algoreros


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Se puede poner también en números, comparando la tendencia lineal de lo que miden los satélites con la media de lo que predicen los modelos. Haciendo la precisión de que lo que “predicen” los modelos sólo es predicción de futuro desde 2005, porque lo anterior es “predicción” del pasado conocido — o tuneo al pasado.

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Lo que nos confirma la consabida idea. Respecto a lo que miden los satélites en la capa baja de la troposfera, los modelos climáticos predicen el doble de calentamiento de lo que ocurre en realidad. Bueno, la media de los modelos, que es lo que usan para hacer política. En una capa más alta, la troposfera media que aquí no se ve, el calentamiento medido es tres veces menor que la predicción media de los modelos.

Añadio unas horas despues. Ya puestos, podemos añadir por curiosidad cómo se reparte la medición UAH por: hemisferio norte (90N – 20N), trópicos (20N – 20s) y hemisferio sur (20S – 90S).

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Curioso cómo han variado los dos el Niño fuertes en su reparto por zonas:

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Fuentes.

Roy Spencer:

UAH:

La AGU es la American Geophysical Union. La pera limonera. Y han elaborado una secuencia de cinco preguntas y respuestas que pueden ser usadas por los científicos para explicar conceptos simples del cambio climático a audiencias más amplias. La idea general es que la plebe es escasita de luces, y tiende a guiarse más por la emoción que los los hechos y la razón. Y puede ser cierto. Aunque resulta preocupante observar que los chimpancés no parecen precisamente escasos de emoción, y ya ves. Alguna diferencia hay, aunque resulte escasa para nuestro gusto. Y es difícil imaginar una atribución de esa diferencia basada en la mayor emotividad (pero no razón) de los primos listos de los chimpas.

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Como sea, el caso es que la AGU recomienda su secuencia mágica para evitar los problemas de la emotividad humana, y convencer a “negacionistas”. Y yo también. Por eso la traigo.

La secuencia:

1. ¿Está cambiando el clima?

Sí. Observaciones y mediciones científicas han proporcionado datos indudables que muestran que durante el siglo XX y XXI las temperaturas han estado subiendo, los patrones de la lluvia cambiando, así como la circulación oceánica y atmosférica.

Problema: Si quieres saber si algo es raro, o novedoso, tienes que comparar esa circunstancia con aquella que no te parezca “rara”. Y las observaciones y mediciones de siglos anteriores son tirando a escasitas y pobretonas. Aun así, no parecen señalar nada raro reciente.

Por ejemplo, temperatura media (coger con pinzas) del hemisferio norte y del Ártico.

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Nota: las curvas llevan escala distinta; como el doble la del Ártico que la del hemisferio.

Sí se ve un salto (calentamiento) mayor que otros en la primera mitad del siglo XX, pero es que eso ocurre antes de la gran subida del CO2, al que se lo achacan. Como se ve en esta imagen del IPCC:

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Por eso el IPCC habla siempre del calentamiento de la segunda mitad del siglo XX, y los listillos de la AGU lo han cambiado por siglo XX a secas. Para apuntarse una observación que ocurre antes de su causa. Como lógica, ni tan mal, ¿eh?

2. ¿Tiene la gente algo que ver con ello?

Sí. La emisión de gases invernadero (pricipalmente el CO2 de la quema de combustibles fósiles) tiene que calentar la atmósfera — eso es lo que hacen. El consenso de modelos climáticos (es literal) muestra que el clima global es suficientemente sensible a las emisiones históricas de O2 como para haber calentado ya la cantidad medida durante los últimos 150 años. Además, el CO2 dispara una realimentación del vapor de agua, amplificando grandemente el efecto, porque el aire más caliente puede contener más vapor de agua (que a su ves es un gas invernadero).

Bueno, lo de además, sobra. No es además, sino por. Es por la realimentación del vapor de agua por lo que los modelos pueden producir el calentamiento que muestran. Pero tampoco es que los modelos muestren el calentamiento que hemos observado, sino que están tuneados para mostrar exactamente eso. (Lo consiguen más o menos) Y entonces, asumiendo que la temperatura de superficie no puede cambiar sin causas externas al sistema climático (es falso); y asumiendo que el tuneado para reproducir la temperatura observada es el correcto (se puede reproducir lo mismo con un tuneado diferente y menor efecto del CO2), concluimos que el efecto de calentamiento del CO2 es el que dicen los modelos. Pero es una conclusión que depende de tragarse dos asunciones falsas seguidas. Falsas, no en el sentido de que no puedan ser, sino en el sentido de que tengan que ser.

