algoreros


Imagina que alguien te casca un explicación como esta:

La mayor parte de la gente no rechaza la ciencia en general porque tengan un problema con la ciencia. Las mismas ecuaciones de transporte radiativo y de la dinámica no lineal de fluidos que explican cómo funcionan nuestros hornos, o cómo vuelan los aviones, proporcionan también la base de nuestros modelos climáticos. Al contrario, la gente rechaza selectivamente un conjunto específico de hallazgos científicos: aquellos que perciben como una amenaza a su ideología o a su visión del mundo, y por tanto a su identidad.

El problema es que no estamos hablando de un turista cantamañanas, sino de alguien con la inteligencia suficiente como para tener un doctorado en física, y los concimientos del especialista en la materia (física atmosférica).

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Pero toda esa inteligencia y conocimientos no son suficientes para una operación mental que debería estar al aclance de un adolescente de inteligencia media. Comprender que tener “la misma base” no asegura tener la misma fiabilidad. Todo dependerá de cuántos añadidos se sumen a “la base”, y de la fiabilidad total de ese conjunto de añadidos. También se puede sospechar que la posibilidad de hacer experimentos, o no, influirá mucho en el asunto. Todas las ecuaciones prodigiosas imaginables no van a sustituir la capacidad de hacer un horno para medir qué pasa dentro … y con ello comprobar empíricamente que a las ecuaciones no les falta nada. O nada tan relevante como para cambiar significativamente el resultado. También se debería notar que se hacían veleros y molinos de viento sin que nadie supiera nada de dinámica de fluidos; y hornos de piedra sin ecuaciones de transporte radiativo.

La gente se fía de las vacunas, y no se fía de los consensos sobre nutrición, a pesar de que compartan mucha base. ¿Puede haber un motivo “ideológico”? Poder, seguro que puede. Pero sería sumamente extravagante descartar, de antemano, que la diferencia en el historial de aciertos de ambas disciplinas no intervenga en la fiabilidad que les otorga el personal. Las vacunas impiden enfermedades; los hornos cocinan los alimentos; y los aviones vuelan. Pero las grasas y la carne -por poner sólo dos ejemplos- son mortales, o son estupendas, al albur de algo que sólo se puede describir como moda. Y la nieve es un asunto del pasado, por culpa del Calentameinto Global Acojonante; cuando también dicen que las grandes nevadas son el producto obvio del mismo fenómeno. Contradicciones a gogó … ¡a pesar de tener “la misma base” que lo de los hornos y lo de los aviones! ¿Podría ser la diferencia entre un sistema complicado y un sistema complejo?

Wikipedia para Katherine Hayhoe: Sistema complejo.

Es muy posible que la gente rechaze selectivamente el conjunto específico de hallazgos científicos que perciben como una amenaza a su ideología. Hay estudios que dicen haberlo medido. Ver Kahan. Y además suena muy verosímil. Pero la gente cree en la evolución, sin mayores problemas — si exceptuamos el extraño caso de EEUU. Y es difícil encontrar algo más “ideológico” y divisivo. Bueno, también hay la excepción de las feministas. Creen en la evolución … hasta la mujer humana, que no le afecta. Pero incluso entre las feministas, sólo ocurre entre las más radicales. Y además, entre las más “analfabetas”: las académicas de “estudios de género” y similares, no entre las de ciencias. O sea, en este caso el resultado no depende tanto de la ideología.

Y es que hay otra posibilidad que Katherine Hayhoe no es capaz de contemplar. Que lo que llama “hallazgos científicos” sean meras opiniones (especulaciones) científicas. Y estamos en la operación circular de siempre. Hallazgo científico viene definido por consenso científico. Como el de las grasas y la carne. Y entonces, ¿quién actúa razonablemente? ¿El #kindergarten que cree que consenso define hallazgo, o el recalcitrante (por ejemplo de “identidad empirista”) que necesita que le muestren el cadáver antes de creer en el crimen?

El problema es que no estamos hablando de un turista cantamañanas, sino de alguien con la inteligencia suficiente como para tener un doctorado en física, y los concimientos del especialista en la materia (física atmosférica).

Te habías olvidado del factor #kindergarten, hermano.

