algoreros


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Uno tiene la fantasía de ser un ateo -digamos- liberal. Vive y deja vivir. No te metas con mi vida y no me meteré con tus chorradas. Nada que ver con la pelea de Dawkins y todo eso. No tengo problema en que los católicos eduquen a sus niños en sus creencias, ni creo que sean unas creencias especialmente perniciosas. En sí mismas; luego les pueden dar un uso perfectamente depravado o del todo honorable; según. Y aun en la depravación, si no veo una víctima con nombre propio y un perjuicio visible y medible, me tiento la ropa antes de lanzar las patadas al aire. Así que la Iglesia, para mi, hoy, no es que fuera el último de mis problemas, sino que era un no problema. ¿Qué pasa si quieren creer en fantasías y seres poblando los cielos? En algo hay que creer,  o al menos la mayor parte.

Pero la cabra tira al monte, y Francis ha metido la Iglesia en el kindergarten.

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La iglesia, ahora, si es otra vez un problema. Gordo. Y va a ser que Dawkins tenía razón, y Chesterton no tanto. Dejar de creer en Dios no es garantía de creerse cualquier cosa. Razón, aquí. ¡Dios es cualquier cosa! Vaya, un cuento. Y pasar de un cuento a otro es más fácil que vivir sin cuentos. Pregúntale al kindergarten.

Parecía que desde Voltaire los habíamos ido civilizando, pero se ve que cuando tienen oportunidad se vuelven tan cafres como siempre. Y no tienen la disculpa de la falta de cultura. Querrán ingresar en el kindergarten, pero no han sido educados en él. Sólo pueden saber que están mintiendo, y como zorra por rastrojo:

Unfortunately, the issue is politicized. In the late 1970s, when the issue threatened the financial interests of the fossil fuel industry, the political lobbies, chiefly in the United States, financed a massive political disinformation campaign to manufacture the illusion of dissent within the scientific community.

We know because this manipulation of public opinion has been caught and documented. The fossil fuel industry funds nearly all of the climate change skeptics, going so far as to commission questionable studies, to financing think tanks, and even paying individual bloggers. The deception continues today.

¿Sí, eh? ¿Y la iglesia no se ha enterado de una campaña masiva de desinformación mundial, durante 45 años, hasta la llegada de Francis? ¡Joé!, teniendo terminales en todos los pueblos de Occidente, en todas las universidades, en la mayor parte de los gobiernos, y en prácticamente todas las grandes compañías. La mayor y mejor diplomacia del mundo, y la mayor red de espionaje / información del planeta, y no se enteran. Pueden ocultar durante decenios un esquema industrial y global de pedofilia, pero no se enteran del cambio climático. 45 años, repito. Y ahora lo saben porque se lo ha contado Francis. ¿Son subnormales, o nos toman por tales?

Según su enlace, esa campaña masiva de desinformación mundial consistió en 30 millones de dólares, durante 15 años, donados a organizaciones pecadoras. Dos millones al año. Y el dato sale … ¡de la opinión de Greenpeace! Una industria que sólo en esa empresa tiene un presupuesto anual de 230 millones de dólares [–>].

Gráfico de los números que dan los curas kindergarten sobre la desinformación masiva, y contando solamente Greenpeace. Como si el resto de la prensa mundial no hubiera estado alentando el cuento del clima de forma abrumadora.

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No me extraña que la Iglesia no se enterara de la campaña mundial. Hay que mirar con lupa para verla, y porque le hemos puesto color rojo. Bueno; hay que mirar con lupa, o con Francis. Al parecer. Porque tampoco se enteró nadie más. ¿Quién diablos sabía antes de 2007 que había una discusión científica a cuenta del Calentamiento Global Acojonante? Antón Uriarte, supongo; y para de contar. Y nos enteramos al saber de la barbaridad de la película de Al Gore, y notar todos los síntomas de una alucinación colectiva  inducida.

Vale. La Iglesia está mintiendo como un perro sarnoso, y en este caso desde una institución de enseñanza (con o sin pederastas). ¿Qué tal les sienta la difamación gratuita y el reparto industrial de mierda impropia cuando les apunta a ellos? Pues es un juego que podemos hacer todos. Incluso los no que no tenemos a los niños como objeto de deseo.😉

Yo ya he sido excomulgado una vez, automáticamente. No entraré en detalles, porque no acostumbro cotilleo. ¿Algún experto me sabría decir si puedo esperar el inmenso honor de una doble excomunión? ¿Quiero decir, pueden excomulgar a un excomulgado? Seguro que Francis sí, por kindergarten y tal; y nada me haría mayor ilusión. Y supongo que podemos esperar una larga lista de científicos “cuestionables” en los libros de excomunión. La hoguera debe estar pasada de moda. Crucemos los dedos. Y al juicio de tipo Galileo no nos vamos a presentar. Ya no mandan una mierda.

