algoreros


Hay un artículo en WUWT sobre los cacharrines verdes que está muy bien:

Y me ha dado la idea para el tipo de gráfico / datos que me parece más interesante al examinar la idea del cambio a la “energía verde”. A los cacharrines verdes: solar y eólica.

Sería el gráfico que compare en el tiempo (por ejemplo desde Kyoto) el uso de la energía “mala” con el de la energía “santa”. Para hacerse una idea de lo que significa esta opinión tan extendida, y que ayer expresaba Marod así:

Políticamente, creo que hay que cambiar el modelo productivo e ir sustituyendo lo más rápido posible el uso de combustibles fósiles

Si uno lee las noticias fantasiosas respecto de los cacharrines verdes (que si en tal sitio han crecido no sé cuánto, que si están bajando espectacularmente de precio) puede pensar que esa sustitución es inevitable y fácil. Y tal vez un baño de realidad cambie la perspectiva.

Supongo que en este gráfico se ve bien que de lo que hablan es de sustituir la energía que se produce con la raya amarilla (carbón + petróleo + gas) por la que se produce con la raya verde (solar + eólica):

consumo-energia-fosil-solar-eolica

Y no estoy diciendo que esa sustitución me parezca ni buena ni mala. De la energía todo lo que quiero es que sea barata y fiable. Y razonablemente limpia, pero el CO2 es extremadamente limpio a los niveles de los que se trata – y beneficioso para la vida en general. Me da igual con qué se produzca la energía si sale barata, fiable, y limpia. Pero viendo el gráfico me parece una puta locura pensar que la raya verde va a sustituir a la amarilla así como si nada. Y más cuando vemos el efecto de esa sustitución en el precio:

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En el primer gráfico se ve un parón en el aumento de las energías “malas”; la línea amarilla. Pero no hay parón en la energía total. Se debe a una bajada del uso del carbón desde 2013. Se podría pensar que los cacharrines verdes sustituyen a las energías producidas con combustibles fósiles, pero no es eso en gran medida.

energia-fuentes-cambios-desde-2013

También se puede representar así la idea del “cambio de modelo productivo” ese de Marod y el kindergarten. Como idea general.

cacharrines-verdes-futuro

Se le pueden poner muchas pegas de detalle a esta representación. Por ejemplo, que el uso de energía no vaya a crecer como lo está haciendo desde 1980. Da igual. Imaginemos que apenas crece el uso de enregía. Parece una situación muy pesimista, pero siempre se puede soñar que le sacaremos mucho mucho más partido a cada unidad de energía. Y aun así …

cacharrines-verdes-futuro-pesimista

Aun así, lo que se ve es que a pesar de todas esas noticias espectaculares sobre el aumento de uso de los cacharrines verdes, en realidad no estamos haciendo nada de cara a esa sustitución que quieren proponer como el mejor plan jamás urdido.

Y también, si dicen que los cacharrines verdes son tan estupendos, y ya tan baratos, ¿por qué no dejan de dar la lata y esperamos tranquilamente a que su propia bondad y eficiencia lleven naturalmente a la sustitución? Nadie le tiene manía lo mejor. Basta … con que lo sea.

Fuente: BP Statistical Review of World Energy June 2017 [underpinning data –>]

Ya sabéis la canción

Una ola de frío local nunca es enfriamiento global

Nunca, nunca, nunca.

Una ola de calor local siempre es calentamiento global.

Siempre, siempre, siempre.

Rosario Calores la canta muy bien en El País.

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Y nos cuenta muchas cosas Rosario. Por ejemplo que vosotros, cerdos, sois una corte de “negacionistas” de Trump. Si pides y comparas datos, o -peor- si pides evidencia empírica, eres de Trump. Bueno, puede ser. Si lo dice El País debe tener algo de cierto. Pero hay otra pregunta que nunca conviene olvidar. ¿Eso es malo, o es bueno; y en qué se nota? Por que si la discriminación es preguntar para enterarse, igual es mejor ser de Trump que de Rosario. Podría ser. Podría producir más enterarse.

