algoreros


Es una gozada cuando alguien encuentra un nuevo enfoque para un problema nada nuevo. Y mucho más si es un problema importante. Lo del consenso es una aberración muy evidente en la discusión del cambio climático. Porque se usa como evidencia de una teoría. Pero en realidad está un poco por todas partes, aunque se note menos. Por ejemplo, el consenso era real en lo de la supuesta maldad para la salud de las grasas saturadas. Ni siquiera había discusión. Y sin embargo …

Hay por ahí alguna gente capaz de salirse del escenario para pensar desde fuera. Son los mejores, pero son muy pocos. Y un punto de arranque muy frecuente que usan es pararse a pensar:

– ¿Y eso que todo el mundo tiene por bueno (malo), en realidad es bueno o es malo?

Probablemente el pensamiento más herético que se vende en el mercado de herejías. Todo el mundo, pero todo entero, partía del supuesto de que “el consenso” es bueno de cara a la fiabilidad de una teoría. Algunos habían (habíamos) apuntado dos problemas. Que no es ni remotamente suficiente para dotarle de fiablilidad a una tesis, y que la búsqueda consciente del consenso (IPPC) es perjudicial para el avance del conocimiento. Pero a nadie se le había ocurrido hasta ahora que la existencia de un consenso -digamos no forzado- puede ser un síntoma suficiente para restarle fiabilidad a una hipótesis.

D. Ryan Brumberg y Matthew Brumberg examinan el consenso desde donde se debe hacer. Haciendo teoría del conocimiento. Y lo primero que hacen es distinguir el conocimiento que se puede verificar experimentalmente del que no. Por ejemplo, los economistas suelen señalar el problema de que en su “ciencia” no se pueden hacer experimentos. Apenas hay comprobación empírica, salvo de aspectos muy parciales. No se puede crear un laboratorio que reproduzca -por ejemplo- la economía de un país. Y eso es exactamente lo mismo que la pasa a la ciencia del clima, y así lo confiesan también. La diferencia es que la misma falta de posibilidad de comprobación empírica produce una notabilísima discusión en la economía, donde no se ponen de acuerdo en aspectos muy básicos; mientras que en lo del clima, alegadamente produce un consenso acojonante. 97%, dicen.

Y Brumberg @ Brumberg lanzan la tesis.

Establezcamos una “ratio de conocibilidad“. Una fórmula simple para expresar cómo se relaciona la popularidad de una idea con su verificabilidad. Las ideas que son fáciles de comprobar empíricamente deberían tener un alto grado de consenso, mientras que las que son imposibles de verificar deberían tener un consenso cercano a cero. La ratio se podría expresar como K/C (verificabilidad / consenso).

Los asuntos fácilmente verificables (K ~ 1) deberían tener un alto grado de consenso (C ~ 1), mientras que los que son imposibles de verificar (K ~ 0) deberían tener un bajo grado de consenso (C ~ 0). Cuando la ratio se desvía muy lejos de una ratio perfecta de 1, sea por demasiado consenso o por demasiado poco, hay un problema con la valoración del conocimiento. Ciertamente, en casos de desviaciones extremas de la ratio perfecta, el apoyo adicional a una idea con una ratio K/C tan desequilibrada disminuye su fiabilidad potencial. Esto ocurre porque las ideas no existen en un punto temporal concreto, sino que evolucionan en una extensión de tiempo. En las zonas altas de consenso, hay menos renovación de puntos de vista para digerir la nueva información — al punto de que los defensores del status quo tienden a suprimir los nuevos hechos e hipótesis. La agencias del gobierno niegan financiación a los científicos “anticiencia”, las juntas universitarias disuaden a los científicos jóvenes de seguir el camino “equivocado”y el establishment anula las ideas “heréticas”.  Un consenso demasiado alto (para la ratio K/C) inhibe la habilidad de una idea para evolucionar hacia la verdad.

