97%


Lo habrán sacado en varios sitios. Yo lo he visto en The Hill. Tienen vídeo.

pruitt-co2-no-global-warming

Técnicamente lo dice de una forma muy fina. Que no está probado que el CO2 sea la causa principal del calentamiento global.

P: ¿Usted cree está probado que el CO2 sea la principal llave de control del clima, o no?

R: No. Yo creo que medir con precisión la actividad humana en el clima es un reto tremendo y hay un gran desacuerdo sobre el grado de impacto. Así que no estaría de acuerdo en que sea una contribución primordial al calentamiento que vemos. Pero no lo sabemos todavía; necesitamos continuar investigando y analizando.

En The Hill lo plantean de una manera curiosa.

Los mediambientalistas (los verdes, vaya) la llaman a Pruitt “negacionista climático” a pesar de su postura de que el cambio climático es real, puesto que no está de acuerdo con el consenso sobre la contribución de la actividad humana.

Este es un de los efectos beneficiosos que se le ven a Trump en la discusión del clima. El kindergarten se va enterando de algunas cosas. Por ejemplo, que nadie dice que el cambio climático no sea real, como ha sido toda la puta vida de Dios. ¡Progresamos! ¡Ya se han enterado han enterado de una cosa! El siguiente paso es que se enteren de lo del consenso.

Avancemos. Si el IPCC dice que lo “más probable” es que el CO2 caliente entre 1,5º y 4,5º si se dobla su concentración en la atmósfera; y que no pueden decir una cifra mas concreta por la discrepancia entre las distintas lineas de evidencia; es muy jodido que haya un consenso respecto de lo que calienta el CO2. Lo que sugiere es exactamente lo que dice Pruitt. Un gran desacuerdo sobre el grado de impacto.

Pero lo que calienta el CO2 no es exactamente el impacto del calentamiento observado. Esa opinión (no es un dato empírico) del IPCC se refiere al equilibrio. Siglos por delante. Respecto al impacto sobre el suave y beneficioso calentamiento que hemos visto rescataremos una entrada antigua. Verheggen et al 2014. Autores de consenso y bendiciones papales.

Explicando.Las anotaciones que ponen Con X% son mías.  El IPCC dice (opina) que la “actividad humana” es responsable de más de la mitad del calentamiento desde 1950. Los modelos climáticos y la teoría alarmista necesitan en realidad que la contribución de los gases invernadero sea del 110%, con otras partes de la “actividad humana” (que es más que los gases invernadero) contrarrestando provisionalmente el efecto de los gases. Por eso en la encuesta el primer apartado dice más del 100%. Los climatólogos encuestados por Verheggen y cía, que a su vez son climatólogos, están de acuerdo con el IPCC entre un 60% y un 74%. Lo que no sugiere un consenso a ese respecto ni de broma. Y están de acuerdo en “más del 100%”, que sería lo suyo para la alarma de los modelos, entre un 17% y un 34%. De coña.

Así que el siguiente paso es que el Kindergarten aprenda y acepte que no hay ningún consenso sobre “la contribución de la actividad humana”. Y mucho menos sobre la alarma que plantean los modelos climáticos. Como bien dice Pruitt.

Hemos visto lo de Verheggen porque le tengo pelota y cierta confianza — dentro de un orden. Es alarmista, exagerado, y auto-cegado, pero no  hay nada que haga pensar que miente conscientemente. Vamos, que no es como Mann, Hansen, Trenberth, Gavin Smith, y toda esa tropa infecta que es a la que sueles ver en la prensa. No ha perdido el ideal de civilización y de debate académico, ni por tanto las formas.

Pero todas estas encuestas, lo mismo que las payasadas en las que salen los famosos 97s por ciento, no están hechas por gente con conocimientos para realizar encuestas. Exceptuando las de von Stork con Bray. Pero como se publican en revistas relativas al “cambio climático”, y no de ciencias sociales, pasan el “peer-review” como si fueran serias. Pero no lo son.

Afortunadamente Duarte, que sí está preparado para juzgar encuestas, ha revisado toda la literatura al respecto. Su conclusión es que sólo tres son válidas, y que el consenso respecto al impacto de los gases invernadero es 78-81%. Pero Curry le avisa que tiene cierta confusión con la categorización de los científicos, y que ha elegido los que se clasifican como “climate science”, descartando a los que lo hacen como “atmospheric science”. Y que ahí tiene un sesgo, porque a los alarmistas les gusta llamarse “climate science” (por “climate change”); y los que no lo son, como ella, suelen preferir  “atmospheric science” que es lo clásico. Si corrige ese sesgo, el resultado de Duarte sería de un consenso del 61%. Pero Duarte dice que prefiere ser “conservador”, que apunta la nota de Curry, que puede ser así, pero él que se queda con su 78-81%.

Nota al margen: Seguro que tiene razón Curry. Lindzen suele recordar que cuando empezaba, “climatólogos” eran los funcionarios del estado que llevaban los registros climáticos de las estaciones. Básicamente contables. Los científicos eran físicos atmosféricos, y nunca se llamaban climatólogos. Y que ahora lo de llamarse así es una moda de los alarmistas. Se refiere a USA, claro.

Por ahí anda el juego para el que quiera enterarse. Pongamos en los alrededores del 65-75%, contando todo. Lo que sí dice con toda claridad Duarte es que el 97% el una filfa de chichinabo. Una mentira como para enfadarse. Y él está con el alarmismo — pero no con las mentiras.

Este es el cuento de hoy. Pruitt tiene razón, y le va a obligar al kindergarten a entrerarse a base de collejas desde la dirección de la EPA.

Fuentes:

The Hill:

Verheggen:

Duarte:

Agradecimientos:

Es una gozada cuando alguien encuentra un nuevo enfoque para un problema nada nuevo. Y mucho más si es un problema importante. Lo del consenso es una aberración muy evidente en la discusión del cambio climático. Porque se usa como evidencia de una teoría. Pero en realidad está un poco por todas partes, aunque se note menos. Por ejemplo, el consenso era real en lo de la supuesta maldad para la salud de las grasas saturadas. Ni siquiera había discusión. Y sin embargo …

Hay por ahí alguna gente capaz de salirse del escenario para pensar desde fuera. Son los mejores, pero son muy pocos. Y un punto de arranque muy frecuente que usan es pararse a pensar:

– ¿Y eso que todo el mundo tiene por bueno (malo), en realidad es bueno o es malo?

Probablemente el pensamiento más herético que se vende en el mercado de herejías. Todo el mundo, pero todo entero, partía del supuesto de que “el consenso” es bueno de cara a la fiabilidad de una teoría. Algunos habían (habíamos) apuntado dos problemas. Que no es ni remotamente suficiente para dotarle de fiablilidad a una tesis, y que la búsqueda consciente del consenso (IPPC) es perjudicial para el avance del conocimiento. Pero a nadie se le había ocurrido hasta ahora que la existencia de un consenso -digamos no forzado- puede ser un síntoma suficiente para restarle fiabilidad a una hipótesis.

D. Ryan Brumberg y Matthew Brumberg examinan el consenso desde donde se debe hacer. Haciendo teoría del conocimiento. Y lo primero que hacen es distinguir el conocimiento que se puede verificar experimentalmente del que no. Por ejemplo, los economistas suelen señalar el problema de que en su “ciencia” no se pueden hacer experimentos. Apenas hay comprobación empírica, salvo de aspectos muy parciales. No se puede crear un laboratorio que reproduzca -por ejemplo- la economía de un país. Y eso es exactamente lo mismo que la pasa a la ciencia del clima, y así lo confiesan también. La diferencia es que la misma falta de posibilidad de comprobación empírica produce una notabilísima discusión en la economía, donde no se ponen de acuerdo en aspectos muy básicos; mientras que en lo del clima, alegadamente produce un consenso acojonante. 97%, dicen.

Y Brumberg @ Brumberg lanzan la tesis.

Establezcamos una “ratio de conocibilidad“. Una fórmula simple para expresar cómo se relaciona la popularidad de una idea con su verificabilidad. Las ideas que son fáciles de comprobar empíricamente deberían tener un alto grado de consenso, mientras que las que son imposibles de verificar deberían tener un consenso cercano a cero. La ratio se podría expresar como K/C (verificabilidad / consenso).

Los asuntos fácilmente verificables (K ~ 1) deberían tener un alto grado de consenso (C ~ 1), mientras que los que son imposibles de verificar (K ~ 0) deberían tener un bajo grado de consenso (C ~ 0). Cuando la ratio se desvía muy lejos de una ratio perfecta de 1, sea por demasiado consenso o por demasiado poco, hay un problema con la valoración del conocimiento. Ciertamente, en casos de desviaciones extremas de la ratio perfecta, el apoyo adicional a una idea con una ratio K/C tan desequilibrada disminuye su fiabilidad potencial. Esto ocurre porque las ideas no existen en un punto temporal concreto, sino que evolucionan en una extensión de tiempo. En las zonas altas de consenso, hay menos renovación de puntos de vista para digerir la nueva información — al punto de que los defensores del status quo tienden a suprimir los nuevos hechos e hipótesis. La agencias del gobierno niegan financiación a los científicos “anticiencia”, las juntas universitarias disuaden a los científicos jóvenes de seguir el camino “equivocado”y el establishment anula las ideas “heréticas”.  Un consenso demasiado alto (para la ratio K/C) inhibe la habilidad de una idea para evolucionar hacia la verdad.