3. ¿Es malo el calentamiento global?

Sí. Aunque este es un problema más normativo que tienen que ser considerado por  filósofos y el público general, más que por los científicos, la historia muestra que cualquier cambio en el medio ambiente de civilizaciones estables es disruptivo para esas civilizaciones.  Alteraciones en las zonas en las que pueden crecer los cultivos, cambios en la fenología (los ciclos de las plantas y animales), cambios en las rutas de las borrascas, aumento del nivel del mar, pueden tener consecuencias sociales, económicas y políticas devastadoras en las sociedades modernas.

Falso. Los períodos de calentamiento durante el Holoceno no se llaman Óptimos Climáticos porque los climatólogos pensaran que tenían consecuencias devastadoras, sino por lo contrario. Es porque entendían que habían sido cambios buenos (la idea de -cambio bueno- que parece pecaminosa o herética para el kindergarten). Sí, es fácil imaginar cambios malos. Lo mismo que buenos. La cuestión es qué cambio (por ejemplo, hacia frío no suele ser bueno), y cuánto cambio. Por ejemplo, en el gráfico de antes se pueden mostrar cambios malos … ¡y cambios buenos!

cambios-buenos-y-malos

O sea, a las dos asunciones no necesariamente ciertas que veníamos arrastrando, le acabamos de meter otra nueva asunción, menos necesariamente cierta todavía.

4. ¿Podemos hacer algo al respecto?

Sí. Porque mucho del calentamiento causado por las emisiones pasadas ya ha ocurrido, y un cese en las emisiones puede estabilizar el clima en el siglo XXI. Los sumideros naturales de CO2 en el océano y los ecosistemas terrestres pueden continuar absorbiendo el CO2  que ya hemos emitido, y retornar el clima al estado estable en el que se desarrolló la civilización durante los últimos 10.000 años.

Y aquí nos han encalomado dos nuevas asunciones no necesariamente ciertas. La primera es que podemos dejar de emitir CO2 sin unas “consecuencias sociales, económicas y políticas devastadoras en las sociedades modernas”. Y la segunda es que el CO2 produciría unos cambios notablemente mayores que otros que ha habido en el Holoceno. Y llevamos cinco asunciones.

5. ¿Merece la pena hacer algo?

Sí. Los análisis económicos indican que el coste de la adaptación al cambio climático en la forma de disrupciones en la agricultura, daño a las ciudades costeras e infaestructuras, e impactos de los extremos meteorológicos, serán mucho mayores que el coste de la mitigación mediante una transición a fuentes de energía renovables.

Y aquí tenemos la sexta asunción, que probablemente es la más prodigiosa de todas. Porque esos “análisis” económicos” dependen de las predicciones de tres tipos de modelos en ristra: Modelos climáticos + modelos ecológicos + modelos económicos.  Todos ellos conocidos por su notable incapacidad de predicción, y ejemplo de modelos de sistemas complejos de los que no se conoce ningún caso de utilidad predictiva en toda la historia del modelismo.

Resumiendo. La AGU presenta unos hechos simples (lo son), y una lógica condicional que depende de estas cinco asunciones, en absoluto garantizadas.

  1. El clima no tiene variabilidad interna (en escala superior a un par de décadas).
  2. El tuneado de miedo que han elegido para los modelos climáticos es el correcto, y no lo son otros tuneados posibles que no producen miedo.
  3. Todo cambio de clima es malo.
  4. Dejar de emitir CO2 no es un problema digno de preocupación.
  5. La sensibilidad climática (el efecto del CO2) es muy grande. En realidad este es el mismo que el (2). Lo contaremos como uno, y son cinco.
  6. La suma de tres tipos de modelos de reconocida incapacidad predictiva tiene capacidad predictiva.

