algoreros


Hace relativamente pocos años la comunidad de la alarma del clima se ofendía si alguien hablaba del “tuneado” (ajustado) de los modelos. Pero al final la expresión entró en la literatura oficial, y se quedó. Y no es algo de lo que se hable mucho. Al contrario; tal vez sea el mayor arcano de la ciencia del calentamiento global.

¿Qué es el tuneado; qué es lo que se ajusta? Una serie de parámetros “estimados” que se introducen en el modelo, en vez de que lo calcule el modelo. Con la posibilidad de “estimar” una cantidad u otra muy distinta. En palabras del estudio que nos ocupa:

The process of parameter estimation targeting a chosen set of observations is an essential aspect of numerical modeling. This process is usually named tuning in the climate modeling community.

Veamos el problema. Todo el mundo entiende que los modelos climáticos reciben unos datos del estado inicial del sistema, y después aplican leyes físicas bien conocidas para ver cómo evoluciona. Y que con ese procedimiento son capaces de acertar más o menos decentemente la temperatura global conocida del pasado — por ejemplo entre 1900 y 2000. Lo que produce una muy conveniente conclusión: Si pueden acertar las temperaturas del siglo XX, simplemente aplicando leyes físicas conocidas, eso significa que también pueden acertar las del sigo XXI aplicando las mismas leyes.

Lo que NO te explican, nunca, es que los modelos han sido “tuneados” (ajustados) para reproducir esas temperaturas.

Sintetizando la diferencia entre lo que suponemos y lo que pasa:

tuneado-modelos-climaticos

Expliquemos el significado de ese “nada” que figura como resultado de la triste realidad. O mejor, que lo explique el IPCC [–>]. Por otra parte es obvio.

If the model has been tuned to give a good representation of a particular observed quantity, then agreement with that observation cannot be used to build confidence in that model.

Sin duda es posible que el modelo sirva para comprender la relación entre algunas variables del sistema, si los “ajustes” aplicados son acertados — y eso no se puede saber. Pero de ninguna forma se puede usar como medida de confianza en el modelo el que acierte las temperaturas del siglo XX, si ha sido tuneado para conseguirlo. Y eso es lo que hacen, pero de una forma más o menos oscura. Los científicos nunca dicen en la literatura que la confianza que tienen en los modelos venga de esa capacidad de reproducir las temperaturas del siglo XX. Pero cuando traducen esa literatura a los periodistas y a los políticos, ese es justamente el mensaje que producen.

Ojo; lo que publica el IPCC, y que tomamos por la Biblia, no es literatura científica sino “traducción” (interpretación, etc) de la misma. Especialmente lo que destinan al público. Por ejemplo, las FAQ. Y mira [–>] lo que pasa:

Una tercera fuente de confianza viene de la habilidad de los modelos de reproducir las características de climas y cambios climáticos pasados.

…/…

Un ejemplo es que la tendencia de temperatura global del pasado siglo (mostrada en la figura 1) se puede modelar con gran acierto cuando se incluyen tanto los factores naturales como los humanos que afectan al clima.

Figura 1 (de FAQ 8.1: How Reliable Are the Models Used to Make Projections of Future Climate Change?)

ipcc-ar4-modelos-realidad

Repetición sintetizada de la jugada:

  1. IPCC: Si un modelo está tuneado para reproducir la tendencia de la temperatura global del siglo XX, esa capacidad de reproducirla no se puede usar como medida de confianza del modelo.
  2. IPCC: Una fuente de nuestra confianza en los modelos viene de su gran capacidad de reproducir la tendencia de la temperatura global de siglo XX.

¿¿¿Mande???

Nota. Las dos afirmaciones vienen del mismo informe del IPCC (AR4 – 2007), aunque de secciones distintas. La primera es para los científicos; la segunda para los pardillos.

Ahora sólo queda por saber aquello de lo que no tenemos la menor duda. Si los modelos están tuneados para reproducir la tendencia de temperatura del siglo XX. Del estudio de hoy:

The increase of about one Kelvin of the global mean temperature observed from the beginning of the industrial era, hereafter 20th century warming, is a de facto litmus test for climate models. However, as a test of model quality, it is not without issues because the desired result is known to model developers and therefore becomes a potential target of the development.

El problema es que ese asunto no está documentado. No se sabe cómo lo hacen ni qué criterios usan. De palabra, y según este estudio, parece que un 35% de los modelistas dicen que usan la temperatura del siglo XX para tunear su modelo, y un 30 dice que no. Pero decir es gratis. Y el caso es que todos los modelos que se publican reproducen razonablemente la tendencia de temperatura global del siglo XX, cuando tienen diferencias entre sí tan grandes como que el efecto del CO2 es hasta el doble en unos que en otros. Ese efecto del CO2, con todas las “retroalimentaciones” del sistema, es una salida del modelo, no un parámetro. Sin embargo, a pesar de esa enorme diferencia, mediante el tuneo producen todos el mismo resultado de temperatura del siglo XX que conocían antes de empezar a modelar.

Pongamos un ejemplo gráfico. Los modelo de la generación más reciente, llamada CMPI5, usan (conocen) las temperaturas hasta 2005. Así que todo lo anterior a 2005 es “retropredicción”, y presumiblemente “tuneo”; y lo posterior es predicción propiamente dicha. Y mira lo que pasa:

modelos-climaticos-tuneo-y-prediccion

Seguiremos hablando de este estudio, del que esta entrada tal vez sirva como aperitivo.

Fuente, Judith Curry (mejor empezar por ahí):

Llega un momento que no se puede aguantar tanta jeta.

 

divulgameteo

Si el gachó es físico debería saber que los loros no reparten conocimiento; y si es “comunicador científico” debería saber que tiene que comunicar mediciones y datos en formato digerible, y no blablala.  Pero no; nuestro animoso propagandista de hoy comunica sugestión y poesía visual. En la aparente esperanza de que si repite lo suficiente una mentira muy gorda, al final colará. Y a eso le llamamos -tachán- ¡¡¡divulgación!!!

Tiene guasa que sea un español el que muestre tamaña ignorancia sobre esas las islas tan particulares, porque fueron españoles las que las dieron a conocer al mundo. No en vano los mejores ejemplares están en lo que posteriormente han llegado a llamar The Spanish Lake.

Fue la expedición de Quirós (1606), que visitó varias islas en Tuamotu, la que describió por primera vez la característica más sobresaliente de esos jardines de palmeras que parecen flotar en el mar. Es dificilísmo fondear para desembarcar en ellos, porque a muy poca distancia de la costa, casi tocándola con la mano, la profundidad supera los 300 metros. Y a ver quién es el guapo que echa un ancla que agarre a esa profundidad.

Esta carta no es de Tuamotu sino de Maiao, Islas de la Sociedad, pero el esquema es exactamente el mismo.

maiao.png

El arrecife rodea toda la isla formando una pared vertical de más de 300 metros. Una pared de materia viva, que crece. ¿Hasta dónde crece? ¡Joder, pues hasta el nivel del mar! Por eso todas esas isla están justo al nivel del mar. Ninguna es más alta en su parte coralina, porque el coral vive en el agua, no en el aire. Y ninguna es más baja que el nivel del mar, porque crecen todo lo que les permite el agua. Son sistemas dinámicos que se mantienen, por definición, al nivel del mar. Y han estado al nivel del mar, que ha cambiado mucho (más de cien metros), desde la noche de los tiempos. Y desde luego desde la última glaciación.

La idea es como esta:

Atoll-Diagram-Eniwetok

¿Alguien puede creer que la isla está (todas ellas) justo a ras de mar por casualidad?