Brumberg-y-Brumberg

Supone una manera muy brillante de explicar por qué la calentología no avanza, a pesar de haber aumentado brutalmente los datos y los medios de los que dispone. Ojo, “avanzar” no quiere decir cambiar de resultado o de idea. Pero sí quiere decir que reduzca su rango de incertidumbre, que lleva más de 30 años sin variar. Rango que ocupa nada menos que el espacio que va de un claro no problema a un apocalipsis. Lo miden con lo que llaman “sensibilidad climática”, y el resultado que proporcionan es el mismo del principio; desde el informe Charney en 1979. Entre 1,5ºC y 4,5ºC por doblar el CO2, como rango más probable.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/02/ipcc-historia-sensibilidad-clima.png?w=510

Resultado que, por otra parte, no dice nada. La parte baja es lo suficientemente baja para no ser un problema, y para resultar verosímil. La alta sirve para acojonar. Pero la fiabilidad del rango -y del paradigma mismo- es muy baja. Como señalan Brumberg @ Brumberg, ¡precisamente por el consenso!

Lo recomendable, por supuesto, es leer el original:

Y las charlas y debates que pueda suscitar:

En Climate, Etc; con los comentarios de Judith Curry.

Y en WUWT:

Hago un añadido, para explicar mejor. En el contexto. ¿Cuál sería la diferencia, en lo del clima, entre consenso y no consenso? Con consenso habría una sola idea, y gran imprecisión. Ese rango que va de 1,5 a 4,5. Cualquier cosa es posible, y como cualquier cosa es posible mejor estar acojonado. Sin consenso, habría una gran discusión sobre si la sensibilidad climática (o la medición que sea) es alta o baja. O incluso negativa. Pero aceptando que o es una, o es otra. Sólo que no lo sabemos. Hay más de una idea, pero sólo una puede ser cierta. Y se intenta hacer avanzar el conocimiento en el sentido de averiguar cuál es. ¡Tratando de eliminar las que no son ciertas! Y esto último es justo lo que no hacen. Todo lo que hacen es tratar de encajar los datos para que sigan siendo “consistentes con” ese margen enorme. Y claro, el margen no varía.

Una conspiración contra Exxon

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Desde siempre, la estrategia del activismo verde ha sido “acabar la discusión” del cambio climático. Que no deja de tener su ironía. Su tesis básica es que no existe discusión, y sin embargo dedican los mayores esfuerzos a que no haya esa discusión — que dicen que no existe. Pero los salvamundos están más allá de la ironía.

En el campo científico, la estrategia se hizo más que visible con los documentos del Climategate. El acoso brutal a los científicos discrepantes y sus paradigmas alternativos; la dominación de los consejos editoriales de las revistas científicas; el control de los principales periodistas de divulgación científica (si no te portas bien no te doy noticias y entrevistas); la “redefinición del peer-review“, si fuera necesaria para evitar que los estudios de resultados indeseados aparezcan en los informes del IPCC; la selección de “revisores adecuados” para los estudios inconvenientes  que se presenten a revisión; y el borrado de las comunicaciones por email en las que se iban sugiriendo y estableciendo todas esas estrategias.

La filtración de los documentos del Climategate, en 2009, básicamente acabó con aquella práctica. O al menos con sus aspectos más brutales y descarados. Y desde entonces se publican en la literatura científica cantidades nada despreciables de estudios contrarios a la alarma del IPCC.

Un ejemplo de hace unas semanas, que no sugiero que tenga especial relevancia científica, pero sirve para dar una idea:

Se cuestiona el calentamiento antropogénico peligroso, (1) tras el reconocimiento de la gran amplitud del componente cíclico natural de 60 años, y (2) tras la revisión a la baja de la respuesta climática compatible con las tendencias de los estudios recientes (Fig. 1).

En 2012 inventaron una estrategia nueva para acabar con la discusión esa que dicen que no existe. Clic.

exxon-acoso-cai.png

Recomiendo el artículo de Shub Niggurath:

Pero se puede resumir. Se reunieron en La Jolla una serie de activistas relevantes de la calentología -como Naomi Oreskes- con abogados de los que habían llevado los casos contra la industria del tabaco. Para para ver cómo se podía usar el mismo plan. En el caso del tabaco sabían, por filtraciones de químicos de la industria, que estaban ocultando datos de estudios científicos. Sobre la relación cáncer – tabaco; sobre componentes que aumentaban la dependencia — y usaban generosamente en los cigarrillos; etc.

En el caso del clima no es ni remotamente imaginable algo similar. Pero si se embarca en el asunto a algunos fiscales simpatizantes, o simplemente ávidos de titulares, y estos consiguen exigir una cantidad masiva de documentación a las empresas de energía, se pueden esperar dos efectos. Uno muy fácil, publicitario. Ya les has puesto a la defensiva, como si fueran los malos del tabaco. Aparte del trabajo ingente que les provocas en la recopilación de documentación y sus discusiones. Y un probable segundo efecto. Se puede esperar encontrar algún documento que hable de los posibles efectos en el clima, por ejemplo un “calentamiento”. Al que no le hayan dado mayor importancia, por marginal. Pero conviertes ese no darle importancia en una ocultación.  Por ejemplo, no se lo han comunicado a sus accionsitas. Y de la “ocultación” llegas a la conspiración, y de ahí a la cárcel. ¡Es casi seguro que vas a encontrar algún documento relacionando CO2 y calentamiento, porque es de conocimiento común desde Arrhenius en 1896 [–>]!

La parte publicitaria queda clara en el documento parcial que hemos puesto al principio.

  1. Establecer en la mente del público que Exxon es una institución corrupta que ha empujado a la humanidad (y toda la creación) hacia el “caos climático” y un grave daño.
  2. Deslegitimarlos como actor político.
  3. Forzar a los cargos públicos  disociarse de Exxon, su dinero, y su histórica oposición al “progreso climático”, por ejemplo rehusando aceptar sus donaciones de campaña, realizar encuentros, pedir un impuesto al carbono (que defiende Exxon, junto a buena parte de los economistas), etc.
  4. Desacreditar las ventajas climáticas del fracking comparado con el carbón.
  5. Impulsar la desinversión en Exxon.
  6. Poner a Exxon y al clima en el centro de la campaña de la elección presidencial de 2016.

Se trata de la agenda de una reunión en el Rockefeller Family Fund, en Manhattan, el ocho de enero. Activistas de Greenpeace, 350.org, the Working Families Party, y el Rockefeller Family Fund.

Exxon-acosado

La parte judicial, que va de la mano e impulsa a  la parte publicitaria, ya ha cogido momento. Clic.

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Te mueres de la risa al ver los documentos [–>]. O de miedo. Dice el NYT:

Los documentos sugieren, según el director del centro de ley medioambiental Carroll Muffett, que la industria tenía el conocimiento del trasfondo del cambio climáico incluso hace 60 años.Desde 1957 en adelante, no hay duda de que Humble Oil, que ahora es parte de Exxon, tenía claro conocimiento del aumento del CO2 en la atmósfera, y de que era probable que causara calentamiento.

Nos ha jodido. Callendar era “de la industria” (aunque no de Exxon) y estableció la base moderna de la teoría en 1938 [–>]. Midió el aumento del CO2 y su efecto en el calentamiento. Solo que pensó que el calentamiento debido al CO2 sería bastante suave, y muy beneficioso. Pero seguro que habrá, en alguna parte de la industria, algún documento de algún campeón que opinara que eventualmente podría ser peligroso. O que lo discutieran. Y el planteamiento es que si Exxon no llevó ese documento a la junta de accionistas, por ejemplo por considerarlo una especulación marginal, entonces es que estaba implicado en una conspiración para ocultar los peligros del CO2. ¡A la cárcel!

Ninguna broma. El caso judicial ya está planteado. Los fiscales generales de Nueva York, Massachusetts y US Virgin Islands han presentado la petición de los documentos de Exxon, de varias décadas atrás. Que me cuentes tu vida desde antes de que te llamaras Exxon.

