Siguen saliendo estudios que confirman el reverdecimiento global, por su hubiera dudas. El que vemos hoy lo hace discriminando los tipos de vegetación, además de dar resultados para la vegetación en general. Y controla los resultados sacados de las imágenes de satélites, con mediciones in situ. Munier et al 2018.

El resultado sumando todos los tipos de plantas se ve en este gráfico.

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Un aumento de verdor de un 2% al año, pero con mucho margen.

Respecto a la comparación con el más citado de los estudios anteriores, que también hemos visto en la plaza (Zhu et al 2016 [–>]), explica que los patrones espaciales coiniciden bien, y que en Zhu 2016 encontraron una tendencia de reverdecimiento global significativamente mayor. 2,5 veces mayor. La diferencia podría explicarse porque los períodos considerados son distintos, usaron diferentes conjuntos de satélites, y en Zhu 2016 sólo tomaron en cuenta la estación de crecimiento.

Las figuras por tipos de vegetación. Caducifolios; coníferas; y perennifolios tropicales:

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Y cultivos de verano; cultivos de invierno y regadíos; y praderas y sabanas.

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Tampoco es que sean unas mediciones de una precisión exquisita. El margen es muy amplio. Pero sí son muy consistentes, una tras otra, mostrando un notable reverdecimiento global. Con excepciones marcadas, pero relativamente escasas.

Seguro que los alarmistas dicen que esto es muy malo, porque blablabla.

Fuente de la noticia, Pat Michaels en el blog de Judith Curry: