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Como se sabe, el IPCC emite cada lustro -o poco más- un mega informe sobre el calentamiento global, cambio climático, dirsupción climática, en fin, *el problema*. Y siempre le dan a la criatura gran pompa, lo que implica una apariencia científica de las que te dejan acojonado.

Entre ese aparato de show, una de las partes más populares es la que expresa el nivel de confianza que tienen en lo que dicen. Que nos vamos a quemar todos. No siempre repiten la misma frase, pero la idea siempre es la misma. Por ejemplo, en el informe de 2007:

La mayor parte del incremento observado en la temperatura global media desde mitad del siglo XX es muy probablemente [90% de confianza] debido al incremento observado en la concentración de gases invernadero.

La gente suele tomar esto como la afirmación clave del IPCC. De hecho, cuando a algunos les da por medir el “consenso científico” respecto de la alarma del clima, suelen medir exactamente eso. ¿Qué porcentaje de científicos / estudios confirman que la mayor parte del calentamiento observado desde 1950 se debe a los gases invernadero / acciones antropogénicas? Las conocidas payasadas de las que sale un 97% de “consenso”, son una supuesta medición (pero falsa) del grado de acuerdo sobre esta afirmación.

Y aquí hay un problema lógico como de niño de teta. Por ejemplo, si más de la mitad del calentamiento observado es culpa del hombre pecador, pero es un calentamiento pequeñito, quiere decir que los pecados producen poco efecto, y que tenemos un perfecto no-problema. ¡A pecar!

En 2013, uno de los temas favoritos de la campaña de relaciones públicas era que el IPCC había aumentado su confianza, ¡¡¡del 90% al 95%!!! La pera.

Los científicos de fuera del mundillo alarmista estaban anonadados. Lindzen, tal vez el mejor climatólogo vivo, declaraba:

Y sin embargo, según aumenta la diferencia entre los modelos y las observaciones, el IPCC insiste en que su confianza en los modelos es mayor que nunca. [–>]

Lo que señalaba Lindzen se puede representar con mucha claridad, así:

ipcc-confianza-y-modelos

El mensaje fácil es ese. Con llegar hasta aquí, basta. Son datos. Si alguien quiere entender el absurdo problema, puede seguir. Pero no se lo va a creer. Se trata de un malentendido en el mejor de los casos; o de un engaño en toda regla en el peor.

Lindzen entiende lo lógico. Que el nivel de confianza es el nivel de confianza en los modelos. ¡Porque la teoría y los modelos son lo mismo! Pero el IPCC no está hablando de la confianza en los modelos, ni en la teoría. Eso nunca lo juzga; parte de que son correctos. Su 95% de confianza lo calcula del siguiente modo. Si tenemos estas temperaturas observadas, ¿cuántas veces darían los modelos que más de la mitad del calentamiento observado no es por causa del hombre pecador? Como sólo producen eso el 5% de las veces, su confianza es del 95%.

Nota: los modelos son muchos, y con resultados distintos. Y cada vez que se ejecutan cada uno da resultados también diferentes, porque parten de condiciones iniciales algo diferentes. O sea, que los modelos no dan un resultado, sino un rango de resultados. En el gráfico está representada la media de ese rango de resultados. Y como es normal, dentro del rango la parte del medio obtiene un gran porcentaje de resultados, y los extremos mucho menos.

Y aquí viene la gracia que no se puede creer. Cuanto menor calentamiento observen, más seguros están de que se debe (mayormente) al hombre pecador. Porque parten de la asunción de que saben el calentamiento que debe producir el CO2, y cualquier desvío se debe a “otras cosas”. Y por tanto, cuanto menos calentamiento se observe, más porcentaje del mismo debe ser por culpa del CO2.

Sí, es un lío. Pero vamos a dibujarlo.

Imagina que se observa mucho calentamiento (azul, arriba), o poco calentamiento (azul, abajo). Y que los modelos dicen que el que se debe al CO2 es el rojo.

ipcc-confianza-95-explicacion

Mucho calentamiento observado:

Si tienes mucho calentamiento observado, dirán que para la media de los modelos el CO2 ha producido el 60% del calentamiento. Pero habrá muchos modelos que den menos del 50%. Pongamos un 25%. Entonces dirán que están seguros al 75% de que “la mayor parte” es por el CO2

Poco calentamiento observado:

Si hay poco calentamiento observado, dirán que para la media de los modelos el CO2 ha producido el 200% del calentamiento observado, y “otras cosas” lo han reducido hasta el 100%. Y no habrá casi ningún modelo en el que el resultado sea que el CO2 ha producido menos de 50% del calentamiento. Por lo que están seguros casi al 100%.

No juzgan los modelos. Juzgan la realidad a través de los modelos, que dan por buenos sin mayor crítica. De ahí que Lindzen (o Judith Curry [–>]) no tengan razón. Es disculpable. Daban por supuesto que si el 95% salía de cálculos, sería de cálculos con algún sentido. Y no puedes calcular la confianza en tu teoría sin dar la oportunidad de que esté equivocada. Por eso pensaban que se habían sacado el porcentaje de la gorra, estilo “opinión experta”. ¡No tenían razón, porque la realidad del IPCC es mucho peor de lo que imaginaban! Hay que decir que el cálculo está muy escondido, tras una locura de estadística y asunciones infumable, y que Curry y Lindzen estaban dando una primera impresión.

En resumen: El IPCC está espectacularmente seguro de su teoría, pero su seguridad no tiene ningún significado. Ni es falsable. Cuanto menos calentamiento (cuanto más error), más seguros están.

Nota: La motivación de la entrada viene de un bonito gráfico en WUWT (clic para la entrada), que he querido simplificar y explicar.

certainty-channel

Y ya de paso, se me ha ocurrido aprovecharlo para contar el cuento de la certidumbre del IPCC. 95%.

Datos:

El primer gráfico sale como se explica aquí:

——————————————————————————————————————————————————

Añadido para los comentarios:

El muchacho de los mil nombres nos deja unos gráficos que pretenden desmentir la idea de la entrada. Pero no se da cuenta de que la confirma, en lugar de desmentirla: La confirmación se ve en los puntos de color magenta, que he añadido. Se corresponden a 2000 (TAR), 2007 (AR4) y 2013 (AR5).

tonterias-de-doom-darkmatter-pepito-draco

Lo puede mirar de otra forma. Desde el primer informe del IPCC (1990), la tendencia HadCrut4 es 0,15ºC / década, y la tendencia de os modelos es 0,21ºC. o sea, según pasa el tiempo,  más se separan. Que es lo que decimos. Y la fantasía de ese punto de 2015 “hasta el momento”, se puede poner en su contexto poniendo el gráfico de las temperaturas mensuales – o comparando naranjas con naranjas:

tonterias-de-doom-darkmatter-pepito-draco-2

tonterias-de-doom-darkmatter-pepito-draco3

Y para LDu95:

ipcc-ar5-95-confidence

Documento IPCC:

Imagina que ves un problema. Por ejemplo que los osos polares están disminuyendo de número escandalosamente. Y se te ocurre montar una gran comisión internacional para solucionar el problema. Por ejemplo, el IUCN/SSC Polar Bear Specialist Group [–>]. Sólo por hacerlo acabas de introducir una nueva dinámica en el sistema. Y tienes que contar con ese nuevo factor.

No es nada nuevo. Lo sabemos más o menos desde siempre. Spinoza, entre muchos otros, lo formalizaba así:

De su Ética, proposición VI:

– Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser.

Y proposición VII:

– El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no es nada distinto de la esencia actual de la cosa misma.

De esas dos ideas, perfectamente establecidas en el acerbo de conocimientos de la humanidad, sabes que el Polar Bear Specialist Group va a considerar como misión número 1 el seguir existiendo. Que será una misión “no oficial”, pero no por ello va a dejar de ser el impulso primordial que guíe todos sus actos. Así que sabes va a hacer fundamentalmente dos cosas.

  1. Ejerecer presión sobre la causa que hacía disminuir la población de osos — que era la caza descontrolada.
  2. Inventar lo que sea para que la población de osos siga en peligro, así se trate de pura imaginación, y que el Polar Bear Specialist Group siga teniendo razón de existir.

Y eso, que es justamente lo que se puede prever, es lo que ha ocurrido. Consiguieron que todos los países que lindan con el Ártico prohibieran o regularan mucho la caza del oso polar. Y fue un grán éxito, y las poblaciones de osos aumentaron con rapidez. Y luego aprovecharon que el hielo estaba disminuyendo, para imaginar que eso *debería* ser un problema muy grande para los osos. O para venderlo, más que imaginarlo. Lo que daba plena justificación para dotar una vida eterna al Polar Bear Specialist Group.

Es imposible que los especialistas no sepan que los osos necesitan hielo, sobre todo, en invierno y primavera. Y que la disminución del hielo es, sobre todo, la del de final de verano. Y sobre todo, que hay poblaciones de osos que viven muy contentas en zonas donde no hay ningún hielo de verano, y desde antes de que diminuyera el hielo.

Repitiendo de otra [–>] entrada: Por ejemplo, la costa de Labrador y en la Bahía de Hudson hay poblaciones de osos a las que les va muy bien, y que *jamás* tienen hielo en agosto ni en spetiembre. Les da igual lo que haya disminuido el hielo de verano en otras partes del Ártico, porque ellos tampoco tenían hielo en verano en 1980. En ese sentido, no han notado diferencia en estos 30 años de “espiral de muerte” de hielo en el ártico.

oso-polar-negacionista-hielo-agosto

Pero,

– Cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser.

– El esfuerzo con que cada cosa intenta perseverar en su ser no es nada distinto de la esencia actual de la cosa misma.

