enero 2020


Por Marod

Nota: Marod contesta a este comentario [–>].

A Plaza le “motiva” que yo argumente la necesidad de protección como solución al problema de la violencia de género. Mejor dicho, le motiva que yo crea que con más medidas de protección y más medios se soluciona el problema de la violencia de género.
Creo que le extraña (y un poco le fascina, quizá 😉) que no le hagamos (ley en mano) puto caso a la realidad que nos demuestra eficazmente la estadística.

Yo no tengo la respuesta. Pero puedo aventurar una. Como estoy en fase zen, me voy a enrollar como una persiana. Y sinceramente, con permiso, solicito entrada nueva.

Creo que, en el fondo, no hablamos de lo mismo. Ese plano de la realidad física que medimos con estadísticas es lo que le debe importar a los políticos.

Desde luego, en esta sociedad quien no llora, no mama. Los problemas más importantes son, en realidad, los que más repercusión tienen. Y para ello no hay nada mejor que los problemas que tú defiendes sean los más urgentes, los más catastróficos o los más horripilantes que te puedas imaginar.

Ciertamente, desde un punto de vista político conviene plantearse qué problemas y cuánto beneficio obtenemos de destinar más recursos a la lucha contra la violencia de género. Y ahí, obviamente, es dónde entran con fuerza las estadísticas que nos “negamos” a mirar.

Te motiva averiguar qué razón nos hace pensar que sea una buena idea el hecho de que una sociedad con unos recursos limitados, destine una creciente y creciente parte de esos recursos a la lucha contra un problema residual o equivocado.

No soy idiota. No me niego a mirarla. Sencillamente me resulta ajena. A mí me da igual que el PP se gaste más dinero en toros y curas a que el PSOE se lo gaste en paridades, arcoiris y laicismo.

Lo mismo que me resulta indiferente que el PP se lo gaste en Mariano sé fuerte, la gurtel, o que el PSOE en farlopa y en putas.

La gente más cegada políticamente es aquella que cree que la lucha contra la violencia de género empezó en 2004 con Zapatero. Y la que cree que terminaría con VOX en un hipotético futuro.

Con Franco no se medían delitos de violencia de género. Era un problema de escasa repercusión. Alguno se piensa que el franquismo iba animando a los hombres a maltratar a sus mujeres, pero ni siquiera era algo que le importara. Sencillamente, si no llegaba a mayores, pues ni le prestaban atención. Cosas de pareja, oye. Tampoco te metas.

Con la llegada de la pluralidad ideológica, la relevancia de los problemas va cambiando de forma y color.

Y empezamos a medirlo y a exigirlo y a decir uy uy uy terrorismo, la de Dios, Venezuela!
El resultado es que ahora gastamos energía (y recursos) en algo que tenía una incidencia social de 80/90/100 víctimas mortales por año y que ha pasado a 50/60 víctimas por año. Un cero coma mierda, seguro. Contra eso no se puede hacer nada. Joer que voten a otros, la gente tú! Cosas de la democracia.

Por eso no me importa la realidad estadística. No es cosa mía. Yo aprecio mis derechos. Mi plano de realidad es el ideal del sistema. La Constitución no es lo que la Sociedad es. Es lo que quiere ser.

Y en el tema que nos ocupa, la sociedad quiere que cada uno de nosotros y nosotras, por el mero hecho de ser personas, seamos titulares de unos Derechos. Entre ellos algo que valoramos tanto como la vida, la salud o la integridad física. Yo solo miro si se están defendiendo bien esos derechos o no. Si es correcto destinar más o menos recursos y repercusión a un problema es cosa del legislador. O sea, del político. Porque lo que yo miro es que detrás de ese 0,000000 mierda que se haya logrado rebajar en violencia de género hay una mujer. Una de verdad, más real incluso que la realidad estadística.
Hay una titular del Derecho a la vida a la que el Estado (nuestro esfuerzo común) le ha cumplido lo prometido.

Mi visión es más judicial. Yo sólo miro si el legislador (el político) se está pasando de frenada o no. Y dónde se está pasando. Por eso trato de explicar que el principio de igualdad en lo que responde a las medidas de protección para las víctimas se cumple. Nuestras leyes son conformes al principio de igualdad porque esas medidas están diseñadas para ambos cónyuges o personas.

Si esas medidas son excesivas, inoportunas o escasamente eficaces depende de lo que decidan los que han ganado las elecciones. O sea, los que nosotros votamos. Esa discusión se cierra fácil. Haber votado muerte, a joderse.

Hay personas que confunden las leyes con la política. Lo malo es cuando se hacen relevantes 🙈. Tipo troll, los de la caverna y los feminazis y esas cosas.

Hay gente que cree que lanzar al aire que hay muchas denuncias falsas para mostrar lo innecesario que es el esfuerzo en ese “problema” y, a la vez, lo injusto que resulta es un argumento político.

Pero no, es un argumento legal. Y legalmente las denuncias falsas no son ningún puto problema. Ni lo eran cuando Franco, ni lo eran con Aznar, ni lo serán jamás en la puñetera vida.

Porque las leyes se diseñan para proteger esos derechos ideales que cité antes. Y si se trata de proteger la vida, las denuncias falsas nos importan una mierda. Porque detrás de las estadísticas hay personas. Nos lo agradecen en silencio.

Las denuncias falsas (de todo tipo y condición) nos parecen una marranada muy grande. Tan grande que la catalogamos como delito. Tienen su propio tratamiento legal. No resultan un problema en la violencia de género.

Confrontamos bastante bien los hechos. Requerimos peritos, testigos, hay abogados, fiscales, jueces. Gente que se gana la vida vigilándose la una a la otra para atacarse, defenderse y sentenciarse.

Yo hago críticas legales donde sí pinta bastante más. Porque supone un problema de validez de la ley. Yo sí critico la ley integral de la violencia de género porque establece una violación flagrante de mi principio de inocencia. La reforma que introduce dicha ley en el código penal, hace que si yo amenazo a mi mujer me caiga más pena por el mero hecho de ser yo el hombre de la relación.

Porque la ley integral de la violencia de género da por sentado que yo, por ese mero hecho actúo con la intención añadida de lesionarle también sus derechos fundamentales (libertad, discriminación, etc etc). Eso es una presunción. A lo mejor la he amenazado por haberme cogido el coche sin permiso y sin carnet y haberlo estampado contra la valla del vecino. Esa presunción contra la que nada se puede alegar, es la que me condena culpable de una conducta que nadie debe demostrar.

Así que no te extrañe tanto que no mire la realidad estadística, la política me aburre. No es pensamiento crítico, tan sólo es el resultado de la voluntad de unos cuantos millones sapiens discutiendo y enviándose “memes”; expresado en una papeleta que introducen cada cierto tiempo en unas urnas de metacrilato.

Saber si están haciendo trampas en su “ficticio” juego, pasándose la Constitución por el forro, siempre tiene discusión. No hace falta saber de medicina, ni de paleontología. Basta con poner el artículo y darle vueltas 😜

Añadidos para la discusión (pm).

melania

hubbard

Los “afirmacionistas” climáticos son una gente muy peculiar. Tienen una teoría, que es cierta. La acumulación de CO2 en la atmósfera produce un desajuste en el flujo de entrada / salida de energía en el planeta, cuyo resultado tiene que ser un calentamiento. Y se quedan muy contentos afirmando su teoría. Todos los días, varias veces antes de desayunar. El problema es que nadie discute esa teoría. Lo que está en discusión son los detalles, y los detalles lo son todo. Todo, como en por ejemplo: ¿tenemos, o no tenemos un problema? Y así acaban organizando una discusión de besugos:

– ¡El cambio climático es real, negacionista!

– ¡Que sea “real” no quiere decir que sea un problema, afirmacionista!

Vamos a intentar ver los detalles. Los dos detalles clave. Que son: ¿cuánto calienta una cantidad determinada de CO2, y cuánto de “problema” supone eso? Las dos medidas convencionales para esos dos detalles son:

ECS (equilibrium climate sensitivity). Lo que se calcula que calienta el CO2 por doblar su concentración en la atmósfera, después de esperar unos siglos a que el sistema se estabilice.

SCC (social cost of carbon). Los perjuicios (o beneficios) económicos de cada tonelada de CO2 emitida.

Es obvio que la segunda depende mucho de la primera. El perjuicio (o beneficio) económico de cada cantidad de CO2, depende de lo que esa cantidad vaya a calentar. De cajón. Si el problema es el calentamiento, cuánto problema dependerá de cuánto calentamiento. Hasta el momento ya ha habido calentamiento, dicen que todo un grado de temperatura. Lo que no ha habido es problema por ese calentamiento. La gente muere menos por causas climáticas ahora que antes (1); y las pérdidas por causas climáticas son menores ahora que antes, como porcentaje de lo que tenemos (2). Las cosechas baten récords casi todos los años (3), etc, etc. Por no perder, ¡ni siquiera perdemos nieve con todo ese calentamiento (4)! Si acaso un poco de hielo marino en el Ártico en verano, y está estabilizado hace trece años (5). Y no le ha pasado nada a nadie por eso; ni siquiera a los osos polares, que están muy contentos y boyantes (6).

Vamos con los dos detalles, que es de lo que no quieren hablar los “afirmacionistas”.

1. ECS. Lo que calienta una cantidad de CO2. El IPCC asegura que por doblar la concentración de CO2 en el aire, la temperatura media de superficie subirá en un rango entre 1,5º y 4,5º. Y que no pueden dar una cifra concreta como la más probable, como hacían hasta ahora, por “el desacuerdo entre las distintas líneas de evidencia evaluadas” (7).