Así que para imaginar que los “puntos suspensivos” de la foto se vayan a convertir en “puntos sumergidos”, tienes que imaginar que el nivel del mar suba a mayor velocidad de lo que puede crecer la formación de coral. Y eso es mucho imaginar con lo que sabemos que ha subido el nivel del mar durante el Holoceno.

nivel-del-mar-holoceno

Por ejemplo, en la época que pone arriba Meltwater pulse 1A, la tasa era al menos 35 y tal vez hasta 60 mm/año [–>].

Y el caso es que hay quien ha medido cuánto crece el coral verticalmente si tiene espacio para hacerlo. Por ejemplo en Palau han visto crecimientos entre 8 y 13 milímetros al año.

crecimiento-vertical-del-coral

El nivel del mar “global” subió a 2 mm / año el último siglo, y parece llevar el mismo ritmo todavía.

jevrejeva-y-polinomica

Por supuesto, nadie ha medido que las islas coralinas del Pacífico se estén sumergiendo por la subida del nivel del mar — que por otra parte empezó mucho antes que nuestras emisiones de CO2. Al contrario; lo que han medido es que hay más islas creciendo que disminuyendo. Ver los enlaces al final (son muchos).

Las islas sumergidas son un ejercicio de imaginación, no de observación. Y no es una imaginación cualquiera. Afortunadamente tenemos un estudio muy completo de la gimnasia necesaria para soñar con islas sumergidas.

Para conseguirlo, necesitan imaginar …

  1. Que la superficie del mar se va a calentar como dicen los modelos climáticos del alarmismo. De momento va como por la mitad en la medición global, pero mucho menos en la medición tropical, que es de la que hablamos.
  2. Que el calentamiento de la superficie del mar supondría una disminución de la capacidad de crecer del coral del 41-56% por cada grado de aumento de temperatura. Lo sacan de una sola medición en Tailandia, comparando el crecimiento 1984-86 y 2003-05. En Phuket, zona turística por excelencia. Y hay que tragarse que es por la temperatura y no por otra entre docenas de posibles causas.
  3. Que las proyecciones de subida del nivel del mar del IPCC son realistas. Aun así, con el “escenario” RCP 6.0 tienen dudas, a pesar de suponer una subida del nivel del mar de a 6 mm/ año y un calentamiento de la superficie del mar de 3º. [Yet, there is also some uncertainty in the models under RCP 6.0, and microatolls may still maintain the capacity to keep up with sea-level rise.] Así que necesitan agarrarse al “escenario” RCP 8.5, una subida del nivel del mar “en exceso de 12 mm/año” y un calentamiento de 4º, para tener alguna confianza en el sueño de los atolones sumergidos. El RCP 8.5 es totalmente inverosímil, y está diseñado para poder meter miedo. Ver: Manufacturing climate nightmares: misusing science to create horrific predictions.

Como puede ser un poco confuso vamos a sintetizar la gimnasia. Donde pone “Imaginación RCP 6.” es el escenario en el que dudan si las islas se sumergirán o no.

imaginacion-islas-sumergidas

Claro que @Divulgameteo dice que “pueden convertirse en puntos sumergidos en un futuro cercano”. Vale, poder se puede imaginar lo que sea, pero el futuro cercano de esa gimnasia supone que podrían empezar a sumergirse entre 2050 y 2070, que sería cuando crecieran a menor velocidad de lo que sube el nivel del mar … si alguien se cree 6 mm / año; 3ºC; y una disminución de crecimiento del 50% por cada grado.

Pero para que el mar suba a esas tasas imaginarias por culpa del CO2, y como ya hemos emitido mucho CO2, tendría que notarse ya una aceleración … que brilla por su ausencia.

jevrejeva-y-polinomica

En resumen, puedes poner la mano en el fuego porque los puntos suspensivos van a seguir siendo suspensivos, y no sumergidos.

[Añadido posterior: el último de los próximos enlaces es un compendio de 2014 del “estado de la ciencia” sobre el crecimiento de los corales en el Holoceno, y hasta qué punto seguían el nivel del mar o iban “a rastras” (semisumergidos) durante las mayores subidas del nivel del mar. No es concluyente; las incertidumbres son muchas. Pero la idea general es que pudieron seguir al nivel del mar en las subidas no más bestiales, las de tipo 7 mm/año, y fueron “a rastras” (semisumergidos) en los “pulse water” fuertes, del orden de 45 mm/ año.]

Enlaces con mediciones que muestran que las islas coralinas del Pacífico no se están sumergiendo.

Y un fácil gráfico de lo que pasa (no de lo que se imagina), que viene del ante-último enlace. Esas islas están creciendo, en general. Es un estudio de 36 islas, en las Solomond. Ordenadas por tamaño.

islas-pacifico-desaparecen-absoluto

Entradas recurrentes:

 

Recién salido del horno para el lector atento.

satelites-vs-garitas-clima-bengtsson

cederlof-et-al-2016

A mis amigos los periodistas pirrados por el argumento de autoridad. Mirad lo destacado en rojo. International Meteorological Institute in Stockholm. Y Lennart Bengtsson, que ha dirigido el European Centre for Medium-Range Prediction (1981-1990), y el Max Planck Institute for Meteorology después. Actualmente es Senior Research Fellow en el Environmental Systems Science Centre de la Universidad de Reading. O sea, Dios. Como Lindzen, pero más en plan de manos a la obra que teórico. Y el mismo prestigio profesional superlativo.

Y recordad esta frase del estudio (clic en la imagen).

It is therefore suggested to use either the more robust tropospheric temperature or ocean surface temperature in studies of climate sensitivity.

Son dos tipos datos de temperaturas que se caracterizan por tener menos calentamiento que los de superficie — esos que usáis todo el rato en los periódicos para gritar ¡récord! casi cada año. Y sobre todo se caracterizan por tener un calentamiento mucho menor que los modelos climáticos en sus respectivas áreas; aproximadamente como la mitad.

Lo muestra bien esta gráfica que tanto os perturba.

junio-2016-tem-global-uah-y-modelos

Resaltan los problemas obvios -pero que no suelen salir en vuestros periódicos- de los datos de termómetros de superficie. Problemas ajenos (o antes de) los aparatos. Meteorológicos, como efectos de la “capa límite” con inversiones térmicas agudas; antropogénicos, como la urbanización y otros cambios ambientales; y estadísticos, como la muy incompleta cobertura de termómetros que exige interpolaciones espaciales más que delicadas.

A la vista de esos problemas, el sabio meteorólogo descarta en principio los termómetros de superficie como medición útil del “cambio climático”, y de la “sensibilidad climática”, buscando una alternativa superior. ¿La hay? De eso trata este estudio; de evaluar las distintas alternativas que hay.

Nota marginal. Los científicos alarmistas climáticos habituales no suelen ser meteorólogos. Por ejemplo, Hansen es físico de fluidos; GavinSchmidt -su sucesor- es climatólogo y modelista climático; Trenberth, “Ciencias”; Mickey Mann, climatólogo y geofísico. Y los que conocen, predicen con acierto, y le toman las medidas al sistema climático, son los meteorólogos.

Para contrastar la validez de los datos de los satélites usan, aparte de los satélites, las mediciones de temperatura de los aviones (hay muchas desde que comienzan los satélites en 1979, y un reanálisis que conjuga esos datos con modelos meteorológicos (que sí funcionan). Controlan lo sesgos y problemas; consideran los satélites mucho más válidos que los termómeros de superficie; y establecen un producto o mecanismo de control independiente.

As part of the re-analysis process, the observational data undergo an advanced data bias control (Dee et al., 2011 and references therein). Satellite and aircraft data, assimilated by the re-analyses, have undergone systematic evaluation for the period after 1979, and we therefore believe that the re-analysis data can be considered as a reasonably independent robust source of tropospheric data (Simmons et al., 2014).

An alternative to using the tropospheric temperatures is to use sea surface temperatures (SSTs). The atmospheric temperature approximately 2 m above the ocean surface on average does not differ from the SST in a significant way, and temperature trends calculated over many years are expected to be the same as that of the SST.

