Antes un zoológico era un parque en el que se podían ver animales espectaculares, y sobre todo exóticos. Algo para despertar la imaginación de la chavalería y situarlos en mundos muy distintos. Digamos tigres de Siberia, orangutanes de Borneo, o gorilas del Congo.

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orangutan_borneo

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Un complemento perfecto para las novelas de Verne, Salgari, o Conrad.

Pero en el Kindergarten de Cataluña han inventado algo mucho mejor, y tan triste como esta foto:

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Es el tritón del Montseny, que en 2005 descubrieron que tenía suficiente fet diferencial como para considerarlo una especie distinta y endémica.

¿Y cómo diablos se puede dar un salto tan poco estimulante? Es porque los estímulos han cambiado. En vez de exótico y poderoso, representante de un mundo lejano y como de ensueño, ahora prima un concepto tan pedestre como “fauna local”. O sea, catalana. Y el de “animales protegidos”, que aunque sean feuchos y francamente vulgares, son víctimas. Y eso quiere decir que somos muy buenos, con mucha empatía por unos bichos que cuando salimos al campo ni nos fijamos.

Es en serio. Lo dice el Plan Estratégico del nuevo Modelo Colauita del Zoo de Barcelona.

En el ABC:

El Zoo de Barcelona quiere especializarse en la fauna de los ecosistemas mediterráneos y para ello en la próxima década animales de un centenar de especies que no son de este biotopo dejarán de vivir en él. Ayer mismo, los dos ejemplares de foca dejaron el zoológico para ir a un parque de Hungría, como sucederá con los camellos, delfines, tigres y osos, que no son tampoco especies amenazadas o con las que el zoo de Barcelona lleve a cabo programas de conservación, según explicó el director de este centro, Antoni Alarcón.

Sin duda un complemento pefecto para la xenofobia racista expresada en las deprimentes obras de Sabino Arana. Que definía como maquetos a los catalanes, pero que seguro que hubiera aplaudido la idea de poner fauna local en el zoológico de Barcelona.

Los niños van a salir de aquella manera. En vez de imaginación, atento examen del ombligo. Y en vez de lecturas de Conrad, exhibicion de banderas étnicas en rebaños multitudinarios de borregos. Pero puede servir, si el ideal es encontrar plaza de funcionario del procés. Aunque se les quede cara de tristones, será de tristones catalanes. Menos da una piedra.

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