Brumberg-y-Brumberg

Supone una manera muy brillante de explicar por qué la calentología no avanza, a pesar de haber aumentado brutalmente los datos y los medios de los que dispone. Ojo, “avanzar” no quiere decir cambiar de resultado o de idea. Pero sí quiere decir que reduzca su rango de incertidumbre, que lleva más de 30 años sin variar. Rango que ocupa nada menos que el espacio que va de un claro no problema a un apocalipsis. Lo miden con lo que llaman “sensibilidad climática”, y el resultado que proporcionan es el mismo del principio; desde el informe Charney en 1979. Entre 1,5ºC y 4,5ºC por doblar el CO2, como rango más probable.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/02/ipcc-historia-sensibilidad-clima.png?w=510

Resultado que, por otra parte, no dice nada. La parte baja es lo suficientemente baja para no ser un problema, y para resultar verosímil. La alta sirve para acojonar. Pero la fiabilidad del rango -y del paradigma mismo- es muy baja. Como señalan Brumberg @ Brumberg, ¡precisamente por el consenso!

Lo recomendable, por supuesto, es leer el original:

Y las charlas y debates que pueda suscitar:

En Climate, Etc; con los comentarios de Judith Curry.

Y en WUWT:

Hago un añadido, para explicar mejor. En el contexto. ¿Cuál sería la diferencia, en lo del clima, entre consenso y no consenso? Con consenso habría una sola idea, y gran imprecisión. Ese rango que va de 1,5 a 4,5. Cualquier cosa es posible, y como cualquier cosa es posible mejor estar acojonado. Sin consenso, habría una gran discusión sobre si la sensibilidad climática (o la medición que sea) es alta o baja. O incluso negativa. Pero aceptando que o es una, o es otra. Sólo que no lo sabemos. Hay más de una idea, pero sólo una puede ser cierta. Y se intenta hacer avanzar el conocimiento en el sentido de averiguar cuál es. ¡Tratando de eliminar las que no son ciertas! Y esto último es justo lo que no hacen. Todo lo que hacen es tratar de encajar los datos para que sigan siendo “consistentes con” ese margen enorme. Y claro, el margen no varía.

Un nuevo trabajo de medición del “consenso” sobre el calentamiento global, esta vez sobre científicos en general. Con la conclusión consabida: los científicos sí tienen un consenso que, por motivaciones políticas, no se trasmite al público. (Hablan de USA, no de este país de borregos). Con el problema de siempre. Las preguntas que hacen no pueden medir un supuesto consenso sobre una alarma con lo del clima. Porque de esas preguntas no se desprende alarma alguna.

Preguntas.

  • 1. Al compararla con los niveles de 1880, crees que la temperatura media global ha subido en general, ha bajado, o ha permanecido relativamente estable?

Resultado: 93% piensan que ha subido.

Problema. Vuestro humilde servidor, negacionista / escéptico / crítico donde los haya, también responde que han subido.

  • 2. ¿Los humanos son un factor contribuyente significativo en el cambio de temperatura media global?

Resultado: De los que respondían sí en la anterior (1), un 98,2% responde que sí en esta pregunta.

Problema. Vuestro humilde servidor también contesta que sí esta vez.

Conclusión: Combinando los dos resultados, el 91.9% de los científicos encuestados creen en el cambio climático antropogénico.

Problema. Vuestro humilde servidor también cree en el cambio climático antropogénico, sin dejar por ello de ser negacionista / escéptico / crítico.

Problema: Los efectos antropogénicos sobre el clima son muchos, y no necesariamente del mismo signo. Pero cuando hablan del calentamiento como problema sólo se refieren a uno de esos muchos efectos. El CO2. Pero no han preguntado por el CO2. Imagino que la respuesta hubiera sido similar (en mi caso, sí), pero no hay motivo para hacer las cosas mal cuando se pueden hacer bien. ¿O sí?

Problema. Lo que llama “los científicos” son el 37,4% que ha respondido de los 1.868 a los que han preguntado.

Respecto a esa imaginaria separación entre la opinión de los científicos y la del público, es evidente que el público entiende mucho mejor el concepto “consenso”. Sólo es relevante en la medida que indique que tenemos un problema, y que podemos / debemos hacer algo al respecto. Esta vez lo subrayaré en rojo, a ver si así los listos se enteran:

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Hasta un niño es capaz de apreciar que puedes tener calentamiento, que sea en parte antropogénico, y que no sea ningún problema. Incluso que sea una bendición. La temperatura de la que partimos, esa que llaman “preindustrial” (hacia 1850) es justamente la temperatura más baja de los últimos 10.000 años (el Holoceno). Y no es ni de lejos la temperatura ideal. Al contrario; era una temperatura muy mala. Por algo se les llamaba Óptimos Climáticos a las fases cálidas más alejadas de ese mínimo. Por ejemplo, a la que tenemos ahora. Y las había más altas dentro de esos 10.000 años.

Resumiendo. Si quieren medir un consenso que tenga sentido, tienen que medir algo que implique preocupación. Si no, están haciendo el gilipollas. O intentando engañar(se).

Fuente de la nueva payasada: Viene, via Twitter, del grupo Cultural Cognition, cuyo miembro más destacado es el famoso Dan Kahan.

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No parece que vayan muy surtidos en el departamento de cognición. Que no se enteran, vaya. Nadie niega que el hombre (y las plantas, y las bacterias, y las hormigas, y la vida en general) influyan en el clima. Nadie niega que haya habido un calentamiento reciente, como tantas otras veces. Y gracias. Pero sí hay un tremendo debate científico sobre cuánto calentamiento se puede esperar de las emisiones de CO2. ¿Cómo no iba a haberlo, si el IPCC (el consenso) piensa en un rango de calentamiento entre 1,5ºc y 4,5ºC? Sus modelos dicen entre 2ºC y 4,5ºC. Y los cálculos más recientes basados en mediciones apuntan entre 1ºC y 3ºC.

La última monada sobre el consenso que señalan los de Cultural Cognition:

Bonus: Un gráfico no fácil. Cada punto representa la tendencia lineal de la temperatura en los siguientes 13 años. Por ejemplo, el punto que está en 2001 es la tendencia lineal en la medición de HadCrut4 entre 2001 y 2014. Y se representa la variación de esas tendencias de 13 años. En rojo, la media de los modelos, pero sólo desde 1980, que es más o menos constante.

hadcrut4-tendencias-13-anos-y-modelos

Si pusiéramos los satélites la disparidad sería mucho mayor. Pero no tienen el tiempo suficiente.

La impresión es que los modelos se han hecho para representar la tasa de calentamiento que hubo como entre 1970 y 2000, sin tener en cuenta un componente cíclico fundamental. Y ese es el debate. La causa del calentamiento. ¿Cuánto antropogénico y cuánto natural? Sólo sabiendo eso puedes hacerte una idea de cuánto calentamiento puedes esperar, y si es preocupante o es una lotería.

Un vídeo ejemplar, que comentamos un poco. Una comparecencia en el Senado USA sobre Calentamiento Global Acojonante. Donde el presidente del Sierra Club, Aaron Mair, defiende la alarma climática, y el presidenciable senador republicano Ted Cruz le destroza con datos.

El intercambio que tienen es ejemplar porque refleja la esencia de la discusión entre alarmistas y realistas desde fuera de la especialidad. Entre profanos. Trascribo la mitad, porque es un pasote; el resto no es mas que repetición de lo mismo, que produce sonrojo.

Cruz: En su testimonio escrito declara que la ciencia del cambio climático no se puede debatir. ¿Es la postura del Sierra Club que hay áreas de la ciencia que quedan más allá del debate? ¿Que no se puede considerar lo que muestran los datos y las evidencias?

Mair: Si uno se basa en los datos la preponderancia de la evidencia está ahí.

Cruz: Pero eso es distinto que decir que el Sierra Club ha declarado la cuestión resuelta, y que no debe haber más debate.

Mair: La preponderancia de la evidencia en la ciencia del clima está establecida, pero todo se puede debatir. Podemos debatir cualquier cosa.

Cruz: Como abogado, “preponderancia” de la evidencia significa al menos el 51%; eso es todo.

Pero si quiere acabar el debate, no quiere abordar los datos. Por ejemplo, ¿cómo explica que en los últimos 18 años no haya habido calentamiento en la medición de la temperatura global que toman los satélites?

Mair: Señor, yo me fiaría de la Unión de Científicos Preocupados (Union of Concerned Scientists), y me fiaría de la evidencia y de los funcionarios de la NOAA; los datos están ahí.

El asno no dice ni qué datos, ni qué evidencia. Le han contado que existe algo de eso, y se lo ha creído sin mirar. O eso parece.

Cruz: ¿Es correcto que los datos de los satélites no muestran un calentamiento significativo en los últimos 18 años?

En realidad Cruz se está pasando de prudente. Los datos de los satélites no muestran un calentamiento, ni significativo, ni no significativo en los últimos 18 años. Lo que muestran es un enfriamiento no significativo

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Mair: No. (No es correcto que los datos de los satélites no muestren calentamiento significativo en los últimos 18 años).

Cruz: ¿En qué es incorrecto?

Mair: (Consulta primero con un ayudante). Basado en nuestros expertos, ha sido refutado hace tiempo, y ya no hay un debate científico.

Cruz: Quiero entenderlo.  Tengo curiosidad, cuando le digo al presidente del Sierra Club que los datos de los satélites no muestran calentamiento en 18 años, aparentemente se está basando en algo … (se oyen voces y consultas en el lado de Mair) … lo bueno de los  datos de los satélites es que se trata de números objetivos …

Mair: Correcto.

Cruz: … y los números dicen que no hay calentamiento en los últimos 18 años.

¿Está usted familiarizado con la expresión “La Pausa”?

Mair: (Más consultas con los ayudantes). Sí. Y esencialmente, nos mantenemos en nuestra postura.

Cruz: O sea, dice que está familiarizado con la expresión “La Pausa”. ¿A qué se refiere esa expresión?

