algoreros


entre-macron-y-trump

Tengo que transcribirlo porque todavía estoy anonadado. Quiero decir que este tío no es Zapatero; es, aparentemente, lo mejor que produce Europa para frenar los trumpismos efervescentes. Y los trumpismos europeos (lo que llaman populismos) son bastante peor que el mismísimo impresentable original.

Hay que joderse con el Manolo:

No podemos pretender que estamos combatiendo el terrorismo eficazmente si no tenemos una acción decidida contra el calentamiento global. O tenemos que explicarle a la gente que vive en Chad, en Níger, y en otros sitos, que el clima no es un problema. El terrorismo de hoy, los enormes desequilibrios de nuestro mundo que estamos viviendo ahora mismo, están unidos a los desequilibrios del clima generados por nuestra forma internacional de industria.

Por tanto tenemos que responder, porque todo está relacionado. Así que si queremos tratar los problemas de África, de desarrollo, de industria, y el clima, de formas separadas, muy bien; pero yo creo que no tiene sentido en absoluto. Como la agenda está enlazada, nuestra responsabilidad es responder a esos retos de una manera coherente.

No cabe ningun asomo de duda de que este Cantinflas sea subnormal. Imposible. Y ni idea de si cree que su público lo es, o realmente cree lo que dice. La gente inteligente y preparada puede creer cosas realmente extraordinarias, mágicas. Especialmente si le conviene creerlas y le proporcionan una identidad guay.

O tenemos que explicarle a la gente que vive en Chad, en Níger, y en otros sitos, que el clima no es un problema.

Bueno … no. Bastaría con explicar (saber) que son problemas distintos, y que uno de ellos es un problema del futuro, si quieres creerlo, pero no del presente. Cita Macron Niger y Chad. Los resalto en este mapa del último estudio que ha medido el cambio de vegetación leñosa (árboles y arbustos) en África. En verde donde ha aumentado. El verde oscuro es aumento relacionado con la lluvia, y el verde claro no está relacionado con ella (es sólo por el efecto de fertilización del CO2).

vegetacion-niger-chad-para-macron.png

Ninguna persona medianamente culta puede ignorar a estas alturas que las emisiones de CO2 están reverdeciendo el planeta, y aumentando la producción de los cultivos. Y que ese fenómeno, muy general en todo el mundo, ocurre llamativamente en el Sahel. No solo porque sea entre los sitios que lo hace en mayor medida,  sino también porque es donde más beneficios crea; donde más falta hace.

Otro dibujito para Macron, de otro estudio anterior. Miden también la variación de la vegetación, pero en este caso de todo lo que tenga hojas, no sólo lo leñoso. Y se ve el Sahel entre las zonas de mayor aumento (color morado).

zhuetal2016b

Macron no puede ser una persona medianamente informada; tiene que ser excelentemente informada. Y entonces, o está mintiendo como un zorraputa, o sólo procesa la información que le conviene al cuento que lleva en la cabeza. Y en cualquiera de los dos casos sería un peligro público estremecedor. Si miente, porque significa que el terrorismo no le importa una mierda, y lo usa para otros propósitos. Y la gente acabará en Le Pen. Y si se lo cree sería un peligro del estilo de ZP; Peter Pan en el mundo de Alicia.

Y claro, el kindergarten empeñado en que las fake news, las mentiras rampantes, y las payasadas colosales son cosa de Trump y otros populistas. ¿En serio? Yo diría que Trump, que es cierto que dice unas chorradas de órdago y que tiene una relación francamente conflictiva (creativa) con la realidad, es culpa del kindergarten. Cuyas chorradas y payasadas no son en absoluto inferiores, aunque las diga de buenos modos un guapito con cara de niño de primera comunión. Y los adultos que ponen cara de niños buenos siempre son los más peligrosos al final.

Trump ha estado muy listo con lo de Polonia. No toda Europa es kindergarten, y ha dado en la diana. Pongo un bonus: un interesante artículo sobre las diferencias dentro de Europa y su posible explicación.