¿Tiene alguna sustancia el asunto? Supongo que judicialmente, y en un mundo siquiera medio racional, no. Pero en cuanto has conseguido demonizar una sustancia -el gas de la vida, nada menos- y has puesto a andar al verderío y al progrerío, vete a fiarte de un juez. Y aunque judicialmente fracasara, podría ser un éxito como campaña publicitaria.

Afortunadamente parece que todavía no llega muy lejos. Como parte de la estrategia, varios miembros de la Unión Geofísica Americana (AGU) pidieron en febrero [–>] que la asociación rompiera relaciones con Exxon, y no aceptara la financiación que les proporciona. La respuesta del comité de dirección de AGU ha sido muy negativa [–>]. Han examinado todas las posturas, y revisado más de 400 páginas de documentación presentada — incluyendo el detallado informe de los demandantes. Y concluyen que no han encontrado ninguna evidencia de que …

  1. Exxon esté promoviendo desinformación, o financiando grupos que estén promoviendo desinformación, sobre la ciencia.
  2. Del impacto potencial de la publicidad de las investigaciones sobre la compañía en la reputación de AGU.

Bien está. Pero esto sólo es el comienzo de una campaña de acoso en la que queda claro que van a poner todo lo que puedan. Y pueden mucho. Exxon es irrelevante, en el sentido de que lo que pase con una compañía u otra te puede dar lo mismo. Si no eres accionista, no te afecta. Pero el esquema te afecta, y mucho. Vaya, si no quieres vivir en un mundo dirigido por al activismo de cuatro cafres despendolados.

La boxeadora ya sabe pensar con toda la claridad que requiere el caso. No necesita que ningún filósofo le ayude a hacerlo. ¿Y cómo tiene tanta seguridad? ¡A huevo!

Intenta entrar en el senado desde tu propia plataforma

Si es que crees que sabes pensar, se entiende. Con los votos lo demuestras. Por lo demás, sobre las consecuencias morales -y por tanto políticas- de nuestra patriótica guerra contra el cambio climático, atenderé lo que dicen los científicos. Especialmente a aquellos a los que pagamos los que hemos conseguido un puesto en el senado. Y no les voy a pedir predicciones -o sea, ciencia- sino opinión, consenso. O sea, filosofía.

Es el mundo posmoderno, y la boxeadora [–>] es una excelente representante de la especie. Los argumentos o los datos, o las predicciones, le sobran tanto como los filósofos. Para eso tiene a los científicos … haciendo filosofía. Mala filosofía, ineviteblemente. No es su especialidad.

(45 seg.)

Para los que no son Boxer puede merecer la pena el vídeo completo. Alex Epstein explica las consecuencias morales (sufrimiento, pobreza, muerte) de la política contra los combustibles fósiles. La carbonofobia. Y la sutil diferencia que hay entre conocimiento y especulación. Que, por supuesto, incluye conocimiento y especulación científicas. A captar esa diferencia es a lo que llama, muy adecuadamente, pensar con claridad. Que la boxeadora no necesita porque para eso tiene a unos funcionarios con bata que se lo arreglan. Y votos; tiene votos.

Lástima que la eugenesia [–>] se basara exactamente en la misma estrategia que a la boxeadora le parece tan virtuosa. A los filósofos no se les discute, sino que se les aparta. También es el procedimiento por el que la agricultura soviética (Lysenko) se convirtió en una “verdad científica” … francamente mortal.

(15 min.)

 

nasa-consenso-cientifico

Imagina un planteamiento como este:

NASA: Múltiples estudios científicos publicados en la literatura “peer-review” muestran que el 97 por ciento o más de los científicos aeroespaciales están de acuerdo: El cohete Saturno V es adecuado para llevar humanos a la luna con seguridad. Además, la mayor parte de las organizaciones científicas principales del mundo han publicado declaraciones apoyando esta posición. Lo que sigue es una lista parcial de estas organizaciones, junto a enlaces a sus declaraciones publicadas y una selección de fuentes relacionadas.