Fuentes

Hayhoe:

Kahan:

Plaza, crítica de Kahan:

Por Rafael Fernández-Cotta, desde el Sahel

Yo soy ateo, pero no voy a negar que pueda existir Dios. A eso le llamarán ustedes agnóstico, pero no es así. Yo creo que no existe Dios, los agnósticos ni creen ni dejan de creer. El matiz entre creer y saber. Porque no tengo nada en que basarme para afirmar que Dios no existe, aunque lo crea.

El caso es que a veces tengo pedos lúcidos en los que pienso que a lo mejor existe un Dios, pero que no tiene nada que ver con los Dioses al uso. Esas cosas que a veces imaginamos aunque sepamos que no pueden ser. Porque hay cosas que no se explican y ante lo incomprensible tenemos que estar abiertos a todas las opciones.

Y mi explicación a lo que se dice del clima del Sahel es que puede existir un Dios cachondo, un poco diablillo, al que le guste burlarse de la gente, que se este quedando con todo el mundo.

Veamos los hechos.

Yo soy viejo, y en geografía estudié en el cole que en el Sahel las lluvias siempre han sido intensas y mal distribuidas. Y las sequías, frecuentes. Y nos daban una tabla de precipitaciones mas o menos como esta: ( Todas las graficas son de los Institutos meteorológicos  Franceses o Ingleses, menos el de JISAO que es de EEUU).

lluvia-maximos-diarios-en-dakar-1896-2013

Son los datos de un siglo completo. Y dice lo que estudiábamos en el colegio. Vemos que en Dakar, es frecuente que caigan 100 litros en un día, cuando la media anual son mas o menos 600. En Madríd es diferente, ni me voy a molestar en mirar los datos, en Madríd no tienen mas o menos un día al año que suele pasar de 100 litros. Puede ocurrir algún año, pero no la mitad de los años si miramos el siglo competo.

Y si miramos la distribución por años, vemos algo parecido, es frecuente que algunos años llueva el doble que otros. El clima cambia,  y qui lo hace a lo bestia. Y lo normal sería que siga haciéndolo.

lluvias-senegal-1885-1995

Variabilidad por  ciudades, 1933-36:

variabilidad-estaciones-en-senegal

Y ahora viene Dios, el cachondo, y les pone el cebo y pican,  y se lo creen. Les mete una sequía de espanto entre 1.950-85.

lluvias senegal 1.950-1985

También eso lo estudié en el colegio, algunos viejos lo recordaréis. Hambrunas, caídas del PIB de los países a la mitad, el lago Chad se secó casi por completo, en fin, un desastre. Y para colmo cuando en los noventa se pone a llover fuerte, es decir, lo normal de aqui,  se lo comen todo las langostas. La ruina.

Así que tenemos, entre los años 50-85 caídas bruscas de la pluviomentría a la vez que sube el CO2. La correlación, a bulto, se ve que es buena. Y si lo relacionamos con e IPC, vemos que conforme sube el CO2 baja el nivel de vida. CO2=hambrunas. CO2=sequías.

Fijaros lo que dice Al Gore:

In his movie “An Inconvenient Truth,” Al Gore similarly attempted to turn scientific facts on their head, claiming global warming was devastating rather than rescuing the Sahel region from its horrific drought.

for hundreds of thousands of people in New Orleans, that moment has already been reached. And for millions of people in Africa’s Sahel, that moment has already been reached

Ya vemos como el Sahel lo iluminó durante los 80s. Se lo dijo un profe. Y lo publicó. Incluso le dieron un premio novel por la ocurrencia.

Y ahora viene el cachondo, y un poco perverso, Dios,  que esperó que publicasen un par de informes, y depués la  lluvia se queda un poco por encima de la media del siglo XX.

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Ahora las lluvias  normalitas, ligeramente por encima de la media del siglo, y mas o menos regulares.  Del 85 al 2.000 suben rápido. Del 2000 al 2010 siempre cerca de la media.

lluvias senegal 1.950-2010

Y ahí siguen hasta hoy, 2.018.

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Datos, JISAO:

Resumen:

Hipóteis A. A más CO2 más sequía. Entre los años 1950 y 1985 correlación estupenda.

Hipótesis B. A mas CO2 menos sequía Años 85-2.010, correlación estupenda.