Entre nacionalismos trumpianos y el kindergarten de Alicia, me parece a mi que lo llevamos crudo. ¿Hacerse chino sería una opción? Van de líderes de lo del clima ahora, los héroes de la película, con Trump, siendo el malo. Y mira:

emisiones-co2-4magnificos

Nota: 4eu son la suma de Alemania, Francia, Italia y UK.

Fuentes de los gráficos para Macron.

Nature, ecology & evolution:

Nature Climate Change:

 

 

Tú mismo. Pongamos el ejemplo del hielo marino del Ártico, cuyos datos acaban de actualizar para el mes de junio en el National Snow & Ice Data Center. El grupo de investigación científica más renombrado en la materia. Y lo plantean así para junio de 2017:

El hielo del Ártico cerca de los niveles de 2012.

En 2012 alcanzó su nivel más bajo del registro de satélites.

Y ponen un mapa muy bonito que compara el hielo de junio de 2017 con la media 1981 – 2010. Se ve que en algunas zonas hay menos hielo que la media, pero es difícil hacerse una idea de la relevancia de ese “menos hielo”. (Se puede hacer clic para ampliar).

nsidc-mapa-junio-2017-hielo-artico

Añaden un gráfico con la serie de todos los meses de junio, en el que parece que nos vamos a quedar sin hielo en un abrir y cerrar de ojos.

Figure 3. Monthly June ice extent for 1979 to 2017 shows a decline of 3.7 percent per decade.

Y destacan en el texto que los datos muestran una disminución del hielo de un 3,7% por década. Pero esos datos se podrían representar de una forma un poco más realista, y decir que en la última década no ha descendido nada.

nsidc-junio-2017-extension

Y podemos confirmar la idea con la otra forma que tienen de medirlo. Área en lugar de extensión. Explican las dos mediciones así (traducido del inglés):

Una forma simplificada para ver la diferencia entre extensión y área es imaginar una loncha de queso de gruyer. La extensión sería la medida de los bordes de la loncha y todo el espacio que contienen. Área sería la medida de donde hay realmente queso, sin contar los agujeros.

Su medición de área (en vez de extensión) para junio es esta.

nsidc-junio-area-2017

 

Y el mensaje es el mismo que con la extensión. 2017 tiene una cantidad de hielo bastante media para la última década larga (12 años), en la que no se ve ninguna tendencia obvia.

Nota: la rayita rosa no es más que una ayuda visual, para comparar 2017 con los años anteriores de medida similar.

¿Cuál es una representación más realista de los mismos datos; la del mejor grupo internacional de científicos del hielo, o la de esta humilde plaza? Supongo que será discutible si uno se quiere poner muy discutidor, pero no creo que sea discutible que es mucho más equilbrado poner las dos formas. Y más informativo.

También se puede contextualizar mucho mejor el mapa. Se ve algo menos de hielo en algunas zonas. Y no parece gran cosa, pero ¿qué efecto puede tener? El icono, el gran drama del Ártico, son los osos polares, ¿no? Si miramos el que creo que es el último estudio de poblaciones de osos marinos, solo muestra una zona dónde estén disminuyendo. ¡Y no es ninguna de las que hay menos hielo en junio!

poblaciones-osos-polares-canada

Una perspectiva más amplia la da Susan Crockford, añadiendo lo más relevante de este estudio de York et al 2016 a la -digamos- “contabilidad oficial” del ministerio canadiene. Tiene gracia ver cómo la han ido cambiando cada pocos años, y van desapareciendo las zonas de declive de osos, sustituidas por poblaciones consideradas estables o en aumento.

ec_polarbearstatus_and-trends-lg_2010-2014-mapscanada_oct-26-2014

Si en mapa de 2014 añadimos la información de último estudio de la forma en que Crockford cree que lo harán, quedaría así:

poblaciones-osos-2016-probable

Y esto nos da una pista para interpretar el mapa del drama de la pérdia de hielo. Se marcan en rojo las zonas con pérdida de hielo en junio donde hay poblaciones medidas de osos polares. Para ver cómo les afecta.

nsidc-mapa-contexto-junio-2017-hielo-artico

Y el resultado es que no se enteran. De cuatro zonas con menos hielo, una la consideran de probable declive de osos, una probablemente estable, otra estable (que en realidad son dos, Hudson Norte y Hudson Sur), y otra en probable aumento de población.

Nota: Esta medida del hielo de junio es clave, porque a partir de ahí se acaba la gran zampada de primavera. Las focas han cambiado de pelo, y las crías empiezan a ser autónomas y a poder escaparse de los osos, nadando. Hasta el otoño no dan por supuesto volver a poder comer. El mínimo de hielo en verano no les importa. En otro caso las poblaciones de Hudson Bay y de Davis Strait estarían disminuyendo a toda velocidad. El hielo desaparece de esas zonas por completo en las próximas semanas. Pero los osos están en la gloria ahí, a pesar de ello.

¿Tú qué dirías; que ser científicos les cura de ser alarmistas, o que no?

Fuentes.

NSIDC:

York et al 2016:

Susan Crockford:

Environment and Climate Change Canada (los mapas “oficiales” de poblaciones de osos polares)

 

 

 

 

 

 

 

 

nieve-hemisferio-norte-2016-17

Ya habíamos visto que este año venía con más nieve que la media. Y lo confirmamos al final de la temporada. El gráfico de arriba, de Ministerio de Medio Ambiente de Canadá, es volumen. Mirando la superficie resulta menos espectacular, pero ha estado todo el año por encima de la media también, y con frecuencia por encima de una desviación estándar.

nieve-hem-norte-area

Pero podría tratarse de un año loco, excepcional, dentro de una pérdida general de nieve debido al Calentamiento Global Acojonante. Como todo el mundo espera y cree.

Examinemos esa idea. Con datos de la superficie de nieve mensual, y en anomalía, cortesía de la Universidad de Rutgers. Se añade en rojo una media móvil de 12 meses.

nieve-anomalia-hemisferio-norte

Parece haber como dos fases planas con un escalón. Y que este año sí está entre los de nieve abundante. La sorpresa es que desde 1983 (34 años) la superficie nevada es perfectamente inmune al achicharramiento global.

nieve-hn-desde-1983

En realidad un calentamiento no tiene por qué significar necesariamente menos nieve, aunque esa sea la película barata que venden siempre. En una zona suficientemente fría, más calor puede producir más humedad, y más precipitación en forma de nieve. Y podría haber la misma superficie de nieve en el hemisferio norte, con cierto desplazamiento de la cubierta del sur al norte. Ni idea de si pasa; no he viso ningún dato. Pero tampoco sería un drama de “clima global”.

El rollo climático que se traen con la nieve es por el albedo; refleja los rayos del sol y no deja que se caliente el suelo. Menos superficie de nieve sería un mecanismo de amplificación del calentamiento, porque habría más cantidad de suelo recibiendo rayos del sol. Pero a la vista de los datos, eso no está ocurriendo.

Datos

Environment Canada:

Rutgers University:

Estos días pasados salía la noticia de la corrección de las mediciones de temperatura global del grupo RSS. ¡El calentamiento desde 1998 es un 140% mayor de lo que pensábamos! ¡Ahora los satélites RSS miden más calentamiento en la baja troposfera que las series de superficie! ¡Hay grandes diferencias entre las distintas series de temperatura global medida con satélites!

Curiosa manera de plantearlo, porque como el calentamiento desde 1998 era prácticamente de cero, conseguir un 140% más no es algo muy difícil. Lo que nunca encuentras en los titulares es lo relevante. ¿Cómo se compara la serie recién corregida con los modelos climáticos? Lo dicen con la boca pequeña:

The new data actually shows more warming than has been observed on the surface, though still slightly less than projected in most climate models.

Vamos a ver eso en gráfico, comparando las dos series de satélites con los modelos.

La zona rojiza son los modelos. La azul es la serie UAH de Christy y Spencer que usamos siempre. La verde es la RSS recién corregida al alza (antes era calcada a la azul). Las líneas gruesas (azul y verde) son  medias móviles de 5 años de las series de satélites UAH y RSS. Es donde se ve bien el asunto.

Está actualizada a junio 2017.

temp-global-uah-v6-rss-v4

La diferencia entre ambas es que UAH está fuera del 95% de los modelos, y RSS está justo tocando la frontera inferior del 95% de los modelos. Y ambas bien lejos de la media de los modelos, que es lo que usan para asustar a los niños.