Habla de Phoenix. Han suspendido vuelos porque con el calor el aire es menos denso y algunos aviones iban fuera de límite. Ya había ocurrido en 1990, pero dice que ahora es más frecuente.

Vale, hablemos de Poenix. Dibujitos. James Hansen y otros estudiaron el efecto del calentamiento debido al crecimiento de las ciudades. No tiene nada que ver con el rollo del CO2. Y explica la corrección que le hacen a las lecturas de termómetros de ciudades para contrarrestar ese efecto y que sean homogéneas con las localidades rurales cercanas. Con la inmensa suerte de que elige dos ejemplos extremos, que son Tokyo ¡y Phoenix!hansen-et-al-1999-figure-3A la izquierda Tokyo, a la derecha Phoenix. Arriba las lecturas de termómetros; y abajo la corrección (línea continua) para evitar representar ese calentamiento no climático, junto a las estaciones rurales cercanas (línea discontinua). Ni en el ajustado ni en las rurales se ve un calentamiento y una temperatura distintas entre la primera y la segunda mitad del siglo.

Dicen Hansen y Cia:

The measured and adjusted temperature records for Tokyo and Phoenix are shown in Figure 3. These are among the most extreme examples of urban warming but they illustrate a human influence that can be expected to exist to some degree in all population centers. Tokyo warmed relative to its rural neighbors in both the first and second halves of the century. The true nonclimatic warming in Tokyo may be even somewhat larger that suggested in Figure 3 because some “urban” effect is known to occur even in small towns and rural locations [Mitchell 1953; Landsburg 1981]. The urban effect in Phoenix occurs mainly in the second-half of the century. The urban-adjusted Phoenix record shows little temperature change.

Traducido: EL calentamiento que ves en Phoenix no es por el “calentamiento global”, ni está relacionado con el clima; es un efecto de la urbanización.

Hansen sólo llega hasta el año 1999, pero es que desde entonces Phoenix no ha tenido ni años, ni junios más calientes.

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A tomar por saco la bicicleta de los aviones y el Calentamiento Global Acojonante. Sí es un calentamiento local, y tan acojonante como ganas tengas.

Luego suelta muchas anécdotas Rosario, pero que no indican absolutamente nada. Hay una sequía, hay incendios. ¿Sí? ¿Y con qué comparamos para saber si es raro o no tanto? No, que no hace falta, que ya tenemos un cuento que mete mucho miedo. Estupendo.

Hay un dato en todo el artículo. Uno. No lo veo todavía en AEMET, pero ella es periodista de El País y habrá conseguido un avance.

Desde 1965 esta ha sido la primavera más cálida en España, con 1,7 grados más que la media habitual.

Como conocemos la media habitual de AEMET para Primavera (13,6ºC) podemos saber la media de 2017 (15,3ºC). Y lo podemos poner en el histórico.

aemet-primavera-2017

Es tan acojonante el calentamiento de la primavera en España, que desde el récord de1997 ha conseguido subir de 15,2ºC a 15,3ºC. O una décima de grado. Y si contamos también los años no récord, tienes un no calentamiento de la primavera en España durante 21 años. Con una cantidad insoportablemente mayor de CO2, según dicen. De 363 ppm a unas 406 ppm. Pero con efecto cero en la primavera en España.

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Es muy entretenido esto. Si quieren jugar a las anécdotas irrelevantes para acojonar, jugaremos. Hacer el cafre es muy divertido … para todos. Y pasamos de la ola de calor que abrasa a los “negacionistas”, a la ola de calor que derrite la última neurona de Rosario.

Fuentes.

Rosario:

NASA (para lo de Phoenix urbano / rural):

GISS (para lo de Phoenix moderno)

AMET:

NOAA (para el CO2)

Agradecimientos

Mi calentólogo cantamañanas favorito:

 

Lo de Trump sigue teniendo efectos en la discusión de “el cambio climático”. Sus ministros se atreven a opinar sin ningún rubor. Por ejemplo Rick Perry, Secretario del Departamento de Energía, acaba de decir en una entrevista que no cree que el CO2 es la llave de control del clima. La causa principal del calentamiento reciente. Y se ha montado la marimorena.

La American Meteorological Society le ha contestado mediante una carta pública. Le montan una bronca, porque hay tanta evidencia que no se puede decir lo que anda diciendo. Y sería un magnífico argumento … si presentaran la puta evidencia. Pero todo lo que hacen se resumen perfectamente en la cita de su propio manifiesto — que ponen en la carta.

It is clear from extensive scientific evidence that the dominant cause of the rapid change in climate of the past half century is human-induced increases in the amount of atmospheric greenhouse gases, including carbon dioxide (CO2), chlorofluorocarbons, methane, and nitrous oide. The most important of these over the long term is CO2, whose concentration in the atmosphere is rising principally as a result of fossil-fuel combustion and deforestation.

A lo que añaden lo que parece ser el argumento definitivo; la bomba nuclear:

We are not familiar with any scientific institution with relevant subject matter expertise that has reached a different conclusion.

Es bastante alucinante porque todo el mundo sabe, y ha visto, que se puede decir exactamente lo mismo de un montón de supuestas “evidencias científicas” que, simplemente, eran falsas. Pongamos.

Está muy claro a partir de una extensa evidencia que las grasas animales son muy perjudiciales para la salud, especialmente el corazón. Y no conocemos ninguna institución científica con una experiencia relevante en la materia que llegue a una conclusion diferente.

He puesto este ejemplo por ser el más reciente, pero se pueden poner un montón. También está muy claro que se limitan a afirmar con no poca pompa la existencia de la evidencia incuestionable … sin presentar la evidencia. Presentan, sí, la conclusión. Pero no parece que les parezca en absoluto relevante mostrar cómo se llega a tal conclusión. Y parece que alguna relevancia debería tener la forma en que llegan a la conclusión, puesto que sabemos que esas conclusiones están equivocadas no pocas veces.

Sí, podrían contestar que los macro informes del IPCC muestran cómo se llega a su conclusión. Y es relativamente verdad (son más un ejercicio de ocultación que de clarificación). Pero entonces la AMS podría (debería) decir: los modelos climáticos son la evidencia que nos asegura que las emisiones de gases invernadero son la principal causa del calentamiento reciente. Con un 95% de confianza. Y empezamos todos a reírnos, y no paramos. Porque eso puede suponer una “evidencia racional” (como la de los racionalisas), pero no una evidencia empírica — como normalmente se entendía que debe ser la “evidencia científica”.

Por cierto, esas afrmaciones de la AMS no vienen de la multitud de sus miembros, sino exclusivamente de su junta directiva.

Por ejemplo, en marzo de 2016 la AMS hizo una encuesta entre sus asociados. ¡Y el 29% de ellos pensaba como Rick Perry! ¿Por qué no empieza la AMS por convencer a sus miembos, y si eso ya después le da la tabarra al público. ¿Será porque sus socios exigen las pruebas por encima de una vaporosa afirmación de que existen?

Roy Spencer le pega una buena andanada a la asociación de los meteorólogos. De la que. por cierto, se salió hace tiempo — precisamente por estas monadas. Está completamente de acuerdo con el secretario Perry (y con el 29% de la propia AMS).

Si no hubiera una crisis con el calentamiento global, habría poca financiación del Congreso para estudiarlo, y miles de carreras dependientes del clima dejarían de existir. Incluyendo la mía.

Y sobre la supuesta “evidencia” lo tiene muy claro, después de tirarse años y años buscándola.

Lo cierto es que nadie sabe cuánto del calentamiento reciente es causado por el hombre, incluyendo los miles de científicos “independientes”. Le echan la culpa al CO2 en parte porque es todo lo que se les ocurre, y porque no entendemos bien las fuentes naturales de cambio climático.