Y puede argumentarse ¿científicamente? Dos cosas  que son completamente lo contrario. Y los periodos son largos, de 35 y 25 años,  con una contundente correlación.

Y lo usan. Van a venir sequías, van a venir inundaciones. Y los tíos se van a la cama tan panchos con la seguridad de que van a a acertar. Se frotan las manos. En el Sahel, por una cosa o por otra, antes o después van a tener muertos y saldrán en los periódicos, explicando lo acertado de sus previsiones. No importa que lo que digan no tenga sentido, no soporte la mas mínima critica, si hay noticia. Es la bomba. Llueve, el IPCC acierta, porque seguro que lo hace torrencial mente. No llueve, IPCC acierta. Tienen las dos correlaciones perfectas. Hipótesis A. Hipótesis B. Las dos, científicas. Y la C como hipótesis de recambio, que se la voy a explicar mas adelante. Porque esto funciona como los principios de Groucho Marx, que si no nos guntan, tiene otros.

A las sequías les importa un pimiento el CO2, por el momento. En teoría las lluvias deberían de aumentar moderadamente, como 4% por grado, algo difícil de medir en un clima tan variable.

Y ahora los artistas tienen un problema. Ya estamos en el 2.018.  Llevamos 32 años de normalidad. Anormalmente, no se ha elimina  vegetación y todo esta mas verde. Inundaciones sin venir, sequias gordas sin venir. Un científico serio se preguntaría si acaso la normalidad puede ser en nuestro caso, anormal. Porque no es normal, no paramos de batir record, nunca las cosas habían estado mejor.  Hipotesis C: El clima ya no es tan extremo por culpa del CO2. ¿Creen ustedes que los artistas del IPCC van a tener problema?

Yo creo que no. Por tres razones, la primera es porque tienen muchísimo dinero y poder, la segunda es porque son artistas, y la tercera y mas importante,  porque hay concenso. Tengan en cuenta que  también no tener ni sequias ni incendios puede ser malo. Seguro que hay especies adaptadas que necesitan sequias, o aguaceros, porque ese es su nicho ecológico y sin fenómenos extremos les va mal. Y se extinguen claro, por culpa del cambio climático, que a traído normalidad, cuando la normalidad en el Sahel no debería de existir.

Aún no han llegado a decir eso, pero al tiempo. No al meteorológico, sino al del reloj. El tiempo que falta hasta que a algún artista se le ocurra la nueva anormalidad. Y lo publique con buenos paper revisando. La opción C, que también traerá problemas, es mala.  La especie X de pajarito se extingue porque no llueve ni mucho ni poco.  Y a algunas especies de acacia les va mal. Necesitan incendios, porque si no los hay,  los frutales les comen el terreno. Malo para las pobres acacias. Muchos Incendios, malo. Pocos incendios, malo. Porque incendios y sequias tiene que haber las justas.

Perverso. Porque ahora sí tienen razón para decir que el CO2 influye en el clima del Sahel. Es anormal que no tengamos fenómenos extremos. No hay hambrunas. Anormal. No hay plagas de langostas ni las vacas se ahogan. Anormal. Los negros, 20 años prosperando, anormal.

Ya les digo que soy ateo, pero hay cosas difíciles de explicar sin la intervención divina. Y  no hablo del clima en el sahel, sino del consenso. No del consenso científico, que no existe. Lo absolutamente milagroso es que los gobiernos piquen, los parlamentos, los ecologístas,  gente que seguramente ha ido al colegio, que deberían saber pensar, pero que no. También puede ser que lo disimulen. En un mundo con tanto paleto a lo mejor serlo es una buena estrategia política.

Sin duda milagroso. Milagros de un Dios cachondo y picarón, al que le gusta burlarse de la gente, confundiéndola. La gente del consenso.

James Hansen es el padre científico, o abuelo ya, del Calentamiento Global Acojonante. En 1988 hizo una comparecencia en el Congreso para avisar del fin del mundo si la gente no cambiaba sus costumbres y su economía.  Y para conseguir mayor efecto psicológico mandó reducir el aire acondicionado en la sala de plenos, en un día de esos achicharrantes de Washington. Era finales de junio.