Pues ese planteamiento, que jamás harían con ninguno de sus cohetes y cacharrines, y mucho menos con ninguno de sus astronautas, es lo que hacen con la tierra y con toda la humanidad. A cuenta de lo que llaman “el cambio climático”. Antes, Calentamiento Global Acojonante.

nasa-consenso-clima

Y es peor. Con la precisión propia de una empresa de ingeniería de postín, señalan el problema de forma que no caben dudas: se trata de las “actividades humanas”. Fantástico, acabemos con las “actividades humanas”, y acabamos con el problema.

¿Y por qué no dicen de cuál o cuáles de las actividades humanas se trata? ¿Por ejemplo, las emisiones de gases invernadero? Ni idea, pero no es esa la actividad a la que se pueden referir, porque el gráfico que muestran señala un calentamiento a lo largo de todo el siglo pasado. Como dice su propio texto. Pero las emisiones de CO2 se dispararon poco después de 1950, y por eso el IPCC siempre habla del calentamiento desde la segunda mitad del siglo XX.

Están mostrando un calentamiento en el gráfico que es sustancialmente el mismo en la primera y la segunda mitad del siglo XX. Pero el crecimiento de la concentración de CO2 es cuatro veces superior en la segunda mitad. Muy al contrario que el crecimiento de la temperatura global.

co2-primera-y-segunda-mitad-de-siglo

Algún cachondo podría alegar que eso son minucias y detalles. Joder, pero es que estamos hablando de la NASA, no de un club de poesía. Y no es más difícil entender “desde 1950”, que “a lo largo del siglo pasado”; ni “emisiones de CO2”, que “actividades humanas”.

Pero nada, nada. Como las academias de ciencia más importantes del mundo han declarado y sostenido cierta posición, lanzamos el Saturno V al espacio con su tripulación completa. Porque hay un consenso que lo dice, sin que hagan falta más pruebas ni comprobaciones. Ni minucias ni detalles.

Por ejemplo, detalles.

Por lo que se sabe, la tierra siempre se está calentando o enfriando.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2015/03/temperatura-y-co2-2000-anos.png?w=510

O minucias. Cada vez que calculan lo que se puede calentar la tierra por el CO2, les sale una cifra más baja. Ya están en la parte baja del rango del IPCC, y esa cantidad tiene mucha más pinta de ser una bendición que de ser un problema.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2015/11/rango-ecs-del-ipcc1.png?w=510

O detalles. Los modelos en los que se basa la alarma del clima están, básicamente, fuera de la realidad (clic).

modelos-climaticos-y-realidad-tmt-trop-gavin-curry

Slide1

Es una historia breve y tierna. Y muy “natural”; como verde. ¿Ves esas masas de pinos coloreados de rojo?

escarabajo-pino-montana

Es en British Columbia, Canadá, y la coloración indica que estaban siendo atacadas por el escarabajo del pino de montaña [–>]. Una infestación que comenzó hacia 1999, y que había arrasado 18 millones de hectáreas de bosque en Canadá. El pico ocurrió entre 2009 y 2011. Pero, afortunadamente, empezó a descender. Los árboles empezaron a crecer mas rápido, de forma que la masa nueva era mayor que la que eliminaban los escarabajos. Y con mucha diferencia; al ritmo que llevan ahora ,se calcula que para 2020 se habrá cancelado el impacto de la plaga. La gran pregunta pendiente era la causa de la reversión de problema. ¿Qué es lo que ha salvado a los pinos?

Respuesta:

El calentamiento global -temperaturas crecientes, mayor lluvia, y una atmósfera más rica en CO2- ha creado un “efecto de fertilización” que ha acelerado el crecimiento de los árboles, especialmente en las altas latitudes que cubren buena parte de Canadá, Rusia y Europa.