Las explicaciones son fáciles de seguir.

Y la conclusión:

We therefore strongly suggest that tropospheric temperature trends from re-analyses should replace surface temperature trends in future climate validation studies. If we use the temperature trend of the layer 700–400 hPa or any other similar measure, instead of the surface temperature trend, then this is probably a better representation of the global tropospheric temperature and presumably a more robust quantity to assess climate change.

Los termómetros de superficie están exagerando mucho el calentamiento por causas ajenas al sistema climático — y al CO2.

Las consecuencias son dos. El Calentamiento Global Acojonante es mucho menor del que parece cuando miras en los lugares adecuados (troposfera media o superficie del mar). Y los cálculos sobre lo que calienta el CO2 que emitimos, si los hicieran mirando en los lugares en el que se muestra bien, darían una cifra sensiblemente inferior. De cajón; si el mismo CO2 ha causado notablemente menos calentamiento de lo que parecía, el efecto del CO2 es notablemente inferior de lo que creíamos. Pero es verdad que hay un problema con eso. Mediciones de temperatura con satélites sólo hay desde 1.979. Es poco tiempo para un estudio de sensibilidad climática. Aun así la ideas es clara. La alarma está muy exagerada; y podemos comprender las causas físicas de la exageración en una medida razonable.

Nota marginal. Los cálculos de sensibilidad climática mejores y más recientes ya se habían salido del rango de los modelos del IPCC. Por eso aumentaron ese rango en 2013. Antes la parte baja era 2º en vez de 1,5, y los cuatro últimos estudios estarían fuera.

Pero estos estudios del gráfico son con termómetros de superficie. El cálculo, según lo que dice el estudio de Cederlöf, Bengtsson y Hodges, debería resultar inferior usando una medición más adecuada. Y Bengtsson es Dios.

Este es el cuento de hoy.

Agradecimiento: Roger Pielke Sr. y Ryan Maue; dos clásicos. Pielke, además de meteorólogo también, es de los autores más citados en la especialidad. Por lo de la autoridad que les pirra a los periodistas, digo.

 

Zhu-2016

Otro estudio científico estableciendo que el planeta se está haciendo más verde, y que el CO2 es una de las principales causas. En este caso le atribuyen el 70%, y es el primero -si no me falla la memoria- que hace una atribución cuantificada.

Los datos salen de tres misiones de satélites distintas, y cada una de ellas cubre al menos el período 1982 – 2009.  Eso es casi todo el período del Calentamiento Global Acojonante (1978 – 1998 aprox.), y como la mitad de la pausa posterior (desde 1998). Miden el LAI (Leaf Area Index); básicamente la cantidad de “verde”. El área de un lado de las hojas por unidad de superficie terrestre. Las distintas misiones encuentran:

Aumento estadísticamente significativo de vegetación en:

  • GLASS; en más del 50% de la zona vegetada de la tierra.
  • GLOBMAP; en el 43% de la zona vegetada de la tierra.
  • GIMSS; en el 25% de la zona vegetada de la tierra.

Las regiones con mayor reverdecimiento consistente en las tres series son: Sudeste de Norteamérica; Amazonas Norte; Europa; África Central; y Sudeste Asiático.

Disminución de la vegetación:

  • Todas (las tres) en menos del 4% de la superficie vegetada de la tierra.

Ampliar para ver algo.

Zaichun-Zhu-et-al-2016

Además de los datos del cambio de vegetación a mejor, usan diez modelos de ecosistemas para tratar de averiguar los cuatro motivos principales de esa mejoría. Y concluyen que se debe a:

  • Fertilización por el CO2: 70%.
  • Deposición de nitrógeno: 9%.
  • Calentamiento global: 8%.
  • Cambio del uso del suelo: 4%.

La fertilización del CO2 explica la mayor parte del reverdecimiento en los trópicos, mientras que el calentamiento global ha resultado en el reverdecer de las latitudes altas, y la meseta del Tibet.