¿Mejora su película? Seguro; todo lo que sea calentar las mediciones mejorará su situación. Pero no parece que el esfuerzo les haya llevado muy lejos.

Otra forma de verlo es mirar dónde quedan para RSS los El Niño fuertes, muy similares, que hay en el tiempo de estas series.

el-nino-uah-v6-rss-v4

Hay otro detalle que no dicen. La cuestión no es que haya algún calentamiento; eso es irrelevante. Calentamiento no es sinónimo de pecado, y un calentamiento suave con más CO en el aire es una bendición en vez de un problema. La cuestión es cuánto puede calentar el CO2 que emitimos y vamos a seguir emitiendo. El famoso cálculo de lo que llaman “sensibilidad climática”. A ese respecto, te asustan con lo que dicen los modelos. Pero lo que dicen las observaciones es muy distinto. Y en esas observaciones no entran estas series de satélites, porque son demasiado cortas para ese cálculo.

Es este gráfico que hemos visto muchas veces, al que el calentamiento que le han metido a la serie RSS no le afecta ni poco ni nada. No se usa en este cálculo. (ECS es “sensibilidad climática”, o lo que calentaría el CO2 usando las asunciones del IPCC y la temperatura observada de superficie -no los satélites- desde 1880).

ecs-modelos-observaciones

La nota de siempre. Este cálculo (lo azul) no tiene por qué reflejar la realidad, por mucho que se usen mediciones. Es teoría alarmista con asunciones alarmistas (los “forzamientos” del ICCC y la falta de variabilidad interna) en absoluto garantizadas.

Mucha gente se pregunta si esa corrección / calentamiento que le han metido a RSS es importante, o cambia la discusión. En realidad da juego mediático pero no cambia mucho. Probablemente les basta con desprestigiar los satélites en general, y los satélites les molestaban mucho. Pero la tesis alarmista tiene serios problemas incluso contando solo con las series de superficie.

En otra zona distinta de la troposfera (la troposfera media tropical) el asunto es todavía peor. Y es importante, porque es ahí donde ocurre el grueso del efecto del CO2. La zona donde los modelos predicen el llamado “tropical hot spot”, que en teoría es la parte que más se debería calentar de toda la troposfera. La diferencia entre mediciones y modelos es esta.

modelos-climaticos-y-realidad-tmt-trop-gavin-curry

La que dice RSS V4.0 es la nueva RSS recién recalentada. Perdón, cocinada. Perdón; corregida.

Añadido (7 / jul). Roy Spencer (UAH) comenta en su blog la nueva versión RSS.

Fuentes:

Carbon Brief / Hausfather:

UAH:

RSS:

Modelos digitalizados de:

 

ecs-y-aerosoles

Desde la lista semanal de Judith Curry con novedades en la literatura del “cambio climático”, un nuevo estudio muy interesante sobre el efecto de los aerosoles (partículas suspendidas en el aire). Y es muy interesante porque son mediciones, una especie de experimento natural; no especulaciones con modelos tuneados.

Demos antes un repaso a la importancia de los aerosoles en la discusión. La teoría que manejan dice que el clima, vaya, la temperatura, responde de forma pasiva y lineal a unos efectos que llaman forzamientos. Tanto forzamiento total dará tanto cambio de temperatura. Calentamiento. Global. Acojonante. Y la única discusión que queda, dicen, es calcular el asunto. Cuantificarlo. Cuánto calentamiento por cada unidad de forzamiento. (Eso implica que no hay variabilidad interna, no forzada; pero esa es otra discusión).

Para resolver el problema tienen un cambio de temperatura más o menos conocido (desde 1880 por ejemplo), y sólo necesitan conocer los forzamientos de ese período para poder cuantificar su efecto. La diferencia es que si para el mismo cambio de temperatura tienes mucho forzamiento, o poco forzamiento, el clima será muy sensible, o muy poco sensible a los forzamientos. Y el futuro pende de ese hilo. Las emisiones de gases invernadero son uno de esos forzamientos, y calentarán más o menos dependiendo que el clima sea más o menos sensible.

Con gran diferencia, los dos forzamientos principales que contemplan son los gases invernadero (esencialmente el CO2) y los aerosoles. Pero tienen efecto opuesto; los gases invernadero calientan, y los aerosoles enfrían. O sea, se restan para calcular el forzamiento total. El problema es que el forzamiento de los aerosoles es muy desconocido (hasta ahora) y lo ponen más o menos a capón. Y cuanto menos forzamiento sean los aerosoles, menos se le resta a la suma, y mayor será el forzamiento total.

Pero cuanto más forzamiento total haya para el mismo calentamiento medido, menos efecto tiene; menor será la sensibilidad climática. Esto es, cualquier avance en el estudio de los aerosoles que indique un menor  forzamiento de lo que se pensaba, implica que la sensibilidad climática es menor de lo que se pensaba. Indica que el CO2 calienta menos de lo que se pensaba.

Y eso es justamente lo que dice este nuevo estudio que vemos hoy. Malavelle et al 2017 en Nature. Que por otra parte confirma otros estudios recientes como el de Bjorn Stevens. Sobre este estudio nuevo comenta Stevens, también en Nature:

stevens-sobre-malavelle

Vamos a ver cómo se traduce esto de cara al futuro achicharramiento. Los estudios recientes sobre “sensiblidad climática” realizados con mediciones son muy distintos que los que salen de los modelos.  No tienen por que ser reales, porque asumen los forzamientos del IPCC, y su idea de una falta de variabilidad interna (no forzada). Es teoría alarmista pura, y es “consenso”. Pero dentro del mismo paradigma alarmista hay gran diferencia entre la evidencia empírica (observaciones) y la “evidencia” teórica (modelos).

ecs-modelos-observaciones

Estos cálculos del gráfico están hechos con la idea antigua del forzamiento que representan los aerosoles. Sin estas mediciones recientes que se van confirmando. A los chicos del clima no les interesa mucho ver cómo cambian los cálculos al cambiar el forzamiento de los aerosoles. Saben que la alarma se rebaja. Pero Nic Lewis, que viene de fuera, sí rehizo su Lewis 2013 con los forzamientos rebajados de los aerosoles que ahora se van confirmando aplastantemente.

No puedo representar el cambio que supone en los otros estudios porque no tengo sus cifras. Pero del de Lewis sí, y será parecido para todos. A ver si se entiende el gráfico que he puesto arriba, y repito aquí. Representa el cálculo de esa “sensibilidad climática” (lo que calienta el CO2, o cualquier forzamiento). ECS, por sus siglas en inglés (equilibrium climate sensibility). Se representa su rango más probable, con el 66% de probabilidad. El rango 17-83%.

Naranja los modelos; azul el cálculo de Lewis con observaciones, pero con el forzamiento antiguo exagerado de los aerosoles; y el verde es Lewis con el nuevo forzamiento de los aerosoles. Se sale del todo del rango de los modelos climáticos.

ecs-y-aerosoles-cambio

El efecto es reducir sobre todo la parte alta del rango; el calentamiento que podría imaginarse preocupante.

En forma de PDFs queda así, según Nic Lewis:

fig 1

Vamos a añadirle un detalle guapo.

lewis-y-la-ecs-de-los-cuentos

Supongo que se entiende. Cada vez que te cuentan terrores del tipo de en -el año 2050 las olas de calor harán que las moscas vuelen boca abajo y sudando- se han basado en que la sensibilidad del clima es la de la flecha roja. Que a los cálculos de Lewis, con observaciones y no con modelos, le sale con una probabilidad perfectamente despreciable. Los cuentos usan esa porque en ¡los modelos! es la más probable. Pero ni siquiera el IPCC en 2013 se atrevió a dar esa, ni ninguna otra, como la ECS más probable (en 2007 lo hacía), porque hay “desacuerdo entra las distintas líneas de evidencia”. Siendo”evidencia” los modelos tanto como las observaciones.

Esta es la historia de los aerosoles y el Calentamient Global Acojonante. Que se puede resumir: Menos lobos, Caperucita.