¿Y qué dicen los escarabajos? Pues también están muy bien, gracias. Viven muy contentos, pero puteando menos a los árboles. Y lo mejor de todo es que el artífice del milagro eres tú. Sí, tú directamente; no seas modesto. Al usar un coche; al poner calefacción en invierno y aire acondicionado en verano; al viajar en avión por trabajo y vacaciones; al comer carne cuando te apetece; al tener hospitales y campeonato de fútbol; en fin, al vivir de una forma francamente distanciada del paleolítico, has enriquecido el aire -con CO2- para mayor felicidad de los árboles y de la naturaleza en general.

Y esta es la historia, que no necesita más embellecimiento.

escarabajo.png

Fuente(s):

Lo cuenta PowerLine:

A pesar de haber tenido noticias de primera, como el Clean Power Plan de Obama, el acuerdo de París, o la encíclica del Papa sobre cambio climático, en promedio la NBC, CBS y la ABC dedicaron menos tiempo a cubrir el calentamiento global, según Media Matters for America, que lo ha estado monitorizando desde 2009.

… / …

Esto esto sorprendente, dice Seifert, dado que se puede decir que 2015 ha sido el año más noticioso para el cambio climático de la historia.

El estudio del que sale es:

Y el resumen gráfico más rápido es este:

calentamiento-global-prensa

Destacan cinco hallazgos:

* 2015 ha sido un año con más acciones señeras hacia el cambio climático que nunca antes, y sin embargo ha sido cubierto un 5% menos que en 2014 por las principales cadenas
 
* Además del declive cubriéndolo, las cadenas raramente han mencionado el impacto del cambio climático en la seguridad nacional, la economía, o la salud pública.
 
* También han ignorado sustancialmente el Clean Power Plan, que es la política climática más significativa en USA, así como las implicaciones climáticas del oleoducto Keystone XL, la investigación del fiscal general de Nueva York sobre ExxonMobil, y la plan de reducción de metano de la EPA.
 
* Y las cadenas continuaron dando cancha a las plataformas “negacionsitas”. Las principales telebasuras del doming dedicaron más segmentos al negacionismo de la ciencia que en 2014, And the networks continued to give climate denial a platform: the top Sunday shows aired more segments with climate science denial than they did in 2014, mientras traían a menos científicos.

 

Lo de la cancha a los “negacionistas”, en gráfico:

calentamiento-global-prensa-negacionistas

Es interesante. Pero están midiendo el interés de esas cadenas; no el inerés de los espectadores de las mismas. Google podría dar una pista, y tiene una serie más larga.

calentamiento-global-google-trends

Rojo es “gobal warming” y azul es “climate change”. En español la diferencia es todavía más acusada. Los mismos colores, pero con las expresiones en cristiano:

calentamiento-global-busca-google

Los dos asuntos están aburriendo a la peña. Pero “cambio climático” (azul) es muchísimo más peñazo todavía que “calentamiento global” (rojo). No les ha salido muy bien el cambio de caballo.

Y ya por seguir jugando, se ve que cada nuevo caballo más tristón les sale. “Extremos climáticos” (amarillo) ni se despega de la línea del cero.extremos-climaticos-google-busca

La mayor campaña publicitaria de la historia de la humanidad, tú.

Está muy relacionado lo del otro día:

¿Sobredosis de trola? Da la impresión de que hay que relativizar el impacto de los medios. O igual es cosa mía, por no usar.

 

La peña tiene memoria, y se acuerda. Al principio era el Calentamiento Global Acojonante, y nos íbamos a achicharrar. Pero luego llegó La Pausa; que negaban, y sin embargo existía. Y entonces, por si acaso, los alarmistas cambiaron de caballo. El problema era -de verdad de la buena- el Cambio Climático Acojonante. Y no se me pongan tiquismiquis con lo de “acojonante”. Es necesario añadirlo puesto que siempre hay calentamiento o enfriamiento global, y siempre hay cambio climático. Si no es acojonante, no vale para impresionar a la chiquillería. Ni a nadie.