Mair: (Otra tanda de consultas). Esencialmente es una pausa en el calenamiento en los años 40, señor.

Cruz: ¿Durante los 40? (Mair afirma con un gesto). ¿No es el término que los alarmistas del calentamiento global han usado para “explicar” la “inconveniente verdad” de que los datos de los satélites no muestran calentamiento significativo en los últimos 18 años? Los alarmistas le llaman “la pausa” porque sus modelos muestran un calentamiento dramático, mientras que los datos reales tomados por los satélites no muestran ningún calentamiento significativo.

Cruz se está liando un poco.  Los alarmistas inventaron la expresión para justificar la falta de calentamiento significativo de los datos de los termómetros (los satélites marcan enfriamiento). Pero es igual, porque el asno no tiene ni idea de lo que habla.

Mair: Pero senador, el 97% de los científicos concurren en que hay calentamiento, y que es antropogénico …

Cruz: El problema con esa estadística es que está basada en un estudio espurio. Pero la cuestión es simple. Pregunto por la ciencia y la evidencia; los datos. Tenemos satélites,  y miden la temperatura. Esto debería ser relevante. Y su respuesta es que no prestemos atención a nuestros ojos mentirosos, y a lo que muestran los datos, y que a cambio escuchemos a los científicos que reciben fondos masivos y que dicen que no debatamos la ciencia.

Mair: Señor, debatir es uno de los pasatiempos nacionales de América, y mientras debatimos sobre lo que el 97% de los científicos ya han concluido, y escuchamos al 3% que están financiados por la industria del carbono (sic), nuestro planeta se está asando (cooking up) y calentando, y esta es una de las razones de que …

Cruz: ¿Es la postura del Sierra Club que la tierra ahora mismo se está asando?  Le cito para que queda clara la postura.

Mair: Sólo estoy diciendo que estamos de acuerdo con el 97% de los científicos respecto al calentamiento global y los efectos antropogénicos sobre el clima.

Cruz: Pero señor, ¿quiere responder a la pregunta? ¿Es la postura del Sierra Club que la tierra se está asando ahora mismo? ¿Es esa la posición del Sierra Club?

Mair: Las temperaturas están subiendo, señor.

Cruz: Asumo que el Sierra Club se retractaría públicamente si le confrontamos con el hecho que le he descrito: en los últimos 18 años los satélites no muestran ningún calentamiento significativo, y eso es por lo que los alarmistas inventaron el término “la pausa”.

Mair: Concurrimos con el 97% de científicos que dicen lo contrario, señor.

Cruz lo ha querido mantener simple, sin liar mucho al personal. Pero tenía a huevo citar al IPCC [–>], que le llama “el hiato” en lugar de “la pausa”, pero es lo mismo. Así que Mair está no concurriendo con el IPCC, ni de broma.

Cruz: ¿Si los datos se muestran contrarios a su testimonio, se retractará el Sierra Club?

Mair: Señor, nosotros concurrimos con el 97% de consenso respecto al calentamiento global.

Y ya no salen de ese círculo. Cruz hablando de datos, y Mair hablando de 97%.

Y esto es lo que hay en la discusión -digamos pública, profana- del Calentamiento Global Acojonante. Unos datos que de ningún modo soportan la idea (aunque tampoco la contradicen demasiado claramente todavía), y un agarrarse a un vaporoso “consenso”, sin querer saber lo que realmente dice tal “consenso”. Porque los estudios, muy bastardos, de los que sale la figura del 97%, sí dicen que hay un calentamiento, pero no dicen ni que sea mucho, ni que sea acojonante. Otros estudios sobre el supuesto “consenso”, también delicados pero menos payasos, lo calculan entre el 74 y el 66 por ciento [–>], respecto a que el calentamiento sea principalmente antropogénico. Sin que eso implique necesariamente que sea preocupante.

La falta de entendimiento entre Mair y Cruz se puede resumir muy fácilmente. Mair toma por ciencia la opinión de los científicos. Está equivocado respecto a lo que realmente dice su consenso, pero eso es secundario. La cuestión es que un consenso es opinión, y la ciencia no es opinión. Vaya, hasta ahora (por ejemplo cuandoEinstein) no era. Hasta como 1970 nadie se preocupaba por ese prodigio moderno llamado “consenso científico”.

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Que no es un consenso científico porque no tiene nada de ciencia, sino, si acaso, consenso de científicos. Fenómeno que todo el mundo puede comprobar que nunca ha producido ningún grado de seguridad. Puta opinión. Por ejemplo, la seguridad de la relatividad de Einstein nunca vino del número de científicos que la “aprobaran”, sino del número de predicciones sorprendentes que acertaba. Si hubiera predicho un calentón cuando los datos mostraban una “pausa”, no le hubiera hecho caso ni el propio Einstein.

La peña avisa:

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Yo creo que, más que “fuera de control”, Juan Carlos Barba está “antes de control”. Antes de controlar el cerebro o pensamiento, quiero decir.  Y claro, si no lo controlas, puedes pensar literalmente lo que te salga de los caprichos.

Por ejemplo, en El Confidencial (clic):

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El fenómeno deduce que el clima esta “fuera de control”, por dos motivos. Porque la temperatura global media del mes de julio ha sido 0,81ºC superior a la registrada en promedio en el siglo XX. Su cerebro descontrolado no le proporciona ninguna alarma por comparar el promedio de un mes con el promedio de un siglo. Entiendo que Barba es farmacéutico, e investigador. ¿Hace operaciones como esa en lo suyo?  Porque producen cosas curiosas. Como establecer que el clima en 1950 estaba tan “descontrolado” como ahora. Pero igual:

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Bien, ¿si el clima también estaba fuera de control hacia 1910, y en una medida marcadamente similar a ahora, y Barba nos dice que sólo hay 137 años de datos, podríamos convenir que -por lo que sabemos- estar fuera de control es el estado normal del clima?

Hay otro dato que ya sería para nota, al parecer. Darle significado a 0,81ºC más de la media del siglo XX.  Como el calentamiento del siglo XX es bastante tendido, la media del siglo XX es igual que la temperatura hacia 1950.

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Eso quiere decir que si 0,81C más fuera la media de varios años (y no de un mes), la tasa de calentamiento sería de 0,81ºC en 65 años. Y eso es una tasa de 1,2ºC por siglo. Y a los científicos cuyos cálculos resultan en un efecto de calentamiento del CO2 de ese orden, como de 1,2ºC por siglo, les insultan y les llaman negacionistas. Incluso a los que proponen 1,6ºC por siglo, como Judith Curry y Nic Lewis. ¿Sabrá Barba de lo que está hablando?

Ah, el consenso.

Aunque con frecuencia se lee “que no está claro que seamos la causa del calentamiento” o que “son oscilaciones naturales”, en las revisiones hechas a partir de las publicaciones científicas el consenso en el sentido opuesto es aplastante. En una de las últimas publicaciones hechas para cuantificarlo nos encontramos un 97,1% de consenso.

Curioso eso de “una las últimas publicaciones”. ¿Sabrá que no es la última? Sabrá que el autor de la que nos trae participa también en la última. Y sabrá que la diferencia más llamativa es que esta última está dirgida por alguien que ha acabado la carrera y no es un payaso, por contra de la que nos propone Barba?

Tampoco es que sea exactamente un experto en encuestas; es físico. Pero por lo menos tiene carrera, y hasta doctorado. La encuesta no está nada bien hecha (ver enlaces al final). Por ejemplo, la mayor parte de los científicos que cita nunca han trabajado en el problema de la atribución del cambio climático al CO2. Se han limitado a heredar de otros una idea, y a aplicarla en su campo — muy distinto. Y eso proporciona un sesgo formidable. Pero aun así, en este trabajo que sí es el último, y en el que también participa al payaso del trabajo favorito de Barba, el consenso es muy distinto. No sólo no es “lo más próximo que se puede dar en ciencia a la unanimidad”, sino que ni siquiera merece el nombre de consenso.

¿Porque, consenso en qué? ¿En que el clima está descontrolado? Eso no lo dice ni el trabajo del payaso. Clase de lectura gratis. Del enlace de Juan Carlos Barba:

Among abstracts expressing a position on AGW, 97.1% endorsed the consensus position that humans are causing global warming.

El pequeño problema es que causar calentamiento y causar “descontrolamiento” no es lo mismo. Ni de lejos. Un calentamiento puede ser suave … y beneficioso. Es la pinta que tiene este calentamiento. Por otra parte, la misma pinta de los calentamientos anteriores.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2015/08/ljungqvist-y-co2.png

Pero Barba cree que el clima esta descontroldao por un consenso del que no sabe nada de lo que dice. Ni siquiera lee los estudios que cita. Pero vaya; ni el puto “abstract”.

Bien veamos el útlimo estudio en el que también participa el payaso de John Cook. Verheggen et al 2014.

Para hablar de un consenso, habrá que decir primero -y con alguna precisión- sobré qué es el consenso. Normalmente se suele usar la afirmación principal del IPCC. Que más de la mitad del calentamiento desde mitad del siglo XX se debe a los gases invernadero. El gráfico al respecto de ese estudio:

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Descifrando el dibujo, nos da:

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

El asunto es bastante interesante, pero no quiero dar más la lata. Para los que quieran saber más sobre la fabricación de consensos imaginarios, recomiendo estos enlaces:

Judith Curry (de ayer mismo):

Richard Tol. Refutación revisada por pares de la payasada de Cook del 97%

José Duarte, que sí estudia cómo hacer encuestas, al contrario que todos los anteriormente citados (menos Tol):

El que quiera enterarse, puede. Con Juan Carlos Barba, más que notificárselo adecuadamente por Twitter, y dejar un comentario cogando de su artículo de El Confidencial, no puedo hacer por él:

notificando-a-juan-carlos-barba

Añadido algo posterior. El amigo Juan carlos hace como que contesta, en Twitter. Básicamente, diciendo que no ha dicho lo que ha dicho:

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juan-carlos-barba-no-contesta

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En noviembre habrá en París una nueva conferencia / negociación sobre políticas contra las emisiones de CO2. En este caso tratan de forzar acuerdos que obliguen a algunos signatarios a realizar reducciones en las emisiones, y a aportar capital. Y, como siempre, los meses anteriores se dedican a crear ambiente y presión para que los gobiernos dubitativos pasen por el aro. Fundamentalmente, “trabajándose” la opinión pública.