Consiguió lo que quería, alarmar al mundo, y de paso se convirtió en el científico vivo más popular de su época. A raíz de aquello, Hansen era una especie de portavoz no tan oficioso del miedo del clima. Y vamos a rescatar una entrevista de justo después de su intervención en el Congreso, con predicciones para este año (2018).

Hace mucho tiempo que Salon retiró de la internet el artículo. Es de 2001, recordando una entrevista de 1988. Pero quedan muchos rastros en las “máquinas del tiempo”, y Tony Heller, especialista en la historia del cuento del clima, la tiene muy fichada. Resulta clave, porque en ella hacía Hansen unas predicciones muy muy claras, y de las que todos podemos entender. Predicciones sobre lo que tendríamos a la vista en 2018, desde la ventana de su mismo despacho.

El mérito es de la periodista, Suzy Hansen, porque le preguntó justamente eso:

Mientras investigaba hace doce o trece años, conocí a James Hansen, el científico que predijo el efecto invernadero ante el Congreso.  Me acerqué a la ventana con él y miramos hacia Broadway, y le pregunté: “¿Si lo que está dicendo sobre el efecto invernadero es cierto, hay algo que se vaya a ver distinto ahí abajo en 20 años? Miró hacia afuera, y no dijo nada en un par de segundos. Y entonces dijo: “Bien, habrá más tráfico”. Yo, por supuesto, pensé que no había oído bien la pregunta. Pero explicó: “”La autopista de West Side (que va a lo largo del río Hudson) estará bajo el agua. Y habrá cinta cruzando las ventanas de la calle, por los vientos desmesurados. Y no habrá los mismos pájaros. Los árboles de la mediana cambiarán”. Y añadió: “Habrá más coches de policía”. ¿Por qué? “Ya sabes lo que pasa cuando sube la temperatura”.

¿Y cuándo dijo que ocurrirá esto?

En 20 o 30 años. Y recuerda que lo decía en 1988 o 1989.

Todavía cree que ocurrirá (en 2001)?

Sí, todavía cree en todo ello. Hablé con él hace unos meses (2001), y me aseguró que no cambiaría nada de lo que dijo entonces (1988).

Supongo que se entiende por qué en Salon esconden ese artículo. La West Side Highway no tiene, funcionalmente, un aspecto distinto de cuando la construyeron. Esta foto es de 2015, y sigue estando bien seca. Para Hansen debe ser el milagro de Moisés en el Mar Rojo.

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Tampoco han cambiado los pájaros, ni los árboles. Y las ventanas de la calle están muy bien, gracias. Sin cintas que las crucen.

¿Y el crimen? Bueno, el crimen sí ha cambiado. Pero al revés de lo que decía el abuelo del Calentamiento Global Acojonante.

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Y no es una anormalidad de Nueva York:

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¿Quiere esto decir que no hay calentaniento global? ¿O que el CO2 no debería producir algún calentamiento? No, en absoluto. Pero les gusta usar mucho la metáfora del médico, así que les voy a copiar. Preguntan: ¿Si 97 médicos de dicen una cosa, y 3 te dicen otra, a quién le haces caso? La pregunta es, a la vez, mentira, y profundamente idiota. Es mentira porque no hay ningún consenso -tipo 97%- sobre la cantidad de calentamiento que puede producir el CO2. Y es idiota, porque una respuesta muy posible sería: A los médicos a los que no hice caso son a los que me dijeron que me quedaría ciego por masturbame. Sencillamente, no hay tantos ciegos.

Este es el cuento de hoy. Creo que había que rescatarlo el año que se cumplen las predicciones de James Hansen — y en su plazo más largo.

Añadido (algo posterior). El nivel del mar en Nueva York:

new-york-slr

Fuentes

Tony Heller:

Way Back Archive:

ABC sobre NYC crime statistics:

El pantallazo es también de Tony Heller:

Hansen-ManhattanUnderwater

 

 

@velardedaoiz presenta:

La “ciencia” del cambio climático

is-warmer-world-better

 

daoizvelarde

Aprovechando conversaciones ajenas …

Pero veamos el vídeo, el gran argumento de esta historia. No existe una temperatura ideal para el planeta. Ni siquiera para los humanos, que se han adaptado a vivir desde el ecuador hasta el polo. Pero sí para “nosotros”, para nuestra civilización. Que hemos construido durante los últimos miles de años, y por tanto esa es la temperatura ideal a la que nuestra civilización está acostumbrada. Las condiciones “exactas” que hemos tenido durante los últimos miles de años.

