Por Luis, desde Florida

¡Año Nuevo vida nueva! … ¡Qué va! ¡Pero qué dices! Las cosas siguen igual que en el año anterior. Ni siquiera se han hecho propósitos. El 2018 terminó con un estancamiento total en las posiciones de los demócratas y las del presidente Trump.  Especialmente después de las elecciones de noviembre en las que los demócratas recuperaron la mayoría del Cámara de Representantes que perdieron en el 2010 gracias al despilfarro y endeudamiento generado por Obama. El tema político candente del momento es El Muro y ninguno de los dos lados está dispuesto a ceder un milímetro. Cualquier propuesta o negociación que proponga Trump, y ha hecho varias, la respuesta es un no rotundo.

Al Congreso le correspondía presentar un presupuesto pero Trump les advirtió que vetaría todo aquél que no incluyera $5.000 millones (negociables) para El Muro. Cosa que tampoco el Senado, con mayoría republicana, lo aprobaría sin dicha condición. Por lo que el Congreso ni se mueve. Sobre este tema ha habido y hay numerosos twits y declaraciones a los medios de rascarse la cabeza. Parece ser la nueva forma de debate político. Posturear para persuadir la opinión pública. La nueva líder del Congreso, Nancy Pelosi (D), ha declarado ante las cámaras que El Muro es algo inmoral. Otros demócratas dicen que los muros no funcionan, que son algo de la Edad Media y que existen medios mejores para proteger las fronteras. Pero no especifican. Tampoco el presidente pide un muro continuo desde San Diego (Pacífico) hasta Brownsville, en el golfo de México, pero intentan dar esa impresión. Muchos residentes de donde ya existe un muro lo ven como una protección excelente al igual que los guarda-fronteras que prefieren no tener que arriesgar tanto sus vidas controlando la entrada de gangas como el MS13, o de carteles de traficantes de drogas y humanos. Lo que yo personalmente le sugeriría a Pelosi, que fue bautizada como católica, es que si cree que los muros son inmorales que se vaya primero al Vaticano que está totalmente cercado por un enorme muro y le diga a Francisco I que lo derrumbe. Y como el Papa también dijo que en vez de muros se construyeran puentes, me figuro que no tendrá ningún problema dejando entrar a todos los inmigrantes necesitados que cruzan el Mediterráneo. Y felices, les seguiremos el ejemplo. En adición a este debate sin fin, que se asemeja al segmento de Diálogo de Besugos de la revista DDT, también se deben mostrar discursos de políticos demócratas de la talla de Hillary Clinton, el Senador Chuck Schumer y hasta el mismo Obama hablando de la necesidad de controlar las fronteras y frenar la entrada de ilegales. Este corto video muestra la hipocresía de los demócratas. Desde el 2000, hasta que se hizo presidente Trump, el Muro no pareció ser inmoral, sino necesario. Ver aquí.

Y hasta los medios admitieron en el 2006 que El Muro parcial construido en zonas críticas como San Diego, funcionaba excelentemente.

Conclusión, no hay presupuesto, por lo tanto tampoco fondos para el funcionamiento del gobierno y se ha cerrado. Bueno, todos los servicios esenciales están funcionando y exceptuando los militares y correos, el gobierno tiene 2 millones de empleados civiles, de los cuales 800.000 están sin cobrar el salario. Que conste que hay personal crítico que sigue trabajando a pesar de no cobrarlo, el cual se les pagará una vez que haya un acuerdo. Pero alegando que no tienen seguridad suficiente, ya que el servicio secreto es parte de esta situación, Pelosi ha pedido a Trump que se atrase el discurso anual del Estado de la Nación a fin de mes, a una fecha más conveniente para poder responderle debidamente. Good luck with that! Inicialmente se culparon el uno al otro por el cierre, pero hace poco Trump a declarado que no le importa lo más mínimo si le quieren culpar a él. Yo considero seguro que no cederá hasta que los demócratas quieran negociar los costos de algún tipo de Muro, aunque le tengan que llamar cerca, verja o algo diferente por cuestiones de apariencia. Veremos.

**************

Siguiendo el énfasis de las noticias, uno pensaría que todo ha sido un estancamiento brutal entre la Administración y el Congreso. Pero no ha sido del todo así. El rapero Kanye West y Kim Kardashian, señora que ha acumulado muchas decenas de millones exhibiendo sus curvas para las revistas y la TV (personalmente no sé si habla en inglés, español o hebreo porque sólo la veo posando) visitaron a Trump para hacerle una petición. Querían que le perdonara a una mujer afroamericana que llevaba 22 años en la cárcel por unos delitos relacionados a la distribución de cocaína y lavado de dinero. En EEUU existe una ley bajo la cual, si cometes felonías 3 veces terminas en la cárcel para el resto de tus días. Estuvo diseñada para delitos graves de violencia, pero algunos estados la han usado de forma draconiana por ofensas inferiores. Por los medios sociales, el caso de la encarcelada Alice Marie Johnson llegó a oídos de West y Kardashian. Y después de presentarle el caso en la Casa Blanca, Trump consideró que pagó lo suficiente y la perdonó. Este caso fue aclamado por los medios, pero la nueva ley que salió a consecuencia, apoyada por ambos partidos (primer caso importante de colaboración en la era de Trump) pasó por los medios de comunicación al igual que un avión Stealth F-22 por un radar viejo de la II-GM. Y es que está clarísimo que no están interesados en lo positivo. Trump terminó firmando una ley de reforma penitenciara que afectará positivamente a unos 53.000 prisioneros con crímenes no violentos. Una causa totalmente progresista diría uno. Kanye West, que no tiene un pelo de conservador, quedó sumamente agradecido y expresó su gratitud a Trump en la TV. Y ese fue el comienzo de una flagelación cruel via twitter por parte de la farándula y los medios que lo presionaron hasta que optó por alejarse de Trump y la política. Y es que para los progresistas parece que no importa la causa, sino el hecho de no aportar algo que pueda dar buena imagen a Trump. Es lo que les molesta una barbaridad. Lo curioso de los medios en este caso es, que evadiendo siempre críticas a personas de color, al negro Kanye lo pusieron de analfabeto para arriba. Con él hicieron caso omiso de lo políticamente correcto. Sean o no de mi gusto sus actividades profesionales, es de aplaudir calurosamente la actitud y el activismo de la pareja en este caso.