El alarmismo climático es una teoría que no tiene pruebas científicas (empíricas). Si hay algún lector que discrepe de este detalle tan simple, no tiene más que señalarnos en los comentarios las pruebas científicas que cree que tiene el alarmismo del calentamiento global. Mientras tanto, a falta de pruebas, las campañas de los calentólogos siempre se han basado en dos elementos. Un falso “consenso” de los científicos, y los modelos climáticos. Y como los modelos climáticos están fallando estrepitosamente en sus predicciones, ya sólo les queda el falso “consenso” para hacer campaña.

Y es una campaña bastante sorprendente. Completamente novedosa en el mundo científico. Todo se basa en comenzar cualquier afirmación con un meme del tipo de “los científicos dicen …”, o de “la ciencia dice …”. Que es el mismo procedimiento por el que se convencía a los analfabetos en el siglo XIX. Bastaba con señalar: “El periódico dice …”. Y como estaba por escrito, se suponía que para el analfabeto tenía que ser cierto.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/05/obama-97-por-ciento-consenso.png?w=510

El único problema es que el 97% de los científicos no dicen lo que Obama y los alarmistas dicen que dicen. En ninguno de los estudios que supuestamente han pretendido medir ese porcentaje. Es una mentira evidente que la prensa se traga encantada. Tan fácil de comprobar como comparar las preguntas de las encuestas con las afirmaciones atribuidas al falso consenso. Por ejemplo, el estudio al que se refiere Obama en ese tuit no pregunta en ningún momento si el “cambio climático” es peligroso. Que sea real no dice nada; porque el clima siempre cambia y siempre es real. Y que sea “man-made” es irrelevante … si es moderado.

Hay mil ejemplos. En esta ilustrativa discusión en el Financial Post, entre McKitrick y Cook, Ross pone este ejemplo:

En un debate reciente en Nueva Orleans oí al activista climático Bill McKibben afirmar que había un consenso de que los gases invernadero suponían un “peligro grave”. Pero en cuanto le preguntaron por la fuente de su afirmación, rápidamente lo retiró.

Recomiendo el debate.

Es de libro. Puedes hacer una encuesta preguntando a los científicos del cambio climático si los humanos influyen en el clima; y preguntando si los humanos han causado al menos la mitad del calentamiento observado, o son una causa dominante. Y aunque tengas un 97% contestando que sí (un estudio posterior sólo producía un 66% [–>]), eso no quiere decir que haya ningún motivo para alarmarse. Por la sencilla razón de que la mitad de un calentamiento muy pequeño, y muy inferior al predicho, es un calentamiento irrelevante.

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Se supone que los periodistas deberían contrastar lo que ponen. Si un político (y los de la ONU lo son), o un ecologista (también son políticos), les dicen que “el 97% de los científicos dicen X”, lo menos que podían hacer es comprobar que efectivamente han dicho X, y no Y. Al menos se enterarían de que el famoso consenso no tiene nada que ver con alarma o problema alguno. Al contrario; es completamente compatible con una bendición.

Añadido gratis.

Que las emisiones de CO2 deberían de calentar algo el clima no lo discute ningún climatólogo. El problema está en saber cuánto es “algo”. El general se acepta que el efecto directo es como 1ºC por doblar la cantidad de CO2 en el aire. Y eso no sólo no es malo, sino que es muy bueno. Para imaginar un problema o alarma, hay que imaginar que el sistema climático reacciona a ese calentamiento suave, amplificándolo. La medición clave para comprobar esa amplificación es la diferencia de calentamiento entre la superficie (1,5 m.) y la troposfera alta (de 7 a 12 Km.). Si hay esa amplificación, el aire en altura debería calentarse más que en superficie. Sobre todo en los trópicos.

No es algo muy fácil de medir. Se intenta con globos sonda y con satélites. Y no se observa ese fenómeno. Los alarmistas critican las mediciones. Normal, porque se fastidiaría su teoría. Roy Spencer ha desarrollado un sistema nuevo de medirlo con satélites, atendiendo las críticas de los alarmistas. Con este resultado para los trópicos (20N – 20S):

– Calentamiento en los modelos: 1,89 veces superior en altura que en superficie.

  • Superficie: 0,19ºC década.
  • Altura: 0,35ºC / decada.

– Calentamiento observado: ¡Es inferior en altura que en superficie!

  • superficie: 0,10ºC / década.
  • Altura: 0,07ºC / década.

EL gráfico resumen es este:

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No es fácil de ver, pero está bien explicado en su blog:

Es muy sabido que el principal efecto del cambio climático no tiene nada que ver con ningún calentamiento; extremos climáticos; huracanes; sequías; inundaciones; ni vainas. Pero eso no quiere decir que no exista. ¡Vaya que si existe! Hace imbécil a la gente. O a un número suficiente de gente como para suponer un problema muy gordo.

Por ejemplo, si preguntas qué porcentaje de científicos cree en el Calentamiento Global Acojonante, los imbéciles responden sin pestañear: ¡97%! Los inteligentes (queda alguno) contestarían: ¿Qué quieres decir con “científicos” (¿todos, una especialidad?) y qué quieres decir con Calentamiento Global Acojonante? Y es que debe ser duro eso de ser inteligente. Con lo fácil que resulta decir: ¡97%! Chúpate esa.

El problema es que lo del 97% es mentira. Sale de un estudio que no se sostiene, llevado a cabo (mal) por gente activista y no preparada para hacerlo. Ya hemos hablado demasiado de ello [–>]. Pero podemos aprovechar ejemplos más recientes -y más normales- para hacernos una idea. Pew acaba de hacer una encuesta que lo toca indirectamente. Quiere ver la distancia entre la opinión de los científicos y el público en diferentes temas. Para la opinión de los científicos encarga esa parte de la encuesta a la American Association for the Advancement of Science (AAAS).  Clic.

pew-public-scientists

Y aquí empiezan los problemas de la idiotización producida por el “cambio climático” (será “cambio cerebral”).

1. Sale un 87% de científicos que opinan que el cambio climático es “mayormente” causado por las actividades humanas. No es un 97%. Pero es que la “mayor parte” de un cambio muy pequeño, e indistinguible de cambios similares del pasado, de ningún modo implica Cambio Climático Acojonante. De ese 87%, unos pensaran que sí es acojonante, otros que no, y otros que ni sí ni no.

2. Habla de “actividades humanas”. Pero es que hay muchas actividades humanas que tienen influencia en el clima. Por ejemplo construir pantanos, poner regadíos, talar los bosques, hacer ciudades, tirar hollín al aire; en fin, un montón. Y una vez más, de ese 87% una parte estará pensando en el CO2. Pero otra parte estará pensando en otras cosas; o en un mix.

Y ninguno de ellos sabe nada sobre el futuro. Ese es el motivo de recurrir a la “opinión” de los científicos, en lugar de a las “pruebas” de los científicos — que no hay. Normalmente no dices que la evolución de las especies o la relatividad son fiables porque los científicos tienen un consenso de opinión, sino porque crees que tienen pruebas suficientes, y demostrada capacidad de predicción.

Otra encuesta a científicos posterior a la payasada del 97%, y algo más seria, es la de Verheggen et al [–>]. Pretende ser un apoyo cerrado al llamado “consenso”, pero los números no tienen nada de cerrados.

verheggen-2014-fig2

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (los 1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

Pero seguimos con el mismo problema. O la mitad del mismo. Porque opinar (no saber) que la mitad del calentamiento global reciente, o más, es causado por los gases de efecto invernadero, no quiere decir automáticamente que el calentamiento global sea acojonante. En realidad del estudio se deduce que solo el 63% piensa que es de preocupar (o fuerte) [–>].

verheggen-fig-1

Bueno, y siempre hay que contar que lo de Verheggen, siendo más serio que la payasada del 97%, también tiene sus cosas [–>]

Resumiendo. ¿Cuantos científicos creen en el Calentamiento Global Acojonante? Si no precisas más, la pregunta no tiene respuesta, ni sentido. Aunque sirve para engañar a la gente, con humo. Y si precisas más -y correctamente- no va a salir la respuesta que prefieren los idiotizados por el cambio climático (ejem, el cambio mental).

José Duarte se ha enganchado con el “estudio científico” del que sale el 97% de consenso sobre el calentamiento global, que tanto motiva a Obama.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/05/obama-97-por-ciento-consenso.png?w=474&h=247

Algunos lo miramos un poco al principio, y vimos que era una payasada por planteamiento. La categorías en que el estudio divide los trabajos que examina tienen definiciones dobles, a menudo contradictorias. Y son inconsistentes en su propia lógica. Por ejemplo, si por definición del trabajo “el consenso” depende de una cantidad (más de la mitad del calentamiento es culpa del hombre), entonces, por definición, ningún trabajo sin cuantificacion puede ser un apoyo al consenso definido así. Pero le llamaban “apoyo implícito”, con dos cojones. Que es como el 90% del apoyo que encontraban.

Luego salió Obama con su “tuit”, y toda la prensa detrás, etc. Lo que estaba previsto. Una operación de relaciones públicas. Pero científicamente, una payasada.