Esa es la clave. A la evidencia que la AMS oculta se llega de una forma tan sencilla como irrelevate. Como no se nos ocurren formas de cambio climático natural que duren más allá de unos diez años (ni ganas que tenemos de que se nos ocurran), fabricamos unos modelos sin cambio climático natural y entonces tenemos un 95% de “seguridad” de que este calentamiento (nada espectacular) ha de ser por las emisiones. Pero claro, una “evidencia” así es mucho mejor ocultarla debajo de unos miles de páginas del último informe del IPCC. ¿Quién se iba a creer en frío que eso es una “evidencia”?

Judith Curry también está de acuerdo con Rick Perry. Curiosamente en Politifact han hecho un “fact check” de la afirmación de Perry, para concluir que es falsa. También le habían pedido la opinión por escrito a Curry, !y ni siquiera la mencionan en su artículo! Decía – entre más detalles:

Yo no tengo ningún problema con la afirmación de Perry.

Judith tiene una entrada en su blog muy completa sobre la movida Perry (enlace en las fuentes).

Y si quieres ver en acción a un alarmista confesando cuál es la prueba, lo tienes en la misma plaza. En vídeo:

Fuentes

Carta de la AMS a Perry:

Roy Spencer:

Encuesta AMS:

Judith Curry:

Esta es muy indicativa. Muestra que la cabeza les funciona al revés a los alarmistas del clima. Bueno, al revés de lo que se supone en un sistema racional; pero que es el sistema por defecto entre los orangutanes y antropomorfos en general; los frailes; los políticos; los activistas; y los periodistas con causa. O sea, el kindergarten.

Sale un nuevo estudio de esos del cambio climático sobre el hielo marino del hemisferio sur. El que rodea la Antártida. Ese hielo se había visto aumentar desde que se mide (1979), para estupor de alarmistas y modelistas climáticos. Pero en 2016 tuvo un bajón espectacular, y la tribu se animó mucho. ¡Ya se nota el cambio climático también en el extremo sur! Pero resulta que este estudio nuevo les fastidia la idea, porque concluye que el descenso reciente se debe a una serie de temporales extraordinarios, y no a una tendencia de fondo que se podría achacar a las emisiones de CO2. Menos alegrías, Macarena.

Y aquí llega la azotea que nos muestra el funcionamiento en modo lógica invertida, sin bambalinas ni distracciones. Ojo, mira el escudo que lleva; no hablamos de la facultad de Pablemos ni de chistes similares. Es uno de los primeros espadas mundiales en criósfera.

Hasta este declive reciente, el hielo de la Antártida había tenido un ligero incremento desde que los satélites empezaron a medirlo en los 1970s. Pero este aumento no quiere decir que el cambio climático no haya afectado a la Antártida, dijo Walt Meier, un científico del hielo en el Goddard Space Flight Center de la NASA, que no está conectado al nuevo estudio.

“Esto no significa que el cambio climático no esté ocurriendo, sino que -al menos hasta 2015 para el hielo de la Antártida- la señal del cambio climático no se ha podido distinguir de la variabilidad natural”, explicó.

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Hay dos prodigios obvios, y muy preocupantes respecto del funcionamiento de ese cerebro. Si el hielo aumentó de 1979 a 2015 quiere decir que cambió. Y como el hielo es un índice climático y lo usan en ese sentido, quiere decir que se trata de cambio climático. Por definición de cambio; por definición de climático; y por normativa sintáctica. Pero para Meier la presencia de ese cambio climático no significa la ausencia de EL cambio climático. ¿Mande? Sí, porque en su cabeza cambio climático no es que el clima cambie, sino que cambie en el sentido de la película que lleva en la cabeza. Que en este caso es que el hielo disminuya, no que aumente. Y si aumenta, por mucho que la aumento sea cambio, y sea clima, no es el cambio climático.