***************

A consecuencia del nombramiento a fiscal general del senador Jeff Sessions de Alabama (un estado republicano profundo) quedó el puesto vacante y en el 2017 se celebraron elecciones especiales. El billonario y fundador de LinkedIn, Reid Hoffman, donó $750,000 a una compañía (AET) dedicada a los medios sociales. Y esta compañía copió los métodos desinformación usados por los rusos para manchar la imagen del candidato republicano Roy Moore con mensajes dirigidos a los conservadores. No que Moore fuese una joya, ya que en su juventud, bien pasada la adolescencia, al parecer le gustaban las adolescentes de 17. No hubo pruebas de acoso sexual ni nada por el estilo, pero sin duda su imagen quedó maltrecha y el demócrata Doug Jones ganó sólo por el margen de 22.000 votos, o un 1.7% de diferencia a causa de que muchos conservadores se quedaran en casa. Después que saliera al público su contribución a la actividad desinformativa de AET, Reid Hoffman pidió disculpas en unas declaraciones al Washington Post. Pero los federales investigarán el caso.

Lo de Amazon, Facebook, Google, Twitter y ahora LinkedIn es algo muy preocupante y sin soluciones fáciles.

La supuesta colusión de Trump con Rusia, que ya lleva dos años de investigación y año y medio de cobertura constante en los medios, habiendo hibernado los últimos seis meses debido a la ausencia total de evidencia, ha vuelto al New York Times con nuevas “revelaciones”. Supuestamente, los fiscales federales acusan a Paul Manafort, de la campaña de Trump, de haber compartido datos relacionados a encuestas políticas con algún asociado que colaboraba con los servicios de inteligencia rusos. Aún si fuera verdad (no todo los que se publica en el NYT es digno de publicación como nos asegura) no sabemos ni si existe alguna criminalidad en ese acto, especialmente considerando que todas las encuestas daban por seguro que Hillary iba a ganar. Además es incalculable la cantidad de encuestas manipuladas y manipulativas que se han hecho en política. ¿Qué faceta está fuera de la práctica normal de la política? Y el NYT también escribe otro artículo en el que asegura que después del despido del director del FBI, James Comey, detectives (sin especificar el departamento) quedaron tan preocupados con el comportamiento del presidente (nada específico), que comenzaron a investigar si estuvo trabajando para los rusos y en contra de los intereses de EEUU. O sea, Trump súbdito de Putin. Un dictador nazi al servicio del KGB (???). Ya no saben qué inventar. Y añade que los servicios de contraespionaje tuvieron que considerar si sus propias acciones representaban una posible amenaza a la seguridad nacional, debido a las sospechas generadas por el mismo Trump en la campaña. Parece más bien una forma de explicar ahora que existían “sospechas justificantes” para iniciar esta investigación, pero tipo soviético: “Dime el nombre y encontraré el crimen”. Y hasta en eso han fracasado, porque todos estos alegatos tienen un grave problema de credibilidad:

– Se sabe que un espía inglés, pagado por la campaña de Hillary, construyó un dossier anti-Trump admitiendo aún hoy día, que en él había información que no se podía verificar. El ex-director del FBI, James Comey declaró lo mismo.

– Se sabe que el FBI, con el conocimiento y participación del Departamento de Justicia y la CIA llevó ese documento falso y no verificado a los tribunales para usarlo como justificante de escuchas a la campaña de Trump.

– Se sabe que lo llevaron a los medios y estos, felices, lo publicaron sin verificar su información.

– Se sabe que el segundo del FBI y jefe de contraespionaje, Peter Strzok, un anti-Trump empedernido como se ha demostrado al leer los textos a su amante, admitió que “no había nada” de pruebas.

– Se sabe por documentos exhibidos hace poco ante el juez, que el abogado del FBI, James Baker, filtró información a los medios de forma criminal.

– Altos cargos del FBI han sido despedidos o transferidos a puestos inferiores por su comportamiento.

-Etc., Etc.

Nadie en dos años de investigación, ha aportado ninguna información de actividad ilegal por parte de Trump. Y la prueba más contundente es que después de todas esas actividades, el Estado Profundo no haya filtrado a los medios ninguna pistola humeante, mucho menos un cadáver. Si el abogado del FBI, que se arriesgó (y fácil que termine en la cárcel) para filtrar información ilegalmente y no haya tenido algo que pudiera tumbar a Trump, es porque no existe.

En adición, uno de los corresponsales de la CNN, Jonathan Karl, acaba de admitir que el reportaje final de la investigación al presidente Trump será decepcionante (para ellos, claro). No cabe la menor duda que Trump ha sido y sigue siendo víctima de un intento de golpe de estado “silencioso” con los medios de complices.

Hay algunas esperanzas en esta república, ya que se han abierto investigaciones sobre el ataque a la embajada de Benghazi y los emails emitidos por Hillary Clinton, secretaria de estado del momento. Y también sobre las razones por las que estableció un servidor privado incumpliendo normas del gobierno y exponiéndolo a ser hackeado. Hay un nuevo sheriff en la fiscalía y dos años más de Trump. Veremos si la justicia es igual para todos, como dice la Constitución.