la NOAA, que señala los sitios del globo donde hay arrecifes de coral (clic para texto).

map of coral reef locations around the world

(Nota al margen: El mapa muestra las zonas con arrecifes de coral. Hay otros tipos de coral, o zonas, donde el coral crece sobre las rocas o los elementos duros que ya existen, pero sin la capacidad de crear su propia “roca” a base de acumular carbonato cálcico.)

¿Y de dónde viene entonces la idea de que el calentamiento global vaya a acabar con los corales, por exceso de temperatura y / o de acidificación? Lo de la acidificación viene -una vez más- de la imaginación. Como se ve en Nikko Bay — y hay más ejemplos. Lo de la temperatura, de un fenómeno conocido como blanqueo del coral.

Hay una confusión habitual entre el público. La imagen de ese coral blanqueado, que parece como los huesos de un cadáver, sugiere que está muerto. No es así. Sólo ha perdido las algas [zooxantela –>] con las que mantiene un sistema de simbiosis. Y en realidad las ha expulsado el mismo coral. Se blanquea porque son las algas simbiontes las que le dan el color. Pero el coral (los pólipos) sigue vivo. Sólo que en peores condiciones, porque las zooxantela son las que le proporcionan buena parte de su energía (oxígeno) y nutrientes. Así que cuando está blanqueado apenas crece, y a largo plazo podría morir. La buena noticia es que se suele recuperar. Y la recuperación no es una re-colonización de una zona de coral muerto, sino la nueva adquisición de algas en simbiosis por parte de un coral que está perfectamente vivo. (Esas algas también viven fuera del coral, aunque no tan a gusto).

Y aquí viene la madre del cordero. ¿Por qué se blanquea el coral? ¿Es una muestra de debilidad, o es una muestra de fortaleza?

En principio se sabe que se debe a un cambio en las condiciones del entorno. Y son varios los factores que pueden influir. Cambio de temperatura (tanto hacia frío como hacia calor); cambio de luminosidad del sol (por ejemplo, cuando cambia la cobertura media de nubes); cambio de salinidad; cambios químicos en el agua (por ejemplo, contaminación); cambios físicos en el agua, también relacionados con la luminosidad (por ejemplo, más o menos sedimentos / turbiedad del agua).

Reacapitulemos, que tiene guasa. Que se sepa, puede ocurrir cualquiera de estas nueve variaciones, y se producirá un blanqueamiento.

  1. Contaminación (productos industriales, detergentes, protección solar de los turistas, etc.)
  2. Enturbiamiento del agua — donde era muy clara.
  3. Aclaramiento del agua — donde era turbia.
  4. Mayor insolación.
  5. Menor insolación.
  6. Mayor salinidad.
  7. Menor salinidad.
  8. Mayor temperatura.
  9. Menor temperatura.

Pero como vivimos en el mundo de la calentología, nuestros campeones científicos y de prensa miran -y por tanto ven- casi exclusivamente  el punto ocho. Mayor temperatura. Lo demás no tiene morbo. Y entonces el blanqueo del coral es culpa, sobre todo, ¡del Calentamiento Global Acojonante! Por lo menos, en nuestra época. Si te lo quieres creer.

Como decíamos, hay dos interpretaciones.

1. El coral es muy sensible y está hiper-adaptado a unas condiciones muy concretas. Que, si cambian un poco, lo matan. Sobre todo si es un calentamiento — dice la moda. Es una visión del coral como si fuera una colección niñas de colegio de monjas, que se supone que se asustan por cualquier cosa.

2. El coral es un prodigio de adaptabilidad a condiciones cambiantes, y el blanqueo es precisamente el mecanismo de adaptación. ¿Cómo lo hace? ¡Cambiando de algas simbiontes! En cada momento tiene el “equipo” de zooxantelas que mejor rendimiento le da para esas condiciones de luminosidad, temperatura, y salinidad. Podría vivir perfectamente con un equipo de algas simbiontes suficientemente genérico como para crecer en condiciones muy cambiantes. Pero le resulta mas efectivo elegir equipos especializados, y cambiar de equipo cuando las circunstancias varían. Y el blanqueo es precisamente lo que se ve cuando está cambiando de equipo de algas. Primero se deshace de las que tenía, y se queda descolorido. (El color viene de las algas, los pólipos son más o menos incoloros). Y luego se hace con el nuevo equipo de algas que le conviene en la nueva circunstancia. No está “sufriendo”; es muy cuco, y está haciendo un relevo.