Acojonante:

Seguro, un grado o cuatro puede no sonar a mucho, pero durante nuestra civilización la temperatura ha sido tan estable como la de un cuerpo humano. Y todos sabemos que aunque nuestros cuerpos están calientes a 36º C, si sube unos grados tenemos un problema grave.

En un concurso de argumentos subnormales este tendría muchísimas opciones de llevarse el premio mayor. Porque todos los cuerpos humanos tienen la misma temperaura cuando no están enfermos, y esta no varía ni en los distintos siglos / milenos, ni a a largo de la geografía. Pero la de la civilización sí. Tenemos civilización en Churchill, Manitoba (Canadá). La capital del turismo de osos polares. Temperatura media anual -7ºC.

churchill-osos-polares-2016-a-tope

Y tenemos civilización Singapur. Temperatura media anual: 27ºC.

No son casos muy extremos; ambos son sitios marítimos. Pero aun así la diferencia de la temperatura media anual son ¡34ºC! Otra diferencia es que hay bastante más civilización en Singapur que en Churchill.

singapore

Y más acojonante. Si sube el nivel del mar y tenemos que desplazar las ciudades marítimas no sería ninguna broma. Dice Hayhoe. O si fallan los cultivos y tenemos que cambiarlos de sitio. Pero es que el nivel del mar ya está subiendo desde 1900, y no hemos tenido que desplazar ciudades. Tendría que subir muchísimo más rápido de lo que ya hemos visto, pero mucho, para que pase de no-problema a sí-problema. El único fallo del argumento es que no está subiendo más rápido ahora que cuando había mucho menos CO2. Por ejemplo, comparando la primera mitad del siglo XX con la segunda. Ni hablemos ya de mucho más rápido; se trata de nada más rápido. Por ejemplo, la estación de datos largos más cercana a donde vivimos.

brest-nivel-del-mar-1900-2015

O si quieres ver “global” — y te fías de una medición así a tu propio rieso. Jevrejeva 2014:

jevrejeva-2014-trend-line

Y respecto a los cultivos lo que hemos visto es una gran mejoría. Tanto midiendo la producción por superficie como por cabeza. Y lo hemos visto con calentamiento. Y tanto para los cultivos como para la vegetación natural.

Zhu-2016

manuel

Fuente:

Creamos nuestra civilización con la asunción de que el clima es estable. Dice la campeona. Sin saber que nadie ha decidido crear una civilización, jamás. Ni con, ni sin asunciones. Y asegura que el cambio rápido que estamos viendo hoy, más rápido de lo que jamás haya visto la humanidad, incluyendo el calentamiento tras la glaciación (min. 2:40), destruye la asunción de estabilidad.

No puedo seguir viendo el vídeo. Es demasiado. La mentira es tan gorda que resulta hasta paralizante. Por poner un ejemplo, en el sitio donde mejores mediciones de temperatura existen para ese rango temporal (Groenlandia Central) el último estudio (Kobashi 2011) dice:

De las anteriores observaciones deducimos que la temperatura en Groenlandia Central no ha excedido el rango de la variabilidad natural

Se refiere tanto a los últimos 4.000 años, como a los últimos 1.000. Y si alguien piensa que mirando la velocidad del cambio en lugar de su amplitud, cambia el asunto, tampoco es así:

Fuente:

Pero es que si metemos el calentamiento pos-glacial que dice la cantamañanas, ya es de chiste. Mismo sitio; la misma base en Groenlandia central (Summit). Es Alley 2000 (GISP2). La raya gris marca los -30ºC que da Kobashi para ahora (la temperatura actual decadal de superficie en Summit (2001–2010) se calcula en −29.9 ± 0.6°C).

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Ya puestos, también podemos mirar lo de pos-glacial respecto al nivel del mar. Por lo del chiste de Katherine Hayhoe.

holocene-sea-level-rise-graph

Fuente, Wikipedia:

Donde pone Meltwater Pulse 1A son unos 30 metros (algo más) en unos mil años. Tres metros por siglo, o tres centímetros al año. Pero en la gran subida acojonante del mar de ahora estamos hablando de dos milímetros al año como media del sigo XX. Vaya, 2 mm / año para lo global de Jevrejeva, y 1,49 en nuestra vecindad. Sin cambios recientes. Más de diez veces menos que lo “pos-glacial” de la heroína de la temperaura ideal.