Fuentes

Nature:

Nature:

Nic Lewis sobre el cambio de los aerosoles:

IPCC sobre el “desacuerdo entre las distintas líneas de evidencia”: No best estimate for equilibrium climate sensitivity can now be given because of a lack of agreement on values across assessed lines of evidence and studies.

Agradecimientos

Judith Curry:

 

 

 

 

Nos cuenta The Guardian que hay un nuevo estudio que confirma que los océanos se están calentando rápidamente.

guardian-warming-rapidly

Problema: en el estudio no figura ninguna expresión que se pueda asociar a un calentamiento rápido de los océanos. Incluso si queremos ser bondadosos con el periódico, y admitimos adjetivos que no tengan que ver con la velocidad pero sí con cualquier idea de una cantidad positiva destacada (por ejemplo “fuerte”), sólo encontramos estos casos entre las 38 apariciones de “calentamiento”.

  • for instance: for the upper 100-m, IAP and Ishii show a strong warming for the global ocean (up to 1.6 × 1019 J/year), but EN4-GR10 shows a near-zero trend.
  • Within the 300–700-m layer, Ishii and EN4-GR10 show near-zero trend while IAP presents a strong warming which is largely due to the Southern Ocean and the Pacific Ocean (Fig. 7c, d).
  • This 0–100-m warming slowdown is accompanied with a large subsurface warming within 100–300-m

La última viene muy a cuento, porque el caso es que  “warming slowdown” y “warming hiatus” son las caracterizaciones del calentamiento que más veces figuran en el estudio.

Por lo demás es un trabajo bien interesante. No analizan la mayor o menor velocidad del calentamiento de los océanos, sino las diferencias que hay entre tres productos que miden ese calentamiento. Para examinar si son consistentes entre sí, y tratar de hacerse una idea sobre su fiabilidad. Llegan a la conclusión de que el calentamiento es fiable, pero que hay inconsistencias entre los tres sistema de análisis en la cuantificación del calentamiento del océano global y de las distintas cuencas oceánicas.

EL periódico debería haber dicho que el estudio confirma el calentamiento de los océanos (no hacía ninguna falta), y haberse abstenido de ninguna mención sobre la rapidez del asunto — que los autores ni siquiera contemplan.

El trabajo es muy completo, y analiza las diferencias entre productos tanto en las diferentes cuencas como a distintas profundidades. Desde 1970. Vamos a poner sólo un ejemplo. La medición que debería tener más calidad porque es la que tiene mayor cantidad de datos. Comparan esta vez los tres productos de calor del océano en la capa más superficial con dos productos de temperatura de superficie. En este caso desde 1983 porque una de las series de temperatura superficie es sólo desde entonces (usa satélites).

Los cuadros de la derecha de las barras verdes son las tendencias lineales por década, entre 1983 y 1998, y 1998 y 2012. Para separar la fase del “warming hiatus” del calentamiento anterior.

wang-2017-fig-9

Las dos barras verdes de la izquierda son las de temperatura de superficie (OI y ER), y las otras tres son las series de la capa más superficial (0 – 100 m.). Las diferencias en el cuadro de abajo (1998 – 2012) son bastante impresionantes. Hasta en el signo difieren.

De eso es de lo que va el estudio. Y por eso la presentación arranca así:

Se han encontrado inconsistencias en los cambios de contenido de calor del océano en diferentes análisis de la temperatura  del agua sub-superficial, especialmente en recientes estudios relacionados con el parón en el calentamiento global. Este hallazgo pone en cuestión la fiabilidad de los análisis de temperatura debajo de la superficie e incita a una más comprensiva comparación entre los análisis.

Y acaba así:

En general, nuestro estudio completa la comprensión de las variaciones de calor del mar observadas, y recomendamos una cuantificación cuidadosa de los errores en los análisis oceánicos.

Que The Guardian traduce: ¡Un nuevo estudio confirma que los océanos se calientan rápidamente! Lo que tiene bastante guasa porque el estudio no podría decir si los océanos se calientan de forma rápida o lenta; no es eso lo que analiza.

En todo caso es muy interesante, al margen de las diferencias que encuentra entre productos, y al margen de cómo muestra la carcajada en la que se ha convertido la prensa. Por ejemplo, el diferente comportamiento de cada cuenca oceánica apunta a una complejidad bastante apasionante. Pongamos un gráfico más para hacer boca:

Tasa de calentamiento en función de la profundidad, global y por cuencas, 1998 – 2012:

wang-2017-fig-8

O lo mismo, pero comparando las dos fases (1983 – 1998 / 1998 – 2012), y sólo global:

wang-2017-fases

Fuentes

El chiste del Guardian:

La URL tiene gracia. Separando, queda:

  • amp.theguardian.com
  • environment
  • climate-consensus-97-per-cent
  • 2017/jun/26
  • new-study-confirms-the-oceans-are-warming-rapidly

Y el no chiste de Wang, G., Cheng, L., Abraham, J. et al. en Clim Dyn (2017):

Agradecimientos, Pielke padre:

Hay un artículo en WUWT sobre los cacharrines verdes que está muy bien:

Y me ha dado la idea para el tipo de gráfico / datos que me parece más interesante al examinar la idea del cambio a la “energía verde”. A los cacharrines verdes: solar y eólica.

Sería el gráfico que compare en el tiempo (por ejemplo desde Kyoto) el uso de la energía “mala” con el de la energía “santa”. Para hacerse una idea de lo que significa esta opinión tan extendida, y que ayer expresaba Marod así:

Políticamente, creo que hay que cambiar el modelo productivo e ir sustituyendo lo más rápido posible el uso de combustibles fósiles

Si uno lee las noticias fantasiosas respecto de los cacharrines verdes (que si en tal sitio han crecido no sé cuánto, que si están bajando espectacularmente de precio) puede pensar que esa sustitución es inevitable y fácil. Y tal vez un baño de realidad cambie la perspectiva.

Supongo que en este gráfico se ve bien que de lo que hablan es de sustituir la energía que se produce con la raya amarilla (carbón + petróleo + gas) por la que se produce con la raya verde (solar + eólica):

consumo-energia-fosil-solar-eolica

Y no estoy diciendo que esa sustitución me parezca ni buena ni mala. De la energía todo lo que quiero es que sea barata y fiable. Y razonablemente limpia, pero el CO2 es extremadamente limpio a los niveles de los que se trata – y beneficioso para la vida en general. Me da igual con qué se produzca la energía si sale barata, fiable, y limpia. Pero viendo el gráfico me parece una puta locura pensar que la raya verde va a sustituir a la amarilla así como si nada. Y más cuando vemos el efecto de esa sustitución en el precio:

euenmearnes-electricity-price-green

En el primer gráfico se ve un parón en el aumento de las energías “malas”; la línea amarilla. Pero no hay parón en la energía total. Se debe a una bajada del uso del carbón desde 2013. Se podría pensar que los cacharrines verdes sustituyen a las energías producidas con combustibles fósiles, pero no es eso en gran medida.

energia-fuentes-cambios-desde-2013

También se puede representar así la idea del “cambio de modelo productivo” ese de Marod y el kindergarten. Como idea general.

cacharrines-verdes-futuro

Se le pueden poner muchas pegas de detalle a esta representación. Por ejemplo, que el uso de energía no vaya a crecer como lo está haciendo desde 1980. Da igual. Imaginemos que apenas crece el uso de enregía. Parece una situación muy pesimista, pero siempre se puede soñar que le sacaremos mucho mucho más partido a cada unidad de energía. Y aun así …

cacharrines-verdes-futuro-pesimista

Aun así, lo que se ve es que a pesar de todas esas noticias espectaculares sobre el aumento de uso de los cacharrines verdes, en realidad no estamos haciendo nada de cara a esa sustitución que quieren proponer como el mejor plan jamás urdido.

Y también, si dicen que los cacharrines verdes son tan estupendos, y ya tan baratos, ¿por qué no dejan de dar la lata y esperamos tranquilamente a que su propia bondad y eficiencia lleven naturalmente a la sustitución? Nadie le tiene manía lo mejor. Basta … con que lo sea.

Fuente: BP Statistical Review of World Energy June 2017 [underpinning data –>]

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