Yupilunya es un estado mental, en el que todo lo que creo ha de ser cierto … ¡porque es lo que cree un sol poble! Curiosamente, siempre cree lo que le peta. Como los niños.  Y esa enternecedora fe es independiente de la inteligencia, de la formación, de la experiencia, y del sitio en el que se viva. Se podría decir que es como el estado de trumpifai, o de ¡viva la Virgen!, pero con fet diferencial. Con barretinas y prodigios así.

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Vamos a poner un ejemplo espectacular de Yupilunya. Uno de los economistas más citados en el campo del crecimiento económico, que lleva 28 años viviendo en Estados Unidos. Y ha sido profesor en Yale, Harvard y Columbia. Sí, ese; el que se pone chaquetas como de película de terror.

Está muy infectado por el virus de Yupilunya. Y vamos a ver el aplastante efecto de esa tara mental. El profesor cree firmemente, indubitablemente y sin necesidad de confirmación alguna, que en EEUU hubieran permitido un referéndum como el que quieren los yupilandeses.

¿Que no te parece posible tal ignorancia por parte de un no analfabeto que debería que conocer bien las características políticas de EEUU? A mi tampoco, pero es así:

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No podría ser un asunto más clásico, ni más incrustado en la jurisprudencia de ese país. Desde 1869, nada menos. De la sentencia de Texas v. White:

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Ya dejó muy claro el Supremo que la única forma de que un Estado deje la Unión es, o a través de una revolución, o con el consentimiento de los demás Estados. Digan Canadá o el Reino Unido lo que digan. Aunque Canadá, para estupor del profesor, dice exactamente lo mismo.

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Ah, pero el profesor se refiere al referéndum, no a la secesión. Cree con total firmeza que en EEUU permitirían los referendos de secesión, por mucho que la secesión sea completamente ilegal. El problema es que no se trata de un asunto desconocido o hipotético en EEUU. No hace falta creer lo que ocurriría, sino que basta con mirar lo que ocurre. Habrá mas, pero que yo conozca hay tres sentencias recientes en contra del supuesto derecho a refrendar una secesión. En 2003, 2007 y 2010. Y siempre a cuenta del mismo grupo de pelmas. El Alsakan Independece Party.

El AKIP pidió que se incluyera el asunto de la secesión entre las preguntas que se suelen hacer al electorado aprovechando las elecciones. El Gobernador se negó, y pleitearon. Y la corte sentenció en 2003 que la secesión era inconstitucional, y que a tomar rasca. 2003.

En las siguientes elecciones los separatas se pusieron más finos. Y pretendían que la pregunta versara sobre cambios en la Constitución de Alaska conducentes a permitir la secesión. También se lo negaron, pleitearon, y la sentencia reipitió que rasca. 2007

Finalmente apelaron al Tribunal Supremo de Alaska. Con una iniciativa pidiendo que les permitieran, o bien plantear la secesión directamente, o bien hacer un cambio en la constitución para permitirla. Y el Supremo explica que la Constitución de Alsaka sólo se puede cambiar por dos vías. O mediante una Convención Constitucional, ratificada después por un referéndum, o por una propuesta de ley específica que reciba dos tercios de los votos de ambas cámaras legislativas. El pueblo de Alaska no puede usar la iniciativa de referéndum para hacer enmiendas constitucionales. Y, por supuesto, usa la jurisprudencia de Texas v. White que hemos visto más arriba.

Menciona pormenorizadamente la inextrincable unión de las constituciones de Alaska y la Federal. Y también tiene un párrafo muy adecuado para Primero de Derecho Político de los Forestales Juveniles, que el Profesor Chaquetas debería guardar en su mesilla de noche. Para leerlo todos los días antes de dormir.

Moreover, Alaskans’ political lives are inextricably tied to both the government of the State of Alaska and the government of the United States of America.   Citizens of both, we share with all Alaska residents the rights and obligations of our state collective-and we share with all United States citizens the rights and obligations of our federal union.   In fact, fulfilling “the inherent right of [Alaskans] to full citizenship as set forth in the Constitution of the United States” was a primary goal of statehood.46  Altering Alaska’s statehood status and relationship with the federal government would necessarily, and fundamentally, alter the character of each and every Alaskan’s citizenship.

Vete a explicarle a Yupilunya que EEUU no es como Yupilunya. No se lo creerán jamás. Tienen fe. Benditos sean. Y como es kindergarten total, está de moda. A la izquierda le mola.

Fuentes

Twitter, Sala i Martín:

Texas v. White:

Kohlhaas v. State of Alaska