Como niños. Cualquier tecla les hace dispararse a modo de manada que padeciera un baile de San Vito colectivo.

El cuento es precioso, y parece que hay mucha gente que no la sabe. Especialmente los que van tan sobrecargados de “memoria histórica”, que ni tienen memoria, ni tienen historia. Dicen que en la Guerra del Rif encontraron en el pecho de un legionario, muerto en batalla, unos versos de amor. Estaban dedicados a su novia, de cuya muerte acababa de tener noticia. También corría el rumor de que sus compañeros habían notado su deseo de morir, aunque no la causa. Baltasar Queija de la Vega se llamaba, que ya suena bien triste.

Era 1921, y la historia llegó a un compositor catalán que la convirtió en cuplé. Juan Costa Casals. Y lo estrenó el mismo año Lola Montes, en el Teatro Vital de Málaga. Tuvo un éxito inmediato.

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¿Has notado mucho franquismo o fascismo hasta el momento? Yo tampoco, pero Pau ve inmundicia por todas partes. Y no es precisamente el único.

Haddock nos pone la canción en Twitter [–>], en una versión como para que la entienda hasta el #Kindergarten.

¿Inmundicia? Tal vez; es una historia con valores bastante universales. La podría entender desde un trovador medieval hasta un navegante maorí. Y definitivamente no es nada fascista. No exalta la patria, ni al pueblo, ni a Dios, ni a ningún otro de los prodigios superiores al uso. Ni siquiera desprecia ni odia al enemigo, del que todo lo que nos dice es que tenía empuje y estaba exaltado. Y para colmo, sigue al pié de la letra la consigna de aquel ministro socialista de Defensa que prefería morir que matar. Porque el novio de la muerte es el deseo dramático de la muerte propia, no la ajena. Y la entrega, ya que estamos en ello, a los compañeros.

¡Ah, pero es que la canción la adoptó la legión!

¿En serio? ¿Quieres decir ese cuerpo militar copiado a Francia? ¿Y por qué no pides que eliminen la legión, por el estrafalario motivo que sea? Digo, en vez de llamarles inmundicia a sus miembros o a sus canciones. Si la letra del himno no tiene nada reprochable, pero es “inmundo” que unos ministros del PP lo entonasen al paso de la legión en el tradicional traslado del Cristo de la Buena Muerte, en Málaga, donde está la inmundicia? ¿En los soldados; en la Semana Santa; en la tradición? ¿Nos hemos vuelto todos locos? ¡Por favor! Si lo que resulta imposible es no acompañar esa música, a poco que uno tenga oído y conozca su hermosa letra.  Que en Málaga será aproximadamente casi todo el mundo.

Menos lobos con la “inmundicia”, Pau. Igual es un poco más inmundo vivir en el odio permanente a media España, que rescatar una bandera y morir por no poder soportar la pérdida del ser amado.

Nota para no habituales. #Kindergarten se puede sustituir por manada progresista posmoderna.

Fuentes. Foto de Lola Montes, y otros datos, de Wikipedia.