Pues esta gente como Hayhoe se llaman científicos, y dicen que les tienes que creer porque se llaman científicos.

Sale de una conversación en Twitter. La gente del británico HadCrut adelanta su temperatura para 2017, a falta de los datos de diciembre.

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Y le pregunto por algo que me mosquea hace tiempo. Si separas la temperatura de tierra y mar en esa serie (y otras), ves que van muy de la mano hasta como 1990, y a partir de entonces se empiezan a separar espectacularmente.

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En ese gráfico, que creo para la ocasión en Woodfortrees.org, no se ve tan bién. Lo he elegido para que sepa cómo está hecho (lo dice arriba, a la izquierda). Pero sé que Tim Osborn tiene que saber de lo que hablo. Es más claro este otro dibujo, que pongo más adelante en la charla. Va con una media móvil de cinco años.

t-tierra-mar

Sigue la conversa. Si lo miras desde el punto de vista del mar, el calentamiento de principio de siglo XX y el reciente son iguales. ¿Por qué son tan distintos los de tierra?

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Pues cojonudo, porque a este problema, del que nunca han hablado, y que no existía, ya le han buscado un apaño. Parece que sí veían el elefante en el salón, aunque se lo callaran. Los de la serie de temparatura global de Berkeley han pensado … tachán … ¡en nuevos ajustes! Pero nuevos ajustes a la temperatura de mediados del siglo XX. Han tenido 70 años para pensar en ellos, pero sólo ahora se les ha ocurrido. El elefante y eso.

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Y no digo que estos ajustes, y todos los demás, no sean adecuados. Pero el problema es obvio, y ningún alarmista debería estar tan cegado como para negarlo. Si tienes un sistema de consenso, donde el consenso es una virtud, tienes que buscar consenso si quieres ser de los buenos. Y ser de la peña, vaya. Y si a eso unes que existe un aparenemente infinito número de ajustes posibles, es evidente que sólo vas a encontrar -o mayormente vas a encontrar- los ajustes que favorecen lo que diga el consenso.

Luego llega el escéptico, y plantea: si tienes un consenso, y un asunto muy delicado entre manos, ese es el mejor motivo que podrías darme para tomar cum grano salis lo que afirmas. Y lo que mides y ajustas.

Sirva la charleta tuitera de ejemplo gráfico de un problema que en todo caso era evidente hace mucho tiempo. Desde que empezaron a gritar ¡consenso!, exactamente.

Añadido (olvidado por despiste). La generación anterior del mismo instituto británico de Osborn también tenía el mismo problema. Y como era antes del Climategate lo resolvían de una forma un poco más burra.

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Nota: El problema del primer calentamiento del siglo XX, aparte del detalle que hemos señalado, es que los modelos climáticos no son capaces de reproducirlo. Por mucho que los tuneen por aquí y por allí. Y entonces sabes que hay algo que hace la naturaleza que los modelos no pueden repetir. Se trata de un incordio de los gordos que parecen muydispuestos a barrer bajo de la alfombra. Una vez más.

Fuente

Se puede llegar a la conversa por este enlace:

 

 

camille-mariposas

Macron ha puesto a Camille en órbita. Todo el mundo habla hoy de ella. Es una de los 18 “científicos refugiados” que se ha traído Macron de EEUU, para protegerlos de los furiosos ataques de Trump. Según The Guardian, Camille Parmesan está entre los más influyentes científicos del cambio climático, porque ha mostrado cómo las mariposas y otras especies están siendo “afectadas” en todos los continentes. Wikipedia, de momento, no se ha dado cuenta de la importancia de esta chica Macron en el mundo. No sale.