Nota: He sustituido la expresión mema y de moda “cambio climático” por lo que quieren decir realmente: “calentamiento global”.

O sea, donde hace calor -y el Calentamiento Global Acojonante apenas se nota- el CO2 tiene un gran efecto en la mejoría de la vegetación. Donde hace frío, las plantas agradecen primero una amable mejoría de la temperatura. Que relacionan sobre todo con el aumento de la temporada de crecimiento. La apuesta de cualquier jardinero, sin modelos ni vainas. Pero esta no deja de ser la parte especulativa (modelos) del asunto.

Son un montón de autores (29) que trabajan muy repartidos por el globo (China, UK, USA, Australia, Francia,  Japón, España, Suiza, y Alemania).

Fuente:

La nota oficial y el resumen, en Nature Climate Change:

Una versión completa por el morro,  para ahorrarse los 30 €:

Agradecimiento: Dr. Roger Pielke Sr. en Twitter:

pielke-zhu

 

Alucina, vecina.

 

– Yo no he firmado eso, ha sido otra persona.

– Su nación ya está industrializada, y nosotros vamos a por ello. Ahora que nos estamos desarrollando nos quieren poner un límite. eso es absurdo.

– Las naciones desarrolladas creen que pueden dictar el destino del resto del mundo.

– No haremos honor al acuerdo, fue estúpido.

Fuente, GWPF:

Que lo trae desde Inquirer.net

No vamos a meternos a explicar por qué ocurre El Niño. Sólo recordar que produce unas oscilaciones grandes de temperatura en el Pacífico ecuatorial, que tienen repercusión en el clima de muchas zonas distintas de la tierra. Y repercute en eso que está tan de moda: la “temperatura global”. Haremos unos gráficos para mostrar esto último.

Cuando miden El Niño, lo que miden son esas diferencias de temperatura mencionadas. Y dentro del gran área donde ocurre, usan la temperatura de una zona menor, porque la consideran más relevante. La que llaman niño 3.4. Mapa. La zona en rojo es la de El Niño 3.4.

el-nino-34-mapa

Y esta es la (anomalía de) temperatura media mensual de esa área en rojo desde que se mide en condiciones (1982)

el-nino34-T-barras

Se ve muy claro que a  veces hay lo que llaman un “súper-Niño”, en que la temperatura pasa de largo de los +2ºC, cuando las demás veces no llega. Y vemos que la temperatura no es muy distinta en los picos de los “súper-Niño”.

  • 1982: +2,79
  • 1998: +2,69
  • 2015: +2,95

Con una media de doce meses, en vez de mensual, las diferencias son algo distintas.

  • 1982: +1,62
  • 1997: +1,80
  • 2015: +1,89

El pico suele ser en diciembre, y por eso le llaman El Niño. Igual que a la lotería.

Otra curiosidad. La zona de El Niño 3.4, cuya temperatura es el principal índice climático del planeta, no está afectado por las emisiones de tu tubo de escape, ni por Calentamiento Global Acojonante alguno. Vaya; ni acojonante, ni no acojonante, ni nada. Ahora es un buen momento para verlo, porque justo hay dos El Niño versión súper al principio y al final de la serie, y se compensa su efecto.

el-nino34-T-linea

Y no es algo sólo de la zona 3,4. Pasa lo mismo si incluimos las zonas 3 y 4 enteras. O sea, el Pacífico ecuatorial entero  no tiene calentamiento global.

el-nino-3-y-4-T-linea

No se pretende que esa falta de calentamiento tenga un significado especial, pero es una curiosidad que no suele saberse.

Ahora veamos la relación entre la temperatura en esa zona de el Niño 3.4 y la temperatura global, con y sin calentamiento global. La serie de temperatura global será la de satélites medida por el equipo UAH (Christy, Sencer).