Esta forma de verlo se llama (en inglés) Adpatative Bleaching Hypothesis (Rowan 1991 y Buddemeier 1997), y hay unos cuántos enlaces de interés al final. El coral sería como niñas lumpen de un barrio navajero, que te asustas tú mucho antes que ellas. Sus 500 millones de años de historia, y la relativa baja tasa de desaparición de especies, apuntan por ahí. Lumpen y resistente total.

Si la Adpatative Bleaching Hypothesis es cierta, los experimentos que hacen en tanques para tratar de ver el efecto de la acidificación y el calentamiento sobre el coral quedarían en una situación muy delicada. En realidad ya estaban en una situación muy delicada por otros motivos [–>]. Pero además, ¿quién les asegura que en ese tanque hay las zooxantelas que el coral usaría en la nueva situación si estuviera en la naturaleza?

Antes hemos visto que en las aguas más calientes del mundo hay más coral, no menos. Podemos echar un vistazo a la “acidez” del mar. Entre comillas, porque en realidad es básico en todas partes; no ácido. Y veremos que hay dos zonas (Mar Rojo, y Centroamérica Pacífico) que, además de estar entre las de mayor temperatura del mundo…
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… también están entre las de mayor “acidez”.

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Estas dos zonas, ambas de coral exuberante, tienen una “acidez” como la de Nikko Bay en Palau (ph 7,84), también de coral espectacular.

coral-acidez-palau

Y es una “acidez” del tipo de la que predice el IPCC de media global para dentro de cien años. Los “escenarios” (lineas de colorines) interesantes, por realistas, son el A1B (negro continuo) y el B1 (azul claro), que contemplan mejoras tecnológicas sin políticas climáticas, y pico de población hacia mitad de siglo [–>].

ipcc-acidificación-mar-a-2100

Así que, ¿dónde está el problema del coral… aparte de en la imaginación?

Las imágenes, salvo despiste, están enlazadas a su fuente original.

Añadido (30/5):

Oportunamente, ya tenemos a la prensa confundiendo el blanqueamiento del coral con su muerte. Clic.

el-pais-mata-coral

Enlaces (que son lo más interesante de la entrada):

El artículo sobre el coral en Palau:

La Hipótesis Adapatativa del Blanqueo (Adpatative Bleaching Hypothesis):

Acidificación:

De interés sobre el coral:

 

 

Los alarmistas del clima son peor que los niños. Gritan sin parar, si les dejan. Son más tercos que una mula retrasada mental. Y no tienen la ventaja de los niños: la razonable esperanza de que dejarán de serlo. Y ahora, cómo no, vuelven a atacar con las islas del Pacífico, asegurando que desaparecen. Clic.

islas-del-pacifico-desaparecen

Se van a ahogar todos los isleños, y sus naciones-islas, con el cambio climático o Calentamiento Global Acojonante, bla bla bla.

El razonamiento alucinante es como sigue. El nivel del mar está aumentando a unos tres milímetros al año. (Es dos, o algo menos, si mides en un plazo razonablemente largo; pero dejémoslo estar). Como se espera (especulación) que se vaya acelerando hasta unos siete mm / año a final de siglo, miremos qué pasa en los sitios en los que ahora aumenta en esa cifra. Que hasta el momento, con un aumento del CO2 del 45%, no se haya acelerado nada, se la suda.

Y entonces se han buscado dos islas en Solomond, que es una zona donde el mar está subiendo como a unos siete mm/año. Santa Isabel y New Georgia. Pero NO han medido lo que han cambiado esas islas, si lo han hecho, sino algunos islotes adyacentes más o menos despegados de las islas.

Para entendernos. Esas dos islas son volcánicas, y enormes. Tienen alturas máximas por encima de los mil metros, y superficies del orden de los 2.000 km2. En el mapa de Google Maps, las zonas donde están los islotes medidos. En una zona veinte islotes, y en otra once.

solomond-isabel-new-georgia

Y entonces han visto que en Santa Isabel (que tiene 200.000 hectáreas) han desaparecido cinco islotes que sumaban entre los cinco ¡15 hectareas! A tres hectáreas de media cada uno. Como la isla de Ízaro en Vizcaya, pero sin altura. Por supuesto, estaban deshabitados. Nadie puede vivir permanentemente en islillas del orden de tres hectáreas. No hay árboles ni agua subterránea suficientes. “Desaparecido” quiere decir que quedan por debajo de la marea alta.