Nadie le hizo más caso, salvo Brandon Schollenberger. Que examinó los aspectos más de técnica estadística y pidió los datos. Se los negaron. Y en el camino, descubrió un foro super super secreto donde los clasificadores de la literatura de la que sale el 97% hablaban entre si. Pero como con las definiciones, es algo demasiado sutil y oscuro para que la gente haga caso.

Hasta que ha llegado José Duarte. Un doctorando en psicología social del que ya mencionamos otra entrada [–>] sobre lo mismo. Pero ha seguido con su investigación, mirando el tipo de estudios que entran en ese 97%, y lo que decían en el foro super secreto encontrado por Schollenberger. Lo que no había hecho nadie antes de Duarte. Los creyentes en el cuento, por no fastidiar. Los escépticos, por no perder el tiempo con payasadas. Pero se da la mala casualidad de que José es creyente, pero muy respetuoso con la ciencia al mismo tiempo. Y salta la bomba, porque además de los problemas en la forma de llevar a cabo las clasificaciones, resulta que han incluido un montón de trabajos que no tienen nada que ver con el estudio del clima (y encima han discutido por escrito sobre el asunto).

The above papers have nothing to do, epistemologically, with the scientific consensus on global warming. The consensus only pertains to climate science, to those scientists who actually study and investigate climate. To include those papers was either a ridiculous error or fraud. I didn’t expect this — I expected general bias in rating climate papers. I never imagined they’d include surveys of the public, psychology papers, and marketing studies. In retrospect, this was entirely predictable given that the researchers are a bunch of militant anti-science political activists.

…/…

The authors’ claim to have excluded these unrelated papers was false, and they should be investigated for fraud. The paper should be retracted post haste, and perhaps the university will conduct a more thorough investigation and audit.

The inclusion of so many non-climate papers is just one of the three acts of fraud in this publication. It might be a fraud record…

…/…

In a scenario where retraction wasn’t justified, they would have to rewrite the paper. In this case, the false statements, fraud, and absurd method mandate retraction, and some sort of penance.

Recomiendo la lectura, porque además José escribe muy bien, y es muy entretenido. Se vive el escándalo que le produce la payasada. Y le saca mucho partido a las alucinógenas conversaciones del foro secreto sobre la clasificación, como “apoyo”, de publicaciones que  no tienen nada que ver con el estudio del cambio climático.

También relata que ha pedido a los autores que retracten el trabajo.

Cook’s e-mailed response to my call for retraction also struck me as that of someone who just isn’t equipped to deal with these sorts of issues. Nuccitelli’s comments in the forum about the white males study is more evidence that these people aren’t equipped for this.

Y si no lo ha hecho, seguro que se pone en contacto con la universidad, los editores, y con todo el que haga falta hasta conseguir la retractación pública y el oprobio del famoso “estudio” del 97%.  Tiendo a apostar que lo consigue. No se va a parar ante nada. No hay nada más motivado que un creyente engañado. Y sigo viendo paralelismos con Judith Curry.

Un nuevo estudio sobre el consenso del alarmismo climático. Supuestamente para afirmarlo. En mi opinión, consigue justamente lo contrario. Pero da unas cifras que se corresponden con lo que esperas si has seguido la discusión del “calentamiento global” con alguna atención durante estos años.

Se supone que lo han hecho preguntando directamente a los científicos del clima. Y los dividen según su grado de “experticidad”.

Por ir al grano rápido:

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

verheggen-2014-fig2

Es un asunto bastante bizantino e idiota, pero va así. La payasada de la que salió lo del 97% de consenso, definía “consenso” como apoyo a la afirmación principal y más conocida del IPCC: La mayor parte (más del 50%) del calentamiento observado desde 1950 se debe a nuestras emisiones de gases invernadero. De su trabajo no se desprendía ni de coña un 97% de apoyo a esa idea. Bueno, no se desprendía ni eso, ni ninguna otra cosa. Porque era una payasada de trabajo. Ver, por ejemplo.

Este de Verheggen et al parece de más fuste. A primera vista; no he examinado todavía de dónde sale su universo, ni el detalle de cómo lo han hecho. Pero al menos han debido preguntar directamente a científicos, en vez de poner a juzgar los “abstracts” de miles de trabajos a una pandilla de activistas climáticos. Y de sus cifras se desprende lo que a mi me parece un marcado no consenso, por muy fuerte mayoría que sea. Porque el resultado es:

Un tercio de los científicos del clima no apoyan el mensaje principal del IPCC . Un cuarto entre los especialistas de la “atribución”.

¿Eso es un “consenso”? En una rama de la ciencia en la que les insultan y acosan por disentir, y su trabajo peligra, este resultado me parece un disenso sencillamente heroico.

Lo que venden los autores del trabajo es que cuanta mayor “experticidad” entre los científicos del clima, mayor acuerdo con el IPCC. Después de todo son alarmistas. Aunque muy inteligentes no parecen, porque miden la “experticidad” basándose en el número de publicaciones y en la participación en el IPCC. Cuando todo el mundo sabe que estar “con el consenso” es un factor determinante para publicar mucho, y para trabajar con el IPCC.

Este otro cuadro da unas cifras que parecen diferentes. Por ejemplo, da 83% de consenso en vez de un 66%. Pero es una sutileza de las que suele gastar el IPCC. En vez de referirse a que las emisiones invernadero sean causa de más de la mitad del calentamiento, la pregunta es si son la “causa dominante”. Y se puede ser “causa dominante”, sin ser causa del 50%. Por ejemplo, si hay más de dos causas y se reparten -tipo- 50, 30 y 20 por ciento. Y hay muchas más de tres. O sea, la pregunta es intrascendente de cara a un “consenso” definido como se ha definido.

verheggen-2014.fig3

Hay otro cuadro que en realidad tiene más interés; es menos bizantino. Pero no cambia las cosas. La opinión de estos científicos sobre la “sensibilidad climática”. Al final, el efecto que puede causar el CO2 que emitimos. Un 37% responde que es una sensibilidad baja (apuntando a un no-problema). No lo ponen en el estudio, hay que sacarlo del gráfico. En esta respuesta participan 905, no los 1868.

verheggen-2014-fig8En mi opinión, en vez de exponer un consenso que no existe, lo que han hecho es medir el disenso. Y dependiendo dónde / cómo lo midan, resulta un 37%, un 34%,  o un 26% de disenso. Yo no hubiera esperado más, la verdad. Me parece un muy buen disenso, teniendo en cuenta lo que ladran jetas como Obama. Le corregimos el “tuit” famoso:

obama-twitter-consenso-corregido

Nota: hay que tener en cuenta algo muy importante, que la mayor parte de la gente tiende a olvidar. Ciencia no es la opinión de científicos, porque ciencia no es opinión. Por ejemplo, Wikipedia, sin ir más lejos. Pongo la versión en inglés porque la española es más posmoderna, como más zapatera.

Science (from Latin scientia, meaning “knowledge”) is a systematic enterprise that builds and organizes knowledge in the form of testable explanations and predictions about the universe

Fuentes.

La publicación.

En el blog de Verheggen:

Y es mucho peor que una lección sobre psicología social. Es una lección sobre ciencia … ¡y sobre simplemente civilización! Y José Duarte lo clava.  No se puede preteder hacer ciencia con una conducta que resulta impresentable incluso fuera de ella.

Si vamos a tener una civilización, si vamos a tener ciencia, algunas cosas tienen que ser no-politizadas, hay que aplicar a todo el mundo algunas reglas básicas.

La entrada, y un párrafo de ejemplo:

Dios. Esto es una broma. Una broma triste y ridícula. Y es exactamente lo que esperarías de calificadores (raters) que son activistas políticos en el asunto en cuestión. ¿Quién en su sano juicio usaría a activistas políticos del clima como juzgadores en un informe serio sobre el consenso? Es tal chifladura que todavía me cuesta creer que ha pasado; que el famoso estudio del 97% sea una pandilla de activistas clasificando estudios científicos. He llamado a la revista – Environmental Research Letters – para que lo retracten. Estoy profundamente confundido por cómo ha pasado. Si esto es lo que estamos haciendo, debríamos parar e irnos a casa — no podemos fiernos de revistas y organizaciones científicas en esta materia si van a hacer trampas como esta.

Duarte declara que no se siente ni remotamente cercano a la posición de los escépticos del IPCC. Ni a los más moderados entre ellos. Pero tiene la decencia intelectual de llamarle payasada a la payasada.

En realidad el estudio es una payasada por muchos más motivos. El principal, que la mayor parte de los resultados daban lo que llaman en el estudio “implicit endorsement”. Algo en si mismo falso. No puede existir un “apoyo implicito” (a la tesis principal del IPCC); eso se llama “asunción”. Algo de lo que partes o das por supuesto, sin estudiarlo directamente. De una asunción no puedes crear un “acuerdo”, o un “coincidir en”. Pero si le llamas “apoyo implícito”, entonces ya les das pie a los políticos para que digan lo que no es cierto:

Los estudios que tratan de la “atribución”, los que miran directamente la cuestión de cuánto del calentamiento observado puede deberse al hombre, son unas pocas docenas. Y no el millar de docenas que usa el estudio-payasada del 97%. No tengo ni dea de qué porcentaje de ellos apoyan o rechazan la idea del IPCC de que al menos la mitad del calentamiento por causa del hombre. Y a menudo son contradictorios entre sí. Pero ni siquiera es importante el porcentaje de apoyo, porque si la mitad, o incluso todo el calentamiento observado se debiera a nuestra actividad, eso no demostraría que tengamos un problema. Hacen falta más elementos, que nadie sabe si se dan.

Pero esa es otra cuestión. Lo importante es la claridad de Duarte, cuya lectura recomiendo. Y los comentarios que cuelgan de la entrada, con la gimnasia habitual de los activistas de siempre.

Manda cojones que las ciencias sociales le den lecciones de ciencia a una rama de conocimientos -imaginariamente- sobre física. Y sobre credibilidad. Porque mientras la élite de la carbono-manía siga apoyando payasadas como el 97% de consenso, o los palos de hockey, o los innumerables sin precedentes (no hay ni uno), o los tricks to hide the decline, no pueden esperar ninguna confianza de alguien que no esté politizado en su misma línea, o no tenga el cerebro atascado. Que vienen a ser lo mismo, politización y atasco cerebral.

Mi impresión, mi apuesta casi, es que si José (Joe para los amigos) sigue indagando, sufrirá un proceso similar al de Judith Curry. Que también partía de los mismos presupuestos, y la misma decencia intelectual, y desde 2008 ha ido derivando hacia lo que Joe considera una posición “escéptica”.

Ah, me olvidaba. Duarte también tiene unos repasos al chiflado de Lewandowsky. El que dice que los críticos del IPCC se creen todas las conspiraciones más estrafalarias. No los he leído todavía, pero prometen.

“Tengo que decir que me parece algo rara esta campaña masiva de publicidad, cuando ni siquiera tenemos todavía resultados, y la investigación tampoco es que sea  revolucionaria (solo resumir investigación existente).”- Ari Jokimäki [–>]

Ari Jokimäki debe ser una especie de Bambi en la cueva de los lobos. Y ciertamente despistado. Porque John Cook había estado explicando pormenorizadamente el asunto, sin dejar la menor duda de que los resultados eran perfectamente conocidos antes de empezar la investigación. Y, sobre todo, que los resultados reales eran precisamente la campaña de prensa, no lo que dijeran los datos.

Imagina. Una tropa de animosos delincuentes juveniles, con el objetivo manifiesto de pegar un pelotazo publicitario en favor de la causa que les da de comer. Se ponen a juzgar una montaña de literatura científica. 2.000 cada uno. Por el resumen del trabajo; no por el estudio propiamente dicho. Para establecer qué proporción de la literatura apoya algo que llaman “el consenso”, y distinguir si es apoyo expreso, o implícito, o -Dios no lo quiera- rechazo. Pero, por si acaso, los periodistas que van a dar bombo y platillos al asunto, no tienen derecho de pedir los datos de cómo se ha hecho, ni la definición de ese “consenso” que están cuantificando. Y para redondearlo, las categorías de clasificación se solapan, y son inconsistentes entre sí.

¿Que crees que va a pasar? Es fácil:

  • El estudio va a concluir que el 97% de la literatura es “consenso” (aunque no sepamos bien sobre qué).
  • La prensa va a aplaudir alborozada (sin preguntar nada).

No en vano le llaman, con dos cojones, “El Projecto Consenso”.

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Lamentablemente, el foro en el que se comunicaban y organizaban los animosos delincuentes juveniles, se quedó -por error- unos días sin contraseña. Alguien se coló, y copió parte de las comunicaciones. Por ejemplo:

… pero estoy suponiendo de lo que ya he calificado que encontraremos algo como un 50% de apoyo explícito implícito, y el resto neutral (con una proporción marginal de rechazo). Nota, y esta es una nota importante, este resultado se basa solo en los resúmenes, no en el estudio completo, y por tanto es una subestimación del número verdadero de apoyos (al consenso).

A pesar de todos los condicionamientos -las “ganas” y eso-, cuando lo llevaron a cabo los apoyos solo les salían el 33%.  Los resultados, sacados por Brandon Shollenberger y Marc Crok en el blog de Lucia [–>], dan:

  • Categoría 1 (apoyo cuantificado =>50%): 65
  • Categoría 2 (apoyo expreso sin cuantificar): 934
  • Categoría 3 (apoyo implícito): 2.933
  • Categoría 4 (neutral): 8.261
  • Categoría 5 (rechazo implíticto): 53
  • Categoría 6 (rechazo expreso sin cuantificar): 15
  • Categoría 7 (rechazo cuantificado =>50%): 10
  • Total: 12.271

La idea misma es ridícula, si no fuera delincuente. Ni el 10% de esos estudios tratan sobre la causa del pequeño calentamiento observado al final del siglo pasado. La mayor parte la dan por supuesta -porque lo dicen otros- y examinan consecuencias y cosas así. El apoyo expreso sin cuantificar es absurdo, si el apoyo expreso cuantificado es “más del 50%”. No se puede apoyar “expresamente” algo que depende de una cantidad (relativa), sin dar esa cantidad (relativa). Y el apoyo implícito es directamente de carcajada, si depende del juicio de unos activistas de causa en pleno subidón de entusiasmo.

Obviamente el 33% lo convierten en el 97% que se buscaba. Por el procedimiento de imaginar que los que no definen categoría en el resumen mantendrán la misma proporción que los que sí, una vez leído el trabajo completo.  Y a base  de imaginar que entre los que sí se pueden calificar por el resumen, el 73% en el que ven un “apoyo implícito”, resulta estar bien juzgado por la banda del entusiasmo  – en contra de cualquier expectativa racional.

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Pero en realidad no es eso. La patochada de trabajo no es más que la disculpa para vender un mensaje perfectamente anti-científico, que saben que la prensa venderá sin mirar, y que las revistas científicas principales y los capos de las academias apoyarán sin fisuras:

Es esencial que el públlico entienda que hay un consenso científico respecto al calentamiento global. Así que Jim Powell, Dana y yo, hemos estado trabajando en algo durante los últimos meses, que esperamos que suponga un impacto radical en la percepción del público sobre el consenso. [–>]

¿Será posible que no se den cuenta de que la parte del público que no está convencida, pasa de “consenso”, y, en una muy razonable actitud científica solo necesita dos cosas? Un calentamiento que sea distinto de los “naturales”, y al menos una sola evidencia dura de que está causado principalmente por nuestras emisiones. Mi impresión es que estos payasos no van a conseguir convencer ni a una sola persona que no lo estuviera, y sí van a conseguir que la idea del consenso empiece a mirarse como lo que merece. Eso sí, sacarán más pelas, y no pocas de ellas serán del contribuyente.

Nota: La patochada la ha publicado una revista científica, que se pretende seria, y la mayor parte de la prensa “mainstream” del mundo.

La llaman el cuento del clima.

Enlaces:

El foro secreto violado.

Brandon Scholemberger no consigue que los autores le digan en qué consiste el consenso, o “apoyar” el consenso.

El dr. Richard Tol, economista especializado en cambio climático, y muy del consenso, concluye después de haber estudiado la patochada:

  • El intento es fallido
  • Su consenso abrumador es el resultado de inundar la encuesta con estudios irrelevantes.
  • Los autores han optado por no proporcionar todos los datos.
  • Los datos que sí proporcionan, sin embargo, muestran fuertes síntomas de clasificación inconsistente, y un sesgo hacia el apoyo de la hipótesis del cambio climático antropogénico.
  • Los trabajos elegidos en el estudio no son representativos del universo de trabajos entero.
  • Las conclusiones no tienen fundamento.

El trabajo anterior de John Cook,antes de profesionalizarse como mamporrero del calentamiento global (clic):

the-real-john-cook

Como era de esperar, periodistas cultos y presumiblemente inteligentes ya están usando la nueva payasada del 97%, ye, ye. Por ejemplo, Eugene Robinson, del Washington Post:

Solo alguien ignorante de la ciencia básica -o deliberadamente obtuso- puede escribir una sentencia como esta: “Al contrario de lo que afirman los que quieren regular estrictamente el CO2 e incrementar el coste de la energía para todos los americanos, hay una gran incertidumbre asociada a la ciencia del clima”.

Para que conste, y por enésima vez, no hay “gran incertidumbre” sobre el planeta se está calentando, o por qué. Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico a base de quemar combustibles fósiles, que liberan CO2 y otros gases invernadero.  [Es de pago –>]

Se refiere a este artículo del senador republicano Lamar Smith:

Lo cuenta la climatóloga dra. Judith Curry [–>], y señala que …

Las afirmaciones del senador Lamar Smith sobre ciencia del clima son defensibles, y de hecho yo proporcioné argumentos en apoyo de lo que afirma en mi declaración (al senado). Las críticas que ha recibido entran en estas categorías:

  • hechos incorrectos (el calentamiento ha seguido aumentando y los modelos lo han predicho con acierto)
  • el consenso (el infame 97%)
  • atacan una afirmación que no se ha hecho (el CO2 no produce calentamiento)
  • juicios de intención (Smith está más interesado en el petróleo -Keystone- que en política de cambio climático)
  • confunden ciencia y política (las decisiones sobre el petróleo -Keystone- son política, no ciencia)

Los críticos del artículo del senador republicano hacen parecer a Smith más como a un defensor de la ciencia que a sus críticos, lo que no es un buen lugar  para que se ubiquen los que le atacan.

Nota: Curry es demócrata, progre, y está contra Keystone. Pero sobre todo es científica.

El problema son los periodistas apedrojotados. Que, no siendo subnis, son canallas. Si hablas y usas un supuesto estudio (en realidad es una campaña de prensa) que afirma que el 97% de las publicaciones científicas apoyan “el consenso”, y eres un periodista con al menos una remota intención de informar a tus lectores, lo primero que harás será averiguar qué afirma ese consenso al que se refiere el estudio. Y lo segundo, averiguar si tiene pinta de serio, o de coña. No es mecánica cuántica; son ciencias sociales, estilo encuestas de opinión. Si te sientes capacitado para criticar las preguntas y resultados de los estudios sociológicos, lo mismo te debes sentir respecto a esta broma de estudio.

