junio 2021


Del arranque de las conclusiones:

Aquí presentamos un examen de múltiples especies, años, y etapas de la vida, de las deficiencias sensoriales y conductuales que han sido reportados para peces de arrecifes de coral bajo los niveles de CO2 de finales de siglo, por lo tanto respondiendo a una convocatoria internacional de estudios completos de replicación sobre temas de importancia mundial. En particular, nos esforzamos mucho en mejorar la transparencia, mediante la documentación sistemática de nuestros experimentos proporcionando datos brutos y código de análisis. En contraste con estudios previos sobre las mismas especie y estrechamente relacionadas, no encontramos efectos perjudiciales consistentes de los niveles de CO2 de finales de siglo en la evitación de las señales químicas de los depredadores, los niveles de actividad, o lateralización del movimiento.

El “abstract”:

La presión parcial de CO2 en los océanos ha aumentado rápidamente durante el siglo pasado, provocando la acidificación de los océanos y aumentando la preocupación por la estabilidad del ecosistema marino. Se predice que los peces de los arrecifes de coral serán especialmente susceptibles a la acidificación de los océanos de finales de siglo, según varios artículos de alto perfil que han informado de profundas deficiencias conductuales y sensoriales, por ejemplo, atracción completa por las señales químicas de los depredadores en condiciones de acidificación de los océanos. Aquí, mostramos de manera integral y transparente que, a diferencia de estudios anteriores, los niveles de acidificación de los océanos de finales de siglo tienen efectos insignificantes en los comportamientos importantes de los peces de los arrecifes de coral, como la evitación de señales químicas de los depredadores, los niveles de actividad de los peces y la lateralización del comportamiento. (preferencia de giro de izquierda a derecha). Utilizando simulaciones de datos, mostramos además que los grandes tamaños de efecto y las pequeñas variaciones dentro de los grupos que se han informado en varios estudios previos son altamente improbables. Juntos, nuestros hallazgos indican que los efectos reportados de la acidificación de los océanos sobre el comportamiento de los peces de los arrecifes de coral no son reproducibles, lo que sugiere que las perturbaciones del comportamiento no serán una consecuencia importante para los peces de los arrecifes de coral en océanos con alto contenido de CO2.

De entrevistas en revistas científicas (Science Bulletin):

“Esperábamos que los resultados previos serían fáciles de repetir, por lo claros y contundentes que parecían. En cambio, encontramos un comportamiento consistentemente normal en los peces que aclimatamos a los niveles predichos de CO2 para final de siglo”, explica Clark.

El artículo tiene siete autores, todos muy convenientemente “afirmacionistas”. Dicen (en opinión, no en estudio), que el CO2 es un problema del carajo. Pero que, en lo que ellos han estudiado, el problema imaginario de los peces locos no es un problema. Trabajan en Australia, Canadá, Suecia y Suiza, en 9 instituciones de prestigio distintas. Enlace a conveniente PDF completo y gratuito:

Este caso es otro ejemplo precioso, el enésimo, del problema con el cuento del clima. Es una ciencia verde, completamente de frontera. Y para facilitar las cosas, está politizada al extremo. Sus popes se comportan más como activistas que como científicos. No tratan de aumentar el conocimiento; intentan “demostrar” la idea-manía sobre la que se soporta su bella causa, ¿Qué se puede esperar que produzca en esas condiciones? Pues montones y montones de “estudios” apoyando la fe; y muy pocos, si alguno, sin prejuicios. ¿Y quién es el guapo que se libra de los prejuicios de los que depende el buen desarrollo de su carrera?