Nota: lo de la película que lleva en la cabeza es bastante delicado. Podría (debería) pensarse que es lo que dicen los modelos climáticos de los alarmistas. Y cambio climático sería lo que predicen los modelos (por ejemplo más temperatura y menos hielo), pero otros cambios en el clima no serían el cambio climático. En este caso coincidiría, y “cambio climático” sería una sustitución de “el cambio climático que esperamos / predecimos”. O “cambio climático” sería el “cambio climático no natural”. Pero luego en la realidad se observa que no funcionan así. Le llaman cambio climático a cualquier cambio que se puede vender como pernicioso, con independencia de lo que digan los modelos. Por ejemplo, el reverdecimiento de la tierra no es cambio climático, a pesar de que los modelos que incluyen vegetación sí lo predicen. ¡Porque no hay crisitiano que pueda vender un reverdecimiento como algo  pernicioso!

La segunda es el pensamiento inverso propiamente dicho. Que no lo observemos no significa que no ocurra. Ya, seguro. Pero la no observación está mucho mas cerca de significar que no está ocurriendo, que de significar que sí está ocurriendo. No es seguro, desde luego; pero con esa inversión de la carga de la prueba sería imposible observar en la práctica que el cambio climático (el de la película) no está ocurriendo. Ocurra lo que ocurra.  Sólo tienes que aumentar el margen que le das a variabilidad natural. Que es exactamente lo que hicieron cuando llegó la pausa en el aumento de la temperatura global. Cambiaron de una variabilidad natural que sólo afectaba en escala de menos de diez años, a una de más de veinte.

Es un truco bastante pasmoso para gente supuestamente adulta y seria. Cuando tienen que atribuir el calentamiento del siglo pasado al CO2, la variabilidad natural es tan pequeña que se puede despreciar más allá de la década. Pero cuando las observaciones del futuro (las predicciones) no coinciden con los modelos, se le da a la variabilidad natural todo el margen necesario. Sólo hace falta tener una buena cortina en el escenario, de forma que el público nunca vea los dos trucos al mismo tiempo.

Esto es muy relevante en la discusión del Calentamiento Global Acojonante. Todo se basa en modelos climáticos. Y hay tres partes.

  1. El pasado, o retro-predicción. Es predecir algo que conoces. Lo usan para hacer la atribución. Decidir cuánto del calentamiento observado se debe al CO2.
  2. El futuro. Lo usan para hacer la predicción. Lo que nos vamos a achicharrar.
  3. El presente. La zona intermedia, digamos gris. La parte de la predicción desde que cerraron los modelos que ya ha ocurrido. Por ejemplo los que usan ahora se cerraron en 2005. Conocían el pasado hasta 2005, y están tuneados para reproducir ese pasado. Lo que ha ocurrido desde entones es la única parte en la que se pueden comprobar los modelos.

Y es clave mirar lo que pasa en la parte (1) cuando hacen cambios para justificar el desajuste entre los modelos y la realidad en la parte (3). Por ejemplo, si tienen que aumentar la variabilidad natural en (3) para que los modelos no se queden fuera de la realidad, hay que mirar qué ocurre con la atribución en la parte (1). Porque como mínimo aumenta la incertidumbre de la atribución, si es que no la manda entera a tomar por flai.

Fuente, WUWT:

Yo creo que no hemos hablado en la plaza de las propuestas de organizar en esquema tipo equipo rojo, para digerir y hacer transparente el debate del cambio climático acojonante. Puede ser un buen momento.

red-team

La terminología viene de los militares en sus juegos de guerra, con un equipo rojo que ataca y un equipo azul que defiende una posición. Pero lo usan muchas organizaciones bajo el nombre de ejercicio de equipo rojo, con la idea de desafiar una estrategia, un esquema, un paradigma, un diseño, y fortalecerlo a base de encontrar sus debilidades. O tirarlo a la basura si el ejercicio demuestra que tenía los pies de barro. Lo usan en general aquellas organizaciones que tienen que tomar decisiones cuyas consecuencias pueden ser graves. De todo índole, pero especialmente la comunidades de inteligencia, seguridad informática, y en operaciones industriales de grueso calibre. La idea base es obvia: un “abogado del diablo” que mire y ponga encima de la mesa lo que los “buenos” no están mirando.