Si el Pedro Jota de turno es vago, pero no canalla, leerá el resumen del estudio [–>]. Y verá que el consenso consiste en afirmar que “los humanos están causando calentamiento global”. Es lo que ha hecho el jeta de Eugene Robinson, del WaPo, antes citado:

Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico

Aparte del pequeño detalle de que llevamos 15 años sin calentamiento atmosférico, el problema de esa afirmación pomposa es que no afirma nada relevante. Sirve para quien piense que el CO2 que emitiríamos sin preocuparnos, debería calentar el aire por ejemplo un décima de grado por siglo. Y sirve para los que piensen que nos vamos a achicharrar en menos de una generación.

Vuestro humilde corresponasl es parte de ese “consenso”. Y al mismo tiempo debe ser uno de los principales “negacionistas” de esta atribulada esquina del mundo. Si hacemos caso de los esforzados figuras que se consideran con propiedad parte del consenso, y luchan contra la perversa maldad en aras de la salvación del mundo.

negacionistas-celtibericos-ferran-p-vilar

Tengo un regalo para Ferrán P. Vilar. El Plazaeme, en plena acción de distribución de desinformación. No siempre tiene éxito, pero no se puede negar que acude a los salones y reuniones más relevantes, gracias a los contactos que consigue a través de su red de conspiración global.

plazaeme-obamaEl periodista no tan vago, pero tampoco canalla, leerá el “estudio” más allá del resumen [–>]. Y verá que el sistema de clasificación que han empleado para distinguir la literatura que apoya, de la que rechaza el consenso, es inconsistente. E implica significados distintos del consenso. Sencillamente, no hay manera de saber qué dice ese consenso que alegan que hay. Con lo que el supuesto estudio solo sirve (como ciencia) para el basurero. No hay forma de saber lo que dice. Pero sí sirve para que los periodistas canallas engañen a sus lectores, ya que pueden hacer que “consenso” parezca lo que quieren que parezca, sin que eso salga de los datos.

Lo que hubiera descubierto el periodista diligente, pero no canalla, es, por ejemplo, que Brandon Schollemberger ha hecho todos los esfuerzos para que los autores expliquen qué significa “consenso” en su estudio. Consenso sobre qué. Y no lo ha conseguido:

Eso basta para rechazar el trabajo. Pero hay más; mucho más.

El periodista diligente, pero no canalla, buscando un poco también se hubiera enterado que el economista del cambio climático dr. Richard Tol ha demostrado que la literatura de la que sale el 97% imaginario ha sido mal seleccionada. No parte de un universo de datos representativo.

Tiene una curiosa discusión en Twitter [–>] con uno de los ayudantes del autor Cook, que no da la cara. Dana Nuticcelli. Un animoso tonto al que está destrozando.

tol-dana-2Además, cada clasificador hizo 1922 clasificaciones, en un tiempo inverosímil. Y Tol muestra la estadística que demuestra o cansancio, o manipulación.

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Aquí hay unos cuántos ejemplos de literatura muy mal clasificada en ese “estudio”:

Especialmente grave, puesto que se trata de autores muy conocidos, nada “consenso”, y que han sido clasificados como apoyando el consenso (que después de todo no sabemos lo que dice).

En fin, una risa. Tal vez el periodista canalla se cree muy listillo usando una herramienta que imagina adecuada para engañar a sus lectores, y así hacer avanzar su política favorita. Pero no se da cuenta de que el momentum del engaño ha cambiado, y lo único que consigue es que se le vean sus miserias. Y luego dirán que la prensa tiene una crisis.

Actualización / añadido: Tol ha publicado un borrador de respuesta al estudio payaso del 97%, abierto a “peer-review”:

Todos habéis oído la cantinela: el 97% de los científicos están de acuerdo en que el calentamiento global es culpa del hombre pecador. Hasta ahora había un par de estudios -de risa- de los que salía esa cifra mágica. Siempre 97%.  Que es como decir todo lo que se le puede pedir a un consenso sin que sea irreal. El único problema es que es mentira. Mentira, no como en equivocación, sino como en engañando a propósito.

Siempre hacen el mismo truco. Unas preguntas a las que vuestro “escéptico” del IPCC favorito respondería que sí, y de ese sí sacan el consenso.  Pero hacen afimar al “consenso” algo que no se desprende de la pregunta. Por ejemplo:

Pregunta:

– ¿Crees que el CO2 que emite el hombre calienta el clima?

Respuesta:

– Sí (97%)

Conclusión:

– El CO2 es la causa principal del calentamiento global, siendo responsable de más de la mitad.

Problema:

– ¿De donde coño sale lo de “causa principal”? Yo solo había dicho que contribuye, no que sea la que más contribuye. Mucho menos he dicho “más de la mitad”.

¿Se entiende el esquema, no? El IPCC afirma que los gases invernadero (básicamente el CO2) han producido más de la mitad del calentamiento observado, pero apuntan al consenso a cualquiera que piense que el CO2 contribuye “algo” a ese calentamiento. Pero mientras que lo que dice del IPCC podría ser un problema, el que el CO2 contribuya “algo” al calentamiento de ningún modo implica que haya que preocuparse. Todo es cuestión de medida.

Ahora acaba de salir otro estudio. En principio da mucha pereza -y vergüenza ajena- hablar de nada de lo que salga de la factoría de John Cook (skepticalscience.com).  Pero le están dando gran bombo los alarmistas en USA. No sería de extrañar que nuestra prensa local lo refleje pronto. Obama mismo se ha subido al carro.

obama-97-por-ciento-consensoEl político está enlazando a esto. Clic. Y el trabajo no dice “dangerous” ni una sola vez.

reuters-97-por-ciento-consenso

Así que no queda más remedio que comentarlo.

El nuevo 97 % sale de un activista profesional australiano (le dicen community manager ahora) que vive del cuento del clima. Y ha hecho la misma trampa de siempre, como la que acabo de describir, pero consultando literatura científica, y clasificándola.

Ya empieza con la trampa en el primer paso. Ha extraído de una base de datos artículos que contengan los términos “global warming” o “global climate change”. Pero los escépticos no suelen emplear esos términos, así que muchos trabajos señeros suyos no salen.

Como segunda medida, los clasificadores son independientes. ¿Independientes de qué? No se puede saber, porque son anónimos. Por ejemplo, la trinca del bar de amiguetes del activista.

Aunque lo mejor es el siguiente paso, por si no les bastaba con las dos chapuzas anteriores. La clasificación de los trabajos, sacada de la web de Cook, se establece con siete criterios.

  1. Respalda la idea del Calentamiento Global Antropogénico, cuantificada (>50%).
  2. Respaldo explícito, sin cuantificar.
  3. Respaldo implícito (por supuesto sin cuantificar).
  4. Neutral al respecto.
  5. Rechazo implícito del CGA (por supuesto sin cuantificar).
  6. Rechazo explícito, sin cuantificar.
  7. Rechazo explícito, cuantificado (se supone que menos del 50%).

Es una imbecilidad lógica total. No puede haber un respaldo ni rechazo, sin cuantificar, cuando tú mismo estableces que la frontera es el 50%. O sea, una cantidad. Solo la cuantificación puede permitir distinguir (según esa clasificación) el respaldo del rechazo. Y tiene su sentido, ya que la propuesta principal del IPCC es que “más de la mitad” del calentamiento observado en la segunda mitad del siglo XX se debe a los gases invernadero.

Por ejemplo, Roger Pielke considera que el CO2 emitido produce un forzamiento en el clima de primer orden, comparable a otros efectos antropogénicos (como el cambio en el uso del suelo), ya la variación natural. Pero también considera que no están en condiciones de hacer la atribución del IPCC de “más de la mitad”, porque están muy lejos de saber lo suficiente. Y es ampliamente vilipendiado por los alarmistas a causa de esa opinión. Pero, esa opinión, ¿cómo quedaría en la clasificación del nuevo estudio? No se sabe; queda a criterio de los clasificadores “independientes” del activista de causa. Pero como en el resumen de los trabajos científicos no va a criticar al IPCC, solo queda lo de forzamiento de primer orden, y lo considerarían en el grupo 2 (respaldo explícito, sin cuantificar). Y sin embargo Pielke no respalda de ningún modo lo que dice el IPCC.

El resultado es el 97% que se buscaba:

el-jeta-de-john-cook

Lástima que sea mentira, y muy descarada. Propia solo de perfectos cafres, vaya. ¿De dónde sale que “we are the cause”? Pues sale de que suman los estudios que encajan en los tres primeros apartados de la clasificación. Pero ya vemos que trabajos como los de Pielke, que consideran al CO2 un forzamiento de primer orden, o sea grupo 2, de ningún modo lo tienen por “el” forzamiento o “la” causa, sino por “un” forzamiento o causa. Nadie dice que solo pueda haber un forzamiento de primero orden. Y si son tres, muy bien puede suponer solo el 33%. O sea, rechazo. Pero saldrían en respaldo.

Por supuesto, gente que opina  como Pielke hay mucha. Y aunque no se meten en el charco de criticar al IPCC, están lejísmos de opinar que “we are the cause”. O sea, lejísmos de lo que este “estudio” dice que dice el “consenso”. Pero los incluyen, y sale el 97%.

Los resultados, sacados por Brandon Shollenberger y Marc Crok en el blog de Lucia (ver enlaces abajo), dan:

  • Categoría 1: 65
  • Categoría 2: 934
  • Categoría 3: 2.933
  • Categoría 4 (neutral): 8.261
  • Categoría 5: 53
  • Categoría 6: 15
  • Categoría 7: 10
  • Total: 12.271tar “algo”

Haciendo la trampa de considerar que las categorías 1 – 3 representan el consenso (que ni de coña), deberían decir que el consenso supone el 32% de los trabajos de la base de datos. ¿No? (Y de ese 32%, el 75% es un “respaldo” -hmmm- solamente implícito). Pero no, porque eso no da el 97% que se busca. Eliminamos los “neutrales”, comparamos las categorías 1 -3 contra 5 -7, y … ¡tachán! … 98%. Y olvidamos que el 68% no están respaldando el alarmismo, ni siquiera con esa manga ancha en la clasificación de “respaldar”.

Así que el mensaje debería promocionarse con un cartel un poco diferente:

el-jeta-de-john-cook-2

Comunico a la afición que vuestro humilde servidor, según John Cook, también “respalda” el consenso. Creo que el CO2 debería de calentar “algo”. Ni idea de cuánto. Y como el calentamiento observado, después del parón de 16 años se ha quedado en muy poco, no importa gran cosa.

Hay más. Muchos de los estudios -probablemente una gran mayoría- son estudios hipotéticos de impactos o acciones posibles ante un cambio climático cuya causa simplemente asumen, pero no estudian. Parten del CGA, no llegan a él. Así que esta patochada solo es un estudio muy mal hecho, y muy tramposo, de un estado de opinión. Con unas conclusiones que no se sostienen en el estudio. Y donde no hay lo único que haría falta. Al menos un solo trabajo que demuestre de forma falsable que la teoría IPCC es correcta.

Pero para Obama, Reuters, y espero que Pedro Jota, va a misa.

Enlaces y fuentes:

Jo Nova tiene razon. Los periodistas se van a lanzar como a por un caramelo. Pero a estas alturas nadie puede dudar que solo están “engañados” porque quieren. Subnis no son.

¡Ah!, y un pequeño añadido al título: El 97% de consenso científico … es el 33%, y encima no dice lo que crees.

Hay cosas que da pereza investigar. Afirmaciones tan obviamente majaderas que sabes que no se sostienen, aunque los papagayos las repitan una y otra vez. Pero claro, esos loritos son periodistas y políticos de prestigio, y el asunto tiene sus consecuencias. Un caso claro es el del 97% de los científicos del clima. Siempre lo usan, como  “demostración” de que hay que empobrecer el mundo encareciendo la energía. Nunca le he hecho caso. Primero porque la ciencia no se hace por opinión ni por democracia. Y segundo porque no me creo el resultado del 97 por ciento. Hasta que llega el momento -por ejemplo hoy- en que te preguntas de dónde sale la chorrada. Normalmente la trampa está en los detalles, y es lo primero que hay que mirar. ¿Qué es exactamente aquello en lo que están de acuerdo los científicos del clima, y de donde lo sacan?

Skepticalscience.com es probablemente la web más conocida entre las que atacan a los “escépticos” del IPCC. Deben saber de dónde sale el invento, ya que lo citan todo el rato. Afortunadamente lo tienen traducido, y me quitan el trabajo:

En “las cinco características de la negación científica“:

2. Falsos expertos
Una serie de encuestas y peticiones se han publicado en Internet, presentando a un gran número de científicos que rechazan el hecho del calentamiento global antropogénico. Una inspección en detalle de estas listas, revela que muy pocos de estos científicos están cualificados en la ciencia del clima. Por el contrario, una relación de científicos del clima que regularmente publican investigaciones climáticas revela que más del 97% de ellos consideran que el origen del calentamiento global es antropogénico.

¿Queda claro, no? El 97% opina que el origen del calentamiento global es la actividad humana. Según Skepticalscience. Lo malo es que si uno sigue los enlaces que dan, llega al documento del que se supone que sale la afirmación:

Doran (2009)

Es una encuesta, donde las preguntas que dan pie al 97%, son:

  • 1. Comparada con los niveles  de antes de 1.800, piensas que las temperaturas, en general, han subido, bajado, o se han mantenido relativamente constantes?
  • 2. Piensas que la actividad humana es un factor que contribuye significativamente a cambiar la temperatura media global?

El problema es que llevo mucho tiempo escuchando lo que dicen los científicos del clima escépticos o críticos de la postura del IPCC, y apuesto lo que sea a que exactamente todos ellos contestarían lo mismo que el 97%. Sin que piensen que se puede afirmar que “el” origen del calentamiento global es la actividad humana. Y sin estar dentro del “consenso”.

Pongo un ejemplo. Hace un tiempo 16 científicos muy famosos y respetados, todos ellos interesados por el asunto del clima, y varios con publicaciones científicas al respecto (Lindzen, Kininmonth, Shaviv, Allegre, Armstrong, Tennekes), publicaron una carta en el New York Times en contra de la alarma del clima:

Los pro IPCC les respondieron muy enfadados, y en la respuesta usaban la carallada del 97%:

“… La investigación muestra que más del 97% de científicos publicando activamente en la materia están de acuerdo en que el cambio climático es real y está causado por el hombre. (Trenberth et al – WSJ)

A lo que los 16 firmantes del NYT respondieron la obviedad que estoy señalando:

“.. La afirmación del 97% es engañosa. Las encuestas contienen preguntas triviales con las que incluso nosotros podríamos estar de acuerdo. Esto es, las encuestas encuentran grandes mayorías de acuerdo en que las temperaturas han subido desde 1.800 y que la actividad humana tiene algún impacto. Pero lo que se discute es el tamaño y la naturaleza de la contribución humana al calentamiento global.  (Wall Steet Journal)

En resumen, la trampa consiste en preguntar si el hombre tiene un efecto significativo en el clima (sin definir significativo), y luego cambiar la cosa como si se hubiera respondido que es “el” causante del calentamiento, y añadir de tapadillo que ese calentamiento supone una alarma. En mi pueblo a eso le llaman una falsedad.

Hay otros problemas menores en Doran 2009, pero este basta para saber que no se puede deducir de este estudio la vaina del 97% de apoyo a la idea del IPCC. Pero estos otros gazapos sirven para mostrar que son encuestas falsas, destinadas a obtener un resultado. Por ejemplo, dividen a los climatólogos entre los que publican la mayor parte sobre “cambio climático” y el resto. Como si se pudiera hablar de clima sin hablar de cambio. Y deciden que los que saben de verdad son los primeros, y de ahí sale el 97%. Pero es de esperar que los que se autodefinen como publicando sobre todo sobre “cambio climático” sean los predispuestos a ver un problema con el cambio climático. Sin embargo, entre los climatólogos, en esa encuesta tan citada, solo el 88% contesta que sí a lo de que el hombre sea un factor significativo. Que sigue siendo una mayoría muy grande, pero los que no contestan que sí son cuatro veces más (12%) que en el caso sesgado del 97% / 3%.  El 3% puede ser una minoría despreciable; el 12% no es despreciable en absoluto.

Y el resultado (si las preguntas no fueran inválidas) en realidad es: “el 88% de los científicos del clima”, etc. Pero eso no les valía para el cuento que quieren vender. Y “etc” solo quiere decir que el hombre contribuye significativamente, entre otras cosas que también contribuyen, quién sabe si más. Y el hombre contribuye con el cambio en el uso del suelo, con los aerosoles, con el hollín, y también con el CO2 – ¿por qué no? O sea, no quiere decir nada.

Hay otros datos interesantes que no se citan nunca. Las dos áreas de experiencia con el menor porcentaje de respuestas “sí” en la encuesta de Doran son los geólogos (solo 41%) y los meteorólogos (solo 64%). Curiosamente los que más experiencia directa, no teórica, tienen con el clima.

Hay otras encuestas, con preguntas diferentes. Las he sacado de Wikipedia.

Bray y Von Storch:

A la pregunta de si crees que el cambio climático reciente, y el próximo, es o va a ser el resultado de causas antropogénicas:

  • Muy de acuerdo: 34,6%
  • Bastante de acuerdo: 48,9%
  • Poco de acuerdo: 15,1%
  • Nada de acuerdo: 1,35%

O sea, un 16,45% claramente poco partidario, en vez de un 3%.

William R. L. Anderegg, James W. Prall, Jacob Harold, and Stephen H. Schneider (2010).

Esta es la segunda fuente para lo del 97%. Lástima que sea una patochada. Los autores seleccionan a los científicos según hayan firmado alguna declaración, entre unas cuentas seleccionadas, a favor o en contra del IPCC. De ahí sacan 902 nombres de científicos “convencidos” del cuento del IPCC, y 472 de “no convencidos” [Anderegg SI –>]. Y con dos cojones se olvidan de todos aquellos que no están lo suficientemente motivados como para andar firmando declaraciones (en contra IPCC) que pueden perjudicarte la carrera. Luego establecen una mecánica muy particular para distinguir entre los que saben de verdad y los que no [J. Curry –>], y, ¡hops!, 97%. Inevitablemente pasan cosas como que Pielke Jr acaba en la lista de los malos sin ser científico del clima [–>], por haber firmado cosas incovenientes, mientras que muchos científicos del clima poco aficionados a firmar, no salen

Lichter:

  • Las temperaturas han subido: 97%
  • La evidencia científica corrobora que el hombre contribuye al calentamiento: 74%
  • El hombre no contribuye al calentamiento: 5%
  • No está seguro: 21%

O sea, 26% no convencido de que la evidencia científica corrobore la idea de que el hombre está causando (no queda claro en qué grado) el calentamiento.

En resumen. Si nos fiamos de estas encuestas (no es fácil), el número de científicos del clima no muy convencidos del asunto del “consenso” debe de oscilar entre el 16 y el 26 por ciento. Al próximo periodista o político que te hable de que solo un 3% tiene problemas con el cuento del calentamiento global, enséñale esto.

Fuentes:

Wikipedia:

WUWT:

Pielke Jr:

Collide a scape:

Physics World:

Skeptical Science: