Esta es típica de Twitter. Un fanático acosador, anónimo, que ya explica gráficamente desde su avatar que se trata de un fanático acosador …

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… prentende expulsar a Galicia Bilingüe de su propia tierra. ¡Por las opiniones de GB!

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Por supuesto, a Galicia Bilingüe no es que no le guste el gallego, aunque estaría en su pleno derecho tener el gusto que sea por la lengua que sea. No, simplemente usa topónimos en español cuando habla español.

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Salvo para los probalemente inmaduros (millenials) curritos de Twitter, expulsar de su tierra a los que no comparten tu opinión es el síntoma más claro que puede haber de fascismo / totalitarismo. Es una de las prácticas más características de Mussolini o Franco, por no hablar de Hitler. Los que no piensan adecuadamente no son verdaderos italianos (españoles, alemanes), y lo mejor es que se vayan con viento fresco.

¿Es muy exagerado indicarle al amable fascista acosador que está haciendo fascismo? ¿Y hacerlo con el tono de enfado que se merece? El “tuit” ya no se puede ver, pero rezaba:

– “Querido fascista totalitario: vete tú si te peta, o métete un dedo en el agujero del culo, y silba.”

Y tampoco es que el niño se corte, y a su vez contesta:

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Hasta aquí todo normal; como la vida misma. Las personas adultas intercambian exabruptos cuando toca, sin mayores problemas. Y luego sigue cada cual a lo suyo. Pero los fanáticos no; como infantiloides que son, necesitan silenciar la discrepancia. No la pueden soportar. Y denuncian la cuenta que les molesta. Con gran ventaja, porque lo que nunca hace Twitter es seguir el hilo del asunto para ver de dónde viene. Ni, por supuesto, pensar: joder, que el nota este le estaba expusando a Galicia Bilingüe de su propia tierra. ¿Quién está acosando aquí a quién? No importa, Twitter suspende automáticamente la cuenta de quien reacciona al acosador.

También es muy probable que, por un mero asunto generacional, el currito inmaduro de Twitter simpatice automáticamente con quien exhibe puños en alto, y lacitos etno-nacionalistas. Que como todo el mundo sabe, son conocidos símbolos de paz y armonía universal, en absoluto proclives a acosar y expulsar a los demás.

En resumen, la política de Twitter favorece el fanatismo. Vaya, le pone una autopista. Y por eso es Twitter como es, en gran medida. Twittergarten.

Repasemos la jugada:

Esto supone cuenta no suspendida:

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Esto también supone cuenta no suspendida:

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Pero esto sí supone cuenta suspendida:

– “Querido fascista totalitario: vete tú si te peta, o métete un dedo en el agujero del culo, y silba.”

Se llama Twitter.

Nota: todas las tomas de pantalla de “tuits” son clicables, y llevan al original.