Queda un gráfico un poco guarro, pero es que son 413 puntos de datos por dos series.

el-nino-y-uah-desde-1982

Se ve muy claro que las oscilaciones mayores de temperatura global vienen precedidas por las oscilaciones de temperatura de esa zona de El Niño. Pero también se ve una diferencia clara entre la primera y la segunda mitad del gráfico. Las series iban separadas, con El Niño por arriba, y se han puesto a la par.

Vamos a hacer un gráfico experimental, rellenando de color las diferencias. Azul cuando es superior El Niño, rojo cuando es superior la temperatura global.

el-nino-y-uah-colorines

En la parte de la derecha, cuando van juntas las series, se ve azul cuando sube la temperatura y rojo cuando baja. Normal, es porque El Niño va adelantado a la temperatura global.

En la parte izquierda hay más azul, que se puede explicar porque las series no van juntas, sino que la temperatura global está por debajo. Pero pasan un par de cosas raras. En 1983 no sube la temperatura, como debiera. Y en 1992 pega un bajón cuando debería subir moderadamente. Son las mayores separaciones de las dos series. La explicación convencional se ve en este gráfico que muestra el “espesor” de la atmósfera (la menor transparencia cuando está espesa) debido a las erupciones volcánicas. La medida es de la atmósfera global, no donde estuviera el volcán de turno.

profundidad-optica-aerosoles.png

La subida del “espesor” en 1982 es por el volcán El Chichón. La de 1991 por el Pinatubo. Ese espesor (profundidad) atmosférico disminuye los rayos de sol que llegan a la superficie del globo.

Pinatubo:

erupcion-pinatubo

Y cerramos esta serie de curiosidades sobre el Niño, la temperatura global, y la pausa, con la pausa. Que nos faltaba. ¿Qué diablos pasa con la pausa? Zoom sobre ella.

el-nino-y-uah-desde-1997

No hay nada que sugiera un salto que vaya a separar las dos series. Al contrario, la bajada de este “súper-Niño” está siendo mucho más junta, con menor retardo del normal. Si suponemos que el índice El Niño 3.4 va a seguir sin calentamiento, y que las series siguen pegadas, ¿qué podemos suponer de la temperatura global medida por los satélites? ¡Que seguirá la pausa! Pero es verdad que el salto, la separación de las series, puede venir después de el Niño. Con La Niña, si hay. Pero también podría ser un salto hacia abajo, y la liamos.😉

Y este es el cuento de hoy.

Datos.

El Niño:

UAH:

Aerosoles:

 

 

Dedicado a Imma, amable y esforzada discutidora tuitera.

Va de una discusión en Twitter. Un poco dispersa, pero el fondo del asunto es si los modelos climáticos van demasiado calientes a la vista de las observaciones. Y quiero presentarle el argumento a Imma de tal forma que no se ponga a preguntar por los datos, apellidos, y autoridades. Todos los que uso son archiconocidos y muy convencionales, pero hoy tiraremos única y exclusivamente de IPCC.

La gran pregunta es la de siempre. ¿Cuánto calienta el CO2 que estamos emitiendo? No lo sabe nadie, y el margen es amplísimo. Pero lo calculan, mejor o peor, y dan una cifra. Que representa lo que llaman “sensibilidad climática en equilibrio” (ECS), y significa lo que se calentará el aire en superficie al doblar la cantidad de CO2, y cuando el sistema llegue al equilibrio. Lo del equilibrio hace que la cifra no sea demasiado representativa, porque puede tardar mucho -hasta siglos- en llegar el equilibrio. (Para curiosos, pueden hacerse una idea dividiendo ECS por 2/3, y pensar que eso tardaría unos 70 años, o ojo de buen cubero).

Lo calculan de dos formas principalmente. Con modelos climáticos puros, y con  el calentamiento observado apoyándose en modelos climáticos simplifcados. Nota: también hay otros cálculos con “paleotemperaturas”, pero el que se quiera tomar eso en serio que lo disfrute — aquí no lo vamos a usar.

El IPCC, en sus macroinformes de cada cinco años o por ahí solía dar la ECS que estimaban. Con un rango (el asunto es muy impreciso) y una estimación central que consideraban de mayor probabilidad. El rango también es probabilístico, de lo que consideran “very likely”.

Menos en el último informe (de 2013), que sí dieron el rango pero no la estimación central. Porque -explican- las distintas líneas de evidencia no permiten dar una estimación central. Además, cambiaron el rango. Antes (IPCC 2007) era 2º – 4,5º con una estimación central de 3,2º; ahora (IPCC 2013) es 1,5º – 4,5º, sin estimación central.

Lo interesante del asunto, y lo que vamos a ver, es que el motivo del cambio y la diferencia entre las distintas lineas de evidencia es la diferencia entre lo que se infiere de los modelos y lo que se infiere de las observaciones con termómetros. Que es lo que nos interesa en esta discusión. Nota: le llaman “evidencia” a los modelos, con dos cojones.

Luego pondremos el gráfico del IPCC, pero vamos a ver el asunto paso a paso. Primero, lo que dicen los cálculos de lo que calienta el CO2 si se usan termómetros para calcularlo. Son los 18 resultados de 10 estudios que usa el IPCC, posteriores a 2007, y ordenados por tramo de ECS (calentamiento del CO2).

ecs-ipcc-instrumental

Quiere decir que -por ejemplo- hay 4,5 estudios (uno está en la frontera) con un resultado entre 1,5º y 2º de ECS, y 4 que dan  entre 2º y 2,5º.

Y es fácil representar el problema que tenían con el rango anterior que dieron en el IPCC de 2007, y que salía de modelos climáticos sin prestar atención a los observaciones.

ecs-ipcc-rango-2007

No podían dejar fuera del rango al sector más numeroso de cálculos con observaciones. Así que ampliaron el rango. ¡Porque lo que se infiere de los modelos no coincide con lo que se infiere de las observaciones!

 

Por cierto, esto nos da la oportunidad de medir el “consenso” de otra forma. No por lo que largan los científicos por la boquita (opinión, no ciencia); no por lo que escribe la prensa (venta, no ciencia); no por lo que aúllan los políticos (jeta, no ciencia); sino por los resultados de los científicos según la medición de la realidad (conocimiento empírico, sí ciencia).

Podemos distinguir como “no consenso” -y definitivamente como no alarma- desde 2º de ECS para abajo. Cualquier no perturbado se da cuenta de que ese suave calentamiento, más el CO2 extra, es una bendición. Podemos señalar como “medio pelo” los resultados entre 2º y 2,5º. Con mucha imaginación y gimnasia se pueden imaginar problemas con eso, lo mismo que se puede imaginar que no sea ningún problema. Y a partir de 3º empieza la alarma clásica. Que no hay por qué creerse tampoco, pero con tanta publicidad como han hecho les concedemos el punto. Se lo merecen por el esfuerzo. Tiene mérito. Y en dibujito nos queda así:

ecs-ipcc-y-consenso

Que expresado en números, sería:

  • Disenso: 6,5 points.
  • Medio pelo: 4 points.
  • Consenso: 7,5 points

Fuera de la palabrería, yo no veo consenso para tanto. Según esto, sólo es un birrioso 41%.¿Queréis meter el “medio pelo” en el consenso para salvarles la cara? Vaaale:

  • Disenso: 6,5 points.
  • Consenso: 11,5 points.

El consenso sería en este caso del 64% ¿Todos contentos?

Nota / Corrección: Se había escapado uno de los resultados, el verde más clarito que se ve difícil. Son 18 y no 17. Se han corregido los gráficos y números, que cambian poco.

Añadido: Gráfico mostrando los resultados instrumentales (18) junto con los de los modelos (16).

ecs-ipcc-modelos-e-instrumental

Fuente: Toda la peli viene de este gráfico del IPCC AR5 (2013), WGI Box 12.2 Fig.1. He añadido una rejilla vertical para facilitar el conteo. Clic para el documento original.

ipcc-arc5-ecs-modelos-mediciones

« Página anteriorPágina siguiente »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.037 seguidores