La obsesión más recurrente y extendida entre los divinos afirmacionistas, es, desde el principio, silenciar al resto. Y lo hacen en todos los niveles. Da la mismo que sean los científicos, insultando y acosando a sus colegas díscolos; los políticos, demonizando a sus adversarios; o los periodistas, que más parecen perros de ataque que gente de letras. El ejemplo de hoy es una periodista, para mi desconocida, que no es ya que quiera silenciar la opinión contraria, sino que lo expresa con una crudeza y falta de rubor digna de un fraile en celo místico. Digamos, con calentamiento global.

El Español, entre otros, no lo cojo ni con pinzas. Pero a menudo me mandan cosas de la prensa, y las veo. Normalmente no hago mucho caso; en el circo de los payasos lo normal son las payasadas. Y por jemplo es divertido leer, supuestamente en serio, que los caballos tienen problemas de obesidad porque el cambio climático hace crecer mucho la yerba.

Supongo que también iremos todos notablemente más colocados que antes, por el mismo motivo. Es un espectáculo lo que crece la maría con el cambio climático y la fertilización del CO2 extra. La diferencia es que los negacionistas no quieren silenciar a los afirmacionistas, ni han querido nunca. Ni siquiera cuando se trataba de una minoría más bien extravagante. ¿Por qué iban a querer? Es frecuente que ideas aparentemente estrafalarias amplíen el campo de visión, y con ello el del conocimiento. Silenciar ideas no forma parte de la estrategia de adquisición de saber. Pero sí es el elemento clave de otro ejercicio muy conocido, y opuesto. La imposición de tabúes. La dictatorial arbitrariedad de la moral. Y ahora que los frailes no pintan gran cosa, tenemos a periodistas, y periódicos, ejerciendo su labor. Como Laura M Mateo.

Espero que no se enfade Laurita, pero el argumento parece fácil. Tapar bocas no es un función del periodismo, ni ha sido nunca. En cambio, es la esencia de frailes y otros campeones morales. Si no quiere que le llamemos monja, podría empezar por dejar su complejo de tapabocas.

Probablemente no merezca la pena comentar las nueve imágenes. La moralina no es susceptible de ser afectada por datos, ni por argumentos; funciona exclusivamente mediante etiquetas tabú. Pero la cabra tira al monte, y no lo puede evitar.

  1. Un iceberg flota en un fiordo en Groenlandia. El cambio climático puede tener consecuencias para la vida en la Tierra que tan solo se han comenzado a presenciar. El deshielo de los polos …
  2. Piscinas formadas en el hielo del glaciar. El deshielo en los polos es una de las consecuencias del cambio climático …
  3. Inundaciones en el Rin, en Alemania. El cambio climático también provocará fenómenos meteorológicos más bruscos y cambiantes.
  4. Un secarral. Grietas en la arcilla de la presa municipal. En la otra cara de las inundaciones se encuentran las sequías. Según el IPCC, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán el calentamiento global y producirán cambios duraderos …
  5. Donald Trump. Desde un punto de vista ambiental las consecuencias de que el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero abandone sus actuales objetivos de reducción de emisiones son imprevisibles.
  6. Greta, la niña icono, navegando. El planeta entero está pendiente de ella.
  7. Manifestantes contra el cambio climático en Atenas (Grecia).
    La presión en las calles también ha ido en aumento en todo el mundo.
  8. Un niño recoge vasos de plástico de un río contaminado en Yakarta.
    Otra de las facetas de la contaminación del medioambiente tiene que ver con los plásticos de los millones de productos que se consumen en todo el mundo y, en concreto, los microplásticos, que terminan formando parte de los ecosistemas.
  9. Montones de peces muertos yacen junto a desperdicios en la presa municipal
    Todas las consecuencias del cambio climático tendrán repercusiones impredecibles para la vida en la tierra, no solo para los seres humanos, sino para todas las formas de vida animales y vegetales.

No sostengo que para ser afirmacionista haya que ser imbécil, lo mismo que no lo creo necesario para ser un fanático religioso. O ideológico. Pero los tres fenómenos producen siempre un rosario inevitable de imbecilidades.

Los nueve “argumentos” de Laura se reducen a tres. Deshielo (1 y 2), consecuencias … en el futuro (3, 4, 5 y 9), y la popularidad del movimiento moral (6 y 7).

Deshielo. El deshielo demuestra un calentamiento (que los negacionistas no niegan), pero eso lo demuestran mejor los termómetros. Lo que no demuestra es la causa del calentamiento, y mucho menos un problema debido al mismo. Deshielos mucho mayores ha habido a lo largo del Holoceno, sin que fueran un problema para nadie. Ni humanos, ni animales, ni plantas. Tampoco es un problema ahora. Lo que sí es un problema, siempre, es el crecimiento del hielo y los glaciares. Vaya, para los que viven cerca.

Consecuencias … en el futuro. Ninguna foto del presente puede demostrar nada sobre el futuro. Inundaciones y sequías ha habido siempre. Y es cierto que el IPCC dice que habrá más en el futuro, pero no dice que haya más en el presente. Y las fotos son del presente. Por otra parte, los modelos del IPCC son especialmente malos con la hidrología, ¡según el mismo IPCC! Y según cualquiera que haya estudiado el asunto.

Popularidad del movimiento moral. Es completamente cierta. Supongo que el “argumento” de Laura será que uno no debe ponerse en contra de movimientos morales de mucha popularidad. Por ejemplo, el islamismo en el mundo musulmán. Y el consejo es muy sabio, si de tener un vida tranquila se trata. Pero resulta francamente estúpido que la animosa periodista crea que ese es un argumento que vaya a tapar la boca, por ejemplo, de los sufridos ateos musulmanes. Ya saben que les espera un vida con muchos inconvenientes. Y de primera mano; no necesitan periodistas que se lo cuenten. Tampoco se van a creer que la popularidad establezca la verdad. Creer lo contrario es el motivo de que sean ateos en un mundo tan hostil para ellos.

Resumiendo. Es imposible que si Laura tiene un mínimo de conocimientos, y un mínimo de capacidad de razonar, crea que va a tapar ninguna boca con sus nueve gráficos de chichinabo. Y seguro que no lo cree. Pero sí debe saber que está en modo clickbait, y tratando de estimular a los que ya tenían el tabú incrustado, y el celo moral por las nubes.  O sea, haciendo pornografía moral. Podría haber quien piense que está siendo un poco guarra.

Añadido (algo) posterior. En realidad hay un cuarto “argumento” en las nueve fotos. Sería la porquería en la naturaleza (8 y 9). Pero eso no tiene nada que ver ni con el clima, ni con los supuestos negacionistas cuyas bocas hay que tapar. Supongo que por eso lo había dejado atrás. No es un argumento respecto de lo que promete el título.