Que nos explique la AGU si es que nosotros somos “negacionistas del cambio climático”, o si será que ellos son “negacionistas” del rosario de asunciones no garantizadas que necesita su lógica. Los “hechos” no son ningún problema. Las asunciones hacen que su lógica sea … sumamente condicional.

Podríamos entrar en cada una de las asunciones, para ver por qué son problemáticas y con mala pinta. Sobre todo algunas de ellas.  Pero ya se ha hecho largo, y ya hemos visto en qué consiste la “lógica” del AGU. En algo que tal vez podría ser (antes de examinar las asunciones), pero que de ningún modo tiene que ser.

Fuente, AGU

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Michael Mann: … afirmaciones que se me han atribuido, que no son correctas. No creo haya llamado a nadie aquí “negacionista”, y sin embargo se ha afirmado eso una y otra vez. Así que se me ha tergiversado mucho hoy, por varios …

Judith Curry: ¡Está en tu testimonio escrito! Léelo otra vez.

Y en efecto, está en el testimonio escrito por Mann para ese mismo acto:

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No es que sea novedad las alegrías que se toma Mickey en los escritos públicos. En el juicio eterno que tiene por una demanda de difamación contra el periodista Mark Steyn, afirmaba ser Premio Nobel. Decía Premio Nobel a secas, sin especificar que trataba de encalomarse el de la Paz, concedido al IPCC. Supongo que con la pretensión de que difamar a una figura tan egregia como para merecer un Nobel lleva más castigo. Una multa más alta que para la gente del común. Con el resultado de siempre: los abogados de Steyn presentan en el juicio una carta de la administración del Premio Nobel, contestando el tal sr. Michael E. Mann nunca ha recibido un premio Nobel.

El amigo Mickey es el campeón de los alarmistas del clima. O como poco está entre los tres o cuatro máximos campeones. Y ¡joé!, una cosa son las mentirijillas, las exageraciones interesadas, y otra cosa es tener tal soltura en el mentir. O tamaña inconsciencia de estar mintiendo. Primero lo escribes y lo presentas, y acto seguido afirmas que nunca has dicho lo que acabas de escribir.

Y tampoco es que se le haya escapado una vez lo de “negacionistas” en el testimonio escrito. Lo pone cuatro veces; las otras tres dirigidas a grupos genéricos. Otras seis veces pone “contrarians”, como si llevarle la contraria a Mann fuera una categoría especial digna de mención. También Judith Curry entra en esa, como “climate change contrarian”. ¡Agarra esa mosca por el rabo! Y sus otros tres compañeros de testimonio -John Christy y Roger Pielke jr. además de JC- son ” your contrarian witnesses”, y “climate contrarian”. ¿Pero qué cojones puede ser un “climate contrarian”? ¿Alguien contrario u opuesto al clima? ¿En serio?

Pues este es el campeón que han elegido los demócratas para representar a ese extraño bicho que llaman “la ciencia”. Bicho extraño, y mentiroso patológico en grado extremo. Que no deja de tener buen morbo, porque la propuesta del kindergarten es esencialmente un acto de fe. Creed a “la cienca”. Y si alguien señala que hay otros, no menos científicos, con ideas muy diferentes, la respuesta no es presentar la evidencia empírica sino asegurar que esos otros no son “la ciencia”, sino “negacionistas” o “contrarians”. Vale, Flanagan. ¿Y lo de la fe, se supone que debemos aplicarla a la vista del inenarrable desparpajo que tienen en el mentir? ¿Hablamos, además, del Climategate?

Fue una comparecencia “entretenida” de cuatro científicos en el congreso USA. Y Mann, elegido por el kindergarten, fue sencillamente ideal para mostrar de qué hablamos cuando contamos las cosas de los cafres del clima.

Tampoco lo de no haberles llamado “deniers” fue la única mentira de Mann; sólo la más llamativa y fácil de ver. Por ejemplo:

Y por supuesto que también es una gran falsedad de Mann decir que Judith Curry “niega los más básicos hallazgos de la comunidad científica“. Las opiniones no son “hallazgos”, y confundirlos es -de nuevo- mentir.

Ya que estamos, recomiendo el testimonio de Christy.