A partir de ahora tendremos una sección Francis en la plaza. Y me apuntaré al club de Dawkins; o lo que haya. Auto-defensa. Y sirva de homenaje a Rawandi.

Nota para lógicos tomistas: ¿Cómo lleváis lo de que un trabajo científico sea un “questionable study”, o sea “the science”, en función de quién lo financie?

Agradecimiento, V [–>]

Fuentes.

WUWT:

Catholic.org:

 

Está entretenido lo de Trump. Y más que va a estar. Lo vamos a pasar pipa en nuestra larga búsqueda de lo que niegan los “negacionistas”. Incluso a nivel local, porque nuestra prensa repite [1], cual loritos, lo que le llega. Sin pensarlo, sopesarlo, o juzgarlo.

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Un deplorable normal empieza por preguntar cuándo y cómo ha negado Pruitt el “cambio climático”. Pongamos que “cambio climático” significa un cambio en el clima que haya sido provocado por los gases invernadero. Sería una definición un poco rara, pero estamos hablando del kindergarten. No se puede andar con finuras intelectuales con los niños.

De acuerdo, pero, ¿qué habrá dicho Pruitt? ¿Que el CO2 no puede tener influencia en la temperatura del aire? ¿Que es imposible notarla? ¿Que es pequeña? ¿Que no es preocupante? ¿Que no es urgente? Menos la primera, las demás no niegan una influencia del hombre en el clima a través del CO2.

Pasando de los españoles, vayamos a una fuente de las de verdad. Schneiderman, Fiscal General de Nueva York, y martillo de “negacionistas”. [2]

schneider-statement-pruitt

Repitamos la afirmación clave:

La ciencia está clara: el cambio climático -y la amenaza existencial que supone para los americanos- es real. Aun así, como Fiscal General el sr. Pruitt no sólo ha negado la existencia del cambio climático, sino que ha dado pasos para acelerar sus devastadores efectos en los americanos.

Problema. Si negacionista es -según el kindergarten- el que niega algo contra toda evidencia, la simple lógica dice que afirmacionista será el que afirma algo en las mismas condiciones. Y ese es el caso del kindergarten. Por “la ciencia está clara” se refieren al famoso 97% del imaginario consenso. Y se refieren siempre el mismo “paper”. Imaginemos que no se tratara de una confirmada payasada integral. Imaginamos que no se tratara de activistas haciendo un amago de trabajo saltándose todas las normas de la especialidad [3]. Ni ese trabajo, ni los otros que hay serios, dicen nada respecto  a ninguna amenaza – y de “existencial” ya ni nos acordemos. Es muy sencillo; todos quieren sacar una cifra espectacular para gritar -¡consenso!-, y si preguntaran  por amenazas (o siquiera problemas) no podrían encontrar cifras lindantes con un consenso.

La clave del “abstract” de la famosa payasada del 97% [4]. ¿Alguien ve la idea de problema, o amenaza, o algo similar?

Among abstracts expressing a position on AGW, 97.1% endorsed the consensus position that humans are causing global warming.

No, señor afirmacionista que afirma algo contra toda evidencia. Lo que dice es que los humanos están causando calentamiento. Pero eso no quiere decir que el calentamiento sea mucho, ni mucho menos que sea un problema. Y lo de la amenaza existencial ya es afirmacionismo pasado de rosca. Kindergarten.

Si alguien quiere confirmarlo más allá del “abstract”, está a huevo. La clasificación que hicieron de la literatura en función del “consenso” [5  –  tabla 2].

payasada-cook-clasificacion

Ninguna mención de problemas; exclusiva referencia a causas – y ya sea un efecto malo, indiferente, o una bendición.