Probablemente sí es una figura muy relevante para comprender el cuento del clima. Antes de refugiarse en Francia, o sea hasta ayer, trabajaba en las universidades de Texas y Plymouth. Y no se entiende cómo podría Trump “atacarle” si trabaja en universidades. ¡Una de ellas británica! Ella misma dice que son los científicos de las agencias gubernamentales los que tienen ese problema (WUWT). O sea que Macron está refugiando a los que no necesitan refugio. Muy como de cambio climático. A cambio, Parmesan sí puede ser una buena jugada publicitaria. Estudia (ejem, vende) los “impactos” del cambio climático en los pobrecitos e indefensos animales. Asunto sumamente conveniente, porque siendo muy difícil mostrar algún perjuicio del Calentamiento Global Acojonante en los humanos, siempre será más fácil inventar cosas en alguna especie de las que nadie se entera.

Camille parece tener dos temas favoritos. Una huella globalmente coherente de los impactos del cambio climático en la naturaleza. Es el título de uno de sus trabajos más importantes. Y también se dedica a achacar al “cambio climático global” la desaparición de especies de algunas zonas en las que no ha habido ningún cambio climático, y en las que todo el mundo sabe que la causa de la desaparición son cambios humanos sobre el terreno — pero no el clima.

Lo de los “impactos” es genial. Encuentra una gran confianza en que los sistemas vivos están siendo “afectados”. Por ejemplo, 279 de 1.700 especies estudiadas han trasladado su frontera hacia los polos una media de 6,1 Km. por década. Eso querría decir 24 Km. en las cuatro décadas que llevamos de calentamiento, y 60 en un siglo si se mantuviera la tendencia — y si el estudio no fuera, a su vez, un cuento. También ocurren -según Camille- cambios en las fechas de sus eventos clave. Por ejemplo empezar a hacer el nido en primavera, ese tipo de cosas. De 677 especies, el 53% ha tenido el “impacto” previsto. Un adelantamiento de la conducta de primavera. El resto, un 47%, o no ha tenido “impacto”, o lo ha tenido en el sentido contrario de lo que debería. Y la media de los que se han comportado como se esperaba, da un adelantamiento de la primavera de 2,3 días por década.

¿Impactos? ¿En serio? ¿Cuál es el problema si una especie desplaza su rango 60 Km. en un siglo, o adelanta “su primavera” 20 días en el mismo tiempo? Sugeriría que hay un cierto calentamiento, pero eso ya lo sabíamos. Se mide directamente. Lo que no puede sugerir nada es respecto a la causa del calentamiento; respecto al futuro del calentamiento; ni respecto a su anormalidad. Tampoco es, por sí mismo, ningún “problema”. Por mucho que le quieran llamar “impacto”, no están mostrando cadáveres. Por ejemplo, la frontera norte de los árboles en Eurasia está todavía más al sur que durante el Período Cálido Medieval.

Pero muchos de esos supuestos “impactos del clima” son un artefacto estadístico. En California hay algunas mariposas que desaparecieron tanto del sur, como de las altitudes más bajas. ¡El cambio climático! Pero no colonizaron territorios más al norte, o más altos, como esperarías del “cambio climático”. Y para más inri, posteriormente re-colonizaron muchos de los territorios que habían perdido, gracias a la acción de conservacionistas de los de verdad. También en Inglaterra nuestra heroína del día achaca al “cambio climático” la recolonización del rango norte, de una mariposa azul, que en realidad se debe al esfuerzo de consevracionistas de la zona.

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Al parecer la especialidad de Camille son los grandes meta-estudios en los que prescinde de toda información de las condiciones locales, que sustituye por modelos probabilísticos. Y tiene mucho éxito. En el caso de la mariposa azul hay 3.500 estudios que citan su interpretación de una evidencia de disrupción climática, y sólo 17 que mencionan la evidencia del éxito de los conservacionistas al cambiar los hábitos de los granjeros.

Muy bueno lo de Macron, con sus “científicos refugiados” escapando de las garras de Trump. Vamos a tener “impactos climáticos” por un tubo. En lo que Camille es buena de verdad es en …

The intensification of global warming as an international issue led Professor Parmesan into the interface of policy and science.

¡Eso es lo suyo de verdad! Ahí es donde está la chicha. Y donde está Macron.