En abril de este año Steve Kooning propuso en un artículo del New York Times la creación formal de un ejercicio red team. Kooning es un físico teórico, actualmente director del Center for Urban Science and Progress de la Universidad de Nueva York, que ha sido servido en cuerpos consultivos como la National Science Foundation, el Departamento de Defensa, el Departamento de Energía, varios laboratorios nacionales de EEUU, y el grupo de consulta defensa JASON.

Algunos científicos críticos de la alarma del clima saludaron la idea muy favorablemente. Más visiblemente Curry y Christy ante el congreso, y Spencer en su blog. Y en realidad todos los escépticos lo han propuesto de una forma u otra a lo largo de estos años.

Hace un par de semanas Pruitt, el director de la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente), apuntó la posibilidad de que su agencia creara el ejercicio red team. Bajo una forma más o menos vaga: “es algo que esperamos proporcionar bajo nuestro liderazgo”.

Hasta lo de Pruitt, el consenso del kindergaten no se había dado por enterado de las propuestas. Ni para aplaudirlas ni para denostarlas; oficialmente no existían. Pero claro, un director de la EPA despierta todas las alarmas. Y ahora los alarmistas están en la tesitura de criticar una propuesta que caracteriza a las organizaciones que se toman su función (y sus consecuencias) con la seriedad necesaria. Un papelón.

Santer, Emanuel y Oreskes se lanzan a la piscina en el Wall Street Journal. Y es una joya. Una radiografía del kindergarten. Ya el título mismo es mentira:

Attention Scott Pruitt: Red teams and blue teams are no way to conduct climate science

Problema. Ni Pruitt ni Koonin hablan de la forma de conducir la ciencia, sino de la forma de digerirla. Literalmente: Preguntarse qué sabemos, qué no sabemos, y qué riesgo supone para la salud de EEUU y del mundo. Algo muy distinto de conducir la ciencia.

Sí afirman los alarmistas que la ciencia ya está bien digerida. Por los cuerpos científicos a la IPCC. Pero saltan por encima el punto clave que señala Koonin, y que supone nada menos que el motivo del ejercicio equipo rojo. La falta de un estrategia de controversia. El IPCC parte explícitamente de la creación de consenso (consensus building), y el esquema equipo rojo parte de exactamente lo contrario. Podrían intentar decir que el ejercicio equipo rojo (la pesquisa con contradicción) no tiene sentido en ningún caso. Pero saben que no pueden. Lo que es absurdo es que intenten decir que el caso muy especial de la ciencia del cambio climático no lo necesita, porque ya tiene algo … ¡que no es un ejercicio de contradicción!

Luego hacen un largo alegato en defensa del peer-rewiev. Pero esto no tiene nada que ver; hablamos de un paso más allá, para una decisión política cuyas consecuencias son graves. ¿Por qué no les dicen a las organizaciones que usan habitualmente el ejercicio equipo rojo que se limiten al peer-rewiev? ¡Porque tendría tan poco sentido como tiene con lo del clima!

Pero la guinda es esta. El kindergarten rompiendo aguas.

Esas propuestas de equipos especiales de investigadores no son sobre un debate científico honrado. Son intentos peligrosos de elevar el estatus de las opiniones minoritarias, y de reducir la legitimidad, objetividad y transparencia de la ciencia del clima existente.

¡Joder! ¿Ahora la popularidad concede mayor estatus y legitimidad a una opinión científica, a unos resultados, o a unas conclusiones? ¿Y qué puede haber más transparente que un ejercicio que asegure que todos los ángulos y todas las incertidumbres están encima de la mesa – con independencia de su popularidad? El sistema consenso garantiza que eso no va a ocurrir, y el sistema equipo rojo es la mejor forma conocida de facilitarlo. Estos mamones están diciendo que los policías ya saben y son los expertos, y tienen su peer-review y sus discusiones internas. Que juicios y abogados son una mierda que sólo sirve para elevar el estatus del puto culpable impopular.

Este es el cuento del clima. Tiene tan poca consistencia que no puede soportar la presencia de un equipo rojo. Ya lo sabíamos por sus actos, pero ahora consta por escrito.

¿Necesita ejemplos el kindergarten?

  • La filosofía
  • El derecho
  • La ciencia clásica (antes del consenso)
  • El periodismo
  • La democracia liberal

Todo eso son distintas versiones del sistema equipo rojo. También es la novedad que introdujo la cultura occidental en el mundo, pero no vamos a explicarle al kindergarten algo tan complicado, tan antinatural, y tan adulto.

Añadido casi inmediato. Pielke padre está de acuerdo. Probablemente es el científico del clima con más publicaciones, citaciones, y mejores índices,

Añadido 12 horas después. También puede ser que estemos hablando de otra cosa, y no de ciencia.

figueres-economy

Fuentes.

Wikipedia:

Wall Street Journal (artículo de Koonin):

Resumen en el Blog de Judith Curry del red team de Koonin:

Roy Spencer sobre red team:

Wikipedia / Koonin:

Wall Street Journal:

Hulme y Mahony (sobre IPCC y búsqueda de consenso):

UNRIC (ONU):

 

 

 

cafe-y-cambio-climatico

Después del oso polar, tal vez el café sea el segundo mayor icono acojonador de cuento del clima. Llevan también años y años diciendo que nos quedamos sin café. Y cada tanto, nuevo trompetazo de la muy alarmada BBC.

De hoy mismo, vía Twitter:

Y es un caso muy raro. Lo del oso, se entiende. Les gusta el frío, y si se lo quitas les va mal. Luego la realidad no lo confirma, pero como cuento está muy bien. ¿Pero el café? El café es una planta de los sitios más calientes. Imagina que fuera muy muy sensible, y que en esos sitios más calientes se saliera de su zona de confort. Pues vale, es cuestión de buscar una latitud un pelín más alta (fresca), y ya estamos donde estábamos. ¡Café de Almería! ¿Por qué nos vamos a quedar sin café si tenemos Almería? ¿Quién se va a tragar ese cuento?

Y luego también, ¿por qué eligen el café como metemiedos en vez de -no sé- las alcachofas o las berzas? Les gusta mucho mas el frío que al café. Ah, pero no es vicio; qué pillines. En realidad hubieran preferido elegir el tabaco o la marijuana, pero no pudieron porque es vicio con mala prensa. Tuvieron que elegir una droga bien vista, pero suficientemente vicio como para que todos nos hagamos a la idea de la tristeza que sería perderla. Y nos agobiemos. ¡El café de la mañana!

En general procuro no dedicarme demasiado a la parte payasa del alarmismo climático. Lo de los osos podía colar, pero no creo que el café se lo crea nadie. Ni el más fiel redactor de la BBC. Por hoy ya me he hartado un poco, y he ido a buscar la realidad. Por si a alguien le interesa, y para asegurarnos.

Veamos lo que está sufriendo el café.

produccion-mundial-de-cafe

Jó, a primera vista se parece un montón a un gráfico del Calentamiento Global Acojonante. Sin calentamiento entre 1950 y finales de los setenta, y suave calentamiento desde entonces. Pongamos los dos juntos para ver como se llevan el café y el cambio climático.

cafe-y-cambio-climatico

Se llevan de cine. Incuestionable. Irrefutable. Indudable. Indiscutible. No podemos decir que un cambio sea causa del otro, pero sí podemos decir que el cambio climático no está produciendo el deterioro que no existe en el café. También sería verosímil una causa en parte común a ambos cambios. Más CO2 produciendo algo del calentamiento, y a su vez produciendo una buena parte del aumento de la producción de café. ¡Porque es lo que está haciendo con la vegetación en general, y el café es una planta!

Coffee_trees_farm_USDAgov_wikicommons_CROPPED

Café ⇒ verde   planta  fotosíntesis   CO2 extra  bienestar alimenticio   alegría general.

Ya digo que han elegido un cuento muy muy raro con el café. Les ha perdido la jugada guarra de enredar con los vicios, y se han olvidado del resto de la película.