O sea que sabemos que el kindergarten es afirmacionista (afirma contra toda evidencia). Nos queda averiguar si los “negacionistas” como Pruitt son realmente negacionistas. Aprovechamos el trabajo de Greenpeace (gracias), también martillo de “negacionistas” imaginarios. Han rastreado exhaustivamente todo lo que ha dicho y hecho Pruitt [6]. Y han encontrado tres horrores:

  1. Ha afirmado que la ciencia del cambio climático está lejos de haber quedado establecida. (Lo dice el IPCC).
  2. Ha afirmado que si los “escépticos” pueden ser perseguidos por fraude, también pueden ser perseguidos los alarmistas. (Lo dice el código penal).
  3. Ha hecho campaña en contra del Clean Power Plan de Obama. (No es negar ningún cambio climático, sino discutir una política concreta al respecto).

¿Hay algún amable afirmacionista kindergarten en la sala que nos pueda ilustrar sobre cómo coño puede ser “negacionista” alguna de esas tres afirmaciones? Mientras tanto, seguiremos pensando que los “negacionistas” a la Pruitt no son realmente negacionistas. Y que el kindegarten es … kindergarten. Una manera como otra cualquiera de decir subnormales, en versión edulcorada.

 

Fuentes.

 

ABC

Fiscal General Schneiderman en Twitter:

Duarte:

Payasada de Cook et al 2013:

Greenpeace:

La tribu escéptica ha reaccionado al unísono ante la noticia que dábamos ayer [–>]. El nombramiento de un director de la EPA de línea muy dura por parte de Trump. Con el espíritu de quien ha alcanzado el más improbable e inesperado de los éxitos después de un esfuerzo más allá de lo razonable. Recomiendo los comentarios en WUWT [–>].

Pero copio uno, que resume el espíritu. Rud Istvan, autor de Blowing Smoke [–>]:

Sí, un participante esencial. Pero no hay elementos que sean más importantes que otros. McIntyre, Curry, WUWT, JoNova, Homewood, Gosselin, y muchos otros, han estado luchando durante años. Les debemos un gran agradecimiento.

En mi opinión, el punto de inflexión de las elecciones fue lo del Cubo de Deplorables de Hillary, en su charla en Nueva York ante progres radicales. Y cómo Trump lo convirtió en un emocionante “Les Miserables”, de arranque de un acto masivo en Miami inmediatamente después. En ese momento yo me convertí en un Deplorable educado, graduado de Harvard, cuya ex-mujer fue al Wellesley College coincidiendo con Hillary.

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Poca gente se dará cuenta, desde fuera, de que en esta breve anécdota del Cubo de Deplorables, y el himno de Les Delporables, está condensada la guerra del clima. Sin conocer a los actores es difícil darse cuenta de la alucinación colectiva que hace falta para imaginar como ignorantes deplorables a un Lindzen o a un Pielke, posiblemente los dos climatólogos vivos con más publicaciones y mayor prestigio científico; y soñar que “la ciencia” sea un cafre activista como Hansen, o un tramposo fraudulento como Mann. Pero los insultos y ataques personales son armas de dos filos. Cuando hieren hacen daño; pero si no matan se pueden volver en contra.

Tenemos un ejemplo precioso de ayer.

Y un periodista muy educado entrevista a la cafre verde, tratando de averiguar cómo diablos puede acusar a Trump de hacer “hate speech” … ¡mientras le compara con Hitler! La campeona pone de ejemplo el nombramiento de Pruitt para la EPA.

– Está atacando las regulaciones de protección del aire que, por ejemplo, impiden que tenga mercurio y nos envenenemos. Nos va a matar a todos, y a nuestros niños.

– ¿Comorrr? ¿Pruitt quiere que el aire tenga mercurio?

– Quiere que haya menos regulaciones.

– ¿Todas las regulaciones son buenas, por ser regulaciones? Estás comparando a Trump con Hitler, y estás atacando a los fiscales generales de la mayoría de los estados (28) sin tener ni puta idea de la regulación que quieren impedir. Yo creo que no sabes de lo que hablas.

Están totalmente fuera de sí, y el nombramiento de Pruitt parece haber sido el disparadero definitivo. Ni idea de cómo va a evolucionar esta especie de “guerra moral”, pero de momento lo de Trump está teniendo un impacto muy fuerte. El kindergarten tiene un problema de los gordos. Se han acostumbrado durante demasiado tiempo a ganar al argumento limitándose a impedir la discusión. Acallando la discrepancia con el griterío y con el supuesto consenso de “los preparados”. La élite, que dicen. Pero un presidente en contra y sin pelos en la lengua, y unos nombramientos sin medias tintas, pueden cambiar mucho las tornas. Porque no aguantan la discusión; no tienen costumbre. Y los deplorables serán muy deplorables, pero resulta que no estaban menos preparados que la élite. Y además, sí tienen costumbre de discutir y de atenerse a los hechos y a la evidencia empírica.

