octubre 2020


Aviso terminológico, por si las moscas legales. Ante la sospecha razonable de que no se puede sugerir, sin consecuencias penales, que un antropoide que se autodefina como mujer, podría en algunos casos no serlo, emplearé la siguiente terminología.

  • Mujer nativa: animal humano de sexo femenino (XX), o hembra.
  • Mujer colona (o no-nativa): animal humano que se hace llamar mujer, sin ser mujer nativa.

No es ninguna broma lo del aviso. Que le pregunten a Lidia Falcón. Clic.

El motivo de su persecución legal se puede resumir muy bien con esta frase suya:

Ya no hay mujeres, somos género; pero las bofetadas se la dan los hombres a las mujeres, no al genero.

El argumento, que no es el de una turista que pasaba por ahí, sino el de la líder y bandera de una organización y partido feminista, es bastante de cajón. Los problemas de discriminación de la mujeres, contra los que lucha el feminismo, no vienen de que “se sientan” mujeres. Vienen de que son las que paren, y son las que tienen menos fuerza para pegar bofetadas. Probablemente también vienen de diferencias evolutivas en las estrategias de formar pareja, que se derivan inevitablemente de las dos diferencias físicas anteriores. Con el añadido cultural, por supuesto; que suele tender a magnificar lo que ya produce la naturaleza. En fin, que es algo que ocurre por todas esas circunstancias diferentes que hay entre hombres y mujeres nativas, pero que no hay entre hombres y mujeres colonas. La fuerza media de Mari Trans a la hora de devolver una bofetada, no es comparable a la de una mujer nativa, pero sí es comparable a la de los hombres. Y Mari Trans no va a tener una tara en su carrera laboral por gestación y parto. Probablemente tampoco se va a desvivir por los cachorros en una medida comparable a la de las mujeres nativas, pero sí en una medida comparable a la de los hombres. Estadísticamente, quiero decir. Por tanto, los muy respetables problemas que tenga Mari Trans por ser mujer colona, no son los mismos problemas de las mujeres nativas. No son los mismos problemas del Partido Feminista. Y encima, pretenden secuestrarlo.

Ahora, en ese párrafo de arriba, que no es literal de Falcón pero sí es la idea que expresa, sustituye cada vez que pone mujer nativa, por mujer; y cada vez que pone mujer colona, por persona trans. Por ejemplo, la última:

– Por tanto, los muy respetables problemas que tenga Mari Trans por ser persona trans, no son los mismos problemas de las mujeres.

Bien, pues exactamente ese es el motivo que lleva a Lidia Falcón a ser procesada por la ley de delitos de odio. Decir que Mari Trans tiene unos problemas muy respetables, con los que se solidariza plenamente, pero que no son los mismos problemas de las mujeres. Nota: aquí hablo como si fuera Falcón, no yo; no me vengáis con líos, que para eso he inventado lo de mujeres colonas.

¿Parece un poco gordo, no? La líder de una asociación feminista y partido político, no puede defender a sus asociadas con un razonamiento absolutamente obvio, sin que le persiga la ley. En España, hoy, está prohibido defender a las mujeres nativas por los inconvenientes que les producen las circunstancias que hacen de ellas mujeres nativas. No por algo que eligen dentro de su “autonomía personal”; sino por lo que son, y no pueden dejar de ser. ¿Y esto no es, exactamente, discriminación por motivo de sexo?

Pues con ser bastante sorpresa que esté ocurriendo esto, todavía me ha parecido mucho más escandaloso comprobar que no ha tenido ninguna repercusión pública. Me he tropezado con la imagen de la papela de la fiscalía en Twitter. En la cuenta de un exaltado que no merece ninguna confianza. Y he buscado la imagen en Google, para comprobar su veracidad. Sin encontrar ninguna otra referencia. Aparte de algunos sitios igualmente radicales de derechas y poco fiables. Pero tampoco la noticia misma de la imputación de Lidia Falcón por un delito de odio, que fue hace tres días, sale en ninguna prensa convencional. Buscando en Google por noticias sobre Lidia Falcón, sólo aparecen unos pocos sitios muy frikis, o noticias viejas no relacionadas. Pero creo que sí puedo dar por confirmada la noticia (1). Y es acojonante. Literalmente acojonante; de dar mucho miedo.

El otro día hablábamos de Maia Forstater. Expulsada de la empresa en la que trabajaba por decir en Twitter que Mari Trans no es una mujer. (Lo decía Forstater; yo nunca lo diría, que soy miedoso). Y el juez le dio la razón a la empresa. Esa opinión no está amparada por la libertad de expresión. Y ahora llegamos a Lidia Falcón, empurada por la fiscalía por el mismo motivo. De perder el trabajo, a que te caiga el código penal. Así va avanzando el Kindergarten. La gente no les tiene miedo, porque son como niños. Pues yo diría que conviene ir empezando a tener mucho miedo.