Fuentes, y más info

The Guardian:

Wikipedia:

WUWT:

Camille:

Jim Steele:

Jim Steele en WUWT

Universidad de Plymouth:

 

 

erik-assadourian

Imagina que un campeón estudia:

  • Cambio Cultural
  • Educación en Sostenibilidad
  • Consumismo
  • Decrecimiento
  • Ética Ecológica
  • Responsabilidad Corporativa
  • Religión
  • Comunidades Sostenibles

Hay algunas apuestas que puedes hacer con bastante confianza. Por ejemplo, que trabajará en el Worldwatch Institute, y en un puesto relevante. También puedes apostar que nunca en su vida habrá resuelto un problema o necesidad real de nadie, donde “problema o necesidad real” se mide en función de que alguien esté dispuesto a desprenderse de algo a cambio de lo que sea que hace Erik. No señor; Erik necesita la existencia de países muy ricos, con gobiernos sobrados de pasta y millonarios con complejo de curas dispuestos a pagar por sus ocurrencias teledirigidas. Como EEUU.

ElDiario.es nos presenta al prodigio.

El investigador del Worldwatch Institute, habla de la escuela como herramienta clave para combatir la amenaza del cambio climático.

El sistema educativo está empeorando porque crea estudiantes que son buenos consumidores.

La negación del cambio climático es un pensamiento continuo en una economía creciente. Este modelo de consumo no funciona.

erik-cantamatinas

Todos los problemas que quiere resolver Erik, que se ven en lo que ha estudiado, son anteriores a que nadie pensara en ningún Calentamiento Global Acojonante. Es más, los pocos que se preocupaban por el clima cuando se inventaron esos “problemas”, estaban preocupados por el enfriamiento global. ¡Porque había (más o menos) enfriamiento entre 1945 y 1975! Y porque lo que a todo el mundo razonable le asustaba era la entrada en la próxima glaciación, que a juzgar por el pasado parece inevitable. Al punto que el padre de lo que podríamos llamar “climatología del CO2”, Guy Callendar, veía las emisiones de CO2 como una bendición tal vez capaz de retrasar esa glaciación.

En 1938, en su obra seminal sobre el CO2 y el clima, decía:

puede decirse que la quema de combustibles fósiles, ya sea turba de la superficie o petróleo de deiz mil pies abajo, probablemente se mostrará beneficiosa para la humanidad en varias formas, además de proporcionar calor y energía. Por ejemplo, los mencionados pequeños incrementos de temperatura serían importantes en el margen norte de los cultivos, y el cercimiento de las plantas adecuadamente situadas es directamente proporcional a la cantidad de dióxido de carbono. Y en cualquier caso, el retorno de los mortíferos glaciares podría ser retrasado indefinidamente.

A Erik Campeón no le preocupa el clima más de lo que les preocupaba -cuando se enfriaba- a sus abuelos del Club de Roma. Simplemente piensa que le sirve para promocionar sus políticas suicidas, dado que no es nada fácil inducir a la gente corriente a flagelarse sin un motivo muy poderoso. Imagina el problema: en toda la historia de la humanidad nunca ha fracasado un motivo como lo ha hecho el del Club de Roma. No es sólo que el apocalipsis no haya llegado, ni aun doblando el tiempo de la predicción. Es que desde entonces ha habido una mejoría espectacular, en cualquier índice con el que se  te ocurra medir el bienestar humano. Ni siquiera los más optimistas y contrarios al Club de Roma podían soñar una reducción de la pobreza, y un aumento de los alimentos, salud y educación, y calidad de vida en general, como los que se están viendo. Así que no funcionaba, y han tenido que recurrir al cuento del Calentamiento Global Acojonante como rescate de la moralina barata. El franciscanismo moderno, con Papa y todo.

Pero también es un cuento delicado, y por eso Erik no para de escribir libros terroríficos y de hacer informes no menos aterradores para el Worldwatch Institute. Porque resulta que el CO2 ya ha aumentado, y el mundo se ha calentado (mucho, dicen), sin que ninguno de los índices de nuestro bienestar dejen de subir como una moto. Y los inmorales, cada vez que oyen -¡record de temperatura!-, tienen la mala idea de consultar si no habrá habido también récord de cosecha, de esperanza de vida, y de todos esos inconvenientes matices.

Pero Erik se esfuerza. Mucho. Y por eso le otorgamos el premio de Campeón del Clima 2017.

Fuentes

El Diario:

Erik Assadourian

Guy Callendar 1938:

Our world in data (para los que no crean en la mejoría espectacular del mundo):

Agradecimientos

A Marc, por la noticia.

 

 

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