No me atrevo a apostar si Trump será buen o mal presidente. Pero está siendo interesante desde sus primeros pasos, todavía muy lejos de la toma de posesión. Ya está produciendo un efecto nada despreciable. El kindergarten se encuentra ante una disyuntiva, y no le queda más remedio que elegir. O aceptar la discusión como método de resolución de conflictos y de toma de decisiones (y de paso de aprender); o seguir en modo cafre …. sin la presidencia, sin el congreso, sin el senado, sin la mayoría de los estados, y sin la Agencia de Protección de Medio Ambiente. O sea; o un rodillo sin peso, o civilizarse. Dura disyuntiva.

Añadido (por la noche). Mira, mira:

Y para el recuerdo de la no discusión que se puede tener con Senserrich

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El equipo de transición de Trump acaba de anunciar el que será el nuevo director de la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente). Se esperaba que fuera contrario a la política de locura anti-clima de Obama, por la sabida opinión de Trump al respecto. Pero había alguna duda, o las sandías albergaban alguna esperanza, porque en nuevo presidente tuvo una reunión completamente innecesaria hace dos días con Al Gore. Supuestamente impulsada por la niñísima, que dice que le preocupa el Calentamiento Global Acojonante. Y había la especulación sobre si Trump podría estar cambiando de caballo.

Este nombramiento despeja las dudas. Scott Pruitt, fiscal general de Oklahoma hasta ahora, se ha caracterizado en combatir legalmente  esas regulaciones contra los combustibles fósiles. Al punto que tiene en curso una demanda contra la EPA junto a otros fiscales generales de varios estados. Va a tener su coña el juicio, donde Pruitt será demandante (por la fiscalía de Oklahoma), y demandado (como director de la EPA). Supongo que se limitará a plegarse con lo que pide la demanda, y ya no habrá juicio.

La EPA era absolutamente clave en la política del clima de Obama. Un pillín espabilado; para no pasar leyes por las cámaras, hizo que la Agencia del Medioambiente estableciera el CO2 como contaminación. Y que interpretara que tiene capacidad legislativa por encima de la soberanía popular. Un pollo constitucional de órdago. En vez de leyes, reglamentos. ¡Por encima de we the people! Como la gente no está dispuesta a votar lo que yo quiero, le doy la vuelta a la constitución. Muy bueno … mientras no cambie el gobierno. Y ha cambiado.  Y lo de la niña Trump de la mano de Al Gore no ha servido para nada.

Pruitt sobre la EPA, en una audiencia en el Senado [–>]:

– Se trata de la energía existente. Esta es una gran preocupación para los estados. No se trata sólo del carbón. No es carbón contra gas natural. Esto va en contra de los combustibles fósiles.

– La EPA parec tener la visión de que los estados son un mero recipiente para implementar las políticas y regulaciones que se le ocurran a la administración, con independencia de la sensatez, el costo, o la eficiencia de dichas medidas.

Cuando se especulaba quién nombraría Trump, en general los escépticos de la cosa pensaban que se trataría de un científico, o algún técnico muy competente especializado en medio ambiente. Era el tipo de perfiles que se manejaban. Pero el equipo de transición ha preferido la versión jurídica. Lo que, si bien se mira, no parece mala idea. Se trata de desmontar todo un cuerpo regulatorio infernal. Y puede ser una gran idea que lo haga un experto jurídico especializado en combatir precisamente esa mala bicha legal. Muy conocedor del daño que le hace a la industria, y de qué es lo que hay que eliminar de las regulaciones para evitarlo. Siempre podrá rodearse de los asesores técnicos que considere necesarios para quitar la chorrada del CO2 como contaminante. ¡El gas de la vida!

Pruitt también ha sido senador, así que sabrá desenvolverse en el mundo político. No tiene mala pinta el nombramiento.

Por su parte, Al Gore amenazó con un aumento brutal del activismo [–>]. En la típica estrategia Kindergarten: si no ganamos con votos, ganaremos con pollo. Y si no os convencemos, os silenciaremos. Etcétera. Lo de siempre. No parece que les haya ido muy bien en USA, de momento.

Ponemos a Ivanka Global Warming de adorno, por monina. Y porque a las celebrities les mola lo de Al Gore.

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Añadido (poco) posterior. Nada mejor para conocer a Pruitt, que Scott mismo. Artículo para el National Review:

El sano debate es la sangre de la democracia americana, y el calentamiento global ha inspirado uno de lo smayores debates políticos de nuestri tiempo. El debate está lejos de finalizado. Los científicos continúan en desacuerdo sobre el grado y el alcance el calentamiento global y su conexión con las acciones de la humanidad. Ese debate debería fomentar, en las aulas, foros públicos y los pasillos del Congreso. No debe silenciarse con amenazas de persecución. Disentir no es un crimen.

Pruitt no es nada dudoso. Buena elección.

Brexit y Trump son revoluciones, y bastante “filosóficas”. Nota marginal: yo hubiera votado contra Brexit, y no hubiera votado a Trump ni harto de grifa; pero el motivo hubiera sido de tipo práctico e impulsado básicamente por el miedo. Lo que no me impide ver que de fondo hay una discusión muy interesante sobre formas distintas de entender el mundo.

Os traigo una delicia de Scott Adams, el autor de Dilbert:

– Los científicos se equivocan a menudo, paro rara vez son estúpidos.

– Como he dicho más arriba, acepto el consenso de los expertos del cambio climático cuando dicen que la ciencia del clima es real y precisa. Pero lo hago para proteger mi reputación y mis ingresos. No tengo forma de evaluar el trabajo de los científicos.

Si me preguntas si me asusta que el cambo climático arruine el planeta, diré que está entre las últimas de mis preocupaciones. Si la ciencia está en lo cierto, y el peligro es real, encontraremos el modo de limpiar la atmósfera lo que sea necesario. Siempre encontramos formas de evitar los peligros lentos. Y si el riesgo del cambio climático no es real, diré que siempre lo he sabido, porque la ciencia del clima encaja con todos los criterios de una alucinación de masas producida por los expertos.

A pesar del humor es de los artículos más inteligentes que he leído sobre la confianza en los expertos. Una de las discusiones de fondo, que llamo “filosóficas”, traídas por los resultados de Brexit y Trump. ¡El populacho contra los expertos (la élite)! ¿Es idiota el populacho?

Bueno, pues no necesariamente. Porque ocurre que los expertos se equivocan con frecuencia, y todos hemos visto casos muy notables en un período tan corto como nuestras propias vidas. Trump tenía un 2% de posibilidades de ganar, y el Brexit ninguna. La “pirámide alimenticita” era un consenso totalmente fetén.

En el año 2.000 el mundo se iba a parar por los ordenadores y sus fechas. La úlcera y la gastritis eran por culpa de la vida desordenada. La gripe del pollo, no digamos. La marihuana era un paso que conducía inevitablemente a ser un colgado de la heroína. La “insostenibilidad” y el crecimiento de la población deberían haber acabado con la civilización hace décadas. El petróleo se agotó en 1990 o por ahí. El alcoholismo era un fallo moral sin relación con los genes. Los hombres y las mujeres eran indistinguibles; salvo por algunos detalles externos, irrelevantes. Y el sexo se elige, de una forma más o menos intelectual. ¡Ah!, y los vascos eran del PNV desde hace siete mil años. No hace falta seguir; se pilla fácil el esquema.

Establecido que no pocas veces los expertos se equivocan miserablemente, tampoco conviene olvidar que algunas veces sí saben de lo que hablan. Y Scott plantea la posibilidad de que haya síntomas que permitan distinguir entre afirmaciones fiables de los expertos, y las que merecen el cubo de la basura. Resulta divertido, inteligente, y muy recomendable:

Uno de los argumentos principales de la alarma climática funciona así. Si el 97% de los médicos te dicen que te operes, ¿tú que harías? La respuesta que aparentemente no se les ocurre es esta: Preguntar cuántas veces ha salido bien esa operación concreta de esos médicos en cuestión , y cuántas veces ha salido bien la no operación que propone el 3%. Y el problema es evidente. Nadie ha hecho nunca la operación que proponen. (La idea de que un 97% propone una operación determinada es completamente falsa, pero lo dejaremos pasar).

Yo creo que es bastante evidente que tanto la filosofía élite como la filosofía Brexit / Trump son perfectas majaderías. Ni los expertos tienen razón siempre, ni los expertos tienen razón nunca. Y hay ramas y ramas de expertos, o especialidades y especialidades. Incluso dentro de una especialidad hay cosas que demuestran saber (vaya, que aciertan consistentemente), y otras que no tanto. ¿Es muy difícil entender el problema? No parece que debiera.