Y consiguientemente, el Polar Bear Specialist Group tiene que inventarse el problema que le permita sobrevivir como grupo, o, en jerga técnica de Spinoza, perseverar en su ser.

Esero que sirva esta idea básica, que los políticos se empeñan en olvidar cuando establecen grupos dedicados a un problema, para enfocar mejor este artículo de Susan Crockford, que muestra muy claramente cómo el Polar Bear Specialist Group tenía que haber sido desmontado hace 20 años. Muy recomendable:

Un nuevo estudio sobre el consenso del alarmismo climático. Supuestamente para afirmarlo. En mi opinión, consigue justamente lo contrario. Pero da unas cifras que se corresponden con lo que esperas si has seguido la discusión del “calentamiento global” con alguna atención durante estos años.

Se supone que lo han hecho preguntando directamente a los científicos del clima. Y los dividen según su grado de “experticidad”.

Por ir al grano rápido:

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

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Es un asunto bastante bizantino e idiota, pero va así. La payasada de la que salió lo del 97% de consenso, definía “consenso” como apoyo a la afirmación principal y más conocida del IPCC: La mayor parte (más del 50%) del calentamiento observado desde 1950 se debe a nuestras emisiones de gases invernadero. De su trabajo no se desprendía ni de coña un 97% de apoyo a esa idea. Bueno, no se desprendía ni eso, ni ninguna otra cosa. Porque era una payasada de trabajo. Ver, por ejemplo.

Este de Verheggen et al parece de más fuste. A primera vista; no he examinado todavía de dónde sale su universo, ni el detalle de cómo lo han hecho. Pero al menos han debido preguntar directamente a científicos, en vez de poner a juzgar los “abstracts” de miles de trabajos a una pandilla de activistas climáticos. Y de sus cifras se desprende lo que a mi me parece un marcado no consenso, por muy fuerte mayoría que sea. Porque el resultado es:

Un tercio de los científicos del clima no apoyan el mensaje principal del IPCC . Un cuarto entre los especialistas de la “atribución”.

¿Eso es un “consenso”? En una rama de la ciencia en la que les insultan y acosan por disentir, y su trabajo peligra, este resultado me parece un disenso sencillamente heroico.

Lo que venden los autores del trabajo es que cuanta mayor “experticidad” entre los científicos del clima, mayor acuerdo con el IPCC. Después de todo son alarmistas. Aunque muy inteligentes no parecen, porque miden la “experticidad” basándose en el número de publicaciones y en la participación en el IPCC. Cuando todo el mundo sabe que estar “con el consenso” es un factor determinante para publicar mucho, y para trabajar con el IPCC.

Este otro cuadro da unas cifras que parecen diferentes. Por ejemplo, da 83% de consenso en vez de un 66%. Pero es una sutileza de las que suele gastar el IPCC. En vez de referirse a que las emisiones invernadero sean causa de más de la mitad del calentamiento, la pregunta es si son la “causa dominante”. Y se puede ser “causa dominante”, sin ser causa del 50%. Por ejemplo, si hay más de dos causas y se reparten -tipo- 50, 30 y 20 por ciento. Y hay muchas más de tres. O sea, la pregunta es intrascendente de cara a un “consenso” definido como se ha definido.

verheggen-2014.fig3

Hay otro cuadro que en realidad tiene más interés; es menos bizantino. Pero no cambia las cosas. La opinión de estos científicos sobre la “sensibilidad climática”. Al final, el efecto que puede causar el CO2 que emitimos. Un 37% responde que es una sensibilidad baja (apuntando a un no-problema). No lo ponen en el estudio, hay que sacarlo del gráfico. En esta respuesta participan 905, no los 1868.

verheggen-2014-fig8En mi opinión, en vez de exponer un consenso que no existe, lo que han hecho es medir el disenso. Y dependiendo dónde / cómo lo midan, resulta un 37%, un 34%,  o un 26% de disenso. Yo no hubiera esperado más, la verdad. Me parece un muy buen disenso, teniendo en cuenta lo que ladran jetas como Obama. Le corregimos el “tuit” famoso:

obama-twitter-consenso-corregido

Nota: hay que tener en cuenta algo muy importante, que la mayor parte de la gente tiende a olvidar. Ciencia no es la opinión de científicos, porque ciencia no es opinión. Por ejemplo, Wikipedia, sin ir más lejos. Pongo la versión en inglés porque la española es más posmoderna, como más zapatera.

Science (from Latin scientia, meaning “knowledge”) is a systematic enterprise that builds and organizes knowledge in the form of testable explanations and predictions about the universe

Fuentes.

La publicación.

En el blog de Verheggen:

Los defensores del IPCC (ya se sabe, la alarma del clima y eso) tienen, entre sus muchos trucos, uno muy llamativo. Por ejemplo, si uno señala que los modelos climáticos en los que se basa la alarma llevan unas predicciones que van de culo, y que siempre se ha entendido que unas malas predicciones implican una mala teoría o modelo, los carbono-maníacos contestan diciendo que el IPCC no hace “predicciones”, sino “proyecciones”. ¿Mande?

La gente normal entiende por “proyección” una predicción condicional. Por ejemplo, si para tal futuro (tantos años) han ocurrido tales emisiones de gases CO2 (tantas toneladas), entonces la temperatura media global habrá subido tantas décimas de grado. Hasta el que asó la manteca se da cuenta de que eso es una predicción como la copa de un pino. Todo lo condicional que usted quiera, pero ni un ápice menos predicción. Si la condición (x toneladas de CO2) se cumple, y la temperatura (x décimas de grado) no se cumple, es una predicción fallida. Punto.

Lo explica el estadístico Matt Briggs, en un resumen de una presentación suya para la AGU.

Por supuesto, un “escenario” no es más que un conjunto de condiciones determinadas.

Ejemplo. Modelos de un “escenario” IPCC concreto (RCP 8.5) cuyas condiciones (emisiones) se han cumplido hasta el momento, y la realidad. Raya roja: media de los modelos de temperatura de cinco años. Rayas azul y verde: Media de las observaciones (satélites y globos sonda) de temperatura de cinco años. Cada punto es una media móvil de cinco años.

models-datasets-christy

Si queremos ver todos los modelos citados, en vez de su promedio, es esto:

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/06/spencer-christy-modelos-realidad.png?w=510&h=338

Se trata del aire en altura en los trópicos. Le llaman el “tropical hot spot”. Es una característica esencial de los modelos, porque nace de la amplificación que hacen los modelos del pequeño calentamiento que produce directamente el CO2. Esa es la tesis del IPCC. No que el CO2 calienta algo. Eso lo acepta todo el mundo, y no le preocupa a nadie. La “gracia” del IPCC es que el sistema climático amplifica es calentamiento del CO2. Pero, a lo que se ve, es el sistema climático de los modelos, y no el de la tierra, el que hace tal cosa. Los modelos, ahí, en el sitio clave, se calientan tres veces más que la realidad. En lo que conocemos la realidad.

Predicción / projección / escenario fallidos; mala teoría. ¿Fácil, no?

Pues no tanto. He estado buscando literatura sobre la jerga y gimnasia IPCC acerca su la diferencia entre predicciones y predicciones. Y se las trae. Agárrate, que vienen curvas.

Projections of future climate change are not like weather forecasts. It is not possible to make deterministic, definitive predictions of how climate will evolve over the next century and beyond as it is with short- term weather forecasts. It is not even possible to make projections of the frequency of occurrence of all possible outcomes in the way that it might be possible with a calibrated probabilistic medium-range weather forecast. Projections of climate change are uncertain, first because they are dependent primarily on scenarios of future anthropogenic and natural forcings that are uncertain, second because of incomplete understanding and imprecise models of the climate system and finally because of the existence of internal climate variability. The term climate projection tacitly implies these uncertainties and dependencies. Nevertheless, as greenhouse gas (GHG) concentrations continue to rise, we expect to see future changes to the climate system that are greater than those already observed and attributed to human activties. It is possible to understand future climate change using models and to use models to characterize outcomes and uncertainties under specific assumptions about future forcing scenarios.

Traducido: las proyecciones IPPC no son predicciones, porque:

  1. Porque son condicionales a unos escenarios (ya hemos visto que eso es una idiotez).
  2. Por una falta de conocimiento del sistema climático, y por la imprecisón de los modelos.
  3. Porque existe la variablilidad natural.

¿Conclusión? La conclusión imaginaria del IPCC es esta. Con un par:

En todo caso, según aumente el CO2, esperamos ver futuros cambios en el sistema climático que serán mayores que los observados hasta ahora, y que son atribuidos a las actividades humanas.

La conclusión racional, son dos:

1) Si conocieran la variabilidad natural, la podrían predecir. Tal vez no la fase exacta en un subibaja, pero sí su media en el tiempo, en x décadas. Y podrían predecir: Dentro de X décadas, la tasa media de calentamiento será tanta. Pero dicen que no pueden predecir, entre otras cosas por la variabilidad natural. Luego no conocen su cantidad. Y si no conocen su cantidad, por definición no pueden hacer atribución ninguna (causa natural / causa humana) sobre el calentamiento observado. O sea, el “son atribuidos”, es un cuento. Quiere decir que “son atribuidos”, sin el conocimiento suficiente para atribuir nada. Son atribuidos mediante la falacia: no se nos ocure nada mejor. No se os ocurrirá nada mejor, pero si la no-predicción falla como falla, la ocurrencia es mala.

2) Si le llaman “proyección” a una “suposición; imaginación; esperanza; creencia; opinión” (expect), es obvio que su “proyección” no es una preddicción. Pero por el mismo motivo, es obvio que no hablamos de algo “basado en las leyes de la física”, sino en una especulación calenturienta.

Resumen:

¿Son predicciones las proyecciones del IPCC? No; tiene razón el IPCC. Sus proyecciones no son predicciones ni de broma. Tampoco son lo que el resto de la humanidad entiende por una “proyección”. Son lo que el resto de la humanidad entiende como charlatanería. Todo lo “experta” que se quiera, pero nada más que palabrería.

Si hicieran predicciones o proyecciones en -el sentido habitual del término- sabríamos que plantean algo en serio. Que puede ser acertado o erróneo, y se verá en función del acierto de las predicciones. Lo que se venía llamando ciencia hasta ahora. Pero si no pueden hacer predicciones, por falta de conocimiento del sistema, y por no saber lo que varía naturalmente, no pueden, ni meternos miedo con ese “conocimiento”, ni decirnos cuánta parte del calentamiento observado hasta ahora es “antropogénica”.

El sistema climático es muy complicado de entender. No hay duda. La jerga de IPCC, en cambio, sólo necesita un poco de atención. En mi libro se llama cuento.

Añadido. Dibujo para la discusión posterior.

elipticus-y-el-futuro

Es que se la trae lo de los alarmistas. Por una parte nos aseguran que si seguimos quemando combustibles fósiles como fuente de energía vamos a provocar tanto calentamiento que acabaremos con la civilización. Y una masacre en la biodiversidad. La solución es eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. Vale, Flannagan.

Y por otra parte nos hacen una Última Llamada [–>] [–>], porque no nos quedan suficientes combustibles fósiles como para seguir creciendo, y mantener la civilización. Con lo que la solución vuelve a ser eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. ¡Y olé! Porque hay que ser torero para sostener las dos cosas al mismo tiempo.

Vamos a echar un ojo a eso. A cuánto CO2 imaginario usa el IPCC para achicharrar el mundo con sus modelos. Y si ese CO2 indica unos recursos como para seguir creciendo, o indica un lento genocidio que ha empezado ya, por falta de posibilidad de crecer.

Cuando da sus “proyecciones”, el IPCC usa lo que llama distintos “escenarios”. Que llevan unos nombre muy crípticos. No hace falta recordarlos. Basta saber que el más alto es lo que consideran “business as usual”. O sea, no hacer nada por reducir las emisiones, y dejar que la industria emita lo que necesite, según sean las condiciones económicas. Los otros tres escenarios son para distintas políticas de reducción de emisones. No nos importan ahora; se trata de qué crecimiento en el uso de energía plantea el IPCC. Y crecimiento en el uso de energía normalmente quiere decir crecimiento económico. Van mucho de la mano.

Esto es lo que plantea el último informe del IPCC:

ipcc-concentracion-co2-escenarios

 

La cifra es clara. Plantea que sin hacer nada, sin “políticas climáticas”, llegaríamos en 2.150 a 1.450 ppm de CO2 en el aire. Parece como crecer. Y parece mucho. ¿Lo es? ¿Como se compara con el crecimiento que tenemos ahora, y que desde ya mismo no puede continuar porque se agotan los combustibles fósiles?

Esta es la curva del crecimiento acelerado del CO2, desde que se mide en Mauna-Loa (1950), prolongada hasta el año 2.150. Se añade la referencia de lo que plantea el IPCC como “business as usual”.

ipcc-concentraciones-co2-imaginarias

Es evidente que los alarmistas del IPCC plantean para el próximo siglo y pico un crecimiento de las emisiones (y por tanto, económico) muy superior al creciemiento que ha habido en los últimos 60 años. Mientras que los alarmistas del “peak oil” aseguran, no solo que no puede haber el crecimiento imaginado por el IPCC, sino ni siquiera un crecimiento como el de los últimos 60 años. Su concentración de CO2 quedaría muy por debajo, por falta de combustibles. Tal vez entre 500 y 600 ppm, en vez de 900 -de seguir el crecimeinto actual-, o las 1450 ppm del crecimiento imaginado por el IPCC.  Por tanto, los alarmistas del “peak oil”” son estrictos “negacionistas” de la teoría del IPCC.

Pero la cosa tiene más guasa. Hemos mirado sólo hasta el año 2.150. Hay científicos que se han molestado en continuar las proyecciones de los mismos modelos del IPCC hasta el año 2.300 [–>]. Esta:

ipcc-concentraciones-co2-escenariosSi hacemos el mismo ejercicio de compararlo con la aceleración actual del crecimiento hasta 2.300, tenemos este gráfico:

concentracion-co2-proyectada-2300

Esta vez coinciden. En cerca de 2.000 ppm de CO2 en el aire. Lo que quiere decir que están planteando el mismo crecimiento de los últimos 60 años (la misma aceleración en el cremiento) duranto los próximos … ¡300 años!

¿Y si los alarmistas del “peak oil” son tan negacionistas del calentamiemto global, por qué no les insultan también a ellos? ¿Por qué no les llaman “criminales contra la humanidad”, y piden cárcel y todo eso? Yo creo que es fácil. Porque los dos proponen la misma solución, para problemas contrarios. Eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico de pobreza generalizada. Son “negacionistas” entre sí, desde el punto de vista del problema imaginario; pero en cambio son “hermanos de sangre” desde el punto de vista de la solución — por otra parte bien real, y ya llevada a cabo con espectacular eficacia por el Khmer Rouge.

¿De estos alarmistas, puede tener razón alguno de los dos, ya que no la pueden tener los dos? El especialista David Rutledge señalaba en el blog de Judith Curry:

La quema de carbón del IPCC es enorme. Dos veces las reservas hasta 2.100, y siete veces las reservas hasta 2.500. El carbón domina tanto que no es una exageración decir que los programas del IPCC y de la investigación del cambio climático dependen de esta quema masiva de carbón para su existencia.  Sin la amenaza del carbón tendrían que cerrar el chiringuito, y la financiación de sus programas caería a una pequeña fracción de lo que se gasta actualmente. [–>]

Del escenario que le parece más verosímil entre los que usa el IPCC (solo que por cambio obligado económicamente de fuentes de energía, en vez de políticamente), parece apuntar a una estabilización hacia las 500 ppm de CO2. (A mi me suena a poco). Por comparar, en los invernaderos más tecnificados enriquecen el aire hasta las 1.500 ppm de CO2 para tener contentas a las plantas.  Y no es que no estén contentas con más CO2 que ese. Sí lo están, pero parece que ya no merece tanto la pena el gasto. Ese nivel de CO2 de Rutledge sería como doblar el CO2 “preindustrial”. Y eso provocaría un aumento de temperatura media global …

  • Para el IPCC (teoría / especulación pura) entre 0,8ºC y 3,8ºC más que ahora.
  • Para los modelos IPCC contreñidos por las últimas observaciones, y el efecto de “la pausa” reciente en el calentamiento, alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para Guy Callendar (el padre de la criatura en 1938), alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para los climatólogos “escépticos”, como 0,5ºC más que ahora.

Menos la parte alta del rango completamente especulativo del IPCC, ese tipo de calentamienntos son mucho más una bendición que un problema. Por el ligero calentamiento, que sería sobre todo en las partes de la tierra donde se congelan de frío, y por la fertilización del CO2 a todo el mundo vegetal.

Añadido anecdótico:

Turiel (el padre de la Última Llamada) rebate un artículo en contra del manifiesto que apareció en Politikon. He aprovechado para contarle estas cuitas. Está en moderación. En el blog de Turiel sé que se limitaría a censurarlo. Pero en este otro no tengo práctica. Lo dejo aquí, porsi. Para que conste.

 

Hola. Hay varios argumentos que no entiendo. Pero prefiero leerlo con más calma una segunda vez. Pero hay uno que sí parece claro e inmediato. Da la impresión de que el manifiesto se apoya en la idea del IPCC para mencionar el problema del cambio climático. Y Ortega lo hace expresamente, con aplauso de autor de esta entrada. Pero es muy fácil mirar la idea que tiene el IPCC de un escenario “business as usal” (sin “política climática”).

No sé si se puede poner aquí una imagen directamente. Si no, repito el enlace a continuación:

ipcc-concentracion-co2-escenarios
Concentración CO2 / escenarios IPCC

Si prolongamos hasta 2.150 la curva de Keeling (aceleración del CO2 en los últimos 60 años), no se llega ni de lejos a esa proyección del IPCC. En vez de alcanzar 1.450 ppm de CO2 en el aire, se queda en 875 ppm. Quiero decir que toda la idea del CO2 en un escenario “business as usual” (y con ello, más de la mitad de la alarma), parece que es completamente incompatible con lo que sugiere este manifiesto.

Si uno busca prolongaciones de los mismos modelos IPCC hasta el año 2.300, el problema no mejora. Esas “prolongaciones” no vienen en el informe del IPCC, creo recordar, pero las han hecho otros equipos nada dudosos, y se encuentran fácil. Y esos modelos plantean una <i>curva de Keeling</i> hasta el año 2.300. Es decir, la misma aceleracion en emisión de CO2 que en los últimos 60 años. Un genocidio tan lento que no es solo que ahora no produzca cadáveres, sino que tampoco los contempla en los próximos 300 años.

¿Se podría pensar que el manifiesto “Última Llamada” es de lo más “negacionista” del calentamiento global que se pueda encontrar? (“Negacionista” es terminología de la gente del IPCC, y del manifiesto; no mía). ¿O lo he leído mal, y la idea es que el fin de la civilización va a venir por un encareciento del petróleo exclusivamente, pero no de la energía. Dudoso, porque el manifiesto no cita el petróleo, sino la energía. Y al liberar todo ese CO2 del IPCC se produce un crecimiento inenarrable de uso de energía.

En resumen, la pregunta sería:  ¿Cómo compaginan los autores del manifiesto el CO2 necesario para producir la alarma del clima, con la escasez de recursos energéticos necesaria para producir la alarma de la falta de crecimiento? Yo no puedo verlo.

Gracias.