El nuevo mantra empezó de forma que “cambio climático” significaba, básicamente, más huracanes. Y más terribles. Era la época del Katrina, y hasta Judith Curry se lo creía. Pero de nuevo tuvieron mala suerte, y desde el Katrina lo de los huracanes se quedó como tristón. No aumentaba, como prometieron, sino que decaía.

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Un problema de los gordos. Prometen calentamiento, y se para. Prometen más huracanes, y disminuyen. ¿Qué hacer? Si cambian de terror, y por ejemplo prometen inundaciones sin fin, pero resulta que no llueve más … imagina el plan.  Y lo mismo con terribles sequías, si luego se pone a llover. No es cosa. Sobre todo después de la experiencia de las dos primeras amenazas fracasadas.

Así que para el IPCC de 2013 lo pensaron muy bien. Pero muy bien. Metieron dos terrores. Uno facilón, pero francamente poco espectacular para sacar fotos. Aunque siempre se puede tirar de infografía y de echarle imaginación al futuro. El nivel del mar. Como lleva subiendo unos 130 años a un ritmo muy constante, y del estilo de un maratón de tortuga, se puede confiar en que no vaya a fallar de repente. ¡Nos vamos a ahogar! Sí, cualquier milenio de estos.

Y para la parte espectacular sacaron el invento de los inventos. Debieron ser todos los miles de científicos esos que dicen, en una potencia de pensamiento inigualable. Tachán … ¡va a llover más y a llover menos al mismo tiempo! Pero de una forma muy mala. Donde ya llueve mucho, va a llover todavía más; y donde hay sequías, se van a intensificar. ¡Joder, estamos perdiditos! Era peor de lo que pensábamos. Va a ser todo, o desierto, o pantano. Lo dicen nuestros modelos climáticos. De verdad.

No espabilan. No se dan cuenta de que el problema es que siempre va a haber algún malaje que lo va a mirar. Como Ljunqvist, y también está Eduardo Zorita en el estudio.

Reuters:

Climate data since Vikings cast doubt on more wet, dry extremes

Los registros climáticos desde los Vikingos muestran que el siglo XX no ha sido excepcional respecto a la lluvia y la sequía, a pesar de las asunciones de que el calentamiento global produciría mayores extremos de agua y de sequía.

Con datos de 1.200 años, a partir de escritos históricos y anillos de árboles, catas de hielo y sedimentos marinos del hemisferio norte, indican que las variaciones de los extremos en el siglo XX han sido menores que en algunos siglos pasados.

“Este estudio se añade a la creciente evidencia de que el paradigma simple de -lo húmedo se hace más humedo, lo seco más seco, en un clima más cálido- no se puede aplicar a las zonas terrestres”, explicó Ted Shepherd, profesor de la Universidad de Reading. (Quiere decir que no se puede aplicar, pero en educlorado).

El estudio comprende sitios de Asia, América y Europa.

Y justo al mismo tiempo, otro malaje. Verosub se llama (no le conocía), y publica en Quaternary International.

Don’t worry about climate change; California’s natural climate variability will probably “get us” first.

Es local, sólo de California. Pero con un resultado en exactamente el mismo sentido. Midiendo el flujo de los ríos y la altura del lago Tahoe, puede ver varias sequías mutianuales en los últimos cien años, pero hay sequías multidecadales si mira los últimos 300 años. De entre 20 y 70 años, en vez de unos pocos años como han sido en el último siglo de Calentamiento Global Acojonante. También las riadas fueron notablemente más fuertes que ahora hace unos pocos siglos.

Resumiendo. Calentamiento sí; pero suave y beneficioso en lugar de acojonante. Lo que no tiene un pase es lo de cambio climático. El clima cambia, claro; como siempre. Pero ahora, por lo que están viendo -y no por lo que se quieren imaginar- cambia de forma menos extrema; no más. Ni más huracanes; ni más inundaciones; ni más sequías; ni más leches.

Enlaces, fuentes, etc:

Añadido para los comentarios.

lisiecki-y-raymo

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