Esto es el alarmismo climático. Desde el punto el vista del relato. Lo de la plata es otro asunto, y bastante más serio.

Fuentes

BBC (ver “tuit”)

United States Department of Agriculture (USDA), Foreign Agriculture Service (FAS). 2014. Production, Supply, and Distribution Online. Available here

HadCrut4, anual

descarbonización-plan-y-realidad-desde-kyoto

La forma simple de mirar el “problema” es de Pielke hijo.

Si el objetivo de una política del clima es estabilizar el CO2 en la atmósfera en un nivel bajo (p. ej. 450 ppm), las emisiones tienen que reducirse a cerca de cero. Eso significa que el uso de fuentes de energía libres de carbono debe aumentar a cerca del 100%. El cálculo es tan simple como implacable. Para tener una idea mejor de los efectos de una política del clima, no te centres en las emisiones sino en la proporción de la energía global producida con fuentes libres de carbono. Nuclear, hidro, y los cacharrines verdes.

Y pone un cuadro que saca del informe de BP 2017:

BP2017.1

También plantea el futuro:

En números redondos, el mundo necesita un incremento lineal de ~1% al año, cada año, hasta el fin de siglo, para llegar a tener una energía un 90% libre de CO2. Por incremento lineal quiero decir que un 14% en 2015 necesita ser el 15% en 2016, el 16% en 2017, 17% en 2018, y así. Si quieres alcanzar ese 90% antes, la tasa de incremento tiene que ser mayor.

Y el dibujo:

BP.2017.3

Donde señala que de 2015 a 2016 el incremento de energía libre de pecado ha sido de medio punto porcentual, que es la mitad de lo “necesario”.

Vamos a hacer unos añadidos. Esa “mejoría” del último año, que es la mitad de lo “necesario”, ¿es mucho o es poco en el contexto de los años recientes? Miremos desde 1992, protocolo de Kyoto, que es cuando empezamos a estar oficialmente acojonados por el “cambio climático”. Ponemos los cinco años de mayor “mejoría” desde 1992:

descarbonizacion-records

No parece un año que se vaya a repetir así como así. Y aun con eso, es sólo es la mitad de lo que consideran portarse bien.

Pero me gustaría repetir el ejercico de Pielke, desde mas atrás. Desde Kyoto, origen del acojono. Por entonces lo necesario para alccanzar el mismo objetivo era menos. Como 0,67% de mejoría anual en lugar de 1%. Pero todo el acojono,  el protocolo y el encarecimiento de la energía, no produjeron nada que se pueda mencionar en términos del objetivo.

En rojo salen los datos de BP que ha dibujado Pielke arriba, pero desde Kyoto y con su linea de tendencia proyectada a 2100. En azul, lo que hubiera sido necesario hacer, empezando en 1992, si queríamos tener un 90% de la energía descarbonizada para 2100.

descarbonización-plan-y-realidad-desde-kyoto

Pero busquemos la versión optimista. Eligiendo, en el final de la serie, un número de años que sea al menos cinco (para que no sean muy pocos), pero que dé la mayor subida posible. Son justo cinco; si pillamos seis años baja mucho.

descarbonización-ultms-5-y-plan

Claro, mucho menos de la mitad de “portarse bien”. Poco más de un tercio.

Es lo que deberíamos hacer siempre. Mirar el cumplimiento de objetivos, de cara a juzgar las “soluciones” que nos proporcionan los gobiernos para solucionar sus alucinantes “problemas”. Si no, acabamos como con el cuento de las drogas. Carretadas y carretadas de dinero, gente en las cárceles como para considerarlo un “genocidio”, y exactamente cero objetivo cumplido. Pero el presupuesto y el poder que da, eso sí que se lo llevan.

Es posibe que una forma de acabar con esta gente, con este cuento, fuera exigirles todos los años el 1% más de energía “santa” global sobre el total. Y a ver cuántos años aguantamos las consecuencias sin echarles a patadas.

Por cierto, Pielke incluye un cuadro con los buenos y los malos.

BP.2017.2

Recomandable su artículo entero, en todo caso:

 

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