¿Marod, aquí estás con la ley, o estás con Falcón? ¿Ni siquiera con esto vas a ver el problema?

(1)

Añadido para los comentarios:

MADISON, USA – AUGUST 31: White supremacist racist organization Ku Klux Klan (KKK) members are seen during a rally in Madison, Indiana, United States on August 31, 2019.
(Photo by Megan Jelinger /Anadolu Agency via Getty Images)

En California acaban de aprobar un cambio en la ley de empleo público. Afecta aquellos que vayan a ser “peace officers”, que son agentes de la ley en un sentido muy amplio. Incluye oficiales de policía, policías municipales, oficiales de aduanas, agentes especiales, investigadores especiales, oficiales de fronteras, oficiales de inmigración, oficiales de juzgados y de libertad condicional, investigadores de incendios, agentes auxiliares, agentes de medio ambiente, y similares.

El cambio consiste en ampliar las características que se les exigen para ingresar en el cuerpo del que se trate. Además de las tradicionales, como ser ciudadano o residente legal, tener 18 años, o no estar loco de atar, ahora les van a evaluar para …

(1) Identificar los sesgos explícitos hacia la etnicidad, género, nacionalidad, religión, discapacidad, u orientación sexual.

(2) Identificar los sesgos implícitos hacia la etnicidad, género, nacionalidad, religión, discapacidad, u orientación sexual.

https://leginfo.legislature.ca.gov/faces/billTextClient.xhtml?bill_id=201920200AB846

Con identificar los sesgos explícitos ya tendríamos un problema bastante gordo. Por ejemplo, se puede perfectamente alegar que si no hablas en inclusivo eres un machista de mierda. O que la escritora J. K. Rowling tiene un sesgo terrible contra ciertas orientaciones sexuales, porque sostiene que las “mujeres” que no tienen genes de mujeres, no deberían participar en las competiciones deportivas de mujeres. O que las “mujeres” con polla no deberían usar los vestuarios de mujeres. Pura transfobia, y por tanto incapacitada para cualquiera de los trabajos públicos que entran dentro de “peace officers”.

Pero lo que da, no ya miedo, sino pánico total, es la mera idea de que se pongan a investigar los sesgos implícitos en esas materias. No hay nada más fácil que concluir que Fulano, cuya identidad política no te gusta, es un racista implícito que no puede pasar el examen. O un machista implícito. Está muy claro que basta con no ser de izquierda extrema para tener esos dos sesgos, ya sea explícitos o implícitos.

Hay que señalar que no se lo han sacado completamente de la nada. Como es lo habitual, tienen la disculpa de una ciencia de chichinabo. Algunos psicólogos llevan unos años investigando lo que llaman implicit social cognition. Y a través de ello han producido el concepto de “sesgo implícito”. Serían juicios sociales y comportamiento guiados por actitudes y estereotipos de los que el actor puede no tener conciencia. Pero los mismos psicólogos que lo estudian reconocen que, aunque esta línea de investigación ofrece perspectivas de aplicaciones sociales útiles, la teoría necesaria para dar confianza a esos usos sigue estando insuficientemente desarrollada. Fuente: (3).

Tampoco es que cuando ellos la consideren desarrollada, los demás debamos de fiarnos. Si están financiados por la política, y la política necesita la herramienta, acabarán diciendo que la herramienta es “ciencia”. Pero es que ni siquiera lo están diciendo, y el Kindergarten ya lo ha metido en la ley. De momento, en California. Examen de buena conciencia kindegarten.

Fuentes.

(1) Washington Post: How much bias is too much to become a police officer? Experts fear new law might backfire

(2) California Legislative Information: Assembly Bill No. 846

(3) Annual Review of Psychology: Implicit Social Cognition

Acabo de dar con un estudio, de marzo de 2020, que mira justamente uno de los puntos de nuestra discusión anterior. Este punto.

Sostiene Marod:

Y ya a modo de descargo personal, en mi opinión particular hombres y mujeres son diferentes, efectivamente no sólo por sus órganos genitales, sino porque tenemos intereses diferentes producto de nuestra genética, nuestra educación y nuestra interacción social.

La meta no debería ser la igualdad, la meta debería ser que las condiciones de partida sean lo más equitativas posibles.

La meta debe ser erradicar los clichés (por muy naturales que sean) y las “verdades estadísticas”. Con mecanismos que compensen esas posibles desigualdades producidas por la dinámica social. Nunca obligar a una mujer a ser directiva, sino compensar su desventaja inicial para competir en esa labor.

El problema es que Marod asume que las condiciones de partida debidas a la dinámica social están perjudicando a las mujeres. Por aquello de que en el pasado hubo una discriminación en contra de que las mujeres estudiaran. Eso implicaría que tenemos una tendencia a hacer esa discriminación, y que por defecto debemos pensar que lo seguimos haciendo. ¡Aunque no se pueda ver que lo hacemos!

Es el problema con las asunciones. Algunas parecen muy razonables, porque coinciden con lo que ya pensábamos de antemano. O coinciden con lo que creíamos antes de empezar a pensar. ¿Pero qué pasa si la asunción es errónea? O incluso, ¿qué pasa si la dinámica social está actuando en el sentido contrario del que imaginábamos? ¿Acaso no puede ocurrir que la obsesión con la igualdad establezca una dinámica social que deja a los chicos en peores condiciones iniciales que a las chicas? ¿No convendría mirar lo que pasa en la realidad, en lugar de asumirlo?

Pues eso es lo que hace este trabajo que traigo.

Sigue los estudios y resultados de 4.490 estudiantes de secundaria, entre los grados 6 y 11. De francés y matemáticas. En Francia. La mayor parte de colegios de los que salen los datos son de áreas desfavorecidas, y en ese sentido no es una representación de todos los estudiantes franceses. Compara los resultados de las notas entre chicos y chicas, en francés y en matemáticas, con exámenes ciegos, y exámenes no ciegos. Esto es, en el primer caso el examinador no sabe el sexo del alumno; y en el segundo, sí. Para ver si hay un sesgo por sexo. Un “cliché” (estereotipo) que pueda estar sesgando los resultados. Y además, examina la influencia del posible sesgo, en caso de que exista, sobre el futuro académico del alumnado.

Y el resultado es que sí, que existe sesgo. Y que el sesgo influye en el futuro académico. La “dinámica social” está produciendo un efecto. Pero es el efecto contrario del que había asumido Marod. Son los chicos, y no las chicas, los perjudicados.

Este es el enlace oficial. Hay que usar Sci-hub [–>] para tener acceso al “paper” completo.

Destaco algunas cosas:

Los niños se quedan cada vez más rezagados que las niñas en la escuela. Esta desventaja tiene consecuencias importantes: los niños que se retrasan están en riesgo de abandonar la escuela, no asistir a la universidad, y / o
estar desempleados.

En los países de la OCDE, el 66% de las mujeres ingresaron a un programa universitario en 2009, frente al 52% de los hombres, y esta brecha está aumentando (OCDE, 2012). En Europa, el 43% de las mujeres de 30 a 34 años completaron la educación terciaria en 2015, en comparación con el 34% de los hombres del mismo rango de edad. Como esta brecha se ha incrementado en 4.4 puntos porcentuales en los últimos diez años, existe un interés creciente en identificar sus raíces.

Este artículo complementa la literatura, demostrando cómo los prejuicios de género de los profesores afectan el progreso y las decisiones escolares de sus alumnos.

El “abstract”:

Utilizo una combinación de resultados de exámenes ciegos y no ciegos para mostrar que los maestros de secundaria favorecen a las niñas en sus evaluaciones. Este favoritismo, estimado como efectos individuales de los docentes, tiene consecuencias a largo plazo: según lo medido por sus evaluaciones nacionales tres años después, los estudiantes varones progresan menos que sus contrapartes femeninas. Por otro lado, las niñas que se benefician del sesgo de género en matemáticas son más propensas a seleccionar una carrera de ciencias en la escuela secundaria. Sin el sesgo de los profesores a favor de las niñas, la brecha de género al elegir una carrera de ciencias sería un 12,5% mayor a favor de los niños.

Los dibujos del estereotipo o “dinámica social”.

En francés, el sesgo es muy pequeño. Mejora a las chicas, pero es poco apreciable.

En mates, el sesgo es bien notable. Y cambia de que los chicos tengan mejores resultados si el examen es ciego, a que los tengan peores si es no ciego.

El progreso de los estudiantes con los años de estudios. La diferencia entre el resultado ciego al final del grado 9, y al principio del grado 6. Los chicos se van quedando atrás.

No voy a pretender que este estudio sea la verdad definitiva. Por otra parte, aunque va más allá que otros estudios en el sentido de apuntar a causas, no es ni mucho menos el único que encuentra este retraso de los chicos en los estudios. La brecha de “género” (sexo) en los estudios está documentadísima. Pero como no coincide con el prejuicio del efecto imaginario de la “discriminiación histórica”, al Kindergarten ni le preocupa, ni lo mira, ni lo ve. ¡No existe! Y por tanto, nuestra pamema constitucional aquella de las medidas necesarias para la igualdad real y efectiva, eliminando las barreras, no tiene nada que ver con esto. Aquí no hay barreras, por mucho que los pelmas de ciencias (los que miran la realidad) sean perfectamente capaces de medir esas barreras que el Kindergarten ha condenado a la inexistencia.

Añadido. Se me había olvidado el gráfico del progreso a lo largo de los estudios para mates:

Agradecimientos. La noticia viene de @pitiklinov, en Twitter: