Search Results for '97% consenso'


José Duarte se ha enganchado con el «estudio científico» del que sale el 97% de consenso sobre el calentamiento global, que tanto motiva a Obama.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/05/obama-97-por-ciento-consenso.png?w=474&h=247

Algunos lo miramos un poco al principio, y vimos que era una payasada por planteamiento. La categorías en que el estudio divide los trabajos que examina tienen definiciones dobles, a menudo contradictorias. Y son inconsistentes en su propia lógica. Por ejemplo, si por definición del trabajo «el consenso» depende de una cantidad (más de la mitad del calentamiento es culpa del hombre), entonces, por definición, ningún trabajo sin cuantificacion puede ser un apoyo al consenso definido así. Pero le llamaban «apoyo implícito», con dos cojones. Que es como el 90% del apoyo que encontraban.

Luego salió Obama con su «tuit», y toda la prensa detrás, etc. Lo que estaba previsto. Una operación de relaciones públicas. Pero científicamente, una payasada.

Nadie le hizo más caso, salvo Brandon Schollenberger. Que examinó los aspectos más de técnica estadística y pidió los datos. Se los negaron. Y en el camino, descubrió un foro super super secreto donde los clasificadores de la literatura de la que sale el 97% hablaban entre si. Pero como con las definiciones, es algo demasiado sutil y oscuro para que la gente haga caso.

Hasta que ha llegado José Duarte. Un doctorando en psicología social del que ya mencionamos otra entrada [–>] sobre lo mismo. Pero ha seguido con su investigación, mirando el tipo de estudios que entran en ese 97%, y lo que decían en el foro super secreto encontrado por Schollenberger. Lo que no había hecho nadie antes de Duarte. Los creyentes en el cuento, por no fastidiar. Los escépticos, por no perder el tiempo con payasadas. Pero se da la mala casualidad de que José es creyente, pero muy respetuoso con la ciencia al mismo tiempo. Y salta la bomba, porque además de los problemas en la forma de llevar a cabo las clasificaciones, resulta que han incluido un montón de trabajos que no tienen nada que ver con el estudio del clima (y encima han discutido por escrito sobre el asunto).

The above papers have nothing to do, epistemologically, with the scientific consensus on global warming. The consensus only pertains to climate science, to those scientists who actually study and investigate climate. To include those papers was either a ridiculous error or fraud. I didn’t expect this — I expected general bias in rating climate papers. I never imagined they’d include surveys of the public, psychology papers, and marketing studies. In retrospect, this was entirely predictable given that the researchers are a bunch of militant anti-science political activists.

…/…

The authors’ claim to have excluded these unrelated papers was false, and they should be investigated for fraud. The paper should be retracted post haste, and perhaps the university will conduct a more thorough investigation and audit.

The inclusion of so many non-climate papers is just one of the three acts of fraud in this publication. It might be a fraud record…

…/…

In a scenario where retraction wasn’t justified, they would have to rewrite the paper. In this case, the false statements, fraud, and absurd method mandate retraction, and some sort of penance.

Recomiendo la lectura, porque además José escribe muy bien, y es muy entretenido. Se vive el escándalo que le produce la payasada. Y le saca mucho partido a las alucinógenas conversaciones del foro secreto sobre la clasificación, como «apoyo», de publicaciones que  no tienen nada que ver con el estudio del cambio climático.

También relata que ha pedido a los autores que retracten el trabajo.

Cook’s e-mailed response to my call for retraction also struck me as that of someone who just isn’t equipped to deal with these sorts of issues. Nuccitelli’s comments in the forum about the white males study is more evidence that these people aren’t equipped for this.

Y si no lo ha hecho, seguro que se pone en contacto con la universidad, los editores, y con todo el que haga falta hasta conseguir la retractación pública y el oprobio del famoso «estudio» del 97%.  Tiendo a apostar que lo consigue. No se va a parar ante nada. No hay nada más motivado que un creyente engañado. Y sigo viendo paralelismos con Judith Curry.

Y es mucho peor que una lección sobre psicología social. Es una lección sobre ciencia … ¡y sobre simplemente civilización! Y José Duarte lo clava.  No se puede preteder hacer ciencia con una conducta que resulta impresentable incluso fuera de ella.

Si vamos a tener una civilización, si vamos a tener ciencia, algunas cosas tienen que ser no-politizadas, hay que aplicar a todo el mundo algunas reglas básicas.

La entrada, y un párrafo de ejemplo:

Dios. Esto es una broma. Una broma triste y ridícula. Y es exactamente lo que esperarías de calificadores (raters) que son activistas políticos en el asunto en cuestión. ¿Quién en su sano juicio usaría a activistas políticos del clima como juzgadores en un informe serio sobre el consenso? Es tal chifladura que todavía me cuesta creer que ha pasado; que el famoso estudio del 97% sea una pandilla de activistas clasificando estudios científicos. He llamado a la revista – Environmental Research Letters – para que lo retracten. Estoy profundamente confundido por cómo ha pasado. Si esto es lo que estamos haciendo, debríamos parar e irnos a casa — no podemos fiernos de revistas y organizaciones científicas en esta materia si van a hacer trampas como esta.

Duarte declara que no se siente ni remotamente cercano a la posición de los escépticos del IPCC. Ni a los más moderados entre ellos. Pero tiene la decencia intelectual de llamarle payasada a la payasada.

En realidad el estudio es una payasada por muchos más motivos. El principal, que la mayor parte de los resultados daban lo que llaman en el estudio «implicit endorsement». Algo en si mismo falso. No puede existir un «apoyo implicito» (a la tesis principal del IPCC); eso se llama «asunción». Algo de lo que partes o das por supuesto, sin estudiarlo directamente. De una asunción no puedes crear un «acuerdo», o un «coincidir en». Pero si le llamas «apoyo implícito», entonces ya les das pie a los políticos para que digan lo que no es cierto:

Los estudios que tratan de la «atribución», los que miran directamente la cuestión de cuánto del calentamiento observado puede deberse al hombre, son unas pocas docenas. Y no el millar de docenas que usa el estudio-payasada del 97%. No tengo ni dea de qué porcentaje de ellos apoyan o rechazan la idea del IPCC de que al menos la mitad del calentamiento por causa del hombre. Y a menudo son contradictorios entre sí. Pero ni siquiera es importante el porcentaje de apoyo, porque si la mitad, o incluso todo el calentamiento observado se debiera a nuestra actividad, eso no demostraría que tengamos un problema. Hacen falta más elementos, que nadie sabe si se dan.

Pero esa es otra cuestión. Lo importante es la claridad de Duarte, cuya lectura recomiendo. Y los comentarios que cuelgan de la entrada, con la gimnasia habitual de los activistas de siempre.

Manda cojones que las ciencias sociales le den lecciones de ciencia a una rama de conocimientos -imaginariamente- sobre física. Y sobre credibilidad. Porque mientras la élite de la carbono-manía siga apoyando payasadas como el 97% de consenso, o los palos de hockey, o los innumerables sin precedentes (no hay ni uno), o los tricks to hide the decline, no pueden esperar ninguna confianza de alguien que no esté politizado en su misma línea, o no tenga el cerebro atascado. Que vienen a ser lo mismo, politización y atasco cerebral.

Mi impresión, mi apuesta casi, es que si José (Joe para los amigos) sigue indagando, sufrirá un proceso similar al de Judith Curry. Que también partía de los mismos presupuestos, y la misma decencia intelectual, y desde 2008 ha ido derivando hacia lo que Joe considera una posición «escéptica».

Ah, me olvidaba. Duarte también tiene unos repasos al chiflado de Lewandowsky. El que dice que los críticos del IPCC se creen todas las conspiraciones más estrafalarias. No los he leído todavía, pero prometen.

Como era de esperar, periodistas cultos y presumiblemente inteligentes ya están usando la nueva payasada del 97%, ye, ye. Por ejemplo, Eugene Robinson, del Washington Post:

Solo alguien ignorante de la ciencia básica -o deliberadamente obtuso- puede escribir una sentencia como esta: «Al contrario de lo que afirman los que quieren regular estrictamente el CO2 e incrementar el coste de la energía para todos los americanos, hay una gran incertidumbre asociada a la ciencia del clima».

Para que conste, y por enésima vez, no hay «gran incertidumbre» sobre el planeta se está calentando, o por qué. Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico a base de quemar combustibles fósiles, que liberan CO2 y otros gases invernadero.  [Es de pago –>]

Se refiere a este artículo del senador republicano Lamar Smith:

Lo cuenta la climatóloga dra. Judith Curry [–>], y señala que …

Las afirmaciones del senador Lamar Smith sobre ciencia del clima son defensibles, y de hecho yo proporcioné argumentos en apoyo de lo que afirma en mi declaración (al senado). Las críticas que ha recibido entran en estas categorías:

  • hechos incorrectos (el calentamiento ha seguido aumentando y los modelos lo han predicho con acierto)
  • el consenso (el infame 97%)
  • atacan una afirmación que no se ha hecho (el CO2 no produce calentamiento)
  • juicios de intención (Smith está más interesado en el petróleo -Keystone- que en política de cambio climático)
  • confunden ciencia y política (las decisiones sobre el petróleo -Keystone- son política, no ciencia)

Los críticos del artículo del senador republicano hacen parecer a Smith más como a un defensor de la ciencia que a sus críticos, lo que no es un buen lugar  para que se ubiquen los que le atacan.

Nota: Curry es demócrata, progre, y está contra Keystone. Pero sobre todo es científica.

El problema son los periodistas apedrojotados. Que, no siendo subnis, son canallas. Si hablas y usas un supuesto estudio (en realidad es una campaña de prensa) que afirma que el 97% de las publicaciones científicas apoyan «el consenso», y eres un periodista con al menos una remota intención de informar a tus lectores, lo primero que harás será averiguar qué afirma ese consenso al que se refiere el estudio. Y lo segundo, averiguar si tiene pinta de serio, o de coña. No es mecánica cuántica; son ciencias sociales, estilo encuestas de opinión. Si te sientes capacitado para criticar las preguntas y resultados de los estudios sociológicos, lo mismo te debes sentir respecto a esta broma de estudio.

Si el Pedro Jota de turno es vago, pero no canalla, leerá el resumen del estudio [–>]. Y verá que el consenso consiste en afirmar que «los humanos están causando calentamiento global». Es lo que ha hecho el jeta de Eugene Robinson, del WaPo, antes citado:

Un nuevo estudio recientemente publicado ha examinado casi 12.000 artículos científicos sobre clima, y ha encontrado que de aquellos que toman una posición en la cuestión, el 97% acepta que los humanos están causando un calentamiento atmosférico

Aparte del pequeño detalle de que llevamos 15 años sin calentamiento atmosférico, el problema de esa afirmación pomposa es que no afirma nada relevante. Sirve para quien piense que el CO2 que emitiríamos sin preocuparnos, debería calentar el aire por ejemplo un décima de grado por siglo. Y sirve para los que piensen que nos vamos a achicharrar en menos de una generación.

Vuestro humilde corresponasl es parte de ese «consenso». Y al mismo tiempo debe ser uno de los principales «negacionistas» de esta atribulada esquina del mundo. Si hacemos caso de los esforzados figuras que se consideran con propiedad parte del consenso, y luchan contra la perversa maldad en aras de la salvación del mundo.

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Tengo un regalo para Ferrán P. Vilar. El Plazaeme, en plena acción de distribución de desinformación. No siempre tiene éxito, pero no se puede negar que acude a los salones y reuniones más relevantes, gracias a los contactos que consigue a través de su red de conspiración global.

plazaeme-obamaEl periodista no tan vago, pero tampoco canalla, leerá el «estudio» más allá del resumen [–>]. Y verá que el sistema de clasificación que han empleado para distinguir la literatura que apoya, de la que rechaza el consenso, es inconsistente. E implica significados distintos del consenso. Sencillamente, no hay manera de saber qué dice ese consenso que alegan que hay. Con lo que el supuesto estudio solo sirve (como ciencia) para el basurero. No hay forma de saber lo que dice. Pero sí sirve para que los periodistas canallas engañen a sus lectores, ya que pueden hacer que «consenso» parezca lo que quieren que parezca, sin que eso salga de los datos.

Lo que hubiera descubierto el periodista diligente, pero no canalla, es, por ejemplo, que Brandon Schollemberger ha hecho todos los esfuerzos para que los autores expliquen qué significa «consenso» en su estudio. Consenso sobre qué. Y no lo ha conseguido:

Eso basta para rechazar el trabajo. Pero hay más; mucho más.

El periodista diligente, pero no canalla, buscando un poco también se hubiera enterado que el economista del cambio climático dr. Richard Tol ha demostrado que la literatura de la que sale el 97% imaginario ha sido mal seleccionada. No parte de un universo de datos representativo.

Tiene una curiosa discusión en Twitter [–>] con uno de los ayudantes del autor Cook, que no da la cara. Dana Nuticcelli. Un animoso tonto al que está destrozando.

tol-dana-2Además, cada clasificador hizo 1922 clasificaciones, en un tiempo inverosímil. Y Tol muestra la estadística que demuestra o cansancio, o manipulación.

tol-dana-1tol-dana-3

Aquí hay unos cuántos ejemplos de literatura muy mal clasificada en ese «estudio»:

Especialmente grave, puesto que se trata de autores muy conocidos, nada «consenso», y que han sido clasificados como apoyando el consenso (que después de todo no sabemos lo que dice).

En fin, una risa. Tal vez el periodista canalla se cree muy listillo usando una herramienta que imagina adecuada para engañar a sus lectores, y así hacer avanzar su política favorita. Pero no se da cuenta de que el momentum del engaño ha cambiado, y lo único que consigue es que se le vean sus miserias. Y luego dirán que la prensa tiene una crisis.

Actualización / añadido: Tol ha publicado un borrador de respuesta al estudio payaso del 97%, abierto a «peer-review»:

Todos habéis oído la cantinela: el 97% de los científicos están de acuerdo en que el calentamiento global es culpa del hombre pecador. Hasta ahora había un par de estudios -de risa- de los que salía esa cifra mágica. Siempre 97%.  Que es como decir todo lo que se le puede pedir a un consenso sin que sea irreal. El único problema es que es mentira. Mentira, no como en equivocación, sino como en engañando a propósito.

Siempre hacen el mismo truco. Unas preguntas a las que vuestro «escéptico» del IPCC favorito respondería que sí, y de ese sí sacan el consenso.  Pero hacen afimar al «consenso» algo que no se desprende de la pregunta. Por ejemplo:

Pregunta:

– ¿Crees que el CO2 que emite el hombre calienta el clima?

Respuesta:

– Sí (97%)

Conclusión:

– El CO2 es la causa principal del calentamiento global, siendo responsable de más de la mitad.

Problema:

– ¿De donde coño sale lo de «causa principal»? Yo solo había dicho que contribuye, no que sea la que más contribuye. Mucho menos he dicho «más de la mitad».

¿Se entiende el esquema, no? El IPCC afirma que los gases invernadero (básicamente el CO2) han producido más de la mitad del calentamiento observado, pero apuntan al consenso a cualquiera que piense que el CO2 contribuye «algo» a ese calentamiento. Pero mientras que lo que dice del IPCC podría ser un problema, el que el CO2 contribuya «algo» al calentamiento de ningún modo implica que haya que preocuparse. Todo es cuestión de medida.

Ahora acaba de salir otro estudio. En principio da mucha pereza -y vergüenza ajena- hablar de nada de lo que salga de la factoría de John Cook (skepticalscience.com).  Pero le están dando gran bombo los alarmistas en USA. No sería de extrañar que nuestra prensa local lo refleje pronto. Obama mismo se ha subido al carro.

obama-97-por-ciento-consensoEl político está enlazando a esto. Clic. Y el trabajo no dice «dangerous» ni una sola vez.

reuters-97-por-ciento-consenso

Así que no queda más remedio que comentarlo.

El nuevo 97 % sale de un activista profesional australiano (le dicen community manager ahora) que vive del cuento del clima. Y ha hecho la misma trampa de siempre, como la que acabo de describir, pero consultando literatura científica, y clasificándola.

Ya empieza con la trampa en el primer paso. Ha extraído de una base de datos artículos que contengan los términos “global warming” o “global climate change”. Pero los escépticos no suelen emplear esos términos, así que muchos trabajos señeros suyos no salen.

Como segunda medida, los clasificadores son independientes. ¿Independientes de qué? No se puede saber, porque son anónimos. Por ejemplo, la trinca del bar de amiguetes del activista.

Aunque lo mejor es el siguiente paso, por si no les bastaba con las dos chapuzas anteriores. La clasificación de los trabajos, sacada de la web de Cook, se establece con siete criterios.

  1. Respalda la idea del Calentamiento Global Antropogénico, cuantificada (>50%).
  2. Respaldo explícito, sin cuantificar.
  3. Respaldo implícito (por supuesto sin cuantificar).
  4. Neutral al respecto.
  5. Rechazo implícito del CGA (por supuesto sin cuantificar).
  6. Rechazo explícito, sin cuantificar.
  7. Rechazo explícito, cuantificado (se supone que menos del 50%).

Es una imbecilidad lógica total. No puede haber un respaldo ni rechazo, sin cuantificar, cuando tú mismo estableces que la frontera es el 50%. O sea, una cantidad. Solo la cuantificación puede permitir distinguir (según esa clasificación) el respaldo del rechazo. Y tiene su sentido, ya que la propuesta principal del IPCC es que «más de la mitad» del calentamiento observado en la segunda mitad del siglo XX se debe a los gases invernadero.

Por ejemplo, Roger Pielke considera que el CO2 emitido produce un forzamiento en el clima de primer orden, comparable a otros efectos antropogénicos (como el cambio en el uso del suelo), ya la variación natural. Pero también considera que no están en condiciones de hacer la atribución del IPCC de «más de la mitad», porque están muy lejos de saber lo suficiente. Y es ampliamente vilipendiado por los alarmistas a causa de esa opinión. Pero, esa opinión, ¿cómo quedaría en la clasificación del nuevo estudio? No se sabe; queda a criterio de los clasificadores «independientes» del activista de causa. Pero como en el resumen de los trabajos científicos no va a criticar al IPCC, solo queda lo de forzamiento de primer orden, y lo considerarían en el grupo 2 (respaldo explícito, sin cuantificar). Y sin embargo Pielke no respalda de ningún modo lo que dice el IPCC.

El resultado es el 97% que se buscaba:

el-jeta-de-john-cook

Lástima que sea mentira, y muy descarada. Propia solo de perfectos cafres, vaya. ¿De dónde sale que «we are the cause»? Pues sale de que suman los estudios que encajan en los tres primeros apartados de la clasificación. Pero ya vemos que trabajos como los de Pielke, que consideran al CO2 un forzamiento de primer orden, o sea grupo 2, de ningún modo lo tienen por «el» forzamiento o «la» causa, sino por «un» forzamiento o causa. Nadie dice que solo pueda haber un forzamiento de primero orden. Y si son tres, muy bien puede suponer solo el 33%. O sea, rechazo. Pero saldrían en respaldo.

Por supuesto, gente que opina  como Pielke hay mucha. Y aunque no se meten en el charco de criticar al IPCC, están lejísmos de opinar que «we are the cause». O sea, lejísmos de lo que este «estudio» dice que dice el «consenso». Pero los incluyen, y sale el 97%.

Los resultados, sacados por Brandon Shollenberger y Marc Crok en el blog de Lucia (ver enlaces abajo), dan:

  • Categoría 1: 65
  • Categoría 2: 934
  • Categoría 3: 2.933
  • Categoría 4 (neutral): 8.261
  • Categoría 5: 53
  • Categoría 6: 15
  • Categoría 7: 10
  • Total: 12.271tar «algo»

Haciendo la trampa de considerar que las categorías 1 – 3 representan el consenso (que ni de coña), deberían decir que el consenso supone el 32% de los trabajos de la base de datos. ¿No? (Y de ese 32%, el 75% es un «respaldo» -hmmm- solamente implícito). Pero no, porque eso no da el 97% que se busca. Eliminamos los «neutrales», comparamos las categorías 1 -3 contra 5 -7, y … ¡tachán! … 98%. Y olvidamos que el 68% no están respaldando el alarmismo, ni siquiera con esa manga ancha en la clasificación de «respaldar».

Así que el mensaje debería promocionarse con un cartel un poco diferente:

el-jeta-de-john-cook-2

Comunico a la afición que vuestro humilde servidor, según John Cook, también «respalda» el consenso. Creo que el CO2 debería de calentar «algo». Ni idea de cuánto. Y como el calentamiento observado, después del parón de 16 años se ha quedado en muy poco, no importa gran cosa.

Hay más. Muchos de los estudios -probablemente una gran mayoría- son estudios hipotéticos de impactos o acciones posibles ante un cambio climático cuya causa simplemente asumen, pero no estudian. Parten del CGA, no llegan a él. Así que esta patochada solo es un estudio muy mal hecho, y muy tramposo, de un estado de opinión. Con unas conclusiones que no se sostienen en el estudio. Y donde no hay lo único que haría falta. Al menos un solo trabajo que demuestre de forma falsable que la teoría IPCC es correcta.

Pero para Obama, Reuters, y espero que Pedro Jota, va a misa.

Enlaces y fuentes:

Jo Nova tiene razon. Los periodistas se van a lanzar como a por un caramelo. Pero a estas alturas nadie puede dudar que solo están «engañados» porque quieren. Subnis no son.

¡Ah!, y un pequeño añadido al título: El 97% de consenso científico … es el 33%, y encima no dice lo que crees.

Es una gozada cuando alguien encuentra un nuevo enfoque para un problema nada nuevo. Y mucho más si es un problema importante. Lo del consenso es una aberración muy evidente en la discusión del cambio climático. Porque se usa como evidencia de una teoría. Pero en realidad está un poco por todas partes, aunque se note menos. Por ejemplo, el consenso era real en lo de la supuesta maldad para la salud de las grasas saturadas. Ni siquiera había discusión. Y sin embargo …

Hay por ahí alguna gente capaz de salirse del escenario para pensar desde fuera. Son los mejores, pero son muy pocos. Y un punto de arranque muy frecuente que usan es pararse a pensar:

– ¿Y eso que todo el mundo tiene por bueno (malo), en realidad es bueno o es malo?

Probablemente el pensamiento más herético que se vende en el mercado de herejías. Todo el mundo, pero todo entero, partía del supuesto de que «el consenso» es bueno de cara a la fiabilidad de una teoría. Algunos habían (habíamos) apuntado dos problemas. Que no es ni remotamente suficiente para dotarle de fiablilidad a una tesis, y que la búsqueda consciente del consenso (IPPC) es perjudicial para el avance del conocimiento. Pero a nadie se le había ocurrido hasta ahora que la existencia de un consenso -digamos no forzado- puede ser un síntoma suficiente para restarle fiabilidad a una hipótesis.

D. Ryan Brumberg y Matthew Brumberg examinan el consenso desde donde se debe hacer. Haciendo teoría del conocimiento. Y lo primero que hacen es distinguir el conocimiento que se puede verificar experimentalmente del que no. Por ejemplo, los economistas suelen señalar el problema de que en su «ciencia» no se pueden hacer experimentos. Apenas hay comprobación empírica, salvo de aspectos muy parciales. No se puede crear un laboratorio que reproduzca -por ejemplo- la economía de un país. Y eso es exactamente lo mismo que la pasa a la ciencia del clima, y así lo confiesan también. La diferencia es que la misma falta de posibilidad de comprobación empírica produce una notabilísima discusión en la economía, donde no se ponen de acuerdo en aspectos muy básicos; mientras que en lo del clima, alegadamente produce un consenso acojonante. 97%, dicen.

Y Brumberg @ Brumberg lanzan la tesis.

Establezcamos una «ratio de conocibilidad«. Una fórmula simple para expresar cómo se relaciona la popularidad de una idea con su verificabilidad. Las ideas que son fáciles de comprobar empíricamente deberían tener un alto grado de consenso, mientras que las que son imposibles de verificar deberían tener un consenso cercano a cero. La ratio se podría expresar como K/C (verificabilidad / consenso).

Los asuntos fácilmente verificables (K ~ 1) deberían tener un alto grado de consenso (C ~ 1), mientras que los que son imposibles de verificar (K ~ 0) deberían tener un bajo grado de consenso (C ~ 0). Cuando la ratio se desvía muy lejos de una ratio perfecta de 1, sea por demasiado consenso o por demasiado poco, hay un problema con la valoración del conocimiento. Ciertamente, en casos de desviaciones extremas de la ratio perfecta, el apoyo adicional a una idea con una ratio K/C tan desequilibrada disminuye su fiabilidad potencial. Esto ocurre porque las ideas no existen en un punto temporal concreto, sino que evolucionan en una extensión de tiempo. En las zonas altas de consenso, hay menos renovación de puntos de vista para digerir la nueva información — al punto de que los defensores del status quo tienden a suprimir los nuevos hechos e hipótesis. La agencias del gobierno niegan financiación a los científicos «anticiencia», las juntas universitarias disuaden a los científicos jóvenes de seguir el camino «equivocado»y el establishment anula las ideas «heréticas».  Un consenso demasiado alto (para la ratio K/C) inhibe la habilidad de una idea para evolucionar hacia la verdad.

Brumberg-y-Brumberg

Supone una manera muy brillante de explicar por qué la calentología no avanza, a pesar de haber aumentado brutalmente los datos y los medios de los que dispone. Ojo, «avanzar» no quiere decir cambiar de resultado o de idea. Pero sí quiere decir que reduzca su rango de incertidumbre, que lleva más de 30 años sin variar. Rango que ocupa nada menos que el espacio que va de un claro no problema a un apocalipsis. Lo miden con lo que llaman «sensibilidad climática», y el resultado que proporcionan es el mismo del principio; desde el informe Charney en 1979. Entre 1,5ºC y 4,5ºC por doblar el CO2, como rango más probable.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2014/02/ipcc-historia-sensibilidad-clima.png?w=510

Resultado que, por otra parte, no dice nada. La parte baja es lo suficientemente baja para no ser un problema, y para resultar verosímil. La alta sirve para acojonar. Pero la fiabilidad del rango -y del paradigma mismo- es muy baja. Como señalan Brumberg @ Brumberg, ¡precisamente por el consenso!

Lo recomendable, por supuesto, es leer el original:

Y las charlas y debates que pueda suscitar:

En Climate, Etc; con los comentarios de Judith Curry.

Y en WUWT:

Hago un añadido, para explicar mejor. En el contexto. ¿Cuál sería la diferencia, en lo del clima, entre consenso y no consenso? Con consenso habría una sola idea, y gran imprecisión. Ese rango que va de 1,5 a 4,5. Cualquier cosa es posible, y como cualquier cosa es posible mejor estar acojonado. Sin consenso, habría una gran discusión sobre si la sensibilidad climática (o la medición que sea) es alta o baja. O incluso negativa. Pero aceptando que o es una, o es otra. Sólo que no lo sabemos. Hay más de una idea, pero sólo una puede ser cierta. Y se intenta hacer avanzar el conocimiento en el sentido de averiguar cuál es. ¡Tratando de eliminar las que no son ciertas! Y esto último es justo lo que no hacen. Todo lo que hacen es tratar de encajar los datos para que sigan siendo «consistentes con» ese margen enorme. Y claro, el margen no varía.

La peña avisa:

juan-carlos-barba-fuera-de-control

Yo creo que, más que «fuera de control», Juan Carlos Barba está «antes de control». Antes de controlar el cerebro o pensamiento, quiero decir.  Y claro, si no lo controlas, puedes pensar literalmente lo que te salga de los caprichos.

Por ejemplo, en El Confidencial (clic):

juan-carlos-barba-descontrolado

El fenómeno deduce que el clima esta «fuera de control», por dos motivos. Porque la temperatura global media del mes de julio ha sido 0,81ºC superior a la registrada en promedio en el siglo XX. Su cerebro descontrolado no le proporciona ninguna alarma por comparar el promedio de un mes con el promedio de un siglo. Entiendo que Barba es farmacéutico, e investigador. ¿Hace operaciones como esa en lo suyo?  Porque producen cosas curiosas. Como establecer que el clima en 1950 estaba tan «descontrolado» como ahora. Pero igual:

juan-carlos-barba-alucinado

Bien, ¿si el clima también estaba fuera de control hacia 1910, y en una medida marcadamente similar a ahora, y Barba nos dice que sólo hay 137 años de datos, podríamos convenir que -por lo que sabemos- estar fuera de control es el estado normal del clima?

Hay otro dato que ya sería para nota, al parecer. Darle significado a 0,81ºC más de la media del siglo XX.  Como el calentamiento del siglo XX es bastante tendido, la media del siglo XX es igual que la temperatura hacia 1950.

juan-carlos-barba-alucinado-2

Eso quiere decir que si 0,81C más fuera la media de varios años (y no de un mes), la tasa de calentamiento sería de 0,81ºC en 65 años. Y eso es una tasa de 1,2ºC por siglo. Y a los científicos cuyos cálculos resultan en un efecto de calentamiento del CO2 de ese orden, como de 1,2ºC por siglo, les insultan y les llaman negacionistas. Incluso a los que proponen 1,6ºC por siglo, como Judith Curry y Nic Lewis. ¿Sabrá Barba de lo que está hablando?

Ah, el consenso.

Aunque con frecuencia se lee “que no está claro que seamos la causa del calentamiento” o que “son oscilaciones naturales”, en las revisiones hechas a partir de las publicaciones científicas el consenso en el sentido opuesto es aplastante. En una de las últimas publicaciones hechas para cuantificarlo nos encontramos un 97,1% de consenso.

Curioso eso de «una las últimas publicaciones». ¿Sabrá que no es la última? Sabrá que el autor de la que nos trae participa también en la última. Y sabrá que la diferencia más llamativa es que esta última está dirgida por alguien que ha acabado la carrera y no es un payaso, por contra de la que nos propone Barba?

Tampoco es que sea exactamente un experto en encuestas; es físico. Pero por lo menos tiene carrera, y hasta doctorado. La encuesta no está nada bien hecha (ver enlaces al final). Por ejemplo, la mayor parte de los científicos que cita nunca han trabajado en el problema de la atribución del cambio climático al CO2. Se han limitado a heredar de otros una idea, y a aplicarla en su campo — muy distinto. Y eso proporciona un sesgo formidable. Pero aun así, en este trabajo que sí es el último, y en el que también participa al payaso del trabajo favorito de Barba, el consenso es muy distinto. No sólo no es «lo más próximo que se puede dar en ciencia a la unanimidad», sino que ni siquiera merece el nombre de consenso.

¿Porque, consenso en qué? ¿En que el clima está descontrolado? Eso no lo dice ni el trabajo del payaso. Clase de lectura gratis. Del enlace de Juan Carlos Barba:

Among abstracts expressing a position on AGW, 97.1% endorsed the consensus position that humans are causing global warming.

El pequeño problema es que causar calentamiento y causar «descontrolamiento» no es lo mismo. Ni de lejos. Un calentamiento puede ser suave … y beneficioso. Es la pinta que tiene este calentamiento. Por otra parte, la misma pinta de los calentamientos anteriores.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2015/08/ljungqvist-y-co2.png

Pero Barba cree que el clima esta descontroldao por un consenso del que no sabe nada de lo que dice. Ni siquiera lee los estudios que cita. Pero vaya; ni el puto «abstract».

Bien veamos el útlimo estudio en el que también participa el payaso de John Cook. Verheggen et al 2014.

Para hablar de un consenso, habrá que decir primero -y con alguna precisión- sobré qué es el consenso. Normalmente se suele usar la afirmación principal del IPCC. Que más de la mitad del calentamiento desde mitad del siglo XX se debe a los gases invernadero. El gráfico al respecto de ese estudio:

verheggen-2014-fig2

Descifrando el dibujo, nos da:

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

El asunto es bastante interesante, pero no quiero dar más la lata. Para los que quieran saber más sobre la fabricación de consensos imaginarios, recomiendo estos enlaces:

Judith Curry (de ayer mismo):

Richard Tol. Refutación revisada por pares de la payasada de Cook del 97%

José Duarte, que sí estudia cómo hacer encuestas, al contrario que todos los anteriormente citados (menos Tol):

El que quiera enterarse, puede. Con Juan Carlos Barba, más que notificárselo adecuadamente por Twitter, y dejar un comentario cogando de su artículo de El Confidencial, no puedo hacer por él:

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Añadido algo posterior. El amigo Juan carlos hace como que contesta, en Twitter. Básicamente, diciendo que no ha dicho lo que ha dicho:

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En noviembre habrá en París una nueva conferencia / negociación sobre políticas contra las emisiones de CO2. En este caso tratan de forzar acuerdos que obliguen a algunos signatarios a realizar reducciones en las emisiones, y a aportar capital. Y, como siempre, los meses anteriores se dedican a crear ambiente y presión para que los gobiernos dubitativos pasen por el aro. Fundamentalmente, «trabajándose» la opinión pública.

El alarmismo climático es una teoría que no tiene pruebas científicas (empíricas). Si hay algún lector que discrepe de este detalle tan simple, no tiene más que señalarnos en los comentarios las pruebas científicas que cree que tiene el alarmismo del calentamiento global. Mientras tanto, a falta de pruebas, las campañas de los calentólogos siempre se han basado en dos elementos. Un falso «consenso» de los científicos, y los modelos climáticos. Y como los modelos climáticos están fallando estrepitosamente en sus predicciones, ya sólo les queda el falso «consenso» para hacer campaña.

Y es una campaña bastante sorprendente. Completamente novedosa en el mundo científico. Todo se basa en comenzar cualquier afirmación con un meme del tipo de «los científicos dicen …», o de «la ciencia dice …». Que es el mismo procedimiento por el que se convencía a los analfabetos en el siglo XIX. Bastaba con señalar: «El periódico dice …». Y como estaba por escrito, se suponía que para el analfabeto tenía que ser cierto.

https://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/05/obama-97-por-ciento-consenso.png?w=510

El único problema es que el 97% de los científicos no dicen lo que Obama y los alarmistas dicen que dicen. En ninguno de los estudios que supuestamente han pretendido medir ese porcentaje. Es una mentira evidente que la prensa se traga encantada. Tan fácil de comprobar como comparar las preguntas de las encuestas con las afirmaciones atribuidas al falso consenso. Por ejemplo, el estudio al que se refiere Obama en ese tuit no pregunta en ningún momento si el «cambio climático» es peligroso. Que sea real no dice nada; porque el clima siempre cambia y siempre es real. Y que sea «man-made» es irrelevante … si es moderado.

Hay mil ejemplos. En esta ilustrativa discusión en el Financial Post, entre McKitrick y Cook, Ross pone este ejemplo:

En un debate reciente en Nueva Orleans oí al activista climático Bill McKibben afirmar que había un consenso de que los gases invernadero suponían un «peligro grave». Pero en cuanto le preguntaron por la fuente de su afirmación, rápidamente lo retiró.

Recomiendo el debate.

Es de libro. Puedes hacer una encuesta preguntando a los científicos del cambio climático si los humanos influyen en el clima; y preguntando si los humanos han causado al menos la mitad del calentamiento observado, o son una causa dominante. Y aunque tengas un 97% contestando que sí (un estudio posterior sólo producía un 66% [–>]), eso no quiere decir que haya ningún motivo para alarmarse. Por la sencilla razón de que la mitad de un calentamiento muy pequeño, y muy inferior al predicho, es un calentamiento irrelevante.

spencer-christy-modelos-climaticos-observaciones

Se supone que los periodistas deberían contrastar lo que ponen. Si un político (y los de la ONU lo son), o un ecologista (también son políticos), les dicen que «el 97% de los científicos dicen X», lo menos que podían hacer es comprobar que efectivamente han dicho X, y no Y. Al menos se enterarían de que el famoso consenso no tiene nada que ver con alarma o problema alguno. Al contrario; es completamente compatible con una bendición.

Añadido gratis.

Que las emisiones de CO2 deberían de calentar algo el clima no lo discute ningún climatólogo. El problema está en saber cuánto es «algo». El general se acepta que el efecto directo es como 1ºC por doblar la cantidad de CO2 en el aire. Y eso no sólo no es malo, sino que es muy bueno. Para imaginar un problema o alarma, hay que imaginar que el sistema climático reacciona a ese calentamiento suave, amplificándolo. La medición clave para comprobar esa amplificación es la diferencia de calentamiento entre la superficie (1,5 m.) y la troposfera alta (de 7 a 12 Km.). Si hay esa amplificación, el aire en altura debería calentarse más que en superficie. Sobre todo en los trópicos.

No es algo muy fácil de medir. Se intenta con globos sonda y con satélites. Y no se observa ese fenómeno. Los alarmistas critican las mediciones. Normal, porque se fastidiaría su teoría. Roy Spencer ha desarrollado un sistema nuevo de medirlo con satélites, atendiendo las críticas de los alarmistas. Con este resultado para los trópicos (20N – 20S):

– Calentamiento en los modelos: 1,89 veces superior en altura que en superficie.

  • Superficie: 0,19ºC década.
  • Altura: 0,35ºC / decada.

– Calentamiento observado: ¡Es inferior en altura que en superficie!

  • superficie: 0,10ºC / década.
  • Altura: 0,07ºC / década.

EL gráfico resumen es este:

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No es fácil de ver, pero está bien explicado en su blog:

Calentamiento Global Siglo XXI

 

La principal academia de geofísicos de Australia ha sido incapaz de publicar una declaración conjunta sobre «cambio climático». Según su presidente, había demasiada división y demasiada pasión entre sus miembros, y ha resultado imposible.  Han estado dos años intentándolo.

En realidad, en 2009 tenían una declaración. Muy alarmista. La había sacado -como es costumbre- la dirección de la GSA (Geophysical Society of Asutralia). Pero una parte muy grande de sus miembros se enfadaron muchísimo, y obligaron a hacer una corrección. Fue en 2012. La declaracion corregida (2012) decía:

La evidencia geológica demuestra claramente que el sistema climático de la tierra es inherente y naturalmente cambiante en escalas de tiempo que van desde décadas hasta millones de años.

Independientemente de si el clima cambia por causas naturales o antropogénicas, o por una combinación de ambas, la sociedad se beneficiará si sabe qué esperar en el futuro, y de panear cómo responder mejor.

La GSA no hace predicciones o recomendaciones de política pública de acción respecto del clima, más allá del consejo generalmente aceptado de la necesidad de preparaciones prudentes para responder a los peligros potenciales, incluido el cambio climático.

Pero esta vez eran los alarmistas los enfadados. Y forzaron que se acordara otra declaración que les gustara más. ¿Resultado? Es imposible. La división es demasiado grande.

Estaría bien pensar cómo se puede conjugar la historia esa de que hay un 97% de «consenso» entre los científicos acreca del calentamiento global, con esta noticia de que les resulta imposible ponerse de acuerdo.

En realidad es muy fácil. Solo hay tres salidas:

1. Los australianos son extraterrestres.

2. El consenso del 97% no tiene nada que ver con el consenso que se buscaba en Australia.

3. La ciencia del calentamiento global es tan tan especial, que los miembros de una rama científica muy cercana (geofísicos) y relacionada (montón de datos comunes) son absolutamente incapaces de juzgar cómo lo están haciendo sus primos (calentólogos).

Las soluciones 1 y 3 se basan en asumir que una gente o un conocimiento son diferentes de todos los demás conocidos. Teniendo en cuenta que los autralianos ni tienen pinta rara, ni hacen cosas muy distantas del resto de la humanidad, la opción 1 parece poco probable. Y teniendo en cuenta que en climatología usan una física conocida desde hace más de 100 años, y juegan con una teoría que en su forma más moderna es de hace 78 años, la solución 3 parece igualmente poco probable.

La solución 2 se encuentra perfectamente visible para comprobarla en los trabajos (payasadas) del 97% de consenso. El consenso alegado del 97% no dice nada de interés, ni que pueda conducir a decisión política alguna. Hay un calentamiento, y parte del mismo, o al menos la mitad, es antropogénico. ¿Y bien; eso es bueno o es malo? La mitad de un calentamiento pequeño es un calentamiento muy pequeño.

Pero cuando la academia de geofísicos de Austalia quiere hacer una proclamación pomposa (el CO2 es un peligro) que lleve a decisiones políticas, entonces no hay consenso. Hay una división feroz de los científicos de la GSA, que se rebotan con la cúpula de su burocracia, y les impiden hacer una declaración.

¿Y a eso, le llamamos consenso, o le llamamos no-consenso? Le llamamos idiotez. Sí hay consenso en lo que no importa. Un calentamiento muy pequeño por motivo antropogénico. No hay consenso en lo que nos importa. Si eso es malo, o es bueno; o si se sabe algo.

Ahora ya entendemos el famoso consenso. Es perfectamente irrelevante, porque no dice nada. Y este tuit de abajo es una mentira de Obama. Los listos hicieron un estudio sobre un consenso irrelevante para que saliera un 97%, y luego lo usan para decir que el consenso dice lo que no dice.

obama-mentira-consenso-clima

Actualización (05/06 – 07:30):

Además de que ese estudio (ejem) del que sale el famoso 97% de consenso de Obama no dice nada, porque un calentamiento sin cuantificar es como una cerveza sin alcohol (siempre llevan algo), resulta que también está mal hecho y es científicamente inválido.

En realidad basta con echarle un vistazo para darse cuenta de que es una broma sin significado. Por ejemplo, la definición de consenso es variable, y usa el concepto de «consenso implícito» para sumar a la causa. O sea, consenso no expresado, pero que nosotros -avispados lectores- deducimos. Y la inmensa mayoría de los trabajos analizados no son estudios sobre las materias del consenso. Vaya, que produce vergüenza ajena. Pero ahora resulta que también está mal la matemática y la estadística que emplea para llegar al 97%. Se acaba de publicar un trabajo del Richard Tol (@RichardTol) que lo muestra.

Abstract

A claim has been that 97% of the scientific literature endorses anthropogenic climate change (Cook et al., 2013. Environ. Res. Lett. 8, 024024). This claim, frequently repeated in debates about climate policy, does not stand. A trend in composition is mistaken for a trend in endorsement. Reported results are inconsistent and biased. The sample is not representative and contains many irrelevant papers. Overall, data quality is low. Cook׳s validation test shows that the data are invalid. Data disclosure is incomplete so that key results cannot be reproduced or tested.

Nos lo trae Judith Curry.

En su sitio se pueden ver muchos detalles de diferente interés, pero me voy a limitar a destacar algo clave.

Viene de un estudio encuesta de la American Meteorological Society entre sus miembros. han preguntado a todos aquellos de los que les constaba el email, y han respondido el 26,3% (n=1.854). Se resume en este gráfico. Las cifras son porcentajes. Mejor con clic.

consenso-cambio-climatico-ams¿Cual es el supuesto «consenso» cuando hablan de él los alarmistas? En general se cuidan muy mucho de especificarlo, para que quepa todo. Pero cuando tienen que precisar, y no ponen definiciones contradictorias como la charlotada de John Cook del 97% de consenso, siempre se refieren a la afirmación principal del IPCC: Hay un calentamiento global (llamado «cambio climático») desde mitad del siglo XX, y la causa principal son las emisiones de gases invernadero.

En el gráfico vemos que en esta caso hacen la trampita del «mostly human», que va mucho más allá de la emisión de gases invernadero (y tendría otras soluciones si fuera un problema). Peor aún así, vemos en la columna de la derecha que la suma de los que se apuntan a ese consenso es el del 52%. Luego «negacionistas», «anticiencia», «vendidos a las petroleras», y toda esa canalla que no responde «mostly human» suma el 48%.

Y llegados aquí, hay una forma muy fácil de pensar cómo se puede pasar de estas cifras a esos consensos superiores al 90 por ciento que no suelen presentar en a prensa habitual. Sumando científicos de otros campos, que simplemente asumen que será verdad – si les dicen que hay un consenso.

Y es muy fácil meterlos en una encuesta, y que parezca opinión de «expertos». Buscas literatura científica que hable sobre «cambio climático». Por ejemplo, La transformación del hábitat del Pato Colorado de Patagonia por el cambio climático. Y en el estudio dicen que hay cambio climático en este hábitat, y dicen que es por culpa del hombre. Pero no han estudiado si es culpa del hombre. Y respecto a que haya cambio climático, pueden no haberlo haberlo hecho de forma que signifique algo. Por ejemplo usando un plazo inferior a 70 años, y entonces puede que hacia 1940 hiciera tanto calor como ahora en ese sitio.

Se trata de lo que Judit Curry llama un conocimiento u opinión «de segunda mano». Como los otros (un consenso) lo cree, yo parto de ahí, sin preocuparme.

Eso es exactamente lo que hizo John Cook para sacar su 97%. Sin embargo ahora, la AMS nos dice que el consenso de verdad (los que trabajan con elementos que pueden indicar si «mostly human») es solo del 52%. En mi pueblo a eso no se le llama consenso.

Habrá que bucear un poco más para ver otros aspectos de interés, pero este me llama la atención. A pesar de la fanarria, la presión los insultos y las intimidaciones, hay un montón de gente sensata por ahí:

23%: I do not believe we (scientists) know enough yet to determine the degree of human or natural causation, even in the general terms stated in the categories above.

No estás solo.

Los datos:

Ross McKitrick hizo ayer un artículo muy bueno en el Financial Post sobre este nuevo informe del IPCC que estamos comentando últimamente. Como ha publicado algunos estudios sobre los modelos del IPCC, señalando su desajuste con la realidad, utiliza ese contexto.

 

Recuerdo que cuando empecé inetresarme por este cuento del clima, una de mis sorpresas fue encontrarme con una teoría que estaba enteramente basada en unos modelos … ¡que no funcionan! Solía sacar a colación el tema del límite de desajuste modelos / realidad que podía soportar la teoría -desde un punto de vista estadístico- en los blogs más inclunados a la estadística (Jeff Id, Lucia). Y el tiempo que podríamos tardar en llegar a una situación límite. Hablamos de hacia 2008 – 2009. Y la respuesta más común era que unos diez años parecía una apuesta razonable.

McKitrick hace eso; volver a contestar aquella pregunta. La respuesta parece ser la misma, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido.

In the next five years, the global warming paradigm may fall apart if the models prove worthless [–>]

Ross la saca de un estudio sobre los modelos CMIP5 (los últimos que hay) de von Storch, también mencionado en la plaza:

Y pone de muestra un sorprendente gráfico del mismo IPCC que ya hemos visto por aquí. Lo pusieron en el borrador, no se sabe si se mantendrá en la versión final. Pero yo voy aprovechar  una versión propia. Es lo mismo, pero con el añadido de los años 2012 y lo que va de 2013. La banda gris transparente que reza «sin calentamiento» también es añadido propio.

ipcc-modelos-realidad-julio-2013

 

Cualquiera puede ver lo que ocurre si le añades cinco años de lo mismo a ese gráfico. Como no haya un calentón, y rápido, el calentamiento global acojonante va a ser un chiste.

Mientras tanto, las huestes alarmistas siguen en la defensa a ultranza de negarlo todo. No es lo que parece, querida.

carino-puedo-explicarloJudith Curry lo clava en su blog, destacando una frase de uno de los mamporreros alarmistas. Nucciteli, activista ecologista y climático, coautor de la payasada del 97% de consenso.

Consensus denial:   attacking the expert consensus on human caused global warming.  – Dana Nuccitelli

y Judy explica que por una vez tiene razón. Que salvo por eso, es muy difícil distinguir a las dos partes del debate. Virtualmente todos los científicos del ramo están con el consenso en lo referente a la emisión infrarroja del CO2, y su efecto de calentamiento sobre el planeta; que este se ha estado calentando, y que los humanos debemos de tener «algún» impacto en el clima. Pero que la diferencia está en el «negacionismo del consenso». Esto es:

– Negar que una organización infiltrada por los verdes (IPCC) es un árbitro objetivo de la ciencia del clima.

– Negar la confianza en unos expertos con una conducta como la mostrada por el Climategate.

– Negar que un proceso de búsqueda de consenso tenga sentido para un problema tan complejo, caracterizado por las incertidumbres.

– Preocupación porque ese proceso de consenso introduce sesgos, y los amplifica, en un ambiente tan politizado.

Hay varios puntos más, que recomiendo leer en su sitio:

Una coña lo del negacionismo, si prescindimos de la parte canalla de recuerdo de los que niegan el holocausto.

– ¡Son ustedes unos negacionistas!

– ¿Y usted nunca la he dicho que no a nada? ¿Siempre abierto de patas?

Digo yo que todos negamos unas cosas, y afirmamos otras. Así que lo de «negacionistas» -que sería todo el mundo, menos los subnis- no parece ser de gran interés. Lo interesante será saber qué niega cada cual. Y la tropa del IPCC parece estar negando, cada vez más, la realidad, los datos. Por defender unos modelos que no cuadran con lo que se ve. ¿Cual de los dos negacionismos es más digno de ese nombre (en cualquier caso estúpido)? ¿Los que niegan los datos (los ciclos climáticos, la pausa, la irrealidad de los modelos), o los que niegan cualquier virtud a un consenso que en realidad no dice nada – aparte de fomentar el argumento de autoridad?

 

Un resumen de los estudios que hay sobre el «consenso» entre los científicos acerca del cambio climático, y su significado. La clave está en el significado. Porque el IPCC emite tanto unos mensajes de estilo científico, claros y digeribles, como también otros que son pura campaña de relaciones públicas, destinados a sugerir algo que en realidad no tiene soporte alguno.

Consensos puede haber sobre millones de asuntos. Pero algunos serán interesantes para el público, porque le afectan, y otros no. Con respecto del clima, y del mensaje del IPCC, lo que nos importa es saber si las emisiones de CO2 son un problema. Esa es la única solución de la que habla el IPCC. Reducir dramáticamente las emisiones, empobreciéndonos. Y emite un mensaje muy claro y científicamente digerible al respecto.

La mayor parte del aumento observado del promedio mundial de temperatura desde mediados del siglo XX se debe muy probablemente al aumento observado de las concentraciones de GEI antropógenos [–>] (GEI = Gases de Efecto Invernadero)

Traducido para personas. La mayor parte del calentamiento se debe a nuestras emisiones de gases invernadero (básicamente CO2).

Así que entre los infinitos consensos que pueden tener o no tener los científicos del clima, el único que nos puede importar es el que haga referencia a ese problema que dicen que tenemos. Que el CO2 haya causado al menos la mitad del calentamiento.

¿Por qué la mitad, y no cualquier otra cantidad? Es fácil. Hemos emitido una cierta cantidad de CO2, y al mismo tiempo ha ocurrido una cierta cantidad de calentamiento. Si esa cantidad de CO2 ha producido un porcentaje X del calentamiento, podemos calcular el calentamiento que producirá el CO2 que seguimos emitiendo. Cuanto menor porcentaje sea debido al CO2, menos calentamiento futuro podemos esperar del CO2.  Y si no llega a la mitad, lo que podemos esperar de calentamiento, sin disminuir las emisiones, no es suficiente como para representar un problema. No alcanzaríamos los famosos 2ºC de calentamiento en 2100, ni de lejos.

Por eso hace esa definición el IPCC, estableciendo esa frontera del 50% del calentamiento observado producido por la emisión de CO2. Es el límite para pensar en preocuparse. Y lo importante es eso: producido por la emisión de CO2. Pero luego pegan el cambiazo, y dicen que se trata del Calentamiento Global Antropogénico, así en general.

¿Donde está el problema? En que Calentamiento Global Antropogénico, sin más, ni quiere decir que haya representado más del 50% del calentamiento, ni que todo ello sea por el CO2. Hay otros efectos humanos en el clima, y hay científicos y trabajos científicos que encuentran que tienen un efecto significativo. Por ejemplo, el hollín, que contribuye decisivamente a deshelar glaciares y banquisas, y eso hace absorber más luz de sol donde antes había hielo que lo reflejaba. Por ejemplo los regadíos, pantanos, y otros cambios en el ciclo del agua. Por ejemplo los CFCs, que aunque son también un gas invernadero, no tienen nada que ver con el problema del CO2. O cambiar bosques por pastos, cultivos, etc.

Ya sin más, en plan rápido, un gráfico / resumen de los estudios que hay sobre el «consenso». He partido de un original de Desmoblog, un sitio de activismo alarmista, y lo he convertido en realidad.

consenso-cambio-climatico

Lo de Desmoblog viene al pelo para radiografiar el asunto. Clic para original.

alarming-desmoblog

Repitamos lo destacado en rojo:

97 percent of peer-reviewed papers agree that global warming is happening and human activities are responsible.

Ese es el mensaje que ha comprado casi toda la prensa. Pero en realidad el estudio del que habla, llevado a cabo por un dibujante de cómics y su animosa tropa de «activistas climáticos», encuentra 65 trabajos científicos entre más de tres mil, cuyo resultado habla de más de un 50% del calentamiento debido a la «actividad humana» (la que sea). 65, entre 75 que se ocupaban de ese asunto. El resto es paja, no nos importa. Porque nos da igual que haya habido calentamiento (nadie lo niega), ni que el CO2 tenga alguna parte en el asunto (nadie lo niega). Lo que nos importa es saber si tenemos un problema con el CO2.

Si este último estudio fuera serio, al margen de la mentira mediática señalada, podría tener algún interés. Sabríamos que no hay «consenso» alguno, y sí una mayoría bien amplia. Pero discutida por al menos un 13% de los resultados. Digo al menos, porque ese 87% es sobre «causa humana», no exclusivamente sobre CO2 – que es la cuestión.

Añadiendo el detalle de la dificultad que tienen los científicos «escépticos» para encontrar revistas que les publiquen, y el poco significado que tienen las mayorías / minorías en una ciencia incapaz de producir una sola predicción decente, nos situaríamos bien en el contexto. Pero ni siquiera, porque el trabajo no hay por donde cogerlo. No es ciencia, es una operación impacto mediático, que la mayoría de la prensa se ha mostrado más que encantada de comprar.

Sobre el resto de los trabajos mencionados en el gráfico, hay más información y enlaces en esta entrada anterior.

Dejo también la versión en inglés del gráfico, para usar el enlace a conveniencia.

climate-change-consensus

Dentro del consenso del calentamiento global hay gente civilizada y razonable. Lo que pasa es que se les ve mucho menos. No suelen ser los que trompetean los periódicos, ni los fanáticos que dirigen el cotarro del consenso.

No tienen problemas en hablar con la gente, y con los críticos de su postura. Eso es bueno, y es malo. Es muy bueno para enterarse de verdad de qué va el consenso y ese peligro inminente del calentamiento global, del que no hay la menor duda ni discusión científica. Y es muy malo para los que dirigen el cotarro, y para la prensa, porque precisamente eso es de lo que no quieren que te enteres.

Con Twitter no se puede profundizar, es verdad. Pero para hacerse una idea rápida -aquí te pillo, aquí te mato- es genial. Y nada impide profundizar después.

Richard Betts es un físico y climatólogo del Met Office [–>]. Richard Tol es un economista especializado en cambio climático que participa en los informes del IPCC. Ambos son plenamente «consenso», en el sentido de opinar que el CO2 es un problema y que tenemos que hacer algo al respecto. En donde no son «consenso» es en que no son cafres. Ni hacen trampas, ni necesitan esconderse por ello.

Lo interesante de este breve intercambio [–>] es que creo que refleja bien la sustancia de esa «ciencia establecida», de ese 97% de consenso, y de lo que sabemos. También creo que enseña cosas sobre el famoso «principio de precaución».

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consensus-with-richard-betts

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No es que Betts haya dejado de participar porque tuviera una reunión, o así. Ha seguido participando en Twitter, por ejemplo retuiteando una de las respuesta de Tol [–>], (pero sin retuitear mi contestación).

Algunos suelen pedir traducciones:

  1. Buenos días @aDissentient Deberías leer esta entrada de blog sobre desarrollos de modelos climáticos de JN-G http://blog.chron.com/climateabyss/2013/06/looking-under-the-hood-of-a-climate-model/ …

  2. @dougmcneall Sigo diciendo que hasta que no haya capacidad de predecir las temperaturas de superficie, los modelos son de poca relevancia par ala política.

  3. @aDissentient @dougmcneall No estoy de acuerdo. ¿De qué otra forma podrían recibir consejo los políticos sobre las implicaciones de la física atmosférica en el futuro?

  4. @richardabetts @aDissentient @dougmcneall La política debería de basarse en nuestro conocimiento actual, más que en algún conocimiento ideal.

  5. @RichardTol @aDissentient @dougmcneall No estoy seguro de si estás de acuerdo o en desacuerdo. Los modelos representan nuestro conocimiento actual.

  6. @richardabetts @RichardTol @aDissentient @dougmcneall ¿Como sabes que nuestro conocimiento actual es suficientemente bueno para tomar decisiones?

    1. @plazaeme @RichardTol @aDissentient @dougmcneall No lo sé, pero tomar decisiones políticas bajo incertidumbre es común en toda política, no solo la del clima.

  7. @plazaeme Es una pregunta tonta. No hacer nada también es tomar una decisión. @richardabetts @aDissentient @dougmcneall

  8. @RichardTol @richardabetts @aDissentient @dougmcneall No hacer nada no es caro. Tomar decisiones con un conocimiento erróneo es muy arriesgado.

  9. @plazaeme No hacer nada podría implicar un cambio climático costoso. @richardabetts @aDissentient @dougmcneall

  10. @RichardTol @richardabetts @aDissentient @dougmcneall Podría, sí. No lo sabes. Pero sabes que actuar es muy costoso.

  11. @plazaeme ¿Qué evidencia soporta que la mitigación es muy cara? @richardabetts @aDissentient @dougmcneall

  12. @RichardTol @richardabetts @aDissentient @dougmcneall Ninguna. Estaba pensando en los impuestos al CO2, los subsidios a la energía «verde». Eso es muy caro.

  13. @plazaeme ¿Rechazas la ciencia del clima como «insegura» pero apoyas especulativamente las afirmaciones opuestas? @richardabetts @aDissentient @dougmcneall

  14. @RichardTol No apoyo ni rechazo nada. Trato de juzgar un conocimiento, y lo que podemos hacer razonablemente con él. En este caso, no mucho.

@plazaeme Solo estaba chinchando.

Y ahora dime, sufrido lector. ¿Qué te parece el consenso, cuando está en casa, y dice que no sabe si esa «ciencia establecida» es suficientemente buena como para tomar decisiones? ¿O cuando no puede defender la idea de impuestos al CO2 y subsidios a la energía verde?

Y no digo lo de «estar en casa» por hacer una frase. Todos estamos haciendo otra cosa, y tuiteamos a saltos. No pensamos la respuesta; es algo en lo que ya hemos pensado mucho,  antes, y lo podemos hacer en automático. Pero esa automaticidad da autenticidad; no hay tiempo ni concentración (estás en otra cosa) para andar por recovecos.

Y ya que lo tengo preparado, pero no he escrito la entrada, un dibujito de extra. Tiene que ver con la conversación. Los modelos, y la realidad, en abril de 2013. La crítica del conocimiento. Se puede clicar, para verlo algo más grande.

ipcc-modelos-realidad-abril-2013

Se puede resumir así. De la última (presumiblemente la mejor) predicción del IPCC se pueden juzgar 13 datos. O doce y uno parcial. Los siete primeros sirvan tanto para decir que hay un calentamiennto como el que predice el IPCC, como para decir que no hay calentamiento en absoluto. De los seis siguientes, uno sirve para confirmar la predicción del IPCC, y cinco para empezar a pensar en rechazarlo. Sobre todos los tres últimos tienen una pinta horrorosa.

Es cierto que las incertidumbres de la predicción, que no están en el dibujo, dan juego para que puedan decir que la realidad todavía no ha desmentido del todo la teoría. Pero no es menos cierto que la pinta es fatal.

También sirve otro que ya pusimos de Spencer.

spencer-christy-modelos-realidad

Repito lo que les decía a Tol y a Betts: Tomar decisiones basadas un conocimiento erróneo es muy arriesgado.

Hay cosas que da pereza investigar. Afirmaciones tan obviamente majaderas que sabes que no se sostienen, aunque los papagayos las repitan una y otra vez. Pero claro, esos loritos son periodistas y políticos de prestigio, y el asunto tiene sus consecuencias. Un caso claro es el del 97% de los científicos del clima. Siempre lo usan, como  «demostración» de que hay que empobrecer el mundo encareciendo la energía. Nunca le he hecho caso. Primero porque la ciencia no se hace por opinión ni por democracia. Y segundo porque no me creo el resultado del 97 por ciento. Hasta que llega el momento -por ejemplo hoy- en que te preguntas de dónde sale la chorrada. Normalmente la trampa está en los detalles, y es lo primero que hay que mirar. ¿Qué es exactamente aquello en lo que están de acuerdo los científicos del clima, y de donde lo sacan?

Skepticalscience.com es probablemente la web más conocida entre las que atacan a los «escépticos» del IPCC. Deben saber de dónde sale el invento, ya que lo citan todo el rato. Afortunadamente lo tienen traducido, y me quitan el trabajo:

En «las cinco características de la negación científica«:

2. Falsos expertos
Una serie de encuestas y peticiones se han publicado en Internet, presentando a un gran número de científicos que rechazan el hecho del calentamiento global antropogénico. Una inspección en detalle de estas listas, revela que muy pocos de estos científicos están cualificados en la ciencia del clima. Por el contrario, una relación de científicos del clima que regularmente publican investigaciones climáticas revela que más del 97% de ellos consideran que el origen del calentamiento global es antropogénico.

¿Queda claro, no? El 97% opina que el origen del calentamiento global es la actividad humana. Según Skepticalscience. Lo malo es que si uno sigue los enlaces que dan, llega al documento del que se supone que sale la afirmación:

Doran (2009)

Es una encuesta, donde las preguntas que dan pie al 97%, son:

  • 1. Comparada con los niveles  de antes de 1.800, piensas que las temperaturas, en general, han subido, bajado, o se han mantenido relativamente constantes?
  • 2. Piensas que la actividad humana es un factor que contribuye significativamente a cambiar la temperatura media global?

El problema es que llevo mucho tiempo escuchando lo que dicen los científicos del clima escépticos o críticos de la postura del IPCC, y apuesto lo que sea a que exactamente todos ellos contestarían lo mismo que el 97%. Sin que piensen que se puede afirmar que «el» origen del calentamiento global es la actividad humana. Y sin estar dentro del «consenso».

Pongo un ejemplo. Hace un tiempo 16 científicos muy famosos y respetados, todos ellos interesados por el asunto del clima, y varios con publicaciones científicas al respecto (Lindzen, Kininmonth, Shaviv, Allegre, Armstrong, Tennekes), publicaron una carta en el New York Times en contra de la alarma del clima:

Los pro IPCC les respondieron muy enfadados, y en la respuesta usaban la carallada del 97%:

“… La investigación muestra que más del 97% de científicos publicando activamente en la materia están de acuerdo en que el cambio climático es real y está causado por el hombre. (Trenberth et al – WSJ)

A lo que los 16 firmantes del NYT respondieron la obviedad que estoy señalando:

“.. La afirmación del 97% es engañosa. Las encuestas contienen preguntas triviales con las que incluso nosotros podríamos estar de acuerdo. Esto es, las encuestas encuentran grandes mayorías de acuerdo en que las temperaturas han subido desde 1.800 y que la actividad humana tiene algún impacto. Pero lo que se discute es el tamaño y la naturaleza de la contribución humana al calentamiento global.  (Wall Steet Journal)

En resumen, la trampa consiste en preguntar si el hombre tiene un efecto significativo en el clima (sin definir significativo), y luego cambiar la cosa como si se hubiera respondido que es «el» causante del calentamiento, y añadir de tapadillo que ese calentamiento supone una alarma. En mi pueblo a eso le llaman una falsedad.

Hay otros problemas menores en Doran 2009, pero este basta para saber que no se puede deducir de este estudio la vaina del 97% de apoyo a la idea del IPCC. Pero estos otros gazapos sirven para mostrar que son encuestas falsas, destinadas a obtener un resultado. Por ejemplo, dividen a los climatólogos entre los que publican la mayor parte sobre «cambio climático» y el resto. Como si se pudiera hablar de clima sin hablar de cambio. Y deciden que los que saben de verdad son los primeros, y de ahí sale el 97%. Pero es de esperar que los que se autodefinen como publicando sobre todo sobre «cambio climático» sean los predispuestos a ver un problema con el cambio climático. Sin embargo, entre los climatólogos, en esa encuesta tan citada, solo el 88% contesta que sí a lo de que el hombre sea un factor significativo. Que sigue siendo una mayoría muy grande, pero los que no contestan que sí son cuatro veces más (12%) que en el caso sesgado del 97% / 3%.  El 3% puede ser una minoría despreciable; el 12% no es despreciable en absoluto.

Y el resultado (si las preguntas no fueran inválidas) en realidad es: «el 88% de los científicos del clima», etc. Pero eso no les valía para el cuento que quieren vender. Y «etc» solo quiere decir que el hombre contribuye significativamente, entre otras cosas que también contribuyen, quién sabe si más. Y el hombre contribuye con el cambio en el uso del suelo, con los aerosoles, con el hollín, y también con el CO2 – ¿por qué no? O sea, no quiere decir nada.

Hay otros datos interesantes que no se citan nunca. Las dos áreas de experiencia con el menor porcentaje de respuestas «sí» en la encuesta de Doran son los geólogos (solo 41%) y los meteorólogos (solo 64%). Curiosamente los que más experiencia directa, no teórica, tienen con el clima.

Hay otras encuestas, con preguntas diferentes. Las he sacado de Wikipedia.

Bray y Von Storch:

A la pregunta de si crees que el cambio climático reciente, y el próximo, es o va a ser el resultado de causas antropogénicas:

  • Muy de acuerdo: 34,6%
  • Bastante de acuerdo: 48,9%
  • Poco de acuerdo: 15,1%
  • Nada de acuerdo: 1,35%

O sea, un 16,45% claramente poco partidario, en vez de un 3%.

William R. L. Anderegg, James W. Prall, Jacob Harold, and Stephen H. Schneider (2010).

Esta es la segunda fuente para lo del 97%. Lástima que sea una patochada. Los autores seleccionan a los científicos según hayan firmado alguna declaración, entre unas cuentas seleccionadas, a favor o en contra del IPCC. De ahí sacan 902 nombres de científicos «convencidos» del cuento del IPCC, y 472 de «no convencidos» [Anderegg SI –>]. Y con dos cojones se olvidan de todos aquellos que no están lo suficientemente motivados como para andar firmando declaraciones (en contra IPCC) que pueden perjudicarte la carrera. Luego establecen una mecánica muy particular para distinguir entre los que saben de verdad y los que no [J. Curry –>], y, ¡hops!, 97%. Inevitablemente pasan cosas como que Pielke Jr acaba en la lista de los malos sin ser científico del clima [–>], por haber firmado cosas incovenientes, mientras que muchos científicos del clima poco aficionados a firmar, no salen

Lichter:

  • Las temperaturas han subido: 97%
  • La evidencia científica corrobora que el hombre contribuye al calentamiento: 74%
  • El hombre no contribuye al calentamiento: 5%
  • No está seguro: 21%

O sea, 26% no convencido de que la evidencia científica corrobore la idea de que el hombre está causando (no queda claro en qué grado) el calentamiento.

En resumen. Si nos fiamos de estas encuestas (no es fácil), el número de científicos del clima no muy convencidos del asunto del «consenso» debe de oscilar entre el 16 y el 26 por ciento. Al próximo periodista o político que te hable de que solo un 3% tiene problemas con el cuento del calentamiento global, enséñale esto.

Fuentes:

Wikipedia:

WUWT:

Pielke Jr:

Collide a scape:

Physics World:

Skeptical Science:

James Hansen es el padre científico, o abuelo ya, del Calentamiento Global Acojonante. En 1988 hizo una comparecencia en el Congreso para avisar del fin del mundo si la gente no cambiaba sus costumbres y su economía.  Y para conseguir mayor efecto psicológico mandó reducir el aire acondicionado en la sala de plenos, en un día de esos achicharrantes de Washington. Era finales de junio.

Consiguió lo que quería, alarmar al mundo, y de paso se convirtió en el científico vivo más popular de su época. A raíz de aquello, Hansen era una especie de portavoz no tan oficioso del miedo del clima. Y vamos a rescatar una entrevista de justo después de su intervención en el Congreso, con predicciones para este año (2018).

Hace mucho tiempo que Salon retiró de la internet el artículo. Es de 2001, recordando una entrevista de 1988. Pero quedan muchos rastros en las «máquinas del tiempo», y Tony Heller, especialista en la historia del cuento del clima, la tiene muy fichada. Resulta clave, porque en ella hacía Hansen unas predicciones muy muy claras, y de las que todos podemos entender. Predicciones sobre lo que tendríamos a la vista en 2018, desde la ventana de su mismo despacho.

El mérito es de la periodista, Suzy Hansen, porque le preguntó justamente eso:

Mientras investigaba hace doce o trece años, conocí a James Hansen, el científico que predijo el efecto invernadero ante el Congreso.  Me acerqué a la ventana con él y miramos hacia Broadway, y le pregunté: «¿Si lo que está dicendo sobre el efecto invernadero es cierto, hay algo que se vaya a ver distinto ahí abajo en 20 años? Miró hacia afuera, y no dijo nada en un par de segundos. Y entonces dijo: «Bien, habrá más tráfico». Yo, por supuesto, pensé que no había oído bien la pregunta. Pero explicó: «»La autopista de West Side (que va a lo largo del río Hudson) estará bajo el agua. Y habrá cinta cruzando las ventanas de la calle, por los vientos desmesurados. Y no habrá los mismos pájaros. Los árboles de la mediana cambiarán». Y añadió: «Habrá más coches de policía». ¿Por qué? «Ya sabes lo que pasa cuando sube la temperatura».

¿Y cuándo dijo que ocurrirá esto?

En 20 o 30 años. Y recuerda que lo decía en 1988 o 1989.

Todavía cree que ocurrirá (en 2001)?

Sí, todavía cree en todo ello. Hablé con él hace unos meses (2001), y me aseguró que no cambiaría nada de lo que dijo entonces (1988).

Supongo que se entiende por qué en Salon esconden ese artículo. La West Side Highway no tiene, funcionalmente, un aspecto distinto de cuando la construyeron. Esta foto es de 2015, y sigue estando bien seca. Para Hansen debe ser el milagro de Moisés en el Mar Rojo.

west-side-higway-2015

Tampoco han cambiado los pájaros, ni los árboles. Y las ventanas de la calle están muy bien, gracias. Sin cintas que las crucen.

¿Y el crimen? Bueno, el crimen sí ha cambiado. Pero al revés de lo que decía el abuelo del Calentamiento Global Acojonante.

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Y no es una anormalidad de Nueva York:

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¿Quiere esto decir que no hay calentaniento global? ¿O que el CO2 no debería producir algún calentamiento? No, en absoluto. Pero les gusta usar mucho la metáfora del médico, así que les voy a copiar. Preguntan: ¿Si 97 médicos de dicen una cosa, y 3 te dicen otra, a quién le haces caso? La pregunta es, a la vez, mentira, y profundamente idiota. Es mentira porque no hay ningún consenso -tipo 97%- sobre la cantidad de calentamiento que puede producir el CO2. Y es idiota, porque una respuesta muy posible sería: A los médicos a los que no hice caso son a los que me dijeron que me quedaría ciego por masturbame. Sencillamente, no hay tantos ciegos.

Este es el cuento de hoy. Creo que había que rescatarlo el año que se cumplen las predicciones de James Hansen — y en su plazo más largo.

Añadido (algo posterior). El nivel del mar en Nueva York:

new-york-slr

Fuentes

Tony Heller:

Way Back Archive:

ABC sobre NYC crime statistics:

El pantallazo es también de Tony Heller:

Hansen-ManhattanUnderwater

 

 

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Interesante entrevista en la radio de Julia Hartley-Brewer a Myles Allen:

Julia:

¿Puede explicar en términos simples cuál era la predicción (de los modelos) y cuál es la realidad?

Allen:

Bien la realidad es muy clara. Estamos ahora en una temparatura como un grado más caliente que en la época preindustrial,  entre 0,9º y 1º,  y las temperaturas están todavía subiendo (sabe el futuro),  pero si miramos a este grupo particular de modelos, indican que para el tiempo en el que se alcanza el nivel de emisiones que tenemos, deberíamos tener 1,3º de calentamiento. Sólo son tres décimas de grado de discrepancia,  pero si tu objetivo es no pasar de 1,5º, esto es, sólo medio grado por encima de lo que estamos ahora, esa discrepancia importa mucho.

Bueno, no. A la discrepencia se le puede llamar «solo tres décimas» si estamos hablando en el bar, pero un 27% de discrepancia es mucho más indicativo. Ninguna broma. Si esos modelos dicen que doblar el CO2 produce un calentamiento más probable entre 2ºC y 4,5ºC, con esta novedad pasaría a un rango de 1,5ºC a 3,5ºC.

¡Qué pillines! Por eso el IPCC cambió su rango más probable, reduciendo la parte baja de los modelos pero sin cambiar la alta (y les quedó 1,5ºC – 4,5ºC). Por tener líneas de evidencia contradictorias, decían. Lo acojonate es que las «líneas de evidencia» son dos; los modelos y la realidad. En el mundo posmoderno los modelos son tan línea de evidencia como la realidad.

Nota: En el caso de ese rango, el producto de la realidad no significa una verdad. Es la interpretación de la realidad partiendo de las asunciones de una teoría. Por ejemplo que no ha habido ningún calentamiento natural. Ninguno, como en cero. Además de otras asunciones, literalmente sacadas de la gorra, como que los aerosoles (la contaminación) han ocultado una parte muy sustancial del calentamiento del CO2.

Seguimos extractando:

Allen:

La conclusión de nuestro estudio es que esto hace la diferencia entre que el objetivo establecido en París sea absolutamente inalcanzable, a que sea justo alcanzable si nos esforzamos mucho. Y esto es muy importante, porque hubiera sido muy difícil mantener la motivación … pero lo que este estudio  muestra es que no es inalcanzable, sino que simplemente llevará mucho trabajo.

Y Julio pregunta por  «la pausa» (entre 1998 y 2014) en el calentamiento.

Allen:

Yo nunca he sido un gran creyente en la pausa, porque había otros indicadores de que el calentamiento se seguía acumulando. El nivel del mar seguía subiendo, y la temperatura del interior del océano también.

Acojonante, porque el nivel del mar sigue subiendo … ¡al mismo ritmo con mucho CO2 que con poco CO2!

nivel-del-mar-co2

Una subida del nivel del mar no dice nada. Necesitan una aceleración notable, que buscan como locos. Algunos estudios encuentran una aceleración birriosa, y otros no encuentran ninguna aceleración.  Los hay incluso con desaceleración. Allen se está marcando un pegote que tiene que saber que no vale. Pero cuela, porque no le puedes pedir a todos los periodistas que conozcan todos los trucos de una «ciencia» llena de ellos.

Y respecto al calentamiento del mar debajo de la superficie, no se puede descartar que sea natural, y sobre todo, no lo cuantifica respecto a lo que necesitan los modelos.

Más adelante Julia trata que Allen confiese que el estudio sobre el consenso del 97% de los científicos es basura desacreditada, pero sólo consigue que Allen conteste que la ciencia no se hace por votación y que nunca ha estado interesado en ese porcentaje.

Allen:

Lo que me interesa son los datos. Y si miras a los datos, no puedes expliar los datos sin una sustancial infuencia humana.

Y eso es falso. No los puedes modelar, pero explicar sí. Variabilidad natural interna no forzada de un plazo mayor del que les conviene admitir. Y, sencillamente, no se puede descartar. Tampoco se puede descartar el CO2, pero su efecto observado depende enteramente de esa variabilidad interna. No puedes saber uno si no sabes el otro. Y por mucho que te dé por asumir que la variabilidad interna de largo plazo (décadas) es cero, que lo asumas no lo hace cierto.

Ahora mismo, en ese estudio, le acaban de quitar un 27% de efecto al CO2. De 1,3º de calentamiento, a 0,9º – 1º. Bastaría la muy posible y verosímil idea de que la variabilidad natural mutidecadal haya contribuido con la misma cantidad -«sólo dos o tres décimas de grado»- al calentamiento, para que el efecto del CO2 fuera la mitad de lo que llevan los modelos. Y entonces tendrías un no-problema, con tendencia a bendición.

Julia:

¿Es necesariamente malo si el mundo se calienta, y deberíamos hacer algo al respecto?

Esa es la pregunta más intelignte con todo dogma. ¿Oiga, y eso es malo? ¿Por qué?

Allen:

Esta es una pregunta muy diferente. Una de las cosas que hemos aprendido en los últimos 20 años, y francamente me sorprende, es lo poco que le gusta a la gente que le cambien el clima sin preguntarles (es literal). Es una cuestión de cuánto cambio climático está preparada la gente para tolerar, y una de las cosas que hemos descubierto es que a la gran mayoría de gente no le gusta la idea de perder el clima de su infancia, y que les den otro sin su permiso.

¿Alguien ha visto alguna vez una demagogia más barata en acción? ¡La infancia! ¡Sin su permiso! Y por supuesto, sin preguntarles cuánto están dispuestos a perder de riqueza para conseguir no cambiar la infancia … en la eventualidad de que el carro de asunciones en las que se basa el cuento sean ciertas.

Sigue Allen:

Una de las cosas que la Global Warming Policy Foundation (los «negacionistas», vaya) nunca te va a decir es cuánto calentamiento están dispuestos a aceptar.

Otra mentira. No sé si la GWPF ha entrado específicament en eso, pero los científicos «negacionistas» en general sí dicen que 1,5º, o 2º, o incluso 2,5º, es muy poco verosímil que tengan efectos negativos netos. Y muy verosímil que los tengan positivos. Lo cual es la perfecta forma de decir cuánto calor están dispusos a tolerar.

Julia:

¿Con todo el respeto, creo que no ha contestado a mi pregunta? ¿Es necesariamente malo un calentamiento de un par de grados?

Allen:

Depende de quién seas. Si vives en un pequeña isla nación que puede desaparecer según sube el nivel del mar, puedes tener un sentimiento muy fuerte al respecto.

Más demagogia basura sin control. Se refiere a los atolones del Pacífico. El mar ya está subiendo, desde antes del CO2, y los atolones no están desapareciendo. Son islas dinámicas que se mueven con el nivel del mar. Cosa que sabemos desde Darwin. Pero incluso si queremos soñar con aceleraciones espantosas de la subida del nivel del mar, que deberíamos estar viendo y no vemos, aun así ahí vive una cantidad de gente ridículamene pequeña. Sería infnitamente más barato subvencionarles una vida con más recursos de los que tienen, en otra parte, que desquiciar la economía global con fantasías de «energía verde».

Y lo remata diciendo que él mismo, con su sueldo de académico, sólo se ha podido permitir una casa en la llanura de Oxford, susceptible a inundaciones. Fue un cachondeo en Twitter, que no encuentro ahora. La gente sacó su casa, y precios de casas similares en venta en la misma zona, que resula ser muy muy cara. Y le explicarón que sí, que se lo puede permitir de sobra. Pero que igual no cree tanto como dice en las inundaciones del Calentamiento Global Acojonante, del mismo modo que Obama o Al Gore no parecen creer en la peligrosa subida del nivel del mar.

Esto es lo que hay.

Fuente (la entrevista)