Por Luis, desde Florida

Para los que no han leído mis artículos desde el inicio, hace más de un año, comencé diciendo que mi opinión sobre Trump no era nada positiva. Su reputación en Palm Beach no era buena y en mi pequeña relación comercial que he tenido con su club, he sido testigo de que le fascina lo impresionante. Le gusta el show. Y siempre pensé que se incluyó en la campaña para promocionar su marca. Donaba a las campañas de los demócratas, que causa otra sospecha, y su familia estuvo registrada de demócrata. Temía lo peor: “Va a destrozar el movimiento conservador que tantos logros ha tenido en la era de Obama”. Pero me ha demostrado que lo que yo sabía de él eran nociones superficiales y algunas erróneas. Me ha demostrado que ha sabido elegir un grupo de consejeros conservadores sin par; que duerme 4 horas y trabaja sin cesar; que ha sido capaz de unir a los republicanos conservadores con los del Establishment, habiendo una división y un recelo sin igual; y ahora está demostrando que busca las soluciones con valor, negociando sin ideología política para obtener resultados beneficiosos a la sociedad americana. El republicano Mitt Romney le atacó con dureza y Trump no se quedó atrás con las respuestas. Ahora Romney se postula para Senador por Utah y Trump le apoya sin titubeos. Creo que sabe que tiene el control del partido y el pasado es como la frase de los mafiosos: “No lo tomes de forma personal. Es cuestión de negocios”. Me ha demostrado que las exageraciones de los twits tan criticados no son otra cosa que posicionamiento en la mesa de negociación.

Ya hemos enumerado anteriormente los éxitos de la legislación, nombramientos a las cortes y sus órdenes ejecutivas, pero ahora somos testigos de otras facetas nunca vistas en otros presidentes. No es hace mucho que Trump invitó a los que son potenciales protagonistas de la ley de reforma de inmigración y legalización para los “dreamers”. Para ello tuvo un intercambio de ideas en la Casa Blanca delante de las cámaras, pero sin reporteros. Fue un éxito en contenido y transparencia. Se acordó un resumen para la legislatura. Después vino a Florida, seguido de la tragedia, a escuchar a los familiares de las víctimas. Estuvo otra vez delante de las cámaras escuchando todo tipo de exclamaciones emocionales. Algunas más educadas que otras. Ésto, quizás no sea nada memorable por la inevitabilidad de las circunstancias, pero ayer invitó a la Casa Blanca a una veintena de familiares de los diferentes tiroteos escolares, Columbine, Sandy Hook y Parkland para escuchar ideas sobre la forma de conseguir escuelas con seguridad. Igualmente, algunas observaciones estuvieron llenas de emoción y no tanta meditación. Y hoy, una vez más, ha invitado a la Casa Blanca a los responsables estatales y locales de educación, ministro de educación, ministro de seguridad nacional, policías expertos…. para intentar encauzar las medidas apropiadas y constitucionales y poner fin a estas salvajadas que tanto trauma social nos trae. Todo delante de las cámaras, que me parece genial. Mensaje directo a los votantes.

Si yo hubiese sido su asesor (permitidme la osadía de sugerir) le hubiese aconsejado que delegara las reuniones a los ministros. Principalmente, porque basta que haga una mueca indebida para que se circule en todas las televisiones del mundo. No hace falta explicar por qué. Especialmente teniendo en cuenta que esa misma imagen hubiese sido voluntariamente censurada por los medios si hubiese sido Obama. Pero Trump muestra su carácter (así como yo el mío) sentándose con valor en el asiento caliente. Como les dijo a los políticos al final de la reunión sobre inmigración: “Tenemos un acuerdo factible. Sé que vais a recibir “calor” de vuestros constituyentes. No os preocupéis, me pasáis el “calor” a mí. Mi vida no ha sido otra cosa que “calor”. Concluyo que Trump está acostumbrado a críticas de todo tipo pero su foco es en lograr el objetivo. Claro que también muestra tener piel sensible en otras ocasiones y es cuando inicia una guerra de escupitajos por twitter. Su personalidad podría ser un tema para un cuadro de Dalí: bien compleja.

Las “soluciones”, para evitar los tiroteos en el futuro, se están expresando por todo tipo de personas, profesiones, partidos políticos… y son de todos los colores. Todas son en mi opinión bien intencionadas, pero no todos tenemos la misma información, ni las mismas preocupaciones. Lo primero que yo tengo en cuenta, es que las leyes ayudan pero no solucionan los problemas totalmente. Suecia es un país que tiene (¿tenía?) una imagen admirable y para mostrar los problemas de Cataluña leí no hace mucho que Cataluña no estaba llena de suecos. Pues, lo mismo. EEUU tiene muchos menos suecos que Cataluña. Los criminales, no cumplen las leyes aunque obviamente, hay que tener leyes especificando castigos, pero también hay que tomar medidas para evitar el crimen. Medidas de educación escolar y prevención a la hora de evaluar al comprador. De protección física dentro de las escuelas y otras medidas adicionales en conjunción con el sheriff. Y muchas más. También se debe indicar, que con las leyes existentes, si todo el mundo hubiese hecho bien el trabajo que le correspondía, la mayoría de los ataques hubiesen sido prevenidos: ejecución!!!.

Hablando de leyes, no hace mucho me fijé, al sacar una bola de chicle de una caja en un aeropuerto, que salió la mía y otras 10 se reposicionaron por el espacio y la gravedad. Ésto me sirvió de metáfora para explicarme lo que ocurre en la economía: El gobierno hace una intervención y puede tener una serie de consecuencias “no intencionadas”. Y las leyes para el control de armas no es algo diferente dependiendo, claro, de las leyes y su alcance.

Traigamos a la memoria, primero la promesa de Obama: “Voy a transformar EEUU de forma fundamental“. Teniendo en cuenta su pasado, ya debería ser una bandera roja. El escándalo Fast and Furious de poner armas de calibre militar en manos de traficantes de Méjico por motivos dudosos. El escándalo del ataque a la embajada de Libia en Benghazi y las mentiras de la Administración. Los motivos y negocios del asociado de Hillary, Sidney Blumenthal, sobre la invasión a Libia. La cesión del 20% de la producción de uranio a Rusia y los 145 millones a las arcas de la Fundación Clinton con conocimientos del FBI. (noticia en progreso) Las actividades de Hacienda acosando y exigiendo auditorías a grupos conservadores. El capitalismo de amiguetes mostrado con los donantes a las campañas electorales. Después de ser advertidos de que existía peligro, no tomaron medidas y con un hacking muy serio se llevaron una enormidad de datos del gobierno. La tapadera por parte del FBI usada para cubrir el hackeo de las decenas de miles de emails secretos de Hillary. La fabricación del “dossier” anti-Trump con la colaboración del FBI y los métodos ilegales para espiar en un candidato de la oposición y destruirlo aún después de ser elegido . La confabulación entre el Dept de Justicia y el FBI. Las escuchas de la CIA, NSA sobre la población y la divulgación ilegal de información sobre ciudadanos americanos. Todo lo último para mantener el poder (como lo esperaban) y continuar destruyendo la ley y la Constitución. ¿En qué punto debemos empezar a sospechar, que todo ésto iba camino de una tiranía camuflada de demócratas bienintencionados sin que nos acusen de ser conspiranoicos?

Por lo que la posesión de armas, en mi opinión, no es algo anacrónico de los años 1776 y el control de las armas y los medios siempre ha sido objetivo de los tiranos. El control de los medios ya lo tienen de forma voluntaria, por si acaso, no les demos el control de armas a los que no han mostrado ser demócratas en su conducta.