Lo de Scott lo he encontrado en lo último de Curry:

Donde se muestra otro de los síntomas importantes a la hora de juzgar lo que dicen los expertos de un campo. El coste de la herejía. En palabras de Scott:

El hecho de que la mayoría de los científicos estén de acuerdo significa, o bien que la evidencia está de un lado, o bien que las presiones sociales y económicas son muy altas. Y como podemos ver con claridad, el coste de estar en desacuerdo con la ortodoxia en este campo es irrazonablemente alto si eres un científico.

Si además te preocupas en averiguar en qué consiste esa “evidencia” (Scott no lo hace), ya ni te cuento. Y resulte como resulte lo de Trump (a mi me sigue dando yuyu), hay que reconocer que ha tenido el efecto de poner sobre el tapete la discusión necesaria de estas “filosofías”. Un efecto ya positivo. Que yo espero que aumente.

Fuentes (se recomiendan ambas).

Scott Adams:

Judith Curry:

El efecto del Calentamiento Global Acojonante en el kindergarten

Desde el Yale Climate Connections, os presento (traduzco y transcribo) …

Climáticos Anónimos

 

Soy el doctor Anthony Lausowitz, y esto es Climate Connections.

A.L.: Si sientes melancolía, indignación o miedo respecto del Calentamiento Global Acojonante, no estás solo. Implicarte en el problema puede conllevar un peaje emocional. Es algo que Laura Smith conoce de primera mano. Cuando estaba en un grupo humanístico medioambiental como estudiante graduada en la Universidad de Utah, se sintió emocionalmente quemada con lo que aprendió de las terribles consecuencias del Cambio Climático Acojonante.

L.S.: Bueno, si siento esta desesperación y veo desaparecer a cuatro especies, cómo puedo hacer del mundo un lugar mejor sin cerrar la persiana? Si yo lo siento, sé que otra gente lo estará sintiendo también.

A.l.: Así que Smith lanzó un programa para apoyar a científicos, activistas, y otros preocupados, a través de lo que llama Climate Grief (como duelo climático). Usando como modelo el programa de Alcohólicos Anónimos, su programa multi-pasos lleva a la gente, de admitir que hay un problema, a comprometerse con el trabajo que hay que hacer.

Empezó con pequeño grupo de soporte que se reúne semanalmente en Salt Lake City para discutir sus sentimientos con la crisis del clima. Le ayuda a la gente a entender que no están solos en su dolor.

L.S.: Quiero ayudar a la gente a que se sienta como empoderada, y esto es lo que creo que el programa a pasos puede hacer por ellos.

A.L.: Para Smith, ayudar a otros a entusiasmarse en el trabajo es un paso crítico para combatir el Cambio Climático Acojonante.

Climate Connections está producido por el Centro Yale para Comunicaciones Medioambientales.

climaticos-anonimos

Nota: La imagen es suya, como indican las letras amarillas; no es una broma mía. El resto, tampoco.

No voy a añadir nada. Hay cosas que simplemente no se pueden mejorar.

Fuente: Yale Climate Connections:

 

Roy Spencer ha sacado a temperatura de noviembre desde satélites del equipo UAH. Dice que hay “casi certeza” de que será récord de temperatura en los 38 años que tiene la serie.

Podemos hacernos una idea muy fácil del significado del récord, si lo comparamos con el anterior con un El Niño fuerte similar. Usando la media móvil de un año (línea roja).

uah-2016-nov.png

De récord a récord, 18 años y media décima de grado más. En ese plan, el mismo récord por un El Niño de los grandes sería, dentro de cien años sería como 0,25º mayor. O sea, esos famosos récords cada tantos años suben a una tasa mucho menor que la de la muy ligera subida de temperatura en estos 38 años. Medido por récords, el Calentamiento Global Acojonante es todavía menos acojonante.

Actualización (6/12).Lo de “media décima de grado más” (0,05º) estaba dicho a ojo, claro. Y redondeando, porque lo que parece es 0,04º. Spencer ha hecho un añadido a su entrada, precisando más:

UPDATE: It should be pointed out that 2016 will end up being 0.03-0.04 deg. C warmer than 1998, which is probably not a statistically significant difference given the uncertainties in the satellite dataset adjustments.

Fuente, Roy Spencer:

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