Además, otras seis han tenido disminuciones sustanciales de área. Lo de “sustanciales” es muy relativo, porque seguimos hablando de mierditas que ninguna pasaba de 15 hectáreas. En algún caso había un poblado que ha tenido que cambiar de sitio. Ningún drama, porque para eso viven en cabañas efímeras. Están acostumbrados a que cada huracán que pasa se las lleve todas.

En la otra isla, New Georgia, seis de los islotes han perdido algo de tamaño, y seis han aumentado algo. Sin cambio neto, y con los mismos 7 mm / año de subida de nivel del mar. ¿Se puede pensar que los diferentes resultados se deban a causas diferentes? Nope, ellos no pueden.

Resumiendo lo que hemos visto hasta ahora. Si asumimos que el nivel del mar se acelerará x2 (aunque todavía no se haya acelerado, como esperaban), no podemos saber si algunos islotes despreciables, y en general deshabitados, perderán superficie -en promedio- como en Santa Isabel; o no notarán nada -por término medio- como en New Georgia.

Pero en el trabajo tienen unos datos muy interesantes, donde se ve muy bien la importancia de medir islotes mínimos, o no tan mínimos. Han incluido sus datos de Solomon, con el resto de datos que hay del Pacífico Central. Y hablamos siempre de islas coralinas, no volcánicas. A ras de mar todas. Atolones y así. Han puesto los datos en un gráfico — que no es muy claro pero vamos a aclarar nosotros.

islas-pacifico-cambio-climatico

El eje vertical es cambio de superficie en porcentaje. El horizontal representa el tamaño de cada isla. Pero es una escala logarítmica, difícil de interpretar. Han sombreado dos zonas que consideran de datos irrelevantes. La azul de la izquierda son islotes de menos de una hectárea. Cambian tanto que los datos no tienen sentido. La zona gris horizontal representa un cambio de menos del 3% de la superficie del islote, que consideran no significativo.

Y vamos a aclararlo quitando los datos no relevantes, y quitando los colorines y formas que representan distintas zonas del Pacífico Central. Haremos con todos ellos una gran zona. Y queda así.

Cambio medido en porcentaje del tamaño del islote:

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Hay datos de 36 islas en esa zona, con cambio significativo. Once disminuyen. Todas son en los alrededores de Santa Isabel. Y todas son de menos de 23 hectáreas — una mierda en la que no se puede vivir si no tienes algo más grande de apoyo muy cerca.

Pero eso está expresado en cambio relativo al tamaño de cada isla. El mismo cambio (por ej. 10%) de una isla grande es mucho mayor que el de una isla pequeña, en términos absolutos. Miremos el cambio en medida absoluta (hectáreas):

islas-pacifico-desaparecen-absoluto

El eje horizontal ahora sólo representa el ordenamiento por tamaño, de la 1 a la 36.

Resumen. Las islas del Pacífico Central en las que se ha medido un cambio significativo de superficie, después de un aumento del 45% del CO2 en el aire, y tras un montón de Calentamiento Global Acojonante y una no menos acojonante subida del nivel del mar, han aumentado su tamaño en total en 26,5 hectáreas. No disminuido, sino aumentado. Que representa un 4,25% de ganancia relativa de su superficie. Lo que para un alarmista del clima significa que … ¡nos ahogamos!

Gráfico extra de contexto. La subida del nivel del mar global medido por Jevrejeva y un equipo grande, de lo mejor que hay.

Enlaces:

El estudio propiamente dicho:

Fuente, WUWT (es muy distinto).

Es de locos. ¿Qué se puede hacer para contrarrestar una mentira repetida infinitamente? ¿Demostrar infinitamente que es mentira? ¿No debería bastar con una sóla vez? Pues no; porque a los mentirosos, calentólogos, ecologistas, etc, les importan un rábano las demostraciones. Sólo les interesa la mentira. Y en ese sentido el calentamiento global sí es un fraude.

Entre las mentiras del Calentamiento Global Acojonante tal vez la más bonita sea la de las islas bajas (atolones) del Pacífico que se hunden porque sube el nivel del mar. Impacto inmediato: pobres isleños a los que la marea les va cubriendo el cuerpo.

kiribati-se-hunde

Kiribati es la que se lleva la palma del llanto. Nos cuenta The Guardian:

La causa de lapreocupación está clara — la NASA ha declarado recientemente que el nivel global del mar ha subido casi 8 cm. desde 1992, con un crecimientomayor en el Pacífico.

Una subida alrededor de un metro a fin de siglo ahora parece probable. Para las islas bajas del Pacífico esto significa erosión costera, el agua salada colándose en el acuífero, y cosechas arruinadas.

¿Casi ocho centímetros desde 1.992? ¿De verdad? ¿Y eso no son casi 3,4 milímetros al año, o sea un tercio de metro en un siglo? ¿O sea, 3,2 milímetros al año medidos por satélite (desde 1992)– que es la cifra que se cita siempre? ¿Cuál es la novedad? ¿De dónde sale un metro entero?

Contexto. Lo mismo que se mide desde satélites se mide también con mareógrafos repartidos por todo el mundo. Con la diferencia es que en vez de haber mediciones sólo desde 1992, las hay desde antes de 1.900. Que, para la parte que coincide con los satélites (en rojo) da el mismo resultado. 3,1 mm / año en vez de 3,2. Pero que viendo el siglo entero sugiere una película completamente diferente.

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No tiene nada de raro 8 centímetros en 23 años. Que, contando con las oscilaciones, apunta a 20 centímetros en un siglo. Como el siglo pasado. La quinta parte de un metro. Que no es nada.

También se pueden mirar los datos de Kiribati misma. ¿Dónde están esos 8 centímetros desde 1992? ¡No hay subida ninguna!

nivel-del-mar-kiribati

Datos en: http://www.psmsl.org/data/obtaining/

¡Ay, Paris! ¿Cuanto dinero sacaremos de París y su tenida del clima próxima (COP 21)? Desde España la pregunta es la inversa. ¿Cuanto nos sacarán?

Pero la mentira de las islas del Pacífico que se hunden es especialmente bonita por más motivos. ¡Porque sabemos -desde Darwin- que esas islas bajas (atolones) acompañan al nivel del mar! No son “islas bajas” por mala suerte, sino porque el coral acompaña al nivel del mar (ya suba o baje), y encima del coral se deposita arena y crece la vegetación.

Y no sólo lo sabemos desde Darwin, sino que lo medimos desde que hay fotos de aviones. Se ha hecho varias veces. Lo cuenta Newscientist:

Después de revisar más de un siglo de datos, incluyendo mapas antiguos, fotos aéreas e imaginaría de satélites, concluyeron que 18 de 29 islas habían crecido en realidad.

En conjunto, el grupo creció más de 18 hectáreas, mientras que muchas islas cambiaron de forma o se desplazaron lateralmente.

Esos cambios que menciona sí pueden suponer problemas a la gente, si quieren vivir a la moderna. Pero siempre los ha habido, y por eso vivían en cabañas de quita y pon. Más otros problemas que tienen, pero que vienen de la sobre explotación del entorno, y no del “cambio climático” o de la subida del nivel del mar. Que tú consumas más o menos gasolina no tiene ninguna relación con la dinámica -¡de siempre!- de esas islas.

Fuente y más info: Desde Judith Curry.

El resumen podría ser: ¿Por qué necesitan mentir para contar una (supuesta) verdad?

Da un poco de corte tener que repetirse tanto. Pero como los calentólogos insisten en la mentira de que las pobres naciones islas del Pacífico se van a hundir a cuenta del calentamiento global, habrá que seguir informando de cada estudio nuevo que mide exactamente lo contrario. Y eso es lo que hay hoy:

La estabilidad geológica y la existencia de las naciones – islas sobre atolones está amenazada por la subida del nivel del mar y el calentamiento global. El atolón Funafuti, en el Pacífico Ecuatorial, ha padecido uno de las subidas más altas del nivel de mar (∼5.1 ± 0,7 mm/año), totalizando ∼0.30 ± 0,04 m en los últimos 60 años. Analizamos seis capas (slices) de costa de los últimos 118 años en 29 islas del atolón Funafuti para determinar su respuesta física a la subida del nivel del mar reciente. A pesar de la magnitud de la subida, ninguna isla ha desaparecido; la mayoría han crecido; y ha habido un incremento neto del 7,3% de área de islas en el último siglo (1897–2013). No hay evidencia de una erosión exacerbada en el ultimo medio siglo en el que el nivel del mar se aceleró. Las islas coralinas en Funafuti ajustan continuamente su forma, y posición, en respuesta a variaciones en las condiciones de frontera. Incluyendo tormentas, aporte sedimentario, así como el nivel del mar. Los resultados sugieren una prognosis más optimista respecto a la habitabilidad de las naciones islas y demuestran la importancia de resolver las tasas recientes y estilos de cambio en las islas, para informar de las estrategias de adaptación.

Sabemos desde Darwin que los atolones coralinos son sistemas dinámicos. Y que los encontramos todos justamente a la altura del nivel del mar, no por capricho de un diseñador inteligente, ¡sino precisamente porque se mueven con el siempre variable nivel del mar! Pero con la calentología hay que empezar a aprenderlo todo desde cero, porque parte del supuesto de que ninguna no-catástrofe puede ser cierta, y que la mano del hombre pecador no puede ser no-observada en ningún sistema. Son, literalmente, como niños.

Entradas anteriores, recurrentes:

El gráfico de Darwin:

https://i0.wp.com/atolones.loiscareaga.net/darwins_reef.jpg

Añadido, para la conversación
 https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/03/calentamiento-del-mar-0-2000.png?w=510

Pillo de WUWT [–>], con mucha rabia. Porque lo tenía en el buzón desde hace nueve horas, y no había mirado todavía el contenido de la última de Science.

ciencia-calentamiento-global-descubre-a-darwin

En 1842, Darwin propuso el único modelo funcional que ha habido sobre la formación y dinámica de las islas coralinas. Todas esas “naciones islas” del Pacífico que dicen que se van a hundir por el calentamiento global y la subida del nivel del mar. Que dicen … los que no han leído a Darwin. Ni siquiera han mirado sus dibujitos.

https://i0.wp.com/atolones.loiscareaga.net/darwins_reef.jpg

 

El coral es sobre lo que están las palmeras en “barrier reef” y en “atoll”, dentro de ese grabado de Darwin. Y están exactamente en el nivel del mar. ¿Por qué? Miremos los hechos que conocía Darwin, y que confirmó en su viaje con el Beagle.

– Todos los arrecifes de coral están a ras del nivel del mar. No están ni a cinco metros por debajo, ni a cinco por encima. Están en el nivel medio exacto del mar.

– Las islas coralinas no son más que coral, al que se le ha acumulado arena y alguna vegetación por encima.

– El nivel del mar varía más de 100 metros entre el período de glaciación y el período interglacial.

¿Conclusión? Es un sistema dinámico, donde el nivel del mar marca la altura de las islas sobre el fondo marino. Si el nivel del mar gana altura sobre el fondo, las islas también. Presumiblemente lo contrario -en la fase de descenso- será cierto también. Pero eso no lo hemos observado, porque nos ha tocado vivir en la de ascenso. Creo que la imagen es de Wikipedia. En todo caso es la “clásica”.

holocene-sea-level-rise-graph

En 1952 se llevaron a cabo perforaciones en Bikini y en Eniwetok, y se reconoció la validez del modelo de Darwin. El coral había ido creciendo, y la isla ascendiendo, según subía el nivel del mar tras la glaciación, y según se hundía el volcán (por su propio peso) sobre el que se aguanta.

Atoll-Diagram-Eniwetok

Conocido teóricamente (Darwin 1842) y experimentalmente (Dana 1952) cómo funciona el sistema dinámico, al los chicos del calentamiento global solo les podía quedar una duda. ¿Se puede esperar una subida del nivel del mar más veloz de lo que es capaz de seguir el coral? Sería la única forma de hundir esas islas del Pacífico que quieren hundir. Y medir eso no es algo muy difícil.