Slds.

turiel-y-sus-genocidios

turiel-emplazado

Judith Curry señala una audiencia que acaba de haber en el congreso USA, en la que se ha examinado lo que hace el IPCC. Examinado, y criticado. ¿Tiene sentido? ¿Sirve de algo? ¿Proporciona lo que se supone que debe de proporcionar? ¿Está completamente sesgado para impulsar una política predeterminada?

Cuatro intervinientes. Los cuatro con mucha experiencia interna (de participación) en el IPCC. Dos de ellos (Tol, Pielke sr.) habitualmente críticos con el IPCC, aunque de ningún modo “negacionistas” del efecto del CO2 sobre la temperatura. Solo niegan que el IPCC tenga sentido, si se trata de recopilar el conocimiento científico sobre el cambio climático. Los otros dos, (Oppenheimer, Botkin), en principio se suponían parte de la burocracia ortodoxa de aplauso automático. Pero Botkin ha salido un poco rana, a pesar de haber participado también en el último National Climate Assessment de Obama.

Se puede destacar / resumir:

Roger Pielke sr. [enlace –>]

  • Están usando unos modelos climáticos para los que no se pueden usar.

Richard Tol [enlace –>].

  • Los académicos que estudian el cambio climático con curiosidad, pero no encuentran alarma, son ignorados. A menos que adquieran protagonismo, en cuyo caso son acosados y difamados.
  • En principio son los gobiernos los que nombran a los participantes, pero hemos de tener claro que a menudo la elección la hacen las agencias de medio ambiente.
  • En cada informe quieren tener más impacto que en el anterior. Es peor de lo que pensábamos. Vamos a morir todos, de una muerte todavía más horrible de la que pensábamos hace seis años. Los autores también compiten para ver qué sección del informe consige unas predicciones más terroríficas.

Michael Oppenheimer [enlace –>]

  • El IPCC hace un gran servicio a los gobiernos y al público.
  • De largo, ha sido una prueba muy exitosa de interacción entre ciencia y política.
  • El mundo necesita un IPCC, y el IPCC necesita una mejora continua para cubrir esa necesidad.

Daniel Botkin [enlace –>]

  • Lamento tener que decir que me quedo con la impresiñon de que los informes sobreestiman el peligro del cambio climático inducido por el hombre, y no contribuyen a mejorar nuestra habilidad de resolver los problemas ambientales.
  • Mi mayor preocupación es que los informes presentan una serie de conclusiones especulativas, a menudo incompletas, encajadas en un lenguaje que les da mayor peso científico del que merecen.
  • Hay una asunción general en el IPCC de 2014, y en el reciente informe del gobierno Obama, de que todo cambio es negativo e indeseable; ecológica y evolutivamente antinatural; malo para las especies, ecosistemas, y toda la vida en la tierra, incluyendo la población humana. Eso es lo contrario que la realidad.

Curry hace hincapié en que los cuatro testimonios le parecen muy buenos, y muy alejados de la histeria ideológica del “necesitamos una acción urgente”. Y acaba recordando una frase de la apertura de la audiencia por parte del que la ha dirigido:

El Presidente [Obama] dice que no hay debate. En realidad, el debate sólo acaba de empezar. Cuando evaluamos el cambio climático, debemos de estar seguros de que las conclusiones están guiadas por la ciencia, y no por una agenda alarmista y partisana.

Para mi que sería mucho más sencillo y útil si piden directamente a disolución del IPCC.

lennart-bengtsson

Ya le hemos mencionado antes, ocasionalmente. Con el tiempo ha ido haciendo su postura más crítica, y más pública. Lennart Bengtsson. Se le ve preocupado por la movida de los alarmistas del clima, y el consiguiente deterioro de la ciencia.

De Wikipedia [–>]:

Lennart Bengtsson, nacido en 1935, es un meteorólogo interesado actualmente en los modelos climáticos, y la medición mediante GPS de la distribución global del vapor de agua.

Participó en el desarrollo del Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo, del que fue jefe de investigación desde 1975 hasta 1981, y después director hasta 1990. Después fue director del Max Planck Institute for Meteorology en Hamburgo. Actualmente es investigador “senior” en el Environmental Systems Science Centre de la Universidad de Reading.

La noticia es que se acaba de unir a la Global Warming Policy Foundation. Un “think tank” nacido en Inglaterra en 2009, cuya idea es proporcionar al público, prensa y gobiernos, una información sobre la discusión del clima con mayor perspectiva que la que emite el IPCC. Tanto sobre la ciencia del clima como sobre la economía de la “lucha contra el calentamiento global”. Y ciertamente ha conseguido ocupar un lugar muy destacado, provocando el inevitable odio y ataque de nervios entre el rebaño alarmista.

gwpf-twitter

La lista del resto de sus miembros es muy significativa:

  • Professor David Henderson (Presidente GWPF) [–>]
  • Adrian Berry [–>]
  • Sir Samuel Brittan [–>]
  • Sir Ian Byatt [–>]
  • Professor Robert Carter (geólogo marino) [–>]
  • Professor Vincent Courtillot  (geofísico) [–>]
  • Professor Freeman Dyson, físico teórico y matemático [–>]
  • Christian Gerondeau [–>]
  • Dr Indur Goklany (analista político de ciencia y tecnología para el Departamento de Interior USA) [–>]
  • Professor William Happer (Cyrus Fogg Brackett Professor of Physics, Princeton)  [–>]
  • Professor Terence Kealey (Vicecanciller Universidad de Buckingham) [–>]
  • Professor Anthony Kelly [–>]
  • Professor Deepak Lal (economista -development-) [–>]
  • Professor Richard Lindzen, (climatólogo, MIT) [–>]
  • Professor Ross McKitrick (economista -medio ambiente y política pública-) [–>]
  • Professor Robert Mendelsohn (econimista, Yale, -medio ambiente y cambio climático) [–>]
  • Professor Sir Alan Peacock (economista) [–>]
  • Professor Ian Plimer (geólogo) [–>]
  • Professor Paul Reiter (epidemiólogo, Inst. Pasteur) [–>]
  • Dr Matt Ridley (autor -divulgador ciencia-, House of Lords) [–>]
  • Sir Alan Rudge (ex presidente Engineering and Physical Sciences Research Council) [–>]
  • Professor Nir Shaviv (astrofísico y cambio climático, Universidad Hebrea) [–>]
  • Professor Philip Stott (biogeografía) [–>]
  • Professor Henrik Svensmark (físico, Instituto Danés del Espacio) [–>]
  • Professor Richard Tol (economista -cambio climático) [–>]
  • Dr David Whitehouse (astrofísica, autor – divulgador) [–>]

Bengtsson ha concedido dos entrevistas a cuenta de su ingreso en la GWPF. A Marcel Crock y al climatólogo Hans von Storch.

Con Crock (el título lo dice todo):

Yo creo que todo el debate del consenso climático es tonto. No hay un solo científico bien educado que cuestione que los gases invernadero afectan al clima. Pero esta no es la cuestión, sino cuánto, y a qué velocidad. Aquí no hay consenso, como se puede ver en el informe del IPCC, donde la sensibilidad climática varía ¡en un factor de tres! Basándose en los datos observacionales la sensibilidad climática es muy pequeña, y mucho menor que la de la mayoría de los modelos climáticos. Intento seguir a Popper y destacar la necesidad de una validación adecuada.

Con von Storch:

… la evidencia empírica es absolutamente esencial. El calentamiento del clima desde el final del siglo XIX ha sido muy modesto, unos ¾°C, a pesar del incremento simultáneo del forzamiento de los gases invernadero en 2.5-3 W/m2.

Me preocupa que esto, así como la falta de calentamiento en la superficie del océano desde hace unos 17 años, no ha sido adecuadamente reconocido por el IPCC. Tampoco el enfriamiento y el aumento de hielo alrededor de la Antártida. La ciencia del clima debe centrarse en entender esas cosas mucho mejor, y por esa razón hay que tener una mente abierta y no seguir al IPCC como creyentes de una fe religiosa.

No hay una visión común entre los miembros del la GWPF, y bien pudiera ser que yo tuviera una opinión diferente que algunos de ellos.  No voy a ocultar mi opinión. Pero yo creo que alguien como Lindzen, que es un meteorólogo e primera clase, ve las cosas de una manera similar a la mía.

La climatóloga Judith Curry tiene una enrada en su blog con la noticia.

Considero este evento muy interesante y significativo, que va en contra de la casi universal tendencia en los círculos académicos de intentar marginalizar e ignorar a las organizaciones e individuos que son escépticos de la ciencia del calentamiento global y las soluciones del IPCC.

No estoy en dasacuerdo con nada de lo que dice BengtssonI en las entrevistas, y aplaudo que haga pública su postura de esta forma. No me he formado una opinión sobre la GWPF; seguiré de cerca cómo se desarrolla esto.

También destaca Curry el comentario de Bengtsson acerca de que por una parte la sabiduría llega con la edad, y que por otra también se hace uno más independiente y libre de las presiones políticas y de grupo que sufren tantos científicos en el campo del clima.

Tal vez quepa señalar que el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo, en el que LB estuvo en un puesto clave desde el principio, produce las mejores predicciones en ese rango que existen. Mucho mejores que las de los centros americanos. Curry suele comentar que son los que usa principalmente en su empresa de predicción “a medida”. Y todo el mundo. De ahí que se note su gran respeto por Lennart Bengsston.

Todos ellos deben de ser malvados conspiradores a sueldo del Dr. No. Supongo. 😉

dr-no

Y ya que a Bengsston le parece muy relevante la temperatura de la superficie del mar, actualizamos:

temperatura-global-mar-abril-2014

Y el hielo marino global, actualizado a hoy. La cifra correspondiente a 2014 son en realidad los últimos 365 días.

hielo-marino-global-abril-2014

 —

Añadido para Rawandi:

hadcrut4-desde-1850-y-mm11a

hadcrut4-desde-1850-y-mm11m

Un documento muy importante y muy claro. Clic.

ipcc-buenas-noticias-no-daExplica con gran sencillez la sucia gimnasia que ha hecho el IPCC en su informe de 2013 para ocultar los últimos avances en la “ciencia del calentamiento global”. Que son buenas noticias, y por tanto no interesan. El calentamiento que se puede esperar por el CO2, usando la propia teoría del IPCC, es menor de lo que se pensaba. Bastante menor. Por dos motivos.

1. Mediciones.

La pausa del calentamiento durante más de 15 años, y los mejores datos que hay del calor que entra en el océano, han hecho que los cálculos basados en lo que se mide del calentamiento global, den una menor sensibilidad al CO2. Hasta ahora, el IPCC se basaba fundamentalmente en los modelos. Pero ahora, con más datos, han podido usar las mediciones de lo que pasa en realidad. Y los cálculos a los que llevan las mediciones indican un calentamiento entre un 40% y un 50% menor que los modelos.

2. Los aerosoles.

Son las partículas de contaminación (no CO2) que tiramos a la atmósfera. Se supone que enfrían el clima, contarrestando el efecto del CO2. Pero el margen de incertidumbre es muy amplio. Y los últimos estudios han reducido considerablemente el margen, con la conclusión de que ese enfriamiento es menor de lo que se pensaba. Y si lo que está contrarrestando el calentamiento del CO2 es menor de lo que se pensaba, quiere decir que el efecto del CO2 es menor de lo que se pensaba.

Cualquiera pensaría que eso les llevaría a corregir los modelos, que siguen basados en un enfriamiento de los aerosoles superior de lo que ven ahora. Pero no han podido, porque si lo hacen, los modelos no representan bien las temperaturas del pasado. Y eso no quedaría muy bien. ¿Si los modelos no valen, en qué se basaría la alarma?

Es lo que hemos sabido (y dicho) siempre. Que los modelos están “tuneados” para reproducir más o menos decentemente lo que sabemos de las temperaturas del siglo XX. Pero que eso no es ninguna garantía de que los modelos sean funcionales. Tenían demasiados parámetros ajustables.

Pero todo esto, que el IPCC conoce de sobra, está perfectamente oculto por su gimnasia verbal de siempre. Y oculto bajo capas y acapas de frases gloriosas, del tipo de un 95% de confiaza – mucho mejor que el 90% que teníamos hasta ahora. Solo que todas esas fantasmadas no tienen significado alguno, si alguien se molesta en tirar de los hilos del laberinto, y los sigue hasta el final. La función del IPCC no es “comunicar la ciencia”, sino transformarla de forma que coincida con el mensaje deseado.

Era de cajón. El absurdo es absurdo. Pero hacía falta que alguien se tomara el trabajo de desentrañarlo. Lewis y Crok lo han hecho, y lo presentan en un documento de gran relevancia. Con un gran prólogo de Judith Curry. Probablemente se va a convertir en el eje de la discusión del clima en los próximos años.

Seguiremos comentando. WUWT también lo va a sacar en breve.

wuwt-announcementSe puede saber que es lo mismo por la dirección del enlace (que todavía no funciona):

Actualizo. Judith Curry ya lo ha sacado:

Watts también:

Y los enlaces al documento, en versión general (corta) y técnica (larga):

Actualizo 2.

Voy añadadiendo alguna cosa, que anoche me dormía. Por ejemplo, este gráfico. Muestra una comparación de los modelos, y de lo que se puede calcular desde las mediciones de la realidad. Los modelos son las barras azules, la raya roja las observaciones. El eje X marca el aumento de temperatura inmediato que habría al doblar el CO2 en 70 años (TCR). Luego habría más calentamiento hasta que el sistema se equilibrie  pero más lento. El eje Y el número de modelos que dan cada resultado.

lewis-tcrSe ve que hay modelos para todos los gustos, en un margen amplísimo. Asi que es una perfecta chorrada es que argumentan con tanta alegría, de que los “modelos se basan en leyes físicas muy conocidas”. Es de cajón que para tener unos resultados así, se tienen que basar en algo más que en leyes conocidas. Y al final, lo que el IPCC no ha querido contar es en la última generación de modelos, hay 3 que dan un sensibilidad climática más baja que lo observado, y 27 que la dan más alta. Muy buenas noticias para el que se crea la tesis del IPCC. Pero las buenas noticias no interesan.

Y un cuadro resumen, que necesita explicación.

lewis-modelos-realidad“Baseline” son los distintos “escenarios” de emisiones futuras. De pocas emisiones futuras (arriba) a muchas. Da los resultados de calentamiento hacia fin del siglo XXI, para la media de los modelos (CMIP5), y de las observaciones (TCR of 1.35ºC). Y los da por doble. Como aumento sobre la temperatura “preindustrial” (1850 – 1900), y como aumento sobre la temperatura de 2012 (los cuadros rojos). La última columna (dcha.), es el factor por el que hay que multiplicar las observaciones para llegar a los modelos. La exageración de los modelos, para los distintos “escenarios”.

Actualización 3. Algunos alarmistas del consenso han reaccionado bien. Al menos, entre los que a pesar de ser muy “consenso”, no se han contagiado por el ambiente cafre de la cúpula del IPCC. Por ejemplo, Richard Betts [–>], que comenta en el blog de Curry:

Me parece un paso positivo. El debate sobre el cambio climático antropogénico está por fin saliendo de las distracciones como si el calentamiento es “estadísticamente significativo”, o si el calentamiento se ha ido, o si los humanos tienen influencia en el clima, y se mueve hacia el área donde debe de estar. Esto es, ¿qué fuerza tiene exactamente la influencia humana; qué podemos esperar en el futuro; y qué tipo de impactos / riesgos podemos implica?

¿Y qué llevan diciendo los malditos “negacionistas” desde el principo? Que no se trata de calentamiento sí / no, sino de cuánto calentamiento, y de cuánto importa. Pero Betts olvida que donde puede haber impactos / riesgos, también puede haber impactos / beneficios. Y olvida otra cosa fundamental. Este estudio da por supuesto que la tesis de partida del IPCC es correcta. Un efecto lineal de los “forzamientos” en la temperatura. Y tampoco contempla ciclos de largo plazo. No podría replicar el Período Cálido Mediaval, por ejemplo. Pero hay muchos motivos para pensar que esa tesis central no es correcta. O sea, que todos estos cálculos basados en observaciones le ponen un margen máximo al efecto del CO2; pero no un mínimo.

Actualización 4. (8/4/14, 12:30)

Un cuadro que sirve para comparar el histórico del IPCC respecto a la “sensibilidad climática”, con el estudio de Nic Lewis y Marcel Crok.

lewis-crok-ipcc

Una rápida, para señalar un resumen (preparando la publicación de un trabajo) de Judith Curry. Sistematiza e investiga a fondo lo que muchos habían visto a base de “picotear” detalles. Aunque diga explícitamente lo contrario en el resumen para gobernantes, el Informe 2013 del IPCC tiene menso confianza, y no más, en el efecto del CO2 sobre el clima. O si se quiere, más confianza en que el efecto es menor de lo que proponía en 2007. Lo que pasa es que, como en los contratos con seguros y con bancos, hay que leer la letra pequeña.

Y un resumen visual sería este. Arriba modelos climáticos y realidad, según el IPCC, y abajo modelos y “opinión experta” (2013) en el cuadrílátero de rayas rosas.

IPCC-2013-menos-lobosPero lo suyo es leer a la climatóloga Curry. Fácil y corto:

pierre-darriulatPierre Darriulat dirige el Vietnam Auger Training Laboratory (VATLY) en Hanoi, que fundó en 1994. Es un servicio que se dedica a estudiar los rayos cósmicos de alta energía. Antes (1987 – 1994) fue director de investigación en el CERN, en el que entró en 1964. Y al CERN llegó desde el LBL de Berkeley.

Es uno de los científicos que se ha animado a proporcionar un testimonio escrito a la Cámara de los Comunes británica, para su evaluación del 5º Informe del IPCC.

Me parece de sumo interés, tras verlo destacado en el blog de Donna Laframboise:

La lista completa de los testimonios:

Es una cuarentena de informes / opiniones de expertos, científicos y organizaciones de lo  más cualificados. Con los arguentos a favor, y en contra. El conjunto con toda seguridad proporciona más de lo que cualquiera necesita saber para situarse en el debate.

El de Darriulat:

Destaco (he debido poner como el 75%):

– No soy un científico del clima y mi interés en la ciencia del clima solo tiene 10 años. Mi única motivación es servir a la ciencia en general, y a la ciencia británica en particular, con un sentido de responsabilidad como científico y la ética que implica. No hace falta decir que las opiniones que expreso aquí son solo las mías, y no implican a nadie más. Sería un honor para mi haber servido de alguna ayuda a mis muchos colegas y amigos en la comunidad de físicos dle Reino Unido.

– El 5º Informe del IPCC, y particularmente su resumen para gobiernos, transmite una evaluación alarmista de la influencia en el clima de las emisiones CO2 que no refleja adecuadamente el conocimiento científico actual. Esto viene en parte de la ambiguedad inherente a pedir a los científicos que expresen consensuadamente lo que creen que es el mejor mensaje. Hace falta producir un resumen científico dirigido a científicos, que de una imagen objetiva de nuestros conocimientos e ignorancias, con énfasis en lo que no se entiende bien, y lo que implica clarificarlo. Un resumen así debería prestar atención a una serie de elementos polémicos que se han identificado por algunos científiicos del clima que no comparten la visión alarmista de la ciencia.

– LA mayor parte de los científicos que contribuyen al IPCC tienen la integridad intelectual que se le supone a su ética científica. Son muy conscientes del alto grado de incertidumbre que conllevan sus predicciones. Sin embargo, no se les debía de haber pedido que expresen lo que creen que es el mensaje correcto: o al menos, no se les debía de haber pedido que lo hagan como científicos. Hacer esto es un ejercicio altamente subjetivo que depende mucho del peso que uno le dé al principio de precaución.

Cualquiera que tenga responsabilidad comprende que el principio de precaución es algo bueno si se usa con criterio. No es sorprendente que la mayor parte de los contribuyentes al IPCC prefieran apartarse del debate político., en el que no se encuentran a gusto. Es naturral que piensen “ya he hecho mi trabajo como científico, no es cosa mía tomar decisiones políticas, pero si realmente insistes, prefiero mantenerme en el lado más seguro porque no creo que pueda hacer daño reducir nuestras emisiones de CO2, mientras que no puedo excluir que pueda haber daño por incrementarlas a algún nivel alto”. Por supuesto, piensan como científicos, y están a milllas de distancia de darse cuenta de que de hecho sí hace daño gastar cantidades enormes de recursos por tomar las decisiones equivocadas, como invertir billones de dólares en coches eléctricos o en molinos de viento, por poner dos ejemplos.  Pero ests son problemas de economía, que ellos no consideran asunto suyo. La profesora Judith Curry tiene razón al criticar el impacto negativo del concepto de consenso en el modo en que lo usa el IPCC.

– Lo que estamos viendo son unas distrosiones sucesivas del mansaje científico del 5º Informe por aquellos que escriben o corrijen el resumen para gobiernos, y de ahí a la prensa por parte de aquellos que hablan en nombre del IPCC (incluido su presidente), y luego de la prensa al público general por parte de activistas verdes que demasiado a menudo se comportan irresponsablemente al falsear los hallazgos del informe.

– Es sensato pedir un resumen científico del trabajo del IPCC, no para dirigirse a gobiernos sino el resumen más objetivo posible sobre el presente estado de nuestro conocimiento e ignorancia en la ciencia del clima. Un informa así debería evitar ignorar las prácticas científicas básicas, como hacen los autores del resumen para gobiernos cuando pretenden ser capaces de cuantificar con gran precisión su confianza en el impacto de las emisiones de CO2 en el calentamiento global. Las incertidumbres estadísticas, mientras tengan una distribución normal, se puden cuantificar con precisión y puede tener sentido distinguir entre una probabilida del 90% o del 95%, por ejemplo al calcular la probabilidad de obtener más de diez ases al tirar un dado más de diez veces. Sin embargo, e la mayor parte de los problemas físicos, y especialmente en la ciencia del clima, las incertidumbres estadísticas son en gran medida irrelevantes. Lo que cuenta son las incertidumbres sistemáticas que resultan en buena medida de nuestra falta de comprensión de los mecanismos en juego, y también en parte la falta de datos relevantes. Al cuantificar esa ignorancia de la forma en la que lo han hecho, los autores del resumen han perdido credibilidad con muchos científicos. Ese comportamiento es inaceptable. Un resumen propiamente científico debería rehacer las coclusiones principales del resumen que han hecho, de forma que describa adecuadamente las incertiumbres inherentes a las conclusiones.

Lo de la pausa de unos 15 años o así en el calentamiento global no ha sido cubierto bien. Incluso si fuera cierto que solo se trata de una simple pausa, que se ha acumulado más calor en el océano que algún día se liberará, que en una escala de plazo mayor solo se verá como una fluctuación, no tenemos una base seria para esos argumentos. Es innegable que la pausa llega como una sorpresa en un contexto en el que las emisiones de gases invernadero siguen aumentando. Tiene implicaciones obvias en factores que no se han tenido en cuenta en los modelos climáticos. Como tal, merece un estudio crítico que apunte a una buena evaluación de ls incertidumbres que conllevan las predicciones. Esto es lo que se esperaría de un enfoque científico serio. Una consecuencia indirecta podría ser que el calentamiento que ocurrión el la última parte del siglo XX solo es en parte el resultado de las emisiones de CO2. Si ese fuera el caso, afectaría a los modelos de una forma que no ha sido tenida en cuenta  en el informa del IPCC. Además, la pausa indica que hay que tomarse tiempo antes de decidir acciones irreversibles; que hay que mantener la cabeza fría en vez de entrar en pánico; y usar el tiempo eficientemente para mejorar los modelos que no son consistentes con las observaciones.

Como un científico neutral que observa el debate climático, me duele el daño que hace a la imagen de la ciencia entre el público general. Reconozco la existencia de un número significativo de científicos del clima competentes que se niegan a que sus resultados sean usados como propaganda irracional. Veo que en general se expresan con integridad y tienen que soportar una agresividad inaceptable, incluyendo insultos y ataques personales por parte de aquellos que creen saber mejor cuál debe ser el mensaje.  Aunque por convicción soy partidario del principio de precaución y un defensor de la preservación de la naturaleza del planeta, estoy asustado de la actitud anticientífica que prevalece en las interpretaciones verdes del trabajo del IPCC. En ese contexto, creo que los científicos del IPCC deberían sentirse moralmente compelidos a producir un resumen científico de su trabajo, y refrenarse de dar un mensaje al mundo.

La Cámara de los Comunes ha pedido informes, a quien quiera presentarlos, para una inquisición que prepara sobre el último macro informe sobre el calentamiento global del IPCC (AR5 – 2013). Judith Curry hace un resumen de los que le han parecido más relevantes (o por ser vos quién sois, o porque le han gustado), y abre la discusión:

Lo que pedía el parlamento era respuesta a una serie de preguntas, y en total se han presentado 41 informes [–>].

Entre los que menciona, Curry destaca el de Nic Lewis, que me ha parecido una joya.

Algunos de los informes hacen argumentos científicos que creen que refutan las conclusiones del IPCC. Entre ellos, el de Nic Lewis es un fuera de serie. Previsiblemente es sobre la “sensibilidad climática”. Y es la explicación más clara que he visto sobre los problemas que hay con los argumentos del IPCC respecto a la sensibilidad del clima.

Pero claro, la sensibilidad es “el asunto” de la discusión del calentamiento global. El corazón de la teoría. Y Lewis lo desbroza con una claridad envidiable. Breve, y al alcance de cualquiera.

Explica el “pufo” que hace el IPCC. Pero con elegancia, sin llamarle pufo. También sin disimulos.

Desde el macro informe IPCC 2007 al de 2013 ha habido muchos avances en la apreciación del efecto de los aerosoles (contaminación) en el clima. Reduciendo su efecto. Los aerosoles enfrían (frenan la luz que llega del sol). Y los modelos del IPCC tienen (por ejemplo, digo de memoria) un efecto de calentamiento por el CO2 de -pongamos- 1,5ºC desde 1950, y un enfriamiento por los aerosoles de -pongamos- 0,9ºC, lo que da un calentamiento de 0,6ºC. Que coincide con el calentamiento observado, y el cuento queda muy bien. Pero si descubres que el enfriamiento de los aerosoles es la mitad, entonces el calentamiento del CO2 tiene que ser la mitad. Y si el calentamiento del CO2 es la mitad, las predicciones de calentamiento para el futuro -por causa del CO2- también tienen que ser la mitad. Eso es la sensibilidad del clima, en la que Lewis es especialista.

El problema es que el IPCC ha hecho dos pufos en 2013.

1. Por una parte ha rebajado la predicción de calentamiento para las próximas dos décadas, de acuerdo con las nuevas estimaciones del efecto de los aerosoles. Y de acuerdo con los cálculos (realistas) que se derivan de las observaciones. Pero se ha limitado a esas dos próximas décadas. La predicción a futuro más lejano sigue basada en los modelos (que no han cambiado el efecto de los aerosoles).

2. Y la predicción a más futuro (el rango de sensibilidad que dan) está también basada en una mezcla entre esos modelos errados, estudios que siguen usando la estimación antigua de los aerosoles, estudios con estadística conocida e indiscutiblemente inadecuada (una vergüenza para los especialistas), y estudios sí adecuados metidos en medio de esa amalgama. Claro, el resultado de mezclar tres sistemas que exageran y uno realista, solo reduce un poco la exageración de 2007. Pero sigue siendo una exageración, no realista.

Lewis fue revisor del IPCC de 2013, y pidió que se dejara claro qué predicciones se basaban en los modelos (demostrablemente erróneos), y lo que daban las predicciones basadas en observaciones realistas (con los aerosoles bien estimados y la estadística adecuada). Para que los gobiernos pudieran tener saber que cambia mucho la predicción, según lo que uses para hacerla. No le hicieron ni caso. Y la diferencia es como de 1,7ºC por doblar el CO2, a 3,3ºC.

Lewis recuerda en su comentario:

El meta análisis en Tol (2009), de 14 estimaciones de economistas, sugiere que una temperatura 2ºC más caliente que la actual probalemente tenga un impacto negligible en la “salud económica”.

Hay que destacar que toda esta argumentación (demostración) de Nic Lewis es lo menos “negacionista” que cabe. Usa la teoría del IPCC, da por buenos los datos del IPCC, y usa los estudios de los autores principales del IPCC (él mismo es coautor del estudio más completo y reciente). Pero cuando ve un pufo, señala el pufo.

En realidad lo suyo es leer su propio informe. Yo solo pretendo ejercer de tentación. Hay más detalles de los que he mencionado, y mucho mejor explicados. Es breve (3.300 palabras) y apto para todos los públicos. Claro, claro.

Una de modelos / realidad en el informe Lewis:

informe-lewis-commons

Quería resumir un estudio de Nic Lewis en Climate Audit, probablemente clave. Pero Ross McKitrick, que a su vez ha estudiado mucho la correspondencia entre los modelos climáticos del IPCC y los datos reales, ha hecho muy rápido su propio resumen, que no puedo dejar de usar (copiar).

Uno de los puntos clave que Nic hace, es que, usando solo los datos del último informe del IPCC, y aplicando su propia fórmula para la respuesta del clima, es inevitable una estimación de unos 1,3ºC [de calentamiento hacia fin de siglo -pm].  Sin embargo, la mayor parte de los modelos que emplean tienen respuestas de 1,6ºC y unos cuántos incluso por encima de 2ºC, lo que implica una sensibilidad muy exagerada a las emisiones de CO2. Y encima, el IPCC dice cosas como … “Hay una muy alta confianza en que los modelos reproducen las características generales del clima del incremento de la temperatura global media de superficie en el período histórico, incluyendo el calentamiento mayor en la segunda mitad del siglo XX, y los enfriamientos que siguen a las erupciones volcánicas fuertes“. (Cap 9 p. 3). Todo el resumen del capítulo 9 da la impresión de que las observaciones y los modelos se alinean perfectamente. Algo tiene que ceder aquí [es el título de una película -pm].

Y un cachondo le contesta:

Sospecho que tienen la esperanza de que en los próximos años haya una subida fuerte en las temperaturas de superficie, y les salve. Es el sistema de lucha del terco: niégate a rendirte, y reza para que ocurra un milagro.

Interesa mostrarlo con el gráfico más claro del estudio de Lewis.

nic-lewis-observaciones-modelos.ipcc

La “Transient Climate Response” (TCR) es la respuesta de la temperatura a un incrementeo del CO2, en 70 años durante los que se dobla la concentración de CO2 en el aire. Es la medida que ha usado principalmente el IPCC en el último informe (2013), para plantear su predicción de calentamiento hacia final de siglo.

En el gráfico vemos los resultados de los modelos que usa el IPCC (azul), y la conclusion a la que llevan las obsevaciones. Pero la conclusión con los datos, forzamientos y fórmulas del IPCC, y trabajos de los autores principales del IPCC. La mediana de los modelos es 1,8, a comparar con el 1,3 de las observaciones. ¿Cómo pueden decir, a la vista de esa diferencia de resultados, que? …

“the ranges of TCR estimated from the observed warming and from AOGCMs agree well, increasing our confidence in the assessment of uncertainties in projections over the 21st century.”

Lewis explica su sorpresa, porque el último gran estudio sobre el caso (del que él es coautor), y que daba ese resultado de 1,3ºC a partir de las observaciones (y de los forzamientos y fórmulas del IPCC), tenía entre sus 17 coautores a 14 autores principales del infrome del IPCC de 2.013.

Y su sorpresa, porque no solo dicen que los modelos reflejan bien la realidad del clima – frente a la obvia evidencia que conocen mejor que nadie-, sino que a la hora de hacer predicciones usan la TCR de la media de los modelos, en vez de la de las observaciones.

Ahora va a resultar que los “negacionistas” de los datos del IPCC son … ¡los propios autores del IPCC!

Para muchos más detalles y explicaciones, el original de Nic Lewis en inglés:

Nota: Normalmente hemos venido hablando de la “Equilibrium Climate Sensitivity” (ECS). Que es lo que usa el IPCC para marcar ese calentamiento de “peligro” de superar 2ºC. Tiene una definición diferente. Lo que se calentaría la tierra al doblar el CO2, una vez el sistema climático ha alcanzado el equilibrio. La idea es que hay efectos que tardan más en realizarse (por ejemplo por el calor que se va al mar). La comparación entre ambas depende de varias factores (como la velocidad de calentamiento del mar), pero se puede -en plan brochazo muy grueso- sumarle un 50% a la TCR para dar con la ECS. Y así, esa TCR de 1,3ºC derivada de las observaciones daría una ECS de 2ºC, mientras que la TCR de 1,8ºC de los modelos sería una ECS de 2,7ºC. Más o menos.

La historia, en breve.

En 2007 aseguraban:

Most of the observed increase in global average temperatures since the mid-20th century is very likely due to the observed increase in anthropogenic greenhouse gas concentrations. [Segundo párrafo–>]

En 2013 aseguran:

More than half of the observed increase in global mean surface temperature (GMST) from 1951 to 2010 is very likely due to the observed anthropogenic increase in greenhouse gas concentrations. [Pág 3, párrafo 1 –>]

En ambos casos, “very likely” quiere decir lo mismo. Más de un 90% de posibilidad.

En 2013 han vendido que ahora están aun más seguros que antes, porque ahora estaba seguros al 95%.

ipcc-mas-seguro-95

¿Y si dicen lo mismo, cómo puede ser? Muy fácil, han añadido otra frase para encalomar el 95%, que suena mejor, y suena a avance:

It is extremely likely that human activities caused more than half of the observed increase in global mean surface temperature from 1951–2010. [Pág 3, párrafo 2 –>]

Donde “extremely likely” es más de 95%. Y como hay más efectos humanos en el clima que los gases invernadero, pues es fácil pensar que se puede subir el porcentaje de certidumbre, al aumentar las causas. Pero eso no quiere decir mayor certidumbre que en 2007; quiere decir un cambiazo de causa, para que parezca mayor certidumbre. Sin embargo han vendido mayor certidumbre. Normal, de alguna manera hay que justificar el pastón.

Y ahora, el hallazgo. Como la basca andaba preguntando en Twitter [–>] que de dónde salía el 95%, Richard Betts (Met Office), siempre amable, lo ha explicado. Con Gavin Schmidt (Goddard / NASA) precisando.

betts-y-schmidt-encuentran-el-95-por-ciento

El resumen sería: Si tenemos razón, estamos seguros al 95% de que las actividades humanas han causado más de la mitad del calentamiento desde 1951. ¿Más largo? Si los forzamientos naturales y antropogénicos son los que creemos, y hemos puesto bien el contrapeso entre los aerosoles y los gases invernadero, y la media de los modelos reflejan bien la realidad (ninguno lo hace por su cuenta), entonces estamos extremadamente seguros de que las actividades humanas han causado más de la mitad del calentamiento desde 1951.

Comprendo que alguien puede pensar que estoy de broma. Pero no:

Overall, given that the anthropogenic increase in greenhouse gases likely caused 0.5°C–1.3°C warming over 1951–2010, with other anthropogenic forcings probably contributing counter-acting cooling, that the effects of natural forcings and natural internal variability are estimated to be small, and that well-constrained and robust estimates of net anthropogenic warming are substantially more than half the observed warming (Figure 10.4) we conclude that it is extremely likely that human activities caused more than half of the observed increase in GMST from 1951–2010. [Página 24, párrrafo 3]

Estadísticamente, la fórmula es así:

likely + probably + estimated + robust estimates = 95% possibility

Explicación. Es lo de siempre. Representan lo que debería de haber sido la temperatura desde 1951, solo con lo que saben de los forzamientos naturales, y lo que saben de la variabilidad no forzada del sistema. Y lo mismo, pero añadiendo lo que imaginan  del efecto del CO2. O sea los modelos famosos que ninguno es igual que otro, ni mejor que otro. Y como los modelos estaban tuneados para representar la realidad (hasta 2005), deducen con estupor que los modelos son fetén, y que la diferencia entre los modelos con CO2 y los modelos sin CO2 es el efecto del CO2.

¿Mucho más breve?

Si tenemos razón, lo que decimos es cierto al 95% de posibilidades.

¿Pero, tenemos razón?

roy-spencer-modelos-realidad

espanholes-del-ipcc

En el informe se sintetizan, ordenan y comentan los resultados publicados en la literatura científica especializada más solvente.

From: Phil Jones <???@uea.ac.uk>
To: “Michael E. Mann” <???@virginia.edu>
Subject: HIGHLY CONFIDENTIAL
Date: Thu Jul 8 16:30:16 2004

 I can’t see either of these papers being in the next IPCC report. Kevin and I will keep them out somehow – even if we have to redefine what the peer-review literature is!
Cheers
Phil []

Este informe no contradice al anterior en lo esencial, lo que no hace más que confirmar la solidez de las conclusiones plasmadas en ambos.

¿Por ejemplo la solidez de ese 95% de certidumbre en que la culpa es del hombre pecador? Reto a los autores a que presenten el cálculo o medición del que ha salido esa cifra que da al IPCC, y que ha reflejado toda la prensa. O a que presenten lo mismo sobre el 90% del informe anterior. Pero podemos hacernos una idea.

El Inter Academy Council fue creado en el año 2.000 por todas las academias de ciencias del mundo para proporcionar consejo a las organizaciones internacionales, como la ONU y el Banco Mundial [–>]. En agosto de 2010 hizo un informe sobre el IPCC [–>]. En él, explicaba:

The IPCC uncertainty guidance urges authors to provide a traceable account of how authors determined what ratings to use to describe the level of scientific understanding (Table 3.1) and the likelihood that a particular outcome will occur (Table 3.3). However, it is unclear whose judgments are reflected in the ratings that appear in the Fourth Assessment Report or how the judgments were determined. How exactly a consensus was reached regarding subjective probability distributions needs to be documented.

Y recomendaba:

Loa autores deben proporcionar un informe trazable (traceable account) sobre cómo han llegado a las calificaciones del conocimiento científico y a la probablidad de un resultado

¿Ha seguido el IPCC la recomendación del IAC? ¿Nos han proporcionado esa explicación trazable sobre cómo han llagado a lo del 95%? Porque nadie la ha visto, a pesar de buscarla.

Los importantes avances científicos logrados en los últimos seis años siguen ratificando, con creciente y abrumadora certidumbre, que el calentamiento global observado se debe en su mayor parte a la evidente acumulación en la atmósfera de gases que generamos al quemar combustibles fósiles.

Acabamos de ver que la “creciente y abrumadora certidumbre” sale -por lo que sabemos- de la gorra. ¿Y los importantes avances?

Primera piedra, (1979):

… the more realistic of the modeling efforts predict a global surface warming of between 2°C and 3.5°C, with greater increases at high latitudes. This range reflects both uncertainties in physical understanding and inaccuracies arising from the need to reduce the mathematical problem to one that can be handled by even the fastest available electronic computers. [–>]

En 33 años hemos avanzado mucho en lo que hacía falta. Sin duda en capacidad computación hemos avanzado más de lo que soñaban. Y en el conocimiento físico, grandes avances si hacemos caso de esta presentación. Especialmente en los últimos seis años. Veamos:

IPCC AR4 (2007):

The equilibrium climate sensitivity is a measure of the climate system response to sustained radiative forcing. It is defined as the equilibrium global average surface warming following a doubling of CO2 concentration. Progress since the TAR enables an assessment that climate sensitivity is likely to be in the range of 2 to 4.5°C with a best estimate of about 3°C, and is very unlikely to be less than 1.5°C.

IPCC AR5 (2013):

Equilibrium climate sensitivity is likely in the range 1.5°C to 4.5°C (high confidence),

A destacar el avance en los últimos seis años. En 2007,

a best estimate of about 3°C

en 2013,

No best estimate for equilibrium climate sensitivity can now be given because of a lack of agreement on values across assessed lines of evidence and studies.

Y hemos pasado, en esos seis años, de que 1,4ºC de ECS sea “muy improbable”, a que 1,5ºC de ECS sea “muy probable”. Palabras del IPCC.

Tampoco el informe responde al resultado de un ejercicio democrático de opinión o a una creencia más o menos extendida, sino al que se deriva de evaluar de forma objetiva la evidencia científica disponible.

P– Cuando decís haber pasado de una gran certeza a una certeza extrema, eso tiene una precisión científica?

R– Estos términos se usan con gran precisión.  Están definidos con mucho cuidado en el informe. De tal forma que muy probable significa más del 90% de probabilidad, y extremadamente probable más del 95%. No es lenguaje informal. Esto quiere decir que un científico mira cuidadosamente un problema, y “decide” (se le tuerce la cara) que el caso está niquelado. … /… Todo eso se conoce ahora con un gran … (se le tuerce la cara, y cambia) … hay un gran consenso sobre todo ello. Los científicos son muy cuidadosos. []

Normalmente, o antiguamente, las probabilidades se calculaban, no se “decidían”. Mucho menos se “consensuaban”. Y más en general, en ciencia, un número significaba que venía de una medición, o de un cálculo. Pero el IPCC nos sitúa ante un dilema. O bien lo que ahora se llama ciencia no es lo mismo que antes llamaban ciencia, o bien lo del IPCC no es ciencia. No hay más.

Entonces, ¿por qué ese empeño de algunos por negar lo que la Ciencia corrobora? Varios analistas apuntan a causas muy diversas, desde el explicable temor de poderosas e influyentes corporaciones a que merme su negocio, a ese sentimiento menos racional de “estoy harto de alarmismo”, pasando por teorías conspiratorias tan atrayentes para muchos.

¿Podríamos saber cuáles son exactamente las corporaciones que tienen miedo a que merme su negocio, y cuáles las que piensan que la alarma puede aumentar su negocio? Nombres, plis. ¿No serán las mismas corporaciones en ambos casos, y la expectativa de aumentar el negocio mucho mayor que la (imaginaria) idea de que pueda mermar?

¿Y no es una teoría conspirativa de libro la idea de que preguntar cómo llega el IPCC a sus conclusiones se debe al “explicable temor de poderosas e influyentes corporaciones a que merme su negocio”?

El conocimiento sobre las causas esenciales que producen el aumento del efecto invernadero y el calentamiento global está bien consolidado en la comunidad científica desde hace décadas. Todas las Academias de Ciencias de los países más avanzados han emitido informes coincidentes, lo que sin duda constituye una extraordinaria garantía adicional.

Una trampa sutil. La causa esencial de un aumento del efecto invernadero está bien consolidado en la comunidad científica … a falta de demostración, y sobre todo, de cuantificación. Un pequeño calentamiento, y más CO2, es francamente beneficioso en general. Y sobre lo que digan las academias de ciencias, tal vez sea indicativo el lema que guió a la Royal Society of London durante sus primeros 300 años de vida (desde Newton hasta Feynman):

… es una regla establecida de la Sociedad, a la que siempre se adherirá, no dar nunca una opinión como cuerpo, en ningún asunto que se le presente, tanto sea de la naturaleza como del arte.

El principio era básico, y muy claro Y está grabado en el escudo de la academia científica por excelencia:

(No creas) en la palabra de nadie. Por ejemplo, la palabra de las academias, o de la Royal Society misma. Por eso establece el principio de no dar su opinión como cuerpo. Atente a los datos, experimentos, demostraciones, predicciones. El principio duró desde 1665 hasta 1960.

Las voces discrepantes siguen sin ofrecer explicaciones científicas sólidas, ni parecen dispuestos a contribuir al debate científico por los procedimientos establecidos en cualquier área de conocimiento.

Las voces discrepantes no tienen que ofrecer ninguna explicación. Todo fenómeno es natural mientras no se demuestre lo contrario. Y toda explicación es falsa mientras no demuestre ser cierta. Pero, además, el IPCC nunca ha buscado explicaciones alternativas. Ni siquiera es su función. No nació para explicar por qué cambia el clima, sino para encontrar un cambio climático atribuible al hombre pecador.

The Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) was established in 1988 by two United Nations Organizations, the World Meteorological Organization and the United Nations Environment Programme to assess “the scientific, technical and socioeconomic information relevant for the understanding of the risk of human-induced climate change. [–>]

A pesar de ello, reciben de algunos medios una atención desproporcionada si se compara con la prestada a la inmensa mayoría de los científicos dedicados a investigar las variaciones del clima con rigor. En absoluto se trata de una polémica sobre un tema controvertido, cuyos argumentos enfrentados merezcan tener una equilibrada acogida. No nos imaginamos a ningún medio respetando equidistancias entre los neumólogos y los que niegan la nocividad del tabaco, por poner un ejemplo.

¿Atención desproporcionada? Imaginemos que en un juicio el fiscal protesta porque se presta una atención desproporcionada (por ejemplo, igual) a los argumentos de la defensa que a los argumentos de todas las policías dedicadas a investigar el crimen con rigor. ¿Pretenden nuestros egregios científicos gubernamentales que la ciencia sea menos rigurosa que el derecho?

Y, por cierto, no es menor el conocimiento de la ciencia sobre del calentamiento global que acerca de los efectos del tabaco.

¿No es menor? ¿Con una medición del desequilibrio radiativo en superficie de 0,6 +/- 17, no es menor? Clic.

¿Con un rango de predicción de 1,5ºC a 4,5ºC, o sea, entre el cielo y el infierno, no es menor? Pero están haciendo trampa, claro. La razón de alguien en una discusión no tiene ninguna relación con la razón de otro alguien en otra discusión.

El resultado del ejercicio que el IPCC ha presentado recientemente constituye un buen ejemplo de cómo la ciencia básica puede prestar un servicio a la sociedad, proporcionándole una información fidedigna sobre uno de los mayores retos de nuestro tiempo.

A la vista está que el IPCC no es ciencia básica (no es ciencia), y el que el mejor servicio que podría hacer a la sociedad sería disolverse. Perdón, el mejor servicio a la sociedad que podrían hacer los gobiernos, porque el IPCC no es otra cosa que los gobiernos.


Esta es una pequeña serie que se llama La ciencia moderna. Solo tiene (en principio) tres breves entradas.

Es un “paper” no revisado, de Antonio Sesé, físico, al que conozco solo como comentarista ocasional en los artículos sobre cambio climático en Desde El Exilio.

Refuting IPCC’s claims on climate change, by showing how science basis has been used in an inappropriate way

Antonio Sesé, M. Sc. in Physics.
October 2013

Mi impresión es que Sesé ha emprendido una labor muy meritoria, examinando los informes del IPCC y la literatura científica relevante. Y sin participar ni seguir mucho el debate científico que ocurre dentro de la especialidad. En principio parece un empeño hercúleo para una sola persona, y “desde fuera”. Sin embargo, yo creo que ha tenido la perspicacia de fijarse en los aspectos clave, que no son tantos. Lo que convierte la tarea de imposible en posible. Aunque no exactamente trivial.

Pero, para mi, ha pillado toda la esencia del problema.

1. (3.1) La deducción de la “sensibilidad climática” es básicamente ciencia ficción.

2. (3.2) La atribución al CO2 del calentamiento observado  no es correcta.

3. (3.3) Las predicciones (los modelos) son inadecuados.

Y realmente esa es toda la cuestión.

No sé si cada detalle de lo que dice es irrrefutable. Me queda digerirlo con más cuidado. Pero la idea general es incuestionable, y es lo que dicen, basándose básicamante en lo mismo, los climatólogos críticos con el IPCC.

Seguirá …

Actualización:

Antonio Sesé protesta por mis puntos 1, 2 y 3. Por estar mal traducidos. Pero no son una traducción, sino una interpretación.

Expone que debería ser:

1. La deducción del valor de la sensibilidad climática es básicamente ciencia ficción. (Falta “el valor”)

2. Atribuir el aumento observado en las temperaturas superficiales globales al ser humano es incorrecto

3. Las proyecciones del IPCC son probablemente inexactas debido a las deficiencias en los actuales modelos climáticos globales (en aquellos modelos que AR5 llamada CMIP5) y a un inapropiado tratamiento estadístico.