Esas distintas líneas de evidencia, incompatibles, son esencialmente los modelos climáticos y los cálculos basados en termómetros. Como ya ha habido calentamiento, y hemos emitido mucho CO2, pueden calcular el efecto de ese CO2 sobre la temperatura. ¡Y sale algo muy distinto de lo que dicen los modelos! Vamos a tratar de resumirlo en un par de gráficos, y usando lo más actualizado de esas líneas de evidencia. Lo del IPCC era de 2013, y por eso usamos los modelos de la siguiente generación, que salen mucho más “desparramados” (8), y la actualización reciente de uno de los cálculos más clásicos derivados del calentamiento observado. Lewis & Curry 2018 (9).

Los modelos, CMIP6, son las barras verticales. Un histograma. Mide simplemente cuántos modelos (frecuencia) dan como resultado el rango de 0,5º de cada barra. Y ponemos encima una transparencia rosita, con el rango del 5% – 95% del resultado del estudio y cálculo de Lewis y Curry.

ecs-cmip6-lc-2018

Se solapan algo, sí; pero son dos cuentos completamente distintos. Y llamarle “evidencia” a los modelos tiene guasa. Se supone que se fían de ellos porque reproducen más o menos bien el calentamiento observado desde 1850. ¡Pero lo reproducen igual de bien con tres veces más de efecto del mismo CO2, que con tres veces menos! Y claro, no es lo mismo que la temperatura media de superficie se vaya a calentar 1,8ºC por doblar el CO2, que si se calienta 5,6ºC. Ni de coña es lo mismo.

Otra forma de ver lo mismo. Pero en lugar de ver el rango 5% – 95% de Lewis y Curry, ponemos su densidad de probabilidad (PDF).

ecs-cmip6-lc-2018-pdf

Más claro todavía que se trata de dos historias muy diferentes.

2. SCC. El “coste social del carbono” (quieren decir CO2, pero usan una jerga como de coleguis). Aprovechamos un trabajo recién salido de Dayaratna, McKitick y Michaels (10). Explican que hay tres modelos principales con los que se calcula. En dos de ellos no se pueden meter los beneficios de la fertilización de las plantas por el CO2. Ni siquiera contemplan la posibilidad de que el CO2 -¡el gas de la vida!- pueda tener algo de bueno. Pero ya es más que obvio a estas alturas. Por ejemplo, esta muy reciente revisión de los estudios actuales. Characteristics, drivers and feedbacks of global greening (11).

El extenso reverdecimiento de la vegetación desde los 1980s es una de las características más notables del cambio en la biosfera en el Antropoceno.

El fenómeno del reverdecimiento, junto al calentamiento, la subida del nivel del mar, y el declive del hielo marino, representa una evidencia altamente creíble del cambio climático antropogénico.

Lo que beneficia a todas las plantas, beneficia también a los cultivos. Pero en dos de tres modelos de cálculo del “coste social del carbono” no se puede considerar ese beneficio. Tabú. Por eso Dayaratna, McKitick y Michaels utilizan el tercer modelo, el que no tiene el tabú. Además, de las dos líneas de evidencia del IPCC sobre lo que calienta el CO2, usan la que los “afirmacionistas” desprecian. Para ver qué diferencia hacen esos dos cambios en el cálculo de cuánto problema es eso del cambio climático. Y la diferencia es abismal, por supuesto. Como para preguntar: ¿pero de qué coño estamos hablando?

El gráfico más claro que lo muestra, es este. Arriba, el cálculo habitual con el “cherry picking” de los afirmacionistas. 44 US$ por tonelada emitida, en 2050. Abajo, contando con los beneficios del CO2, o al menos la fertilización, y con la ECS derivada de las observaciones – en lugar de los modelos climáticos. Entre 7 US$, y un valor ligeramente negativo.

scc-dayaratna

¿Ahora entiendes el afirmacionismo climático? Es el negacionismo de los detalles.

– ¡El cambio climático es real!

– ¿Y es lo mismo tres veces más, que tres veces menos?

– ¡Es una emergencia!

– ¿La misma emergencia a 44 dólares, que a siete o a cero?

Pues así anda el patio. Entretenido con una emergencia que no soporta los detalles.

Notas / referencias:

(1)

climate-related-deaths-lomborg

(2)

Pielke:

global-weather-related-disaster-losses-pielke

(3) Cosechas:

(4) Nieve:

nieve-rutgers-hn-mm12m

(5) Hielo Ártico.

hielo-artico-septiembre

(6) Osos:

Crockford, S.J. 2017. Testing the hypothesis that routine sea ice coverage of 3-5 mkm2 results in a greater than 30% decline in population size of polar bears (Ursus maritimus). PeerJ Preprints 2 March 2017. Doi: 10.7287/peerj.preprints.2737v3 Open access.

(7) Desacuerdo distintas líneas de evidencia: IPCC AR5 WGI all final (pág. 16, al final).

(8) Modelos CMIP6: Carbon Brief (CMIP6: the next generation of climate models explained)

(9) Lewis & Curry 2018:

(10) Climate sensitivity, agricultural productivity and the social cost of carbon in FUND

(11) Characteristics, drivers and feedbacks of global greening