Pero la ciencia del calentamiento global no es muy proclive a las mediciones. Sobre todo, no es nada partidaria de darle mayor importancia a las mediciones que a las ideas. Y llevan 30 años machacando con los “refugiados climáticos” de las islas del Pacífico en un futuro imaginario. A pesar de los estudios que decían exactamente lo contrario:

For years, people have warned that the smallest nations on the planet – island states that barely rise out of the ocean – face being wiped off the map by rising sea levels. Now the first analysis of the data broadly suggests the opposite: most have remained stable over the last 60 years, while some have even grown. [New Scientist –>]

Y ahora, ¡tachán!, descubren a Darwin.

… recent geologic studies suggest that the coral reefs supporting sandy atoll islands will grow and rise in tandem with the sea.

Kench notes that reefs can grow 10 to 15 mill imeters a year—faster than the sea-level rise expected to occur later this century. “As long as the reef is healthy and generates an abundant supply of sand, there’s no reason a reef island can’t grow and keep up,” he argues.

Supongo que la velocidad de crecimiento del coral la puede medir cualquier fulano en un acuario casero. Y creo recordar que se ha hecho mil veces, pero no lo voy a buscar. En todo caso, lo importante aquí es que los carbonofóbicos ya saben -ahora- lo que sabía Darwin en 1842, y comprobó Dana en 1952.

¿Cuánto tiempo os lo lleva diciendo vuestro humilde corresponsal?

¿Cuántas veces os lo han contado El Mundo o El País? ¿Y el IPCC? Pues seguiremos insistiendo, hasta que se enteren. Igual dentro de unos cuantos lustros más …

Fuente noticia, WUWT:

Esta noticia es típica del problema que representa el cuento del calentamiento gobal. Que no es el calentamiento mismo, minúsculo y muy probablemente beneficioso, sino los efectos secundarios del cuento. Si toda nuestra energía -mental y económica- en pro de la limpieza y cuidado de la naturaleza, se dirige al “problema” equivocado, quiere decir que estamos dejando abiertos todos los huecos para que los problemas de verdad metan goles a placer. Por ejemplo, si le llamas “contaminación” al gas de la vida (el CO2), y dices que va a traer el fin del mundo como lo conocemos, la consecuencia inmediata es que te dejas de preocupar por la contaminación de verdad. O por la sobre-pesca, que puede ser igual de perjudicial.

Willis Eschenbach nos trae en WUWT [–>] este estudio, recién publicado, sobre la salud de los arrecifes de coral del Caribe.

Desde hace tiempo se ha considerado que el cambio climático es el principal culpable de la degradación del coral. Aunque supone una amenaza seria por poder hacer los océanos más ácidos y provocar el blanqueamiento del coral, este estudio muestra que la clave del declive del coral en esta región ha sido la disminución del pez loro y de los erizos de mar — los principales pastadores o ramoneadores (come-hierbas, vaya) del área.

Los alarmistas del clima hacen en este asunto el habitual razonamiento de bombero torero. Hay un calentamiento (minúsculo) y un aumento del CO2 (real). El CO2 produce acidificación en el agua. Es imaginable (pero no bien medido) que el CO2 y el calor sienten mal al coral. (Y también es imaginable lo contrario, con mediciones -igualmente malas- en sentido contrario). Luego la pérdida de buena parte de coral en el Caribe se debe a nuestras emisiones de CO2.

Y así, de paso, nos olvidamos de los pequeños detalles que puede observar cualquiera que pase por los arrecifes de coral del mundo, y observe. Por ejemplo, que en las zonas deshabitadas -o incluso simplemente no “turistizadas” ni industrializadas- el coral no parece tener el menor problema. A pesar de convivir con el mismo CO2, y el mismo “calentamiento global”.

Reefs protected from overfishing, as well as other threats such as excessive coastal pollution, tourism and coastal development, are more resilient to pressures from climate change, according to the authors.

Eso está dicho de una forma bastante retorcida. No es estrictamente mentira, pero sí es muy engañoso. Porque los arrecifes que no padecen sobre-pesca, ni contaminación, ni “desarrollo” costero, no es que sean “más resistentes” al cambio climático; es que ni siquiera se han enterado. No hay ningún motivo para pensar que se estén “resistiendo” al cambio climático, y no -por ejemplo- “disfrutando” de él.

Los autores del estudio, que han recopilado datos de otros expertos en 90 sitios a lo largo de todo el Caribe, lo dicen bastante rotundamente:

La fascinante del cambio climático es que resulta una excusa para no hacer nada (con el coral).

Y se podría hacer, si nos dejamos de chorradas.

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