Este estudio tiene un año. Y está publicado en Nature; no precisamente una revista marginal. Y a pesar de mi interés por el tema, ni me había enterado hasta ahora. De los que sí me había enterado, quiera o no quiera, es del montón de estudios de chichinabo sobre peces tarumba en el futuro, por el Calentamiento Global Acojonante. Los autores entran un poco en explicar por qué creen que esos estudios alarmistas no se pueden repetir. Pocos casos para demasiada variabilidad, y mediciones “de aquella manera”. De ahí sale lo que les dé la gana a los autores. Y en este tema, “ganas” no es precisamente lo que falta. En este caso han tratado de evitar ese problema, aumentando muchísimo el número de peces a medir, y usando cámaras y software que traza los movimientos y los tiempos. Y repitiendo lo mismo tres años seguidos. Y por supuesto con total disponibilidad de datos y software para cualquiera. La pinta es muchísimo mejor, aunque siga si ser la palabra de Dios. Pero por lo menos tiene algún fuste comparado con los anteriores. Eso sí, no lo vas a ver en tu prensa favorita.

– Tú es que no crees en “la ciencia”.

– No seas imbécil. Creo en la ciencia como la mejor forma para la adquisición de conocimiento. Pero esa forma consiste, precisamente, en no “creer” en los resultados de la ciencia, sin mirarlos. Se analizan, se juzgan, y se repiten. Y se comparan con otros. Y el número no dice nada; la mierda, aunque sea mucha, sigue siendo mierda.

Fuentes:

El “paper” en Nature (2020):

Comentarios de los autores en Science Bulletin:

La foto viene del artículo de Science Bulletin.

Esta sentencia en apelación va al núcleo de lo que discutíamos, que es la madre del cordero de la sentencia previa, ahora encontrada errónea.

En defensa de la sentencia errónea, Marod lo expresaba así:

No. Nadie está prohibiendo ideas y menos arbitrariamente.

La idea (mejor dicho la expresión) no está prohibida. Maya puede ponerse en una esquina y gritarla a los 4 vientos. Puede publicarla en twitter, en Facebook, o en la hoja parroquial de su barrio. Como si quiere empapelar la panadería de debajo de su casa.

Lo que yo creo que el juez está diciendo es que la parte ofensiva (la que viola la dignidad de terceros) es lo que la ley no va a proteger. Porque el Derecho es a expresar ideas, informaciones u opiniones, no a ofender a nadie. La ofensa la “perdonamos” si se justifica dentro del argumentario, pero no resulta acreedora de ninguna protección especial.

https://plazamoyua.com/2019/12/20/maya-y-marod/#comment-359703

El asunto no es si una idea está prohibida, sino si está permitida la discriminación (por ejemplo, laboral) por expresar esa idea. En este caso afectan dos leyes anti-discriminación. La Equality Act 2010, del Reino Unido, y el artículo 9 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos.

Los abogados de Maya Forstater resumen así el resultad de la apelación. Y está bien resumido si uno lee la sentencia.

La creencia de que el sexo biológico es real, importante, inmutable y que no debe confundirse con la identidad de género, está protegida por la Ley de Igualdad de 2010 y el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (“CEDH”).

Esto significa que tener creencias críticas de género es una característica protegida por la Ley de Igualdad de 2010 (‘EqA10’) y es ilegal que los empleadores y los proveedores de servicios discriminen o acosen a sus empleados o clientes simplemente por tener o expresar tales creencias, y también por compañeros de trabajo para hacerlo.

https://oldsquare.co.uk/forstater-v-cgd-europe-others/

Resumiendo más, la sentencia de la apelación considera algo muy sensato. Que las leyes y la jurisprudencia llevan a no considerar protegidas de discriminación algunas pocas ideas excepcionalmente extremas, del orden del nacismo o el totalitarismo, y que incitan al odio y la violencia.

It is only in extreme cases involving the gravest violation of other Convention rights that the belief would fail to qualify for protection at all.

Sentencia: https://www.bailii.org/uk/cases/UKEAT/2021/0105_20_1006.pdf

No se trata de si puede ofender, o incluso de si es inevitablemente ofensiva para alguien. Una idea puede ser ofensiva para alguien, y puede ser digna de protección contra la discriminación. La mayoría. Pero también puede ofender de forma que merezca castigo. Depende de las circunstancias muy concretas de cada caso. Por ejemplo, que se haya expresado para ofender. Y a nadie se le ocurre (a nadie no subni, quiero decir) que Forstater exprese la idea de que las “mujeres trans” son machos de la especie humana, para ofender a los trans. Es, como ella misma dice, la mera constatación de un hecho neutral. Con el que, de hecho, muchos trans están de acuerdo. Así como un montón de académicos, y una parte muy notable de la sociedad. Esto lo señala la sentencia. Que y creo que no es necesario para el argumento, pero me suena a que está avisando: ojo, esto es ingeniería social.

Otra parte importante de asunto, aparte de las dos leyes mencionadas, es el Certificado de Cambio de Género. Que se extiende en el reno unido “a todos los efectos”, menos las exclusiones. La sentencia explica: es a todos los efectos legales. El certificado no puede pretender que la gente cambie de opinión. O que no se pueda hablar del pasado de Mari Trans, cuando era Mari (ella). Y si no estás obligado a cambiar de opinión, tampoco vamos a hacer de tu opinión un tabú (un pesamiento discriminable).

La apelación le da un varapalo espectacular a la chorrada del juez anterior, con su gimnasia de que no podía protegerse en una sociedad democrática por ser “absolutista”, y por no poderse separar la ofensa incrustada en la idea del acto que conduce a la ofensa.

Y sí, Marod. La libertad de expresión es muy exactamente el derecho a ofender. No en el sentido de poder joderle la vida a alguien, pero sí en el sentido de que la “ofendibilidad” de alguien no puede establecer tabúes (ideas discriminables). La idea de que una “mujer trans” sea una hembra de la especia humana (o sea, una mujer) es exactamente igual de capaz de ofender que la idea de que se trata de un macho. Pero las dos ideas se pueden expresar con unos propósitos en absoluto relacionados con fastidiar a alguien. ¡Aunque resulten en que alguien se fastidie! Que se joda. Habrá que entrar en cada caso concreto, y examinar lo del propósito de ofender.

La sensibilidad puede ser libre, pero sus consecuencias, no. Y de hecho esta sentencia protege ambas ideas, sin entrar en cuál tiene razón, y sin entrar a contar el número de ofendiditos.

Y es función primordial de la libertad de expresión que la sociedad (el “ambiente”) no pueda andar estableciendo tabúes. La idea de que no protegerla de discriminación no es lo mismo que prohibirla, es una pavada. Valdría para el caso de ideas a favor de corriente. No hay nadie intentando hacer un tabú con ellas. Pero es ridículo para las ideas contracorriente, que son las que corren el peligro de no poderse expresar, por las consecuencias (la discriminación). Y esas son, además, las ideas necesarias en el mercado de ideas. Porque son las que faltan, o están a punto de faltar. Y son necesarias para poder pensar. Sociedad idiota / sociedad inteligente.

Pensar que una “mujer trans” no es una mujer (una hembra adulta de la especie humana) no es “transfobia”. No hace que nadie odie a nadie, ni hace de menos a nadie. No es es más, ni se es menos, por ser mujer u hombre. Es simplemente diferente cuando vives en el mundo de las mediciones; y vaya usted a saber qué es cuando circulas en el mundo de las ideologías, y sus asunciones sacadas de la puta gorra. Pero por mucho que las mediciones ofendan a las ideologías, eso no hace que las mediciones sean perseguibles por discriminación, o tabú. El Kindergarten, quieto en el Kindergarten.

Hasta aquí llega, de momento, el interesantísimo y muy clave asunto de Maya. Con una apabullante victoria de lo razonable, para mi completamente inesperada. Una extraña nota de optimismo.

Enlaces:

Sentencia:

El abogado de Maya. The Forstater Judgemente: What Next?

Old Square Cambers (otros abogados)

La entrada anterior, con la aberrante sentencia previa: