Por Luis, desde Florida

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Trump ha decidido (finalmente) despedir al Gen Herbert McMaster de su puesto de asesor de Seguridad Nacional. Todo el mundo está de acuerdo con que McMaster es un militar brillante, con gran éxito en el campo de batalla, fue condecorado, es autor de un libro aclamado que analiza la guerra de Viet Nam y tiene doctorado en Historia. Y el artículo de abajo del ABC nos dice que McMaster no temía contradecir a Trump, faceta que también se conoce.

Y digo finalmente, por varias razones. Donald Trump tenía mucha más afinidad con la filosofía del Gen. Michael Flynn que con la de McMaster. Hay que apuntar que Trump todavía está teniendo grandes dificultades rellenando puestos importantes de su administración por las dificultades burocráticas que le están ocasionando los demócratas con la intención de retrasar su agenda. Parte de la estrategia “resistance”. Y debido a que el Gen. Flynn se vio forzado a dimitir, Trump nombró al estratega militar McMaster sin una investigación profunda. Basado más bien en recomendaciones.

Y el problema básico entre las filosofías de Trump y el general, era que McMaster veía la estrategia en el Oriente Medio bajo el mismo prisma que Obama. Al igual que Obama, objetaba el uso del término “terrorismo islámico”. Los conservadores apuntan a la frase del general chino SunTzu (600 AC): “Si no conoces al enemigo perderás”. Y mientras que en el Islam hay todo tipo de personas, lo que no se puede ignorar es que son Islamistas porque lo proclaman ellos mismos y terroristas. Además, McMaster defiende el acuerdo nuclear actual con Irán, cosa que el presidente está en total desacuerdo y lo repitió numerosas veces en la campaña. Uno de los problemas serios con el pacto es que Obama decidió dejar en manos de los Ayatollahs la inspección. Y a las peticiones de Trump para que dejen inspeccionar las instalaciones nucleares, Irán niega la entrada de inspectores a las instalaciones nucleares miltares. Artículo abajo.

¿Y entonces cómo se puede verificar si cumplen o no con el tratado? Le preguntaremos a Obama para ver cómo lo había planificado.

Al tomar el puesto de asesor, McMaster despidió del departamento a todos aquellos analistas nombrados por Flynn, que como Trump veían graves defectos en dicho acuerdo: Katheleen McFarland, Ezra Cohen-Watnick, Dave Cattler…. y los reemplazó con miembros de la administración de Obama: Dina Powell amiga del brazo derecho de Obama Valerie Jarret y Kris Bauman quien ha sido caracterizado como partidario del grupo palestino Hamas y opositor de las políticas de Israel. En adición, McMaster fue asesor del think tank británico International Institute of Strategic Studies https://www.iiss.org/en/persons/hr-s-mcmaster, que ha recibido fondos de Carnigie, John D. McArthur y Soros (todos progresistas) perdiendo así su credibilidad como independiente. Además fue utilizada, según las declaraciones del mismo Ben Rhodes, asesor de Seguridad Nacional de Obama, para fomentar entre los aliados de Europa el tratado con Irán. Soros financia una innumerable cantidad de organizaciones, entre ellas PloughShares.org y a través de esta organización busca la eliminación de las bombas nucleares. En ella ofrece una petición para que los ciudadanos exijan a Trump que no ataque a Corea del Norte. Muy loable la eliminación global de las bombas nucleares……… pero no nos hemos enterado de ninguna campaña que haya hecho para impedir que Corea del Norte e Irán no las desarrollen.

McMaster y el think tank globalista.

Este otro artículo del IsraelNationalNews.com verifica también lo comentado arriba.

McMaster objected to the use of the term “Islamic terrorism,” and recently fired three members of the National Security Council who held a firm line against Iran. Caroline Glick reported this week on her Facebook that he replaced them with characters like Kris Bauman, whom she described as “Israel hater and Hamas supporter.” McMaster is the man who convinced Donald Trump not to allow Prime Minister Binyamin Netanyahu to accompany Trump when he visited the Western Wall.

La realidad, como se puede imaginar, es que Trump y McMaster chocaron numerosas veces y en las estrategias de Siria e Irak, se utilizaron las recomendadas por el Ministro de Defensa, el Gen Mattis y los generales allí destacados dándoles rienda suelta. Una vez reducido en gran escala el peligro territorial de ISIS, las tácticas que podría contribuir McMaster con su especialización en contrainsurgencia, Trump ha preferido seleccionar a John Bolton para las otras facetas de defensa en la que los peligro son más bien relacionadas a la proliferación nuclear. La última paja que rompió la espalda del camello, fue que de la oficina de McMaster (si no fue él) se filtró a la prensa la llamada de Trump a Putin felicitándolo por su victoria en las elecciones.

Y el señor Pablo Pardo, periodista de El Mundo, nos escribe sobre Bolton en el artículo (3). Por el par de escritos que le he leído, me da la sensación que se ha graduado de la universidad de periodismo Fake News. En el siguiente artículo (1) nos dice que para conocer a los estadounidenses de verdad, la clave está en ir a un Walmart, tienda de bajos precios donde van a comprar lo pobres y los feos. WHATTT??? Y es que los medios en España, a través de décadas machacando lo ignorantes, brutos, salvajes…. que somos los que vivimos en este país, el artículo de abajo dejará a muchos sonriendo con aires de superioridad. Sólo un par de datos para proporcionar algo de perspectiva. Las cuatro corporaciones, Amazon, Google, Apple y Microsoft están valoradas en $3 billones (con doce ceros) que representa el 250% del PIB de España. Y la cantidad de patentes que se otorgaron en EEUU de origen estadounidense en el 2015 fueron 156.000, mientras que España obtuvo algo más de 900. (2) ¿Qué se puede esperar de quienes han ido años a la universidad para estudiar periodismo y escriben de esta forma? Y les publican!

Palabras de Pardo:

Walmart es la clave para, si no entender, sí al menos conocer cómo son los estadounidenses de verdad. Ni siquiera se nos puede entender! 

Patentes:

En el artículo sobre John Bolton, desde el primer párrafo hay una falsedad, cosa que le apunta un lector en los comentarios. El Gen Michael Flynn no tuvo contactos secretos ni ilegales con Rusia. Flynn era parte del gabinete del presidente electo y estaba en su total derecho en ponerse en contacto con líderes extranjeros. El director de contraespionaje del FBI, Peter Strzok, lo entrevistó en la Casa Blanca sin indicarle que le estaba interrogando. Y Flynn aparentemente le dijo alguna mentira que después se utilizó para imputarle. Para evitar distracciones a la Administración y habiendo sido también amenazado con otra investigación a su hijo, considerando los enormes gastos legales que le podría ocasionar una lucha contra el fiscal independiente, se declaró culpable por no estar sobrado de recursos (hipotecó la casa). Pero por los mensajes adicionales que se han descubierto recientemente entre Strzok y su amante, el que va a ser imputado y probablemente termine en la cárcel será el mismo Peter Strozk por abusos de la corte FISA en la petición del permiso para poder espiar a Trump.

Lo que escribe Pardo:

Michael Flynn, que aguantó tres semanas en esa posición antes de dimitir, y que ha admitido su culpabilidad ante la Justicia por haber mantenido contactos secretos con Rusia e Israel para socavar la política exterior de Barack Obama.

Continúa describiendo a Bolton con unas descalificaciones relacionadas a su carácter, que nada tienen que ver con su capacidad de asesor en Seguridad Nacional:

Bolton también es miembro de otras organizaciones cercanas al Partido Republicano, como la Asociación Nacional del Rifle. Quienes le conocen le definen como un ser insoportable con sus subordinados, a los que obliga a satisfacer una serie interminable de manías personales, como que la televisión esté encendida en su despacho cuando él llega por la mañana (y sintonizada, evidentemente, en Fox News), y la temperatura de la habitación a un nivel predeterminado

Bolton ha calificado a Naciones Unidas de “competidor de Estados Unidos”, y en una ocasión comentó en broma, que “podrían desaparecer diez pisos de ese edificio y nadie se daría cuenta”. Teniendo en cuenta que Bolton hizo el chiste poco después del 11-S, su broma provocó cierta controversia. 

Por la frase anterior, el señor Pardo desconoce que la opinión de Bolton sobre la ONU es algo que compartimos la mayoría en EEUU. Queremos ver la sede de la ONU con dos terceras partes de sus países corruptos, en el medio del Sahara.

Nombramiento de John Bolton de Pablo Pardo

El autor menciona también que Flynn intentó socavar la política exterior de Obama. ¿Socavar? Se ha comprobado claramente que la “paciencia estratégica” de Obama con Corea del Norte durante 8 años ha sido un fracaso rotundo, peligroso y costoso. Y el hecho de que la verificación e inspecciones del pacto con Irán sobre su programa nuclear sea a cargo de los mismos ayatollahs, dudo mucho que garantice la defensa de los intereses de EEUU. Es hora de considerar que con algunos países el diálogo y la diplomacia convencional están sobrevalorados y lo que aplica mejor son las comunicaciones tipo sargento militar. Las personalidades del Gen Mattis, Mike Pompeio (nuevo ministro de exteriores) y John Bolton no utilizarán tanto el aliento como los músculos para comunicar su mensaje.

Es muy posible que el periodista Pablo Pardo tenga el mismo prisma que Obama para ver los problemas globales. Pero si cree que la clave para conocer al norteamericano es visitar un Walmart, las probabilidades son muy grandes que esté equivocado al mismo grado en cuestiones de defensa para EEUU.