Por Luis desde Florida

 

Como es natural, cada individuo ve las elecciones con su propio prisma y en la política y periodismo hay otro factor adicional: enfatizar u omitir lo que conviene. Los demócratas declararon hace meses que iba a haber una “oleada azul” favorable, palabras que fueron amenguadas ya que las proyecciones no eran tan halagüeñas. Al conocerse los resultados Trump y los demócratas han declarado victoria (?). Después de una crispación pre-electoral no conocida en mis 55 años en este país, se han oído palabras reconciliadoras y sensatas de la nueva líder del congreso Nancy Pelosi, así como de varios senadores republicanos elegidos. Curiosamente, también Trump ha declarado que quiere trabajar con el Congreso de forma bipartidista después de haberles acusado en la campaña de serios atropellos contra la integridad de la nación y sus ciudadanos. Que conste que tampoco se han quedado cortos los demócratas y su extensión histórica, los medios tradicionales, que no han parado de acusar a Trump de ser racista, nazi y llamarle Hitler con la ayuda de los de Hollywood, cuyos artistas han mostrado al mundo la cabeza decapitada y sangrante de Trump y más bajo aún, se han metido con su hijo menor de 12 años a quien le han deseado que se le encierre en una jaula con pederastas. Como ofrezco un servicio a la organización de Trump y le veo de cerca tres veces al año, lo comenté ayer a un amigo que no he visto por unos 30 años y sin ni siquiera saber cómo me siento, me sugiere: ¿Por qué no le matas a ese HP?. Como tengo más educación, decencia y tengo claro quiénes son los HP’s, dejé la respuesta escondida en el bolsillo. Todo esto deja claro que ambas partes vamos a tener que hacer un esfuerzo super-humano para cumplir con los deseos expresados. No digo que sea imposible, pero tampoco apostaré ni siquiera una gaseosa. Como estas elecciones han marcado a la vez el inicio de las campañas electorales del 2020, mi opinión es que todo volverá a como estábamos hace unas semanas o peor.

Los resultados no son todavía totalmente completos porque hay recuentos en varias elecciones muy cerradas. Hasta ahora, en la del senado de Florida, el republicano ha quedado por delante por un 0.4%. Por ley, todas aquellas con una diferencia de 0.5% o menos, requieren un recuento. En este caso son unos 32.000 votos de diferencia. En el Congreso, los demócratas ganarán cerca de 35 escaños (hay 30 seguros) quedando con una mayoría aproximada de 230-205. Los republicanos han perdido 6 gobernadores también, pero el senado ha quedado por lo menos igual y quizás gane 3 escaños al estar por delante en las que van al recuento. Si resultara así, el Senado quedaría en 54-26 dando una mayoría cómoda a los republicanos, cosa que es muy importante para la reducción adicional de regulaciones, la confirmación de jueces y otros cargos importantes. Además, los senadores republicanos críticos de Trump han sido reemplazados por senadores que están más en línea con él, por lo que facilitará considerablemente ciertas actividades de gobierno.

Para poner en perspectiva histórica estos resultados, en el 2010, Obama perdió 63 congresistas, 6 gobernadores, 6 senadores y 680 legisladores estatales. En el 1994, Clinton perdió 54 congresistas y 9 senadores. También se debe apuntar que 45 congresistas republicanos decidieron retirarse este año, complicando la situación, ya que se han postulado candidatos nuevos sin tanto reconocimiento popular, y estadísticamente el político en funciones gana el 90-95% de las veces. Es curioso que todo el mundo detesta el Congreso, pero reeligen casi siempre a su representante. Otro dato es que desde 1914, en las 26 elecciones intermedias, solo 3 veces el presidente ha mantenido la mayoría en el Congreso. No he leído un razonamiento claro y sencillo del por qué.

Yo no me atrevo a calificar con un par de frases simplistas estas elecciones porque cada estado y hasta cada distrito es un mundo. Y se han visto cosas extrañas que desafían la lógica a mi entender. Pero antes de entrar en detalles, quiero daros un par de muestras para ilustrar la importancia de la inmigración ilegal, que tantas acusaciones de racismo nos causan al presidente y a los republicanos. Que conste que ya tenemos 22 millones según un estudio de la Universidad de Yale. Y en este video se puede escuchar a la candidata demócrata para gobernadora del estado de Georgia diciendo que la “oleada azul” incluye entre otros a los indocumentados.

Y luego está esta foto del abogado multimillonario Steve Phillips (autoproclamado maoista) con la nueva (y antigua) lٌíder del Congreso Nancy Pelosi promocionando un libro que se titula Marrón es el Nuevo Blanco: Cómo la revolución demográfica ha dado una Nueva Mayoría a EEUU. Sin duda es cierto en California donde la población blanca es de 14.6 millones, la latina de 15.5 millones y la afro-americana de 2.1 millones. Sumando estas dos últimas es normal que California produzca 38 congresistas demócratas y sólo 15 republicanos. Y por cada 750.000 “votantes” latinos adicionales, hay un congresista adicional. Creo que queda claro que las fronteras abiertas promocionadas por Soros, las 500 poblaciones que dan “santuario” a los ilegales, las declaraciones de Abrams y el libro de abajo, que son sólo las muestras que permite el espacio, no constituyen una teoría conspiranoica del hombre blanco “racista” de EEUU. Creo más bien que los racistas son claramente ellos por el mero hecho de que quieren cambiar EEUU por mediación de las razas ¿O no?

Por el ambiente de crispación, estas elecciones han sido de una movilización histórica por ambos lados. En las elecciones intermedias del 2010 y 2014, la participación fue del 41% y 37% respectivamente. Y la presente del 49%.

Hablando de esa “ola azul” que nunca llegó, me trae a la “ola verde”. La cantidad de billetes verdes que han invertido los billonarios izquierdistas Bloomberg, Soros, Sussman, Steyer y el mismo Phillips, ha sido incalculable. Para la campaña en Texas  (estado rojo) contra en prominente senador Ted Cruz, el demócrata Robert “Beto” O’Rourke, descendiente de irlandeses, ha usado ese apodo latino aún teniendo dificultades para leer en español y ha recibido $70 millones de dichas fuentes. Con ese enorme capital y los medios apoyando a esta nueva revelación tejana, lograron acercarse al 3% del verdadero latino, hijo de cubanos, Ted Cruz. Pero perdió y los demócratas consideran un triunfo dicha hazaña. A las campañas de los demócratas también han acudido bastantes personalidades de Hollywood: Opra Winfrey, Spilberg, Jimmy Kimmel, George Clooney… Y desde hace un siglo por lo menos, ningún ex-presidente se ha puesto a hacer campaña para los suyos como Obama lo ha hecho en esta ocasión. Hasta se ha quedado ronco por los discursos. No hemos visto tanta potencia bélica desde el desembarco de Normandía para obtener un resultado tan anímico. Por el otro lado, Trump, que solo duerme tres o cuatro horas, ha estado incansable y ha logrado defender el senado contra viento y marea, incluyendo los interminables ataques de todos los medios tradicionales y locales. Las probabilidades indican que los republicanos incrementarán dos o tres escaños en el senado. Lo sabremos en unos días.

A Trump le han ayudado también los mismos demócratas del senado al armar un circo en la confirmación de Kavanaugh. Se pasaron de la raya y de los cinco senadores que residían en estados donde Trump ganó, los cuatro que votaron en contra han perdido las elecciones. El demócrata que votó a favor Munchin, ganó la suya. Parece ser la venganza de Kavanaugh desde la Corte Suprema.

Esta foto de abajo nos da una idea de cómo podría ser el diálogo con la izquierda. Son los New Black Panther que es un grupo con ideas marxistas/maoistas, anti-capitalistas, anti-zionistas y adheridos al Islam. Están apoyando a la candidata a gobernadora, Stacey Abrams de Georgia, en el profundo sur. Ese profundo sur del que no tengo duda que hoy día éstos dejan pequeños al KKK en peligrosidad, pero seguro que alguno de Podemos me dice que estoy equivocado. Como se puede ver, están participando en la democracia norte-americana apoyando al partido demócrata. Este tipo de actitud ya se vio en el 2010 y el 2014, pero parece no molestar ni a Obama, ni a Nanci Pelosi, ni a los medios porque no han levantado la voz, ni han hecho ninguna denuncia contra ellos. Una verdadera pena e injusticia que estos personajes no salgan en la CNN donde pueden exhibir esas dotes democráticas ¿no?.

Una de las elecciones que no tiene una lógica que yo pueda comprender, es la del gobernador de Wisconsin Walker (R) vs Evers (D). El slogan convencional según el asesor de Clinton, James Carville, dice: “It is the economy stupid”. Pues en Wisconsin hay un 3% de paro. Trump logró atraer a FOXCONN a este estado para construir una planta de $10.000 millones. Trump logró arañar de los canadienses un tratado que favorecía a los productos lácteos que producen en cantidad. Y el gobernador Walker pierde las elecciones contra uno no muy conocido, pero apoyado fuertemente por la uniones.

Si fuera por la economía, los republicanos hubiesen mantenido el control fácilmente. Si hubiese sido por los cortes de impuestos, lo mismo. Pero es que la mitad de las familias aquí no pagan impuestos, por lo que el mensaje de los demócratas, de que los cortes han sido para los del 1% de arriba ha calado más de la cuenta. Y los medios han preferido hablar hasta hace muy poco de la colusión con los rusos, de lo cual no hay ninguna evidencia después de dos años de investigación, en vez de dar crédito a lo que ha logrado Trump para el país. Según los medios, Trump es racista, islamofobo, nazi, Hitler…. y los del New Black Panther son un grupo posando para hacer una película en Hollywood. Sí, claro!

Estamos en una situación, pero que muy delicada y no veo que ni el diálogo ni la negociación puedan solucionarlo. Mi opinión es que el agua ha pasado por encima de la presa y toca decir aquello de: No hay substituto para la victoria. Aclaro que no me refiero a una victoria con armas, sino ideológica. No será fácil ni pronto.