octubre 2018


Hasta ahora habíamos visto varios estudios regionales o locales sobre la situación de las islas coralinas a cuenta del “cambio climático”. Esa estrafalaria idea, desmentida de forma teórica por Darwin, de que la subida del nivel del mar hace peligrar a las “naciones archipiélago” del Pacífico y el Índico.

Ibrahim Didi

Ninguno de los estudios locales o regionales que conocíamos sostenía esa tesis del peligro de las islas coralinas. La novedad es un estudio de una especialista francesa, que recopila y organiza toda la información disponible. Virginie Duvat es profesora de geografía costera de la Universidad de La Rochelle, y autora principal del capítulo sobre Pequeñas Islas (Cap. 29, WGII) del último informe del IPCC (AR5). Proporciona una visión global sobre los cambios o la estabilidad de esas islas que tanto nos preocupan, y de los factores que les influyen. En total cubre 700 islas del Pacífico y el Índico, muy bien repartidas por toda esa geografía.

El título es muy claro:

También es muy claro el resultado.

La subida del nivel del mar no es un elemento que esté influyendo en la situación de los atolones y sus islas. Según regiones, la subida es muy distinta. Entre 2 y 5 milímetros al año. Pero esa diferencia en la subida no hace ninguna diferencia en los cambios o estabilidad de las islas.

El total de superficie no ha disminuido. De 709 islas, 518 (73%) han estado estables; 110 (15%) han crecido; y 81 (11%)  se han hecho más pequeñas.

These results show that atoll and island areal stability is a global trend, whatever the rate of sea-level rise. Tuvaluan atolls affected by rapid sea-level rise (5.1 mm/yr; Becker et al., 2012) did not exhibit a distinct behavior compared to atolls located in areas showing lower sea-level rise rates, for example, the Federated States of Micronesia or Tuamotu atolls.

El tamaño de la isla es lo que más influye en su variabilidad. Las pequeñas, de menos de 10 ha, varían mucho. Creciendo o achicándose, pero son más la que crecen que las que decrecen.  Las de más grandes que eso, varían poco; y menos cuanto mayores son. Entre las de más de 10 ha, todas han estado o estables (+/- 3%), o creciendo.

El gráfico clave es este:

duvat-2018-fig-3

Tal vez si borramos la zona de islas estables se pueda comparar mejor la diferencia entre el número de las que crecen y las que decrecen.

duvat-2018-fig-3-sin-estables

El trabajo es muy interesante, aparte del asunto irrelevante del nivel del mar, por la sistematización de los elementos que sí influyen en estos sistemas tan dinámicos. Huracanes, la mar de fondo dominante, la posición geográfica (“sombra” de otras islas), El Niño, y las actuaciones humanas sobre las costas. Pero eso excede el propósito de esta humilde entrada de blog, y se puede ver mucho mejor en el original.

Cuando os vuelvan a hablar de las islas que lloran, les dais con esto en la cocorota. Cada vez que abran la boca.

Fuentes

V. Duvat, CV:

Duvat 2018 (en Sci-hub):

Kench et al 2018 sobre Tuvalu (Nature Communications):

Woesik et al 2015 sobre Pacífico Occidental (Royal Society Open Science):

Kench et al 2015 sobre Funafuti (Geo Science)

Webb y Kench 2010 sobre Kiribaty (Global and Planetary Change)

 

 

 

puesta-sol

Los alarmistas no lo suelen expresar tan crudamente, y por eso no es muy fácil ver la clave del desacuerdo entre las dos interpretaciones del “cambio climático”. La alarmista, y la crítica. Hay que escarbar el trasfondo de lo que dicen unos y otros. Pero Andrew Dessler lo ha puesto muy fácil en un artículo en el Houston Chronicle.

Aunque puede haber un debate público, no hay debate entre los científicos como nosotros – décadas de investigación han demostrado que las actividades humanas, principalmente la emisión de dióxido de carbono de los combustibles fósiles, están guiando el cambio climático que estamos viendo.

Para entender por qué estamos tan seguros, es útil pensar en el cambio climático como en una novela de detectives. El clima no cambia por sí mismo, y así los científicos son detectives que tratan de resolver el misterio de qué ha estado calentando la tierra el siglo pasado.

Tiene bastante gracia que sea precisamente Dessler el que diga que no hay un debate entre los científicos, porque se ha pasado años y años, y réplicas y contra-réplicas, discutiendo con Roy Spencer sobre la causa del “cambio climático”. Y presumiblemente seguirán discutiendo, a cada nuevo trabajo que publique Spencer sobre el delicado problema de causa y efecto, y retroalimentación, en el clima.

La clave es lo que he destacado en negrita. El clima no cambia por sí mismo, asevera. Los críticos, que son tan científicos como Dessler, y a menudo más cualificados, aseguran lo contrario.

Y es fácil entender la diferencia que crean esas asunciones. Si el calentamiento que se ha observado tiene un componente de variabilidad interna (cambio por sí  mismo), no se puede achacar todo el calentamiento al CO2. Y cuanto mayor sea, menos efecto ha tenido el CO2, y por tanto menos efecto se puede esperar del CO2 en el futuro. Si todo el calentamiento se debe al CO2, su efecto es mayor que si sólo fuera una parte la que ha producido.

En términos de la novela de detectives que propone Dessler, la cosa es tan gorda como saber si ha ocurrido un crimen, o no. ¿Es una muerte natural, o la ha provocado alguien? Sólo que en este caso no se trata de sí / no, sino de proporciones.

Nota: lo de “cambiar por sí mismo” no es sólo cambio climático natural. Es cambio interno, sin ninguna causa externa. Por ejemplo, si fuera por el sol, sería natural, pero no sería interno. Los alarmistas, con mucha cara, suelen afirmar que como no se ven causas naturales externas para el cambo climático que hemos visto (y es verosímil), eso indica que tiene que ser por una causa “artificial”. Pero no es cierto, porque puede ser natural, pero interno (por ejemplo, no el sol).

Para hacerse una idea de la seguridad que se puede conceder a lo que dicen los alarmistas, basta examinar la confianza que tiene aquello de lo que sale la afirmación de que el clima no cambia por sí mismo. Ahí está la clave. ¿De dónde sacan que el clima no cambia por sí mismo? No vamos a profundizar en ello, porque sería larguísimo. Pero sí se puede dar un brochazo. Lo sacan de (1) las reconstrucciones de temperatura pasada a partir de proxies, y (2) de los modelos climáticos. El problema es que los proxies son una medición muy delicada, y con una incertidumbre horrible. Los críticos también los usan a su favor, para mostrar que el clima sí cambia por sí mismo. Y para que los modelos climáticos sirvieran como prueba de la asunción alarmista, habría que tener confianza en que representan el sistema climático real con suficiente aproximación. Cosa más que discutible.

Con este resumen tan simple podemos llegar a la vieja pregunta que nunca contestan. ¿Señores alarmistas, nos pueden decir qué coño niegan aquellos a los que llaman negacionistas? Y la respuesta es la que lleva señalando Roy Spencer desde hace un montón de años. Los alarmistas son negacionistas del cambio climático interno, y los que llaman “negacionistas” se limitan a afirmar que el clima sí cambia por sí mismo. ¿Quién es aquí el “negacionista”?

Esto, que parece una simpleza, en realidad ayuda muchísimo para entender de qué están discutiendo en ese debate científico que dicen que no existe. Que, por cierto, es el segundo”negacionismo” de los alarmistas. No solo niegan que el clima cambie por sí mismo, sino que niegan un debate científico que es tan visible como la copa de un pino.

Añadido (12 horas después). Casualmente encuentro un nuevo análisis en Climate Audit (Steve McIntyre) sobre el uso de los proxis por parte de los alarmistas, y es muy ilustrativo. Sirva de ejemplo:

Fusilado y sintetizado de Elentir:

El Parlamento de Galicia (mayoría absoluta PP) aprueba lo siguiente el 9 de octubre:

12.ª  Resolución

“El Parlamento insta la Xunta a adoptar las medidas que sean necesarias, antes de finalizar la presente legislatura, para impulsar la solicitud de admisión de Galicia como miembro en la Comunidad de los Países de Lengua Portuguesa. Asimismo, insta al Gobierno gallego a desarrollar de manera real y efectiva la Ley Paz Andrade para el aprovechamiento de la lengua y cultura portuguesas convocando plazas docentes de portugués en la próxima oferta pública de empleo dirigida a la enseñanza y a dotar de presupuesto en las cuentas para 2019 la aplicación de esta ley.”

Aprobada por unanimidad de 73 diputados y diputadas.

(Propuesta de resolución núm. 22 del G.P. del Bloque Nacionalista Galego).

Fuente: Parlamento de Galicia

Para solicitar ser admitido en la Comunidad de los Países de Lengua Portuguesa, hay dos condiciones previas: ser un estado, y tener el portugués como lengua oficial.

cplp-6

Fuente: Estatutos de la CPLP

Si hay que tomar el PP como algo diferente de una banda de payasos, se deduce que ha aprobado, como “medida necesaria”, hacer de Galicia un estado antes de finalizar la presente legislatura.

También parece deducirse que quieren tener una tercera lingua oficial. El portugués. Porque si quieren “convocar plazas docentes de portugués”, significa que ahora no las hay. O sea, que el portugués es una lengua distinta del gallego, y necesitan establecerla como oficial antes de pedir el ingreso en la CPLP.

Esto son los hechos. No voy a poner las opiniones, porque me da la risa. Elentir os ofrece unas cuantas.

Fuente de la noticia, @elentirvigo en Twitter.

Por Luis, desde Florida

(Este artículo no está, ni muchísimo menos, escrito con la intención de menospreciar las acusaciones de abuso sexual, lo cual sabemos que existe, es un problema grave y la mujer debe tener todas las protecciones de la ley. Y el culpable, castigado debidamente. Pero a la vez, debe existir un proceso de verificación para no destruir familias con una acusación frívola. Las mujeres también tienen maridos, padres, hermanos e hijos.  En el momento que destruimos el lema inocente hasta comprobar la culpabilidad, la justicia deja de existir y la democracia se derrumba).

Supreme Court Gay Marriage Rulings Still Ahead As Justices Convene Wednesday | HuffPost

En EEUU, la Corte Suprema se compone de 9 jueces. El puesto es vitalicio y la Constitución dicta que es el presidente quien los nombra y el senado quien los aprueba. Todos los jueces y políticos juran que se van a atener a las Leyes y la Constitución, pero el problema es que cada uno tiene una opinión de lo que esto significa. Aquí, en EEUU, los republicanos tenemos una visión estricta de las Leyes y la Constitución y los demócratas una más “flexible” dependiendo del momento. La “flexibilidad” ha llegado el punto, en que un sector del partido demócrata lo considera inválido. Dicen: La Constitución es inválida porque la escribieron hombres blancos dueños de esclavos. Los demócratas también tienen unos conocimientos “flexibles” de la historia, porque se olvidan que los rebeldes de la Guerra de Secesión eran demócratas defendiendo la esclavitud, contra el presidente republicano Abraham Lincoln, a quien como ahora, le hicieron un escrache: lo asesinaron. Y también es curiosa la acusación, ya que el juez de la Corte Suprema, Clarence Thomas es constitucionalista a morir y negro. Parece que no ve ningún racismo en el documento.

Debido a estas ideologías, lo que ocurre es que los presidentes demócratas seleccionan a un jurista con una visión flexible (o progresistas) y los republicanos a un “originalista”, “constitucionalista” o conservador. Cuando hay una vacante, el presidente presenta a su candidato. Ha habido una vacante por la muerte de un juez y ahora hay otra porque se retira otro. Cada presidente busca lo que le parece correcto para su ideología. Obama seleccionó a Elena Kagan y Sonia Sotomayor, ambas con visión “flexible” y fueron aprobadas con algunas objeciones pero sin controversias. En estos momentos hay 4 conservadores y 4 progresistas, y uno moderado. Se retira este moderado y hace que el nombramiento de un juez conservador coloque la balanza 5-4 a ese lado y es por esto todo el circo que se ha montado sobre el nombramiento de Kavanaugh. En las últimas décadas, ha habido tres controversias muy serias en la aprobación de los jueces y las tres en contra de los conservadores. En el año 1987, Ronald Reagan nombró a Robert Bork, un juez brillante, con conocimientos académicos sobre leyes anti-monopolio, con un historial de servicio excelente, pero lo demócratas, que siempre tienen el apoyo incondicional de los medios y con unos grupos de presión como las feministas y minorías encontraron la forma de eliminar su nombramiento. Los demócratas tenían la mayoría en el senado y votaron en bloque en contra. Durante el proceso de nombramiento para el juez negro Clarence Thomas, cuando todo parecía que iba a caminar tan suave como un cojinete de bolas bien engrasado, una de sus ex-empleadas, Anita Hill, le acusó de acoso sexual pero sólo con palabras. Anita Hill trabajó en dos ocasiones separadas con el juez. El juez declaró que la consideraba una amiga y que hizo todo lo mejor que pudo por el futuro de ella. Las acusaciones fueron basadas en palabras dichas por Thomas en la primera ocasión laboral. Y la pregunta es ¿cómo es que ella volvió a trabajar para él la segunda y hasta le llevó al aeropuerto como favor personal años más tarde? Hacia el final de las declaraciones al senado, el juez conservador dijo a los senadores demócratas la famosa frase: “He sido víctima de un linchamiento de alta tecnología”. Pero por un margen muy estrecho, Thomas fue aprobado por el senado.

Y ésto nos trae a la situación del momento. He de insertar, que los jueces progresistas tienden a dar decisiones que por el precedente establecido, resultan ser legislaciones nuevas. Y es una clara usurpación de poderes al legislativo, quien es el encargado de establecer las leyes. El poder judicial debe limitarse a concluir bajo las leyes existentes. Y por eso estamos en esta lucha constante con los progresistas sobre la erosión de los principios democráticos.

Brett Kavanaugh fue nombrado hace tres meses y sigue sin ser aprobado por las numerosas acusaciones a las 11:30 de la noche. Normalmente, la investigación y el interrogatorio duran normalmente 2 meses. Parece que este viernes votarán finalmente, pero no ha sido sin que los demócratas del senado no nos hayan traído un circo de tres pistas con numerosos payasos. Hoy día, el senado está controlado por los republicanos por un hilo: 51-49. También es de gran importancia tener en cuenta que las elecciones intermedias para senadores y representantes son el 6 de noviembre. Históricamente, el partido del presidente electo pierde representantes en ambas cámaras. En el último siglo, de 25 elecciones, sólo en tres han mantenido el poder en el congreso. Por lo que por razones históricas (muy complicadas para explicar, si es que se sabe) en noviembre los demócratas deben volver al control del Congreso. Aunque, como siempre, predecir es muy complicado. Los medios han arrastrado a Trump por los estercoleros del país, la imagen entre las mujeres no es halagüeña, los progresistas tienen las teas, guadañas y hachas en alto, pero la economía va viento en popa y al final del día, muchos votantes votan con el bolsillo. Las encuestas no lucen demasiado bien, pero las encuestas nos ha dado sorpresas por la falta de precisión. A pesar de todo, lo que incentiva profundamente a los demócratas es que en noviembre ganen la mayoría en el senado y sean ellos quienes puedan controlar quién sí y quién no va a ser miembro de la Corte Suprema. Y es por eso que quieren atrasar al máximo el voto.

El juez Brett Kavanaugh tiene un historial excelente e impecable. Graduado cum laude de Yale. Doce años en la segunda corte más importante de EEUU sin controversias. La Asociación de Abogados describe su personalidad y profesionalidad de forma excelente. El FBI le investigó 6 veces para cubrir los requisitos de su trabajo federal. Tiene un historial extenso de contratar una gran mayoría de mujeres a sus oficinas. Docenas de mujeres, de cuando era joven y más tarde han escrito maravillas de él. Pero los demócratas tenían otros deseos. Obama dejó claro a los republicanos que le contradecían: Las elecciones tienen consecuencias. Pero parece que los demócratas no quieren hacer caso de sus propias creencias. Y para impedir que le aprobaran, tomaron los siguientes pasos. Trump nombró a Kavanaugh el 9 de julio. Por ese tiempo, la senadora demócrata Diana Feinstein, recibe una carta de una doctora de psicología, Christine Ford con unas acusaciones contra Kavanaugh de acoso sexual. La doctora pedía privacidad. Lo ético y lo recomendable para llegar a la verdad, hubiese sido que inmediatamente hubiesen iniciado una investigación sobre los hechos de forma confidencial. Pero no se hizo así. Cuando parecía que venía la votación, la carta aparece (por una filtración) en el Washington Post 7 semanas más tarde. (El Washington Post y el NY Times son los medios preferidos para los trabajos de cloaca de los demócratas. Allí llegan filtraciones convenientes donde las procesan dándole el colorido adecuado). A consecuencia de las acusaciones, el senado adoptó la medida de interrogar a la acusante y al acusado. Ante una acusación de ese tipo, los republicanos han tenido que andar como en un campo minado con las palabras y los hechos, ya que el voto de la mujer ofendida puede afectar seriamente las elecciones. Y se le escuchó a la doctora: “Me acuerdo al 100% que fue Kavanaugh quien me tapó la boca e intentó violarme. Pensé que me iba a matar” Y para corroborar el hecho, como testigos dio el nombre de su amiga de toda la vida y dos compañeros de escuela de Kavanaugh. Según ella, el incidente ocurrió cuando ella tenía 15 años y él 17 (1982). Después de las declaraciones emocionales y “creíbles” ante los senadores y las cámaras, nos hemos ido enterando de las pruebas necesarias para poder concluir si todo es verdad, o está traumatizada o es una mentirosa con gran capacidad de persuasión.

Para empezar, ninguno de los tres testigos se acuerda de nada parecido. Ni su amiga de toda la vida. Así lo han declarado al FBI bajo juramento. La doctora no se acuerda de la casa donde ocurrió. Ha descrito su evasión del ataque de dos formas diferentes. Era en un vecindario de un country club a 10 kms de su casa. Al tener 15 años, no podía conducir y no se acuerda cómo llegó, ni quién le condujo, ni cómo volvió, ni cuando fue exactamente. Ha dado varias versiones. Inicialmente y por escrito cuando tenía de 16 a 19 años (late teens) y luego cuando tenía 15. El ex-novio de la Dra. Ford ha declarado saber que asesoró a una amiga sobre la forma de pasar la prueba de un detector de mentiras. Cosa que negó rotundamente y bajo juramento en el interrogatorio. También dijo que padecía de claustrofobia y que no podía viajar. Pero el ex-novio dice que vivieron juntos por 6 años en un apartamento muy pequeño con sólo una salida y se sabe que ha viajado muchas veces, incluyendo a Hawaii, que es un viaje muy largo para una persona que padece de ese síndrome. Sólo recuerda al 100% que era Kavanaugh quien la quiso violar y que sólo bebió una cerveza en esa fiesta. La fiscal que hizo parte del interrogatorio, dijo que con esa evidencia nunca se podría llevar a los tribunales. Estuvo realizando un tratamiento matrimonial con una psicóloga donde mencionó por primera vez el incidente a otras personas y en sus notas, la psicóloga no tiene el nombre del juez Kavanaugh. Y ahora lo recuerda el 100%.

En adición, la revista el New Yorker decidió publicar la acusación contra Kavanaugh por parte de Deborah Ramirez, quien admite estar con tragos la noche del incidente, en el año escolar 1983-84. Le acusa de haber expuesto los genitales ante ella. Pero ni hay  testigos, ni el New York Times pudo verificar independientemente y decidieron no publicarlo.

Finalmente, apareció un abogado popular en revistas amarillistas por representar a una actriz de porno que aparentemente se acostó con Trump en el 2006. Nos trae a una cliente que asegura haber participado más de 10 veces en orgías que incluían violación en grupo tipo La Manada donde le vio a Kavanaugh. WOW! Claro que Julie Swetnicks tampoco tiene testigos, ni información que corrobore, ni ha habido ninguna denuncia que se aproxime, además que ha tenido algunos problemitas con la ley. Es difícil explicarse que una persona que haya participado en ese tipo de actividades 10 VECES, vaya a acusar a otra persona de hacer lo mismo y lo justifique. A no ser que exista la posibilidad de ganar algo detrás de estas acusaciones. Porque Anita Hill, llegó a escribir libros e hicieron varias documentales y películas basadas en su incidente. Y la Dra. Christine Ford ya tiene un GoFundMe con el que ha recaudado más de $700.000 en menos de dos semanas. Con el éxito que ha tenido con los medios y Hollywood es imposible no imaginarse libros y documentales con la frase: “I believe her” (Yo creo en ella). El ABC de España también parece que la cree y no está nada contento con que los republicanos ignoren acusaciones no verificables de última hora. Lo que se lee en el ABC de EEUU, parece estar subvencionado por Soros.

En el momento, hay tres republicanos moderados que no han declarado hasta ahora cómo van a votar, aunque después de la séptima investigación parece que sentirán tener cobertura para votar el sí. También hay dos o tres demócratas que no han afirmado su intención de voto. Ir en contra de su propio partido es muy peligroso, no sólo por los fondos que pueden perder del aparato nacional del partido, sino por los escraches y la mala reputación que les pueden proporcionar los extremistas de su propio partido. A la vez, éstos senadores están ejerciendo en estados rojos (de mayoría republicana donde Trump ganó por muchos puntos) y el voto en contra, cuando su población quiere que sea a favor en un 60-30%, da mucho que pensar. Puede ser el final de la carrera política. Por lo que el voto antes del sábado 8, será intrigante. De todas formas, los demócratas no están frenando la cantidad de acusaciones adicionales: mintió al senado; demostró tener un temperamento odioso e inadecuado cuando se defendió de las falsas acusaciones y finalmente, el NY Times creyó pertinente publicar un artículo en el que se le acusa a Kavanaugh de tirar hielo en un bar a otro estudiante hace 35 años. Después de acordar que la investigación adicional sería no más de una semana, ahora están protestando que no es suficiente. Creo que todo esto deja demostrado que no es por la defensa de los derechos de la mujer, sino de conseguir el poder. Los progresistas están declarando abiertamente que el fin justifica los medios. No les importa la injusticia, ni las familias destruidas. Y parece que nada está mejorando. Las elecciones que vienen serán un barómetro para saber si las tácticas les funcionan o les revientan en la cara. Aunque con las contribuciones generosas de los billonarios George Soros, Donald Sussman que se dedican a fondos de cobertura, así como con la ayuda del “verde” Tom Steyer, dueño de compañías de energía renovable, se encargarán de engrasar el lado radical de los demócratas en todas las elecciones que pueden.

Quiero hacer una observación personal sobre el ABC. Por un lado tiene numerosos artículos sobre la leyenda negra contra España. Por lo que leo, está construyendo otra contra el sector conservador de EEUU y a favor del progresismo contra el cual lucha en España. (???)