Y todos, y el vídeo del evento (son dos horas y media), en este enlace:

Fuente:

Mann mismo, contra Mann:

Nota: lo del Fake Nobel de Mickey es público y muy conocido, y debe ser fácil de encontrar.

fuck-news

Kindergarten: Si consigo convencer a la gente, a base de insistir, que el CO2 es contaminación, tendré la forma de que se dejen llevar a la pobreza sin rechistar. Dejándome a mi el fruto de su sudor.

Gente: Hmmm, verás; no. Hoy hay internet. Tenemos rutas diferentes para enterarnos. Mira esto.

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¿Tú le ves cara de asfixiado o contaminado a ese tío? Pues te cuento. La botella que muestra se llama TnB CO2 Enhancer. Es una novedad en el mercado que ha sacado la empresa canadiense TnB para poder enriquecer ¡con CO2! los invernaderos caseros. Para evitar en ese tipo de invernaderos el engorro de los fertilizadores industriales de CO2, que son aparatosos y muy caros para instalaciones domésticas. Quemadores, después de todo. Y con esta botellita haces lo mismo de forma simple y económica. Para un espacio reducido, claro.

¿Todavía no lo entiendes? La joven china de tu foto está “padeciendo” unas 400 ppm de CO2. Y no se ha puesto la máscara por eso, porque nadie se entera del CO2 -incoloro, inodoro, insípido, e inocente- hasta unas concentraciones unas cien veces mayores. Y tampoco se nota gran cosa entonces. En los submarinos nucleares USA el límite (para varias semanas) creo recordar que es unas 5.000 ppm.

Y el tío del invernadero lo que hace con la botella de CO2 enhancer es elevar el CO2 entre dos y tres veces la concentración del aire de fuera del invernadero. ¿Por qué? ¡Porque sus plantas se ponen felices, y crecen más y más lustrosas! Y para estar seguros de que funciona, lo comprueba con un medidor:

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¿Tú ves? Más del doble del CO2 que el aire de la china (ya estaba bajando el efecto de la botella). Y eso es para la felicidad de las plantas, de los devoradores de plantas, y de los carnívoros que nos comemos a los que procesan tan amablemente las plantas para nosotros.

Kindergarten: CO2 is a pollutant!

Gente: Fuck news, CNN! La ley que se carga Trump se llama amistosamente Clean Power Plan, y técnicamente: Carbon Pollution Emission Guidelines for Existing Stationary Sources: Electric Utility Generating Units. Donde dice “carbon” es un truco para engañarte. Se refiere al CO2 que tan amorosamente suelta en su invernadero el cultivador doméstico de pimientos y otros alimentos para veganos. Y que respira, como puedes observar con estupor, sin ninguna mascarilla y con gran placer.

Kindergarten: No, no, no. Culo pedo caca pis. ¡Negacionista!

Gente: ¿Por qué cojones tenéis que mentir tanto para contar “la verdad”? ¿Será una “verdad” como las de las religiones? Tú me entiendes; si la estrategia es la misma, tal vez haya algo común de fondo. Y mejor te vas enterando de que tenemos sobredosis de kindergarten, porque el efecto de la sobredosis es Trump. Y supongo que estamos de acuerdo en que ese no es un buen plan.

Fuentes.

Twitter:

TnB:

El vídeo del cultivador:

 

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Con gran fanfarria y no poca satisfacción Trump ha firmado la orden ejecutiva para acabar -de momento, en lo posible- con la política del clima de Obama.

– Instruye a la Agencia de Medio Ambiente (EPA) a revisar y eventualmente desmantelar la ley Clean Power Plan. Lo de clean era una payasada, claro, porque le ley se refría exclusivamente al CO2 – que no puede ser más limpio, el pobre. Su fin era combatir el cambio climático acojonante por el procedimiento de limitar las emisiones de CO2 que pueden producir las centrales de energía eléctrica. También establecía objetivos a los estados para reducir sus emisiones. Y era la pieza principal de la política del clima de Obama.

– Rescinde la moratoria a los permisos de minería de carbón en tierras federales.

– Elimina la guía de la era Obama, por la que las agencias federales tenían que tener en cuenta el cambio climático en sus políticas de medio ambiente.

– Desbanda el grupo de trabajo federal que se inventó el coste social del carbono, usado para crear las regulaciones que establecían el CO2 como “contaminante”. Esto no elimina la pamema del coste social, pero apunta a que lo revisarán, y no precisamente con los mismos campeones. Traerá cola, y habrá juicios mil.

EL kindergarten está absolutamente atacado, a pesar de que sabían de memoria lo que venía. Pero es que el cuento del clima no tiene nada que ver con el clima; no hacen nada que pudiera servir de verdad para el problema imaginario que plantean. Con lo que tiene que ver es con el truco político posmoderno, con el que se acaba con el debate político — y gana Big State.

Intenta recordar la política clásica en las democracias occidentales. Siempre había dos partidos principales, uno llamado de derecha y el otro de izquierda, que se alternaban, y alternaban las políticas al albur de las decisiones del electorado. En una banda hacían más hincapié en la libertad y la competencia; y en la otra en lo social y la igualdad. Y funcionaba. Entre otras cosas porque asumían que iba a ocurrir el cambio de grupo en el gobierno, y mal que bien llegaban a una solución intermedia en aquellos asuntos en los que es una locura andar dando bandazos cada dos por tres. Y en lo demás, en unos momentos había un poco de aquí, hasta que el electorado decía que ya era hora de volver a  lo de allí. Muy razonable.

Pero el kindergarten ha jodido el invento. Ha descubierto dos trucos — pero que se mezclan mucho. Ciencia y moral. Si haces que lo sumamente discutible (la política, al fin) se convierta en “la ciencia dice”, y/o se convierta en moral, has acabado con la discusión. Bueno, ciencia y discusión siempre habían ido de la mano en el mundo clásico, pero en el mundo posmoderno “la ciencia dice” es algo tan indiscutible como es la moral siempre. Aunque “la ciencia” diga chorradas delante nuestro todo el rato, y esté bien demostrado que son chorradas porque lo de hoy es exactamente lo contrario de lo de hace relativamente poco tiempo.

Parece indiscutible que les estaba funcionando de cojones. Y el banderín de enganche era el cuento del clima. La guinda del pastel; el truco en todo su esplendor.

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Por eso creo que es clave esta orden ejecutiva de Trump. Y la pelea posterior que va a haber, que va a ser de órdago. Porque el kindergarten se lo juega todo en este envite. Vaya, que se está jugando nada menos que el truco. Si no funciona de esta, se acabó el chiste. Así que tendremos una buena guerra, y la firma de Trump es sólo el fin oficial del truco, no el fin real.

En realidad el truco es una puta locura. Si no funciona, y todos estos Brexits, Trumps y Le Pens parecen indicar que no lo hace, lo que asegura son los terribles bandazos que antes se evitaban con simple sentido común. Si lo quieres todo, obligas a los bandazos. Rajoy aparte; pero la plebe no parece ir por ahí. O por lo menos en el resto del mundo.

El texto completo de la orden (aún no he tenido tiempo de leerlo):

El kindergarten ha sacado un estudio para reafirmar su teoría favorita respecto a la discusión del cuento clima. Para explicarse por qué diablos sigue habiendo discusión, en vez de que todo el mundo haya aceptado su “verdad”. La tesis, obviamente, es que los republicanos son deplorables. Como todo el mundo sabe. Y el estudio es poner, en un mapa de los condados USA, el resultado de encuestas sobre la culpa del hombre en el Calentamiento Global Acojonante. Tal que así:

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Los datos suman 18.000 encuestados. Que en principio daría una media de seis fulanos por condado. Pero son en varias oleadas entre 2006 y 2016, así que en cada oleada son todavía muchos menos participantes por condado. Probablemente algo como media persona por condado. Tiene toda la pinta que tenían una idea fija en la cabeza, y querían sacar un resultado casi calcado al mapa de las últimas elecciones. Cosa lograda con gran éxito:

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Por supuesto que la conclusión le parece evidente al kindergarten:

But it is no mystery. Republicans deny climate change because they are Republicans and that’s what Republicans do

Bueno, no es cosa de los republicanos de EEUU, según datos de otro artículo del mismo autor. Es algo internacional. La división en la discusión del “cambio climático” coincide mucho con la división derecha / izquierda.

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Podemos aceptar esos números aunque en el caso de los condados de EEUU parezcan escasas las entrevistas. ¿A dónde nos llevan? Según este kindergarten, a pensar que como la gente es tonta (tanto republicanos como demócratas), su opinión se explica porque se limitan a seguir como borregos lo que dicen sus medios de comunicación y sus políticos.

Especially when it comes to something like climate change, which for most people is largely an abstraction, they are content to adopt the beliefs and tropes of their tribes, to go along with what their peers and trusted authorities say. This is true of Republicans and Democrats alike.

Republicans will accept that climate change is an urgent problem that warrants a policy response when leaders in conservative politics and media begin treating it that way. That is the only thing that can or will change the partisan divide on climate.

La tesis es muy bonita, y muy kindergarten. La gente no sabe pensar, o no le interesa, y lo que necesitan los niños son personas mayores que les digan lo que tienen que opinar. Si todos los mayores dijeran lo mismo, no tendríamos problemas con la cosa del clima. La forma de acabar con la división es callar los altavoces “negacionistas”. Silenciar a la derecha.

La única pega es que cuando uno mide la realidad de una forma un poco más fina, no encuentra eso. Por ejemplo, según más conocimientos científicos tienen los republicanos, menos probable es que se traguen el cuento de clima. Y los demócratas al revés.

kahan-cambio-climatico-y-conocimiento-cientifico

Figure 4. Belief in human-caused climate change in relation to performance on climate science literacy assessment and political outlooks. Source Kahan (2015a). N = 2000, nationally representative sample. “Ordinary Climate Science Intelligence” is climate-science literacy test. Scores for “Liberal Democrat” and “Conservative Republican” based on logistic regression model. Colored bars denote 0.95 CIs.

Se puede esperar que cuanta más dificultad tenga la gente en digerir lo que dicen los científicos, más se dejarán llevar por la prensa y sus políticos favoritos. Pero resulta que esos que tienen más dificultades para entender cuestiones científicas son justamente los que tienen una postura más indefinida. Los que lo tienen más claro, en un sentido o en el otro, son los que más conocimientos tienen. Pero si son los que más conocimientos tienen, no se puede esperar que vayan a estar dependiendo más de lo que digan periodistas y políticos de su cuerda. Será al revés; que ellos influyen a los periodistas y políticos.

También era rara la idea de que la solución para la divergencia sobre el clima fuera silenciar ¡aun más! la discrepancia (el “negacionismo”). ¿Hasta dónde quieren llevarlo, si ya es absolutamente abrumadora la apisonadora “afirmacionista”?

En realidad hay dos maneras de enfocar esta aparente paradoja.

1) Puedes pensar que unos razonan correctamente y otros no, y buscar el motivo para la aberración de los que razonan incorrectamente. Es el sistema kindergarten. Que tiene dos variantes. El adejtivo, y la gimnasia. El adjetivo es llamarles deplorables (o similar), y pensar que eso lo explica todo. Es lo que hace el cretino del artículo de los mapas que comentamos, David Roberts.

La versión gimnasia la ejemplifica  Dan Kahan. Mayores conocimientos permiten “fabricar” mejor los argumentos sesgados. Y resulta verosímil; suena a que podría ser. Pero esa idea funciona igual de bien para los dos grupos. A partir de ahí nunca podrías saber quién está más en lo cierto, ni por qué.

2) También puedes pensar la opción más sencilla y frecuente. Que tanto republicanos como demócratas razonan con una corrección e inteligencia similares, pero partiendo de asunciones diferentes. Y eso explica perfectamente la separación en función de la “inteligencia científica”. Los conocimientos aumentan la seguridad / convicción; pero asunciones opuestas llevan a conclusiones opuestas.

Vale, ¿pero qué asunciones opuestas se pueden tener en ciencia? Joé, pues con la ciencia posmoderna, la asunción más básica. ¿Qué es lo que hace una evidencia abrumadora? Y mira qué fácil es:

Asunción kindergarten (o posmo): El consenso; una teoría inteligente; unos modelos muy guay y muy caros. A más consenso, más abrumadora la evidencia. Por eso están todo el día midiendo el consenso, y mintiendo al respecto.

Asunción clásica (o facha, republicana, cerdo de derechas, etc): Evidencia empírica; que se nota esencialmente en predicciones acertadas consistentemente. Cuanto más difíciles y consistentes las predicciones acertadas, más abrumadora evidencia. Y predicciones fallidas suponen evidencia … de la incorrección de la tesis.

Por eso la ciencia clásica decía:

es una regla establecida de la Sociedad, a la que siempre se adherirá, no dar nunca una opinión como cuerpo, en ningún asunto que se le presente, tanto sea de la naturaleza como del arte.

O en una versión más moderna:

Y el problema es tan sencillo como que las dos “culturas” hacen razonamientos muy válidos … según sus asunciones opuestas. Por eso son dos resultados correctos ambos, pero de distinto signo. Y es un problema más viejo que el tebeo. Las discusiones irreconciliables entre personas no perdidamente idiotas casi siempre lo son por las distintas asunciones de partida. Pero el kindergarten no puede verlo, porque no quiere saber nada de la discusión sobre las distintas calidades (acierto estadístico) de los distintos tipos de evidencia.

¡Claro que es una discusión muy influida por las posturas políticas o “culturas”! Como que -en general- estas marcan el peso relativo de la realidad frente a las “ideas”. Los “conservadores” siempre han sido mucho más de realidades, y los “revolucionarios” de ideas. Y esa diferencia también separa el mundo de la empresa (crean “cosas”, y se la juegan) del mundo académico (crean “ideas”, y son totalmente irresponsables de las mismas).

Resumiendo. El lindo mapa que separa el “negacionsimo” del “afirmacionismo” en EEUU podría ser cierto, aunque el método no inspire confianza. Pero eso no significaría que los republicanos sean deplorables, sino que son más realistas que idealistas. Y el kindergarten no lo entiende, aunque fuera del kindergarten lo sepa todo el mundo.

Fuentes:

David Roberts en Vox:

Kahan:

En la plaza (más Kahan):

Philosophical Transactions of the Royal Society of London, year MDCCCXXIL (Advertisment) — sobre la “asunción clásica”:

El otro día veíamos que el kindergarten cree que este año está ocurrriendo algo extremadamente preocupante con el hielo del Ártico [–>]. Cosa que seguramente has visto docenas de veces en tus periódico o tus teles preferentes. Y la novedad es que ahora están hablando del hielo de invierno en vez del de verano. Que cambia muchísimo menos.

Uno de los temas recurrentes a cuenta de la banquisa es la idea de que cada vez es más fina, con menos hielo multianual. Y que eso facilitará que desaparezca el hielo de verano. Es más fácil derretir el hielo de un sólo año, más fino, que el hielo de más de un año. Tony Heller (Steve Goddard) tiene una entrada sobre el tipo de hielo, anual / mutianual.

No me gusta mucho cómo suele presentar los datos Heller. Siempre hay que coger con pinzas lo que anuncia en el título. En este caso compara el hielo de este año con el del año con menos hilo de los diez últimos. Pero para hacerlo menos “a la carta”, pondremos los mismos gráficos, comparando los cuatro primeros de la serie (arriba) con los cuatro últimos (abajo). Además es una forma muy fácil de comparar el hielo total cerca del máximo anual (el 20 de Marzo, que es el último día que tienen de 2017), que sale en gris, y el hielo mutianual que sale en blanco.

Para ampliar, clic.

hielo-multianual

Y ya metidos en faena podemos poner el mapa de las poblaciones / zonas de osos polares y su estado. Tal vez nos da una perspectiva más completa del cuento del Ártico.

osos-polares-no-peligro-actualizado-2016

Nota. EL gráfico del tipo de hielo empieza sus datos en 2005. Seguro que hacia 1980 había más hielo multianual. Pero nos da una buena idea de lo que está pasando ahora, y todo ese supuesto drama “extremadamente preocupante”. Además, en esas décadas anteriores -con más hielo del grueso- había menos osos, no más.

Fuentes.

Osi Saf (mapas del hielo):

Crockford (número estimado de osos polares):

En la plaza, estado de las zonas de osos polares (hay enlaces a fuentes originales):

 

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